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sábado, 3 de agosto de 2024

El Cid. Integral (Ponent Mon, 2015) Antonio Hernández Palacios


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       Hace más de 55 años, uno de los grandes maestros del cómic, de la ilustración, que hemos tenido la suerte de tener en España, Antonio Hernández Palacios, se enfrascaba en la creación y publicación de la que iba a ser una obra titánica: “El Cid”, que constaría de unos 20 o 25 volúmenes, pero que tristemente se quedó en cuatro tomos (pero qué cuatro tomos, oiga, que maravilla, que joyitas), y que hoy puedes encontrar en un fabuloso integral publicado por la Editorial Ponent Mon en 2015.

         Antonio Hernández Palacios fue una persona prolífica: Historietista, dibujante, guionista, ilustrador, se formó en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, y en lo que al cómic se refiere, que es donde más me quiero enfocar su vida, pronto comenzó a compaginar su trabajo como cartelista cinematográfico, labor que le mantendrá ocupado durante poco más de veinte años, con algunos trabajos relacionados con el mundo de las viñetas, como “El Capitán Maravillas”, una historia de 1943.


       A partir de ahí, su labor como creador sería imparable, trabajando para editoriales diversas y revistas. “El Cid”, concretamente nació en la desaparecida revista “La Trinca”, con un primer álbum titulado “Sancho de Castilla” en 1971, a los que seguirá en los dos años posteriores: “Las Cortes de León” (1972) y “La Toma de Coimbra” (1973), para finalizar el cuarto tomo, “La Cruzada de Barbastro”, ya con la Editorial Ikusager en 1984. La propia Ikusager los venía reeditando desde 1982.

        En “El Cid” curiosamente, es el rey Sancho quien toma el protagonismo desde las primera páginas, viviendo con un joven Cid, extrañas aventuras en tierras fronterizas de la España musulmana, que rápidamente cambiaban de manos en el convulso S.XI. Algunas rozando lo fantástico, al más puro estilo “Conan”, “Voltar” o “El Príncipe Valiente”, como una aventura inicial donde una doncella, Usúa, reina un misterioso valle, ajena a la lucha entre cristianos y musulmanes, en un territorio casi mágico y pagano… Pero otras cargadas de veracidad e Historia, compaginando la acción pura y dura con los pensamientos históricos de los personajes y los acontecimientos que se cernían sobre ellos.


        Así pues, seguiremos los pasos del Infante Don Sancho, acusado de asesinar a traición a su tío el Rey Ramiro de Navarra, descubridor del valle perdido de la doncella Usúa, para asistir posteriormente a hechos como Las Cortes de León, el traslado de los restos de San Isidoro al Panteón preparado para recibir dichos restos en León, el reparto del Reino, la recuperación de Coimbra saqueada y prácticamente destruida por Almanzor setenta años antes y la Cruzada que les llevará hasta Barbastro, donde las alianzas se verán quebradas, traicionadas, ante el avance imparable de los cristianos...

         Luchas constantes por la supervivencia de reinos, familias y ciudades asediadas se dan cita en un integral de 215 páginas, tapa dura, donde a veces la documentación histórica, como os digo, en sacrificada en pos de la imaginación, pero en este caso, no os voy a mentir, poco nos importa porque disfrutamos de toda una aventura de capa y espada, religiones enfrentadas, duelos y espadas cruzadas.


       El dibujo, una auténtica maravilla. La línea segura, y gestos y expresiones naturales hasta en las poses. Cada viñeta, cuidada, mimada, más arriesgada en el cuarto y último tomo, “La Cruzada de Barbastro”. El color, que podría resultar a algunos excesivo y fauvista, aquí resulta acertado y característico.

       El cómic tiene dos apartados muy interesantes, como son el prólogo de Carlos Uriondo, y el epílogo a cargo de José Martínez, donde se aporta material inédito del propio Antonio Hernández Palacios sobre lo que iba a ser la continuación de la serie.

        En cuanto a su precio, que es algo que siempre me preguntáis, este integral ronda los 36 euros, y os puedo asegurar, que, para lo que ofrece: Calidad, Historia, aventuras y acción, no es nada caro… Lo dejo por aquí.

martes, 23 de febrero de 2021

Eloy (Ponent Mon, 2018) Antonio Hernández Palacios

 

        “Eloy” (Ponent Mon, 2018) es una reedición del cómic, que, publicado valientemente en 1976, iba a ser la obra titánica de Antonio Hernández Palacios (al que le correspondía tanto el guion como el dibujo). La intención del autor era hacer un cómic apolítico, visto desde el punto de vista de un joven estudiante, Eloy, que, atrapado por la vorágine del conflicto, recorrería los principales escenarios bélicos de la Guerra Civil, desde la Batalla de Guadalajara, hasta acabar con La Nueve en París. Solo realizó dos de los álbumes, los que iban de Octubre a Noviembre del 36: “Uno entre muchos” y “Río Manzanares”.


