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Mostrando entradas con la etiqueta Brad Pitt. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 27 de agosto de 2025

F1: La película (2025)

 

         No os voy a mentir… No soy aficionado a la Formula 1, y cuando vi hace unos meses que se había estrenado “F1: La Película”, no fui corriendo a comprar las entradas. Bostecé, y me dije… Ya la veré.

        Y el día ha llegado, hoy, y me he dado cuenta que hice bien no yendo al cine, porque a pesar de que esta película seguramente se viera espectacular en pantalla grandes, desde el minuto uno, y yo no soy muy inteligente, la he visto venir a la milla, trama, desarrollo… Y, oye, no he fallado, es tal cual me la había imaginado. Muy visual, muy espectacular, eso no se lo voy a negar, pero con un metraje excesivo de dos horas y media, una narrativa predecible como ella sola, y aunque entretenida, también lenta a ratos.


        Después de haberla visto, espero impaciente, “Open de Golf: La pinícula” o “Petanca: La Venganza” … No… Bromas aparte… Repito que me ha parecido una película entretenida, y que si te gusta la Formula 1, la vas a disfrutar como un enano, seguramente ya la hayas visto y te haya encantado, y en caso contrario, que no entiendas ni “J” sobre este mundillo, verás la típica película del equipo que siempre va el último y ganan al final gracias a Brad Pitt.

¿Qué te vas a encontrar en la narrativa de “Fórmula 1”? Pues nuestra historia se centra alrededor de Sonny Hayes, una joven promesa de la Fórmula 1 en los años 90, que, tras sufrir un accidente grave en el Gran Premio de España del año 93, abandona la Fórmula Uno, y se dedica a ser piloto deportivo de distintas disciplinas, algo que, al parecer, no hace por dinero. Aquí se me atragantaron las almendras que estaba comiendo.


Tras ganar su última carrera en la Nascar (creo que era la Nascar), un antiguo compañero de equipo, ahora propietario de la escudería APXGP, Rubén Cervantes (interpretado por Javier Bardem), lo convence de volver a la “Fórmula 1” para rescatar al equipo que está en bancarrota, perdiendo hasta a las canicas, y de paso guiar a un novato talentoso, Joshua Pearce (Damson Idris), pero algo narcisista y subidito. Esto es algo que ambos pilotos comparten, de una manera u otra.

Desde el primer momento, la relación entre ambos pilotos es mala. Hayes aporta la experiencia y conoce los defectos de los coches como si los hubiese parido, y Joshua teme por su puesto en la escudería.


Así, ambos tienen sus piques mientras que la escudería no para de perder Grandes Premios, le surgen problemas constantemente, tienen accidentes, pero llega el momento en que ambos, con ayuda del equipo técnico, encuentran una conexión, comienzan a remar juntos, a conseguir puntos, y por supuesto, ganan y salvan a la escudería en el último Gran Premio. ¿Es una trama original? Para nada, pero las carreras son espectaculares, como un circo romano a lo Ben-Hur, pero en 2025…

Y como os decía, con un metraje excesivo, donde hay subtramas que sobran: La relación entre Hayes y la directora técnica de la escudería, y los eternos clichés y piques entre novato y viejo veterano de rictus impasible.


Con un presupuesto de 300 millones de dólares, y una recaudación que ha superado los 600, “Fórmula 1” se ha convertido hasta la fecha en la película más taquillera de Brad Pitt, y de Apple Studios, y como curiosidades, os comentaré que se hicieron rodajes en tiempo real durante Grandes Premios, lo cual fue una gran idea para aprovechar imágenes reales e integrarlas dentro de la producción.

La filmación se realizó en más de 14 Grandes Premios reales entre 2023 y 2024, con la colaboración de la FIA, equipos y pilotos activos como extras. De hecho, puedes ver una veintena de ellos y personalidades relacionadas con el mundillo.

