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domingo, 21 de diciembre de 2025

Sisu: Camino a la Venganza (2025)

 

       Hace tres años, en 2022, la película “Sisu” me llamó la atención, por su rollo western finlandés, su acción, y su contexto histórico dentro de la Segunda Guerra Mundial.

        El tema daba para más, eso seguro, y se ha demostrado con la llegada de esta secuela de 2025, “Sisu: Camino a la Venganza”, que ha vuelto a apostar por una narrativa llena de acción, que durante su metraje de 80 minutos aproximadamente, te va a tener pegado al asiento mientras ves a Aatami Korpi, su protagonista, salvarse de las más rocambolescas situaciones, en esta ocasión luchando contra docenas de soldados soviéticos, en una película que roza la absurdez en muchas de sus escenas, pero que a mi me encantan… Hasta me han hecho soltar alguna carcajada dentro del surrealismo que alcanza.


        “Sisu” no se caracteriza por sus elaborados diálogos, ni por una trama demasiado compleja. Aquí manda la acción pura y dura en una frontera finesa-soviética, de la postguerra, fría, dura, en una película donde la vida depende de un hilo, de la pura supervivencia, que puede llegar a recordarte en sus peripecias a “Mad Max”, y donde hay mucha, pero mucha venganza…

        Por supuesto, no me he tomado la película demasiado en serio, y por eso quizás la haya disfrutado mucho más que si me pusiera con el bisturí a cortar aquí y allá. Para llegar a entender esta secuela, es imprescindible que veas la primera parte, y saber cuáles son las motivaciones que mueven a nuestro protagonista, un Rambo finlandés barbudo con más vidas que una docena de gatos, a buscar venganza y destripar a cualquiera que se encuentre por el camino, y en esta ocasión, como os decía anteriormente, le toca el turno a los soviéticos, que se han quedado con gran parte del territorio finés después de la Segunda Guerra Mundial, un hecho, por lo general, poco conocido dentro del conflicto.


        “Sisu” no tiene traducción al español, pero podría decirse que es ese coraje, esa rabia inhumana e increíble que sacas de las situaciones más extremas, y eso es lo que nos vamos a encontrar en su narrativa, llena de escenas imposibles y difíciles de creer, pero bien entretenidas.

Aatami Korpi es un exsoldado finlandés que busca redimirse de la pérdida de su familia, de su vida, de su casa, en definitiva de todo lo que le rodeaba, haciendo una masacre entre las filas soviéticas en el frio y nevado norte.


Ese mismo territorio que les ha sido arrebatado a los finlandeses, y anda buscando acabar con alguien en particular, un Final Boss, Draganov, que lo mismo le envía moteros acorazados, que cazas de combate y legiones de soldados a combatirlo. Korpi es un tipo con 38 litros de sangre en el cuerpo, y con 80 heridas, cortes, tiros y navajazos por centímetro cuadrado, y tiene claro que nada ni nadie le parará hasta que consiga vengarse de Draganov, un oficial soviético que acabó con la familia de Korpi, y dejó su casa vacía en todos los sentidos.

Por eso, además de vengarse, Korpi pretender rehacer su casa en una nueva ubicación, desmontándola entera y llevándosela en un camión hacia territorio finlandés, mientras que Draganov y los soviéticos se le echan encima, y él utiliza esos materiales, como si fuese uno de los personajes de “El Equipo A”, para defenderse, hacer trampas y lograr acabar con todo el mundo…

Una vez conseguida la venganza, su mentalidad como buen nórdico, es montarse nuevamente su casa en otra ubicación y comenzar una nueva vida.


