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martes, 3 de febrero de 2026

El Falsificador (2026)

 

        “El Falsificador” es una de esas películas de las que todo el mundo habla desde que se estrenó el 23 de enero de 2026. Entró en Netflix por la puerta grande, y a pesar de que en un primer momento sus casi dos horas no me entusiasmaron, reconozco haber encontrado en esta película italiana, basada en la Roma de finales de los setenta, los convulsos años del plomo… Una historia interesante, entretenida, y hasta con un componente didáctico, al estar basada en hechos reales, y con un contexto histórico que yo vagamente recordaba, y que me ha hecho buscar información sobre algunos de los personajes que salen, o se nombran, en la película.

        Basada en un libro publicado allá por 2008, “El falsificador” viene dirigida por Stefano Lodovichi y protagonizada por Pietro Castellitto, Giulia Michelini y Andrea Arcangeli. Ni que decir tiene, que, yo, como buen ignorante del cine italiano actual, no conocía a ninguno hasta la fecha. Por mucho que lo he intentado, no he encontrado absolutamente nada en cuanto al presupuesto, pero tampoco es que importe mucho…

 

        En cuanto a la narrativa… La cinta está basada en hechos reales y narra la vida de Antonio “Toni” Chichiarelli, un joven artista, un pintor, que no triunfa con su arte, pero si con un talento extraordinario que es el de falsificar cualquier cuadro, o documento, de cualquier artista.

Al llegar a Roma en los años setenta, desde su pueblo, se ve envuelto en el mundo de la falsificación, el crimen organizado y la política de una Italia convulsa, en la que las Brigadas Rojas luchan por sus ideales, por un lado, el gobierno y el servicio secreto italiano por otro, y Toni parece moverse como en una ola entre unos y otros.


La película combina el drama personal de nuestro protagonista, que tiene un amigo cura y otro que pertenece a las Brigadas Rojas, extraña combinación, con los ecos históricos de una época, el final de los años setenta, marcada por tensiones sociales y violencia política, por lo que, si no tienes cuidado, puedes acabar con las manos rotas, o con un balazo en la tarra a las primeras de cambio. Y, todo ello, con Roma de telón de fondo.

        Como curiosidad os puedo contar que la película adapta el libro Il falsario di Stato (2008), una obra que explora la figura de Antonio Chichiarelli a través de narraciones e investigaciones sobre su vida en la Roma de los años de plomo. Aunque la película se toma ciertas licencias dramáticas para fines narrativos y cinematográficos, algo claro es que respeta el contexto histórico, los hechos reales, el personaje que realmente existió.


        Y, otro elemento curioso, y bien cuidado, es que película es, además, fiel a la reconstrucción de época (la estética, la moda, vehículos, música, el urbanismo…), todo está milimétricamente estudiado, expuesto y bien representado.

        En definitiva: Una película muy interesante, y con un componente didáctico a tener en cuenta. Además de la propia historia del personaje, inevitablemente vemos un contexto histórico poco conocido, o por lo menos por algunos lares, y a mi me ha hecho que después de ver la película me ponga a investigar sobre Aldo Moro, la época y todo lo expuesto en la cinta. Buenas actuaciones, buena música, por cierto. De nota le voy a dar un 6.

martes, 22 de abril de 2025

Parthenope (2024)

 

        Hace un año oí hablar de “Parthenope”, película italiana de 2024 del director y guionista Paolo Sorrentino, que colecciona premios nacionales e internacionales como churros, y que además es productor de esta película, que la ha creado como un homenaje a su ciudad natal, Nápoles.

        Lo que oí o leí, ahora no lo tengo muy claro, es que la película era como un anuncio de colonia de dos horas, frase que me hizo mucha gracia y que me he apropiado indecentemente, todo hay que decirlo, para la miniatura de la reseña del canal.


