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viernes, 1 de agosto de 2025

Reality (2023)

 

        Una polémica con la actriz, y productora estadounidense, Sydney Sweeney, a raíz de un anuncio de vaqueros, me ha recordado que hace unos meses, cuando vimos y comentamos la película “Winner”, os prometí una reseña sobre la película “Reality” (2023), que está protagonizada por la mencionada Sydney Sweeney en el papel de Reality Winner, aquella funcionaria de las Fuerzas Aéreas estadounidenses metida a la Agencia Nacional de Seguridad, que hablaba árabe, pastún y algún idioma más, y que en 2017 filtró información calificada como secreta sobre las injerencias rusas de Putin en las elecciones estadounidenses, que se negaron, después se confirmaron, pero que a ella le costó unos pocos años de cárcel por espionaje.

        Cuando vi “Winner” comenté que mi intención era ver esta “Reality” para hacer una reseña complementaria, pero se me fue el santo al cielo y lo he ido dejando pasar bastante tiempo, hasta hoy.


        El caso de Reality Winner ya está olvidado, pero dio mucho juego en su día, con artículos, obras teatrales, un documental y un par de películas. Lo primero que os tengo que decir es que, si ves “Reality”, así a bocajarro, no te vas a enterar de la misa la media, y que, una vez vistas las dos versiones, yo recomendaría ver primero “Winner” y después “Reality”, que parece más bien un spin-off de la primera, siendo esta más antigua, y basándose solamente en el interrogatorio que le hicieron a Reality en su casa por parte del FBI, algo que en “Winner” está narrado en tres minutos y de una manera bastante… Muy distinta.

        Aquí, para la realización de la película, se han usado las transcripciones de las grabaciones que realizó el FBI durante el interrogatorio a Reality.


        Con un metraje de una hora y cuarto, si no has oído hablar nunca del caso, vas a estar más perdido que el barco del arroz (como decimos por Extremadura), y hasta el minuto 50 no vas a hilar de que va el tema, que es cuando los dos agentes del FBI después de estar hablando de jodiuras, van a poner las cartas encima de la mesa. En caso contrario, vas a ver a tres actores en plan muy teatral.

        “Reality”, dirigida por Tina Satter, tiene agentes del FBI desde el minuto uno en escena, pero no te vas a encontrar persecuciones, ni tiros, ni explosiones, es simplemente, palabra por palabra, la transcripción del interrogatorio del FBI a la excontratista de inteligencia Reality Winner.

Una conversación de tres personas, de vez en cuando aparece un cuarto que no se lleva más de dos minutos de gloria, que convierte una conversación aparentemente pacífica y tranquila, superflua, en una lucha mental donde la protagonista, que, a veces, parece estar como una cabra en bicicleta, juega sus cartas en una partida que sospecha acabará mal, para ella, como finalmente ocurrió.


En la trama, pues, es el 3 de junio de 2017. Reality Winner, una joven traductora de idiomas que trabaja para un contratista de la Agencia Nacional de Seguridad, llega a su casa en Augusta, Georgia, y se encuentra con dos agentes del FBI en su jardín.

La vaina comienza como un diálogo sobre perros, gatos y crossfit mientras le revuelven la casa en busca de armas de destrucción masiva, plutonio, o cuerpos alienígenas escapados del Área 51.

Hasta que, después de 50 minutos dando vueltas alrededor de la más absolutamente nada, los agentes revelan que están allí porque Reality ha filtrado a la prensa un documento clasificado sobre la injerencia rusa en las elecciones estadounidenses.


Los tres actores, de pie todo el tiempo, tienen a la cámara encima todo el tiempo, en planos muy cercanos, muy cerrados, pero aquí no hay malos rollos, solo preguntas amigables, triviales, algunos cortes que evocan censuras, tachaduras en ese registro que se transcribe en la película, “Verbatim Cinema” que le llaman a este tipo de transcripciones sin añadidos al guion, sin colorantes ni edulcorantes, tal cual fue. En realidad, repito, “Reality”, es un complemento para el que conoce o ha seguido el caso.

