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sábado, 26 de abril de 2025

La Batalla de Montecassino (2024)

 

       Siendo uno aficionado a la Historia en general, y teniendo la Segunda Guerra Mundial como uno de mis temas favoritos, mi alegría al ver la posibilidad de ver una película relacionada con uno de los hitos bélicos más destacables del conflicto, como fue la Batalla de Montecassino, que se llevó por delante a miles de hombres de diferentes nacionalidades que se dejaron la vida en aquel monasterio medieval italiano, unos defendiéndolo, los alemanes, y otros al asalto del mismo: Franceses, británicos, marroquíes, indios, estadounidenses y polacos, entre otros muchos, pues fue mayúscula…

        “La batalla de Montecassino”, película polaca de 2024, me ofrecía la posibilidad de ver, quizás, una gran producción, pero os tengo que reconocer que me he encontrado con una película sin alma, bastante aburrida, a la que he acabado llamando “La Batalla de Montecansino”, ya que sus dos horas de metraje me han parecido bastante insufribles, quizás no tanto como lo que tuvieron que sufrir aquellos combatientes, que imagino sucios, temerosos, pero obcecados por no soltar ni un centímetro de terreno al enemigo… Eso no lo vas a ver aquí.


        En la narrativa de esta película, vamos a comenzar por una extraña escena, que a mi no sé por qué, me ha recordado a una serie que veía hace más de treinta años, “Las aventuras del joven Indiana Jones”, en la que un chico roba medicamentos de un hospital británico en Irán y huye por escenarios de papel-cartón, con una escenografía regulera.

        Después nos centramos en nuestro protagonista en sí, y nos cuentan la historia de Jedrek, un joven polaco, huérfano para más señas, que huyó de un gulag soviético, como otros tantos, y se unió al II Cuerpo Polaco que avanza por el sur de Italia acompañando a los aliados que se topan con la línea Gustav en su camino hacía el norte, siendo parados desde enero hasta mayo del 44 en Montecassino, monasterio defendido por paracaidistas alemanes.


        Donde las demás naciones han fracasado, nuestros aguerridos polacos van a triunfar, con arrojo, tesón, y dejando cientos de bajas en el intento, siendo Jedrek uno de los soldados polacos al asalto, que vive algunas subtramas sinsentido mientras avanza hacia la cima, siendo aquello un tanto culebrón venezolano.

        La película carece de gancho, carece de puño, carece de alma, algo que ayuda una música insulsa, cuatro vehículos de atrezo, un escenario que no te crees, con seis gatos al asalto. Soldados pulcramente vestidos (como aquellos vaqueros y pistoleros de las películas de John Wayne, de John Ford, de camisas bien planchadas), un tipo que se pasea con un pañuelo palestino durante todo el metraje, gente que va y viene, que se pasea por delante de la cámara como para intentar llenar espacios vacíos, ambientaciones poco creíbles y escenas de acción bastante cutres (algunas en primera persona, al más puro estilo Doom, otras con una cámara borracha que no se mantiene en pie), a lo que hay que añadir un cachondeo en el frente, una soberbia y arrogancia, que nos tiene mal acostumbrados el cine yanqui, pero que a los polacos no se la voy a dejar pasar.


        ¿Y el enemigo? El enemigo es invisible y no vamos a comenzar a verlo hasta poco antes del final de la película, protagonizando luchas cuerpo a cuerpo de patio de colegio, dando la sensación de que no hay más de ocho actores haciendo de alemanes y si acaso.

        Quizás la culpa sea mía por haberme hecho ilusiones, pero “La batalla de Montecassino” es una película que me ha parecido excesivamete larga para lo que ofrece, con altos niveles (repito) de cutrez, y que podría ser un mejor producto con media hora menos de metraje y menos dramas y subtramas absurdas.

        ¿Merece la pena? No, no os molestéis. ¿Nota? Un 4 y creo que es mucho.

sábado, 26 de octubre de 2024

El Atraco (2024)