        Ya en los primeros compases de esta producción de dos horas y diez minutos, te das cuenta que estas ante una película que no es de las habituales que suelo ver y comentar. Ojo, tampoco es que me pille de sorpresa, porque en este cine de Sorrentino hay mucho Realismo Mágico, Barroquismo, Poesía, Existencialismo Filosófico, Surrealismo, el esperpento de Valle Inclán y el ojo de Fellini, todo amasado sabiamente. Este Sorrentino, he podido comprobar, sabe lo que se hace, y en “Parthenope” hay mucho que comentar y analizar, pero yo no quiero irme por las ramas…

        En la mitología griega, Parthenope fue una sirena cuyo cuerpo fue enterrado en una playa napolitana, y de ahí, quizás, que la protagonista de la película nazca en una playa de Nápoles, y se llame de esta manera.


        Ya desde los primeros compases, sabes que la película tiene mucho de simbolismo, de tintes de surrealismo, y, efectivamente, de anuncio de colonia. La primera hora hasta podría ser un videoclip perfectamente, y la música, que para mi es muy adecuada, ayuda a que lo veamos así.

        No vemos la niñez y parte de la adolescencia de la joven Parthenope, su nacimiento y el tiempo se va a años concretos de su vida. La vemos en una fase cercana a la adultez, con la mirada puesta en la carrera de Antropología, y rechazando otras posibilidades como la de la interpretación. Bella a rabiar como es la actriz Celeste Dalla Porta, levanta miradas y deseos allí por donde pasa.


        Parece que todos están muy interesados en ella, en lo que debería ser o lo que debería hacer, pero ella solo está interesada en un autor literario estadounidense, un Gary Oldman fugaz, que está ya de bajada y sin frenos.

Alcoholizado, y perdido en el tabaco, (en la película se fuma unos dos millones de cajetillas en sus dos horas de metraje, es algo que me ha llamado mucho la atención), el autor parece que por un momento le va a abrir una puerta que Parthenope no llega a atravesar, y es, posiblemente, un guiño a lo que podría haber sido su vida. Pero nuestra protagonista solo quiere saber qué es la antropología, pregunta que se va a hacer en muchas ocasiones, recibiendo cada vez una respuesta diferente, mientras mantiene un vínculo fuerte, y a la vez un tanto extraño, con su hermano.


        El amor, un tanto raro, con su hermano y su posterior suicidio la marcan, y los hombres, riquísimos, pero casi todos vacíos de moral, solo pasionales, se le acercan, mientras que ella cambia aquella admiración por el autor estadounidense por el de un viejo profesor de antropología, que vive solo, parece siempre ser un huraño, y cuida a un hijo que no vamos a ver hasta el final del metraje y que es un tanto especial.

        También tiene relaciones con mujeres, como con una profesora de la Universidad y encuentro surrealistas con divas y gente que simplemente pulula por su vida, entran y salen mientras como espectador pareces asistir a una especie de cuadro viviente, muy visual, pero con una narrativa que no sabes bien por donde va a tirar.


        En la segunda hora, mantiene una relación un tanto extraña con un cardenal mientras estudia la licuefacción de la sangre de San Genaro. No sé por qué, pero he pensado que esta parte le hubiera encantado a Salvador Dalí. Hay una crítica en este aspecto feroz a la Iglesia que aparenta, que no cree o que es falsa en su propia fe y defensa.

        Después ya viene un nuevo amor que tampoco madura, y parece que en la belleza de Parthenope está la propia maldición de la soledad. La jubilación de su viejo profesor de Universidad que le busca un trabajo en la docencia, a modo de despedida, y la vejez de Parthenope, su propia jubilación, que vemos en los últimos compases de la película, volviendo al hogar, con unos seguidores de Nápoles cantando… Y ahí, parece que toda aquella magia anterior ha desaparecido, aunque ella sonríe.


