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lunes, 20 de abril de 2026

Enviad Ayuda (2026)

 

          Tenía ganas, desde hace tiempo, de ver una película de Sam Raimi, y mira tú por donde, que me he encontrado conSend Help”, estrenada en España con el título de “Enviad Ayuda”, que ha supuesto el regreso de Sam Raimi en este 2026 a un feudo, a un fuero, que él conoce y domina bien, que es ese donde lleva a sus personajes al límite de las situaciones creadas, con una pizca de humor negro, una pizca de suspense y algo de violencia un tanto caricaturesca…

“Enviad Ayuda” tiene un metraje de poco más de una hora y cincuenta minutos, y aunque siempre suelo decir que a toda película le sobra media hora, creo que esta la vamos a dejar con este metraje, se lo vamos a respetar… Y viene protagonizada por Rachel McAdams, que quizás te suene de películas como “Chicas Malas”, “Votos de Amor”, “Doctor Extraño”, “Medianoche en Paris”, “Noches de Juegos” … Y alguna más que no recuerdo.


Y, en el papel masculino, Dylan O'Brien, de “Amor y Monstruos” (que tenemos comentada tanto en el blog, como en el canal), “los “Cuentos Asombrosos” de 2020, “Efecto Flashback” o “Los Horrores de Caddo Lake”, por citar algunos de sus trabajos, así a bote pronto…

Estrenada en España el pasado 30 de enero de 2026, con un presupuesto de 40 millones y una recaudación mundial de 94, “Enviad Ayuda” fue rodada principalmente entre Tailandia y localizaciones australianas, incluyendo la zona de Sydney, utilizadas para recrear oficinas, el aeropuerto… Y os tengo que adelantar, que me ha gustado, o al menos, no me ha desagradado.


          ¿Qué nos vamos a encontrar en “Enviad Ayuda”? Pues así de entrada, a simple vista, parece el típico relato de supervivencia de dos supervivientes en una isla, jefe multimillonario y empleada, que han quedado atrapados en una isla desierta después de un accidente aéreo, pero la vaina va mucho más allá con un doble rizo mortal con tirabuzón, muy de la marca Raimi, que alguno no se esperará.

          Ella, Linda Liddle, es una empleada competente y subestimada, que lleva más años en la empresa que el sol, y que ha salvado a la empresa de más de un lío desde tiempos inmemoriales. Es la eterna trabajadora que ama su trabajo, la empresa, y que espera su ascenso. Es adicta a los programas de supervivencia y si la sueltas en mitad de la selva vietnamita, en una semana se ha hecho un castillo con todos los lujos posibles. Vive con un periquito, pero bien podría vivir con un gato y beber vino a raudales.

Él, Bradley Preston, es su jefe inmaduro, arrogante y heredero de la empresa. No sabe hacer la O con un canuto, y es un pijo pretencioso de cuidado.


El primer cuarto de película, más o menos, se basa en presentarnos los personajes, por donde se mueven, personalidades, y como no, el choque lógico entre ambos. Yo, como espectador, enseguida me he posicionado a favor de ella, aunque después he visto que tiene un lado oscuro que acojona bastante. Él es un manipulador emocional que no sabe sobrevivir, un aprovechado, y ella una tipa que guarda muchas cosas desde hace años, bastante resentida con todo, y con un punto de psicópata de manual.

Las alianzas entre ambos se tornan en odio, según van saliendo a flote ñordas de uno o de otra, aunque ella cruza la barrera al cargarse a la novia de Bradley que llega junto a un guía al rescate, y al confesar que podrían haberse salvado hace mucho tiempo. En primer lugar, por la presencia de un casoplón cercano con todos los lujos, y en segundo lugar porque Linda tiene la posibilidad de contactar en varias ocasiones con personas que vienen y van de la isla. Por supuesto, vamos a tener batalla final, y un final que quizás no os esperéis, pero que para mi es bastante redondo, bastante Raimi, y todo aderezado con la música de Danny Elfman… Una película entre comedia y terror caricaturesco, una tragicomedia clásica.


