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Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
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Un cómic impactante que mezcla horror, decadencia y una atmósfera asfixiante que atrapa desde la primera página. En esta obra, cada viñeta transmite tensión, misterio y una crudeza visual que deja huella. Si te gustan las historias oscuras, perturbadoras y cargadas de simbolismo, este cómic puede convertirse en una lectura inolvidable.
En este video exploramos su trama, estilo artístico, personajes y los elementos que hacen de Zona de Putrefacción una propuesta tan inquietante como fascinante dentro del mundo del cómic independiente y de terror.
De vez en cuando,
me gusta ver alguna película que sé que va a ser mala y predecible. Si, lo sé,
suena a masoquismo cinematográfico, pero hay que desconectar el cerebelo cada
cierto tiempo e “Hipnótico”, película estadounidense de 2021, es una de esas
producciones realizadas por Netflix, que es ideal para apagar todas las
neuronas.
Aún así… A pesar de qué no es una gran
película, de que se realizó en apenas un mes (entre febrero y marzo de 2021,
con la pandemia del COVID recién estrenada), y de que su hora y media de
metraje la vas a olvidar con extremada facilidad… A “Hipnótico” le reconozco
haberme entretenido una tarde-noche entera, haberme sacado alguna sonrisa por
alguna escena, casi alguna carcajada por lo absurdo de otras, y haberme dado cuenta
de que, su protagonista, la actriz y guionista Kate Siegel, no sé por qué, en
esta producción me ha recordado levemente a la youtuber Begoña Gerpe… Se dan un
aire.
Con dirección doble, de Matt Angel y
Suzanne Coote, dos tipos que suelen trabajar juntos, “Hipnótico” podrá llegar a
dormirte, si no tienes cuidado…
Para comenzar, al ser una película de
Netflix, no he logrado encontrar el presupuesto por ninguna parte, pero al
estar protagonizada por cinco actores contados en época de covid (de ahí
posiblemente que descartaran la utilización excesiva de extras), con escenarios
un tanto de papel-cartón, rodada (como os decía antes) en un mes, y usando los
exteriores típicos en la Columbia Británica canadiense de las producciones de
Netflix para sus películas baratas (Vancouver y Port Moody, concretamente), que
coinciden con las de Antena 3 a la hora de la sobremesa… Su presupuesto debió
ser bajo.
En la historia de este thriller
psicológico, tenemos a Jenn, una mujer que viene de perder un bebé, y que a la
postre significó el final de su relación con un tipo que es muy alérgico al
sésamo.
En una fiesta en casa de unos amigos
comunes, la pareja que organiza la fiesta le habla de un prestigioso y
misterioso hipnoterapeuta, el Dr. Meade, que hace magia con sus pacientes,
todas mujeres, y les ayuda a desbloquear sus problemas a través de la hipnosis
de manera casi milagrosa.
Jenn comienza a ir a las sesiones del
doctor, pero después de cada una de ellas, pierde la noción del tiempo, tiene
grandes lagunas mentales, y sus sueños parecen implantados, algunos de ellos
perturbadores con el Sr. Doctor, que incluyen recuerdos y comportamientos que
no son propios.
Tanto Jenn como la amiga que le había
recomendado al doctor, acaban en comisaria, hablando con un detective que
estuvo detrás del doctor, sospechando que había desvivido a tres mujeres tiempo
atrás, aunque no se encontraron pruebas que lo incriminaran.
El
Dr. Meade no solo hipnotiza, sino que controla completamente la mente de sus
pacientes, implantando órdenes y recuerdos falsos, los convierte en simples
zombis que reaccionan a su voz. Y, lo que es peor para nuestra protagonista, está
obsesionado con Jenn porque se parece a su esposa fallecida años atrás.
Su
plan es reprogramarla mentalmente para convertirla en su difunta esposa,
borrando su identidad, recreando a Jenn como era su esposa… Como si fuese una
computadora a la que le puedes cambiar la tarjeta gráfica.
