Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Segunda Guerra Mundial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Segunda Guerra Mundial. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de abril de 2026

Lydia Litvyak (Cartem Cómics, 2026) Antonio Gil

 
¿Te interesa este cómic? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España). Garantizado. Pincha en la imagen superior, en la de la portada.

         Es un verdadero placer presentar, una vez más, un cómic bélico de Antonio Gil. No sé cuántas reseñas le habré dedicado a los cómics de Antonio Gil, creo que alrededor de la docena, quizás más… Vete a saber, perdí la cuenta, pero alguna vez he comentado que nadie te dibuja la historia en cómic como Antonio Gil.

        Dibuja aviones que quitan el hipo, y además, es una enciclopedia viviente, algo que demuestra en cada cómic que publica.

        En esta ocasión, le ha llegado el turno al cómic “Lydia Litvyak”, sexto tomo que nos trae Cartem Cómics, dentro de su colección “Historias de la Guerra”, publicado en este pasado febrero de 2026, y el tercero dentro de la colección del propio Antonio Gil.


        Nuestro autor abrió la veda con los dos primeros tomos, comentados por aquí (tanto por el blog como por el Canal), que fueron los títulos “Richard Halsey Best”, centrado en la Guerra del Pacífico, y “Hans-Joachim Marseille. La Estrella de África”, donde nos desplazamos al frente del norte de África. En esta ocasión le ha tocado el turno a una piloto soviética de la Segunda Guerra Mundial: Lydia Litvyak

        La colección, ya aprovecho para decirlo, es una verdadera gozada para aquellos, que, como a mí, nos encanta el cómic bélico. Hay que agradecerle a Cartem Cómics que nos traiga cómics como estos, donde se recuperan episodios, personajes y acontecimientos olvidados de la historia bélica. Yo, personalmente, los disfruto mucho, porque te crees que sabes todo sobre la Segunda Guerra Mundial, y estos cómics son bofetadas de realidad, que recuperan una memoria que no debería perderse.


        El cómic es un tomo autoconclusivo, como el resto de la colección, con un formato de álbum europeo, cartoné (tapa dura), con 56 páginas a color, donde te vas a encontrar una cuidada edición, con un dibujo espectacular y con extra histórico final, que es una verdadera maravilla: Por un lado, notas relacionadas con nuestra protagonista, la lista de victorias aéreas de Lydia Litvyak, y sus condecoraciones, y un dibujo de ella misma y su avión.

Y por otro lado, un dosier histórico complementario, que viene de la mano, en esta ocasión, del Doctor en Antropología e Historiador Aeronáutico, Carlos Lázaro Ávila, que aparte de la rigurosa documentación, aporta una serie de fotografías relacionadas con la protagonista y el contexto histórico donde nos movemos.

        En la narrativa, vamos a conocer a Lydia Litvyak —conocida como la “Rosa Blanca de Stalingrado”—, conocida de esta manera porque supuestamente llevaba una rosa blanca, en otras versiones, un lirio blanco, dibujado en el fuselaje de su avión.

La vida de Lydia tuvo mucho de película, de folletín y de propaganda soviética, y la historia juega con estos elementos.


Pierre, un periodista/escritor que investiga su vida, acaba dando con una anciana rusa, que, desde su retiro suizo, entre montañas, le corrige en los aspectos que él está equivocado respecto a la vida de la piloto soviética de la Segunda Guerra Mundial. Él ha caído en sus publicaciones, en tópicos y medias verdades, y la abuela le cuenta la historia de Lydia, y como aquella joven veinteañera se hizo un hueco en un mundo dominado por los hombres, para primero aprender a volar, y posteriormente a combatir sobre el cielo ruso plagado de cazas y bombarderos alemanes.

        La abuela va derrumbando mitos ante el escrito sobre la piloto, y no solo se mueve en el terreno bélico, también en el sentimental, a través de los recuerdos de aquella época. Vamos a conocer a otras pilotos de cazas soviéticos, y el escenario principal se mueve en torno a Stalingrado, en lo más crudo de la encarnizada lucha entre alemanes y soviéticos, donde morían tanto en tierra como en el aire.


        Por eso, os digo que tuvo una vida de película. Vemos su pasión por volar, la llegada del amor en el propio frente de guerra, la pérdida, el estrés emocional y la madurez de un personaje que acabó encontrando la muerte tempranamente, dándose por desaparecida en combate, lo cual llegó a crear nuevos mitos (en algunos de ellos, incluso como traidora a la madre patria), aunque sus restos fueron encontrados a finales de los setenta, restituyendo su historia y su memoria.