Entre las curiosidades: Os puedo contar que a diferencia de la primera película que se rodó en Finlandia, esta vez ha sido Estonia la localización elegida para las nuevas aventuras de Korpi… Y, que, la Embajada rusa en Helsinki emitió una nota crítica señalando la naturaleza antirrusa de la película. El director, Jalmari Helander, que también es el guionista y el que trae los cafés al set de rodaje, ha confesado que se fijó mucho en películas de cine mudo para algunas escenas, y el protagonista, Jorma Tommila, que es el cuñado del director, y tiene 67 tacos, tuvo que ponerse muy en forma, tanto física como mentalmente, los meses antes, para enfrentarse nuevamente al papel, y es que no es ya ningún chaval…

En cuanto a su presupuesto, esta nueva entrega de “Sisu” ha costado 12,2 millones de dólares, pero solo ha logrado recaudar 9,1 millones en cines, aunque hay fuentes que hablan que gracias a los estrenos y contratos en plataformas, la película ha cerrado su recaudación final en los 15 millones, por lo que nos encontramos con las gallinas que entran por las que salen… Y ojo, porque habrá una tercera película, al parecer, durante este 2026.


En definitiva: Me consta que “Sisu” no tiene muchos adeptos, pero no es mi caso, a mi las dos películas me han gustado mucho. Acción absurda a raudales, algunas escenas de risa directamente. Pilla lo mejorcito de las películas de acción y le da una vuelta de tuerca, un Rambo finés de casi 70 años, ahora matando nachis, ahora soviéticos… No necesitas mucho más para pasar una buena tarde de cine bélico de acción. No le metas bisturí y la disfrutarás. De nota le voy a dar un 6,5.

lunes, 22 de septiembre de 2025

Nadie 2 (2025)

 

       Hace cuatro años, en 2021, la película “Nadie” me encantó. La puntué con un 7 nada más y nada menos en la reseña que le dediqué, y es que el papel de Bob Odenkirk como héroe de acción, me pareció delirante, y vi llegar un nuevo icono dentro del cine de acción.

        Padre de familia aparentemente, Hutch Mansell mezclaba muy buenas escenas de acción con una gran dosis de humor negro, tiros, cuchilladas y chorrazos de sangre con enemigos casi infinitos y malos icónicos.

        Cuatro años después, en 2025, quizás un poco tarde, y con un metraje de poco más de una hora y veinte minutos, nos llega una segunda parte que no me ha entusiasmado tanto, que me ha gustado (ojo, me ha gustado), y que nos vuelve a mostrar a un héroe cansado, que tiene que pagar deudas del pasado, pero que ni en vacaciones le dejan en paz.

        “Nadie 2” me ha recordado en sus últimos veinte minutos a cualquier episodio del Equipo A, y un poco a una de las franquicias de “Superdetective en Hollywood” que transcurría en un cutre parque de atracciones…


¿Qué nos vamos a encontrar en la narrativa de esta segunda y trepidante parte de “Nadie”? Nuestro protagonista sigue trabajando para su jefe, “El Barbero”, para saldar la deuda de 30 millones de dólares que quemó al final de la primera película. Esto de quemar billetes se le da bastante bien, y aquí va a tener oportunidad de volverlo a demostrar.

        Cansado de las innumerables misiones, pide un tiempo libre para reconectar con su familia, por lo que piensa que ir todos juntos a un parque de atracciones, con parque acuático incluido, sería buena idea para desconectar de todo. Los Mansell eligen Plummerville, pequeña localidad que vive del turismo, y que trae recuerdos de la infancia a Hutch, ya que vivió allí con su padre cuarenta años atrás.


        Nada más llegar, su hijo Brady tiene una movida en unos salones recreativos con un chico local llamado Max, que es hijo de un policía corrupto… Bueno, todos lo son, y están al mando de Lendina (que es una camaleónica Sharon Stone), que sale diez minutos, pero la verdad es que es una genial Final Boss, acompañada por dos lugartenientes karatecas, muy de videojuegos.

        La pelea de los salones recreativos solo es el comienzo, ya que Hutch y su familia son acosados, y a pesar de intentar arreglar las cosas por las buenas, se desata la violencia a la que está acostumbrado nuestro protagonista, perdiendo una falange de un dedo en un nuevo encontronazo, esta vez, en un barco.