       Principios de los años noventa, Polonia está viviendo una nueva fase de su Historia. Ha dejado atrás el Comunismo hace cuatro días, la Guerra fría, la URSS, y se ha metido de lleno en el Capitalismo, los bancos y los video-clubs, en una transición democrática de la que se aprovechan políticos de turno y arrimados… La mitad de la población polaca lo está pasando requetemal y no tienen un slotis en el bolsillo. La desesperación, la pobreza y los chanchullos están al orden del día.
       Entonces se produce un extraño atraco, donde el botín en moneda local y extranjera es pequeño, pero que ha dejado un reguero de muertos, muchas dudas, muchos cabos sueltos y muchas preguntas que deben ser respondidas… Y la mejor manera de hacerlo es recurrir a un viejo Mayor de policía de la etapa comunista, relevado de su puesto por su afición a la tortura, a las palizas y por utilizar métodos que no están muy bien vistos en la nueva Polonia.
       El trato es sencillo, a cambio de su vital ayuda para resolver el atraco que remueve algunos asientos políticos, el viejo Mayor podrá recuperar un puesto en la policía como Inspector, aunque tendrá a una ayudante junto a él, una policía de la nueva hornada, para vigilarlo de cerca... (Echadle un vistazo a los vídeos)

domingo, 15 de septiembre de 2024

Boxeador (2024)

 

      Inspirada en aquellos que escaparon de la Polonia comunista, aunque no en hechos reales concretos, “Boxeador” es una producción polaca de 2024, que bien podría haber sido una mini-serie de dos o tres capítulos perfectamente, pero que ha preferido contarnos muchas cosas en dos horas y veinticinco minutos de metraje.

        Narrada en primera persona desde los tempranos años 70, el protagonista, Jedrzej desgrana su vida desde su más temprana infancia, su marcha a Inglaterra en busca de un sueño, y su regreso a su país de origen, ya en los años noventa, cuando aquel paraíso político-social y económico que imperaba en los Países del Este, que tantos admiraban y siguen admirando hoy en día, y que había hecho que solo durante los ochenta un millón de polacos abandonaran su país, se viniera abajo tras la Caída del Muro de Berlín.


       ¿Qué nos vamos a encontrar en la narrativa de “Boxeador”? La historia de “Boxeador” la hemos visto muchas veces. No es nada nueva, y no te va a sorprender en ningún momento con giros argumentales inesperados… Es más, sigue muchos de los estereotipos de las películas de boxeo, o directamente de gente del mundo del deporte que parte de cero, lo consigue todo, tocan el cielo, y vuelven a precipitarse al abismo. Algunos para no levantar cabeza, y otros para volver al tajo, con la lección aprendida y con humildad… Nuestro protagonista pertenece a este segundo grupo.

       Y, como os decía en la intro, su principal pecado es querer tocar muchas teclas en un metraje que se hace excesivamente largo, pesado, y cuya última hora acaba por alargar una historia que debía haberse acabado media hora antes.

       Estamos en la Polonia de principios de los 70. El padre de Jedrzej es el gran campeón de boxeo polaco, orgullo del país. Un día recibe una visita en la que se le pide perder contra el representante de la URSS en las Olimpiadas, algo que le hará perder su ilusión por el deporte, la cabeza, y ya de paso la vida a los pocos años.


       Jedrzej, que en un principio tenía prohibido boxear, aprovecha la muerte de su padre para entrenar en el gimnasio de su tío, donde poco a poco comienza a ascender llegando al igual que su padre, al equipo nacional polaco.

       Junto con su reciente esposa, idea un plan para quedarse como ilegal en Inglaterra, aprovechando una visita a Londres donde el equipo polaco va a participar en un Campeonato.


         Una vez allí, y fuera del alcance de su Gobierno, que en represalia, captura, tortura y encarcela a su tío y entrenador durante unos años, intenta hacerse un hueco entre los boxeadores ingleses, pero es rechazado, sufre una rotura en una mano y las pasa bastante canutas hasta lograr empezar a destacar, en parte a la ayuda de avispados representantes corruptos, que faltos de moral y empatía, lo mismo te alzan a la gloria, que te hunden en la siguiente oportunidad.

        La estancia en Inglaterra le hará padre, le traerá éxitos, dinero, una amante y un nombre… Pero también le hará perder a su familia, empezando por su mujer que lo deja, su tío que se quita de en medio con ayuda de una cuerda en su cuarto de baño y la más despiadada soledad cuando sus agentes lo ven arruinado y acabado…

        Con intención de resucitar como un Fénix, viaja ya en los noventa a su Polonia natal, donde recupera el gimnasio familiar para iniciar un nuevo comienzo…


       En definitiva: Película entretenida, excesivamente larga, que en lo técnico parece realizada por una pandilla de macacos borrachos que cortan cabezas, sacan planos cortados o de ¾, y cuya fotografía no destaca en demasía.

       La música me ha parecido curiosa, sobre todo en la parte de la Polonia comunista, porque es demasiado anglosajona, y dudo mucho que en aquella época fuera la Banda Sonora de los polacos que sufrían aquel paraíso en su día a día.