        En definitiva: A mi me ha gustado mucho, a pesar de que a ratos se me ha hecho larga, y su narrativa te da la sensación de estar rota, y de ser una sucesión de escenas no siempre bien cosidas, pero, por el contrario, me ha gustado en su imagen, en su estética, en la presentación (más la primera hora, más mágica, que la segunda). La dirección artística, la fotografía, la música… Todo fantástico. ¿Nota? Le doy un 6,5. Ya me diréis que os pareció a vosotros.

martes, 19 de noviembre de 2024

Lubo (2023)

 

       “Lubo” es una coproducción italo-suiza de 2023, cuyo principal defecto es su excesivo metraje de dos horas y cincuenta minutos, que viene a demostrar que cualquier película que supere las dos horas, por lo menos del tipo y de la temática que aborda “Lubo”, bien puede ser, convertirse en una miniserie de dos o tres episodios, sin perder el interés del espectador, y manteniendo en todo momento la esencia de lo que se quiere contar, de lo que se quiere narrar…

         Sin embargo, en este formato, creo que a muchas personas les ocurrirá lo que me ha pasado a mí, que en la última hora de metraje, a pesar de que la película te está pareciendo buena, el tema es requeteinteresante, y las actuaciones no son malas (de hecho el protagonista lo borda), las visitas visuales al reloj se intensifican, y eso en el conjunto global de la cinta, no es buena señal.


           Y es una pena, como digo, porque la primera hora de película tiene un ritmo bueno, casi movido diría, con una gran ambientación que se va perdiendo poco a poco, y que resistes por la temática que no conocías, cómo ha sido mi caso, y por ver un final que después de casi tres horas de intriga y drama, me ha llegado a parecer lelo, flojo y hasta un poco frustrante, dicho sea de paso…

          Vamos a ir directamente al grano, ¿Qué nos vamos a encontrar en la narrativa de “Lubo”? Porque yo llevo toda una entrada hablando de manera general de la película, de sensaciones, de metrajes largos, pero no me he puesto a hablar de la narrativa…


         “Lubo” se desarrolla en gran parte de su metraje en la neutral Suiza. Estamos en 1939, la amenaza nazi parece cernirse sobre todo los países europeos, incluyendo a la cantonal Suiza que se tiene que organizar ante un posible conflicto en su propio territorio.

         Lubo es un gitano, de una etnia nómada, que se busca la vida de saltimbanqui de pueblo en pueblo. Está casado, tiene tres hijos pequeños, y van de un sitio a otro haciendo sus espectáculos, y tocando un pequeño acordeón.


        Un día es reclutado forzosamente por el ejército helvético para vigilar las fronteras, dejando a su familia atrás. De manera paralela, conoce a un austriaco, un judío que ha huido del nazismo de su Austria natal. Al poco tiempo, un primo le informa de que sus hijos han sido requisados, tal cual, para ser dados en adopción a familias suizas.

       Esta parte, y yo no sabía de que iba la película cuando me he puesto a verla, me ha puesto las orejas como una liebre, porque yo desconocía totalmente este aspecto de los suizos durante la Segunda Guerra Mundial, y conocía y había leído, y visto en documentales, el tema del secuestro de niños por parte de los alemanes, o la eliminación sistemática de niños de minorías étnicas, pero al ser en territorio suizo, me he quedado un poco a cuadros, y no me imaginaba este derrotero.


        A partir de aquí, Lubo intentará hacer todo lo posible por averiguar el paradero de sus hijos, llegando a asesinar y suplantar al judío austriaco, gastándose todos sus bienes en pos de su búsqueda, y juntándose con gente que está en las antípodas de su vida y pensamiento.

       Finalmente, no logra sus objetivos y años después, en los cincuenta, decide iniciar una nueva vida con una mujer italiana que ya tiene un niño, y que espera otro de él, sin sospechar que la Justicia va detrás de él por la muerte del austriaco doce años antes…


        En definitiva: Desde el punto de vista histórico, una película muy interesante sobre una parte de la Segunda Guerra Mundial, concretamente en suelo suizo, que como os comentaba, desconocía totalmente, y que me ha pillado de sorpresa. Posteriormente, me ha interesado tanto el tema, que me he dedicado a buscar información basándome también en datos que dan justo al final, a modo de epílogo.

