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viernes, 4 de julio de 2025

Ciudad de Asfalto (2023


       Dos horas dura la película “Ciudad de Asfalto”, película estadounidense de 2023, y la primera sensación que me ha dado, sobre todo en su primera hora, es que, salvando la distancia, me ha recordado a una película que vi hace casi cuarenta años, en el 88, “Colors: Colores de Guerra”, película donde curiosamente Sean Penn era el coprotagonista, junto a un veterano Robert Duvall.

        Ambos eran policías en Los Angeles. El personaje de Sean Penn, joven e impulsivo. Duvall, veterano en mil lides, más reflexivo y tranquilo a la hora de analizar situaciones.


        “Ciudad de Asfalto” tiene algo de aquella película, y de mil más por el estilo, donde la ciudad de Nueva York en este caso, es escenario diario de peleas, tiros, palizas… Un auténtico drama adaptado de la novela BlackFlies (2008) del ex paramédico Shannon Burke, que refleja toda la crudeza del trabajo de emergencias en Brooklyn, recordándome aparte de a “Colors”, a otras por el estilo, como “Taxi Driver”, que quizás sea la más reconocible e icónica de este estilo, donde se podría decir que la ciudad y sus habitantes se presentan como una selva de asfalto, cristal y hormigón, y tremendamente violenta…

        En la historia seguimos a un novato que llega a Nueva York desde Colorado, Ollie Cross (Tye Sheridan), trabajando como paramédico mientras se prepara para el examen de acceso a medicina, y tiene relaciones con una joven madre soltera, que aparte de representar con él la caidita de Roma cada vez que aparece, añade poco más, y es una pena porque se podría haber explorado más y mejor ese personaje, aparte del tema por el que aparece.


Su compañero es todo un veterano que lo va acompañar en este trabajo, digamos como tutor de prácticas o mentor, Gene “Rut” Rutkovsky (Sean Penn), que es un tipo que ha visto de todo durante años: Violencia de todo tipo, asesinatos, sobredosis y peleas… Y que ha tenido muy mala suerte en la vida, malas relaciones con las mujeres y padre de una niña pequeña a la que apenas ve.

Cada aviso que les entra es siempre lo mismo, la verdad es que no les dan trabajos sencillos: Tiroteos, peleas entre bandas (les amenazan con pistolas y perros), sobredosis, accidentes graves, violencia doméstica, partos prematuros de yonkis, cadáveres putrefactos, y siempre son colectivos sociales como hispanos, rusos, o gente que está muy mal.


        Como jefe, además, tienen a Mike Tyson, lo cual hace que el nivel de nerviosismo vaya creciendo a lo largo de la película, junto a una ciudad cruel, oscura, que no tiene compasión por nadie. Ollie comienza a tener problemas mentales y de sociabilidad, inestabilidad emocional por todo lo que ve a diario, y comienza a crear un vínculo con su mentor de colegueo que no siempre es correspondido.

El punto de inflexión, llegada la hora de metraje, será cuando atiendan a una madre drogadicta da a luz en unas condiciones penosa. Rut miente y dice que la nena ha fallecido en el parto, pero en realidad está viva, y Ollie se ve involucrado en el caso, que acabará con Rut despedido y con los nervios fatal, porque parece ser que quería hacer una especie de eutanasia y ahorrarle a la niña el horror de una vida con posibles enfermedades y una madre drogata. Ollie tampoco sale bien parado de la historia. Tiene un estado de estrés nervioso de nivel paladín, y acaba mal con su relación.


El estrés, los traumas, llevan a Gene a quitarse de en medio, y Ollie se lo plantea igualmente durante un tiempo, hasta que decide buscar la redención y el perdón…

        Esta última parte, además, es tal cual, porque Ollie viste una cazadora con alas cosidas en la espalda, y lo ves como un ángel que se enfrenta a sus pecados, pensamientos…


        En definitiva: Esta historia, contada de una manera u otra, ya la he visto mil veces, no me ha parecido original y hasta podría decirse que es un tanto repetitiva… Nos queda claro que este trabajo tiene lo que tiene.

Tiene buenas interpretaciones, creo que Sean Penn borda este tipo de papeles, y en cuanto a su metraje le sobra su media hora y te contaría lo mismo. Con la primera hora casi podría hacerse una miniserie. Como curiosidad os contaré que el papel de Rut lo iba a hacer Mel Gibson, pero la vaina no cuajó. Ignoro el presupuesto de la película, pero no llegó a recaudar en su día el medio millón de dólares.