Con la colaboración de la propia Reality Winner, que ya salió de la trena, la película se rodó en 16 días, entre mayo y junio de 2022, en Staten Island y Yonkers (Nueva York), haciéndose una recreación minuciosa de la casa de Reality Winner tal cual era, absolutamente todo, copiando hasta la matrícula del coche que tenía. ¿Cuánto costó y recaudó? Ni idea, pero tampoco creo que tenían eso en mente.


En definitiva: Creo que la enteréis mejor, repito, si veis antes “Winner”. “Reality” solo se basa en el hecho concreto del interrogatorio y “Winner” en prácticamente la vida de la protagonista desde que era una cría, sus padres, su hermana, su afición por los idiomas raros, y el proceso…

Buenas interpretaciones, con regusto teatral, música inexistente. De nota le doy un 6. Está bastante bien para reflexionar, porque de lo que se llamó bulo surgió algo que era verdad como una catedral, y que le costó a la chica sus cinco años en el talego. Algo que se oye mucho en otros países que no son Estados Unidos, que aquello es bulo y mentiras, y después resulta que era verdad y se quedaban cortos. Ya me diréis.

domingo, 12 de enero de 2025

Kneecap (2024)

 

         Los “Kneecap” son un grupo de rap irlandés, que provienen de Irlanda del Norte, concretamente del oeste de Belfast, y que tienen la característica de que cantan en irlandés o gaélico irlandés, un idioma en franca minoría frente al inglés, que es el idioma más hablado comúnmente en Irlanda, y cuando digo Irlanda, me refiero a toda la isla.

        De hecho, el irlandés solo es hablado por unas 80000 personas, y el uso de la lengua podría decirse que es el eje principal de la película, a la que se le añaden otros hechos relacionados con la realidad de Irlanda del Norte, con la sociedad y con la Historia que comparten irlandeses y británicos, católicos y protestantes, seguidores del Rangers y del Celtic… Aunque en la película al Celtic no se les nombra, pero a los del Rangers si en cierta secuencia que tiene algo de esa diferenciación tan marcada, aun hoy en día, que supongo, aunque yo no conozco bien la realidad irlandesa, no os voy a mentir, sigue existiendo por aquellos lares.


        “Kneecap” es una película biográfica, un biopic romantizado, edulcorado, sobre un grupo que comenzó a sonar, allá por el 2017, y que está integrado por Mo Chara, Móglai Bap y DJ Próvaí, un característico DJ, mayor que los otros dos componentes y que luce un pasamontañas con los colores de la bandera de Irlanda en sus conciertos…

        “Kneecap”, que podríamos traducir como “Tiro a la rodilla”, que era el castigo que daban los republicanos irlandeses a los que traficaban con drogas en los años chungos, venían de hacer el videoclip “Guilty Conscience” con el director de origen irlandés, Rich Peppiatt, en 2021, y debieron tener buena sintonía porque entre los cuatro se pusieron con lápiz y papel y sacaron el guion de la película que lleva el nombre del grupo. Rich Peppiatt, que hace de todo, ejercería como director, guionista y chico de los recados tardaría casi tres años en levantar la película que lleva casi 5 millones de dólares recaudados en todo el mundo, y que, por petición explícita de los raperos, no será exhibida en Israel, ya que ellos apoyan abiertamente la causa palestina y colaboran habitualmente con ella.