       Ahora bien, como igualmente os he comentado, su excesivo metraje ha hecho que me parezca tediosa por momentos, y he soltado algún que otro bostezo, por lo que si realmente queréis verla, ya sabéis a qué os enfrentáis. Sin embargo: De nota le pongo un 6, me puede más el tema histórico que el metraje, y eso si… La dejo a vuestra elección. Ya me comentaréis qué os pareció a vosotros. Lo dejo por aquí.

martes, 30 de julio de 2024

Desaparecidos en la Noche (2024)


 

      “Desaparecidos en la Noche” es una película italiana de 2024, que viene bajo el paraguas de Netflix, y que es un remake de la película hispano-argentina de 2013, “Séptimo” con Ricardo Darín y Belén Rueda, que en su día no me llegó a convencer, y que cambia edificio y niños desaparecidos-secuestrados en el mismo, por casa de campo en la cosa italiana, pero con mismo poso.

       La cinta está hecha en tres fines de semanas, con dos actores principales si no contamos a los nenes, tres secundarios apenas esbozados, pero lo suficiente para verlos como estereotipados, y predecibles…


       Creo, y espero no equivocarme, que la intención de la película no va más allá del mero entretenimiento, y sin grandes pretensiones, porque ya desde los primeros compases te deja claro por donde van a ir los tiros, y a los veinte minutos de metraje, de su hora y media, ya la ves clara y cristalina y no te equivocas…

       En la narrativa de “Desaparecidos en la Noche” tenemos a Pietro, un italiano que está en pleno proceso de divorcio con su mujer, Elena, una psiquiatra estadounidense que quiere volver a su país, y más ahora que ya sabe que los negocios que tenía él entre manos no han salido bien, y está completamente arruinado. El dinero es el dinero, ni amor ni leches, a pesar de los dos nenes fruto del matrimonio.


       Un fin de semana, Pietro se queda con los nenes en una masía campestre que tiene. Los ducha, los mete en la cama y se pone a ver un partido mientras se fuma un peta y se toma unas cervezas.

       Al levantarse para ver como se encuentran, a altas horas de la noche, descubre que los nenes no están en la cama, y mientras los busca, recibe una llamada de Elena preguntando por ellos… Y aquí ya te dices: Ohhh, que lo veo venir.

         La madre se presenta en un taxi en menos que canta un gallo, y prácticamente nada más llegar recibe una llamada de los secuestradores pidiendo 150 mil leuros por ellos.


        Desesperado, Pietro acude a Nicola, un antiguo amigo, metido en el tráfico de cosas raras y malas, que le encarga un trabajito entre Italia y Grecia a cambio de los 150 mil que necesita. Tras muchas vicisitudes, y con el dinero en mano, se presenta en casa de Elena, para descubrir que los nenes están allí sanos y salvos y aparentemente no saben nada, y Elena tampoco, que lo trata como un loco.

         Pronto, recibe un audio de Elena donde él confesaba que había traficado con drogas, y ese audio es el chantaje ideal para llevarse a los niños a Estados Unidos por parte de ella, pero él de manera paralela descubre en su casa una droga usada por Elena para secuestrar a sus propios hijos, por lo que Elena derrotada tiene que dejar a los nenes con Pietro… Aunque hay una escena final, difusa, difuminada, en la que parece que ella vuelve a la casa de campo


        En definitiva: Película como os decía anteriormente, previsible, sencilla en su planteamiento, que puede llegar a entretenerte si te pilla el día tonto, que es lo que me ha sucedido a mi. La posible incertidumbre que puedes llegar a sentir, se nota sobre todo en la sucesión de desdichas que le ocurre durante el trabajillo que le mandan entre Italia y Grecia, donde todo parece que se va a torcer, pero poco más en realidad. Un thriller que no llega a aprovechar bien los fantásticos escenarios que le podría haber proporcionado Bari, que es donde está rodada, pero que tiene su 5 de nota, su 5 raspado y de rigor, por el rato palomitero que me ha hecho pasar… Cumple, pero sin tirar cohetes.