        Informado por su jefe de lo que hay detrás de los policías corruptos, Hutch se organiza para acabar con la organización criminal de Lendina y sus cincuenta secuaces, que utilizan el parque de atracciones y medio pueblo para sus historias de contrabando, por lo que se organiza con uno de los policías locales, cuyo hijo secuestrado ha sido rescatado por Hutch, con su padre y su hermano, para hacer frente a los Malos de turno, infestando todo el parque con cientos de trampas…

        Y esta es la parte, sus últimos 20 minutos, a lo que comentaba al inicio de la reseña… Me ha recordado a cualquier episodio del “Equipo A”, donde hacían un invento con lo que tenían, trampas y cosas similares, y el escenario del parque de atracciones también me ha traído a Axel Foley a la cabeza.


        En definitiva: “Nadie 2” se presenta con un presupuesto de 25 millones de dólares, más gastos variados aparte (como distribución, publicidad, marketing…) y una recaudación de unos 40 millones a nivel mundial, por lo que ha sido un poco “las gallinas que entran por las que salen” en el aspecto económico.

        Sus escenas de acción están bien coreografiadas, el metraje me ha encantado que sea cortito pero bien estructurado, y no sé si es por el rollo familiar, turístico veraniego, pero en esta ocasión no me ha fascinado tanto como la primera parte. Me ha gustado, eso es indudable, pero me ha dado la sensación típica de… Esto ya lo he visto antes: El tema de la doble vida del protagonista, la redención de uno de los policías, un Christopher Lloyd haciendo de abuelo loco en unas apariciones brevísimas (era como sacar al Murdock del internado, como se hacía en el Equipo A, ha faltado el helicóptero), y una mala de cómic o de videojuego, predecible, que restan a la película el factor sorpresa, y que dejan un final abierto totalmente.

        De nota le doy un 5,5, y a ver qué pasa, que sigue…

sábado, 20 de septiembre de 2025

Fight or Flight (2025)

 

       ¿Tienes una tarde libre y quieres disfrutar de una de esas películas de acción para desconectar? Pues, enhorabuena, porque la película británica “Fight or Flight” de este 2025, no te va a defraudar en ese aspecto.

        Si estás acostumbrado a ver películas de acción, esta no te va a parecer muy original, pero su hora y treinta y cinco minutos de metraje tiene buenas escenografías, algo de humor, algo de gore y hectolitros de sangre mezclada con mucha adrenalina y personajes estereotipados, poco creíbles, deudores de la serie B más clásica, ¿Se puede pedir más?...

        Pues tener como protagonista a un histriónico Josh Hartnett, que al parecer hizo todas las escenas de acción sin recurrir a dobles, acompañado de Charithra Chandran (que vais a ver mucho por la nueva temporada de “One Piece” que se estrena en unos meses, según tengo entendido), y la estadounidense Katee Sackhoff, que es una cara y una voz conocida de franquicias como “Star Wars”, “Watchmen”, “Power Rangers” o “The Flash”, ¿Te cuento más?


        Con un presupuesto de 40 millones de dólares, y una recaudación penosa de 4 millones en todo el planeta, “Fight or Flight” quizás se hubiera merecido algo más.

        Nuestro protagonista, Lucas Reyes (Josh Hartnett), es un exagente de operaciones especiales que ha tenido un pasado bastante comprometido, y turbulento, si se me permite el adjetivo, ya que nuestro escenario va a ser un enorme avión de pasajeros intercontinental.

Lucas ha tenido problemas de adicción, broncas y desavenencias con sus superiores y arrastra un gran sentimiento de culpa. Solo quiere ser libre, según él, e intenta pasar desapercibido, algo que no es fácil.


Prejubilado forzoso, es obligado a volver a la acción por una antigua jefa y expareja, Katherine Brunt (Katee Sackhoff), que lo recluta para una misión donde cientos de agentes han fracasado: Se trata de viajar en un vuelo comercial desde Tailandia hacia San Francisco para capturar a un misterioso terrorista conocido únicamente como “El Fantasma”, del que no se sabe prácticamente nada, aunque se sospecha que está herido y oculto entre los pasajeros de dicho vuelo.

