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domingo, 7 de junio de 2026

Métodos Violentos (2025)

      

         ¿     Hasta dónde llegarías si el negocio de tu propia familia destruyera lo único que amas?... Ya te lo digo yo... Podrías llegar muy lejos, quizás, demasiado lejos... Olvídate de los finales felices de Hollywood. Hoy vamos a analizar 'Métodos Violentos', un thriller tan crudo, tan real, que yo me he llegado a creer que estaba basado en hechos reales, y que no va de mi Extremadura Profunda, sino más bien de la Yanquilandia profunda... Una historia de familias divididas, enfrentadas, y donde las cosas se resuelven a cartuchazos limpios, entre hermanos, primos, y todo lo que se cruce. 

      “Métodos Violentos” viene dirigida por John-Michael Powell, que lleva una decena de películas realizadas y al cual no conocía hasta la fecha, y protagonizada por Billy Magnussen, que quizás recuerdes de películas como “Sin Tiempo para Morir”, “Aladdin” y “Noche de Juegos”, y Alexandra Shipp, que recordaba vagamente de haberla visto en “Barbie”.

 

       El caso es que “Métodos Violentos” se estrenó el pasado mes de diciembre de 2025, con un presupuesto de 5 millones, pero ha llegado a las plataformas hace un par de semanas, concretamente a Amazon Prime, que es donde yo la he visto, Movistar+ y Rakuten TV... Y viene con un metraje de una hora y cincuenta minutos, duración a la que yo le quitaría veinte minutos sin pestañear, y ganaría en ritmo, en intensidad narrativa, y no perdería la esencia de thriller campestre rural de caza mayor, de los bellos y bucólicos paisajes de las montañas de Arkansas y de los bosques de Ozark... 

     Pero... ¿De qué va? ¿Qué te puedes encontrar en la narrativa de “Métodos Violentos”? Pues en un principio, la película te cuenta un rollo sobre una familia, los Frost, dividida en dos ramas enfrentadas, una historia de delincuencia y de tráfico de polvos blancos, con guerra civil incluida... Antes de meterse en faena, todo eso a través de textos, y aquí he llegado a dudar si la película está basada en hechos reales, pero ya os adelanto de que no. Hubiera sido muy heavy, aunque también es cierto que la realidad suele superar a la ficción, y yo ya me espero cualquier cosa. 


      Después ya nos presentan a Lucas Frost, un tipo tranquilo y honesto que intenta desesperadamente romper con el legado criminal de su propia sangre, que son, como os digo, los mayores traficantes de cocaína de la región. Su objetivo es construir una vida pacífica y honesta al lado de su prometida, Emma, y largarse incluso de allí, para poder criar a sus futuros hijos sin movidas. 

      Sin embargo, el destino se tuerce cuando un primo suyo comete un atraco a mano armada y se cargan a Emma que andaba por allí. Esto desencadena una inevitable declaración de guerra entre las dos facciones de la familia. 


    Lucas, cuya madre es policía, se une a su hermano y comienza cobrando, recibiendo hostias, puñaladas y tiros, pero poco a poco comienza a cargarse a su propia familia, a sus primos, en su venganza, se ve obligado a abrazar los mismos "métodos violentos" que siempre rechazó... Y, al final, tenemos una relevación que la verdad que yo no me esperaba, y tenemos una escena final para quitar el hipo a tiros. 

      Como curiosidad, os puedo contar que, para potenciar la atmósfera fatalista y sombría de la obra, el director obligó al equipo a rodar en zonas boscosas de los Ozarks con iluminación natural y climas grises reales, limitando el uso de efectos digitales en postproducción. La verdad es que lo logra porque el ambiente es opresivo a ratos. Y parece como si el propio paisaje sea participe de la historia. 


    En definitiva: Buena película, aunque peca de excesivamente larga... De hecho, tarda en meterse en faena, y después hay partes en las que se ralentiza. Un buen corte de 20 minutos, aquí y allí, lo resolvería y ganaría en ritmo narrativo. Aun así, merece la pena su visionado. Grandes actuaciones, Billy Magnussen se sale, y no me lo esperaba en este papel tan dramático. De nota, yo le pondría un 6,5. Creo que “Métodos Violentos” es otro ejemplo de cine independiente, con una buena historia de venganzas, con un final sorpresivo, una de esas películas que Hollywood no se atreve a hacer... Creo que te gustará, ya me dirás qué te pareció. 

miércoles, 3 de junio de 2026

¿Por qué decepciona "Las Damas Primero"? La última comedia de Sacha Baron Cohen...

