Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Kirsten Dunst. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kirsten Dunst. Mostrar todas las entradas

domingo, 22 de febrero de 2026

Roofman, un ladrón en los tejados (2025)

 

Si viene con la premisa de “Basado en hechos reales”, como es el caso de “Roofman, un ladrón en los tejados”, yo suelo caer fácilmente a la hora de elegir una película.

Con un presupuesto de 18 millones de dólares, y una recaudación de 35 millones a nivel mundial, “Roofman” gira en torno a una historia real, con bastantes puntos de comedia, porque a veces, la realidad supera la ficción, y en este caso, nuestro protagonista, que se está chupando más cárcel que un ciprés en un cementerio, llegó a caer en la comedia surrealista en todo lo que hizo, y que ahora os comentaré. Lo interesante es que nadie dijo, o dice, ni media palabra mala de un tipo, que, a pesar de atracador, es educado y respetuoso.


Dirigida por Derek Cianfrance, que es un director que tiene una interesante trayectoria donde ha coleccionado varias nominaciones y premios por guiones y películas suyas, la película se adentra en la vida de un delincuente peculiar que, lejos de encarnar la figura clásica del criminal despiadado, se presenta como un hombre contradictorio, entrañable y profundamente empático, humano, y respetuoso.

En el elenco de actores principales tenemos a Channing Tatum, nuestro Gambito de los X-Men, que es también productor ejecutivo de la película, junto a Kirsten Dunst, Peter Dinklage y Ben Mendelsohn, que hacen un buen papel. De hecho, Tatum le da un aire al protagonista real, aunque sin pasarse.


Roofman no es simplemente una película sobre robos, o ladrones comunes. Es la historia real de Jeffrey Manchester, conocido como “Roofman”, un exmilitar convertido en ladrón de docenas de restaurantes de comida rápida, fundamentalmente de McDonalds y Burguer Kings, donde se especializó entrando a robar por los huecos que hacía en los tejados, aunque tampoco les hizo ascos a otros negocios.

        Desde los primeros compases de la película, ya te das cuenta de que el tipo no era un verdadero criminal. Tras ser capturado de una manera bastante vergonzosa, logra escapar de prisión y se esconde durante meses en una tienda de juguetes, concretamente en Toys R Us, en una falsa pared que hay detrás del expositor de bicicletas, de apenas 10 m2, y que si fuese un piso cualquiera pediría 700 euros por alquilarla.


        Allí, en ese espacio, del que solo sale de noche cuando los empleados se han ido, crea una doble vida bajo una identidad falsa. Desde un principio, anula las cámaras de seguridad para poderse pasear sin miedo, se atraca de MMs hasta conseguir catorce caries, espía a los empleados, y se enamora de una de las empleadas, que tiene que soportar a un jefe un tanto despótico. Vive de robar y revender artículos de la tienda, más que nada videojuegos de consola.

Al cabo de un tiempo, cuando parece que todo el mundo se ha olvidado de él y ya no lo buscan, se atreve a salir de allí para ir acercándose a la chica que le gusta, que suele ir a la Iglesia Presbiteriana, iniciando una relación sentimental basada en la mentira. Incluso tiene la posibilidad de escapar de la ciudad, del país, bajo una nueva identidad, pero por amor o por tontuna, prefiere quedarse siendo finalmente capturado cuando se le ocurre atracar su propio refugio… Eso sí, por un bien superior, no por maldad ni por codicia.

Le cayeron más años que horas tiene un reloj, y aunque intentó volver a escaparse en un par de veces más, no lo consiguió. Aún le quedan diez años para la condicional.


        Interesante es que veáis los créditos finales, donde se narra la historia verdadera, con entrevistas, cortes televisivos, y en donde todo el mundo guarda un grato recuerdo de Jeffrey, un tipo que no es un villano sino más bien alguien demasiado humano.

        Como otras curiosidades de este tipo, os puedo comentar que el número total de restaurantes atracados gira en torno a 40-60 utilizando siempre el mismo método, entrando por el techo, y que, durante los robos, si pillaba gente dentro, los metía dentro de la cámara frigorífica, pero los abrigaba y los trataba exquisitamente bien.


        En definitiva: Película biográfica interesante, bastante increíble (parece ficción), y que, si hubiese sucedido en España, el tipo ya estaría suelto desde hace años. Creo que merece la pena el visionado. De nota le doy un 6.

jueves, 25 de julio de 2024

Civil War (2024)

 

      No tenía muchas expectativas respecto a “Civil War”, película estadounidense de 2024, y no me preguntéis por qué, y mis pocas expectativas se han visto confirmadas cuando he visto la película de Alex Garland, director británico que siempre relaciono con películas de zombies… Bueno, y “Ex Machina”, que me gustó bastante en su día, pero que aquí ha resbalado en un despropósito con un guion, que seguramente parte de una buena idea, pero que es en realidad bastante malo…

        La idea de que tarde o temprano estalle una Guerra Civil en Estados Unidos, es un run-run que llevo escuchando desde hace unos años. También lo escucho muy a menudo de España. Sociedades que se han polarizado en los últimos diez o doce años, sin partidos de Centro que hagan pegamento, y sin aparentes puntos en contacto, en común, para cohesionar un país que a la mínima chispa puede irse al carajo.


