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Mostrando entradas con la etiqueta Lady Gaga. Mostrar todas las entradas
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lunes, 15 de septiembre de 2025

Miércoles (2ª Temporada, 2025)

 

        Hace tres años vi la Primera Temporada de “Miércoles”, que a pesar de no convencerme del todo, aprobé en su conjunto global. Ahora, hace unos días, he terminado de ver los ocho capítulos de la Segunda Temporada que yo esperaba para finales de 2023, pero que, con huelgas de guionistas y actores, y otros impedimentos varios, no hemos podido catar hasta este verano de 2025.

        De entrada, las sensaciones que tenía con respecto a la Primera Temporada se repiten en gran medida en esta nueva temporada conformada por ocho episodios, algunos dirigidos por Tim Burton, de los que creo que sobran tres casi sin pestañear, y que según su final completamente abierto, es de transición hacia una nueva aventura de esta disparatada familia capitaneada por la joven Miércoles, oscura detective, que se enfrenta a una trama paranormal con asesinatos, policías ineptos, zombis comecerebros, Medusas y Medusos, Sirenas y una familia con muchos misterios ocultos, como el del origen de “Cosa” que será resuelto en el capítulo final, y con una Jenna Ortega que yo creo que le ha cogido el gusto al personaje, y con el que tiene que tener cuidado de no engancharse.

        Como os decía, la Primera Temporada de “Miércoles” me la tragué ya hace tres años, y a pesar de que yo le di un 5,5 de nota porque no me llegó a convencer, al público generalista parece ser que le gustó en su día, y hasta alguno le entusiasmó.


        Sin embargo, con esta Segunda Temporada, me ha vuelto a dar la sensación de que llueve sobre mojado. En agosto me tragué los cuatro primeros capítulos, que me tuvieron bastante entretenido, y hace unos días, en septiembre de 2025, me he visto la segunda parte, los episodios del cinco al ocho, donde a pesar de los misterios paranormales, los enfrentamientos familiares de los Addams (que dejan a series como Falcon Crest o Dinastía, a la altura del betún) y una trama más retorcida que mi columna vertebral, no me ha acabado de convencer, dándome la sensación de que le sobran capítulos, y que hay escenas y subtramas que sobran en este escenario de fondo que es el peculiar colegio de “Nunca Más”, donde hay 25 alumnos, y el más joven tiene 26 tacos en cada pata.

        Comenzamos con un resumen de las vacaciones veraniegas de la propia Miércoles, que se enfrenta como una especie de Sherlock Holmes de las tinieblas a un asesino en serie en Kansas City, que tiene un sexto sentido, y algunos kilos de más (que debería perder, por su propia salud, no es gordofobia, es un consejo sincero). Te queremos Haley Joel Osment. Por supuesto, no es rival para Miércoles y Cosa.


        Ya en el nuevo curso escolar, su hermano Pugsley llega como novato y ya desde el primer día la está liando parda. Nuevos amoríos surgen, que ralentizan la trama, y la historia principal se desarrolla en torno a una serie de asesinatos en la que Miércoles pierde su poder de cuervo, y precisamente una serie de cuervos parecen estar detrás de los finiquitados junto a una misteriosa figura que siempre aparece a tres metros de donde sucede todo, pero tiene el don de desaparecer.

        En una subtrama, Pugsley desentierra a un joven zombi, que tomará mucha importancia en la segunda mitad de la temporada, pero que en un principio, es un componente meramente anecdótico y humorístico.

        Por supuesto, para justificar la eterna presencia de los Addams en escena, nos cuentan que han sido reclutados por el rector para recaudar fondos para el colegio “Nunca Más”. Son capaces de resucitar muertos, pero incapaces de hacer dinero.


        Esta primera parte, que vi en agosto, es la que más he disfrutado. Algún punto de humor negro, pocos, y tintes de thriller policiaco. La segunda parte, estrenada en septiembre, gira en torno a los hydes, estos seres a los que todos temen, y que van a tomar el relevo de la trama, siendo los Addams amenazados directamente, y metiéndonos con calzador, a la actriz Gwendoline Christie como el fantasma de una antigua directora del colegio y mentora espiritual de nuestra protagonista.