        “Kneecap” mezcla hechos reales o elementos que ocurrieron, pero no necesariamente a los integrantes del grupo (como cierta escena en una comisaría donde el detenido solo hablaba en irlandés y simulaba no entender el inglés… Ocurrió, pero no a nuestros jóvenes protagonistas), con elementos puramente de ficción, que la convierten en una película no fiel al 100% de la historia del grupo, pero si una cinta desenfadada, divertida, entretenida, que apuesta por la preservación del patrimonio cultural irlandés…

Con un toque del cine de Guy Ritchie, un toque del Eminen de hace veinte o veinticinco años, y un toque de cine británico de barrio bajo, en cualquiera de sus facetas (me da igual, aquí podéis meter lo primero que se os ocurra y que se os venga a la cabeza y acertaréis), destacando en su hora y cuarenta y cinco minutos de metraje las principales canciones del grupo, y protagonizando la historia ellos mismos, haciendo los “Kneecap” de ellos mismos en la película en una historia donde Mo Chara y Móglai Bap son dos pequeños camellos de barrio, antiguos alumnos de un profesor de irlandés y de música, JJ Ó Dochartaigh, cuyo alter ego es el de DJ Próvai, un DJ de rap y Hip Hop que tiene un pequeño estudio en un pequeño garaje reconvertido en su refugio musical, y de otras cosas…


        Pronto, los tres, unidos por la música y por el uso del irlandés como lengua vehicular, harán rimas políticas, sobre drogas, sociedad, terrorismo, la propia Irlanda y todo lo que les rodea, levantando las iras tanto de grupos republicanos irlandeses como de los británicos, y perseguidos e incomprendidos por todos, pero con la música y las drogas como bandera, se irán haciendo un hueco en el panorama musical irlandés, y después internacionalmente.

        Como subtrama, bastante pegada y forzada en mi opinión, tenemos la participación de Michael Fassbender, que tiene en total una presencia de unos seis o siete minutos en toda la película, y que hace del aguerrido y patriótico padre de uno de ellos, guerrillero y luchador por la libertad de Irlanda, que abandona el hogar para cometer actos terroristas y desaparecer del seno familiar durante años, teniendo sus minutos de gloria en diez últimos minutos de la película. Creo que el personaje, y su trama, sobran totalmente y no viene mucho a cuento.


        La película tiene muy buenos momentos de humor, yo me he reído mucho con DJ Próvai el profesor de música que acaba enganchado absolutamente a todo lo que se mueve, algo de sexo (mezclado con política, que me ha dado algo de vergüenza ajena) y drogas, muchas drogas, mezcladas y sin mezclar, que dan lugar a situaciones surrealistas.

        En definitiva: A mi me ha gustado, lo he pasado muy bien y me he soltado alguna carcajada. De nota le voy a dar un 6,5. Está muy bien eso de preservar y salvar una lengua, a través de la música y hacérselo llegar a la gente joven. Buenos efectos, música pegadiza, buenas interpretaciones para no ser actores y en el lado negativo: Un Michael Fassbender alucinado que me hubiera reído si la película fuera del 99, y la mezcla a ratos de demasiadas cosas a la vez…

jueves, 26 de septiembre de 2024

El Clan de Hierro (2023)

 

       “El Clan del Hierro” es una interesante producción estadounidense de 2023, un biopic, una película biográfica sobre una mítica familia de luchadores texanos, los Von Erich, con Zac Efron como protagonista de una cinta y una historia intensa, trágica por los cuatro costados, y que ayuda a recuperar la memoria de una familia que entró en el salón de la Fama de la WWE en 2009, cuando se merecían haber entrado mucho antes…

        En la narrativa tenemos en un primer momento, en blanco y negro, a Fritz Von Erich, nombre artístico, de luchador, que adoptó Jack Barton Adkisson Sr, luchando contra un rival.


        Pronto, la película cambia al color, y tenemos a Fritz retirado, que ha perdido a su primer hijo, intentando que sus hijos sigan sus pasos en el mundo de la lucha libre, mientras que el personaje de Zac Efron, Kevin, nos cuenta como a su familia, que la gente decía que estaba maldita, siempre le pasaban cosas malas, o le habían pasado cosas malas.

