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domingo, 22 de febrero de 2026

Roofman, un ladrón en los tejados (2025)

 

Si viene con la premisa de “Basado en hechos reales”, como es el caso de “Roofman, un ladrón en los tejados”, yo suelo caer fácilmente a la hora de elegir una película.

Con un presupuesto de 18 millones de dólares, y una recaudación de 35 millones a nivel mundial, “Roofman” gira en torno a una historia real, con bastantes puntos de comedia, porque a veces, la realidad supera la ficción, y en este caso, nuestro protagonista, que se está chupando más cárcel que un ciprés en un cementerio, llegó a caer en la comedia surrealista en todo lo que hizo, y que ahora os comentaré. Lo interesante es que nadie dijo, o dice, ni media palabra mala de un tipo, que, a pesar de atracador, es educado y respetuoso.


Dirigida por Derek Cianfrance, que es un director que tiene una interesante trayectoria donde ha coleccionado varias nominaciones y premios por guiones y películas suyas, la película se adentra en la vida de un delincuente peculiar que, lejos de encarnar la figura clásica del criminal despiadado, se presenta como un hombre contradictorio, entrañable y profundamente empático, humano, y respetuoso.

En el elenco de actores principales tenemos a Channing Tatum, nuestro Gambito de los X-Men, que es también productor ejecutivo de la película, junto a Kirsten Dunst, Peter Dinklage y Ben Mendelsohn, que hacen un buen papel. De hecho, Tatum le da un aire al protagonista real, aunque sin pasarse.


Roofman no es simplemente una película sobre robos, o ladrones comunes. Es la historia real de Jeffrey Manchester, conocido como “Roofman”, un exmilitar convertido en ladrón de docenas de restaurantes de comida rápida, fundamentalmente de McDonalds y Burguer Kings, donde se especializó entrando a robar por los huecos que hacía en los tejados, aunque tampoco les hizo ascos a otros negocios.

        Desde los primeros compases de la película, ya te das cuenta de que el tipo no era un verdadero criminal. Tras ser capturado de una manera bastante vergonzosa, logra escapar de prisión y se esconde durante meses en una tienda de juguetes, concretamente en Toys R Us, en una falsa pared que hay detrás del expositor de bicicletas, de apenas 10 m2, y que si fuese un piso cualquiera pediría 700 euros por alquilarla.


        Allí, en ese espacio, del que solo sale de noche cuando los empleados se han ido, crea una doble vida bajo una identidad falsa. Desde un principio, anula las cámaras de seguridad para poderse pasear sin miedo, se atraca de MMs hasta conseguir catorce caries, espía a los empleados, y se enamora de una de las empleadas, que tiene que soportar a un jefe un tanto despótico. Vive de robar y revender artículos de la tienda, más que nada videojuegos de consola.

Al cabo de un tiempo, cuando parece que todo el mundo se ha olvidado de él y ya no lo buscan, se atreve a salir de allí para ir acercándose a la chica que le gusta, que suele ir a la Iglesia Presbiteriana, iniciando una relación sentimental basada en la mentira. Incluso tiene la posibilidad de escapar de la ciudad, del país, bajo una nueva identidad, pero por amor o por tontuna, prefiere quedarse siendo finalmente capturado cuando se le ocurre atracar su propio refugio… Eso sí, por un bien superior, no por maldad ni por codicia.

Le cayeron más años que horas tiene un reloj, y aunque intentó volver a escaparse en un par de veces más, no lo consiguió. Aún le quedan diez años para la condicional.


        Interesante es que veáis los créditos finales, donde se narra la historia verdadera, con entrevistas, cortes televisivos, y en donde todo el mundo guarda un grato recuerdo de Jeffrey, un tipo que no es un villano sino más bien alguien demasiado humano.

        Como otras curiosidades de este tipo, os puedo comentar que el número total de restaurantes atracados gira en torno a 40-60 utilizando siempre el mismo método, entrando por el techo, y que, durante los robos, si pillaba gente dentro, los metía dentro de la cámara frigorífica, pero los abrigaba y los trataba exquisitamente bien.


