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Mostrando entradas con la etiqueta Charles Bukowski. Mostrar todas las entradas
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sábado, 21 de mayo de 2022

Fante Bukowski Dos (Ediciones La Cúpula, 2020) Noah Van Sciver

 

        Tras leerme el primer cómic de “Fante Bukowski”, tenía muy claro que iba a pasar mucho tiempo antes de ir a por el segundo. El personaje, que recogía las esencias de dos grandes del realismo sucio de la segunda mitad del S.XX estadounidense, Fante y Bukowski (más del segundo, que del primero), estaba empeñado en ser un gran escritor, pero iba de borrachera en borrachera y de desventura en desventura, dejando un final muy abierto tras el primer cómic, que tenía un gran poso del mundo del fanzine de los años noventa…


        “Fante Bukowski Dos” (Ediciones La Cúpula, 2020), retoma la historia de Kelly Perkins, o lo que es lo mismo “Fante Bukowski”, que que se ha trasladado a Columbus (Ohio) en busca del paraíso de la inspiración, de las artes y la creatividad que no quiere acompañarle. Su antiguo amor, Audrey, se ha convertido en una escritora de renombre, muy reconocida por su talentosa obra, mientras que él va de fracaso en fracaso, y descubre el mundo del fanzine con treinta años de retraso…


        Noah Van Sciver (guion y dibujo), que es además del creador del cómic, un personaje secundario en este volumen, rescata con mucho acierto un personaje que lucha por todos los medios por ser escritor, enfrentándose a sí mismo y a sus vicios y debilidades, como a la sociedad entera que parece no verlo y cuando lo hace es para mofarse de él, sin demasiada piedad, incluyendo a su madre a la que nunca llegamos a ver, pero con la que mantiene conversaciones que van muchas veces más allá de la demanda de dinero…


        Es imprescindible leerse los dos cómics para verlo en perspectiva. Este volumen, mucho más reflexivo, trabajado, que el primero, y en su conjunto, una obra interesante a tener en cuenta.

domingo, 15 de mayo de 2022

Fante Bukowski (Ediciones La Cúpula, 2019) Noah Van Sciver

 

      Kelly Perkins tiene 23 años, y quiere ser escritor. Vive en un motel de mala muerte, nadie edita sus relatos y no tiene contactos en el mundo literario. Está enganchado a la botella, muy solo, sin dinero y su vida no va a ninguna parte, pero le sigue dando a la tecla de la máquina de escribir y recoge gatos callejeros…


       “Fante Bukowski” (Ediciones La Cúpula, 2019) de Noah Van Sciver (guion y dibujo), recoge en un colorido cómic al más puro estilo fanzine, la vida de un tipo que tempranamente ve sus sueños rotos, pero se sigue agarrando a ellos para seguir tirando adelante, sin rendirse a pesar de que va de fracaso en fracaso.


       Con numerosas citas literarias, y esquematizado en breves capítulos, estamos ante un cómic de dibujo sencillo y personal, pero con un drama muy real detrás, que sugiere el nombre de “Bukowski” paralelamente a la vida del protagonista, aquel que pensaba que “Fante era Dios”. 

martes, 25 de diciembre de 2018

Pregúntale al polvo (1939) John Fante. Edición de Anagrama. Prólogo de Charles Bukowski



      Los tres o cuatro que nos sois fieles a las entradas publicadas en el Patio-Lavadero, sabréis de sobra lo que nos gusta leer a John Fante (1909-1983). Son muchas las referencias que hemos hecho de él en los últimos diez años, y no es raro que pongamos, de vez en cuando, alguna referencia a sus libros. De hecho, yo, personalmente, me he leído varias veces el mismo.

        Uno de los que más me ha llegado, siempre ha sido así, ha sido “Pregúntale al polvo” (1939), que se publicó en Nueva York, justo en el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Es un libro impactante, que siempre me deja un nudo en la garganta, sobre todo en sus ocho o diez páginas finales, que son tristes y demoledoras.

        Mucha gente conoce a John Fante gracias a Bukowski, que fue su mayor altavoz, más en los cuatro o cinco últimos años de la vida de Fante, cuando llegó a conocer al que “creía que era Dios”. Este libro fue una revelación para el propio Bukowski, que en mitad de la nada, de libros insulsos e insípidos, se encontró con un puñetazo literario de realidad, y, posiblemente, de honestidad.


