
Recibo un correo, anónimo, en mi cajetín postal de Yahoo. Me pone, cito textualmente: "Hola Amiguete, no te conozco, pero me meo con los posts de tu blog, sigue así".
Ante este documento, testimonio inaúdito donde los haya, reflexiono, dubitativo, varias cuestiones:
1. ¿Cómo has logrado, Oh, mi querido fan, mi correo electrónico?.
¿Qué bichejo has tenido que sacrificar a la Gran Atenea, nacida de la cabeza de Zeus, para lograrlo?. (Nunca una hija dio tantas migrañas).
2. ¿Porqué no me dices lo "pispo" en los posts?, a mi me gusta que la gente comente los posts, y tú, como todos, estás/is invitado/s/as a hacerlo.
3. MUCHAS GRACIAS DE CORAZÓN. Esto me anima muchísimo a seguir escribiendo.
Por si te sirve de algo, de la satisfacción que me ha entrado al recibir dicho correo, me he comido dos latas de atún y tres plátanos.
