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jueves, 13 de agosto de 2026

¿Es La Última Casa una de las mayores DECEPCIONES de 2026?

 

... Os comento... Este agosto, concretamente el 7 de agosto, Netflix ha estrenado una de las películas de terror, para mí, más decepcionante de lo que llevamos de año: "La Última Casa", que, a pesar de no tener mal planteamiento, tiene el poder de cagarla con una pasmosa facilidad según avanza su metraje, que a mí se me ha hecho eterno, de una hora y cuarenta minutos.

"La Última Casa" es una película que a me ha evocado la pandemia, el confinamiento, el estar encerrado en casa ante un peligro exterior, siendo una película de supervivencia, donde estar encerrado en tu propia casa se acaba convirtiendo en una auténtica pesadilla, sobre todo si vives en 48 m2 como es mi caso... Si tienes un casoplón, creo que podrás llevarlo de otra manera.


  Dirigida por el cineasta francés Louis Leterrier, que quizás te suene de películas como The Transporter o el Increíble Hulk, "La Última Casa" podría definirse como thriller psicológico claustrofóbico, con alguna pizca de terror en su último cuarto, donde lo más agobiante, más que los calamares antropomorfos que son los causantes de todo, y que le hubieran encantado a Lovecraft, es la propia casa

La trama gira en torno a que tu casa, tu hogar —el espacio diseñado para protegernos del mundo exterior— puede convertirse de la noche a la mañana en una prisión infranqueable y en el escenario de nuestra propia extinción, ya sea por inanición, o por locura...


La filmación principal comenzó a finales de marzo de 2025 y concluyó a principios de junio de 2025, llevándose a cabo en los estudios Shepperton de Londres, Inglaterra, y la trama de la película se ambienta en las afueras de Washington, Estados Unidos. ya decía yo que las casas tenían más ladrillo que madera cuando la vi.

En el elenco principal, tenemos a Greta Lee como Ann Delgado. Al doble de Pedro Sánchez, Wagner Moura como Jason Delgado. Riley Chung como Ruth Delgado, y Noah Alexander Sosnowski como Graham Delgado.

¿Y qué nos vamos a encontrar en la trama de la película?... Pues, la narrativa arranca en un tranquilo suburbio de Washington un mes antes de Navidad. Tras una repentina e inusual tormenta, la familia Delgado se despierta descubriendo que el internet y la cobertura móvil han desaparecido por completo. Eso , tienen luz, algo que les va a durar durante bastante tiempo.


Al intentar salir al jardín para buscar un árbol navideño, la pesadilla comienza: todas las puertas y ventanas exteriores están selladas. Cuando Jason (Wagner Moura) intenta romper una de las ventanas con una herramienta, el cristal se regenera mágicamente al instante ante sus ojos. Están atrapados en una estructura molecular impenetrable. Al mirar por el vidrio, descubren que a sus vecinos les ocurre exactamente lo mismo. Y unos a otros, a través de cárteles, se comunican, aunque esto durará poco, porque sus vecinos las irán pinchando según pasen los días, o las semanas.

En un principio, dicen que tienen provisiones para dos meses. Algo que a mí me ha maravillado, porque en mi casa no me llegaría la comida más allá de tres o cuatro días. No comentan cuál es la provisión de papel higiénico, algo que la pandemia nos enseñó: Es lo primero que hay que comprar, y tampoco me ha quedado claro que hacen con la basura generada.

A medida que pasan las semanas, los meses, el agua escasea y las provisiones también, pero se hacen agricultores quitando los tablones de madera del suelo, y cultivando sobre la tierra directamente, sin luz solar ni nada, se montan un huerto de agricultura ecológica con fertilizantes propios... Que digo yo, que ya podrían haber intentado hacer un túnel sobre esa fértil tierra para llegar a su propio jardín, tres metros y medio de túnel, pero bueno, eso son mis ideas...


Aquello es como Gran Hermano, el aislamiento fractura la cordura familiar a ratos. Cazan todo tipo de animales que campan a sus anchas afuera, a través de una chimenea que no está tapada por el agua mágica que los retiene y con trampas hechas por el padre que es McGyver de nivel paladín. 

Todos los animales caen en las trampas, son idiotas, y me ha recordado la pandemia en España, que la gente veía dinosaurios por el balcón de sus casas, dragones en el tejado y cosas parecidas. 