Como curiosidades, comentaros que el padre de Bradley es el mismísimo Bruce Campbell, que no podía faltar en un guiño al estar Sam Raimi en la dirección y en la producción. Linda rompe la cuarta pared al quedarse fijamente mirando al espectador en la última escena, que cierra la película, y en los créditos finales aparecen dibujos relacionados con la supervivencia… En “Enviad Ayuda” he visto un poquito de la película “El Naufrago”, bastante de “Misery”, y una mezcla de elementos raiminianos… Pero puedo decir que, en su conjunto, la he disfrutado bastante. Por ello, de nota le voy a dar un 6,5.

martes, 7 de abril de 2026

Scream 7 (2026)

 

         Los fans de la saga “Scream” están de enhorabuena. Este 2026 ha llegado una nueva entrega de la franquicia, la séptima, y posiblemente, no la última dado los resultados económicos que ha cosechado en el último mes y medio, desde que se estrenó esta nueva película.

        Y es que, estrenada el pasado 27 de febrero, y con un presupuesto de 45 millones de dólares, la película ha recaudado a nivel mundial, la friolera de 150 millones de dólares según algunas webs especializadas, manteniéndose aun en cartelera.


        De hecho, ha sido el mejor estreno de toda la saga. Con solo el primer fin de semana, la película ya había recuperado más del doble de su presupuesto, algo poco habitual en el cine actual, y que confirma que el “tirón nostálgico” sigue funcionando, aunque ya os adelanto que la película, a pesar de ser entretenida, tampoco me ha parecido para tirar muchos cohetes.

        Tiene su interés en el hecho de que repiten viejas glorias, hay guiños para aquellos espectadores que hayan visto las anteriores entregas, pero el cuchillo y la máscara prevalecen, una vez más, en este slasher comercial.

        Dirigida por Kevin Williamson, creador original de la saga, esta entrega supone, fundamentalmente, recuperar a viejas glorias (como os decía anteriormente), para enfrentarse a un tipo que se suponía que estaba muerto, o realmente lo está, pero no así su legado, su espíritu, encarnado esta vez por una serie de gente que está muy mal de la tarra, y que no se tomaron el tranquimazin cuando tenían que hacerlo.


        Dentro del reparto, tenemos a Neve Campbell, que vuelve por sus fueros, tras su ausencia en la sexta entrega por disputas salariales, que se han dejado de lado en esta ocasión. Lo que viene a significar que le han pagado lo que quería. Y, de hecho, el regreso de Neve Campbell fue uno de los grandes reclamos de esta séptima entrega.

        Vuelve, igualmente, Courteney Cox, que ya estuvo en la sexta entrega, la de 2023 también, y que retoma su papel como Gale Weathers, consolidándose como el personaje más constante de la saga, una auténtica momia… Dentro de la saga, quiero decir, que no se me entienda mal.

        Y se incorpora Isabel May, como nueva generación que debe enfrentarse a los cuchillos toledanos de Ghostface.


        Pero… ¿Qué nos vamos a encontrar en esta nueva entrega de “Scream”?

Pues han pasado años desde la última masacre, y Sidney Prescott ha logrado construir una vida aparentemente tranquila lejos del horror, en compañía de su hija, Tatum Evans, llamada así por la antigua amiga de Sidney, Tatum, desvivida por Ghostface.

Sin embargo, contra todo pronóstico, tenemos la aparición de un nuevo Ghostface en su pequeño pueblo, que desata una cadena de asesinatos, donde el cuchillo toledano es el gran protagonista, que parecen reproducir patrones del pasado.

La diferencia esta vez es personal: La hija de Sidney, Tatum, se convierte en objetivo directo del asesino, pero no por ello Ghostface va a hacer ascos a la hora de apuñalar a todo lo que se cruza en su camino, más que nada actores de treinta haciendo de adolescentes, ya que sería una falta grave de respeto hacia el personal.


A medida que la violencia escala, se revela que el culpable no actúa por simple imitación, sino como parte de un plan obsesivo por reescribir la historia de la saga.

No tenemos a un solo Ghostface, sino a todo un clan de imitadores y locos de atar que quieren mantener vivo su legado, supongo que, porque esto de asesinar a cuchilladas disfrazado podría traer turismo al pueblo, o porque simplemente se aburren, o porque son gringos, vete a saber.

