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viernes, 1 de noviembre de 2024

Vivir y Morir en Auschwitz (Planeta Cómic, 2024)

 
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        Con guión y dibujo del ilustrador gráfico alemán Dietmar Reinhard, autor reconocido internacionalmente que acumula premios como yo como pipas, aunque yo solo tengo este cómic en español, y no conozco más trabajos suyos aparte del presentado aquí… Nos llega un cómic de esos que considero imprescindibles leer, tener, comprar, volver a leer e investigar hasta la última viñeta, para que esta trágica parte de la Historia de la Humanidad no caiga en el olvido, ni los nombres y hechos sean obviados, por mucho que pasen las décadas o los siglos…

        “Vivir y morir en Auschwitz” viene de la mano de la Editorial Planeta Cómic, publicado en España en 2024, es un cómic de tapa dura y 112 páginas, aunque no vienen numeradas, lo cual a estas alturas me parece un error por parte de la editorial porque yo soy de los que no solo se leen el cómic, si no que se lo trabajan, buscan referencias, casi que me los estudio, y más los cómics históricos que son mi debilidad como sabréis muchos de los que me seguís tanto por el blog como por el Canal de Youtube.


        Dibujado con un estilo muy particular, con formas y figuras muy angulosas, y coloreado en varios tonos de grises, que me ha parecido ciertamente muy acertado: La narrativa del cómic sigue un orden cronológico y una sucesión de evidencias, hechos y situaciones que son fácilmente rastreables en internet, algo que he podido comprobar durante la lectura.

        Y comenzando, curiosamente, con una gran viñeta, que nos habla del antiguo comandante del Campo de Auschwitch, con la icónica y vomitiva frase que daba la bienvenida a los desgraciados que caían en aquel infierno: “Arbeit Macht Frei” (El Trabajo os hará libres), y que cierto revolucionario, muy admirado en nuestros días, copiaría en sus campos de concentración y trabajo en la Cuba de los años sesenta para homosexuales, artistas y religiosos (entre otros) cambiándolo por “El Trabajo os hará hombres”.


        Rudolf Höss, responsable de aquella aberración inhumana, acabó desde 1940 hasta la caída del Campo en manos soviéticas a principios de 1945 con un millón de personas, la inmensa mayoría judíos, sin hacer distinciones entre niños, mujeres, ancianos… Que fueron sometidos a trabajos inhumanos, a gaseamientos, a fusilamientos… Y a todo tipo de prácticas de exterminio.

        Asistimos en el cómic a la llegada del primer tren que llega al campo en junio de 1940, con 728 prisioneros polacos, país ocupado y repartido con ayuda de sus aliados soviéticos gracias al Tratado Ribbentrop-Molotov, que posteriormente los nazis romperán con la Operación Barbarroja y la invasión de la propia URSS.


        La llegada de estos primeros prisioneros abrirá la veda del campo de exterminio, donde los propios judíos colaborarán en su aniquilación con la ayuda indispensable de los kapos que controlan a los prisioneros que llegan, los maltratan como cualquier SS y les roban impunemente.

       Posteriormente veremos la utilización de perros para torturar y matar, los experimentos del infame Dr. Mengele, las palizas, las fosas de cal viva, los crematorios y las cámaras de gas, ofreciendo el cómic toda una serie de datos, informaciones de personas y hechos, hasta la caída finalmente del campo tras cinco años de aberraciones sin fin.


       El cómic es desde luego rabiosamente didáctico, horrible desde el punto de vista de leer las auténticas barbaridades que cometieron los criminales nazis en el campo de concentración, pero como os decía anteriormente, lo considero una lectura imprescindible.

       Tiene una extensa bibliografía final, y la recomendación de un par de documentales. Se echa de menos un dossier informativo, con fotografías, que harían del cómic un trabajo más completo, pero su ausencia no desmerece el producto final. Para la realización de esta reseña, he obviado las viñetas más fuertes. Su precio, por cierto, ronda los 19 euros.

martes, 15 de junio de 2021

Atrévete con el sushi (La Cúpula, 2005) Isabel Kreitz, Junko Iwamoto

 

        “Atrévete con el sushi” (La Cúpula, 2005) de Isabel Kreitz y Junko Iwamoto es un cómic, que como su propio nombre indica, está basado en ese plato japonés tan tradicional como es el sushi.


        A través de una pareja, de siete capítulos y un glosario, se nos muestra la historia del sushi, los tipos, los ingredientes, cómo prepararlo y degustarlo, así como las palabrejas relacionadas con este plato...


