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domingo, 18 de enero de 2026

El Imbécil que ganó la Guerra Fría (Harriet Ediciones, 2025) Jean-Yves Le Naour, Cédrick Le Bihan

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           En cuanto vi la portada de este cómic, supe que tenía que leérmelo. Ronald Reagan fue el primer presidente de los Estados Unidos que recuerdo, el actor que hacía de vaquero, el de las Guerras de las Galaxias, el del Rancho californiano, el que era secuestrado en el juego arcade del 88, “Bad Dudes VS Dragon Ninja”, el que le decía a Gorbachov que habría que aliarse contra los extraterrestres, y, en definitiva, “El Imbécil que ganó la Guerra Fría”.

        Con un título tan atractivo, y una portada tan icónica, para mi era imprescindible hacerme con este cómic de tapa dura y 64 páginas, publicado por Harriet Ediciones el pasado septiembre de 2025, y que viene de la mano de Jean-Yves Le Naour en cuanto al guion, autor de los dos cómics “Verdún”, que son muy recomendables y que tenemos comentados por el blog, y a los lápices, Cédrick Le Bihan, artista al que no conocía hasta la fecha.


        “El Imbécil que ganó la Guerra Fría” es un cómic que mezcla sabiamente la biografía ochentera de Reagan, con el contexto histórico (que era de aúpa), a través de un ojo satírico, mordaz, casi humorístico sino fuera porque lo que narra sucedió realmente, y se han quedado cortos…

        Para que podáis comprender el cómic en su totalidad, debéis situaros en el contexto histórico por el que nos movemos: La Guerra Fría dura desde finales de los años cuarenta, los antaño aliados contra el fascismo y el nazismo, son dos Superpotencias nucleares enfrentadas: Estados Unidos y la Unión Soviética.


        Las tensiones han sido continuas en los últimos treinta años, pero más en la última década y media, desde la crisis de los misiles de Cuba del 62, hasta la Guerra de Vietnam y la Invasión soviética de Afganistán, que, a la postre se acabó convirtiendo el particular “Vietnam soviético”, gracias en parte, a la ayuda que recibían los afganos por parte de los gringos.

En este escenario, Ronald Reagan, presidente de Estados Unidos desde 1981 hasta 1989, aparece con todos sus defectos, convirtiéndose en una figura polarizadora dentro de la política exterior mundial.

Ex actor de Hollywood, narrador de chistes (algunos sin mucho gusto), orador y defensor de políticas económicas conservadoras, Reagan logró de rebote, y quizás un tanto casualmente, el final de la Guerra Fría.


Sus políticas de defensa agresivas con el Proyecto Defensivo de la Guerra de las Galaxias, su discurso anticomunista y su relación con Mijaíl Gorbachov lo convirtieron en un símbolo de la victoria occidental, vencedora frente a las políticas comunistas, que se iban irremediablemente al garete en todos los planos: Social, económico, político (con liderazgos de viejunos, uno tras otro…)

        En el cómic, ya desde el principio nos encontramos con un Reagan ranchero, que le costaba memorizar discursos, chistoso, poco serio y relajado. Un tipo que le caía muy bien al americano medio, pero que se perdía en la realidad geopolítica que le tocó vivir, y que muchas veces resolvía los temas, incluso los más espinosos, con la naturalidad que podría tener un yanqui nacido en un pueblo recóndito. Directo, seguro de sí mismo, comunicativo, y poco complicado… No sabemos si fue realmente un imbécil con muchísima suerte, o un estratega que logró disfrazar de vaquero al mismísimo Gorbachov en unos Estados Unidos que vivieron bajo su Presidencia una etapa de bienestar para el americano medio, aunque también de tensión.


        Desde luego, una vez leído el cómic, llegas a la conclusión de que todo estuvo en manos de un tipo que rozaba la idiotez en muchos sentidos, pero que supo jugar muy bien sus cartas contra un Bloque Soviético que se derrumbaba.

        No es un cómic que caiga en la simple parodia, en la comedia… Tiene momentos surrealistas, pero también viñetas en las que se masca la tensión de los acontecimientos y lo que se jugaban, no solamente Estado Unidos y la URSS, sino seguramente todo el planeta con miles de cabezas nucleares preparadas para salir volando ante cualquier situación no resuelta.