        De momento, es Historia-Ficción, y espero que así se quede, pero no puedo negar que esa idea me resulta atractiva, aunque no morbosa, ojo, no le deseo una Guerra Civil a ningún país, porque es algo que a pesar de que a nosotros nos sucedió hace casi noventa años, sigue más viva que nunca en nuestra sociedad, y posiblemente no haya guerra peor que la que es entre hermanos, primos, amigos y familia en general.

       Desde hace unos pocos años, una serie de grupúsculos socio-políticos piden la Independencia de Estados como California o Texas, en Puerto Rico hay un minúsculo grupo que se atreve a pedir que la Isla sea CCAA española, abandonando su estatus actual.


        En la película tenemos una Guerra Civil que enfrenta a los estadounidenses, pero no se nos narra como se ha llegado a ese punto. Los Estados de California, que es muy progresista, y Texas, que más bien es nada progresista, se han alzado contra el Gobierno de Washington, y bajo una bandera de dos estrellas, luchan contra las Fuerzas Leales al Gobierno del Presidente de los Estados Unidos, otros Estados, como Florida, lideran otra fuerza de choque, debilitando cada vez más al que suponemos Gobierno legitimo de la Nación.

       Bajo esta tesitura, tenemos a un grupo de periodistas: Lee Smith, que es el papel de Kirsten Dunst, una periodista que ha llegado a ser lo más en la profesión y que va de capa caída. Jessie, una joven fotógrafa que en la era digital lleva una cámara analógica de hace 20-30 años y que revela sus propios carretes en un kit portátil de la Señorita Poppins, temeraria como ella sola. Joel, un periodista que se cree que todo es un juego, empatía cero, y que se toma todo a juerga. Y Sammy, un orondo y viejuno periodista a punto de jubilarse, que, en cuanto lo ves, dices en voz alta: Me apuesto 20 pavos a que a este se lo cargan. Y ganas.


        La idea es llegar hasta Washington D.C para ver al Presidente en las últimas. Las gloriosas y vencedoras Fuerzas Occidentales avanzan sin mayores complicaciones bajo la bandera de las Dos Estrellas, sin ayuda de drones, ni de B-29 recauchutados, ni siquiera algún misil tierra-tierra o una pequeña bombita nuclear para animar el cotarro, sin cavar trincheras y a pecho descubierto, y nuestros amigos inician una aburridísima Road-Movie, mientras el espectador se pregunta de qué va la guerra, al menos que te lo expliquen, en la que vemos que los periodistas solo buscan el sensacionalismo, el morbo barato, la mejor fotografía y llegar a un nivel empático cero… Y al ser posible, sin casco en la cabeza, sin antibalas y a pecho descubierto también, que para eso somos periodistas y las balas pasan rozando por aquí y por allá.

        Prácticamente desde el principio, ya no te la crees. Hay un intercambio de periodistas con el coche en marcha, que me ha parecido absurdo. La actitud de Joel todo el tiempo, con remate en el minuto final, le ha faltado cantar “La vida es una tómbola” de Marisol por el camino. Virginia Occidental pasando de la Guerra. Música que no pega ni con Super-Glue. Planos que parecen sacados de un video-juego. Conversaciones espesas, aburridas, que te llevan al bostezo en apenas unos segundos… Y si tuviera que destacar una escena, aparte de una en la que tienen a dos tipos ensangrentados colgados en una gasolinera, es la del primo perdido de Matt Damon, Jesse Plemons, que aparece enterrando cadáveres de civiles con cal viva, se merienda a dos periodistas chinos que también se creían que la guerra era un cachondeo, y con una bala póstuma se carga a Sammy en una puesta en escena que es la única que me ha llegado a ponerme incómodo por el grado de fatality que tiene el tipo.


        Los minutos finales, el Asalto a una Casa Blanca donde solo resisten cuatro soldados leales, el servicio secreto y donde Lee encuentra la muerte de la manera más tonta, por culpa de su joven discípula, solo te deja bostezando aun más, porque sabemos perfectamente que son monstruos, y si llegan a ser mantis, se comen la cabeza allí mismo. El Presidente ha caído ejecutado, los soldados se hacen fotos con el cadáver, igual que los partisanos con Mussolini, y recalcas que la idea puede ser buena… Pero les ha salido un truño de dimensiones colosales.

          En definitiva: A mi me gustaría saber la opinión de esos periodistas que cubren la Guerra de Gaza, la de Ucrania, la de Siria, o cualquier otro conflicto, sobre estos cuatro elementos que se mueven por “Civil War”, y que me dijeran si esto es creíble… Porque si lo es, y yo estoy equivocado, cambiaría el 4 de nota que le voy a poner a la hora y cincuenta minutos de metraje, y me desdiría de todo lo que he dicho. De momento, no le cambio una coma.