Gracias
a nuestro obcecado detective, y a la “contraprogramación” implantada por otra
terapeuta, Jenn romperá la hipnosis del doctor… Bueno, los dos balazos que le
meten al doctor también ayudan algo.
El caso es que la idea que presenta la
película, en torno a la idea de la hipnosis y su utilización para fines un
tanto oscuros, no deja de ser interesante, pero a la hora de poner de pie la
narrativa, te tienes que llegar a reír con algunas situaciones que rozan un
poco lo vergonzoso. El tema de la psicoterapeuta contrarrestando al doctor,
metiéndole en la cabeza a nuestra protagonista un anti-virus, las órdenes del
propio doctor en plan “Duerme”, “Desvive” y mandatos similares… Si eso no os
parece delirante, junto a las cuchilladas, palizas y tiros que se lleva nuestro
detective de la policía de turno, que lo único que hace es recibir… ya es para
hacérselo mirar.
En fin… Ver, y olvidar, y, sin embargo,
seguro que después de cinco años de su estreno, tiene fans. De nota le voy a
dar un 4. Idea interesante, pero predecible como ella sola. No me preguntéis
por ella en una semana, por qué no sabré de qué me estáis hablando.
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Hace tres años,
en abril de 2023, comencé a comprar y a leer los cómics, “Saint Seiya. La
Odisea del Tiempo”, una colección de producción francesa, conformados por cinco
números, y que están siendo publicados en España por la Editorial Moztros.
Hoy os traigo la reseña del cuarto tomo
de la colección, titulado “Shiryu y la Furia del Dragón”, publicado el pasado
diciembre de 2025 en España, aunque yo no he podido leerlo, y disfrutarlo,
hasta hoy.
Comentaros
que este spin-off europeo, tuvo la bendición del mismísimo Masami Kurumada en
su día, y que viene de la mano de Jérome Alquié, dibujante francés, que, aparte
de esta serie, ha realizado en los últimos años un corto basado en la saga de
Hades (que podéis encontrar en Youtube, por cierto, y donde destaca un Shun
bebé con el pelo rubio), y el guionista Arnaud Collen, que demuestra una vez
más ser un gran conocedor de la serie, y que en estos cuatro tomos ha sabido
tapar, responder y resolver, algunas cuestiones sobre las sagas de Saint Seiya,
y dando protagonismo, no solo a los principales caballeros, sino también a los
secundarios de bronces.
Creo
firmemente, que esta “Odisea del Tiempo” (ya lo he comentado en anteriores
ocasiones, en las reseñas que le dediqué a los tres primeros tomos), es una
colección a tener muy en cuenta si eres fan de “Saint Seiya” porque te va a
sorprender desde el primer tomo.
En cuarto tomo, al igual que los
anteriores, nos vamos a encontrar un cómic de tapa dura, a todo color, de 56
páginas, una edición de gran tamaño (aprox. 19,5 x 28 cm), que, además de su
historia, aporta en sus páginas finales una lámina de Shiryu y el diseño de
seis armaduras, entre las que se encuentra la de Shaina de Ofiuco (yo la conocí
como Shaina de Cobra en su día, Jabu de Unicornio, y cuatro armaduras de las
Leptas, o guerreros de Chronos.
El cómic, al igual que los anteriores,
sigue la estética del cómic franco-belga, no es un manga convencional, y hay
que reconocerle a Jérome Alquié un dibujo espectacular, muy lineal, muy
detallado y detallista, siendo este tomo, visualmente, impresionante,
combinando el uso de viñetas de diferentes tamaños, algunas más pequeñas de lo
que mi vista alcanza a ver, pero desde luego… Fabulosas.
En
la narrativa, por si no conocéis estos cómics, os diré que estamos tras los
eventos del arco de Hades. Aunque Atenea ha triunfado, el coste ha sido caro,
muchos caballeros cayeron en combate y el equilibrio del mundo está roto. El
santuario está tocado, algo que va a aprovechar el Dios Chronos para construir
el llamado “Reloj del Apocalipsis”, un aparatejo con el que conseguiría dominar
todo el planeta, y capaz de alterar pasado, presente y futuro a su conveniencia.