        En definitiva: Película biográfica interesante, bastante increíble (parece ficción), y que, si hubiese sucedido en España, el tipo ya estaría suelto desde hace años. Creo que merece la pena el visionado. De nota le doy un 6.

martes, 3 de febrero de 2026

El Falsificador (2026)

 

        “El Falsificador” es una de esas películas de las que todo el mundo habla desde que se estrenó el 23 de enero de 2026. Entró en Netflix por la puerta grande, y a pesar de que en un primer momento sus casi dos horas no me entusiasmaron, reconozco haber encontrado en esta película italiana, basada en la Roma de finales de los setenta, los convulsos años del plomo… Una historia interesante, entretenida, y hasta con un componente didáctico, al estar basada en hechos reales, y con un contexto histórico que yo vagamente recordaba, y que me ha hecho buscar información sobre algunos de los personajes que salen, o se nombran, en la película.

        Basada en un libro publicado allá por 2008, “El falsificador” viene dirigida por Stefano Lodovichi y protagonizada por Pietro Castellitto, Giulia Michelini y Andrea Arcangeli. Ni que decir tiene, que, yo, como buen ignorante del cine italiano actual, no conocía a ninguno hasta la fecha. Por mucho que lo he intentado, no he encontrado absolutamente nada en cuanto al presupuesto, pero tampoco es que importe mucho…

 

        En cuanto a la narrativa… La cinta está basada en hechos reales y narra la vida de Antonio “Toni” Chichiarelli, un joven artista, un pintor, que no triunfa con su arte, pero si con un talento extraordinario que es el de falsificar cualquier cuadro, o documento, de cualquier artista.

Al llegar a Roma en los años setenta, desde su pueblo, se ve envuelto en el mundo de la falsificación, el crimen organizado y la política de una Italia convulsa, en la que las Brigadas Rojas luchan por sus ideales, por un lado, el gobierno y el servicio secreto italiano por otro, y Toni parece moverse como en una ola entre unos y otros.


La película combina el drama personal de nuestro protagonista, que tiene un amigo cura y otro que pertenece a las Brigadas Rojas, extraña combinación, con los ecos históricos de una época, el final de los años setenta, marcada por tensiones sociales y violencia política, por lo que, si no tienes cuidado, puedes acabar con las manos rotas, o con un balazo en la tarra a las primeras de cambio. Y, todo ello, con Roma de telón de fondo.

        Como curiosidad os puedo contar que la película adapta el libro Il falsario di Stato (2008), una obra que explora la figura de Antonio Chichiarelli a través de narraciones e investigaciones sobre su vida en la Roma de los años de plomo. Aunque la película se toma ciertas licencias dramáticas para fines narrativos y cinematográficos, algo claro es que respeta el contexto histórico, los hechos reales, el personaje que realmente existió.


        Y, otro elemento curioso, y bien cuidado, es que película es, además, fiel a la reconstrucción de época (la estética, la moda, vehículos, música, el urbanismo…), todo está milimétricamente estudiado, expuesto y bien representado.

        En definitiva: Una película muy interesante, y con un componente didáctico a tener en cuenta. Además de la propia historia del personaje, inevitablemente vemos un contexto histórico poco conocido, o por lo menos por algunos lares, y a mi me ha hecho que después de ver la película me ponga a investigar sobre Aldo Moro, la época y todo lo expuesto en la cinta. Buenas actuaciones, buena música, por cierto. De nota le voy a dar un 6.

viernes, 30 de enero de 2026

El Botín (2023)

 

        Cuando vi hace un par de semanas el tráiler de la película “El Botín”, os tengo que reconocer que no pensé que me fuera a enganchar. Pensé que era otra película más de acción, pero… Me equivoqué. Se estrenó hace quince días en Netflix, y me he encontrado con thriller policiaco sobre la lealtad, la avaricia (en este caso, por el dinero, mucho dinero), y cómo puede cambiarte todo si tomas decisiones chungas en el peor de los momentos.

        De protagonistas tenemos a Ben Affleck y Matt Damon, y con estos dos ya sabes que la acción, los tiros y las posibles hostias como panes, están aseguradas… 


Y después tenemos a Joe Carnahan, en el guion y en la dirección, que es un tipo que solo ha dirigido una decena de películas en los últimos 25 años, entre ellas la nueva versión de “El Equipo A”, allá por 2009, pero que de películas de acción sabe un rato, y que creo que con “El Botín” ha dado la campanada gorda en todos los aspectos, al presentar un estreno que ha alcanzado el número uno en plataformas de streaming, en este caso, Netflix, en más de 80 países, con más de 40 millones de visualizaciones en sus primeros días en la plataforma. Ojo, que no es cualquier cosa.