        Fritz no lograría todos los retos y objetivos que se propuso en el mundo de la lucha libre, pero también sería justo decir que no fue un cualquiera en este mundillo, siendo campeón en diversas ocasiones, categorías, tanto individual como por parejas en Estados Unidos, y sumando algún título en Japón donde la lucha libre era hace 50 años casi un culto, hoy en día no sabría decir. Y la película parece ponerlo como un auténtico fracasado, algo que no fue realmente.


         El resentimiento y las ganas que tenía porque sus hijos le superaran, le llevará a usar a sus hijos de manera un tanto tiránica, a exigirles más, heredando estos el mítico ataque final de “La Garra de Hierro” con el que terminaba sus combates. Además, por cierto, montará una empresa de lucha que para finales de los ochenta estaba completamente arruinada, y la película da una versión un tanto distorsionada a lo que ocurrió en realidad con la venta de dicha empresa, aunque ello no es más que un chisme anecdótico que os comento.

         De sus hijos, solo Kevin logró sobrevivir a una década y media llena de mala suerte, tragedia casi griega, que fue acabando con cada uno de los hermanos: David, por una perforación intestinal (de este hecho, apenas vemos nada). Mike, tras un accidente en el ring (que en la vida real fue en Israel), y una operación de hombro, que se supone que iba a ser sencilla, despertó de un coma bastante afectado tanto física como mentalmente, más interesado por la música que por la lucha, acabó ingiriendo más pastillas de lo debido (en la vida real, se había casado unos meses antes y a las pastillas le añadió alcohol.


       Su cuerpo fue encontrado tras cuatro días de búsqueda, a orillas del lago Lemisville en Texas. Y Kerry, que tras perder un pie en un accidente, algo que le llevó a la depresión, y posteriormente a quitarse de en medio de un disparo certero. En la vida real, estaba a ciernes de un divorcio inminente y tenía hijos, algo que la película omite.

       A pesar de que la película se toma muchas licencias respecto a la historia real de los Von Erich, su intensidad se palpa desde el principio hasta el final en un metraje de poco más de dos horas.


       Aunque el protagonista principal sea Zac Efron, hay que destacar que todo el elenco de protagonistas es para quitarse el sombrero en cuanto a interpretaciones: Los que hacen de hermanos Von Erich, junto a Efron, Jeremy Allen White (Kerry), Stanley Simmons (Mike), Harris Dickinson (David), demuestran tener mucha química entre ellos, y el que hace de padre, Holt McCallany, que se parece realmente al personaje que interpreta, el padre y cabeza familiar de los Von Erich, Fritz. Y el personaje de Ric Flair ya me hizo saltar… Por cierto, algún antiguo luchador de la WWE aparece como secundario durante breves segundos por el ring, es cuestión de observar.

        En definitiva: Interesante y entretenida película, que a mi me ha parecido un bonito homenaje a esta casi olvidada familia de luchadores. Hay una escena en “El Más Allá”, de esas que ponen los pelos de punta. No solo la recomiendo, sino que le pongo un 6,5 como una casa. Me ha gustado mucho. Lo dejo por aquí.

sábado, 27 de julio de 2024

Un Héroe Anónimo (2024)

 

      Bajo el título “Un Héroe Anónimo”, nos llega una película estadounidense de 2024, basada en Hechos Reales y que nos narra la llegada a Estados Unidos de los Smallbones.

       Los Smallbones son una familia australiana, que en 1991, tras la ruina del padre de familia, David Smallbones, productor musical, se liaron la manta a la cabeza y se fueron a Estados Unidos a probar fortuna.

       Padre (David), Madre (Helen), Seis hijos y otro en camino… Todos profundamente espirituales, con un gran sentimiento cristiano protestante, y sin un dólar en el bolsillo…


       No conocía la historia de esta familia, porque yo de Rock Cristiano, más allá de los Stryper, que por cierto salen al principio de la película, y que eran una banda de Heavy Metal Glam con letras cristianas, pues no tenía ni tengo ni idea… Creo, a lo mejor me equivoco cuando digo esto, que en España son bandas que no han tenido un recorrido relevante, ni mediático, ni importante a un nivel de llenar estadios, algo que por el contrario si sucede en Estados Unidos… Así que la película me ha pillado un poco a contrapié.

