… Os comento… Dando vueltas por Amazon Prime Video, me he encontrado con “Una Jugada Maestra” (cuyo título original en inglés es How to Make a Killing), un largometraje de este 2026, británico-francés, una comedia negra y thriller psicológico dirigido, escrito y producido por John Patton Ford, que seguramente también se hizo cargo de llevar los cafés al set de rodaje…
“Una Jugada Maestra”, a pesar de no ser una película muy original en su historia, en su narrativa, me ha hecho pasar una tarde entretenida, con un metraje, concretamente de una hora y cuarenta y cinco minutos…
Y digo que no es muy original porque viene a ser la vieja historia de familias ricas, millonarias, codiciosas y egoístas, donde lo que prima es la pasta, en este caso una herencia de varios millones de dólares, y con un matiz de venganza familiar de fondo… Sabes a donde va, y por los caminos que va a tirar, y no es que seas adivino cuando lo vas viendo, es que no queda otra…
Rodada en Ciudad del Cabo (Sudáfrica), y con un presupuesto estimado en unos 15 millones de dólares y una recaudación global que rozó, aunque no llegó, a los 22 millones, se estrenó en Estados Unidos el pasado 20 de febrero, llegando a España el 15 de mayo de 2026. ¿Hablamos de ella? Venga, vamos a ello…
Como protagonistas tenemos a Glen Powell como Becket Redfellow, que además de actuar, el tipo se involucró como productor ejecutivo... Tenemos a Margaret Qualley (Julia), que si sumas todo su metraje, no va más allá de los seis o siete minutos, a pesar de que parece estar más tiempo en pantalla… Tenemos a Jessica Henwick (Ruth), Topher Grace (el pastor Steven)... Y tenemos al veterano Ed Harris como el abuelo Whitelaw Redfellow, que aquí hace de Final Boss, y que, como en el caso de Margaret Qualley, si juntas todas sus apariciones, te dan un total de poco más de cinco minutos, pero cuando sale… Se nota, y además, protagonizando una batalla épica contra su nieto, recortada en mano… Espectacular Ed Harris, oigaaaa.
Pero, ¿Qué nos vamos a encontrar en la narrativa? El relato adopta una estructura de crónica criminal retrospectiva. Nuestra historia comienza con Becket Redfellow confesándose ante un sacerdote en prisión mientras espera su ejecución. Mediante extensos flashbacks, descubrimos que Becket es un joven de clase trabajadora que fue repudiado e injustamente desheredado por su millonaria, riquísima familia desde que nació.
De hecho, antes del minuto diez de metraje, sus padres se han conocido, lo han tenido a él y han fallecido.
Al enterarse de que una colosal fortuna familiar de millones y millones de dólares podría pertenecerle, salvo por la curiosidad de que él es el octavo en la línea sucesoria, y un perfecto desconocido para la familia que lo repudió, a él y a su madre… Decide hacer algo al respecto…
El tipo diseña un retorcido plan enfocado en eliminar sistemáticamente a los siete parientes directos que lo separan del dinero, camuflando los homicidios como trágicos e ingeniosos accidentes. Algunos son más elaborados que otros, a los que apenas se les dedica un minuto para explicarlo, y por el camino, a lo largo de la trama, Becket se debate emocionalmente debido a un complejo triángulo amoroso: por un lado está Ruth, su novia actual (ex de un primo suyo artista), y por el otro Julia, su primer amor que está casada con tipo arruinado, y que lo usa continuamente, y de hecho, va a ser quien lo mande a la cárcel y la sombra que todo lo sabía. Una tipa peligrosa y poco de fiar, aunque al final, nuestro protagonista se libra de la pena de muerte, de la cárcel, y se queda con la chica…
Como curiosidades, os puedo comentar:El guion escrito por John Patton Ford estuvo atrapado en Hollywood durante más de una década.Apareció originalmente en la prestigiosa Black List de 2014 (la lista de los mejores guiones no producidos) bajo el título Rothchild. En 2019 se anunció un proyecto totalmente distinto para dirigirlo con Shia LaBeouf y Mel Gibson como protagonistas, pero el plan colapsó antes de filmarse.
Hubo un Baile de títulos: Durante las subsiguientes etapas de preproducción y rodaje en 2024, el largometraje pasó a llamarse temporalmente Huntington. No fue hasta finales de noviembre de 2025 cuando el propio Glen Powell confirmó a la prensa internacional que la distribuidora decidió cambiar el título de forma definitiva a How to Make a Killing.
Hay una inspiración en el cine clásico: La base argumental de la historia está inspirada directamente en el clásico británico de comedia negra de 1949 Ocho sentencias de muerte (Kind Hearts and Coronets), dirigido por Robert Hamer. Esa película, a su vez, adaptaba la novela de 1907 Israel Rank: The Autobiography of a Criminal.En la clásica cinta de 1949, el legendario actor Alec Guinness hizo historia cinematográfica al interpretar él mismo a ocho miembros diferentes de la familia aristocrática víctima de los crímenes. Para la versión de 2026, el director John Patton Ford optó por una estrategia realista: descartó el uso de un solo actor polifacético y contrató a intérpretes individuales bien diferenciados. En definitiva: Como os decía al principio, película entretenida, para pasar la tarde, pero sin tirar demasiados cohetes en la plaza del pueblo. A mi, lo que más me ha gustado es ver a Ed Harris metiendo cartuchazos a diestro y siniestro. Le doy un 6 de nota.




