“El Botín” tiene la curiosidad de estar basado en hechos reales, aunque la historia tiene algunos aspectos desenfocados, como una trama policial que hay un tanto enrevesada, que roza el género que yo llamo Cluedo, aunque sin asesinatos por medio, más bien una historia de policías corruptos y mangantes, muy bien tejida, muy bien presentada en todos los aspectos…

Explora muy bien la moralidad de sus protagonistas, y hasta donde pueden tensar la cuerda si hay 20 millones de dólares en juego y tú eres un policía de Miami que apenas llega a final de mes.


”El botín” tiene una duración de aproximadamente 113 minutos (1 hora y 53 minutos), y un presupuesto estimado en torno a 100 millones de dólares. La trama de la película gira en torno a un equipo especializado de la unidad antidrogas del departamento de policía de Miami que recibe información sobre la existencia de un botín de dinero proveniente de la droga colombiana en una casa, que era de una abuela fallecida, donde la unidad que se desplaza encuentra a la nieta de la fallecida.

Al entrar en la vivienda aparentemente común, el perro que llevan, que detecta dinero, se pone a ladrar como un loco, por lo que creen que debe haber una buena cantidad, y más cuando les señala el techo. En el techo, descubren un mecanismo que guarda 20 millones de dólares en billetes escondidos detrás de una pared secreta, metidos en cubos rojos


El teniente Dane Dumars (Matt Damon) decide confiscar en el lugar mismo sin notificar a sus superiores, esa enorme cantidad de dinero, provocando desconfianza entre sus compañeros, que creen que se quiere quedar con el dinero.

        A medida que el equipo empieza a contar el dinero, las tensiones internas entre los miembros de la Unidad aumentan: Sospechas de corrupción, dudas sobre quién tiene intenciones ocultas y amenazas externas, en forma de ataques con ametralladoras, obligan a cada miembro a revelar sus verdaderos motivos… Y, aquí entran en juego las opiniones de cada uno, las decisiones que toman, qué es lo dicen y hacen, a quién llaman, y no tienes muy claro casi hasta el final quién es quién realmente. Es la parte Cluedo de la película.


Una de las curiosidades más llamativas de la película, es la inspiración en hechos reales. La película toma elementos de un operativo policial de 2016 en Miami Lakes, donde la policía antidrogas descubrió dinero escondido en una vivienda durante una investigación prolongada contra narcotráfico —un caso que terminó siendo el mayor decomiso de efectivo en la historia del condado de Miami-Dade.

Además, el personaje de Dumars está inspirado en el oficial Chris Casiano, quien actuó como asesor técnico para el filme y cuyo hijo, Jake William Casiano, falleció de cáncer en 2021. La película incluye una dedicatoria emotiva a Jake en los créditos, aportando una dimensión humana y profundamente personal al relato policial.


Otro aspecto destacado de la producción es su modelo de compensación detrás de cámaras, promovido por Affleck y Damon: se implementó un sistema de bonificaciones para todo el equipo de producción si la película tenía un buen rendimiento en Netflix, algo poco común en la industria tradicional y que refleja un intento de recompensar al equipo más allá de los pagos habituales. Todo un detalle.

El rodaje principal de El botín se llevó a cabo principalmente en Los Ángeles a partir de octubre de 2024, con locaciones adicionales en Nueva Jersey durante el mismo periodo de producción. Aunque la trama está ambientada en Miami, estos estados sirvieron para recrear la atmósfera y el contexto urbano que la historia requiere.


En definitiva: Una muy buena película con dosis de acción, un thriller con suspense, algo de drama, donde hay muchos dilemas encima de la mesa: Tentación, Codicia y avaricia, frente al deber como policía, ¿Cuánto vale la integridad de un profesional, o el de una persona?, ¿Quién deja de ser tu amigo cuando puede llevarse 20 millones de dólares? Yo solo os puedo decir que la veáis. De nota le voy a dar un 6, porque no me quiero poner estupendo, pero desde luego, me ha gustado.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Bajo la Arena (2015)


 