        Se le atribuyeron siete derribos en menos de un año, y su historia, que yo no conocía, me ha servido mucho para interesarme más por el papel que tuvieron las mujeres como pilotos en el bando soviético durante la Segunda Guerra Mundial. Ya conocía algunas historias, pero no ésta.


        En definitiva: Yo tengo debilidad por los cómics bélicos de Antonio Gil, y solo puedo recomendarlo fehacientemente. Su dibujo, su historia, su enfoque, y hasta su final un tanto ambiguo, me han parecido fantástico. El remate del dosier histórico es igualmente fabuloso. Tenéis que leerlo, este y todos los de la colección. No defraudan, y encima son rabiosamente didácticos. ¿Se puede pedir más? A por ellos.

domingo, 15 de marzo de 2026

Nuremberg (2025)

 

Hace unos meses, durante las primeras semanas de diciembre de 2025, vi “Nuremberg” en el cine, pero hasta que no me he hecho con material gráfico, no he querido hacerle la reseña a la película. Y es que se merece una reseña, aunque sea breve y humilde, como las que yo suelo hacer, y, desde luego, el visionado por parte del personal, ya que es una película francamente buena.

“Nuremberg” es una película que está basada en el libro “El Nazi y el psiquiatra” de Jack El-Hai, publicado (creo) allá por 2014, y que nos trae una historia basada en hechos reales, (como ya sabréis, sobre los Juicios de Nuremberg contra los jerarcas nazis después de la Segunda Guerra Mundial), y que se centra en las sesiones psiquiátricas que el médico militar estadounidense Douglas Kelley (interpretado por Rami Malek) mantuvo con Hermann Göring (interpretado por un Russell Crowe que se sale, que lo hace francamente bien), y otros jefazos nazis, durante los preparativos y el desarrollo de los juicios de Núremberg, que llevó a la horca a algunos, al suicidio a otros, como es el caso del propio Hermann Göring, y a la cadena perpetua a otros…


La película costó alrededor de los 10 millones de dólares, y logró una recaudación de 57 millones de dólares a nivel mundial, lo que viene a demostrar que el cine histórico, bien realizado, bien planteado, interesa al público, y da dinero. Apunten esto para futuras producciones.

¿De qué va la trama de “Nuremberg”? La película sigue a Douglas Kelley, oficial psiquiatra del Ejército de los Estados Unidos, enviado a las prisiones militares donde se alojan los principales líderes nazis a la espera de su juicio tras la Segunda Guerra Mundial. Su misión oficial es determinar la capacidad mental de los acusados para responder a las acusaciones: si están en condiciones de ser juzgados. La trama se ocupa en gran medida en la relación ambivalente y tensa entre Kelley y Hermann Göring.


Kelley llega a conocerlo bastante bien, o al menos, eso cree él. Toma notas para un futuro libro, le salva de un infarto, tiene conversaciones de todo tipo con el jerarca y llega a conocer a su familia. Acude a los juicios, pero de manera paralela, siente las tensiones que ha creado por parte de sus superiores militares, que creen que Kelley se está tomando demasiadas licencias en su trabajo.

De manera paralela, seguimos al juez estadounidense Robert Jackson (un Michael Shannon que también hace un buen papel), que mantendrá un pulso psicológico contra Göring en el juicio.


Como curiosidades, os puedo comentar que el director James Vanderbilt trabajó durante diez años para poner en pie la película; El libro que os citaba anteriormente, “El Nazi y el psiquiatra” recoge, al parecer, las investigaciones y sesiones que realizó el Dr. Douglas Kelley con los líderes nazis. El tipo, Kelley, aparte de ser licenciado del ejército, no tuvo éxito en la venta de su libro, y se desvivió con cianuro unos pocos años después, en 1954. De hecho, este es un dato que vamos a ver al final del metraje de dos horas y veinte de película.

Por otra parte, Russell Crowe se preparó a conciencia el papel, estudiando archivos reales de Göring. Y eso se nota. Crowe quizás no lo sepa, pero aquí ha hecho uno de los papeles de su vida. Se tiró meses analizando grabaciones, fotografías y testimonios históricos del jerarca nazi, intentando captar su tono de voz y la personalidad manipuladora del tipo.

        Los Juicios de Nuremberg no es un tema nuevo en el cine, (hay una miniserie del año 2000, y la película del 61, que yo recuerde), pero hay que dar siempre las gracias que se hagan este tipo de películas históricas.