        Son casi setenta páginas, de un horror vacui impresionante, donde todas las viñetas están ocupadas por unos simpáticos muñecotes que acompañan con chanzas al dialogo y a la historia que se nos narra. Con cómics así, es fácil atreverse con el sushi.

domingo, 2 de agosto de 2020

El Retorno a Novogorod (Edicions de Ponent, 2008) Matz Mainka



        A los dos cómics de “El Retorno a Novogorod” (Edicions de Ponent, 2008) de Matz Mainka, he llegado doce años tarde. Aunque esto no significa gran cosa, ya que estoy acostumbrado a leer, y a escribir en el blog sobre cómics y libros que ya tienen cierto tiempo.

       Me he hecho hace relativamente poco tiempo de estos dos tomos, que quizás todavía podáis encontrar en alguna web, y tenía ganas de leerlos, ya que no tenía nada leído de Mainka desde "La sospecha", que fue un cómic que me encantó. La historia de "El Retorno a Novogorod", me ha parecido muy original y atractiva, de las que enganchan.

        En el año 1242, la Orden Teutónica que tiene invadida parte de Rusia, es derrotada en las cercanías de Novogorod. Los supervivientes de dicha derrota, intentan huir mientras son acosados, desvalijando, robando y matando a su paso. Su huida hacia el norte, les lleva a una pequeña población donde encuentran un tesoro en una pequeña iglesia ortodoxa. Justo allí, son derrotados y eliminados, pero antes, dos soldados esconden el tesoro enterrándolo, y la princesa que los guía guarda a buen resguardo la ubicación del mismo dentro de un crucifijo románico.

        Setecientos años después. En plena Segunda Guerra Mundial, ese crucifijo llega a las manos de un veterano de la División Azul, que lo malvende en el Rastro de Madrid una vez concluida la guerra. El comprador, un viejo profesor de antropología, desata una carrera contrarreloj por hacerse con el tesoro, por culpa de un ayudante borracho e indiscreto. A dicha carrera se suman antiguos nazis, la Iglesia, los soviéticos... Y todos con una idea muy clara en la cabeza sobre el destino que tiene que tener dicho tesoro, provocando muertes y traiciones a su paso…

        Dibujado en un riguroso blanco y negro, me ha recordado mucho a las obras tempranas de mi admirado Jacques Tardi, siendo una historia llena de acción y con una narrativa trepidante, aunque el segundo volumen se me ha hecho más cuesta arriba, ciertamente. Si os podéis hacer con los dos volúmenes, os lo recomiendo, están bien entretenidos.

jueves, 26 de marzo de 2020

Hombre (Aleta Ediciones, 2015) Peter Wiechmann, Rafael Méndez



         Cuando era pequeño, atesoraba algunas historietas, vendidas por pocas pesetas (no recuerdo el precio, ¿Dos, o tres?) de tipo cuadrangular, del Lejano Oeste. Historia de cowboys solitarios, séptimos de caballería, indios y búfalos, y el ferrocarril que era atacado casi a diario. Historias en pueblos inventados, con finales felices con la caída del sol.

         “Hombre” (Aleta, 2015) de Peter Wiechmann (guión) y Rafael Méndez (dibujo) es una de esas viejas historias que atesoraba a finales de los setenta, principios de los ochenta. El integral que presenta Aleta Ediciones, es fantástico. Con varias historias cortas, pero con una narración principal que tiene un principio, y un final con la última página del volumen.

            Baltimore O´Hara “Hombre”, es un tipo acusado de asesinato, que huye de su Nueva Orleans natal, para refugiarse en el Lejano Oeste, entre indios, búfalos, tramperos y buscadores de oro. Pronto, mandan tras de sí a un agente de la agencia de detectives Pinkerton, Ronegall Dawson, para cazarlo. Dawson pronto se da cuenta que “Hombre” es inocente de los cargos que se le imputan, ya que Baltimore le salva la vida en varias ocasiones, pero su sentido del deber y de la justicia, hace que siga insistiendo en su caza y en llevarlo a los tribunales de Nueva Orleans.

           Durante más de cinco años, los dos hombres colaboran, se atacan y se persiguen. Mientras van enfrentándose a los retos que les pone por delante la naturaleza, y los hombres que pueblan las inhóspitas tierras que recorren.

            El cómic está francamente bien, se publicó originalmente en una revista alemana, “YPS”, y es una adaptación integra de lo publicado entonces. Es muy entretenido, y me gusta que tenga un cierre. El dibujo es fantástico, aunque al estar realizado en sepia, en vez de en blanco y negro, me dejó un poco descolocado (el amigo Pedro Camello me comentó por Facebook, que este detalle hizo que los lectores perdieran interés por el cómic).

