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lunes, 12 de agosto de 2024

Un lugar tranquilo: Día 1 (2024)


 

        En 2018 comenzaba una de las sagas de terror alienígena que más éxito ha tenido en los últimos años: “Un Lugar Tranquilo”, o como se conoce en Hispanoamérica: “Un Lugar en Silencio”.

        Ya por aquel entonces la comenté en el blog, y de hecho la reseña la tenéis por allí, por si tenéis curiosidad por leerla, y no sabía recomendarla o no, porque había cosas que me convencían y otras en las que veía que hacía agua a nivel narrativo.


        En plena pandemia, 2021, se estrenó la segunda parte, la cual vi en streaming, pero la verdad es que no estaba yo por la labor de hacer muchas reseñas en aquella época y la dejé ir, aunque no recuerdo que me desagradara del todo. Prometo volver a verla y enmendar el entuerto.

        Y en 2024 se ha estrenado “Un Lugar Tranquilo: Día 1”, con Lupita Nyong´o y el “Stranger Thing”, Joseph Quinn como principales coprotagonistas… Porque el verdadero protagonista, es, sin duda alguna, el gato Frodo…


        Si, amigos, habéis oído bien… Un gato blanquinegro llamado Frodo, se copó el solito todo el protagonismo de esta película, que sin su presencia, perdería mucho, en mi opinión, muchísimo, ya que “Un Lugar Tranquilo” no te contaría mucho más que no hayamos visto en las anteriores películas, en las que si haces un ruido… Estás muerto.

        En la narrativa seguimos a Sam, una joven afroamericana con un cáncer, y a su gato Frodo. Todo un guiño a “El Señor de los Anillos”, Sam y Frodo.

         Sam está obsesionada con visitar una pizzería de Harlem que le trae viejos recuerdos, y justo el día en que cree que irá a comer pizza en una excursión con compañeros y su enfermero, los extraterrestres invaden Estados Unidos, y posiblemente Corea del Sur, si no estaban en la Semana del Zombi, haciéndose llegar en meteoritos, sin etiqueta medioambiental, que impactan en la ciudad.


       Los extraterrestres son muy rápidos, casi invulnerables, tres metros de alto he calculado yo, y son el cruce entre el demogorgon de “Stranger Things” y un murciélago extremeño común, con el que comparten la ceguera y la capacidad para captar cualquier sonido, que los vuelve muy agresivos. Creo que son primos, por parte de padre, de unos bichos que aparecían también en la película “Starship Troopers”.

        Son capaces de manejar meteoritos e invadir planetas, pero lo de nadar en la piscina municipal del pueblo se les da mal, y evitan el agua como un inspector de sanidad lo haría con cualquier río español que se precie.


        Tras el ataque inicial, la población superviviente se da cuenta que hay que estar calladitos para sobrevivir. En esta ficción, supongo que los aliens acabarían con España en 20 minutos, porque aquí la gente no se calla ni debajo del agua, y prefieren morir a que alguien les mande callar, y menos un langosto espacial de estos.

        Entonces Sam emprende, primero un viaje hacia ninguna parte, y posteriormente, hacia el puerto, donde los helicópteros del ejército le dicen a la población que huyan hacia los barcos, ya que los langostos no pueden nadar y allí estarán a salvo. En su periplo hacia el Monte del Destino, digo hacia el puerto, conoce a un joven llamado Eric, que compartirá con ella su afán por salvarse de la oleada invasora, cada vez más cabreada, porque el ejército de los Estados Unidos le ponen la discografía de Leonardo Dantes desde los altavoces de los helicópteros…


        En definitiva: Pues en definitiva estamos ante una película más de la saga, como os decía anteriormente, con la salvedad de que aquí lo que me ha mantenido pendiente todo el rato de la pantalla ha sido el gato Frodo. Un felino que no dice ni Miau en toda la película, listo que es él, que se ha dado cuenta que decir Miau es acabar con tus siete vidas de golpe, y que pone unas poses y protagoniza unas escenas dignas de cualquier estrella del cine de acción.