Para completarlo necesita tres reliquias divinas: el tridente de Poseidón, la
espada de Hades y el cetro de Atenea.
Seiya
está fuera de combate, en estado vegetativo, aunque su espíritu está atado,
sostiene, la espada de Hades que las Leptas o Guerreros de Chronos ansían, y su
ausencia se nota en un grupo que necesita un liderazgo.
En
este cuarto tomo, el protagonismo recae en Shiryu, que consumido por la ira, la
desesperación y la aparente perdida de Seiya, deberá convocar su máximo poder
para enfrentarse a los guerreros de Chronos, proteger a Seiya y al santuario, e
intentar de paso que Seiya salga del estado en que se encuentra.
Estamos ante un tomo lleno de acción,
con un ritmo intenso, donde, aparte de Shiryu, algunos caballeros de bronce
secundarios, capitaneados por Jabu de Unicornio y Shaina de Ofiuco, tendrán
también su momento.
Lo mejor es sin duda el final del tomo,
que aparte de ser emocionante, le va a dar paso a un quinto tomo, que aún no
tengo, se supone que saldrá durante este 2026, y que me barrunto que será
espectacular.
Una historia, esta de “La Odisea del
Tiempo”, digna de la saga Saint Seiya. Yo os la recomiendo fehacientemente. Y recordad: Si los sueños se van, el cosmos te guiará.
Los fans de la
saga “Scream” están de enhorabuena. Este 2026 ha llegado una nueva entrega de
la franquicia, la séptima, y posiblemente, no la última dado los resultados
económicos que ha cosechado en el último mes y medio, desde que se estrenó esta
nueva película.
Y es que, estrenada el pasado 27 de
febrero, y con un presupuesto de 45 millones de dólares, la película ha
recaudado a nivel mundial, la friolera de 150 millones de dólares según algunas
webs especializadas, manteniéndose aun en cartelera.
De hecho, ha sido el mejor estreno de toda
la saga. Con solo el primer fin de semana, la
película ya había recuperado más del doble de su presupuesto, algo poco
habitual en el cine actual, y que confirma que el “tirón nostálgico” sigue
funcionando, aunque ya os adelanto que la película, a pesar de ser entretenida,
tampoco me ha parecido para tirar muchos cohetes.
Tiene su interés en el hecho de que
repiten viejas glorias, hay guiños para aquellos espectadores que hayan visto
las anteriores entregas, pero el cuchillo y la máscara prevalecen, una vez más,
en este slasher comercial.
Dirigida por Kevin Williamson, creador
original de la saga, esta entrega supone, fundamentalmente, recuperar a viejas
glorias (como os decía anteriormente), para enfrentarse a un tipo que se
suponía que estaba muerto, o realmente lo está, pero no así su legado, su
espíritu, encarnado esta vez por una serie de gente que está muy mal de la
tarra, y que no se tomaron el tranquimazin cuando tenían que hacerlo.
Dentro
del reparto, tenemos a Neve Campbell, que vuelve por sus fueros, tras su
ausencia en la sexta entrega por disputas salariales, que se han dejado de lado
en esta ocasión. Lo que viene a significar que le han pagado lo que quería. Y,
de hecho, el regreso de Neve Campbell fue uno de los grandes reclamos de esta séptima
entrega.
Vuelve,
igualmente, Courteney Cox, que ya estuvo en la sexta entrega, la de 2023
también, y que retoma su papel como Gale Weathers, consolidándose como el
personaje más constante de la saga, una auténtica momia… Dentro de la saga,
quiero decir, que no se me entienda mal.
Y se incorpora Isabel May, como nueva
generación que debe enfrentarse a los cuchillos toledanos de Ghostface.
Pero… ¿Qué nos
vamos a encontrar en esta nueva entrega de “Scream”?
Pues
han pasado años desde la última masacre, y Sidney Prescott ha logrado construir
una vida aparentemente tranquila lejos del horror, en compañía de su hija,
Tatum Evans, llamada así por la antigua amiga de Sidney, Tatum, desvivida por
Ghostface.