        Funciona muy bien la ambientación, las interpretaciones son buenas, y la recreación creo que es uno de sus fuertes. En contra, quizás, que esté demasiado centrada en la relación de los dos protagonistas, y que no se abra más el enfoque a una perspectiva más generalizada. Y, también añadiría que yo no aguanto metrajes de más de dos horas, pero eso ya es un problema personal mío más que otra cosa.

        Por supuesto, ni que decir tiene que, si quieres realmente disfrutar la historia, y la película, deberás saber de qué estamos hablando aquí. Quién es quién, qué ocurrió y que tengas unos conocimientos mínimos sobre el contexto histórico que tratamos. De nota, le vamos a dar un 7, y por supuesto, recomendamos su visionado, como no puede ser de otra forma.

domingo, 11 de enero de 2026

Der Tiger (2025)

 

         Ya os adelanto, de entrada, que “Der Tiger”, película bélica checo-alemana de 2025, tiene un final que fastidia el resto de la película, y que me hizo bufar más que un gato en mitad de una jauría de firulais.

        Estrenada en Amazon el pasado 2 de enero, con mucho bombo y mucho platillo, venía ya ser estrenada con relativo éxito en los cines germanos el pasado septiembre. Y, uno que es muy fan del cine bélico, y más si se trata de la Segunda Guerra Mundial, y más si tiene de protagonista a un blindado, como el icónico “Tiger” alemán, pues no puede esperar más que encontrarse, o al menos, eso espera, con una buena película con grandes batallas, donde salgan los T-34 soviéticos, cargas de infantería o bombardeos aéreos… No sé, lo mínimo.


        Pero, no… No me he encontrado con eso. La película es más psicológica que otra cosa, y “Der Tiger” no te va a ofrecer grandes escenas de acción, aunque hay un par de ellas, y si un relato que explora más a los seres humanos, qué es lo que han hecho en batalla, en sus vidas, en el conflicto, las posibles culpas que arrastran, y que pueden llevarte… Si no al Infierno, al menos… al purgatorio.

        Con dos horas de metraje, no he encontrado información ni de presupuesto ni de recaudación en cines de esta película por ninguna parte, lo cual no es extraño cuando hay una plataforma/productora como Amazon (también pasa con Netflix, HBO…) metida de por medio.


        En la narrativa, nos situamos meses después de la derrota de Stalingrado. Es otoño de 1943. Los cinco tripulantes de un Tiger, en retirada, defienden un puente, mientras les cae de todo. Están en inferioridad, pero logran salir del puente, defendiéndose con todo lo que tienen.

        Nada más ponerse a salvo. Reciben una orden. Deberán volver a internarse detrás de las líneas soviéticas, atravesando grandes extensiones de tierra de nadie aún no ocupadas por el ejército rojo, para llegar hasta una de las bolsas alemanas donde un coronel debe ser extraído y llevado de vuelta a territorio alemán.


        Es una misión que no tiene mayores informaciones al respecto, y es casi un suicidio. Un carro solitario, para rescatar a un solo hombre, sin saber a ciencia cierta si está vivo o está muerto, y tampoco ni siquiera en qué punto se encuentra.

Y todo, además, aderezado, con mucho Pervitin, una metanfetamina que la Wehrmacht realmente administraba a sus tropas para contrarrestar el cansancio en el frente oriental, para intentar seguir de pie. Muy rollo, “Apocalypse Now”, pero con un tanque claustrofóbico en lugar de selva vietnamita.


En la primera hora de metraje, se puede decir que no pasa nada, realmente. Aparte de la desactivación de minas, y de intentar huir a enfrentamientos que podrían resultar nefastos para la misión. Los hombres hacen examen de conciencia de sus miedos, su pasado, las visiones de los crímenes de guerra que han visto o perpetrado.

Pero, la segunda hora de metraje ya es cuando la historia se vuelve surrealista, y no sabes si lo que ves es real, o son las sustancias que se toma esta gente como el que se come lacasitos, por lo que, cuando llegan al objetivo, metido en un bunker resulta que este, por lo que explica, da a entender…


Y esto es lo que me llegó a cabrear bastante… El final de la película… que están todos muertos, en una especie de purgatorio, y que realmente, no salieron vivos del ataque inicial en aquel puente, si no que se vino abajo, con todos ellos, y eso destruyó aparte, toda la película en mi opinión.

        Y es una pena, porque la construcción de la narrativa no está mal, aunque misas en latín por la radio del tanque ya me pusieron un poco sobre aviso… Lo que se venía, no podía ser ni medio normal.


        En fin, la aprobaré por el aspecto técnico, pero no por un final tan pobre, confuso, y, para mí, tan estúpido.