En la batalla final, tanto Sidney como Tatum, madre e hija, deberán enfrentarse a los desenmascarados Ghostfaces, que ya forma parte de la tradición familiar, e intentar sobrevivir a esta nueva prueba para que pueda haber una octava parte, que me barrunto que habrá dado el exitazo económico en taquilla.


En definitiva: Película entretenida, que recupera la esencia de la saga, pero que a pesar de los guiños para aquellos espectadores que ya conocían la saga, la verdad es que aporta poco al conjunto total. No revoluciona y riza el rizo con su narrativa, pero sales de la sala de cine, después de sus casi dos horas, y te dices: Pues bueno, pues vale, a ver qué tengo hoy para cenar… Esto de dar cuchilladas atrae mucho a la gente, es el morbo en estado puro. Por cierto, no esperéis escenas post-créditos ni nada parecido. De nota le doy un 5.

jueves, 27 de noviembre de 2025

Black Phone 2 (2025)

 

La buena, exitosa historia que nos planteaba la película “Black Phone”, y la recaudación millonaria que obtuvo, que eso también tiene mucho que ver, trajeron durante este 2025 una segunda película de una saga que va camino de convertirse en saga como siga así la cosa.

“Black Phone 2”, dirigida nuevamente por Scott Derrickson y coescrita con C. Robert Cargill tiene un metraje ligeramente más largo que la primera parte, cose muy bien con la primera parte (hay muchos guiños a la primera película, tanto en frases como en acontecimientos), y el rollo sobrenatural telefónico se multiplica por tres, pero está muy bien porque profundiza en las secuelas traumáticas de los acontecimientos de la primera película en los dos hermanos que la protagonizaron, Finney y Gwen Blake, a través de un nuevo escenario, cuatro años después, en 1982, y con un campamento en Las Montañas Rocosas como escenario.


Pensábamos que nuestro villano estaba muerto y enterrado, pero no, vuelve del más allá, y lo hace en parte con un rollo que me ha recordado a Freddy Krugger y su manía por aparecer en sueños, o más bien, pesadillas.

    “Black Phone 2”, al igual que su predecesora, lo volvió a petar en cuanto a recaudación. Con un presupuesto de 30 millones de dólares, la recaudación mundial ascendió a los 131 millones de dólares, algo menor que la primera película, que con un presupuesto de 16-18 millones logró 162, pero aún así es una buena cifra, ¿no creéis?


En cuanto a la narrativa, como os digo, se sitúa cuatro años después de la primera película. Finney Blake es el único superviviente del asesino en serie conocido como “The Grabber” (que vuelve a estar interpretado por Ethan Hawke), y que en esta ocasión va a tener un buen puñado de escenas de acción al contrario que en la primera parte, que era más estático. Finney vive marcado por los acontecimientos, y suele ser señalado por ello.

De repente, Gwen, que vivía una vida más o menos tranquila, vuelve a tener visiones y sueños inquietantes que le muestran asesinatos antiguos de chavales jóvenes, enlazados con un campamento de invierno llamado Alpine Lake Camp, donde su madre (que creíamos muerta en circunstancias misteriosas) había trabajado como monitora.

Deciden entonces Finney, Gwen y su amigo Ernesto (hermano de una víctima del Grabber, Robin Arellano) viajar al campamento, con una buena nevada mediante, y al llegar, los sucesos paranormales comienzan a repetirse, y a intensificarse.


Allí descubren que hay una serie de almas en pena que no han encontrado la paz tras la muerte, y los que se les ha juntado el propio Grabber que busca venganza, atacando, sobre todo, e insistentemente en esta ocasión a Gwen, que es la que tiene los poderes de las visiones y los sueños, aunque pronto van a encontrar en las almas telefónicas, una ayuda inesperada y vital para acabar una vez más con Grabber en una batalla épica, singular y sin igual…

 En esta ocasión, pues, el peso protagonista bascula más hacia Gwen que hacia Finney, y aunque él repite el rol de ser el interpelado en las llamadas telefónicas, ella podría decirse que lo adelanta en los quehaceres sobrenaturales. Importantes las apariciones breves y estelares del hermano de Grabber y su clásica hacha embutida en el cráneo, y el papá Blake, que parece haber dejado el alcohol. 