Lo que parece una misión relativamente sencilla para las experiencias que arrastra, se convierte en un combate a muerte a miles de pies de altura, ya que pronto descubre que el avión está lleno de agentes, como él, además de mercenarios y cazarrecompensas que quieren cazar también al fantasma antes de que el avión llegue a Estados Unidos, por la recompensa ofrecida.


Así, algunos de los pasajeros creen que él es el Fantasma, y la acción comienza pronto, pero la sorpresa es que Isha (Charithra Chandran), una joven tripulante, resulta ser el Fantasma, aunque no es la peligrosa terrorista que le habían descrito. Isha es una especie de Robin Hood, que actúa atacando a grandes y corruptas organizaciones criminales, por lo que Lucas pronto se da cuenta que la chica no es la villana en todo el asunto, y prefiere cambiar de bando y hacer equipo con ella frente a las oleadas de mercenarios y cazarrecompensas que los tienen como objetivo, algunos de ellos bastante estrafalarios.

En la batalla que se inicia, Lucas e Isha deberán luchar contra enemigos, mientras el avión pierde a los pilotos y los pasajeros huyen por todas partes…

        Aparte de los dilemas morales que se plantea Lucas a la hora de actuar, si estar con Isha u obedecer órdenes de su malvada y despiadada jefa, una de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido el humor que se gasta en ciertas escenas, mientras medio avión se tiñe de sangre y vísceras.


        En definitiva: Película entretenida, bastante espectacular por momentos, pero con una trama irregular, donde algunos personajes no se han trabajado lo suficiente. La moralina que gasta es romántica en cuanto a su planteamiento, pero poco creíble, y el final me ha parecido precipitando, más abierto que un abanico y con muchas cuestiones por resolver que quedan para una posible continuación, aunque dado el fracaso comercial que ha tenido, dudo mucho que nadie se atreva a volver a retomarla. En ese aspecto, es una pena, porque una segunda parte podría rematarla mejor, nunca mejor dicho.

        De nota le voy a dar un 5,5. No dudéis en verla, si queréis acción en estado puro.

sábado, 30 de agosto de 2025

La Conductora (2025)

 

        La película se llama “Eeenie Meanie”, pero aquí en España la hemos llamado… “La Conductora”, y nos hemos quedado tan anchos y panchos.

        Estrenada el 22 de agosto en Disney+, viene de la mano de uno de los guionistas de “Deadpool”, con un metraje excesivo de una hora y cuarenta y cinco minutos, al que le sobran, perfectamente, sus veinte minutos de relación de pareja, y de bla bla, ya que como película de acción funciona muy bien, pero les da por meter movidas y pensamientos existenciales en el segundo tercio, y la hunden como un barco japonés en la Batalla de Midway.

        “La Conductora” no te ofrece nada nuevo. Pero es una excusa ideal para pasar una tarde entretenida, en una cinta protagonizada por la australiana Samara Weaving, que siempre he encajado en películas de terror, pero que aquí nos viene con un thriller con tintes “Tarantianos”, y con algunos actores en el elenco, como mínimo, interesantes o reseñables, como un Andy García, en horas bajas, como un típico Final Boss de manual, y un buen puñado de clichés, teniendo como escenario, en esta ocasión, la ciudad de Cleveland.


        Es el director Shawn Simmons, un tipo al que no conocía hasta la fecha (vamos a ser sinceros), quien lleva el mayor peso de un guion que a lo tonto ha costado 50-60 millones de dólares, el guion no, me refiero al total de la película, y que quiere tocar diversos palos, de irregular manera en mi opinión: Amores tóxicos, traiciones, madres solteras, redenciones y reinicios personales y el mundillo del hampa, con tintes de comedia, acción, thriller, moviéndose en el género policiaco y en el trillado tema de atracos y robos, en esta ocasión de un coche llenito de dólares en un casino… ¿En un Casino? Si, ¿A qué no es muy original?, y teniendo como protagonista a una experta conductora, Edie, especializada en huidas, que se enfrenta a una disyuntiva:

        Por un lado, está embarazada, y le gustaría dejar atrás su turbulenta vida, y si es posible, iniciar algo con su novio, un busca-líos profesional, que siempre está metido en movidas muy chungas, John (que es el actor Karl Glusman, que yo conozco de la película “Reptile”), y, por otro lado, puede dejarse llevar precisamente por John y su espiral destructiva…


        John debe millones de dólares y la mitad de la ciudad lo quiere matar. Para intentar salvarlo, ya que, al fin y al cabo, es el padre de su hijo, Edie acepta un último encargo por parte de Nico (Andy García), pensando que John, después de hacerlo junto a ella, volverá al redil y se hará un nene bueno. Las chicas siempre quieren cambiar al Malo.

         El robo, como os he comentado anteriormente, será en un Casino, y de llevarse a cabo con éxito, John podrá vivir y empezar de cero, y ambos, la parejita, nos regalarán escenas llenas de acción, pero también minutos y minutos de reflexiones ñoñas, por lo que “La Conductora” pierde la fuerza y la garra que nos regala a ratos, siendo una montaña rusa… Ahora está genial, ahora es lenta y soporífera.


        Aparte de Andy García, yo destacaría entre los secundarios a Steve Zahn y a Randall Park, que últimamente, lo he visto como secundario en otras películas que hemos comentado, como “la Noche Siempre llega

        Tiene buenas actuaciones, pero no me he llegado a creer del todo la química entre Karl Glusman y Samara Weaving, que parece tomarse el personaje bastante en serio.

        Viendo la película, podrás adivinar que escenas pertenecen al guion de Rhett Reese, el guionista de “Deadpool”, porque te va a recordar precisamente al héroe sinvergüenza, y quizás sean las partes que yo más destacaría.


        En definitiva: Entretenimiento ligerito, para pasar una tarde y olvidar en 48 horas, como os decía, con acción, humor negro, pero que desgraciadamente se pierde en un metraje excesivo. Edie es el único personaje que evoluciona, John es cargante como él solo, y reconozco que no me esperaba el final, ¿O sí? No sé, me siento bastante decepcionado con el conjunto global. De nota le doy un 5.

martes, 26 de agosto de 2025

Amateur (2025)

 

         Esta película, remake de una del 81, os la podéis encontrar con dos títulos diferentes, “The Amateur” o directamente solo como “Amateur”. Producción estadounidense de 2025, estrenada en abril de 2025, que ha arriesgado mucho en mi opinión, ya que, partiendo de un presupuesto bastante elevado de 60 millones de dólares, ha recaudado a nivel mundial 96 millones, demostrando que al personal muchas veces le entretiene una película en la que tengas que desconectar el cerebro y dejar que todo fluya.

        Es muy curioso, porque la película está basada en un libro titulado “The Amateur”, que publicó el escritor y periodista estadounidense, Robert Littell en 1981 (que por cierto tiene 91 años), y que salió en su versión cinematográfica ese mismo año, con presupuesto canadiense, con dos títulos en España hasta donde yo recuerde (aunque uno puede ser que se lo pusieran en algunos países hispano-americanos) y que eran “Servicios Secretos Paralelos” y “Operación Venganza”.

        Los títulos eran diferentes, pero la película era la misma, así que la gente supongo que se quejaría en el videoclub de turno al alquilarla…


        No recuerdo ciertamente la película del 81, no os voy a mentir, pero en esta ocasión tenemos un reparto interesante, de entrada, como protagonistas, destacando a Rami Malek, que además ejerce de productor, y Laurence Fishburne, destacando curiosamente en un breve papel Rachel Brosnahan (y digo curiosamente porque hace relativamente poco tiempo, hemos reseñado otra película suya, nada más y nada menos que “Superman”), y nuestro Punisher, Jon Bernthal.