      A ratos se busca el chascarrillo con el espectador, cierto humor, pero yo no he llegado a conectar con las poses o los comentarios (la he visto en inglés y polaco subtitulada), y por ahí no me ha entrado en ningún momento.

       De nota le pongo un 5 raspado. No es una película para tirar cohetes, aunque es un bonito homenaje a aquellas personas, entre ellas cientos de atletas, que abandonaron su país natal para poder buscar, encontrar, una vida mejor. Tristemente, todo esto ya se ha olvidado… Lo dejo por aquí.

domingo, 23 de junio de 2024

La Herencia del tío (Netflix, 2024)

 


        “La herencia del tío” es una de esas películas polacas que nos presenta Netflix, de vez en cuando, y que nos trae una trama que ya hemos visto mil veces, al estilo “Cluedo” y las dos divertidas partes de “Knives Out”, o como las llamamos en España: “Puñales por la espalda”, que tenéis comentadas tanto por el blog, como por el Canal de YoutubePero esta concretamente, con un toque de humor polaco. Una comedia de este 2024, que hará que el espectador se ponga en plan detective para averiguar todos los enigmas que se nos van planteando… Y la pregunta que todos os estaréis haciendo es… ¿Merece la pena “La Herencia del tío, o debería pasar olímpicamente de su visionado?… Vamos a hablar, brevemente, sobre el tema…

        Como os decía anteriormente, la película no brilla precisamente por su originalidad y creo que su objetivo no va más allá del puro entretenimiento, sin grandes aspiraciones a lo largo de su hora y media de metraje. De hecho, la última media hora se me ha hecho cuesta arriba, y ha ido cayendo paulatinamente en la absurdez más absoluta.


       En la narrativa tenemos a una familia muy peculiar, que ha estado separada durante años y que han perdido completamente el contacto entre ellos, hasta que la herencia de un tío extremadamente rico, inventor y famoso chiflado que fue presentador de televisión, les hace reunirse en torno al olor del dinero que emana de una herencia jugosa. Tres primos, Karol, Natalia y Dawid, cada uno con sus motivaciones y objetivos en mente respecto al posible dinero que les llegue.

        Así tenemos , por un lado, a la típica familia del profesor, Dawid, que además es el narrador, con mujer y dos hijos adolescentes. Al primo gay, que se ha echado un novio con su mismo nombre: Karol. Y la prima superficial y superflua, que va de flor en flor y que es la que menos oculta sus ansías de dinero y de aparentar. Mentirosa y tramposa, nada de fiar, que es Natalia.


      Nieva mucho cuando llegan a la macromansión de su tío, donde les recibe un mayordomo escapado del “Animal Crossing”, estrafalario como él solo, para descubrir al cabo de unas horas, que su tío en realidad no estaba muerto, y que solo quería reunirles para proponerles un juego.

        Al día siguiente, aparece su cuerpo con un puñal en el pecho, realmente muerto, y el juego que les iba a llevar a la herencia, se pone en marcha, junto a la aparición de dos peculiares policías que vienen a investigar el caso del asesinato. Pronto, descubren que la mansión está llena de sorpresas, y que su tío no escatimó para poner en marcha todo el tinglado, una especie de concurso en realidad, para demostrarles lo separados que están, que han estado, y lo poco que se conocen entre sí. Más pronto que tarde, comenzaran a colaborar entre sí, para ir pasando las distintas pruebas y juegos.


       A la par, a lo largo de la narrativa vamos viendo los posibles motivos, de por qué cada uno de ellos podría ser el asesino del tío, incluyendo a los policías… Que en realidad, y es algo que ves desde el principio, no eran policías, sino que también iban a por una parte del botín…

        En definitiva: Película plana, personajes planos y muy poco creíbles, con muy poca química, bastante absurda como os decía antes, que puede llegar a entretenerte si estás muy muy aburrido, o estás hasta arriba de estramonio. Personalmente, mi interés ha ido decayendo desde los primeros minutos... Paulatinamente, vertiginosamente, hasta llegar a pedir la hora porque ya se me estaba haciendo insufrible. De nota de doy un 4, y posiblemente sea mucho. Aun así, os animo a que compartáis vuestra opinión conmigo, como siempre, sobre “La herencia del tío”… Yo, por cierto, ya la estoy olvidando...


domingo, 2 de junio de 2024

Los Colores del Mal: Rojo (2024)


 

          Llega la película polaca “Los Colores del Mal: Rojo” y se cuela entre las películas más vistas de la plataforma Netflix España en el comienzo del mes de junio, pero… Gran parte de la crítica la pone como una película requetemala desde el primer día, ¿REALMENTE ES TAAAAAN MALA COMO DICEN GRAN PARTE DE LA CRÍTICA ESPAÑOLA Y SUS PRIMEROS ESPECTADORES?, ¿Tú que piensas, la has visto ya?