         Los Smallbones, que no me preguntéis por qué, me han recordado un poco a la familia Flanders de la serie “Los Simpsons”, llegan a Estados Unidos con una mano delante y otra atrás, pero pronto reciben ayuda de la Iglesia Bautista de Nashville (Tennessee) y comienzan a levantar cabeza poco a poco, gracias a la ayuda de sus vecinos y parroquianos.


         Ya en los primeros compases de la película vemos como el padre, en la etapa de australiana, tira de lista de artistas, y casi una docena y media le van diciendo que no a todo lo que dice, y es que siete hijos deben comer mucho, así que pronto toman la decisión de emigrar a Gringolandia, País de los Sueños, más si eres de origen anglosajón, y una vez llegados allí, a una casa sin muebles, empiezan a buscarse la vida de lo que pueden, haciendo pequeños trabajillos relacionados con limpieza de casas, mantenimiento de césped y jardinería, trabajándole incluso a un antiguo conocido, el productor y artista Eddie DeGarmo, que no duda en contratarlos para que le limpien el W.C, mientras mantienen la esperanza en que las cosas cambiarán.

         Mientras tanto, Rebecca, la hija mayor, y dos de los hermanos, Joel y Luke, parecen despuntar en el ámbito musical. Un nuevo hermano nace en Estados Unidos, y ya a mediados de los noventa, la propia Rebecca consigue un contrato musical, y sacar su primer CD con el propio Eddie DeGarmo, que tuvo que buscarse a una nueva asistenta para limpiarle las mierdas…


         En definitiva: Película biográfica con pequeñas dosis de drama, que la familia va superando poco a poco, el padre al parecer pecaba de orgulloso, con tintes cristianos protestantes. Una típica cinta de sobremesa de Antena 3 (si eres de España, me vas a entender lo que quiero decir). No arriesga mucho, y parece estar realizada en tres fines de semana técnicamente hablando.

        A su hora y cuarenta y cinco minutos de metraje, le sobran entre diez y quince minutos y te va a contar lo mismo. Al final de la película vemos a los personajes reales, qué fue y ha sido de sus vidas, y como curiosidad habría que añadir que el actor que hace de padre es Joel Smallbones, es decir, que el hijo hace de padre en esta cinta… A pesar de que es un género (el de la música rock cristiana, o el de la música cristiana directamente) que no conozco realmente lo más mínimo, a mi me ha tenido entretenido dentro de sus limitaciones cinematográficas, y le doy un 5 raspado de nota… No nos vayamos a poner estupendos… Y su visionado, lo dejo a vuestra entera elección. Ya me diréis qué os pareció a vosotros.

domingo, 19 de mayo de 2024

Ferrari (2024)

 

        Tengo que reconocerlo desde el principio… Yo de automovilismo, ni idea. Es algo que nunca me ha llamado la atención, igual que el motociclismo, y creo que no podría mantener una conversación de más de dos minutos y medio sobre marcas, pilotos, carreras ni nada parecido, por lo que es un tema que siempre he preferido evitar.

         Por ello, cuando hace unos meses se estrenó “Ferrari”, en febrero de 2024 en España, por mucho Michael Mann que estuviera a cargo, no me tiré corriendo del sofá para ir a verla. Además, al ver al dúo protagonista, bufé como una de mis gatas y preferí quedarme en el sitio…


        Hoy he tenido la oportunidad de verla en Amazon Prime, adonde me he metido para ver lo que había, ya que muchos de vosotros me decís que solo comento películas, series y material disponible en Netflix, lo cual es cierto, pero más que nada porque prácticamente lo bueno que me aparece en Amazon Prime, o que a mi me pueda interesar, es de pago… Y yo creo que ya pago lo suficiente.