De igual manera, tanto Brad Pitt como Damson Idris entrenaron durante cuatro meses con coches de F2, se grabaron con cámaras en dichos coches para evitar el uso y abuso de tomas realizadas con IA o con ordenador. E igualmente, tuvieron como asesor al piloto Lewis Hamilton, que también es productor, y supervisó escenas y partes del guion. Por cierto, la música, que se me había pasado hasta ahora, viene de la mano de Hans Zimmer y tiene una buena BSO.


En definitiva: Ignoro si la Fórmula 1 es así de apasionante realmente. En los temas técnicos me he perdido algo, pero reconozco que me ha entretenido, aunque la olvidaré en muy poco tiempo. Quizás podrían comentarse más puntos sobre “Fórmula 1”, pero no se me viene nada más a la cabeza… De nota, le voy a dar un 6.

lunes, 16 de octubre de 2023

La ciudad perdida (Netflix, 2022)

 

“La ciudad perdida” (Netflix, 2022) es una película estadounidense del género de comedia, mezclado con aventuras y algo de romanticismo...


Entre sus filas tenemos como protagonista a Sandra Bullock, que no está en su mejor papel. Channing Tatum haciendo de él mismo, de Channing Tatum. Harry Potter, que es el malvado loco, y cuyo papel borda al 300%, y que no está lo suficientemente explotado y al que le falta un gato. Y Brad Pitt, cuya aparición no va más allá de cinco o seis minutos en pantalla, y que va de mercenario y al que se cargan rápidamente, y que me ha hecho preguntarme: ¿En cuántas películas muere Brad Pitt? La verdad es que no lo sé.


La sombra de “Tras el corazón verde” (1984), que hizo las delicias de mi adolescencia es aún alargada, y he llegado a la conclusión de que “La ciudad perdida”, que es una parodia de ese tipo de películas de aventuras, que se hacían hace 40 años, y que ya no se estilan, se ríe de ellas a la par que de sí misma, y quizás en eso está su fuerte: En que no hay que tomársela en serio.


En la narrativa: Loretta (que es Sandra Bullock), es una escritora que se ha pasado de hacer ensayos sobre “La Presencia española en el Atlántico”, cito tal cual, a escribir novelas rosas bastante exitosas, pero que a ella no le acaban de llenar, y que de hecho, le llevan por el camino de la amargura.


Alan, que es protagonista masculino de sus novelas, aparte de el modelo de las portadas de sus libros, y que es Channing Tatum, teme que pronto Loretta se quite de encima a su personaje dándolo por muerto, lo que acabaría con su carrera.


Durante la presentación de su último libro, Harry Potter secuestra a la escritora y se la lleva a una isla del océano atlántico, donde casi todo el arte corresponde a un período incierto del arte egipcio, para que le ayude a encontrar un tesoro perdido en una isla donde se habla español y el poderoso anglosajón está por encima de todas las cosas, ya que se ha llegado hasta comprar la isla en sí. Loretta se niega, y mientras tanto, Alan comienza una operación de rescate que llevará a la escritora a ver al modelo con otros ojos a lo largo de la aventura…


Ni que decir que el tesoro no existe, y la moraleja va en torno a ese amor platónico, romántico, que ya no se lleva en la nueva moralidad…


En definitiva: Película mala, a la que le sobran 30 minutos de un metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, pero que, si te pilla muy aburrido, seguramente la acabarás viendo.


Personalmente estoy entre el 4 y el 4,5. Y curiosamente, en respuesta a la pregunta que me hacía anteriormente… A Brad Pitt resulta que no se lo cargan a pesar de volarle la cabeza de un tiro y esparcir su cerebro por media selva. No estaba muerto, que estaba de parranda. Ver para creer.

lunes, 7 de agosto de 2023

Babylon (Amazon Prime, 2022)

 

        “Babylon” (Amazon Prime, 2022) es una de las últimas grandes apuestas del cine, que la plataforma Amazon emite en España para sus suscriptores, y que lleva varios meses (casi el año), dando que hablar, pero que yo hasta hoy, no he tenido el placer (o las ganas) de ver.