    Entre las curiosidades, os puedo contar que “Black Phone 2” utiliza dos formatos diferentes en su filmación, principalmente para que diferenciemos cuando estamos en un sueño o visión, y cuando estamos viviendo la realidad: Por un lado, filmación en Super 8 con grano grueso para sueños y visiones, muy rollo de tipo “Stranger Things”; Por otro lado, en digital SONY VENICE 2 en 8.6K de alta resolución para la realidad. Por cierto, buscad precios de estas cámaras de alta resolución, lo vais a flipar.

El rodaje principal comenzó en Toronto y alrededores (Ontario, Canadá) en noviembre de 2024, bajo el título y finalizó en enero de 2025. Según algunas webs, se manejó el título de “Mysterium” para esta secuela, pero se desestimó.

El actor Miguel Mora, que en la primera parte interpretaba a Robin Arellano (una de las víctimas del Grabber), en esta secuela retorna como Ernesto (el hermano de Robin). Un giro curioso que incorpora continuidad de personajes en roles distintos. A mi me ha parecido una de las cosas más curiosas de la película, esta reutilización descarada de actores en otros roles. Ojo, no es criticar, es referir. Por cierto, no conozco más películas de este actor.


        Haciendo una breve comparativa con la primera parte: En la primera película, como os decía, el foco era Finney Blake como joven de 13 años capturado por el Grabber, encerrado en un sótano insonorizado, que utiliza un teléfono negro para comunicarse con las víctimas anteriores del asesino, algunos de ellos amigos y conocidos. No era un terror de sustos ni de chillidos, era un terror claustrofóbico, centrado en un solo escenario y un solo eje: Escapar.

        Ahora, en esta segunda parte, se amplía el escenario —pasamos de la casa/sótano al campamento aislado, el lago helado, la nevada— y el conflicto ya no es solo escapar, sino curar heridas, afrontar el trauma, proteger al hermano/hermana y cerrar un ciclo. Aquí se abre más la narrativa en ese aspecto, pero también es más densa.


        En cuanto a tono: la primera apuesta más por el terror clásico y la tensión con pocos elementos sobrenaturales añadidos, las llamadas de teléfono; la segunda entra con más visuales de terror sobrenatural, sueños, visiones, poderes de los espíritus, lo que la hace algo más ambiciosa, más increíble, y busca con más descaro el impacto visual y emocional en el espectador.

    La edad de los protagonistas, que sean más mayores, su evolución, y el giro hacía una Gwen que toma el relevo de su hermano en la lucha contra Grabber, es algo que añade madurez a la película, aunque no estoy seguro que guste en su computo total a los espectadores. El final, por cierto, es bastante emotivo, con una última llamada de teléfono en la que es ella la que atiende a dicha llamada.


De nota, le voy a dar un 5,5. El factor sorpresa de la primera película ha desaparecido, y a pesar de haberme entretenido, he encontrado algunas partes y escenas con un desarrollo predecibles.

Por cierto, en algunas webs españolas se dice que no hay confirmación para una tercera entrega de momento, pero en otras gringas ya se habla de que está más que asegurado. Si la hubiera, os la contaremos desde aquí…

lunes, 24 de noviembre de 2025

The Black Phone (2021)

 

The Black Phone es un thriller sobrenatural dirigido por Scott Derrickson (con guion suyo junto a C. Robert Cargill) y basado en un cuento corto homónimo de Joe Hill publicado en 2004. Estrenada en festivales en 2021 y lanzada comercialmente en junio de 2022, la película combina el terror clásico de secuestro de adolescentes por el típico tipo disfrazado mal de la cabeza con elementos sobrenaturales — voces del más allá que ayudan a la víctima secuestrada por este loco de turno—, consiguiendo algo entre suspense, terror flojito y cierto tufillo a fábula oscura, a rollo ochentero de pandillas de niños secuestrados y asesinados sin llegar a ser un slasher a la usanza. Lo interesante es que el elemento sobrenatural está a favor de la víctima, a través de un teléfono del año de la polka, y no a favor del asesino.