Sin
embargo, contra todo pronóstico, tenemos la aparición de un nuevo Ghostface en su
pequeño pueblo, que desata una cadena de asesinatos, donde el cuchillo toledano
es el gran protagonista, que parecen reproducir patrones del pasado.
La
diferencia esta vez es personal: La hija de Sidney, Tatum, se convierte en
objetivo directo del asesino, pero no por ello Ghostface va a hacer ascos a la
hora de apuñalar a todo lo que se cruza en su camino, más que nada actores de
treinta haciendo de adolescentes, ya que sería una falta grave de respeto hacia
el personal.
A
medida que la violencia escala, se revela que el culpable no actúa por simple
imitación, sino como parte de un plan obsesivo por reescribir la historia de la
saga.
No
tenemos a un solo Ghostface, sino a todo un clan de imitadores y locos de atar
que quieren mantener vivo su legado, supongo que, porque esto de asesinar a
cuchilladas disfrazado podría traer turismo al pueblo, o porque simplemente se
aburren, o porque son gringos, vete a saber.
En
la batalla final, tanto Sidney como Tatum, madre e hija, deberán enfrentarse a
los desenmascarados Ghostfaces, que ya forma parte de la tradición familiar, e
intentar sobrevivir a esta nueva prueba para que pueda haber una octava parte,
que me barrunto que habrá dado el exitazo económico en taquilla.
En
definitiva: Película entretenida, que recupera la esencia de la saga, pero que
a pesar de los guiños para aquellos espectadores que ya conocían la saga, la
verdad es que aporta poco al conjunto total. No revoluciona y riza el rizo con
su narrativa, pero sales de la sala de cine, después de sus casi dos horas, y
te dices: Pues bueno, pues vale, a ver qué tengo hoy para cenar… Esto de dar
cuchilladas atrae mucho a la gente, es el morbo en estado puro. Por cierto, no
esperéis escenas post-créditos ni nada parecido. De nota le doy un 5.
Como viene siendo
habitual en mí, llego a una serie como “Primal” con varios años de retraso, a
pesar de que se me venía recomendando desde hace mucho tiempo…
En un principio, pensé en verme del
tirón las Tres Temporadas que han salido hasta la fecha, sus treinta episodios
del tirón, pero tras una semana y media liado con sus diez primeros episodios,
he llegado a la conclusión de que sería mejor dedicarle a cada temporada una
reseña… Más que nada porque la Primera Temporada me ha parecido que lo merece.
Me ha gustado mucho, ya lo voy adelantando, y las siguientes, que aún no he
visto, podrían bajar la media, o quizás subirla más… No sé, aún no me he puesto
con la Segunda Temporada.
De todas formas, la Primera merece una
reseña, y por eso estamos aquí… ¿Qué es “Primal”? Pues una serie de animación creada
por Genndy Tartakovsky, que se estrenó en 2019 en Adult Swim. Consta de 10
episodios, cada uno con una duración aproximada de 20 a 25 minutos (con media
cercana a los 22 minutos), y donde nuestros protagonistas son un cavernícola y
un dinosaurio… Si, has oído bien, ¿A qué es un buen tándem? Pues no te
equivocas.
Estamos
en un mundo prehistórico brutal, donde vemos a todo tipo de seres matarse y
comerse mutuamente todo el rato. La piedad parece no tener cabida en este mundo
donde te pueden destrozar en milésimas de segundo.
Un
cavernícola llamado Spear pierde a su familia tras el ataque de unos
dinosaurios. Os tengo que decir que no sabía realmente su nombre hasta que no
lo busqué, porque en sus primeros nueve episodios, no se va a pronunciar ni una
sola palabra. Solo gruñidos, gritos y rugidos. En el décimo, nos vamos a
encontrar a una tipa calva que habla en un extraño y desconocido idioma, con
acento de Badajoz.
Poco después, el propio cavernícola presencia
una tragedia similar cuando una hembra de tiranosaurio, Fang, ve morir a sus
crías. Tampoco sabía el nombre de la tiranosaurio. ¿Tenían nombres los
dinosaurios? Vete a saber, porque en este colorido mundo, todo es posible.
