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sábado, 12 de octubre de 2024

Alonso de Ojeda. Tierra Firme (Cascaborra, 2024)

 

        “Alonso de Ojeda. Tierra Firme” es el sexagésimo-octavo número de la colección “Historia de España en viñetas” de la Editorial Cascaborra, que viene de la mano de Manolo López Poy y Pepe Rey en cuanto al guion, y Moisés Tolosa a los lápices y al color.

      De algunos cómics de Manolo López Poy ya hemos hablado en el pasado por el blog, y por el canal de Youtube, concretamente dos publicados igualmente por Cascaborra, en los que hace dúo con el gran dibujante Kepa de Orbe, como son “Valle Inclán. Los años del esperpento”, publicado en 2021, y este mismo 2024, “El Vaquilla”. Pero, de Pepe Rey y Moisés Tolosa no tengo referencias anteriores hasta este “Alonso de Ojeda”, que espero que sea el principio, la primera piedra de más cómics que estén por venir.


       ¿Qué nos vamos a encontrar en “Alonso de Ojeda. Tierra Firme”? Pues nuevamente, afortunadamente, otro cómic histórico que rescata del olvido a uno de aquellos personajes que galoparon entre el último tercio del S.XV, y el primer cuarto del S. XVI, y que fueron testigos de algunos de los grandes acontecimientos de la Historia de España, como la conquista de Granada o el descubrimiento y posterior conquista del continente americano.

        El cómic, ya de entrada, nos ofrece una breve, pero interesante biografía del personaje, por parte de Manuel López Poy y Pepe Rey, bajo el acertado título “Un aventurero con más valor que fortuna”, que nos revela la vida de un tipo que se codeó con lo más granado del momento (Reyes Católicos incluidos), pero que, efectivamente, no tuvo mucha fortuna, más allá, quizás, que la de morir en paz con sus recuerdos y pensamientos, y no de un flechazo en el cuello en cualquier playa del Caribe, y con una mujer, la antigua princesa indígena Guarincha, bautizada como Isabel, que le dio tres hijos y falleció sobre la tumba de su marido unos días después de la defunción y enterramiento de Ojeda.


       En la narrativa, un anciano y aquejado Alonso de Ojeda recuerda su vida, en compañía de su mujer, retirado en el monasterio franciscano de Santo Domingo. Hace tiempo que sus días de lucha, exploración y conquista han pasado, pero le siguen atormentando recuerdos, hechos del pasado, como la perdida de amigos y compañeros como Juan de la Cosa, en parte por culpa suya, y las disputas que tuvo con los hermanos Colón, con los cuales participó a partir del segundo viaje que realizara Colón.

       Alonso de Ojeda nació en Torrejoncillo del Rey, en la provincia de Cuenca, participó activamente en la toma de Granada, y gracias a su mentor, el Obispo de Burgos, y a la par, Presidente de la Junta de Indias, Don Juan Rodríguez de Fonseca, embarca como os decía antes con los Colón, con los que pronto se enemista, siendo uno de los testigos del trágico fin de los españoles de Fuerte Navidad.


         Tras aquello, las batallas comienzan a sucederse: En el Fuerte de Santo Tomás, en la batalla de Jáquimo (donde fue tomado por un auténtico centauro), en la Isla de la Española, donde capturará al líder indígena local, Caonabo, con un sutil engaño que llegará incluso a los oídos de los Reyes Católicos, y explorando gran parte de lo que actualmente es la costa de Colombia y Venezuela, junto a Américo Vespucio, que no llegó ni a nombrarle en sus escritos…

         Preso, Gobernador, Capturado por el pirata Bernardino de Talavera, fundador de fuertes, naufrago… Las aventuras, desventuras y desdichas no faltaron en su vida, aunque si las riquezas que nunca llegaron y que lo llevaron a la pobreza. Aun así, su vida fue de película en muchos aspectos, y el cómic recoge todos estos hechos espléndidamente en 70 páginas, con un extra final incluido.


         ¿Merece la pena? Ciertamente si. Primero por el carácter didáctico que tiene el cómic, que a mi me ha servido para, como suele ser habitual en mi después de estas lecturas tan interesantes, ponerme a buscar información extra sobre la vida de Alonso de Ojeda, que me ha llevado a su vez a leer sobre Juan de la Cosa, Américo Vespucio, los hermanos Colón, Diego de Nicuesa… Y segundo, porque viene a tapar uno de los muchísimos huecos que tenemos en la Historia de España, que, gracias a cómics como este, logran recuperarse del olvido en el que no deberían estar.

sábado, 9 de marzo de 2024

El Vaquilla (Cascaborra, 2024) Manolo López Poy, Kepa de Orbee

Si te interesa el cómic, y quieres adquirirlo, pincha en la imagen superior...


A los que tenemos una edad, el nombre de “El Vaquilla” aun nos resulta familiar, y nos rememora a otros tiempos, finales de los setenta, principios de los ochenta, donde Juan José Moreno Cuenca, que ostentaba ese mote, ese nombre de batalla, campaba cuando no en la calle delinquiendo, la mayoría del tiempo en la cárcel.