De nota, le voy a dar un 5 raspadete. Tiene su interés, pero no profundiza en algunos personajes, situaciones y da la sensación que esta gente nunca descansa ni tienen otra vida ni otras inquietudes más allá de donde les lleve la ambulancia.

jueves, 17 de abril de 2025

The Alto Knights (2025)

 

        Robert de Niro es un actor que me ha dado muchos buenos momentos en el cine. Debe ser por eso que me he atrevido a ver una película,” The Alto Knights”, que se estrenó la tercera semana de marzo, concretamente el 21 de marzo en España, y que hasta ahora es famosa por su tremendo batacazo económico. Costó 45 millones de dólares y apenas ha recaudado nueve millones y medio, a pesar de ser una película de mafiosos, que siempre fue algo que atrajo al público, o al menos antes, y de que Robert de Niro curiosamente hace dos papeles distintos en la película y nadie de su entorno se había dado cuenta del parecido.

        Por un lado, hace de Frank Costello, e igualmente de Vito Genovese, ambos mafiosos de origen italiano, amigos y enemigos a ratos, que hicieron de las suyas durante una veintena de años en la ciudad de Nueva York, siendo su periodo más fructífero las décadas de los cincuenta y de los sesenta.


        La película de una hora y cincuenta minutos puede llegar a parecerte un falso documental presentado por el personaje de Frank Costello, que cuenta la vida y relación de ambos mafiosos…

Y lo curioso es que parece seguir esa premisa como si le diera igual desde el principio. Así que, si esperas una película con tiros, guerras de mafiosos matándose en restaurantes italianos, lo llevas claro, porque solo te vas a encontrar una voz en off narrando algunas escenas y hechos, fotografías de la época, otras montadas descaradamente y una narrativa tediosa, aburrida, que no acaba de arrancar.


En la narrativa, nos vamos al Nueva York de los años 50, donde dos amigos de la infancia, Frank Costello y Vito Genovese se han repartido la ciudad y trafican con sus sustancias y hacen sus negocios clandestinos en clubes nocturnos. Costello, que ni siquiera va armado, y que es nuestro narrador, recibe un tiro al estilo Trump, de esos en los que la bala te pasa de refilón, y decide retirarse para plantar geranios, no sin antes darnos la matraca de su vida.

De Niro interpreta dos personajes, dos maneras de ver las cosas, claramente distintas, donde cada uno se mueve por la misma sociedad de manera distinta, y con las ansías de poder llegar hasta lo más alto en una ciudad que solo permitirá que uno de los dos reine.


        Desde el principio, la película me ha parecido muy visual, recrea muy bien la ciudad, los coches, el modo de vida, la ambientación general de los mafiosos, periodistas, policías y jueces, pero todo, en realidad, es un envoltorio bonito son nada dentro. A veces le va bien a uno, a veces al otro, vamos viendo sus puntos de vista ante determinadas cosas, la violencia que existe y que no vemos, los tejemanejes, y la lentitud de la narrativa va poniendo los clavos a un ataúd que no salva las actuaciones de Robert de Niro, que se nos presenta como un tipo que es capaz de actuar como el tranquilo y melancólico Costello, y como el colérico Genovese.

        Parece romantizar una época, creo que no la mafia en sí, pero si ser la crónica de una época de la ciudad con sus fiestas nocturnas y sus derroches, en ese aspecto es hasta contemplativa, y hay diálogos de auténticos besugos que no te llevan a nada, al igual que reuniones, discusiones filosóficas o tirada de trastos entre los protagonistas y sus mujeres, pero, como os digo, no llega a ocurrir nada que haga que te inquietes mientras la ves, y ese tedio le pasa factura, poco a poco, hasta el bostezo.


        ¿Qué más podemos destacar de la narrativa?: Basada en hechos reales: Es la relación entre los dos mafiosos a lo largo de la vida, sus broncas, sus desavenencias, sus arreglos, sus reuniones y sus altercados, mientras los vemos en relación con otros mafiosos, sus esposas, sus estilos de vida, sus juicios y condenas y poco más, donde lo más destacable es el esfuerzo de Genovese por quitarse de encima a Costello después de un fallido atentado, que sabe ver las cosas a tiempo, por eso es él el narrador, pero le falta chicha, le sobran anécdotas y quizás es una película que hace treinta años me hubiera quedado enganchadísimo a la butaca del cine, pero que hoy por hoy, esto ya lo he visto antes, por mucho que se disfrace de esa especie de falso documental.

