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Mostrando entradas con la etiqueta Dennis Quaid. Mostrar todas las entradas
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jueves, 12 de marzo de 2026

Máquina de Guerra (2026)

 

Anunciada desde hace meses con bombo y platillo, “Máquina de Guerra” es otra apuesta de las plataformas de streaming, en este caso, Netflix, que saben que una producción de acción, a la que le añades ciencia ficción, suele dar un buen blockbuster para entretener al personal, y que no piensen mucho, o directamente nada, mientras ven una cinta de gran presupuesto.

Y, ojo, no es una crítica. A mi me entretienen estas producciones, y, de hecho, la vi cuando se estrenó el pasado   6 de marzo, y me hizo pasar una tarde noche… Pues eso… Para pasar el rato durante su hora y cuarenta minutos de metraje, creo recordar, u hora cuarenta y cinco, por ahí rondaba el asunto.


No se ha hecho público el presupuesto de la película, pero seguramente ha sido una millonada. Lo que si os puedo comentar es que en una semana ha superado, al parecer, y según algunos foros, los 70 millones de visualizaciones en una semana, que no es cualquier cosa, pasando a convertirse en una de las películas más vistas de lo que llevamos de año… Todo un héroe gringo, una vez más, contra las fuerzas alienígenas, eso engancha mucho.

        La película ha sido dirigida por Patrick Hughes, director y guionista australiano, que quizás te suene de irregulares películas de acción, como “El Hombre de Toronto” o “Los mercenarios 3”.


        Como protagonista principal tenemos al actor, modelo y cantante estadounidense Alan Ritchson, un tipo que bien podría protagonizar cualquier remake de Rambo o películas similares, que aquí interpreta a un militar que aspira a convertirse en ranger del ejército estadounidense después de haber sufrido la trágica perdida de su hermano en combate, y prácticamente de todos los que le rodeaban en una misión en Afganistán.

El reparto incluye también a actores reconocidos como Dennis Quaid, que sale un tal de tres minutos y medio (y quizás sea mucho), el canadiense Stephan James (que yo recuerdo de la película “Race” haciendo de Jesse Owens), el australiano Jai Courtney (del que solo lo recuerdo de salir en “El Escuadrón Suicida”), el mítico Esai Morales (que lleva más de cuarenta años en el mundo de la actuación), y del resto del elenco, lo siento, no me acuerdo.

 

La película se rodó en Australia, concretamente en el Estado de Victoria, y algunas escenas en Nueva Zelanda, en la región de Queenstown, entre septiembre y diciembre de 2024. Y los interiores, en Melbourne. Una curiosidad que os adelanto es que algunos escenarios que representan bases militares estadounidenses se recrearon en instalaciones militares australianas.

Pero… ¿De qué va “Máquina de Guerra”? Pues en nuestra narrativa tenemos a un militar experimentado, un ingeniero rebotado de un trauma de la Guerra de Afganistán que perdió a su hermano y a veinte tipos más en una emboscada talibán en medio de la nada. De hecho, ni vamos a ver al enemigo, solo a todos volar por los aires en los primeros compases de película.


El tipo, que se ha vuelto taciturno y huraño, ha decidido presentarse a los rangers del ejército gringo, y tras pasar varias semanas de pruebas duras, al final llega al entrenamiento final, como jefe de grupo, algo que, por ora parte, él no quería, ya que no ansiaba tener ningún tipo de cargo ni de responsabilidad, pero acepta a regañadientes porque en caso contrario, estaría fuera.

El último entrenamiento consiste en localizar un avión derribado, en una zona montañosa, volarlo, y posteriormente, rescatar a los pilotos de una base enemiga. Todo con armas de fogueo y controlado por los oficiales al mando.


A todo esto, durante la película dan noticias en un televisor: Extremadura sigue sin tren ni futuro, un asteroide pasa rozando la Tierra, la gasolina sube y cosas por el estilo.

De este asteroide en cuestión, se desprenden algunos elementos, y uno es una nave que mete un castañazo en la zona militar donde los aspirantes a rangers se entrenan. Estos, equivocan el avión que tienen que volar con el aparato extraterrestre, que duerme la siesta, y del bombazo que le dan, lo ponen de muy mala leche y comienza a cazarlos con un estilo que recuerda a “Depredador”.


Ahora, también os digo, el aparato en cuestión, más que extraterrestre, podría ser chino por la cantidad de remaches que se gasta. No sé la tecnología que tendrán los extraterrestres, pero si es parecida a esto, tampoco van tan avanzados, ojo.

