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domingo, 11 de agosto de 2024

Lisa Frankenstein (2024)

 

      En 1989, fecha en la que se basa la película estadounidense de 2024, “Lisa Frankenstein”, Alaska y Dinarama lo petaron con una canción de su cuarto álbum, titulada “Mi novio es un zombi”. Yo recuerdo siempre esa canción con Alaska acompañada de un tipo disfrazado de “Freddy Kruger, que no era la idea precisamente de lo que creía un zombi.

       Los Ochenta fue una década llena de terror clásico, quizás la última, porque los noventa ya se dedicaron a otros temas… Pero tenías cómics de terror clásico que venían publicándose desde los setenta o incluso alguno antes, películas de resucitar muertos, de monstruos directamente, Michael Jackson bailando con zombies, “The Cure” y sus telarañas…

     

        “Lisa Frankenstein” ha sabido rescatar muy bien aquel ambiente de mods, góticos, laca y vestidos negros, y por supuesto, el interés por los zombies…

        Dirigida por Zelda Williams, hija del mítico y tristemente desaparecido Robin Williams, “Lisa Frankenstein” viene con guion de la bloguera y guionista “Diablo Cody”, que en 2008 ya ganó un Óscar por la película “Juno”, al Mejor Guion Original, por lo que de entrada puede parecerte lo suficiente para decir que la película vendrá con tablas.


       Pero, tal vez sea por la inexperiencia en dirección de Zelda, a la que aun le falta por pillar algunos trenes, que espero no sean extremeños o la chica nunca llegará, o porque directamente el guion ha fallado más que la escopeta de una feria… “Lisa Frankenstein” nos promete un romance fantástico, con toques de comedia, Terror, quizás Ciencia Ficción… Y se queda por el camino, aunque en algunos de sus aspectos, todo hay que decirlo, logra destacar.

         En la narrativa: Lisa es una chica a la que un tipo se quitó de encima a su madre en un asalto a su casa, hecho que parece que podría añadir algo de misterio o una subtrama, pero que queda como algo casi anecdótico en la película. El padre se volvió a casar con una enfermera más tiesa que un palo, que no traga a Lisa, y que a la vez tiene una hija que parece llevarse bien con Lisa, a pesar de ser cuerdas completamente diferentes en casi todo.


       Lisa no sabe maquillarse, no sabe peinarse, pasa desapercibida para los chicos y le gusta visitar una tumba victoriana del S.XIX, donde hay enterrado un apuesto joven, o eso parece por el busto que lo representa, y fantasea con sus poemas y sus historias.

       Una noche de tormenta, y tras desear estar con aquel joven, este resucita aunque con algunas partes menos: Oreja, mano, entrepierna, cuerdas vocales… Y Lisa iniciará una serie de cirugías a todo lo que se mueve a su alrededor, con ayuda también de “La Criatura”, para conseguir las partes que le faltan a su resucitado pretendiente…


       En definitiva: La película hace muchas referencias a la época, que me han gustado mucho, al cine de terror y al mudo a través de los posters que Lisa cuelga en su habitación, a las camisetas, y guiños al cine de Tim Burton. He echado de menos algo de las tribus urbanas de la época, más allá de las referencias góticas. Los créditos iniciales te cuentan la historia del chico victoriano, muy a lo Edgar Allan Poe, por lo que deberás estar muy atento, porque será la única referencia a su vida que se hace a lo largo de la película. “Lisa Frankenstein” tiene algo que engancha, pero tras su hora y media de metraje y un final que no me ha gustado, he llegado a la conclusión de que se pierde por el camino, en su desarrollo, y que, finalmente, no me ha llegado a convencer del todo… Quizás porque acepto que un rayo resucite a un zombi, pero no que este conduzca un Mercedes, no sé.

         De nota le doy un 4,5. Es un querer y no poder, no llegar, y es una lástima, porque estoy convencido de que esta película la hubiera alquilado en el 89, pero a pesar de todo lo bueno que le he visto, no me convenció al 100%.

viernes, 29 de marzo de 2024

Historias Negras (ECC, 2023) Alfonso Font

 

       Si te interesa el cómic, y quieres adquirirlo, pincha en la imagen superior. Te enviará a un enlace de compra. 

