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sábado, 25 de noviembre de 2023

Leo (Netflix, 2023)


 

         Estrenada en España, a través de la plataforma Netflix, el pasado 17 de noviembre, “Leo” entró con mucha fuerza en la parrilla, de la mano de Adam Sandler, que además de productor y guionista de la película, pone la voz al personaje principal, el lagarto Leo, a la par que mete en el saco a toda la familia Sandler metidos en esta ocasión a actores de doblaje, y al amigo Rob Schneider, que rara vez se suele perder una de estas reuniones familiares. Y es que los Sandler llevan ya unos años demostrándonos que no caminan solos, ellos se lo guisan y ellos se lo comen. Para bien o para mal, van todos a una cinematográficamente hablando. El verso libre, si acaso, lo pone Bill Burr, el protagonista de “Papás a la antigua”, que pone la voz a la tortuga amiga de Leo, Squirtle, y el contrapunto al propio Adam Sandler.


         Me ha dado por ver “Leo” porque he visto que llevaba varios días ahí arriba en las primeras posiciones de películas más vistas de España, porque llevaba un tiempo sin ver una película de animación, y porque la etiqueta “Para todos los públicos”, me animaba a verla en compañía de la peque de la casa.


         Tengo que reconoceros que la primera impresión no fue buena, pues enseguida me pareció que estaba ante otra película musical más de animación, y me dije: “¡Por Atenea!, ¿Quién necesita otro musical más de animación?”, pero cuando la imagen se centra, después del primer susto, en el meollo de la cuestión, la vaina ha cambiado y la he visto con otros ojos.


         En la narrativa tenemos a Leo, un lagarto que lleva toda su vida en un terrario, en compañía de una tortuga terrestre. Ambos son las mascotas de la última clase de Primaria y han visto pasar por allí a generaciones de niños, y de maestros.


         Un día, Leo, de 74 años, se entera de que le queda un año de vida, o al menos eso cree él, y decide escaparse a los Everglades de Florida, hogar de animales salvajes, que es donde sueña con vivir. Para ello, idea el plan de hablar, escuchar y aconsejar a cada uno de los niños que se lo llevan a casa los fines de semana, haciendo que cada uno de ellos se sienta especial mientras idea como escapar de su vida en cautividad.


         Al mismo tiempo, una nueva maestra sustituta, antigua alumna del colegio, y de la vieja escuela, llega a la clase, rompiendo todos los moldes a unos alumnos criados en la tecnología, pero con muchos vacíos existenciales, algo que comparten con ella, que, a pesar de su edad, nunca ha conseguido una plaza titular en su trabajo, además de andar enamorada de un joven maestro de Educación Física, y tener la habilidad de lanzar “negativos” en forma de estrellas ninja.


         Con este tinglado montado, “Leo”, se me ha presentado como una de las sorpresas del año, una comedia musical de animación bastante fresca, con su punto reflexivo sobre el aprovechar el tiempo y valorar las cosas que tenemos, aparte de adaptarse a las circunstancias (una idea, quizás, bastante estoica), dirigida tanto a nenes como a adultos. A mi me ha tenido enganchado hasta los títulos de créditos.


         En definitiva: Película de animación para todos los públicos, a cuyo metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos en esta rara ocasión, no le voy a recortar nada de tiempo, y con un mensaje final, que como os he comentado, a mi no me ha desagradado. Adam Sandler, es capaz de firmar grandes cagadas cinematográficas, pero también pequeñas joyas como “Leo”.


         Echadle un vistazo, porque creo que merece la pena. Le pongo un 6 de nota.

sábado, 28 de octubre de 2023

Papás a la antigua (Netflix, 2023)

 

No sé qué nombre se le pone al género de películas en la cuales se enfrentan ideas de una generación, en contraposición a las de otra, normalmente más joven, pero es algo que llevo viendo cincuenta años y no es algo que me llame mucho la atención. En series pasa algo parecido, y creo que el éxito del personaje de Johnny Lawrence de la serie “Cobra Kai” radica, en parte a esa imagen ochentera que muestra, que no es capaz de pasar página y adaptarse a los nuevos tiempos y sigue escuchando a viejos rockeros, sin saber usar internet y usando la tabla de valores que eran normales hace cuarenta años, pero que hoy en día chocan con los nuevos pensamientos, con los que podrás estar de acuerdo o no, ahí no me voy a meter…


El monologuista Bill Burr se mete en ese trigal, como actor, guionista y director, de "Papás a la antigua" (Netflix, 2023), partiendo de una posible idea buena, pero que pronto acaba como un elefante en una cristalería, ya que desde bien pronto se nota la falta de coherencia narrativa para pasar a una serie de gags, algunos con cierta gracia, que se pierden al cabo de media hora y que llega a aburrir a pesar de que la película solo dura una hora y treinta y cinco minutos.


Estrenada hace una semana en España, en la narrativa tenemos a tres boomer que se han hecho así mismos, creando una empresa de camisetas que ahora han vendido a un joven con nuevas ideas. Tanto el nuevo jefe, como el resto de la sociedad que los rodea, de tendencia woke, harán que el mundo de los tres y sus valores ya trasnochados para gran parte de la gente que los rodea, se vea amenazado por la indiferencia, el choque social y la aparición de escenas, algunas graciosas, y otras vergonzosas… Sin hacer demasiado hincapié en la rabia que siempre destila el personaje principal, que no debe ser muy buena para el hígado.


En definitiva: Creo que la película se plantea mal desde el principio, teniendo alguna parte casi brillante, que da en el clavo, con una inmensa mayoría tediosa, que no logra remontar el vuelo y que puede llegar, como he dicho anteriormente, a aburrirte, y a no convencerte en absoluto, aunque sepas por dónde van los tiros y como boomer, que es mi caso, no me llegue a identificar con este tipo de bravuconerías yanquis que no me representan. Hay que argumentar más y mejor, y gritar menos. Creo que es de las que pasarán sin mayor gloria. De nota le doy entre un 4 y un 4,5.