        Como curiosidad os puedo comentar, que, como no existe ninguno Tiger I operativo accesible para filmación, el equipo construyó una réplica basada en el chasis de un tanque T-55, adquirido en un Museo de la República Checa, al que se le añadieron detalles auténticos para simular fielmente el modelo histórico.

        En definitiva: Se me quedó cara de tonto al final, y por eso le voy a dar un 5 raspado. Con otro final, la nota hubiera sido mucho mayor. La dejo a vuestra entera elección.

miércoles, 19 de noviembre de 2025

Bajo la Arena (2015)


 

          “Bajo la Arena” (que debería haberse titulado realmente “Tierra de Minas” es una película bélica danesa de 2015, y aunque no salen batallas ni tiene demasiado acción, aunque si mucha tensión, me ha parecido tremendamente interesante, más aún cuando me ha dado a conocer otro de esos episodios, en este caso de la postguerra, que desconocía totalmente, del que nunca había oído hablar (y eso que suelo presumir erróneamente de saber bastante/mucho sobre la Segunda Guerra Mundial), como fue el uso de prisioneros de guerra alemanes, muchísimos de ellos prácticamente niños, para limpiar de minas las playas de la costa oeste de Dinamarca, donde los alemanes llegaron a pensar que podría producirse un desembarco. Y, por cierto, son varios miles de minas, casi a ras de suelo, cubiertas simplemente por la fina capa de arena de las playas.

        Es mayo de 1945, Alemania se ha rendido, pero las heridas que ha dejado la guerra persisten en una Dinamarca que no olvida todas las penurias que les ha hecho pasar el régimen del III Reich alemán.

 

Hay odio, venganza, revanchismo, humillación, represión, que a la larga llega a convertirse en algo más humanos, cuando los soldados, apenas adolescentes, comienzan a volar por los aires.

“Bajo la Arena” tuvo un presupuesto modesto de unos 4,8 millones de leuroh, y su recaudación a nivel mundial fue prácticamente la misma cifra, y aunque no tenga grandes efectos especiales, su valor reside más en su narración y en su historia más que otra cosa.


        En la narrativa, que ya os he ido adelantando, somos testigos de la retirada de los alemanes. Entre ellos, un pequeño grupo de jóvenes prisioneros es trasladado a un lugar inhóspito de la costa danesa. Serán entrenados para desactivar algunas miles de minas enterradas en las playas a cambio de su libertad una vez conseguido el objetivo.

        Los chavales, que ni tienen formación ni equipo adecuado, estarán a cargo del sargento danés Carl Leopold Rasmussen, un veterano de guerra cuyo odio por los nazis le llevará a maltratarlos de todas las maneras posibles, incluyendo matarlos casi de hambre, tratarlos de manera irrespetuosa e insultarlos diariamente.


        Según pasan los días, las semanas… Según se van desactivando las minas y las bajas comienzan a ser el pan de cada día, el sargento va cambiando la percepción que tiene ante aquellos jóvenes de prisioneros. La tensión se relaja en algunos episodios, la tragedia se acuesta con ellos todos los días, tienen miedo, hambre, se sienten solos y desamparados y los castigos van dando paso al compañerismo y al perdón por parte del sargento, aunque para llegar a ello, caen por su hora y cuarenta minutos de metraje gran parte de los jóvenes, volados por las minas escondidas en las dunas danesas.

        Rodada en seis semanas, y con muchas tomas rodadas con la cámara al hombro, como curiosidades os puedo contar que la película está basada en hechos reales, ya que los daneses efectivamente obligaron a limpiar de minas sus playas a los jóvenes prisioneros alemanes, pasándose por el forro la Convención de Ginebra de 1929, tal y como habían hecho los propios alemanes durante algunos episodios de la guerra. Cuando concluyeron, la mitad había muerto, y una buena parte de ellos acabaron mutilados.

 

        Quizás en la esencia, “Bajo la Arena” no pueda parecerte original, porque ya hemos visto películas en las que el odio y el resentimiento se palpa, se hace presente entre los protagonistas, y la relación a lo largo del metraje cambia esa perspectiva y tratamiento al final de la película, pero en este caso el contexto, los hechos reales y la tensión (tanto emocional, como ética) que soporta la película, la hacen ser una película rabiosamente interesante.