lunes, 13 de mayo de 2024

Adagio (2023)


      “Adagio” (Netflix, 2023), es una película italiana de dos horas de duración, que nos ha llegado a Netflix ocho meses después de su estreno, sin doblar al español, la he visto en italiano subtitulado, y que me ha parecido un peliculón muy destacable para el nivel que suelo encontrarme en Netflix, y que no me extrañaría que en los próximos días se convierta en una de las películas más vistas en España.

       Las actuaciones me han parecido fantásticas. Tengo que reconocer que yo, de actores italianos, ni idea, pero los que aparecen en esta película es para quitarse el sombrero ante todos ellos, porque son interpretaciones requetebuenas.


       En la narrativa estamos en Roma y tenemos a Manuel, que es un joven de dieciséis años que la policía pilla haciendo cosas raras. Manuel cuida de su padre, un antiguo mafioso que ha perdido la cabeza y que se pasa la vida en una silla, solo, obsesionado con que le cierren la puerta con llave mientras recita números, hace y dice auténticas incoherencias.

      Chantajeado por la policía, acude a una fiesta para hacer fotos con el móvil a cierto individuo que es un pez gordo de la política, aunque él no lo sabe, y en donde hay drogas, chaperos, menores de edad… Mientras está allí, descubre una cámara de la policía, que le ha grabado a él esnifando coca, y decide cortar por su parte con el trato con la policía, algo que no gustará a la policía, que en realidad es un pequeño grupo corrupto que está haciendo la operación para sacar dinero para ellos, para cumplir con un trabajito que le han encargado…


          Este grupo decide desde el minuto uno que tiene que eliminar a Manuel, porque ha visto y sabe demasiado, y Manuel por su parte recurrirá a la vieja banda de mafiosos de su padre, los dos que quedan vivos prácticamente, iniciando una pequeña guerra entre los viejales, que aun se guardan algunos trucos en la manga, y los policías corruptos, para salvar a Manuel de una muerte segura, mientras que a la policía se le acaba el tiempo y se ve más comprometida por cada minutos que el chaval sigue vivo…

         En definitiva: Pues en definitiva es una película que está muy bien trazada, muy bien estructurada, incluso en sus subtramas, en las que vemos las motivaciones de los policías corruptos para hacer lo que están haciendo, las viejas rencillas en la banda del padre de Manuel y el por qué de la enfermedad mental que arrastra, que no es ni más ni menos que un mecanismo de protección hacia él y su propio hijo. En un momento he pensado que le quitaría metraje, al menos unos quince minutos, para hacerla más rápida y dinámica en su historia, en la narrativa, que también tiene de fondo el calor, un macroincendio en las afueras de la ciudad… Pero, al final, he desestimado esa idea.


        No hay que perderse ciertas y breves escenas finales, post-créditos, que rematan ya de por sí un final espectacular… “Adagio” es un thriller espectacular, y aunque en un principio me ha fastidiado que no estuviera en español, ahora me alegro mucho de haberla visto en italiano. Esta película gustará a amantes de los scooters, de los auriculares inalámbricos y de los ventiladores… Y no le hará nada de gracia a matemáticos y a ciertos policías… De nota, le pongo un 7, y os la recomiendo fehacientemente, no os la podéis perder… De verdad de la buena.

domingo, 7 de abril de 2024

Fabricante de Lágrimas (Netflix, 2024)

 

      Con tanta fuerza que se ha colado como película más vista en la plataforma Netflix España, “Fabricante de Lágrimas” (Netflix, 2024) es una película italiana basada en un libro de la escritora, también italiana, Erin Doom, que lleva desde 2021 vendiendo libros como churros, y que se ha convertido en un auténtico best-seller, pero que yo os tengo que confesar que no me he leído y ni pienso… Más que nada, porque no es lo que suelo leer, y tampoco tengo demasiado interés en ello.