         Digamos que, la película, que está basada en una novela de idéntico título de la escritora polaca Malgorzata Oliwia Sobczak, que no me he leído ni pienso hacerlo, y que es la primera de una trilogía que se va a completar con los colores “Negro” y “Blanco” en versión cinematográfica… Mala mala no es, pero buena tampoco.


         Esta primera película peca de todos los defectos y pecados del genero, se nos presenta como un emocionante thriller psicológico en los trailers, tiene un comienzo interesante, y comienza a desinflarse a los quince minutos para terminar convirtiéndose en otra película más del montón, con un metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos a la que le sobra su media hora de rigor sin pestañear.

         En la narrativa tenemos la aparición del cuerpo de una chica joven en una playa, que aparece desnuda y con los labios ausentes. A cargo del tema está el fiscal Leopold Bilski, que parece tener 25 años, pero es un tipo que ya ha estado casado, con hija, divorciado y con un padre que también era del sector. La victima resulta ser Monika, la hija de la jueza Helena Bogucka, que comienza a colaborar estrechamente con el joven fiscal. En un principio creen que el caso podría estar relacionado con otro muy parecido acontecido 15 años antes, en la que el novio de una chica se tragó cárcel a pesar de proclamar a los cuatro vientos por su inocencia, y al ser nuevamente investigado, el tipo se tira por la primera ventana abierta que ve en comisaria…


        Cerrado supuestamente el caso, ni el fiscal ni la jueza lo ven tan claro, y comienzan a investigar por su cuenta, descubriendo que prácticamente muchas de las personas de su círculo cercano, policías por parte del fiscal, y un amante por parte de la jueza, están metido en un rollo que va más allá del simple asesinato, y donde un malvado Kingpin a la polaca, parece mover los hilos de una organización criminal que tiene a todo el mundo bajo su poder…

          En definitiva: Película del montón, que va perdiendo ritmo e interés por minutos, y que se apoya en los numerosos flashbacks para desarrollar toda su estructura narrativa, mostrándonos poco a poco, en pequeñas dosis con mucho diálogo y poca acción, lo que sucedió, o crees que sucedió, hasta que llegas a la hora y media y dices… Bueno, pues aquí termina, y no… Sigue otros quince minutos más para contarnos lo que realmente sucedió, que fue ni más ni menos que un amigo de la chica, hijo del amante de la jueza, se la cargó en una discusión… Un tipo que sale dos minutos en todo el metraje, y todo lo que has visto durante toooooda la película, era una trama aparte, relacionada, si, pero no con el asesinato de la propia Monika…


        Así que mala mala no es, pero tampoco para tirar cohetes. Le doy un 5 raspado, aunque tiene más de 4,5, pero hoy me siento benevolente. Tiene alguna escena subida de tono en plan sexual, también hay que decirlo, y me gustaría saber si Netflix se atreverá con las dos siguientes partes, “Negro” y “Blanco”, que supongo que no tendrán nada que ver con esta primera, ya que parece cerrarse la historia al final…

       En fin… Echadle un vistazo y me decís si os parece tan mala como asegura la crítica.

miércoles, 3 de abril de 2024

Nada más que eso (Netflix, 2024)

 

      Estos primeros días de abril ha entrado con mucha fuerza una película polaca, “Nada más que eso” (Netflix, 2024), que se viene a sumar a las varios miles de películas románticas que la plataforma estrena al año en España.

      La película es un simpático entretenimiento, llenito de clichés que ya hemos visto mil quinientas veces, y que no te va a sorprender en nada, en una sucesión de escenas simpáticas, algunas hasta demasiado inocentes, que pueden llegar a causar vergüenza ajena, o por lo menos a mí me lo ha llegado a parecer en un par de ocasiones, pero que no va tiene más ambición que llegar a entretenerte dentro de un relato bonito, y muy bien decorado.

       La narrativa gira en torno a Oliwka, una joven que dejó años atrás el ámbito rural del que era originaria para triunfar como cocinera en la gran ciudad, en un restaurante de postín.


      Un día recibe una llamada que le informa de que su abuela ha fallecido, y allá va en taconazos, traje y Mini urbano, a su pueblo natal para asistir al entierro de su abuela, a la que hacía tiempo que no veía, para descubrir que todo es una treta tejida por su propia abuela, y amigos y vecinos de la misma, para atraer a Oliwka a sus orígenes, para hacerse cargo de la granja familiar, o lo que queda de ella, ya que gran parte de sus antiguas propiedades fueron vendidas, mal vendidas, a la familia de Kuwa, rivales antaño, a los que no les importaría hacerse con el resto del pastel.