          “Bajo la Arena” (que debería haberse titulado realmente “Tierra de Minas” es una película bélica danesa de 2015, y aunque no salen batallas ni tiene demasiado acción, aunque si mucha tensión, me ha parecido tremendamente interesante, más aún cuando me ha dado a conocer otro de esos episodios, en este caso de la postguerra, que desconocía totalmente, del que nunca había oído hablar (y eso que suelo presumir erróneamente de saber bastante/mucho sobre la Segunda Guerra Mundial), como fue el uso de prisioneros de guerra alemanes, muchísimos de ellos prácticamente niños, para limpiar de minas las playas de la costa oeste de Dinamarca, donde los alemanes llegaron a pensar que podría producirse un desembarco. Y, por cierto, son varios miles de minas, casi a ras de suelo, cubiertas simplemente por la fina capa de arena de las playas.

        Es mayo de 1945, Alemania se ha rendido, pero las heridas que ha dejado la guerra persisten en una Dinamarca que no olvida todas las penurias que les ha hecho pasar el régimen del III Reich alemán.

 

Hay odio, venganza, revanchismo, humillación, represión, que a la larga llega a convertirse en algo más humanos, cuando los soldados, apenas adolescentes, comienzan a volar por los aires.

“Bajo la Arena” tuvo un presupuesto modesto de unos 4,8 millones de leuroh, y su recaudación a nivel mundial fue prácticamente la misma cifra, y aunque no tenga grandes efectos especiales, su valor reside más en su narración y en su historia más que otra cosa.


        En la narrativa, que ya os he ido adelantando, somos testigos de la retirada de los alemanes. Entre ellos, un pequeño grupo de jóvenes prisioneros es trasladado a un lugar inhóspito de la costa danesa. Serán entrenados para desactivar algunas miles de minas enterradas en las playas a cambio de su libertad una vez conseguido el objetivo.

        Los chavales, que ni tienen formación ni equipo adecuado, estarán a cargo del sargento danés Carl Leopold Rasmussen, un veterano de guerra cuyo odio por los nazis le llevará a maltratarlos de todas las maneras posibles, incluyendo matarlos casi de hambre, tratarlos de manera irrespetuosa e insultarlos diariamente.


        Según pasan los días, las semanas… Según se van desactivando las minas y las bajas comienzan a ser el pan de cada día, el sargento va cambiando la percepción que tiene ante aquellos jóvenes de prisioneros. La tensión se relaja en algunos episodios, la tragedia se acuesta con ellos todos los días, tienen miedo, hambre, se sienten solos y desamparados y los castigos van dando paso al compañerismo y al perdón por parte del sargento, aunque para llegar a ello, caen por su hora y cuarenta minutos de metraje gran parte de los jóvenes, volados por las minas escondidas en las dunas danesas.

        Rodada en seis semanas, y con muchas tomas rodadas con la cámara al hombro, como curiosidades os puedo contar que la película está basada en hechos reales, ya que los daneses efectivamente obligaron a limpiar de minas sus playas a los jóvenes prisioneros alemanes, pasándose por el forro la Convención de Ginebra de 1929, tal y como habían hecho los propios alemanes durante algunos episodios de la guerra. Cuando concluyeron, la mitad había muerto, y una buena parte de ellos acabaron mutilados.

 

        Quizás en la esencia, “Bajo la Arena” no pueda parecerte original, porque ya hemos visto películas en las que el odio y el resentimiento se palpa, se hace presente entre los protagonistas, y la relación a lo largo del metraje cambia esa perspectiva y tratamiento al final de la película, pero en este caso el contexto, los hechos reales y la tensión (tanto emocional, como ética) que soporta la película, la hacen ser una película rabiosamente interesante.

        “Bajo la Arena” no es una película que te vaya a dejar indiferente, impacta, incomoda, y como os digo, me ha enseñado un episodio completamente desconocido de la Segunda Guerra Mundial, de la postguerra danesa. Nominada a los Oscars como Mejor Película Extranjera, es desde luego muy recomendable. Buenas actuaciones, creíbles, bien rodada, poco más puedo añadir. De nota le voy a dar un 7.

domingo, 19 de octubre de 2025

Maldoror (2024)

 

        Hacía mucho tiempo que no veía una película belga, aunque en realidad es una coproducción franco-belga, y me he decidido por “Maldoror”, que he visto en la parrilla de Movistar Plus, y cuyo tráiler me había llamado la atención por estar basada la película en una historia real.