              Hablar de Alfonso Font es hablar de uno de los grandes dibujantes e ilustradores españoles de los últimos tiempos. En el blog le hemos dedicado algunas entradas, no tantas como me hubiera gustado, a este gran autor catalán. Así tenéis las reseñas de “La Flor del Nuevo Mundo”, que junto a Enrique Sánchez Abulí, nos llevaba hasta el S.XVI, acompañando concretamente al extremeño Pedro de Valdivia y a los españoles que se ven atacados y diezmados en su empeño por conquistar lo que hoy es Chile, y que ellos bautizaron como Nueva Extremadura, y donde el propio Valdivia encontraría la muerte en Tucapal… También tenemos comentado, igualmente en el blog, “El As Negro”, un grandísimo recopilatorio de historias cortas, y estas “Historias Negras” que hoy os traigo… De las que ya hice la reseña en el blog en 2017, pero de una edición de Glénat publicada en 2004.


        Hace un año justo, en 2023, la editorial ECC sacaba esta nueva edición, con nueva portada, muy atractiva a mi parecer, muy llamativa, de tapa dura, y en donde en las 96 páginas que conforman el tomo nos vamos a encontrar, en una primera parte, con historias cortas publicadas originalmente en las revistas “Creepy”, “1984” y “Cimoc” a comienzos de los años ochenta, y donde la temática, que puede variar del color al blanco y negro en su estilo, gira en torno a reos que esperan su ejecución, guerras absurdas y crueles, velatorios de los de toda la vida donde la gente saca todo a flote, alienígenas que sufren racismo y xenofobía en su visita al Planeta Tierra… Y todo aderezado con grandes dosis de sarcasmo, humor y evidencias claras y palpables del egoísmo, la violencia y el sinsentido del que muchas veces hace gala el ser humano.


       La característica principal de estas historias es la brevedad, de 2 a 4 páginas como mucho, junto a la mordacidad de la narrativa, que no pasa desapercibida al lector en ningún momento. Son píldoras artísticas que se disfrutan mucho, y que no en pocas ocasiones, pueden arrancarte una sonrisa.

       La segunda parte del tomo gira en torno al arte de Alfonso Font, y aquí toman la iniciativa el dibujante estadounidense Klaus Janson, el dibujante español Sergio Bleda, el fotógrafo y experto en cómics Manuel Quintana, Ervin Rustemagic y Martin Lodewijk.

        En estas páginas, aparte del análisis preciso de cada uno de ellos, encontrarás ilustraciones, viñetas sueltas, alguna historia escueta o a medio narrar, y multitud de bocetos y dibujos del artista, ilustraciones de portada y promocionales, además de fotografías, que hacen que el cómic remate perfectamente en un… Continuará.


     En definitiva: Una edición muy currada, muy trabajada, y que no me ha importado adquirir a pesar de tener la versión de Glénat. Creo que es un artista mayúsculo, Alfonso Font, pura historia viva del cómic en España, y es una pena que no tenga, ni haya leído más de él, más allá de las obras que os he citado y algunas revistas sueltas que conservo de Cimoc de hace más de cuarenta años con cosas de él, y es algo que me gustaría ir solucionando a lo largo de los próximos años…


     Por cierto, siempre me estáis diciendo que os diga precio de los cómics, y a mí la mayoría de las veces se me pasa… Esta edición la podéis encontrar por 19 euros… Y claro que merece la pena, y mucho. Ya me contaréis que os pareció a vosotros.

sábado, 9 de marzo de 2024

El Vaquilla (Cascaborra, 2024) Manolo López Poy, Kepa de Orbee

Si te interesa el cómic, y quieres adquirirlo, pincha en la imagen superior...


A los que tenemos una edad, el nombre de “El Vaquilla” aun nos resulta familiar, y nos rememora a otros tiempos, finales de los setenta, principios de los ochenta, donde Juan José Moreno Cuenca, que ostentaba ese mote, ese nombre de batalla, campaba cuando no en la calle delinquiendo, la mayoría del tiempo en la cárcel.


Mitificado por el cine y la prensa de la época, Juan José vivió 42 años, de los que 28 se los pasó en la cárcel, lo que no fue óbice para labrarse una imagen a su alrededor, con la que él mismo, en sus etapas de lucidez, no estaba de acuerdo, al afirmar muchas veces “haber nacido en el otro lado de la sociedad”, que era como le hubiese gustado que se hubiese titulado su película biográfica, “Yo, El Vaquilla”, que fue un éxito cinematográfico, y que desde luego sonaba mejor que “En el otro lado de la sociedad”, para una película del género kinki, habitual en los videoclubs de la época, que lo petó junto a otras historias como “Perros Callejeros”, “Navajeros”, “El Pico”, “La estanquera de Vallecas”, “Deprisa, deprisa” o las dos partes de “El Lute”, que para la época del Vaquilla ya se había quedado un poco obsoleto (por decirlo de alguna manera), entre otras, con el denominador común de las drogas, los barrios marginales ochenteros de las periferias de las grandes ciudades españolas, los atracos a bancos, los tirones de bolsos montados en R-12s desde el asiento del copiloto (como cuatreros de la época) y los duelos a navajazos, como buenos bisnietos de aquellos míticos bandoleros decimonónicos que se cosían a hierro y sangre entre ellos o contra los gabachos en series de ficción… En esos duelos kinkis tan cinematográficos.