      El libro no sé cómo será. La película ya os adelanto que me ha parecido bastante mala. Y vosotros diréis… Pues bien empezamos. Hombre, os lo digo porque no os quiero engañar, y “Fabricante de Lágrimas” tiene elementos que ya hemos visto en otras películas por el estilo, con escenas que rozan el videoclip, muy visuales, y con malos estrambóticos en todos los sentidos, pero con muy poco fondo narrativo en realidad…


       En la narrativa tenemos a Nica, una chica de ocho años que viaja con sus padres biólogos en mitad de la nada cuando un camión estadounidense de 80 toneladas y con perfecta visibilidad, se les echa encima. Los padres de Nica fallecen en el acto, y a Nica la olfatea un perro callejero, y cuando despierta va camino a un orfanato dirigido por la mujer-mosca, una tipa que se le aparece a Tim Burton en sus sueños más íntimos.

       El orfanato estaba organizado de tal manera que haría palidecer a cualquier campo de concentración del III Reich, con la directora de turno que vemos siempre en este tipo de películas que es un hueso, maltrata a los nenes, es un callo y todo lo que le quieras añadir… Y tras varios siglos, que a nosotros nos han parecido 20 segundos, la vienen a adoptar con 16 años. Sus padres adoptivos aprovechan que hay un dos por uno, y se llevan también a Rigel. Un chico que toca el piano, con fama de problemático y que parece que no quiere ni ver en pintura a Nica… La parejita, vamos.


      Nica se siente atraída por Rigel, que en plena adolescencia toma pastillas como lacasitos, el típico guaperas cuadrado, que llama a Nica “Polilla”, y tiene mucho mundo interior…

       Ya el primer día, los hermanos causan sensación en el instituto. Rigel la lia, y Nica se echa de amigas a una friki y a la nieta perdida, precisamente, y sale por segunda vez a la palestra, de Tim Burton.


      Las idas y venidas al pasado de ambos, en continuos flashbacks, son habituales, y así nos vamos enterando de que “El fabricante de lágrimas” es una leyenda que se contaba en el orfanato, relacionada con un tipo forjador de todos los miedos, deseos, que comparten los seres humanos… Con esta estratagema, nos vamos enterando del pasado de los dos. Todo esto mientras los dos van incrementando la temperatura hormonal a un ritmo trepidante, que ya sabes que aquí en realidad lo que hay es unas ganas tremendas de representar la Caída de Roma.

       Y hasta aquí os voy a contar, que para eso tenemos activada la función de un 50%de spoilers, y lo que viene es más de los mismo en este tipo de películas, a la que solo le faltan vampiros y hombres lobos…


        En definitiva: Película romántica, drama de carácter adolescente, con triángulos amorosos y personajes secundarios poco desarrollados en muchos aspectos, con un pasado típico-tópico que acapara las subtramas y por lo tanto cerradas de antemano, o casi cerradas. A la infancia narrada de ambos solo le falta Charly, el de la Fábrica de Chocolate, y lo del “Fabricante de Lágrimas” está metido y pegado con cinta de embalar, casi como una excusa… Lo que no tengo claro es si en la película son italianos, gringos… Porque si son italianos haciendo de gringos, no se ve ni una bandera yanqui por mucho carro, instituto y cartelitos en inglés que haya, y eso es un fallo.

        El final me ha dejado frío, seco, y no me ha convencido, como el resto de la película. Una hora y cuarenta minutos de película es un metraje excesivo para tan poco. Personalmente le doy un 4 de nota, y creo que me estoy excediendo. Lo mejor de la película, el gato Klaus. El libro no sé cómo estará, pero estas historias ya las hemos visto mil millones de veces...