        En “Pregúntale al polvo”, el alter ego de Fante, Arturo Bandini, se busca la vida como escritor en Los Ángeles. Una ciudad que intenta quitarse de encima el sopor de la Gran Depresión. La pobreza, la soledad y la desesperación rondan por la ciudad, y Fante es uno de esos soñadores perdidos por las tascas y pensiones de mala muerte. Nadie le entiende, pero él tiene un sueño que va a cumplir, algún día, ser un gran escritor, un reconocido escritor.

        En su deambular por las calles, se fija en una joven de origen mexicano, Camila López. Una camarera que pronto le hechiza. Bandini tiene sentimientos contradictorios hacia ella. Le atrae, pero no parece ser su tipo, fantasea con ella, sufre impotencia en su presencia, se pelean y se reconcilian, en una ciudad en la que la inmensa mayoría de la gente está completamente sola. Igualmente, mantiene una lucha entre el ateísmo (debido a su propio raciocinio) y su creencia religiosa, heredada de una madre creyente.

       El libro es demoledor. Es trágico y es maravilloso. Fante sabía contar historias. Ya lo había leído. Su primera edición en castellano fue en 2001, pero a fecha de hoy, creo que va por la novena o décima, y no me extraña lo más mínimo. Volver a Fante, es volver a la literatura de primera.

      P.D: Sé que sobre el libro hay una película, pero nunca he tenido ocasión de verla.

domingo, 17 de abril de 2016

Gatos. Charles Bukowski

Fue una sorpresa mayúscula encontrar este libro en el estante de una librería de Badajoz. La verdad es que iba buscando otra cosa, pero me lo encontré allí, apoyado en otros volúmenes, y en un rápido vistazo, mi mente analizó dos palabras mágicas “Gatos” y “Bukowski”.

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 No tenía ni idea de la afición de Bukowski por los gatos, aunque alguien que ha llevado su vida (deduje), bien podría contar muchas anécdotas de gatos. Bukowski me tiene acostumbrado a contarme historias de putas, de callejones meados, de vagabundos y de borracheras de vino barato, cigarros mediante… Pero… Gatos… Ciertamente no recordaba nada sobre el tema.


(Estar rodeado de gatos es un regalo...)

Esta edición, perteneciente a la Colección Visor de Poesía, está dirigida por Abel DeBritto, que se ha molestado en buscar y rebuscar entre todos los legajos de Bukowski (murió en 1994), todas las referencias gatunas posibles. E, increíblemente, ha encontrado más de lo que uno podría imaginarse. A pesar de que Bukowski comenzó a dedicarle poemillas a algún que otro perruno, poco a poco, su interés y admiración por los gatos fue creciendo. Tanto que llegó a tener más de media docena de gatos en casa. Unos se pegaban, otros se le orinaban encima, otros mendigaban… Y, él, fue queriéndolos cada vez más, hasta desear ser un gato en su próxima vida (¿Quién sabe?, a lo mejor tu gato puede ser Bukowski…)

 Librito, pues, muy recomendable. Con una serie de poemas y relatos cortos para disfrutar, desde el principio, mientras oyes un suave ronroneo, todo aderezado con una buena colección de fotos del propio Bukowski, su hija, y sus gatos.


 
 (Aquí Bukowski, con uno de sus dueños)


“Es bueno tener un montón de gatos alrededor. Si uno se siente mal, mira a los gatos y se siente mejor, porque ellos saben que las cosas son como son. No hay por qué entusiasmarse y ellos lo saben. Por eso son salvadores. Cuantos más gatos uno tenga, más tiempo vivirá. Si tienes cien gatos, vivirás diez veces más que si tienes diez. Algún día esto será descubierto: la gente tendrá mil gatos y vivirá para siempre. Realmente es ridículo”. Charles Bukowski



P.D: La foto de Bukowski con el gato, no es mía (ya quisiera). Si vulnera alguna ley federal, o galáctica, solo tienes que decírmelo (sobre todo si eres uno de esos gringos que ve indemnizaciones hasta debajo de las piedras).