El Vaquilla” es un cómic publicado por la Editorial Cascaborra fuera de sus habituales colecciones y formatos, que viene a recordarnos una parte de aquella España de hace cincuenta años, la que despertaba con una balbuceante democracia, la del fin del Franquismo, que se llevó a una gran parte de una generación a través de una jeringa, del caballo, no ya en las grandes ciudades españolas, también en las pequeñas, ya que en mi Badajoz natal vi caer a algunos por culpa del caballo en el San Roque, que era mi barrio, de los años ochenta, y alguno que fue compañero mío de clase en el colegio, también cosido a hierro, desgraciadamente, en episodios truculentos…

El cómic, en riguroso blanco y negro, de 96 páginas, viene de la mano de Manolo López Poy, guionista muy bien documentado, del que ya hablamos en su día en el blog, en 2021 concretamente, por la fantástica biografía que hizo junto al dibujante Kepa de Orbe de Valle-Inclán.

A Kepa, por cierto, también le debemos, “Bailén 1808”, junto al gran amigo de este canal, el profe y guionista Carlos Peinado. “1415: Ceuta” sobre la conquista portuguesa de la ciudad norteafricana (hoy ciudad autónoma española, que nunca fue ni ha sido marroquí a pesar de lo que muchos defienden), y una maravilla de cómic como es “Memoria”, sobre las atrocidades provocadas por los dos bandos en la Guerra Civil española, del que tenéis reseña en el canal de Youtube.


En “El Vaquilla”, seguimos a Juan José desde sus inicios como delincuente, en su Barcelona natal, siendo detenido por primera vez con once años, y pisando la cárcel ya con catorce años. Una familia desestructurada, que diríamos hoy en día, las drogas desde bien temprano, y las circunstancias, pronto lo catapultaron a una vida criminal, donde llegó a matar a una mujer en un tirón de bolso desde un coche. En el cómic somos testigos de su vida y obra, y de manera paralela acompañamos a os parroquianos de un bar que siguen su trayectoria por televisión, siendo uno de los habituales de la barra muy crítico con él. Pasamos por las distintas cárceles, sus relaciones con mujeres, con las drogas, sus intentos de fuga de la Modelo, su protagonismo mediático… En un cómic excepcional que, por lo menos a mi, a mis cincuenta años, me ha hecho recordar aquella etapa, aquel lenguaje casi olvidado de “picoletos, caballo, maderos, trena…”… Toda una generación que para mediados los noventa, como mucho principios de siglo, ya había muerto de sida, por culpa de las drogas y circunstancias bastante chungas en la gran mayoría de los casos, y que hoy ya solo unos pocos recuerdan.


El Vaquilla”, como digo, retrata una parte de nuestra Historia, quizás no la más apetecible y querida, pero no deja de ser Historia, y cómics como este se encargan de que no caiga en el más oscuro de los olvidos. Si podéis, acercaros a la vida de Juan José, a través de Manolo López Poy y de Kepa de Orbe que hace un calco en cómic de lo que fue aquella época. Destacar una breve, y necesaria biografía final en las últimas páginas del tomo, con la que Poy remata magistralmente una genialidad de cómic.

viernes, 2 de febrero de 2024

La Gran Noche del Pop (Netflix, 2024)

 

Tengo 50 años, y si tuviera que decir uno de los hitos musicales de los años ochenta, posiblemente, entre los varios (o más bien muchos) que se me vendrían a la cabeza, estaría “We Are The World”, aquel hit que marcó en los primeros meses de 1985 un antes y un después en la historia de la música, no solo a nivel estadounidense, sino que yo creo que mundial.


Y es que aquella canción, que corrió a mano de Lionel Ritchie y Michael Jackson, logró reunir a 45 artistas, entre los que estaban, aparte de ellos dos: Stevie Wonder, Tina Turner, Diana Ross, Bruce Springsteen, Bob Dylan (que fue el alma de la fiesta), Ray Charles, Billy Joel, Harry Belafonte y otros tantos que tuvieron que dejar en la puerta egos y rivalidades para cantar una canción, que pusieron en pie durante una noche y que creo que será muy difícil que nadie pueda volver a igualar en muchos aspectos.