Como zumbado tenemos a Ethan Hawke, que no lo hace mal, aunque tampoco es para tirar cohetes, ya que se pasa toda la película con una máscara, y en su hora y casi cuarenta minutos de metraje vamos a disfrutar de un ambiente, de un escenario, muy bien conseguido, da el aire setentero, principios de los ochenta a la perfección.


The Black Phone se produjo con un presupuesto relativamente contenido, estimado entre 16 y 18 millones de dólares. Frente a ese coste, la película fue un éxito comercial notable: recaudó $162 millones a nivel mundial, demostrando que la historia es más o menos buena y está bien estructurada, y tejida, el público responde

La narrativa sigue a Finney Shaw, un chico tímido de 13 años que vive en los años 70 y sufre el bullying en la escuela, y tiene que aguantar a un padre alcohólico en casa.


En el barrio, algunos compañeros suyos de instituto han sido raptados y la policía da palos de ciego sin encontrarlos. Un día le toca a él. El tipo con una máscara y un sombrero de copa lo encierra en un sótano insonorizado, y no está muy claro qué es lo que quiere hacer con él exactamente más allá de cargárselo.

En el sótano hay un viejo teléfono negro, aparentemente sin funcionamiento, pero pronto comienza a recibir llamadas que resultan ser los espíritus de los chavales asesinados por el zumbado que le ha secuestrado, que comienzan a darle pistas para sobrevivir. Todas las llamadas son a cobro revertido.


También se aparecen en la forma que fueron asesinados, por lo que lo sobrenatural juega a favor de la víctima, y el asesino parece estar más perdido que “el barco del arroz”.

De manera paralela, su hermana pequeña Gwen, que ve visiones en sueños, lo localiza en uno de ellos y pone a la policía a investigar la casa donde está su hermano secuestrado.


Os cuento un par de curiosidades:

  • Como os he comentado, la historia original es un cuento corto de Joe Hill pero se añadió subtramas y profundizando en los personajes— manteniendo el núcleo sobrenatural y la idea del teléfono como vínculo entre víctimas.
  • Aunque la película está ambientada en los años 70, el rodaje cuidó el detalle: vestuario, coches, neones y paleta de color ayudan a situar la época y a potenciar la atmósfera. Y creo que este es uno de sus puntos fuertes desde luego.
  • Está producida por Blumhouse (famosa por producir terror de bajo presupuesto con buen retorno económico), y tuvo un recibimiento bastante destacado en las presentaciones de festivales de terror entre 2021 y 2022.

The Black Phone funciona bastante bien, y me ha entretenido, porque mezcla el terror sobrenatural, con la eficacia del nene para mantener las formas, que parece débil, pero por pura supervivencia evoluciona, y también con ayuda de los entes telefónicos.

Hay guiños muy buenos, como que se nombre alguna película de terror clásico como “La Matanza de Texas”, pero a su vez huye del gore, de los hectolitros de sangre, y creo que se queda corta a la hora de mostrarnos más del asesino, del que apenas vamos a conocer cosas de su pasado, de los objetivos que se plantea, el rollo de la máscara, la presencia de su hermano… Además, me ha gustado mucho el rollo ochentero, y la narrativa a ratos parece una aventura gráfica antigua, o un libro-juego, en la que los espíritus le van dando pistas y claves sobre como actuar para llegar a un buen fin. Lo dicho, me ha gustado. De nota le voy a dar un 6.

jueves, 13 de noviembre de 2025

Terrifier 3 (2024)

 

         Dicen que no hay dos sin tres, y le ha tocado ahora el turno, a la última, de momento, entrega de la franquicia “Terrifier”, que nos trae una nueva y trepidante aventura gore de nuestro querido icono del terror, Art the Clown, en una película, que, os tengo que confesar de entrada, me ha parecido entretenida, pero posiblemente la menos interesante de las tres, a pesar del presupuesto de dos minolles de dólares, sus dos horas de metraje, y volver a tener al volante a Damien Leone como director, guionista y mil cosas más, y a Phil Falcone también nuevamente, como productor ejecutivo.