Así, a los 30 segundos, prácticamente se ha cargado a todo el grupo, que con armas de fogueo en las manos, solo pueden decirle “Piun, piun”, como si estuviesen en un patio de colegio.

El aparato alienígena los va cazando por medio bosque, y aunque parece indestructible, algo de pupa le van haciendo de vez en cuando, mientras nuestro protagonista asume, por fin, su papel de líder en todo este tinglado, logrando cargarse al cacharro extraterrestre…


Después, Dennis Quaid nos cuenta que han pasado la primera fase, pero que vienen más aparatos. Por cierto, en ningún momento le vemos el careto a los invasores siderales.

        En “Máquina de Guerra” hay, pues, cine bélico y ciencia ficción, una extraña mezcla entre “La Guerra de los Mundos” y “Depredador”, aderezado con muchas poses y muchas escenas de acción y efectos especiales bastante espectaculares. De hecho, al parecer, prácticamente todas las explosiones son reales. Ideal para echar el rato, y a otra cosa. De nota, un 5.

miércoles, 5 de febrero de 2025

La Sustancia (2024)

 

         La película de terror británica “La Sustancia” se estrenó en España en octubre de 2024, y a pesar de que la gente se tiró a las taquillas enloquecida, comprando entradas a diestro y siniestro, yo he preferido esperar a que se pasara la fiebre varios meses antes de enfrentarme a ella, con mente fría y las ideas claras.

        “La Sustancia” viene de la mano de la directora francesa Coralie Fargeat, que solo ha hecho media docena de trabajos en los últimos años (no es criticar, es simplemente referir), y que además es la guionista, productora y encargada de llevar los cafés a los camerinos.


        La película costó 17,5 millones de dólares, y a fecha de hoy (febrero de 2025) se aproxima a los 120 millones, y ya ha saltado a plataformas y streaming en España, y nos trae a un trío de actores de sobra conocidos: Los veteranos Demi Moore y Dennis Quaid, y la versátil y requeteguapisima Margaret Qualley (a la que ya le hemos dedicado una reseña tanto por el blog como por el canal de Youtube: “Kinds of Kindness”, que es una verdadera ida de pinza de película), que va a dar que hablar, cinematográficamente hablando, en los próximos años… Al tiempo.

        “La Sustancia” no me ha parecido una película de terror para tirar cohetes. Bebe mucho del Terror japonés de mi admirado mangaka Junji Ito (entre otros mangakas, porque podría haber hasta más referencias), de la historia clásica del Doctor Jekyll y Mr. Hyde, y se tercia hasta de la película de “La Mosca” en sus quince minutos finales donde vamos a ver a la prima de Gollum en acción.


        En la narrativa tenemos a Elisabeth Sparkle (papel interpretado por Demi Moore), una estrella de Hollywood, o al menos eso creemos porque le plantan al principio de la película la típica estrella del Paseo de la Fama, que ha acabado con los años haciendo el típico programa mañanero de aerobic, que aquí se puso muy de moda hace cuarenta años con Eva Nasarre como protagonista.

        Digo lo de Estrella porque no hay referencias a sus posibles trabajos cinematográficos, solamente a su trabajo como monitora televisiva de aerobic.


        Elisabeth ve como poco a poco su estrella se apagar, y su jefe, el productor Harvey (un histriónico y sobreactuado Dennis Quaid) le da la patada debido a su edad, ya que busca sangre nueva para su programa.

        Mientras conduce a casa distraída por lo que se le viene encima, ya que ha escuchado una conversación telefónica de su jefe hablando mal de ella y del futuro que le espera, tiene un accidente de tráfico que le deja el coche como un acordeón, aunque ella milagrosamente sale ilesa del mismo.


        Estando en la sala del hospital, un joven enfermero le pasa un pen con unas películas piratas, fotos raras de unas vacaciones en Matalascañas y bajo el nombre de La Sustancia, un exclusivo suero que tiene que ir a recoger a un punto exclusivo ubicado en un barrio medio abandonado de la ciudad.

        Este suero, que solo está a disposición de unos pocos en el Mercado Negro, genera una versión “Más joven, más hermosa y más perfecta” de uno mismo cuando te lo inyectas. Solo hay que meterse el suero en vena, y tu doble mejorada, más joven, la más perfecta de tus versiones nace de la espalda dejándote de paso la columna vertebral como nueva.