         Es una cinta de tres horas que he visionado en tres partes, para hacerlo más llevadero. El metraje, con media hora menos, creo que funcionaría igual. Da para un análisis largo, más reflexivo y peliagudo que el que os hago, pero la verdad es que prefiero ir al gran, a lo que más sobresale, o lo que más me ha llamado la atención.


        En la narrativa: Estamos en 1928, el cine es un gran negocio y entretenimiento de masas que asegura pingües beneficios. Muchos quieren trabajar en el tema, ya sea como actor, secundario, lo que sea…


         En la película seguimos, principalmente, a cuatro personajes. Jake (Brad Pitt) es un actor de cine mudo, que ve como su carrera va a menos con la llegada del cine sonoro, hasta acabar solo y sin un chavo en el bolsillo. Nellie (Margot Robbie) es una “It girl”, una chica con mucha frescura, que sabe agarrar la vida y exprimirla, quiere ser actriz y triunfar en la vida. No le falta talento, pero le pierden las apuestas, las drogas, el alcohol y las malas relaciones. Manny (Diego Calva), es un inmigrante mexicano, que trabaja haciendo de todo para todos, y que de la nada, pasará a ser uno de los grandes (aunque después lo perderá todo). Eternamente enamorado de Nellie, él no es nadie para ella, pero ella es un camino y el amor para él. Un auténtico pagafantas, como los millones que ha habido a lo largo de la Historia de la Humanidad. Y, por último, Sidney (Jovan Adepo), un talentoso trompetista de Jazz, en el que nadie cree y que se va haciendo a sí mismo.


         Desde el inicio vemos el desorden, las fiestas, la fastuosidad y los disparates de la industria en las fiestas, en grandes producciones y el caos en todos los aspectos. Poco a poco, vemos como va llegando la oscuridad y el fin para muchos, los cambios para otros y la evolución del cine en todos sus aspectos. No en vano, creo que la película es un homenaje al cine, aunque tomándose muchas licencias históricas.


           Entretenida, muy fresca y brutal en un principio, hay momentos en que, como no podía ser de otra manera, pierde fuelle y se pierde en la vorágine y en querer contarnos muchas cosas. Se puede ver, claro, pero no es para tirar cohetes. Ya me diréis que os pareció.


            P.D. El final me ha recordado a “Cinema Paradiso”.

jueves, 19 de agosto de 2021

MoneyBall: Rompiendo las Reglas (2011)

 

        Lo primero que tengo que decir de “MoneyBall: Rompiendo las reglas” (2011) es que yo no tengo ni idea de béisbol. Otra cosa es que no había oído hablar de la película hasta hoy.


        Al cabo de unos minutos, me he dado cuenta que tampoco hay que saber de béisbol para que la trama de la cinta te suene. Sustituye béisbol por futbol o cualquier otro deporte de equipo, y tendrás que la temática te vale. Hasta me arriesgaría a decir que he visto esta trama, pero en clave de humor, en varios filmes, ya hace unos años.

        Hacer un equipo por estadísticas de los jugadores, en vez de por fama o demanda, puede ser muy arriesgado, pero si sale bien, puedes dar el campanazo. Eso lo vemos cuando algún Segunda División se pone a eliminar a equipos de Primera en la Copa del rey (que es eliminatoria), y en cuanto a la clave de humor lo digo por esas comedias en las que un equipo de mierda acaba ganando.

        Esta película es seria. Tenemos a un manager que pierde la final con un equipazo. En la siguiente pretemporada, pierde a todos sus cracks. Con ayuda de un economista, crea un equipo basándose en estadísticas y no en cache, y pasa de ser un tipo respetable, a un tipo odiado por medio mundo…

        Interesante cinta, basada al parecer en un hecho real, a la que le sobran cuarenta minutos largos, pero que aborda el tema de los fichajes desde un punto de vista que nunca me había planteado. La verdad es que es bastante recomendable.

martes, 10 de diciembre de 2019

Ad Astra (2019)


         Llevo varios meses escuchando que “Ad Astra” (2019) es un peliculón. Una gran película de Ciencia Ficción, protagonizada por Brad Pitt. A mí, después de ver los avances de la película en el cine, no me convenció. Y hoy, por fin, me he decidido a alquilarla, y, efectivamente, amigos, no me convence ni a la de tres. Atención, reviento varias partes de la trama en esta entrada. Bueno, en realidad, toda la película.