Mitificado por el cine y la prensa de la época, Juan José vivió 42 años, de los que 28 se los pasó en la cárcel, lo que no fue óbice para labrarse una imagen a su alrededor, con la que él mismo, en sus etapas de lucidez, no estaba de acuerdo, al afirmar muchas veces “haber nacido en el otro lado de la sociedad”, que era como le hubiese gustado que se hubiese titulado su película biográfica, “Yo, El Vaquilla”, que fue un éxito cinematográfico, y que desde luego sonaba mejor que “En el otro lado de la sociedad”, para una película del género kinki, habitual en los videoclubs de la época, que lo petó junto a otras historias como “Perros Callejeros”, “Navajeros”, “El Pico”, “La estanquera de Vallecas”, “Deprisa, deprisa” o las dos partes de “El Lute”, que para la época del Vaquilla ya se había quedado un poco obsoleto (por decirlo de alguna manera), entre otras, con el denominador común de las drogas, los barrios marginales ochenteros de las periferias de las grandes ciudades españolas, los atracos a bancos, los tirones de bolsos montados en R-12s desde el asiento del copiloto (como cuatreros de la época) y los duelos a navajazos, como buenos bisnietos de aquellos míticos bandoleros decimonónicos que se cosían a hierro y sangre entre ellos o contra los gabachos en series de ficción… En esos duelos kinkis tan cinematográficos.


El Vaquilla” es un cómic publicado por la Editorial Cascaborra fuera de sus habituales colecciones y formatos, que viene a recordarnos una parte de aquella España de hace cincuenta años, la que despertaba con una balbuceante democracia, la del fin del Franquismo, que se llevó a una gran parte de una generación a través de una jeringa, del caballo, no ya en las grandes ciudades españolas, también en las pequeñas, ya que en mi Badajoz natal vi caer a algunos por culpa del caballo en el San Roque, que era mi barrio, de los años ochenta, y alguno que fue compañero mío de clase en el colegio, también cosido a hierro, desgraciadamente, en episodios truculentos…

El cómic, en riguroso blanco y negro, de 96 páginas, viene de la mano de Manolo López Poy, guionista muy bien documentado, del que ya hablamos en su día en el blog, en 2021 concretamente, por la fantástica biografía que hizo junto al dibujante Kepa de Orbe de Valle-Inclán.

A Kepa, por cierto, también le debemos, “Bailén 1808”, junto al gran amigo de este canal, el profe y guionista Carlos Peinado. “1415: Ceuta” sobre la conquista portuguesa de la ciudad norteafricana (hoy ciudad autónoma española, que nunca fue ni ha sido marroquí a pesar de lo que muchos defienden), y una maravilla de cómic como es “Memoria”, sobre las atrocidades provocadas por los dos bandos en la Guerra Civil española, del que tenéis reseña en el canal de Youtube.


En “El Vaquilla”, seguimos a Juan José desde sus inicios como delincuente, en su Barcelona natal, siendo detenido por primera vez con once años, y pisando la cárcel ya con catorce años. Una familia desestructurada, que diríamos hoy en día, las drogas desde bien temprano, y las circunstancias, pronto lo catapultaron a una vida criminal, donde llegó a matar a una mujer en un tirón de bolso desde un coche. En el cómic somos testigos de su vida y obra, y de manera paralela acompañamos a os parroquianos de un bar que siguen su trayectoria por televisión, siendo uno de los habituales de la barra muy crítico con él. Pasamos por las distintas cárceles, sus relaciones con mujeres, con las drogas, sus intentos de fuga de la Modelo, su protagonismo mediático… En un cómic excepcional que, por lo menos a mi, a mis cincuenta años, me ha hecho recordar aquella etapa, aquel lenguaje casi olvidado de “picoletos, caballo, maderos, trena…”… Toda una generación que para mediados los noventa, como mucho principios de siglo, ya había muerto de sida, por culpa de las drogas y circunstancias bastante chungas en la gran mayoría de los casos, y que hoy ya solo unos pocos recuerdan.


El Vaquilla”, como digo, retrata una parte de nuestra Historia, quizás no la más apetecible y querida, pero no deja de ser Historia, y cómics como este se encargan de que no caiga en el más oscuro de los olvidos. Si podéis, acercaros a la vida de Juan José, a través de Manolo López Poy y de Kepa de Orbe que hace un calco en cómic de lo que fue aquella época. Destacar una breve, y necesaria biografía final en las últimas páginas del tomo, con la que Poy remata magistralmente una genialidad de cómic.

martes, 4 de enero de 2022

Valle-Inclán. Los años del esperpento (Cascaborra, 2021) Manolo López Poy, Kepa de Orbe


 

        El séptimo cómic de la colección “Biografías en viñetas” de la Editorial Cascaborra, nos trae a un clásico de la literatura española: “Valle-Inclán. Los años del esperpento” (Cascaborra, 2021) con guion de Manolo López Poy (al que también debemos la breve biografía del protagonista, y unas pautas y reseñas sobre el esperpento en las páginas finales del tomo) y dibujo de Kepa de Orbe (el mismo autor de “Bailén 1808” y “1415 Ceuta: La llave de África”, dos cómics de lo más recomendables).


        En “Valle-Inclán. Los años del esperpento” no nos trasladamos a los años de la niñez, infancia o adolescencia del dramaturgo y escritor, sino que lo que vemos pasear por el convulso 1909, testigo de los acontecimientos que abaten a España (Guerra en Marruecos, Gobierno de Maura…), para ir constatando dichos vaivenes en paralelo a su obra literaria.


        México, la Primera Guerra Mundial y la Gripe Española se cuelan entre las vicisitudes del momento, las tertulias, las noches de bohemias y los poetas modernistas, junto a las viejas librerías y la desazón por la realidad del país.


        Prácticamente, somos testigos de lo más relevante de los principales hechos que marcaron su vida, con una narrativa bien montada y documentada, y con el genial dibujo de Kepa de Orbe que ha sabido captar, perfectamente, a la persona y al personaje de cabo a rabo, mientras que un par de ilustres de la noche, Max Estrella y Don Latino, se cruzan fugazmente por la vida del Maestro.


        Un gran cómic biográfico, que no pierde ni un ápice de entretenimiento, y que es didáctico a rabiar.