        Si tuviera que recortar, sería en esta según da mitad de temporada donde metería tijeras, donde creo que se pierde más el ambiente tenso y de misterio de la primera parte, y donde la amistad de Agnes, cuya capacidad es hacerse invisible, le hará a Miércoles mucho más fácil resolver ciertas tramas. También todo se hace ya bastante predecible y carece a ratos de profundidad en su trama.


        Como curiosidad, os diré que por incentivos fiscales, aparte de por aprovechar escenarios góticos que vienen de perlas, se rodó en Irlanda, y con un presupuesto que ha girado en torno a los 40-45 millones de dólares, aunque otros lo elevan directamente a los 50 millones entre unas cosas y otras.

Se dice que nuestra actriz principal, Jenna Ortega, se ha endosado dos millones por la Temporada, aparte de ser productora ejecutiva, y en esta segunda temporada tenemos la breve aparición de Lady Gaga como profesora del colegio, que aporta la canción “The Dead Dance”, como otra de sus curiosidades. Por cierto, la escenografía de la canción a mí me gustó mucho.


En definitiva: La serie va camino de ser una mezcla de culebrón gótico familiar. Gana cuando la trama es detectivesca, pierde en las numerosas subtramas. Como os decía, sus cuatro primeros episodios me han parecido entretenidos, los siguientes, a ratos un tanto lentos y soporíferos. Netflix ha confirmado la Tercera Temporada, posiblemente (al parecer) para el verano de 2027. De nota le doy un 5 raspado.

martes, 24 de diciembre de 2024

Joker: Folie à Deux (2024)

 

         Alguna que otra vez lo he comentado… Me daba mucha pereza ver la segunda parte de la película del “Joker”. No la vi en su estreno, y las críticas de aquel momento, algunas muy buenas, la inmensa mayoría malas, no me animaron a gastarme los 20 euros que me cuesta ir al cine, entre entradas, palomitas (que son mis mortales enemigas, me he ido ahogando en 4-5 ocasiones comiendo palomitas) y café mediante.

          Hoy, varios meses después de su estreno (se estrenó en España el 4 de octubre de 2024), y animado por algunos de vosotros, me he animado a enfrentarme a las dos horas y diez minutos de metraje de “Joker: Folie à Deux”, y efectivamente… Me he alegrado mucho de no haber ido al cine a verla en su momento, o quizás hubiera salido de allí con ganas de prenderle fuego a algo, el propio cine incluido…


          Y ya con esa afirmación, os podéis hacer una idea de lo poco que me ha gustado la película. Quiero decir: A mí me gustó mucho la primera película, la BSO, las actuaciones, y pensaba que estábamos ante el principio de algo muy grande, muy gordo, que podría conectar en un futuro con el Murciélago, o tal vez no, centrándonos más en el villano, en el personaje del Joker, pero lo que me he encontrado aquí es telita marinera. Un musical para bostezar, sentirse timado con un final cerrado fatalmente, y cierto rollo un tanto raro con el tema de una Harley Quinn fuerte, y un Joker domado que da palos de ciego por la vida y canturrea y baila… No sé, pero no me ha convencido. Y ojo, a mí, los musicales me gustan. Hay musicales requetebuenos, películas que han hecho historia, pero os puedo asegurar que esta no será una de ellas.

          Algunos os dirán que el camino fácil hubiera sido que el director, los guionistas, todo el equipo de producción, que arderán en el Infierno por toda la eternidad, no me cabe duda, hubieran hecho una película en la que Arthur Clarke se acaba transformando en el Amo del Crimen de Gotham. Ese que conocemos todos los que hemos leído los cómics, o conocemos medianamente el Universo DC, pero… ¿Realmente hubiera sido tan fácil hacerlo? No es esa mi opinión.