        ¿Qué te vas a encontrar en la narrativa de “Amateur”? Pues una historia ya vista anteriormente, y no me refiero nuevamente a la película del 81, sino que aquí hay un refrito de muchas cosas en dos horas excesivas de metraje. Este tipo de películas, siempre lo digo, funcionan mejor con media hora menos y aquí no hay excusas para no meterle tijeras a algunas escenas.


        Nuestro protagonista es un nerd llamado Charlie Heller,, que es un brillante pero muy introvertido criptógrafo de la CIA, del que te extrañas hasta que esté casado con una hermosa y extrovertida mujer, que, en un viaje a Londres, muere en un ataque terrorista.

        Cabreado, devastado y más perdido que el barco del arroz, enseguida averigua quienes asesinaron a su mujer, y pide ayuda a la CIA para vengarse, ya que él solo sabe darle a la tecla y no dispara ni con un tirachinas. La CIA se niega, pero aceptan que reciba un entrenamiento especializado por parte del agente, Robert “Hendo” Henderson (Laurence Fishburne), que es todo un veterano, que lo mismo dispara, que caza un oso negro con una pinza de la ropa, y tiene fijación por ofrecer pastillas rojas y azules.


        Pronto Charlie descubre que sus propios jefes están detrás del atentado de Londres, así que doblemente cabreado inicia una cacería por medio planeta tras el comando que se cargó a su señora esposa, usando sus habilidades para darle a la tecla y mucha improvisación mezclada con bastante suerte, hasta llegar al Jefe Final, que es un primo perdido de Mariano Rajoy y hacer todo lo posible para que detengan, por operaciones encubiertas no autorizadas, a sus antiguos jefes de la CIA, causando un terremoto político en el país de las libertades y de la transparencia, que es, al parecer, Estados Unidos.

        Como curiosidad, os contaré que esta película se comenzó a rodar en 2023, pero la producción se detuvo por la huelga de actores de ese mismo año, entre julio y diciembre, por lo que no se concluyó hasta 2024. Se rodó en varias localizaciones de Inglaterra, Francia y Turquía.


        En definitiva: Película de acción para pasar el rato, está llena de clichés, sabes como va a terminar, es predecible como ella misma, pero el elenco lo hace bien, tiene sus buenas escenas de acción y poco más se puede añadir… Bueno, sí, que hubiera funcionado mejor con media hora de metraje, vuelvo a repetir. De nota le vamos a dar un 5. Es fácilmente olvidable.

viernes, 8 de agosto de 2025

Karate Kid: Leyendas (2025)

 


       Después de un año de bombo y platillo, en el que han creado muchas expectativas alrededor de la nueva entrega de la franquicia “Karate Kid”, y tras haber visto todas las temporadas de “Cobra Kai” que dejó el listón muy alto, he tenido la oportunidad, por fin, de ver “Karate Kid: Leyendas” en este agosto de 2025 en España, en Estados Unidos se estrenó el 30 de mayo… ¿Y sabéis qué?

        Pues que me ha defraudado bastante-mucho, ya que lo que he visto, repite esquemas ya vistos, tramas y narrativas más que repasadas hasta la saciedad, y la presencia de un Daniel LaRusso metida con calzador, poco creíble, en una producción donde los buenos son muy buenos, los malos son malvadísimos, y que ya desde los primeros compases de la película ya sabes cuál va a ser su desarrollo, nudo y desenlace y puedes apostar todo lo que tengas en el bolsillo a que no te equivocas.

        “Karate Kid: Leyendas” cierra mal un ciclo, que, a fecha de hoy, no sé si será el final de la franquicia o un punto y aparte, y es verdad que cuando os hablo la recaudación mundial supera los 106 millones de dólares, siendo su presupuesto de 45, pero creo que han dado en hueso.


        La saga “Karate Kid” tenía una duda con Jackie Chan, había que meterlo de alguna manera, aunque fuese con calzador, ya que no se logró con Jennifer Garner ni con agua caliente, y el propio Chan quería una nueva vuelta de rosca sin contar con Jaden Smith, según sus propias declaraciones, que ya no le entra por el ojo desde hace unos años, por actitudes y declaraciones realizadas por el hijo de Will Smith en el pasado.