        Con dos horas y media de metraje, que se me ha hecho un tanto cuesta arriba, “Maldoror” nos trae a la palestra una de las heridas recientes, aun abierta, que arrastra Bélgica desde los mediados de los años noventa, como fue el caso Marc Dutroux, que pone encima de la mesa la fallida burocracia, los piques entre distintos cuerpos policiales, la corrupción y mirar para otro lado en los diversos casos de secuestros de menores que hubo en el país, y que nos centra la narrativa entre los años 1995-96.


        Con un presupuesto de 8,55 millones de euros, y una recaudación mundial de unos 485 mil dólares, “Maldoror” es una de esas películas incómodas, donde el protagonista se tira dos horas dando bandazos contra los elementos, un Quijote contra todos, que acaba pagando los platos de la justicia, o más bien de la injusticia, con su familia, su vida, sus amistades y su obsesión por resolver el caso…

        En la trama de “Maldoror” estamos en Bélgica, es 1995. Los periódicos se hacen eco de la desaparición de las chicas, y la policía está muy perdida en el caso, hasta apática. En la gendarmería que lleva el caso, se monta la Operación Maldoror, en la que un policía, Paul Chartier, joven e impulsivo, toma las riendas frente a sus compañeros y superiores.


        Pronto, las investigaciones y chivatazos, le ponen a Marcel Dedieu (en la vida real era Marcel Dutroux) en el punto de mira. Y, a pesar de que todos los indicios indican que hay una trama de varios investigados que secuestran niñas, la investigación se para continuamente por culpa de las rivalidades existentes entre los diversos cuerpos policiales belgas, y la burocracia del sistema.

        Por lo que Paul, tirando por la borda su propia vida, se sale de la línea de investigación oficial y comienza a hacer sus propias pesquisas en el asunto, descubriendo horrorizado como la trama de los secuestros y desapariciones va mucho más allá de unos simples maleantes, con vídeos grabados que involucran a mucha gente e instituciones belgas…

        Como os podéis imaginar, de una lucha tan titánica como esa, no sale inmune. Si es una película gringa, si, pero al ser la pura realidad, va a ser que no.


        “Maldoror” no es una mala película. De hecho, a mi me ha gustado bastante a pesar de que a su metraje le sobra media hora. Te vas a encontrar en ella muchos elementos de thriller al uso, cine policiaco, de investigación, con lo que ello conlleva, que es el drama familiar, y más con un protagonista que arrastra un pasado familiar un tanto tortuoso. Además, tiene un componente documental, casi periodístico, que va y viene, y que se refuerza con el rodaje en seis semanas, desde mayo a junio de 2024, en la ciudad belga de Charleroi, ciudad que está asociada a los casos reales, aunque para la película se hicieron recreaciones de la casa original de Marc Dutroux, más que nada porque no se podía rodar en la casa original en la que sucedieron los hechos, por ley, y supongo que por ética.

        Es curioso el caso, porque aquí en España también tuvimos uno muy parecido a principios de los noventa, muy doloroso, y que nunca fue resuelto de manera satisfactoria, o no al menos, en su totalidad.


        En definitiva: “Maldoror” es una de esas películas en las que ves cómo es la vida real, con el héroe dándose de bruces contra el sistema y la injusticia. Sin embargo, se pierde mucho en subtramas, y hay otros caminos, como el pasado familiar de Paul, nuestro protagonista, se abren solo un poco, y nos deja muchas preguntas sobre los porqués de su personalidad, y los motivos que le llevan a luchar. ¿Por qué todos los policías se comportan como auténticos ineptos, o lelos, pero Paul es el único con las ganas y el arrojo para intentar, al menos intentar, hacer lo correcto?

        En fin. Buenas actuaciones, en la música ni me fijé… A “Maldoror” le voy a dar un 6 de nota. Con media hora menos, le hubiera dado un poco más de nota, sin duda. Lo dejo por aquí.

sábado, 6 de septiembre de 2025

Jim Bridger (Norma, 2025)


¿Te interesa el cómic "Jim Bridger"? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España). Pincha en la imagen superior, la de la portada... Te va a gustar, te lo garantizo.  