        Con “Terrifier 3” dieron la campanada definitiva. Recaudaron 90 minolles a nivel mundial, y consolidaron la franquicia como una de las más exitosas dentro del género de terror de la última década, llegando a usar en esta ocasión efectos especiales de lo mejorcito del mercado, y catapultando a la saga a una nueva versión, que, previsiblemente, se estrenará en unos meses, durante el casi inminente 2026, y que, al parecer, concluirá la saga definitivamente explicándonos el origen de nuestro payaso inmortal y su afición por las cosas punzantes y afiladas.


        Si anteriormente Halloween era la fiesta que desataba la locura criminal de Art, en esta ocasión nos trasladamos a las Navidades como telón de fondo de nuestro slasher, donde Art añadirá, por primera vez, aparte de los adolescentes típicos y comunes del slasher, nenes muy jóvenes a su lista de víctimas brutales.

        En la narrativa, Sienna Shaw intenta rehacer su vida después de la batalla final contra Art, su capacidad mental está al límite, ve apariciones y se ha separado de su hermano, yéndose a vivir con la familia de una tia suya donde parece no llegar a encajar.


Por su parte, tal como vimos en las imágenes finales, post-créditos, de la película anterior, Art ha renacido, parido por la horrenda Vicky, que le va a acompañar en esta ocasión en sus crímenes. Olvidaros de la nena payaso terrorífica de la segunda película, porque no vuelve a aparecer.

        Así que empezamos donde lo dejamos, algo que me gusta mucho de las tres películas, su capacidad para la continuación y el nexo narrativo que se gasta.

A las primeras de cambio, vemos caer en combate a Chris Jerico, y a Art recuperar su cuerpo decapitado y comenzar a hacer de las suyas.

Una de las curiosidades narrativas es que Art parece querer interpelar con algunas de sus futuras víctimas, como sucede con los clientes de un bar, aunque siguiendo su riguroso silencio como marca personal de la casa.


        Mientras que Sienna debe luchar contra su propia mente, y con la nueva aparición de Art. La historia parece seguir un patrón parecido a la segunda película en este aspecto. Art comete sus crímenes random aquí y allí, pero el destino siempre le lleva a un enfrentamiento contra Sienna, que en esta ocasión no llega a la épica de aquella vez, aunque siga poseyendo su espada mágica anti-payasos asesinos.

        En lo demás cumple con su ración de cortes, puñaladas, tiros (que es el estilo rápido de Art para acabar con determinadas situaciones que se alargan), desmembramientos, vísceras por doquier y hectolitros de sangre, con la participación estelar de una motosierra que le encantaría a Milei por su eficacia.


        Y aún así, no me ha llegado a convencer del todo. Dándome la sensación por momentos, de estar viendo una sucesión de secuencias unidas sin demasiado tino en ocasiones. Es cierto que es cruda, pero rizar el rizo no le sale del todo bien en esta ocasión a Leone, en mi opinión, y a pesar de tener un gran número de guiños, (entre ellos, por ejemplo, que una mujer en un bus, en los minutos finales, esté leyendo un libro titulado “El Noveno Círculo”, que casualmente es el corto de 2008, donde hace su aparición por primera vez Art, y donde inicia su carrera como payaso asesino), y referencias a las películas anteriores… No la veo despegando al 100%.

        No tiene mala banda sonora, incluso tiene alguna canción interpretada por la Filarmónica de Praga, al igual que no tenía mala BSO la segunda película, algo que se me pasó citar en su momento. Interpretaciones aceptables, aunque creo que disfrute más y me gustaron más la primera y la segunda película, pero por entretenida, a “Terrifier 3” le daré un 5 raspado, y habrá que esperar a ver como concluye la franquicia.

sábado, 8 de noviembre de 2025

Terrifier 2 (2022)

 

Como me he comprometido a ver las películas de la franquicia Terrifier, después de la primera película, la del 2019, no os lo vais a creer, pero vino otra de 2022, titulada “Terrifier 2”, que aprovechó el éxito de la primera, y que he podido ver estos días.

“Terrifier 2” me ha gustado, ya lo adelanto, por su rollo ochentero, que ya se palpaba en la primera película, y por comenzar, precisamente, donde lo dejó la primera película, con nuestro Art the Clown destripando a un forense random.