        “Karate Kid: Leyendas” es el intento o el producto de unir, en la película más o menos lo explican, (dos ramas para un mismo tronco, refiriéndose al Karate y al Kung Fu, pero también a las películas), al sensei Han, el personaje de Jackie Chan en el universo ficticio, de manera oficial, de la franquicia. El nexo, aparte del Sr. Miyagi, por supuesto está en un Daniel LaRusso que meten en la historia con calzador, que es algo que creo que ya he dicho, pero que es así, de una manera muy poco creíble, y repitiendo las mismas estructuras para sorpresa de tipos como yo, pobre boomer ingenuo, que pensaba que se iban a salir un poco del guion y hacer algo diferente… Pero no, me equivoqué radicalmente.


        La película fue anunciada en septiembre de 2022, se rodó en Montreal entre abril y junio de 2024, y después del estreno ya sabía más o menos de qué iba el percal, pero no quería saber mucho hasta su estreno en España. Esta es la sexta entrega cinematográfica oficial de la saga, y como os decía anteriormente, llega después de haber disfrutado de una serie como “Cobra Kai” que entre 2018 y 2025 ha dejado el listón muy alto.

        En la narrativa nos vamos a China, donde Li Fong (interpretado por el actor de 25 tacos, Ben Wang, que es, por cierto, experto en artes marciales) destaca en la academia de Kung Fu del sensei Han en Pekín. Tras el paso al otro barrio de su hermano en un ataque callejero, su madre y él emigran a Nueva York. Allí es acosado desde el primer día por el matón de turno, repitiendo el esquema de las películas anteriores, por el Campeón local Conor Day, que es el exnovio de Mia, la chica de la pizzería de la esquina que Li Fong conoce prácticamente el primer día.

        El padre de Mia intenta pagar una deuda retomando el boxeo que dejó cuarenta años atrás, y supervisado por Li Fong, pero la experiencia no sale bien.

        De hecho, Victor Lipani, que es su nombre, es acosado y apalizado por los prestamistas, pero es algo que parece pasar muy de pasada en la narrativa y después ya se olvida y a otra cosa. Muy rara esta subtrama.


        Li Fong decide presentarse al Torneo de Kárate donde Conor es el actual Campeón, pero necesita al Sr.Han que no duda en presentarse en Nueva York para ayudarlo, aunque incapaz de completar su entrenamiento, el propio Han va a Encino (California), y en dos minutos convence a Daniel LaRusso para que se venga a Nueva York a entrenar conjuntamente a su discípulo durante una semana.

        Con la combinación de las dos técnicas, karate y Kung Fu, Li Fong será imbatible y además pone en práctica un nuevo movimiento aprendido de su desaparecido hermano, “La patada del Dragón” con una pequeña modificación. Adiós grulla, hola patada del dragón.


        Lo típico, va ganando a todos los oponentes hasta el combate final contra Conor, que incapaz de hacer frente a Li Fong, hará todo tipo de trampas, incluyendo ataques al propio árbitro, para ganar, pero ni por esas, que para eso Li Fong es el bueno y se lleva a la chica.

        Después de casi una hora y media de metraje, te quedas con un careto de… ¿Qué ñorda es esta, de verdad esto era “Karate Kid: Leyendas”? Lo mejor: El cameo final de Johnny Lawrence, que está presente cuando a LaRusso le entregan una pizza desde Nueva York a California, prácticamente salida del horno, y reflexiona sobre un nuevo negocio. Brutal.


        En definitiva: Película que voy a aprobar con un 5 raspado, pero que he estado a puntito de suspender. Decepcionante para mí, lamentable, mal cosida y planteada, falta de originalidad, que no aporta nada a la saga. Es entretenida y por eso la apruebo. Para quitarse el sombrero la escena de LaRusso y Miyagi cuarenta años antes hablando de sus cosas, cosas de la IA. Pero, en general, olvidable.