Y así se te pasa la hora y pico y no ha pasado realmente nada, aparte de la lluvia constante, hasta que la cosa comienza a precipitarse ante la ronda que comienzan a hacerle a la casa unos extraterrestres, que resultan ser unos calamares en su tinta, al punto de sal, antiguos seres marinos gigantescos, que habitaron la Tierra mucho antes que los humanos, y que han despertado debido posiblemente al cambio climático, las tertulias políticas de La Sexta o cualquier gilipollez similar. Estos seres controlan el agua y la atmósfera terrestre. 


La misteriosa fuerza que selló las casas es una sustancia biológica marina diseñada por ellos para aislar y "envasar" a la humanidad en sus propios hogares, neutralizándolos mientras las criaturas inundan progresivamente el planeta, incluyendo Extremadura, lo que ya es difícil, para reclamar la superficie terrestre, que ahora va a ser marina

La película termina con la familia chantajeando a uno de los calamares, en plan navajero cine kinki de los años ochenta, y escapando de allí en un velero al que le han llamado Cassidy, como su difunto perro, porque Libertad ya estaba cogido por José Luis Perales... Y el mundo es como WaterWorld pero sin Kevin Costner, y el final amenaza con una posible segunda parte, que hasta donde sé, y gracias al cielo, no se va a hacer por la mala aceptación que ha tenido la película protagonizada por Pedro Sánchez, digo, por Wagner Moura...


En el apartado de curiosidades curiosas, os puedo comentar que:

  La película ha generado un fenómeno insólito en Netflix: se convirtió instantáneamente en el contenido más visto de la plataforma a nivel mundial, pero al mismo tiempo es una de las producciones peor valoradas por la audiencia en lo que va de 2026. El público alabó el suspenso inicial, pero el inesperado giro final de los monstruos marinos causó indignación y burlas en redes sociales.

  Para promocionar el estreno de la película a principios de agosto de 2026, el equipo de marketing de Netflix construyó una réplica exacta de la fachada de la casa arriba de una valla publicitaria gigante en Sunset Boulevard (Los Ángeles). Metieron allí a un actor real a vivir completamente encerrado durante 48 horas frente a los peatones.

  La película reúne a Greta Lee (quien venía de un enorme éxito crítico por Vidas Pasadas) y al actor brasileño Wagner Moura (Narcos). Ambos comentaron en las entrevistas de prensa en Londres que trabajar casi exclusivamente frente a una ventana les exigió un esfuerzo interpretativo mucho más teatral.

  Para rodar la impactante escena donde Jason intenta romper el cristal y este se cura solo, el equipo de efectos prácticos diseñó una ventana de gel de silicona polimérica densa conectada a compresores hidráulicos ocultos, minimizando el uso de pantallas verdes para que la reacción de horror de los actores fuese genuina.

  Muchos cinéfilos y críticos de televisión han señalado en foros que la premisa de la película parece un homenaje extendido o una reinterpretación moderna de dos famosos episodios clásicos de la serie antológica La Dimensión Desconocida: "Parada en un pueblo tranquilo" y "El refugio".


Una de las cosas más curiosas es la degradación visual: El director de fotografía de la película utilizó una técnica de degradación cromática muy sutil. Durante la primera media hora, la iluminación es cálida, brillante y navideña. A medida que avanza el confinamiento y se agotan los recursos, los colores se vuelven cada vez más fríos, grisáceos y acuosos, y te puedes ir haciendo una idea de la degradación por este uso cromático...

En definitiva: Parte de una buena premisa, los primeros minutos son prometedores, pero se va perdiendo poco a poco, y su ritmo es inexistente hasta el último cuarto de película, como una balsa en un mar con calma chicha, que no se mueve. Con media hora menos, ganaría en ritmo, y te contaría lo mismo. Decepcionante, esa es la palabra. De nota, le doy un 4. Es querer, y no poder.

domingo, 30 de noviembre de 2025

Tron: Ares (2025)

 

Uno de los mayores batacazos cinematográficos y económicos de este 2025 que se nos va, ha sido el protagonizado por la producción de Disney “Tron: Ares”.