        Tras ese proceso la Matriz Original queda en estado catatónico y la nueva versión solo tiene que coser la espalda de su Matriz con aguja e hilo para que no se le salga la columna vertebral, la pleura o los riñones por la apertura de dos metros que te deja parir por la espalda y sin anestesia, y a vivir una semana.

        Cada día, Sue, que es la nueva versión, deberá mantener viva a su Matriz, y a la semana, el proceso se invierte, y es Sue la que queda inconsciente y despierta a su Matriz, Elisabeth.


        Durante su tiempo, Sue recupera la vacante dejada por Elisabeth en el programa de Harvey, y a Elisabeth le da por comer como lo haría un animal de granja estabulado.

        Pronto, los malos rollos surgen entre las dos, que en teoría son una, como la Santa Trinidad, pero sin Espíritu Santo, y el cuerpo de Elisabeth comienza a volverse decrépito por culpa de Sue, que decide comenzar a vivir su propia vida hasta que las consecuencias también le llegan a ella, primero poco a poco, y después inexorablemente. 


        En definitiva: Aparte de las citadas referencias que di al principio, “La Sustancia” tiene mucho de la serie también británica “Black Mirror” (que, por cierto, es muy recomendable). Es una puesta en escena, que no reflexiones, pues no ahonda, sobre la vejez y el miedo a envejecer, la soledad, la muerte, la falsedad, la envidia, el culto a la belleza y a la eterna juventud…

Con un nivel técnico de efectos y una fotografía de aúpa, pero que abusa de los primeros planos, unos trescientos en las dos horas y cuarto de metraje, y donde, precisamente, con media hora menos, hubiera funcionado mejor. Final surrealista y gore a partes iguales, muy japonés con ochocientos hectolitros de sangre. Guion absurdo y bastante malo, y si me pusiera, le sacaría una docena de errores, pero tengo que reconocer que a mí me ha entretenido por mala, que hasta me he soltado un par de risotadas y no es una comedia.

Me lo he pensado mucho y creo que le voy a dar un 4,5. Es cierto que he aprobado películas peores, pero esta a pesar de todo no me llega a convencer y me cuesta recomendarla. Si la veis, me comentáis.

jueves, 26 de octubre de 2023

American Underdog: La Vida de Kurt Wagner. (Netflix, 2021)

 

Entre tanta y tanta película relacionada con el inminente “Halloween”, se han colado en la plataforma Netflix un par de ellas que nada tienen que ver. Una es, precisamente, esta “American Underdog: La Vida de Kurt Wagner” (2021), que aparte de ser un pintor, y un personaje de Marvel, alias “Rondador Nocturno”, también fue un importante jugador de fútbol americano, o como decimos por aquí, de Rugby.


Lo primero que os tengo que reconocer es que yo no tengo ni idea de este deporte. Es un deporte que se intentó poner en boga en los años noventa en España, y había un equipo de Barcelona, los “Barcelona Dragons” a los cuales vi en tres o cuatro partidos, pero no es un deporte que me llegara a gustar y enganchar. Su terminología y juego no me son desconocidos, pero nunca fui un forofo.


La película, de una hora y cuarenta minutos, está basada en la vida de este jugador, con un mensaje muy cristiano detrás, y que nos viene a narrar en definitiva que el sueño americano se cumple cada cierto tiempo, cada millón de veces o algo así, dicen al principio de la cinta. Teniendo un jugador de ligas inferiores que llegó a jugar, disputar y ganar la SuperBowl, que para los gringos es como para los equipos españoles ganar la Champions y la Intercontinental de paso, con un jugador que siempre ha jugado en el CD Badajoz y que de repente lo tienes marcando goles y ganando campeonatos con el Real Madrid o el Barça.


De manera paralela, lo vemos conocer y enamorarse de una chica que ya había estado casada, que tenía dos hijos de su primer matrimonio, uno de ellos invidente, y con la que va superando todos los obstáculos que se le ponen por delante. A toda esta parte le sobra media hora y haría que la película con una hora y veinte minutos ganara en fluidez narrativa, en mi opinión.


En definitiva: Estamos ante un biopic interesante, de esos que te ponen los pelos de punta cuando ves las escenas finales, con los personajes reales, y ves todo lo que el tipo logró, pero de las que también es muy posible que veas un domingo en la sobremesa de Antena 3, con un Dennis Quaid en el papel de entrenador que ya está para pocos trotes. Le doy entre un 5,5 y un 6.


                Echadle un vistazo y ya me contaréis que os pareció.