        Es un cómic que a mi me ha dejado finalmente con muchas preguntas, me ha resuelto otras, y al que yo hubiera añadido un dossier histórico, pero que sin duda es rabiosamente didáctico, muy recomendable, y hay que felicitar, y a agradecer, a Harriet Ediciones la publicación de “El Imbécil que ganó la Guerra Fría”. Imprescindible para los aficionados a la Historia, pocas veces tenemos el placer de disfrutar de un cómic dedicado a la Guerra Fría. 

jueves, 9 de agosto de 2018

Verdún. Volumen 2 (2018). Jean-Yves Le Naour. Iñaki Holgado. Yermo Ediciones




        El caso de los alféreces Henri Herduin y Pierre Millant es poco, o nada, conocido en España. La verdad es que no vas a encontrar mucha información, en español, de este suceso acontecido en junio de 1916, en Verdún.

        Estos dos militares fueron fusilados por traición, por retroceder de sus puestos, una vez que su compañía había sido prácticamente aniquilada, y se quedaran sin munición. Las opciones eran: Rendirse, retroceder para abastecerse. Optaron por retroceder, salvando la vida, con ello, de un puñado de hombres. Pero el coronel Bernard creyó que la decisión había sido un acto de traición, y sin juicio previo, mandó fusilarlos.

        Fueron fusilados por sus propios compañeros, y la orden de ejecución dada por ellos mismos.

        La investigación, queja, y lucha, de la viuda de Henri Herduin (Fernande), llevó a que se reabriera el caso, en 1921, y que se exonerara a estos dos soldados en 1926. Hoy en día, tienen un pequeño monumento en Verdún, en recuerdo a su valentía y memoria.

        Con este segundo volumen de Verdún. Le Naour (guionista) y Holgado (dibujante), cierran el círculo de la mini serie de dos cómics dedicados a la batalla de Verdún. Un segundo volumen más corto que el primero, donde se echa en falta más información adicional: Fotos, explicación detallada de los hechos… Como habían hecho en el primer volumen, pero que no desmerece en calidad e interés. Os gustará. Bien por Yermo Ediciones, estos cómics se agradecen.

Verdún. Volumen 1 (2017). Jean-Yves Le Naour. Iñaki Holgado. Yermo Ediciones



        Cuando tengo que rememorar alguna batalla importante de la Primera Guerra Mundial, siempre me vienen a la cabeza dos: Verdún y Somme.


        La de Verdún fue la batalla más larga de la Primera Guerra Mundial, y la del Somme fue la más sangrienta. Siempre me acuerdo de esos datos. Verdún era un territorio fuertemente fortificado (hasta dieciocho fuertes de envergadura, como Douaumount o Vaux, que aparecen en el cómic), igualmente diversos fuertes de menor consideración (doce en total) y líneas defensivas. La guerra había desembocado en un frente de trincheras donde la artillería francesa y alemana hacían pedazos dichas trincheras en busca de desempatar aquella situación.


        Erich Von Falkenhayn, el comandante en jefe alemán, idea un arriesgado plan. Tanto es así, que el alto mando francés no se lo tomó demasiado en serio, en un principio. Concentrar artillería de diversos calibres y tropas en Verdún e intentar machacar la zona lo máximo posible. Sino se tomaba, al menos quedarían los franceses destrozados y desmoralizados para intentar nuevas ofensivas.


        El cómic que os presento, de la mano de Yermo Ediciones, “Verdún. Volumen 1” (2017), viene subdivido en dos capítulos: “Antes de la tormenta”, donde narra el plan alemán, la frialdad del alto mando francés, la ayuda de la lluvia que ayudó indirectamente a los franceses a reaccionar tarde, y la lucha de los defensores de las líneas francesas ante lo que se les venía encima. En el segundo capítulo: “La agonía del Fuerte de Vaux”, veremos las peripecias del comandante Raynal y de sus setecientos hombres y un perro (el Fuerte Vaux tenía capacidad para albergar doscientos cincuenta, como mucho), para intentar defender un fuerte que era bombardeado, sistemáticamente, para forzar su rendición. Escondidos en las galerías reforzadas, aguantaron heroicamente, el asedio de miles de soldados alemanes, muchos de ellos con terribles lanzallamas, hasta que la cisterna quebrada del agua los hizo rendirse, abandonados por el mando francés a su suerte.


        La batalla dejó más de setecientos mil muertos o desaparecidos entre los dos bandos, y marcó un hito, ya no solo en la Gran Guerra, sino en la memoria colectiva de franceses y alemanes.


        El cómic, de la mano del dibujante Iñaki Holgado (artistazo como la copa de un pino) y del guionista Jean-Yves Le Naour, es una verdadera joya dedicada a la memoria de aquellos hombres que vivieron un auténtico infierno en la Tierra. Tiene unas páginas finales con información y fotografías adicionales y un estudio de personajes y armas de la época. Os recomiendo su lectura, encarecidamente.