      Esta pseudo-rivalidad con la familia de Kuwa, que es el galán de turno, dicho sea de paso, es lo único de drama, y lo de drama habría que ponerlo con cincuenta comillas a cada lado, que os vais a encontrar en esta cinta polaca de una hora y cuarenta minutos.


      Poco a poco, Oliwka va cambiando su manera de ser, y de percibir el pueblo y todo lo rural en general. De un rechazo inicial, evoluciona a una aceptación por aquel lugar amable lleno de personajes estereotipados, bastante teatrales y aparentemente felices, donde todo es paz y armonía con animales que también tienen cierto protagonismo en algunas partes de la trama, sobre todo en el aspecto humorístico…

        Y, ya de paso, se va despertando cierto interés amoroso por Kuwa, que tiene cierta crisis cuando se entera de los planes iniciales que tenía Kuwa y su familia respecto a la granja familiar de su abuela, que ahora Oliwka pretende llevar adelante con la elaboración de quesos tradicionales que en su día prohibieron vender a su abuela, y que ella no solo recupera, si no que mejora en calidad…


       En definitiva: Película, como os digo, simplona y llena de topicazos rurales, bucólicos, coloridos y felices, entre los que destacaría a un par de cuñados de los que avergonzarse, y que incluye una música que podría pasar a ratos hasta por irlandesa, con ciertos toques de humor, que lleva una semana estrenada en España y que ha llegado, cuando os hablo, a estar en el número tres como película más vista en la plataforma Netflix España. Sus personajes apenas están esbozados y desarrollados, pero para el fin que busca, tampoco nos hace falta mucho más. Esta es una de esas películas que tarde o temprano veremos en una sobremesa de Antena 3, y que han hecho unos colegas en tres semanas y media con unos pocos, muy pocos miles de euros, pero que da con la fórmula para triunfar como la Fanta. De su metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, podríamos cortar entre 15 o 20 minutos, y nos contaría exactamente lo mismo. Final Feliz y sin sorpresas. Si me pilla muy aburrido, como hoy, le caso el 5 de nota, pero cinematográficamente hablando, si me pusiera serio, del 4 no subía. La dejo a vuestra elección y ya me contaréis.

domingo, 17 de septiembre de 2023

Freestyle (Netflix, 2023)

 

       “Freestyle” (Netflix, 2023) es una película polaca que no destaca por su originalidad, porque ya hemos visto mil quinientos veces la historia del típico y tópico rapero, en esta ocasión uno llamado Diego, que para impulsar su carrera como cantante de rap, se mete en un rollo de tráfico de drogas que sale mal casi desde el principio, viviendo al límite en un camino de robos, rap, amenazas, camisetas de la NFL, gorras de mil tipos y colores, cuernos y sexo mientras suena un sintetizador de fondo… No es, por cierto, una película para nenes.


         En la narrativa, nuestro protagonista, Diego, se ve envuelto en un rollo chungo de drogas con unos eslovenos mientras intenta conseguir la pasta para lanzar su carrera musical. Lo que parecía una operación fácil, droga para allá y dinero para acá, acaba con la policía de por medio, los dueños de la droga en Modo Venganza Chunga y con Diego con pocas posibilidades para sobrevivir si no se mueve rápido…


         En lo técnico hay escenas que parecen grabadas con un móvil o una cámara en la mano, con planos a veces muy cercanos, ya que a ratos se mueve más que un “Tío Vivo”, y puedes ver los pelos de la nariz de los protagonistas. El ritmo es rápido a lo largo de su hora y veinte y dos minutos, aunque no os voy a mentir, funcionaría igual con un metraje medio de poco más de una hora, y es algo que yo haría sin pestañear, cortar aquí y allá.


         Los polacos se han especializado en los últimos años en películas que giran en torno a gánsteres, drogas y mafias variopintas, y han logrado que sus películas, como esta concretamente, lleguen a ser entretenidas, con una música pegadiza, aunque sin tirar cohetes…


          Porque la historia es previsible a kilómetros de distancia, no esconde nada nuevo y te ves venir cada una de las tramas, sin sorpresas. Pero, si te va este tipo de género, te puede llegar a convencer. A mí me ha hecho pasar el rato, y por eso le doy un 5, no más, porque no hay que ponerse estupendos, pero ahí está, ya me diréis que os pareció.