        Hay películas que tienen de tras a una serie de críticos, supongo que pagados, para decirte que una u otra película es la hostia. Desgraciadamente, yo no soy uno de ellos (y eso que necesito la plata). Con “Ad Astra”, te encuentras a Roy (Brad Pitt), un astronauta que nunca supera los ochenta latidos, aunque se esté cayendo de una torre de comunicaciones que explosiona (¿¿En el espacio??) de 200 o 2000 km de altura.

        El caso es que, al nene, después de una hostia desde la estratosfera o de la troposfera, sin un rasguño y con un paracaídas de cartón piedra, le encomiendan la malvada misión de ir a buscar a su propio padre a Neptuno, adonde fue a comprar tabaco (él decía que a buscar extraterrestres) hace treinta años, y no ha vuelto. De vez en cuando, él tiene recuerdos de su pasado, durante toda la cinta, tipo “Solaris”, que te hacen creer que aún hay esperanza de ver algo bueno, pero no amigos… No os ilusionéis.

        Primero, hay que ir a la Luna, y desde allí a Marte, para ver si se le manda un “guasap” a Neptuno, para tantear el negocio. Y tú te preguntas si no sería más sencillo mandar un mensaje primero a la Luna o a Marte, y desde allí que se lo manden a los Neptusianos. El caso, ya en la Luna, hay un ataque de piratas lunáticos en los que los militares demuestran que ser unos fantoches que no hacen nada ante un ataque, salvo gritar y decir gilipolleces. Prácticamente, el bueno de Roy salva la situación en una interesante escena.

        Después, se mete en una nave, con destino a Marte, donde la tripulación es completamente inepta, por variar, mientras la voz en off de Roy nos informa, como si estuviera en un bar de Jazz a las dos de la mañana. De camino a Marte, una nave en apuros les manda un mensaje de auxilio. Al no tratarse de la “Nostromo”, sino de una nave noruega, deciden pararse a ver que les pasa. Y, lo que les pasa, es lo más normal del mundo. Unos monos espaciales han tomado el control de la nave, y se cargan a todo el que se acerca a hacer preguntas, incluyendo a Testigos de Jehová y a vendedores de seguros. Por supuesto, Roy vuelve a salvar, una vez más, la situación. Así como el aterrizaje en el planeta rojo, donde la tripulación se lo hace encima a las primeras de cambio.

        Una vez en Marte, llevan a Roy a la radio, a que grabe un mensaje para su padre, invitándole a participar en un “reality” del tipo “Hay una carta para ti” o algo parecido, pero sin Isabel Gemio. Una auténtica estupidez. Va muchas veces a la emisora, para ver si el padre se viene a buenas, y acepta la invitación. Y cuando la aceptan, le dicen que el programa cierra por falta de audiencia. Pero, en realidad, lo que sucede es que han descubierto que el padre de Roy está zumbado, de ver tantos programas de “Alienígenas ancestrales”.

        Roy se cuela en la nave que le ha traído a Marte, la Cefeo, que va a Neptuno a llevar unas pizzas, pero se carga a la tripulación al descubrir que llevan piña. Cuando llega a Neptuno, se encuentra que se han matado todos, pero queda su padre, que le pregunta si el Madrid sigue siendo Campeón de Europa. Ante la respuesta negativa de Roy, su padre decide quitarse la vida, y Roy triste, para resarcirse, explosiona una nuclear que llevaba en el bolsillo antes de volver a casa por Navidad…

        Resumiendo, pues. La película es un coñazo de dimensiones épicas, por mucho que nos intenten vender la moto. Le sobra media hora larga, y aún así bostezarás como un perezoso en un eucalipto. Mal argumentada, bien técnicamente. Habrá escenas, como la de los piratas lunáticos y los monos espaciales, que te quedarán con el culo torcido de lado a lado, pero poco más…