        De nota le iba a poner mi tradicional 5, pero la presencia de Frodo eleva mi nota al 6. No hace falta ver las anteriores películas para entender esta parte. Yo, de momento lo dejo por aquí. Echadle un vistazo y ya me diréis qué os pareció.

martes, 23 de julio de 2024

Gatitos Explosivos (2024)

             Por cierto, si quieres adquirir el juego, con un descuento ya aplicado, y en español, pincha en la imagen superior para enlace de compra...

        "Gatitos Explosivos” es una serie de animación estadounidense de 2024, a la que he llegado raudo y veloz, lo tengo que reconocer, en cuanto he leído la palabra gatito. No he podido resistirme, y de cabeza me he tirado a por sus nueve episodios, con una media de duración de entre 20-25 minutos, y me he encontrado con una serie para adultos, con muchos chistes dirigidos sobre todo a un publico estadounidense, como por otro lado no puede ser de otra manera y gatitos… No tan explosivos.

       La serie está basada en un juego de cartas… Si, lo he dicho bien, y lo has oído bien… La serie está basada en un juego de cartas, para jugar entre 2-8 jugadores en tardes aburridas en casa, y no me pongáis caras raras, porque os recuerdo que “Cluedo” fue un juego de mesa antes que una película, y ejemplos hay varias docenas más.


       El juego no lo tenemos en casa, pero se trata de ser el último en soltar al gatito explosivo, una especie de ruleta rusa, pero con gatitos, uno de esos juegos que a mi me hace subir la tensión ocular. La serie, hasta donde yo conozco el juego, no tiene nada que ver, o más bien poco.

       En la narrativa, tenemos a Dios Todopoderoso, un tipo soso y barbudo, al que el Consejo Divino transforma en gato por haber perdido las habilidades que le caracterizaron en un pasado, pasando a llamarse el Gatísimo. Un gato blanco con barba y con pinta de haber sido diseñado por alguien que trabajó en “Hora de Aventuras”, recordándome a Jake en algunas ocasiones.


       Su misión será la de realizar buenas acciones en la Tierra mientras vive con los Higgins, una familia bastante irreal conformada por un padre que ama los juegos de mesa y rol, una madre que es una ex-fuerzas especiales, una ex-navy seal metida a veterinaria, una hija superdotada tipo Lisa Simpson y un hijo que quiere ser influencer, pero que no levanta cabeza ni a la de tres.

        De manera paralela, su némesis Beelzebub es enviada a la Tierra en forma de gata negra con cuernos, concretamente a la casa de una vecina, Karen.


        La Guerra entre el Bien y el Mal está servida, aunque a veces compartan escena y parezca que no se llevan tan mal. A los problemas que tienen los Higgins como una familia completamente rara, disfuncional y que no pegan ni con cola, y cuya mera existencia ya es algo paranormal, le tenéis que añadir la presencia de querubines, unicornios, rollos sobrenaturales por parte de los dos gatos con un punto a veces gore, a veces pasado de surrealista, y donde los chistes giran en torno a personajes públicos estadounidenses, las redes sociales, los videojuegos, el sistema educativo, la Creación, la religión, la naturaleza o la sociedad del país en general.

         Lo malo… Que no te va a contar nada nuevo que no hayas visto ya suceder en “Los Simpson” o “Padre de Familia”, a la que parece copiar en esos gags cortos en los que se especializó la serie para adultos, “South Park” o “Rick&Morty”… Y no solo eso, es que no les llega a los tobillos. Tiene sus puntos, pocos puntos la verdad, pero también es cierto he bostezado como un pelícano en la mayoría de los episodios… De hecho, me he aburrido en casi todos.


