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sábado, 30 de enero de 2021

Mafalda. Todas las tiras (Lumen, 2012) Quino

 

        Tengo que reconocer, que el fallecimiento de Quino en septiembre de 2020, me ha llevado a comprar este tomo integral, titulado “Mafalda. Todas las tiras” (Lumen, 2012). El personaje, icónico y conocido mundialmente, lo recordaba de algunas tiras cómicas que leía en los ochenta, y que aún atesoro por alguna carpeta perdida, con el característico amarillo de las décadas pasadas, pero nunca me había agenciado nada de Mafalda, a pesar de que también recuerdo haber visto alguna película de animación (cuyo título ya no recuerdo) en mi antiguo vídeo Beta.


        A toro pasado, ha sido un placer leerme sus 667 páginas, que me ha entretenido unas pocas semanas, y que me han arrancado más de una sonrisa, más cuando he leído las referencias a la Guerra de Vietnam, La Guerra Fría o a los conflictos árabes-israelíes, así como Los Beatles o Bing Crosby. Mafalda, en realidad, vivió muy pocos años (1964-73) porque su publicación acabó desapareciendo, según el propio Quino “por falta de ideas”, pero volver a sus lecturas, comederos de tarro y lecciones de vida, en mi adultez, ha sido como recuperar a una vieja amiga perdida.


        La publicación está muy bien presentada, y es fácil apreciar la evolución del dibujo del personaje, mientras se van añadiendo personajes a la narrativa. Aunque dirigida para todo tipo de lectores, quizás los más mayores de la casa la aprecien en su totalidad, y reconozcan mejor las referencias sesenteras y setenteras a las que alude, casi constantemente, en las primeras cien páginas. Por todo ello, solo me queda recomendarla.

viernes, 23 de junio de 2017

Las aventuras de Monsieur Vieux Bois (1837) Rodolphe Töpffer


        Si bien “El cuarto de Lautréamont” (1874) de Corcal&Édith se editó bajo el subtítulo de “La primera novela gráfica”, hay que reconocer que el mundo del cómic venía de más atrás, y no me estoy refiriendo a las paredes llenas de jeroglíficos y escenas cotidianas del Antiguo Egipto, o al Tapiz de Bayeaux (S.XI).


        Quizás, uno de los pioneros del cómic sea el suizo Rodolphe Töpffer (1799-1846), “El santo patrón del cómic” lo ha llegado a llamar Art Spiegelman, incluso de las tiras cómicas o historietas. Töpffer, hijo de un pintor aficionado, pronto se interesaría por las estampas de William Hogart, pero su carrera de pintor se comenzó a truncar a la temprana edad de veinte años. En 1819, viaja a París, en busca de los mejores oftalmólogos de Europa, para tratarse una constante pérdida de visión. Su madre, había muerto ciega, y de ella heredaría esta enfermedad ocular que haría que el joven Töpffer se inclinara más por la caricatura que por el preciosismo pictórico que demandaban los inicios del S.XIX.

        Una vez de vuelta en su Ginebra natal, Töpffer montará una escuela para estudiantes internos (1824) dirigida a todos los estudiantes de Europa (en gran parte pagada con la dote de su mujer). Padre de cuatro hijos, comenzará casi clandestinamente, bajo pseudónimos, su labor de viñetista y caricaturista, mientras se dedicaba a escribir, se metía a político del Partido Conservador suizo, pedagogo, y a teórico y ensayista artístico.


        Murió joven, posiblemente de una leucemia, a los 47 años, no sin antes publicar algún par de novelas (Novelas ginebrinas y Viajes en zigzag). “Las aventuras de Monsieur Vieux Bois” (1837) es una de esas obritas, pequeñas joyas del séptimo arte, en cuna en aquella etapa, que se componía de una pequeña escena y una frase explicativa de la misma. Grandes como el propio Goethe en sus tiempos, el propio Spiegelman (ganador del Pulitzer por “Maus”) o el historicista norteamericano Chris Ware (que tiene premios como yo empastes en la boca) reconocieron la maestría y el ingenio de Töpffer.


        Un clásico que merece una revisión y un reconocimiento, a tenerlo muy en cuenta.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Soy friki y tengo novia. Andrés Palomino

¿Se puede ser friki y tener novia?. Según Andrés Palomino, si se puede. ¿Te puede gustar Star Wars, los juegos de rol, los videojuegos y la subcultura y tener pareja?. Que si, que si se puede, que Andrés Palomino lo explica muy bien en este librito: "Soy friki y tengo novia". Un divertido compendio de tiras cómicas, con Andrés de protagonista, donde se nos muestra las vicisitudes de este friki con pareja.

Divertido, espontáneo, él enganchado a todo tipo de frikismo, su chica (Luli, de la que solo vemos su mano en las viñetas, menos en una...) enganchada a las compras. Autobiografía pura y dura, con un dibujo sencillo, en blanco y negro y siguiendo el estilo de las caricaturas tradicionales (cortas y al grano), con situaciones con las que te sientes identificado y con la que te ríes. Por cierto, su web es muy recomendable, con una tira diaria: cronicaspsn.com

P.D: La foto de la portada, ya sabéis, es mía... La otra, me la encontré en Google.