          Otro acierto de la edición es el dossier histórico explicativo que acompaña, con una veintena de fotos de la época: De pistoleros, de tramperos, buscadores de oro e indios… E, igualmente, hay unas páginas dedicadas a la vida y trabajos de Rafael Méndez, que dejó de dibujar en 1985, por culpa de una terrible enfermedad, la depresión. Valga este buen cómic de Aleta Ediciones, como dedicatoria a un gran dibujante e ilustrador, olvidado por la inmensa mayoría de los lectores, desgraciadamente.

domingo, 15 de diciembre de 2019

La sospecha (Edicions de Ponent, 2003) Matz Mainka



        Cuando las tropas soviéticas entraron en Berlín (mayo 1945), lo primero que hicieron fue intentar evitar la huida de los principales dirigentes nazis, y de los SS. La máquina propagandística soviética grababa, casi calle por calle, la toma de la ciudad y el fin del Reich de los mil años.

        En “La sospecha” (Edicions de Ponent, 2003) de Matz Mainka, Ludwig Haase “Lew”, un alemán exiliado a la URSS en los años 30, metido a comisario del departamento de propaganda y cinematografía, revisa, junto a sus ayudantes Wassili y Protow, las imágenes tomadas en la ciudad: Los muertos, los ahorcamientos, las matanzas y las columnas de prisioneros…

        Y, entre las columnas de prisioneros, Lew cree reconocer al mismísimo Martin Bormann, un nazi de primer nivel, muy cercano a Hitler, que se escabulle entre la multitud de prisioneros, como un soldado más, capturado y humillado. Entonces, comienza todo un proceso de investigación para dar con Bormann, en una trepidante aventura, que tiene mucho de los clásicos cómics de Tintín, y mucha dosis del Tardi de Adele Blanc-Sec.

        “La sospecha” es un cómic fantástico. Me ha encantado como está narrado, hilvanado, y tiene al lector en constante tensión hasta el final. El guiño de Matz Mainka a su propio padre, Herbert, que fue prisionero de guerra alemán, es una de las varias ocurrencias del autor a lo largo del cómic. El cuerpo de Bormaan fue encontrado, durante unas obras, en 1972, ya que desapareció en los primeros días de mayo, ¿O quizás no fue así?

sábado, 22 de abril de 2017

Arenas Movedizas (2015)


          Yo estaba aún en el instituto cuando cayó el Muro de Berlín (1989). Era noviembre del 89, y recuerdo que para muchos profesores aquello era un acontecimiento histórico, a nivel mundial, y que alguno llegaba a clase casi en estado de shock. En aquella época, yo no veía la importancia del hecho, o no al menos en toda su extensión, y supongo que me interesaban más otras cosas, más cercanas: Chicas, cómics, películas y música.


        “Arenas Movedizas” (editado por Impedimenta en 2015) versa sobre aquella etapa histórica, crucial, ya no en la historia de Europa, sino en la de la Humanidad. Tom Sandman, alias “Tank Man”, un avezado periodista neoyorkino que cubrió, con mucho éxito en sus crónicas, la crisis de la Plaza de Tiananmén, es enviado a la RDA. Acaba de llegar de China, lleva dos días en Nueva York, su novia lo ha dejado y su acuario se ha transformado en el hábitat de feroces peces con nombres de dictadores. Un dolor incipiente de muelas augura una futura infección, pero su jefe, un anticomunista de manual, lo manda a cubrir los últimos acontecimientos que afectan al país, entre los que están los 40 años de RDA.

        Estando allí, conoce a Ingrid, una joven nadadora de la RDA, que cumplió pena de cárcel por intentar escapar del país a nado, por el Báltico, traicionada y delatada por… Se enamorará de ella, mientras su muela le hace desmayarse, coger una infección en el maxilar de aúpa, y acabar en el Hospital mientras el país se derrumba a su alrededor.



        Ilustrado por Kitty Kahane, con un trazo naif, básico, pero increíblemente narrativo, y guionizado por Max Mönch y Alexander Lahl, “Arenas Movedizas” se presenta como un cómic, una novela gráfica, en mi opinión, de imprescindible y obligada lectura (para que no se nos olviden algunas cosas que acontecieron en Europa). Muy en la línea de aquellas películas como “Good Bye Lenin” (2003), “La vida de los otros” (2006) con la terrible Stasi omnipresente, o la más reciente “El puente de los espías” (2015) de la que tengo pendiente, aún, una pequeña referencia. Ilustra muy bien las ansias de libertad de un pueblo, ausente durante cuarenta años, y no deja de ser, al cabo, historia del siglo XX, pura historia. Lo dicho, recomendable no, lo siguiente.