       Este 2025 ha sido el año de Jim Bridger (que no de Jeff Bridges). Una de las grandes leyendas del Lejano Oeste, ha tenido un par de series, una de ellas, abriendo el año y no disponible en español hasta donde yo sé: “The Tall Tales of Jim Bridger”, producida por Amazon Prime, y de la que no os puedo contar mucho, o directamente nada porque no la he visto, y “Érase una vez el Oeste” (comentada por aquí), que es muy recomendable, y en la que Jim Bridger es un personaje secundario, pero muy potente.

        Ahora, le ha tocado el turno al cómic, y es que la vida de este montañés, Jim Bridger, da para mucho juego porque se tiró literalmente vagando por las tres cuartas partes de Estados Unidos, explorando, cazando y luchando contra osos, abriendo nuevas rutas, mercadeando, haciendo de guía para el ejército y tratando con indios de diversas tribus (de hecho, llegó a casarse con una india, pero también se llevó dos flechazos en la espalda en otra ocasión).


        Dentro de la colección “La Verdadera Historia del Far West” de Norma Editorial, nos llega “Jim Bridger”, un cómic que viene de la mano del dibujante y guionista Pierre Place, y Farid Ameur en el asesoramiento histórico, como siempre.

        “Jim Bridger” es el primer tomo de la colección, pero no sé por qué, lo he ido dejando y directamente me he leído los tomos dos y tres, “Will Bill Hickok” y “Little Big Horn”, antes de abordar este tomo publicado por Norma en esta pasado mayo de 2025.


        En esta ocasión estamos ante un cómic de tapa dura, 56 páginas a todo color, que viene de la mano de un autor para mi desconocido hasta la fecha, ya que este es el primer trabajo que he leído de él, Pierre Place, que se hace cargo de la narrativa y el dibujo, y en las páginas finales, tenemos un dosier histórico del Doctor en Historia, especializado en la Historia de Estados Unidos del S.XIX, Farid Ameur, que aporta datos muy interesantes sobre la vida de nuestro protagonista, y todo muy bien rematado con fotografías, láminas y dibujos de la época, que lo hacen un tomo muy didáctico, como los otros que hemos comentado de la colección.

        En la narrativa del cómic, tenemos a Jim Bridger, un icono estadounidense relacionado con el expansionismo hacia el Oeste.

Bridger, montañés, aventurero, trampero, cazador y todo lo que os decía anteriormente, fue un tipo que vivió durante casi 50 años en los límites de la frontera occidental del país, explorando rutas que ningún hombre blanco había recorrido hasta entonces.


        Nacido en 1804, casi con el siglo, nos cuenta de primera mano en el cómic sus principales aventuras mientras se refugia en Fort Phil Kearny, en territorio sioux, mientras se desarrollan precisamente Las Guerras Sioux. La narrativa se desarrolla en forma de cuentos, cuyo hilo maneja una niña refugiada en el fuerte, que admira a los montañeses por las lecturas que han caído en sus manos.

        Así, lo vemos como cazador de castores con 17 años, como tratante con las diferentes tribus, el establecimiento de su Fuerte Bridger y las malas relaciones con los mormones, que quemaron y destruyeron su fuerte durante las llamadas Guerras Mormonas y con la masacre de Fetterman como telón de fondo, que siempre que oímos masacres contra el ejército, nos acordamos de Custer y Little Big Horn, pero la caída de la columna de Fetterman, bastante desconocida, también fue una sonora derrota.

        Sin embargo, lo malo de esta narrativa es el corte abrupto que te encuentras al final del cómic, que no nos enseña como salen del asedio sioux, Jim Bridger y sus acompañantes.


        En definitiva: Posiblemente, de los tres que me he leído de la colección (me falta por leerme el cuarto, Jesse James), este es el que más frío me ha dejado, quizás por el final tan seco y tan radical con el que se corta la narración. Ojo, eso no significa que sea un cómic malo, si pensara así, no le haría una reseña. Es un cómic bien documentado, eso está fuera de toda duda, y te das cuenta en los detalles de las armas, en los uniformes militares del ejército estadounidense y hasta en pequeños puntos, como barcos, vestimentas de indios y la representación de los fuertes…

        Como el resto de los cómics de la colección, es una lectura que te invita a seguir investigando al personaje, los hechos, y ahí el anzuelo didáctico es innegable. ¿Recomendable? Por supuesto, como el resto de la colección. Su precio: 20 euros.