          Aquí tenemos que, tras una original introducción, a modo de resumen, basada en un dibujo animado con tintes clásicos de la Wagner, donde podría haber salido perfectamente el Pato Lucas y Bugs Bunny, tenemos una correcta primera media hora donde seguimos viendo al Malo, al Villano, como una víctima de la sociedad. Infancia difícil, abusos, ida muy loca de pinza y ñorda de vida que te hace quitar de en medio a cinco personas… Después de eso, en el que te tragas perfectamente el drama carcelario, los guardias que son unos capullos, las pastillas, los malos tratos diarios de todo tipo… No en vano es Arkham, que para los conocedores del Universo DC es mucho decir…

        Y de repente, aparece Lady Gaga, que por mucho nos intente convencer de que es Harley Quinn, sigue siendo Lady Gaga, y la película comienza a articularse alrededor de las actuaciones musicales, que siendo o no, ensoñaciones de Arthur, lo que si es bien seguro es que se va creando una especie de corte y pega cinematográfico difícil de creer, difícil de digerir y que se acaba convirtiendo en una cuesta arriba en la que bufas, bostezas, ves que no ocurre nada… Ojo, pero nada de nada, y al final se cierra todo con una serie de puñaladas carcelarias que acaban con el Joker, o con Arthur, muerto en un pasillo con el vientre cosido a navajazos por un secundario cualquiera que tiene dos minutos y medio de metraje, los ojos abiertos mirando al vacío o al insulso que se ha gastado las perras en el cine, Lady Gaga más fuerte e independiente que nunca (no sé qué es lo que pretendían mostrarnos con el personaje de Harley Quinn, parece que no estaba realmente enamorada de él, que ella lo que quería es aprovecharse del personaje, vete a saber), y tú, como espectador, diciendo… ¿De verdad, se han reído de mí todo este tiempo?


          Diálogos más bien vacíos, buenas actuaciones dentro de lo que cabe (aunque Lady Gaga parece salida de un anuncio de ropa), Un “Dos Caras” soso y poco creíble, y la música tengo que reconocer que me gusta, canciones muy clásicas, pero que no era esta la película idónea para ello… Una oportunidad perdida de ver lo que podría haber sido un nuevo y esperanzador comienzo… En fin… ¿Nota? Un 4 y por no haberla visto en cine. Solo espero que la nueva de Superman no sea otro musical.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Ha nacido una estrella (2018)



         La verdad es que no suelo ver este tipo de películas. La verdad es que tenía una idea muy definida de Lady Gaga (no muy buena), hasta esta semana, y no me llamaba por esa razón ir a verla. Pero… Esta semana hemos tenido excursión, o salida, cinematográfica, y “Ha nacido una estrella” (2018) era la película elegida para ir a ver con los chavales del Instituto…

        … Y ciertamente, me he llevado una sorpresa, una gran sorpresa con esta película. Si es cierto que había visto el tráiler, pero en ningún momento me llamó la atención, tal vez porque, cuando dices “Ha nacido una estrella”, todavía me viene a la cabeza la película del 76, con Barbra Streisand (la versión del 37 la vi siendo un crío y no la recuerdo fielmente). Lo primero que me chocó fue ver a Lady Gaga sin maquillaje, eso fue casi un choque cultural en todos los aspectos y sentidos. Lo segundo, escucharla cantar algo bueno, puro, y no comercial, algo alejado a los típicos clichés que nos tiene acostumbrados desde hace años, ¿décadas quizás?

        Después de diez minutos, me di cuenta que Bradley Cooper me había conseguido enganchar a la historia, como director y como actor. Lady Gaga se mueve por la pantalla como una chica normal, convence, y Cooper llegas a pensar que es, francamente, el papel de su vida. Cooper hace de estrella del country, conocida y reconocida por doquier, con un grave problema de alcoholismo. Lady Gaga es la chica que canta en francés en un club de Drags Queens. Ambos se conocen, ambos tienen su amor por la música en común.


        Es la historia de un ascenso y de una caída estrepitosa. Una historia de música, de amor, amistad… A mí, me ha gustado a rabiar, y reconozco que cuando entré en la sala, no daba un leuro por ella. La recomiendo, y mucho.

        P.D: Sam Elliot es la leche.