       A mi no me ha conseguido enganchar, y me he tragado todos y cada uno de los episodios, y es que los personajes, con entrepiernas que miden medio metro entre pierna y pierna, tampoco me han llegado a convencer estéticamente…

       De nota, le doy un 4,5 de nota y la dejo a vuestra entera elección, y espero que el juego de cartas sea más entretenido. Ya me comentareis qué os pareció a vosotros.

domingo, 24 de marzo de 2024

Perro y Gata (Netflix, 2024)

 

     “Perro y Gata” (Netflix, 2024) es la típica película, estrenada en Netflix España hace un par de semanas, que he estado esperando para verla en familia, porque siempre he creído que es de esas películas que se disfrutan más en compañía, y sobre todo de los más pequeños de la casa, porque si la veo en solitario, me la cargo entera en la reseña, y de esta manera suelo ser más benigno.

       De nacionalidad francesa, “Perro y Gata”, nos trae en su narrativa la historia de un cachorro de perro, y una gata pija, estrella de las redes sociales, que se ven separados de sus respectivos dueños.


      Kaká, que en su versión original es Chichi, es un cachorrito que se encuentra en un callejón con un ladrón de guante blanco, conocido como El Gato, que viene de dar el golpe de su vida al hacerse con un valioso rubí de gran tamaño. En su lucha contra un supuesto policía, que más adelante veremos que es otro ladrón con el mismo objetivo que él, el cachorro se traga el pedrusco, y a El Gato no le queda otra opción que ponerle un voluminoso pañal al animal y esperar que la naturaleza haga su trabajo tarde o temprano.

       Por otro lado, Diva es un gata de gran tamaño, archiconocida mundialmente, con miles de seguidores en las redes sociales, cuya dueña saca grandes beneficios de su fama, aunque no acierta a la hora de invertir dichos beneficios correctamente.


      Antes de despegar en un vuelo Montreal-Nueva York, donde el ladrón conocido como El Gato, cuyo nombre es Jack y se hace pasar por ciego, y Mónica, la dueña de Diva, coinciden, ambos animales se quedan en tierra, iniciando una “Road Movie”, en la que deberán esquivar varios peligros como águilas, el tráfico, niñas locas y el falso policía que les persigue desde Montreal hasta Nueva York tras el rubí, iniciándose una bella amistad entre ambos animales, que al principio parece imposible entre ambos, y que al final de sus aventuras, les hace ser inseparables.

       Y de manera paralela, sus respectivos dueños sufren un proceso similar, protagonizando las tópicas situaciones disparatadas, llenas de malentendidos y discusiones, con algunas pizcas de acción y humor, y bastantes escenas absurdas, que les llevarán a volver a reunirse con sus mascotas en un final esperado, sin mayores sorpresas.


     En definitiva: Película para todos los espectadores, pero más bien enfocada para los más pequeños de la casa, que son los que más van a disfrutar de estos dos entrañables personajes realizados a base de ordenador, muy bien conseguidos, y con características mentales antropológicas, muy humanos a pesar de ser un perro y una gata, como no puede ser de otra manera. El metraje, de casi una hora y media, ajustado a la historia, y no sé si de rebote o no, cierta crítica a la sociedad de hoy en día: Los móviles y las redes sociales, el trato a los animales para el propio beneficio cuando ellos lo único que dan es amor, y las propias relaciones personales entre los seres humanos, egoístas e interesadas, tal vez todo esto muy someramente, muy velado, pero presente…

       La hemos disfrutado bastante en casa, y por ello le doy un 5. Si la llego a ver solo en casa, y a mis 50 años, no pasa el filtro, pero en estas circunstancias, si.

sábado, 20 de enero de 2024

Locos por los gatos (Netflix, 2021)

 

Ha sido meterme en Netflix, que ya hacía varios días que la tenía un tanto abandonada, y salirme de sopetón, así de entrada, como el que no quiere la cosa, una docuserie de la que hasta la fecha no había oído hablar, ni de pasada siquiera, y ya es raro, tratándose la misma de gatos, de los que ya sabéis somos muy muy amigos y fans tanto por el blog como por el canal, dedicándole entradas, vídeos y sobre todo shorts cada vez que podemos, a nuestros bigotudos amigos.