        El caso es que me he atrevido con “Ferrari”, y sus dos horas de metraje, y lo primero que os voy a decir es que no me ha disgustado. No me ha parecido una película para tirar cohetes en la plaza del pueblo, pero se ha dejado ver, y lo he visto como un biopic interesante, algo me ha enseñado, me ha recordado a un tipo del que leí en tiempo por la llamada fotografía de “El beso de la Muerte”, el piloto español Alfonso de Portago, que recibió un beso de su pareja, la actriz mexicana Linda Christian, antes de que este se matara en su Ferrari en el accidente de la carrera, eje principal de la película, en la que participaba, las Mil Millas italianas, acabando de paso con su navegador y copiloto y nueve personas más entre los espectadores del evento, un 12 de mayo de 1957. Creo, y es de los pocos datos haber leído, corregidme si me equivoco, que esta fue la última edición de esta carrera italiana.


         En la narrativa de la película tenemos a Enzo Ferrari (Adam Driver) y a su esposa Laura (Penélope Cruz), pasando una de sus permanentes crisis. Estamos en 1957, e Italia intenta olvidar La Segunda Guerra Mundial, y volver a ser un referente automovilístico. Él casi está arruinado, y ella tiene que soportar las infidelidades de él. En una de ellas ha tenido un hijo, Piero, y mantiene una relación en paralelo a su matrimonio, mientras intenta por todos los medios impulsar y salvar el futuro de la empresa Ferrari, ganando alguna carrera que haga que la empresa vuelva a ser la que era, y evitando una tragedia a la que poco a poco se van acercando…

        La sinopsis de dos horas se resume, como podéis ver, en muy pocas palabras, y es que la película es bastante plana en la narrativa, aunque tengo que reconocer que las actuaciones de Adam Driver, que muchas veces he confesado que no es uno de mis actores preferidos… Pero, sobre todo, de Penélope Cruz, son dignas de mención. Él parece mantener bastante bien el tipo, a veces demasiado impasible, aunque afortunadamente evoluciona poco a poco en su manera de estar frente a una cámara, o quizás la mano de Michael Mann ha tenido algo que ver… Ella destila la pasión de las actrices italianas de hace sesenta años, y convence desde el primer minuto.


         En definitiva: Película amena, entretenida, que no es de los mejor de Michael Mann, de las que me sigo quedando con “Heat”, que me encantó en su día y tengo miedo de volver a verla, por si no ha envejecido bien, y tal vez con “El Último Mohicano” a pesar de algunas patadas que le da a los libros de Historia, pero que tampoco me parece tan mala… “Ferrari” gustará a los aficionados a los coches, a los amantes de las carreteras italianas y a mujeres con mala puntería… Y no le hará tanta gracia , supongo, a los amantes de Maserati y a los que les gusten buenas CGI, esta película no destila en eso por su calidad precisamente...

        Personalmente, le doy su 5,5 de rigor… Y os garantizo, que más pronto que tarde, la habré olvidado… Echadle un vistazo.

jueves, 16 de mayo de 2024

Dolor y Dinero (2013)


 

      “Dolor y dinero” (2013), conocida en Hispanoamérica como “Sangre, Sudor y Gloria”, es una película que se nos ha colado entre las películas más vistas de Netflix España en esta segunda mitad del mes de mayo, y tengo que decir que no tenía ni idea de que se había hecho una película de una historia que oí a finales de los noventa, y de la que se hicieron eco muchos medios de la época al calificar a los protagonistas de esta historia como de los más idiotas de los últimos años, quizás del siglo entero.

         Y es que el caso de Daniel Lugo y sus compinches, culturistas de gimnasio, se hizo bastante famosa en su día al salir a la luz los distintos hechos que cometieron para intentar dar el golpe de sus vidas, que acabó mal.