        “Bajo la Arena” no es una película que te vaya a dejar indiferente, impacta, incomoda, y como os digo, me ha enseñado un episodio completamente desconocido de la Segunda Guerra Mundial, de la postguerra danesa. Nominada a los Oscars como Mejor Película Extranjera, es desde luego muy recomendable. Buenas actuaciones, creíbles, bien rodada, poco más puedo añadir. De nota le voy a dar un 7.

martes, 4 de noviembre de 2025

Frente de Leningrado (Cartem Cómics, 2025) Paco Asenjo

 ¿Te interesa este tomo? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España). Pincha en la imagen superior, la de la portada... Te va a gustar, te lo garantizo.    

A pesar de que “Frente de Leningrado” se publicó en junio de este 2025, me ha costado horrores hacerme con el cómic, y, de hecho, no lo he conseguido hasta hace unas pocas semanas.

Paco Asenjo, su autor, que se encarga tanto del dibujo como del guion, es un viejo conocido de estos lares, amigo al que le hemos dedicado algunas otras reseñas como las dos dedicadas a su obra “Infierno Azul”, que comparten con “Frente de Leningrado” la temática, como es la presencia y actuación de soldados españoles luchando en el Frente Oriental durante la Segunda Guerra Mundial, encuadrados en el ejército alemán.


Publicado por Cartem Cómics, en tapa dura, y con 132 páginas, este cómic, como los anteriores de nuestro autor, huye de ideologías que puedan provocar suspicacias en algunos lectores. Asenjo se centra en el rigor histórico a través de los testimonios recogidos por los últimos supervivientes del conflicto, narrando con una fidelidad extrema los hechos, que, además, se apoyan en fotografías de nuestros protagonistas, lo cual refuerza en mi opinión, la veracidad de lo narrado en el cómic…

Si en “Infierno Azul” se nos mostró la crudeza del invierno ruso, aquí el frío vuelve a ser uno de los protagonistas, en un episodio que yo desconocía completamente (a pesar de que muchas veces presumo, malamente, de saber mucho sobre la Segunda Guerra Mundial). Cómics como este me bajan al suelo, y me enseñan datos, hechos, que me ponen en mi sitio. Aun aprendo, afortunadamente.


En “Frente de Leningrado” nos trasladamos la defensa de los Altos de Sinyavino durante el invierno de 1942–43, concretamente diciembre y enero. En diciembre de 1942 la División Azul recibió la orden de abandonar el Frente del Vóljov para participar supuestamente en el asalto a la ciudad de Leningrado. Un asalto decisivo, prácticamente suicida, que se va a topar con la más cruda realidad como es la contraofensiva soviética compuesta por efectivos que los superan en número, en hombres, en artillería, y que va a suponer una resistencia a la desesperada por parte de los españoles que perderán al 95% de los efectivos, y cuya lucha, a falta de munición, se centrará en sus compases finales en cargas con bayoneta.

De los 550 hombres que conformaban el II Batallón 269, sobrevivieron 30. Completamente aislados en los Altos de Sinyavino, abandonados a su suerte por los alemanes; Los continuos ataques en masa de los soviéticos, la escasez de munición, el frío extremo con temperaturas de -45º grados y las bajas continuas, harán que solo ocho hombres defiendan la posición hasta su retirada a un puesto de socorro alemán después de casi dos meses de luchas diarias.


“Frente de Leningrado” es un cómic, que, a pesar de no ser una continuación de los dos tomos de “Infierno Azul” (2023), casi podría considerarse como la parte de un díptico que nos faltaba para completar el puzle. Tiene un enfoque documental y didáctico muy bueno, un dibujo muy reconocible, con un buen trazo, y un gran uso del color que refuerza esa visión del invierno crudo que me mezcla con los combates, la guerra.

En cuanto a la narración, Asenjo huye de las idealizaciones, te muestra los hechos tal y como se lo narraron los testigos, y no cae en subtramas ni cosas parecidas. No cae en sentimentalismos, no justifica (y hace muy bien), y el realismo se palpa, se siente.


En definitiva: Como gran fan de todo lo que esté relacionado con la Segunda Guerra Mundial, y del trabajo de Paco Asenjo, no lo voy a negar, “Frente de Leningrado” me ha parecido un cómic muy interesante y didáctico, en el que no vas a encontrar propagandas ni políticas de ningún tipo, solo Historia. Tiene un prólogo de Carlos Caballero Jurado que nos pone en antecedentes antes de la lectura, y la narrativa fluye con sus dosis de acción, la presentación de personajes, los hechos… Es un cómic para aquellos que disfruten de las narrativas de la Segunda Guerra Mundial, como es mi caso, que explora una temática a través del cómic, un tanto inhóspita aun, y que estoy convencido de que se puede explorar aún más. Y encima con una edición por parte de Cartem Cómics, muy buena, muy cuidada. En definitiva, pues… Muy recomendable.