Al frente de esta película de terror/slasher, de dos horas y veinte minutos de duración (recordad que la primera película duraba una hora y veinte minutos), y que incluye una larga escena post-créditos (protagonizada por un Chris Jericho en horas bajas, y superado en kilos), viene nuevamente Damien Leone, que aquí tenía unos pocos miles de euros más, y que firmó, no solo la dirección, sino el guion, el montaje y los cafés con 250.000 dólares de presupuesto que lograron con una campaña de crowfunding. Pensaron sacar 50 mil, y sacaron 5 veces más. Era 2020, y el Covid paró el rodaje durante casi un año y medio.

La jugada le salió bien a Damien Leone, otra vez, a pesar del Covid, y consolidó la franquicia con 16 millones de dólares de recaudación a nivel mundial, convirtiendo a Art the Clown en un nuevo icono de culto en el mundillo de terror, y en esta ocasión, a diferencia de la primera película, sin tetas de por medio.


        ¿Qué nos vamos a encontrar, qué nos ofrece en esta ocasión, nuestro amigo Art en “Terrifier 2”?

        Estamos en la morgue de Miles County, donde lo habíamos dejado en el final de la primera parte, y nuestro payaso asesino, se quita de encima sin mucha dificultad al forense. Resucitado misteriosamente, parece ser que es inmortal, y en ese aspecto me ha recordado a Freddy Kruger.


        Es la noche de Halloween, y se acerca a una lavandería publica para lavar su ropa. Un payaso asesino debe estar presentable, y ahí hace aparición una entidad, en forma de niña, disfrazada igual que él, que va a ser un personaje recurrente a lo largo de toda la trama, pero de la que no vamos a saber nada más allá de su amor incondicional por Art, y por el trabajo que este realiza.

        Tras una serie de asesinatos, el objetivo de Art se centra en los hermanos Shaw. Ella, Sienna, es una friki de Dragones y Mazmorras, del dibujo y del diseño, y prepara un disfraz de Ángel combativo realizado por ella misma, que fue diseñado por su padre poco antes de que este se quitara de en medio. El nene, Jonathan, es un admirador de Art, y quiere disfrazarse de él, algo a lo que se niegan en redondo Sienna y la madre de ambos.


        Pronto, tras algunos asesinatos, Art acaba en la casa de los Shaw, donde fácilmente se deshace de la madre, iniciando una lucha épica contra los hermanos, que tampoco parecen rivales para él, y, de hecho, llega a acabar con Sienna, al cual consigue una vida extra mágicamente, y ataviada como Xena, La Princesa Guerrera, tiene una lucha final contra Art, al cual llega a decapitar con un gladius romano que porta como espada de su disfraz.

        Antes de que aparezcan los títulos de créditos, y mientras se aproxima la escena post-créditos, las dudas y preguntas te asaltan: ¿Quién carajo es la entidad payasal infantil que acompaña a Art?, ¿Por qué resucita Sienna, por qué es tan idiota su hermano, sus amigos…?

        ¿Es Art the Clown una entidad inmortal, imposible de eliminar? Y, por último, tras ver la escena post-créditos: ¿Por qué Vicky, la chica desfigurada de la primera parte, pare la cabeza viviente de Art?


        En definitiva: “Terrifier 2” se presenta como una entretenida continuación de la primera película, con el triple de gore muy bien rodados en planos fijos en la mayoría de las ocasiones, para que no te pierdas detalles. A mí me ha encantado, porque me ha dado una sensación muy ochentera, con muy poco ordenador y mucho trabajo artesanal de maquillaje detrás de cada una de las escenas.

        Tiene un metraje exagerado, al que yo quitaría 20 minutos, ya que hay escenas en las que literalmente no pasa nada, concretamente, todo el rollo sueños, sobra. Correcta en cuanto a interpretaciones, aunque yo le hubiera dado más juego al personaje de rol de Sienna, y supongo que pensaron en “Terrifier 2” como una película de transición a algo más. Dato que podré confirmar, o no, cuando vea la tercera entrega. De nota le voy a dar un 5,5. No es recomendable para estómagos delicados, pero a mí me ha gustado.