Reconozco no haberme visto la de hace quince años, “Tron: Legacy”, y mis temores iniciales con esta película eran que quizás sería una segunda parte, una secuela, que no iba a poder comprender, pero después de haberme tragado su hora y cincuenta minutos de metraje, con escena post-créditos incluida, os puedo asegurar que la podéis ver sin ningún tipo de problemas, a pesar de que no conozcáis la clásica del 82, que tantas veces alquilé en VHS (de hecho, tengo una edición en DVD que compré hace 20 años), y la del 2010, a la que, posiblemente, le dé una posibilidad en los próximos días… Más que nada por completar en cuanto a visionados lo que llevo visto de la franquicia.


Rodada en Vancouver (Canadá) en seis semanas, durante los meses de enero y febrero de 2024, “Tron: Ares” me ha parecido una película muy ambiciosa, con unos efectos especiales y visuales muy destacados, y con una BSO muy buena a cargo de “Nine Inch Nails”, pero que se pierde bastante en una narrativa que no acaba de enganchar…

Dirigida por el noruego Joachim Rønning y protagonizada por Jared Leto y Greta Lee,” Tron: Ares” es una película que tengo que reconocer que me ha entretenido, y que tiene bastantes guiños a lo que yo recuerdo de la saga, del juego, a esa nostalgia, mezclada ahora con un paso más allá.


En vez de desarrollarse en la “Grid”, el mundo digital, ahora una IA, que es el programa Ares (Jared Leto), se plantea cosas, cruza el umbral al mundo real, y busca un Código de Permanencia que le haga quedarse en el mundo real sin llegar a desintegrarse después de los 29 minutos de vida que tiene cada vez que renace.

El código, que es como el Santo Grial para los programas, fue creado por un desaparecido programador, Kevin Flynn (interpretado por un Jeff Bridges que sale dos minutos y medio), aunque Ares no será el único que lo busque, ya que por otro lado tenemos a Eve Kim (Greta Lee), una investigadora y programadora que cree que el código puede usarse para traer nuevas curas a enfermedades (perdió a su hermana por una incurable) y nuevos avances científicos. Lo que es una idealista de toda la vida.


Y por el otro lado tenemos a un tipo, el creador de Ares y de su rival Athena, curiosamente los dos son nombres de dioses de la guerra griegos, que quiere el código para crear armas a través de la IA que puedan usarse en el mundo real.

Ares pronto se comenzará a preguntar cosas, con cada renacer, igual que en otras miles de películas que hemos visto por el estilo, desde “Cortocircuito” y su número 5, hasta “Yo Robot”, y otras tantas, y se revolverá contra su creador, aliándose con la investigadora para usar el código para el bien de la humanidad y de la propia IA, que se quiere comprar una Ducati y escuchar a los Depeche Mode.

Todo ello aderezado con buenas escenas de acción, conflictos y dilemas, reflexiones filosóficas, sobre la creación y los seres que se vuelven contra su creador, los peligros y responsabilidades de la IA y mil vainas más que se te pueden venir a la cabeza, y es que como el tema de la IA va disparado, quizás sean, en parte, reflexiones reales que el personal se tendrá que hacer en las próximas décadas, aunque yo soy más de los que piensan que el futuro va camino de parecerse más a “Mad Max”, aunque sin Tina Turner tristemente, que a lo que expone “Tron”.


        Estrenada el 10 de octubre de 2025: Como os decía al principio, la película ha sido un gran batacazo económico para Disney. De los 348 millones de presupuesto total, ha recaudado apenas 142 millones. Estas cifras creo que han sido las que han claveteado su tumba, ya que no creo que Disney se arriesgue con una nueva película de la franquicia, y es, en parte, una pena, porque el final lo deja muy abierto para una continuación.

        Dentro de lo positivo, yo destacaría, (aparte de su BSO que tiene un rollo electrónico que a mi me mola mucho), todo el rollo visual que se gasta: Los neones, el futurismo cyberpunk, los guiños a la película clásica, la estética… Y que sale Danna Scully tres minutos, y le hacen una operación de esternón sin anestesia.


Y, por el contrario, creo que le sobra metraje, no acabas de conectar con la narrativa y hay demasiados dilemas y reflexiones encima de la mesa, no siempre bien planteados, o no con la claridad suficiente. Tiene muchos fuegos artificiales, pero no ha logrado emocionarme.

De nota le voy a dar su 5 de rigor. Ya me diréis qué os pareció a vosotros.