Unidos
por el dolor, la perdida, y un vínculo inaudito y altamente improbable, crean
un dúo, sin un destino concreto, y comienzan a sobrevivir juntos, cazando,
luchando y encontrándose con todo tipo de monstruos.
Lo
curioso es el grado de complicidad, en todos los sentidos, que llegan a tener
el cavernícola y la dinosaurio. Y, es gracias a conexión, que logran
enfrentarse a otros dinosaurios, primates locos, epidemias zombis, vampiros
gigantes, brujas y fenómenos paranormales y sobrenaturales de todo tipo. El
cavernícola armado con su lanza de piedra, y el dinosaurio con sus potentes
fauces conformadas por 2300 dientes, colmillos y muelas del juicio del tamaño
de un Seat Panda.
No le busques en sentido histórico,
antropológico o arqueológico a la serie. Sencillamente no lo tiene, y creo que
tampoco lo necesita para transmitir sin una sola palabra, todo lo que te
cuenta.
Lo
interesante es como sobreviven estos dos a todo tipo de peligros, vicisitudes y
escenarios imposibles. Todo es movimiento, acción, y una naturaleza tan
colorida como violenta y gore, donde no van a faltar los hectolitros de sangre,
tantos, que seguro que habrán entusiasmado a más de un japonés cuando vio la
temporada. Los episodios son conclusivos, pero si es cierto que hay un par de
ellos que siguen una continuidad.
Y, cuando no hay rugidos ni gruñidos,
está el silencio, las miradas, los gestos, que funcionan muy bien todo el
tiempo. En el último episodio, se encuentran a una mujer calva, prisionera
escapada, que intenta hablarles, contarles su historia. Es el único episodio
donde vamos a oír hablar, aunque Spear no lo hará, no contestará, no sabemos si
por incapacidad, falta de interés o vete a saber.
Como
curiosidades os puedo contar que, a pesar de que ya han pasado varios años de
su estreno, su presupuesto sigue siendo un secreto insondable. También conviene
destacar que la primera temporada se emitió en dos bloques: cinco episodios en
2019 y otros cinco en 2020, lo que generó una especie de “pausa narrativa” que
aumentó la expectación.
A
nivel técnico, la animación fue muy elogiada por su uso expresivo del color y
la violencia gráfica, poco habitual incluso en producciones adultas de
animación televisiva. La serie combina influencias del cine mudo, el cómic y la
pintura (entre expresionista y fauvista, diría yo), creando un estilo único, y
bastante original. Salvando, y mucho, las distancias, algunas cosas me han
recordado a Conan.
En definitiva: Una primera temporada que
me ha quitado el hipo, y me ha tenido una semana y media enganchado desde el
primero hasta el último episodio. Es de lo más recomendable, a mí me ha gustado
mucho, tanto que le voy a dar un 7 de nota. Ahora vamos a por la Segunda
Temporada.
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Es un verdadero
placer presentar, una vez más, un cómic bélico de Antonio Gil. No sé cuántas
reseñas le habré dedicado a los cómics de Antonio Gil, creo que alrededor de la
docena, quizás más… Vete a saber, perdí la cuenta, pero alguna vez he comentado
que nadie te dibuja la historia en cómic como Antonio Gil.
Dibuja aviones que quitan el hipo, y
además, es una enciclopedia viviente, algo que demuestra en cada cómic que
publica.
En esta ocasión, le ha llegado el turno
al cómic “Lydia Litvyak”, sexto tomo que nos trae Cartem Cómics, dentro de su
colección “Historias de la Guerra”, publicado en este pasado febrero de 2026, y
el tercero dentro de la colección del propio Antonio Gil.