       A pesar de que ya desde un principio la película de Michael Bay te dice que está basada en hechos reales, yo no recordaba las cosas tal y como están narradas en la cinta, y efectivamente, al terminar de verla lo he comprobado, y fue bastante distinto , casi de principio hasta el final, y “Dolor y Dinero” quizás debería decir: “Inspirada ligeramente en hechos reales”…

        En la narrativa de la película, ya que los hechos reales me gustaría que los investigaseis por vuestra cuenta, tenemos a Daniel Lugo (nuestro Mark Wahlberg), un fisioculturista, amante del fitness, que quiere llegar más allá de lo que hace, cumplir el sueño americano, hacerse con pasta y tener un jardín para pasar su cortacésped último modelo. Estamos en noviembre de 1994, y Miami es nuestro escenario.


          Un buen día un empresario exitoso, judío y de origen colombiano, Víctor Kershaw, despierta su interés con sus conversaciones sobre negocios, éxitos y dinero. Sus reflexiones le llevarán a idear un plan, en el que mete a dos compañeros más de gimnasio, Paul (Dwayne Johnson), que es un culturista que ha cumplido condena y se ha hecho profundamente beato y religioso, un hombre temeroso de Dios, y Adrian (Anthony Mackie, nuestro nuevo y flamante Capitán América, que nos trae nueva película para febrero de 2025), un tipo bastante idiota, con disfunción eréctil por culpa de todas las cacas que se ha metido por el cuerpo, y obsesionado con las mujeres un tanto rellenitas.

        Dicho plan pasará por secuestrar a Víctor, algo que solo lograron tras muchos fracasos, y torturarlo hasta dejarlo completamente pelado. El plan sale mal desde el principio y Víctor pronto reconoce a Daniel, por su característico perfume, como uno de sus secuestradores, y a pesar de intentar asesinarlo en varias ocasiones, Víctor saldrá vivo de semanas y semanas de secuestro aunque completamente arruinado, ya que el jefe de Daniel, notario además de dueño del gimnasio donde trabaja Daniel, facilitará el robo con su sello notarial...


        Mientras nuestros protagonistas disfrutan de su nuevo nivel de vida, Víctor contrata a un detective llamado Ed (el siempre magnífico Ed Harris), que pronto se pone tras la pista de la banda de los fisioculturistas delincuentes, mientras estos asesinan, casi de manera accidental, a una pareja de ricos, que habían amasado una fortuna gracias a llamadas eróticas, atrayendo definitivamente las miradas de la policía, que en un primer momento no había creído a Víctor en sus explicaciones…

         A pesar de que la película te la venden como una comedía, tiene más de surrealismo y ciertos tintes de humor negro, más que de comedia en sí. Sus dos horas se me han ido pasando más o menos bien durante la primera mitad de la película, que tiene cierto ritmo, aunque en la última media hora ya me he visto bufando un poco y se me ha hecho un poco cuesta arriba.


         En definitiva: Biopic, si es que se puede llamar así, de una de las bandas más inútiles de la historia, que tiene a dos de sus miembros en el corredor de la muerte todavía, treinta años después de los hechos narrados. Como película es entretenida, buenas actuaciones de todo el elenco, pero sin ponernos estupendos. Esta es la típica película que gustará amantes de los gimnasios, de los coches deportivos pequeños y de las noches en Florida… Pero no le va a hacer mucha gracia a vendedores de cortadores de césped, gente con moqueta en el piso y gente que toma el nombre de Dios en vano… En los créditos finales, por cierto, salen algunas fotos reales de personajes y artículos publicados a partir de 1995, ya que la aventura de estos tipos solo duró unos meses...

         Personalmente, le doy un 5,5 de nota, y os recomiendo que busquéis en internet la historia real de este asunto, os aseguro que la realidad superó con creces a la ficción en muchas de sus partes… Ya me diréis que os pareció a vosotros.