“Locos por los gatos” (Netflix, 2021) es una miniserie, que consta de una sola temporada de seis capítulos, con una media de duración de treinta minutos cada uno.

Tengo que reconocer que la serie me ha tenido enganchado dos tardes seguidas, aunque sus episodios no rezuman el mismo interés, por mucho gato que ande metido en el ajo.

Los títulos de sus seis episodios son: Gato rapero, El espectáculo gatuno no se detiene ante nada, Arte Felino, ¡Al Rescate!, Santuario de Gatos y ¡Gato al agua!


En cada uno de ellos se presenta a una serie de personas, con una fuerte vinculación con los gatos, por unos u otros motivos, que los han llevado a tener una vida prácticamente volcada hacia los gatos, y en algunos casos concretos, a vivir de ellos, a través de la música o el arte. Son fieles amantes de los gatos que viven por y para ellos, se podría decir así, con episodios rodados en Estados Unidos, salo dos concretos, si no se me ha pasado algún otro:

“Arte Felino”, que nos traslada a Japón, donde la artista Sachi de Wakuneco nos mostrará su arte realizado en 3D, y con fieltro, auténticas obras de arte con el gato como principal protagonista de unas obras artísticas exquisitas, que quitan el hipo a cualquiera…


Y “Santuario de gatos”, donde nos trasladamos a una isla griega, Siros, donde curiosamente dos extranjeros afincados allí, llegados doce años antes de los hechos narrados, por diversas circunstancias de la vida, transformaron y mejoraron la vida de los mininos locales, creando un refugio en un lugar donde antes la vida de los gatos no importaba a nadie.


El resto de los capítulos giran en torno a un rapero amante de los gatos, que llegó a atravesar todo el país de cabo a rabo, para iniciar una nueva vida musical en compañía de sus gatos y de su pareja, y que es el primero de la serie, “Gato rapero”

La dedicación de Samantha, una adiestradora de gatos que no tuvo una vida fácil, una adiestradora de gatos con espectáculo cirquense incluido en “El espectáculo gatuno no se detiene ante nada”.


La iniciativa para rescatar gatos callejeros, llevada a cabo, curiosamente por otro rapero amante de los gatos, como en el primer episodio de la serie, en “¡Al rescate!”, y para concluir: “Gato al Agua!”, donde el gato bengalí Maverick nos mostrará lo que es el surf gatuno que practica, y como se convirtió en un gran apoyo en todos los sentidos para sus amigos humanos.


En definitiva: La serie no está mal, aunque es cierto que no he disfrutado de todos los episodios por igual, y algunos han despertado más mi interés que otros, por lo que me ha parecido una docuserie bastante irregular en su desarrollo.

Si eres amante de los gatos, la verás, sin duda, y ya me dirás que te pareció a ti. Yo le doy un 5 justito, porque creo que no da para mucho más.

domingo, 21 de agosto de 2022

Gatos sin Fronteras. Andanzas y fortunas de Remo, un gato callejero (La Esfera de los Libros, 2005) Antonio Burgos

 

“Gatos sin Fronteras. Andanzas y fortunas de Remo, un gato callejero” (La Esfera de los Libros, 2005) de Antonio Burgos, nos trae las aventuras y andanzas de Remo, un gato que se encontró la mujer del autor en la calle, y que rápidamente adoptó el matrimonio haciendo las delicias de la casa. 

Con la excusa de contarnos sus aventuras y desventuras, Antonio Burgos nos desgrana la historia de otros gatos, el gato a través de los principales acontecimientos históricos, su viaje a través del tiempo junto al hombre, sus personalidades y hechos más relevantes, siempre con buen tino y alguna dosis de humor.