        Autor de cómics históricos, como “Roncesvalles” (1979) o “La paga del soldado” (1972) no llegó a concluir “Eloy”, pero nos dejó casi cien páginas de esta interesante historia gráfica.


        Esta edición contiene un minucioso y detallado contexto histórico (junto a una bibliografía sobre el tema), a manos del historiador militar, José Manuel Guerrero Acosta, de casi treinta páginas, y el prólogo del autor a la edición de 1976.


        La narrativa, a veces caótica en mi opinión, no le resta un ápice de interés al cómic, que tiene un dibujo muy colorido, muy característico, donde muchas veces los personajes parecen mirar al espectador a los ojos, y donde es normal la presencia de carteles informativos que nos informan del nombre o rango de algún personaje. Viñetas dinámicas, llenas de acción e información. Un cómic trepidante, y desde luego, muy recomendable.

jueves, 13 de febrero de 2020

La paga del soldado (Ponent Mon, 2018) Antonio Hernández Palacios



        Como Antonio Hernández Palacios es un autor clásico de la historieta y del cómic español, y como ya hablamos en tiempo sobre él en el blog, a cuenta de que me había hecho con su “Roncesvalles” y lo había disfrutado de lo lindo… Pues me he hecho con otra joyita, de esas que considero imprescindible en cualquier biblioteca que se precie: “La paga del soldado” (Ponent Mon, 2018) del genial Antonio Hernández Palacios.

        “La paga del soldado” apareció en cinco capítulos de la revista “La Trinca” (1972), siendo historias cortas, sobre hechos relevantes en la guerra que España mantiene con las cabilas rifeñas. En 1906, en la Conferencia de Algeciras, España y Francia se reparten el mapa de Marruecos, quedando como Protectorado español el norte, en Rif, una dura región que escapaba al control del sultán de Marruecos.

         Pronto los rifeños se rebelan contra la autoridad española, y las escaramuzas comienzan a acabar con muertos españoles, obreros del ferrocarril minero, cerca de Melilla. En 1909 se llama a la movilización, lo cual llevará a las protestas ante una guerra impopular, por gran parte de la población española, y que conllevará a “La semana trágica”, y el fusilamiento de Ferrer i Guardia, maestro pedagogo de ideas anarquistas, que, al parecer, no tuvo nada que ver en las revueltas. Dicho fusilamiento no calmó los ánimos, y llevaron a más protestas y manifestaciones de repulsa hasta en la mismísima París.

         Antonio Hernández Palacios, se basa en algunos hechos destacables, en pocas páginas y viñetas, de los ocurridos por aquellas fechas en el Rif: La gesta defensiva del Comandante Royo y del capitán Guiloche al defender una posición artillera (que les costó la vida), la carga de caballería de Cavalcanti en Taxdirt, la muerte del cabo Noval defendiendo su posición, la muerte de Antonio Ripoll “Mano de plata” y el arrojo del centinela Luis Jiménez defendiendo su máuser, a pesar de estar herido, de que se lo llevaran las tropas rifeñas de sus manos…

        El dossier histórico del cómic es requetebueno. A cargo de José Manuel Guerrero Acosta y César Labarta Rodríguez-Maribona. Antes de cada historieta, nos ponen en antecedentes de los hechos, narrando los acontecimientos, la vida en el Rif, el armamento y el desenlace de cada una de las historias, con una amplia bibliografía en las páginas finales.

        A mi es un cómic que me ha encantado. Lo he disfrutado mucho, y he aprendido cosas que realmente no sabía de la Guerra en el Rif en este periodo. Es una parte fundamental, y muy interesante, de la Historia de España. La verdad es que lo recomiendo, y mucho.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Roncesvalles (Ikusager, 1979) Antonio Hernández Palacios



        Antonio Hernández Palacios (1921-2000) es un mítico historietista, pintor e ilustrador español, que ha pasado a la historia del cómic del S.XX en nuestro país por dejarnos algunas obras maestras del noveno arte.

        He tenido la suerte de hacerme con una de ellas, “Roncesvalles” (Ikusager, 1979), que gira en torno a la derrota que sufrieron las tropas de Carlomagno en las montañas navarras, tras volver de un infructuoso asedio a la ciudad de Zaragoza (778). El gobernador de la ciudad se la ofrece, como muestra de vasallaje, a Carlomagno, para contrarrestar el poder de Abd-Al-Rahman, pero este, enterado de la traición de su gobernador, lo depone primero, y manda hacer frente al posterior asedio. Carlomagno, resignado, con las tropas cansadas y hambrientas, vuelve a sus reinos con un rescate exiguo, y alertado de un conato de rebelión por parte de uno de sus condes.

        La columna es de varios kilómetros, y vascos, navarros y sarracenos, atacan la retaguardia franca, donde caerá lo más granado de la caballería y nobleza, pasando a la Historia en cantares y poemas aquella derrota, o aquella victoria, según el punto de vista de cada cual.

        El dibujo, fantástico, el color una pasada, y la historia ya la conocía, pero la he vuelto a disfrutar como si me hubiera comprado el cómic en aquel 79 en que se publicó… Es una gran obra maestra.