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domingo, 18 de octubre de 2020

El legado del ron. 1690-1699. 1 Agua de vida, agua de muerte (Yermo ediciones, 2020) Tristan Roulot, Mateo Guerrero, Amparo Crespo Cardenete

   

        “El legado del ron. 1690-1699. 1 Agua de vida, agua de muerte” (Yermo ediciones, 2020) de Tristan Roulot (guion), Mateo Guerrero (dibujo, os recomiendo sus cómics de “Gloria Victis”) y Amparo Crespo Cardenete (color) me imagino que va a ser el primer volumen de una colección, aunque no he logrado ninguna información sobre el tema (de momento). Me lo barrunto, porque es un número uno, pero la verdad es que el tomo podría decirse que es autoconclusivo por su viñeta final.

         Lo que más me ha atraído de este cómic es que andaba buscando algo de Historia, y algo me he encontrado, aunque todo gire a la fabricación de ron en las islas caribeñas francesas, y a las duras condiciones de vida a la que estaban sometidos los esclavos que trabajaban en las plantaciones de caña de azúcar.

        Estamos a finales del S.XVII, y el joven Jean Rouen, hijo de un vidriero arruinado, se embarca hacia La Martinica, prácticamente sin nada en el bolsillo, esperando prosperar allí, ya que en la Francia de Luis XVI no es que le vayan muy bien las cosas.

        En el barco que le lleva a su nuevo destino, conoce al Padre Labat, un simpático clérigo, que, cargado de alambiques, quiere probar fortuna como aficionado a la química y a la botánica que es. En el trayecto, son atacados por un barco inglés y eso crea una amistad entre el Padre Labat y Jean, ya que este último lo salva de dicho ataque.

        Una vez en su destino, el futuro de Jean pasa por las plantaciones de caña de azúcar, junto a los esclavos negros. De hecho, se echa como amigos a dos esclavos hermanos (un chico y una chica), dos antiguos príncipes africanos. Enamorándose perdidamente Jean de la chica, hará todo lo posible por casarse con ella, mientras el cruel amo y dueño de las plantaciones, se interpondrá una y otra vez en su camino…

        Entretenido volumen. Poca acción para mi gusto, pero muestra una cara del colonialismo francés que no solemos ver normalmente en los cómics, por lo que tiene hasta un punto didáctico, por decirlo de alguna manera. En su desarrollo, y en su narrativa, repite ciertos arquetipos de personajes, pero eso no es óbice para disfrutar, como digo, de una buena historia, y por ello, os lo recomiendo.

viernes, 19 de julio de 2019

Gloria Victis (Norma, 2015-2018) Juanra Fernández, Mateo Guerrero, Javi Montes



        Bajo el título “Gloria Victis”, se esconden cuatro magníficos cómics: “Los hijos de Apolo”, “El precio de la derrota”, “Némesis” y “Ludi romani” que son la mar de trepidantes, ubicados en el S. II d.c, en la vida ficticia, de un personaje real: Aelio Hermeros, cuya estela funeraria se encuentra en el Museo Arqueológico de Cuenca.

        El personaje, como digo, existió. Fue un auriga, un corredor de carros con caballos en la Roma Imperial, que murió con 33 años. Los autores del cómic, Juanra Fernández (guión), Mateo Guerrero (dibujo) y Javi Montes (color), nos hacen una recreación fantástica, rauda, de la vida de un hombre que pasa de ver morir a su padre en el circo, a ser esclavo, y correr, finalmente, delante del que alguna vez sería el emperador Cómodo, un niño sádico, vengando de paso, en la arena, a su amada y a su padre.

        Los cómics tienen un dibujo fantástico, una maravilla visual en todos los aspectos. La historia no para, la narrativa te lleva de Hispania a la Galia, y de allí a Roma, con todos los derroteros que sufren los aurigas, los esclavos y los gladiadores, donde la vida de muchos tiene escaso valor, en manos de unos pocos. Es muy recomendable, y los cuatro volúmenes se leen en poco más de media hora. Emocionante hasta el final.