        No tiene alma, es fácilmente olvidable, y la verdad es que no veo manera de comentar mucho más de ella. Llegué al final prácticamente bostezando. Puede llevarte a que piques en la curiosidad de querer saber más sobre estos dos y buscar información sobre ellos, pero poco más…

 


        En definitiva: Robert de Niro tiene 81 años, tira de un carro doble, y eso es loable en cuanto a interpretación. La ambientación, requetebuena… Lo demás, es aire. De nota le doy un 4, y entiendo su fracaso en cines, llega treinta años tarde, por un lado, y es más aire que otra cosa.

martes, 21 de enero de 2025

Problemista (2023)

 

“Problemista” es una película estadounidense, una producción de 2023, que trae como protagonista al cómico de origen salvadoreño Julio Torres, que aparte de protagonizar la historia, es el director, guionista, productor y el que prepara los cafés antes de los rodajes… Yo solo lo conozco de la película “Nimona” de 2023, que tenemos comentada en el blog y en el Canal de Youtube, por si os interesa ver la reseña.

He llegado hasta la película porque por algún lado leí que era una comedia surrealista con toques del Realismo Mágico Hispanoamericano de los últimos cincuenta años, y claro, con esa tarjeta de presentación, es raro que yo no picara.


“Problemista”, ya os lo adelanto de antemano, es una película que no me ha llegado a convencer al 100%, aunque tampoco me desagradó. Es una producción que, si la hubiera visto a finales de los años noventa, quizás me hubiera convencido, pero que de haberla visto en el cine durante este 2025, en vez de en streaming, hubiera quemado el cine hasta los cimientos, porque esta fase surrealista (que no es tanto como pretende) ya me queda bastante atrás…

¿Qué te vas a encontrar en “Problemista”? Con voz en off, de narradora, de la actriz italiana Isabella Rosellini, en la versión original, se nos cuenta la historia de Alejandro, un chaval salvadoreño, criado junto a su madre, que aspira a ser un diseñador de juguetes en Estados Unidos, y al que le gustaría trabajar en Hasbro, donde siempre manda ideas de juguetes un tanto extraños, pero que él piensa que lo petarían.


Con casi 40 años, hipocondriaco, y con un extraño paso al andar, Alejandro trabaja en una Clínica de Criogenización y tiene un pie fuera del país, pues su visado depende de que trabaje legalmente en Estados Unidos. No deja de ser una interesante historia sobre un inmigrante en el país, pero no sabemos como llegó allí, cuando, de qué manera, si hablaba inglés desde pequeño, hay muchos huecos en la vida de Alejandro, del que, si sabemos, aunque nos da igual realmente, que es homosexual y vegano.

Un día mete la pata al desconectar la cámara de criogenización de un pintor surrealista, Bobby, que estaba obsesionado con pintar huevos.


Es despedido, pero pronto entra en la órbita de la pareja de Bobby, Elizabeth, una mujer obsesionada con recuperar y exponer el legado de Bobby: Una persona nerviosa, histérica, histriónica, narcisista y chillona, enfrentada con la mitad de las personas que viven en Nueva York, que encarna Tilda Swinton, que me ha llegado a recordar por momentos a Clint Eastwood (tú le quitas el pelo, solo le miras a la cara, y por momentos crees que Clint Eastwood y ella son la misma persona, eso sí que es surrealismo).

Alejandro, que intenta sobrevivir y seguir en el país, pronto se convierte en el lerendo de Elizabeth en su misión por recuperar su legado, pensando que así conseguirá quedarse en Estados Unidos hasta que consiga su sueño de meterse en la industria del juguete.


Pronto, la relación con su nueva jefa le lleva a vivir situaciones absurdas, vergonzosas y chirriantes, llegándose a imaginar como un personaje de Dragones y Mazmorras, un caballero en apuros acompañado de una arpía como Elizabeth, mientras tratan de recuperar los cuadros de Bobby, perdidos y repartidos por la ciudad, y montar la exposición…

En definitiva: Con un metraje de una hora y cuarenta minutos, creo que es una película que funcionaría mejor con veinte minutos menos. La película tiene alguna escena, efectivamente, de surrealismo, de realismo mágico, muchísimas de esas metáforas idílicas, simbolistas que encantan a los críticos de cine, muy poco de la comedia prometida, y también grandes llanuras narrativas donde realmente no sucede nada, y eso como espectador puede llevarte a mirar el reloj más de la cuenta. A mi me ha parecido muy Almodóvar a ratos, pero sin llegar a alcanzarle.


Por momentos parece que estamos ante una película de bajo presupuesto, pero viene de la mano de la productora estadounidense A24 (que suele ser sinónimo de películas independientes, de calidad y con mensaje). Costó 12 millones de dólares y apenas recaudó dos millones y medio en cines, y una curiosidad es que la actriz Emma Stone es una de las productoras del film.

¿Nota? Le doy un 5. Con esos veinte minutos menos, bien recortados, ganaría en ritmo y en nota. Así lo creo.

sábado, 10 de agosto de 2024

Daddio (2023)


       ¿Cuánto tarda un taxi en ir desde el aeropuerto JFK hasta Manhattan? Yo no lo sabía hasta que he visto la película estadounidense de 2023, “Daddio”, con Dakota Johnson y Sean Penn como únicos protagonistas. Girle y Clark.