Nuestro autor abrió la veda con los dos
primeros tomos, comentados por aquí (tanto por el blog como por el Canal), que
fueron los títulos “Richard Halsey Best”, centrado en la Guerra del Pacífico, y
“Hans-Joachim Marseille. La Estrella de África”, donde nos desplazamos al
frente del norte de África. En esta ocasión le ha tocado el turno a una piloto
soviética de la Segunda Guerra Mundial: Lydia Litvyak
La colección, ya aprovecho para decirlo,
es una verdadera gozada para aquellos, que, como a mí, nos encanta el cómic
bélico. Hay que agradecerle a Cartem Cómics que nos traiga cómics como estos,
donde se recuperan episodios, personajes y acontecimientos olvidados de la
historia bélica. Yo, personalmente, los disfruto mucho, porque te crees que
sabes todo sobre la Segunda Guerra Mundial, y estos cómics son bofetadas de realidad,
que recuperan una memoria que no debería perderse.
El cómic es un tomo autoconclusivo, como
el resto de la colección, con un formato de álbum europeo, cartoné (tapa dura),
con 56 páginas a color, donde te vas a encontrar una cuidada edición, con un
dibujo espectacular y con extra histórico final, que es una verdadera
maravilla: Por un lado, notas relacionadas con nuestra protagonista, la lista
de victorias aéreas de Lydia Litvyak, y sus condecoraciones, y un dibujo de
ella misma y su avión.
Y
por otro lado, un dosier histórico complementario, que viene de la mano, en
esta ocasión, del Doctor en Antropología e Historiador Aeronáutico, Carlos
Lázaro Ávila, que aparte de la rigurosa documentación, aporta una serie de
fotografías relacionadas con la protagonista y el contexto histórico donde nos
movemos.
En
la narrativa, vamos a conocer a Lydia Litvyak —conocida como la “Rosa Blanca de
Stalingrado”—, conocida de esta manera porque supuestamente llevaba una rosa
blanca, en otras versiones, un lirio blanco, dibujado en el fuselaje de su
avión.
La
vida de Lydia tuvo mucho de película, de folletín y de propaganda soviética, y
la historia juega con estos elementos.
Pierre,
un periodista/escritor que investiga su vida, acaba dando con una anciana rusa,
que, desde su retiro suizo, entre montañas, le corrige en los aspectos que él
está equivocado respecto a la vida de la piloto soviética de la Segunda Guerra
Mundial. Él ha caído en sus publicaciones, en tópicos y medias verdades, y la
abuela le cuenta la historia de Lydia, y como aquella joven veinteañera se hizo
un hueco en un mundo dominado por los hombres, para primero aprender a volar, y
posteriormente a combatir sobre el cielo ruso plagado de cazas y bombarderos
alemanes.
La
abuela va derrumbando mitos ante el escrito sobre la piloto, y no solo se mueve
en el terreno bélico, también en el sentimental, a través de los recuerdos de
aquella época. Vamos a conocer a otras pilotos de cazas soviéticos, y el
escenario principal se mueve en torno a Stalingrado, en lo más crudo de la
encarnizada lucha entre alemanes y soviéticos, donde morían tanto en tierra
como en el aire.
Por eso, os digo que tuvo una vida de
película. Vemos su pasión por volar, la llegada del amor en el propio frente de
guerra, la pérdida, el estrés emocional y la madurez de un personaje que acabó
encontrando la muerte tempranamente, dándose por desaparecida en combate, lo
cual llegó a crear nuevos mitos (en algunos de ellos, incluso como traidora a
la madre patria), aunque sus restos fueron encontrados a finales de los setenta,
restituyendo su historia y su memoria.
Se le atribuyeron siete derribos en
menos de un año, y su historia, que yo no conocía, me ha servido mucho para
interesarme más por el papel que tuvieron las mujeres como pilotos en el bando
soviético durante la Segunda Guerra Mundial. Ya conocía algunas historias, pero
no ésta.
En
definitiva: Yo tengo debilidad por los cómics bélicos de Antonio Gil, y solo
puedo recomendarlo fehacientemente. Su dibujo, su historia, su enfoque, y hasta
su final un tanto ambiguo, me han parecido fantástico. El remate del dosier
histórico es igualmente fabuloso. Tenéis que leerlo, este y todos los de la
colección. No defraudan, y encima son rabiosamente didácticos. ¿Se puede pedir
más? A por ellos.