 Acompaña al texto algunas fotografías del minino, que siempre es de agradecer, y acaba con una serie de correos electrónicos, que creo que ya están obsoletos, donde el lector podía mandar sus propias experiencias gatunas.

Es un libro entretenido, no muy caro (alrededor de los cinco euros), que en su día superó la tirada de los 30.000 ejemplares vendidos, aunque se le notan los casi dieciocho años a la espalda de la narrativa, cuando nombra personajes como Aznar, Bill Clinton o Naomi Campbell que hará sonreír a los que vivimos en aquella etapa, y que los más jóvenes verán como referencias viejunas. 

En definitiva, poco más de trescientas páginas que los muy gatófilos sabrán apreciar, y que disfrutarán desde la primera página, ya que Remo era un gato (falleció en 2017) que sabía contar muy bien sus andanzas y sus historias.


sábado, 20 de agosto de 2022

En la Mente de un Gato (Netflix, 2022)


       A pesar de ser los reyes de los vídeos de internet desde hace mucho tiempo, los gatos no tienen muchos documentales dedicados a ellos, o yo, por lo menos, conozco pocos, siendo el documental turco “Kedi” (2016), que no está doblado al español, uno de los mejores en mi opinión.


 Los amantes de los gatos estamos de enhorabuena. Netflix se ha atrevido a sacar un documental gatuno, “En la Mente de un Gato” (Netflix, 2022), que comparte título con un libro que no me he leído, de John Bradshaw.


        En este documental se habla de los últimos estudios respecto a los gatos, a la par que se ven distintos experimentos realizados con ellos en Japón y Estados Unidos en cuanto a comportamiento. Se adereza el documental con un poco de Historia, psicología y biología gatuna y vemos gatos circenses ucranianos, gatos escoceses, turcos (como no podía ser de otra manera, ya que Turquía es uno de los países más progresistas en cuanto a gatos se refiere) y comparativas con perros…

    En definitiva, es un documental muy visual, muy interesante y que gustará a los más gatunos de la casa, como es mi caso. En mi opinión, como no puede ser de otra manera, es muy recomendable.

domingo, 20 de febrero de 2022

Soy un Gato (Quaterni, 2015) Soseki Natsume, Tirol Cobato

 

        Hace relativamente poco tiempo tuve la oportunidad de leer “Soy un gato” de Natsume Soseki (1867-1916), que narra las andanzas de un gato callejero que recala en la casa del mediocre profesor de inglés  Kushami. El gato, a través de sus observaciones, retrata a la perfección, y de manera costumbrista, la vida en el Japón de inicios del S.XX, en guerra con Rusia (1905) y con gran interés por todo lo occidental frente a la tradición japonesa.


        Es un libro que me resultó entretenido, y por ello me decidí a probar suerte con el cómic, dentro de los mangas bunko (encuadernación rustica, pequeño tamaño y precio reducido), “Soy un gato” (Quaterni, 2015), adaptado por Tirol Cobato.


        Lo primero que hay que destacar de este cómic es que una edición muy cuidada, fiel al libro, y entretenido como aquel. Tiene en su solapa una breve biografía de Natsume (tanto en la portada como en la solapa, como curiosidad, viene el apellido antes), en la página inicial una presentación breve de personajes y en las finales un glosario de palabras y personajes, nombres y lugares, relacionados con la lectura.


        Su narrativa es sencilla y muy rítmica, destacando muchas escenas de humor y critica acida que también se leen en el libro.


        En definitiva, se trata de un cómic muy ameno, que se lee a pesar de sus doscientas páginas, casi de un tirón, y que te gustará tanto como si conoces el libro como si no.


        P.D. Lo único que no me gusta de su narrativa, al igual que en el libro, es su final, su rápido cierre… Pero, ante la voluntad del autor, el lector poco puede hacer.