        Se tarda una hora y treinta minutos, al menos que el taxista, Sean Penn, te haya engañado y te haya dado un rodeo por Wisconsin por hacer algo más de tiempo. “Daddio” es una “Road Movie” urbana, nocturna y neoyorquina, en la que los dos protagonistas hablan de cosas importantes, anécdotas, pensamientos filosóficos…


       En poco más de una hora y media, dos personas pueden llegar a hablar de muchas cosas. Más si como los dos personajes de esta película, conectan desde el primer minuto, y ya desde el principio te hablan de la Sal como producto de lujo en la antigüedad, la lluvia ácida, la desaparición e los taxis amarillos, la deshumanización, la familia, la ciudad, las relaciones y el matrimonio

       Sean Penn hace del típico taxista que psicoanaliza a su viajera, ha vivido mucho, conoce a las personas, conoce la ciudad, y hace muchísimas preguntas en un taxi que va a cuarenta por hora por la ciudad, que se mete en atascos de tráfico de media hora mientras ambos se abren mutuamente, como si se conocieran prácticamente de toda la vida, yendo en sus conversaciones al drama, al humor, al tonteo… Se desmenuzan hasta los extremos.


       Un ejercicio teatral (de hecho, el guion fue concebido como obra de teatro, hasta donde sé), cuyo escenario no va mas allá del simple taxi, que se transforma en un pequeño universo y cuya única conexión con el exterior es el móvil de ella, donde L, un misterioso hombre casado que tiene una relación con ella, no para de pedirle fotos explícitas, de mandarlas él, creando los momentos de tensión de la película porque a pesar de que en una de las conversaciones ella habla bastante de la misteriosa relación que tiene con ese hombre, no nos deja claro todo, aunque si mucho.

        En definitiva: Película que te puede resultar tediosa si los temas tratados no te convencen, o no te sientes identificados con ellos. La escena del atasco, donde no hay ruidos exteriores, me ha parecido casi una abducción, si no fuera por el momento en que Clark sale del coche a echar una meada en alguna parte, y Girlie se pierde en sus pensamientos. El final es de los ponerte a llorar como una magdalena, después de esa hora y media tan intensa en la que se han hablado tantas y tantas cosas, y ya parecen amigos de toda la vida.


        Los dos demuestran tablas en interpretación, eso es indiscutible, Sean Penn lo hace con tal naturalidad que podría pasar como un taxista neoyorquino de toda la vida. En mi opinión, con media hora menos te contaría lo mismo. Mi nota, sin embargo, no puede ir más allá del 5 por ese excesivo metraje, y porque al final, es muy fácil que termines olvidándola más allá de ese gran trabajo interpretativo realizado.

         No es el tipo de cine que defienda actualmente, aunque sé que hace unos años me hubiera entusiasmado y le hubiera puesto más nota sin dudarlo.

        Después de ver la película... Me pregunto por qué en los taxis en los que yo me monto solo ponen Tablero Deportivo en la radio y el taxista comenta que mal va el Badajoz durante esta temporada… En fin, lo dejo por aquí.

viernes, 24 de julio de 2020

La amabilidad de los extraños (2019)



        “La amabilidad de los extraños” (2019) es una serie de historias que se van cruzando, con Nueva York de fondo, todas con grandes dilemas, vacíos sentimentales, soledades y melancolías o directamente dramas, aparte de mil problemas, como punto de unión.

        Por un lado, tenemos a Clara, que huye de su marido maltratador (un policía), junto a sus dos hijos (el abuelo, también es telita). Su idea es convencer a los niños de que están de vacaciones perpetuas, pero pronto se queda sin coche y sin más mantenimiento que ir a comedores de beneficencia y a fiestas multitudinarias a robar comida.

        Después está Alice, que es todo terreno: Enfermera, guía de un grupo de terapia y trabajadora en un comedor social. Un auténtico ángel de la guarda que solo vive para los demás.

        Marc y Peter, un camarero y su abogado, que tienen una relación muy estrecha de amistad desde que el abogado sacó al camarero de la cárcel por culpa de un hermano enganchado a las drogas. El abogado es ahora quién lo pasa mal, y ambos se apoyan, mientras las historias se cruzan (y las desgracias se comparten).

        La película parece un cuento, pero se pasa en la descripción, demasiado amable, del personal. La gente no es realmente como sale en la película, ni aquí, ni en Nueva York, pero no deja de ser una película bienintencionada, con ganas de contar una historia bonita. No está mal, pero cómo ya habréis adivinado, le sobra media hora larga, para contar exactamente lo mismo. Dos horas (casi) es demasiado metraje.