Hace unas semanas, Netflix ha estrenado en España el documental “La Gran Noche del Pop” (2024), título que creo que no es muy justo con los diferentes estilos que había allí, pues no todo era Pop en aquella reunión de artistas que se unieron para crear un himno que despertara conciencias frente al hambre en África, concretamente pensando en Etiopia, pero casi que me ha dado igual el título cuando me he puesto a ver el documental, y me ha recordado aquel 1985 donde tuvimos este hit hasta en la sopa, copando todas las listas musicales del momento. Parece que estoy oyendo al Gran Joaquín Luqui en los 40 Principales diciendo aquello de “Hola, Hola, Hola… Tú y yo lo sabíamos”, mientras daban entrada al tema en cuestión.


“La Gran Noche del Pop” comienza con una entradilla, una presentación de créditos muy ochentera, donde vemos la creación de las casetes musicales que pasan por cintas transportadoras a toda leche. Esas mismas cintas que mis alumnos hoy en día no saben usar, y que no saben que relación tenían con un bolígrafo Bic, y de las que yo aún atesoro alguna por ahí perdida en algún cajón.


Prácticamente presentado por Lionel Ritchie, vemos desde el principio el origen de la canción, cómo se produjo, con quién se contaba o se quería contar, la creación de la letra en la habitación de Michael Jackson, en la casa familiar que tenían los Jackson en Encino (California), el papel de Quincy Jones, la elección de los Estudios, así como los participantes totales en la grabación de la canción, que entre técnicos y artistas se acercaban a los sesenta y que fueron convocados bien tarde, después de una entrega de premios, donde el propio Lionel Ritchie arrasó y Prince, que no quiso participar en el proyecto, venció con su “When Doves Cry” al “Thriller” de Michael Jackson (hecho para mi desconocido, por cierto, y que me ha sorprendido).


Muchos de los participantes en aquel evento ya han fallecido, pero es verdad que me esperaba una participación más nutrida de artistas en este documental (tenemos por ahí a Cindy Lauper, Bruce Springsteen…), porque creo que el evento da para más de la hora y media de metraje, y del que no me voy a quejar como viene siendo habitual en mí. Eso sí, yo creo que casi todos los que tuvieron algo que ver con el equipo técnico, producción y realización, y que no han fallecido, tienen su hueco.


En el final, hay algunas declaraciones de Harry Belafonte que no se han doblado al español, y no me han salido en subtítulos, pero ello no me ha sido óbice para disfrutar de un buen rato, de un buen documental que me ha traído muchos y buenos recuerdos, y con un final de Lionel Ritchie, hablando desde el estudio en que toda aquella magia sucedió, muy emotivo.


Hoy tiro la casa por la ventana: De nota le doy un 6,5 y os recomiendo verlo. Si tenéis más o menos mi edad, supongo que sabréis de lo que os hablo, y si no conocisteis esta canción y este evento cuando salió, que acabó vendiendo millones de copias y recaudando millones de dólares para Etiopia, merece la pena echarle un vistazo a este pedazo de la Historia de la Música…

miércoles, 23 de agosto de 2023

La Saga de Maese Pato (Panini, 2023)

 

        “La Saga de Maese Pato (Panini, 2023) es un cómic de tapa dura, que recupera en siete capítulos, una de las historias clásicas publicadas por Disney (tanto en Italia como en España), y a cargo de artistas italianos (guion y dibujo, Guido Martina y Giovan Battista Carpi, concretamente), en la segunda mitad de los años setenta y principios de los ochenta.


        En la narrativa, Donald y Gilito viajan a Italia. Fascinados por su belleza e historia, Gilito narra una historia para que Donald la grabe, que será un futuro libro a publicar, y en el que se narra las andanzas fantásticas de Maese Pato, un ancestro de ambos (personificado en el propio Tío Gilito), donde conocerán a poetas, gobernantes y artistas de la Italia del Trecento hasta el Cinquecento, como Dante, Petrarca, Los Médicis, Américo Vespucio…


         Es un cómic de poco más de 200 páginas, en el que se nos narra la historia de creación de las propias historias, curiosidades y proceso de elaboración, así como resúmenes del itinerario que siguen los protagonistas en su aventura. Entretenido, con un componente didáctico importante, fue una de las mejores obras publicadas por Disney en cómic hace casi cincuenta años, y sigue enganchando como aquel entonces. Para mí, es una lectura muy recomendable.


        P.D. Como curiosidad, los tomos vienen numerados en una edición limitada a mil quinientos ejemplares.