  

                 ¿Qué pasaría si Borat se despertara en un mundo gobernado por mujeres? Pues que le daría un auténtico yuyu... Hoy vamos a hablar de "Las Damas Prim, comedia estrenada por Netflix este pasado mayo de 2026, que viene con una hora y media de duración, y protagonizada por un Sacha Baron Cohen en horas bajas, y Rosamund Pike, actriz británica, que quizás conozcas de películas como “Muere otro Día” de James Bond, o “Descuida, que yo te cuido”, por citaros algunas de entre sus casi cincuenta películas y series...

 ¿Qué es “Las Damas Primero”? Pues a mí me ha recodado a una versión de “Cuento de Navidad” de Dickens, a su manera. Una historia sobre cambios de roles, que es, por cierto, una adaptación de una película francesa de 2018, titulada “No soy un hombre fácil”, y que se rodó a caballo entre Reino Unido y Estados Unidos entre noviembre de 2024 y enero de 2025, con parón navideño incluido... Y con un presupuesto, que Netflix no ha querido hacer público, pero que dicen las malas lenguas que ha sido elevado, entre los 65-70 millones de dólares... 


          ¿Y qué nos vamos a encontrar en la historia, en la narrativa de esta película? Pues nuestra historia sigue a Damien Sachs (Sacha Baron Cohen), un hombre de negocios ridículamente machista, seductor, mujeriego, egoísta como él solo, trepa y manipulador que está a punto de asumir el puesto de CEO en una prestigiosa agencia de publicidad. 

          En su día a día, desprecia y ningunea a sus compañeras de trabajo, especialmente a Alex Fox (Rosamund Pike), una brillante empleada infravalorada a la que asciende, prácticamente a dedo (sin saber quién es) solo para no perder un contrato millonario por falta de representatividad en los cargos directivos de su empresa de mujeres.


La relación con Alex se tuerce ya desde el primer día, y esta se despide de la empresa. Y Damien sufre en la calle un golpe en la cabeza que lo traslada a una realidad alternativa, en una realidad paralela donde las mujeres dominan la sociedad a través de un sistema matriarcal que tiene mucho de los roles machistas que Damien usa a su antojo en su día a día, él y sus compañeros varones de la empresa. 

En este nuevo mundo, las mujeres ocupan todas las posiciones de poder político, económico y social, adoptando las actitudes más tóxicas del patriarcado real; mientras tanto, los hombres son relegados a roles secundarios, hipersexualizados y subestimados.


         Damien intenta regresar a su agencia publicitaria, pero descubre que su contraparte en este mundo es la propia Alex Fox, quien ahora es una jefa despiadada, arrogante y egocéntrica que lo trata exactamente con la misma condescendencia con la que él la trataba a ella.

  A lo largo de la película, Damien experimenta en carne propia lo que significa ser acosado en el trabajo, tener que usar prendas incómodas hechas para el ojo femenino (como un sujetador testicular) y ser valorado únicamente por su físico.


        Para intentar sobrevivir y recuperar el puesto que cree merecer, Damien se ve obligado a aliarse con un peculiar vagabundo lleno de palomas hasta las cejas, y a jugar bajo las reglas del matriarcado, lo que incluye someterse a cirugías estéticas y fingir sumisión. 

         Tras un tiempo en esta nueva realidad paralela, Damien finalmente desarrolla empatía y comprende el peso de la discriminación estructural. 


La película concluye, como podrás esperar: Damien vuelve a golpearse la cabeza y despierta de regreso en su universo original. Aunque ha vuelto a su posición de privilegio, su mente ha cambiado por completo, decidiendo cederle el puesto de CEO a la Alex de su mundo real, entendiendo que el verdadero liderazgo no tiene género, y habiendo aprendido una lección... Muy Dickens, y a la vez, muy predecible en todos los aspectos...

Ha habido momentos en los que me he reído mucho, tengo que reconocerlo, con la publicidad y los logos que cambian en la nueva realidad, y como todo se adapta a este nuevo matriarcado, aunque creo que han desaprovechado lo que podría haber sido una buena comedia con un punto más crítico, más ácido, más allá de vestidos y gestos... Una lástima, porque esperaba algo más de Cohen en este aspecto. En lo positivo, también, ver a un Lannister como Charles Dance, a sus casi ochenta años, haciendo el papel de hombre sometido a las mujeres, me ha parecido un ejemplo impresionante de la versatilidad de este actor.


Ahora, las aristas están en lo que comentaba anteriormente: Predecible, algo densa a ratos, y esta fórmula que ya hemos visto en anteriores ocasiones, de cambios de roles, no acaba de convencerme del todo...

Como curiosidad os puedo contar, aparte del referido remake, que Kathryn Hunter, la actriz que interpreta a Glenda en la película, una divertida limpiadora que siempre está en mitad de todo, fue en la vida real la maestra de actuación de Sacha Baron Cohen en la legendaria escuela de payasos francesa École Philippe Gaulier.


          En definitiva: “Las Damas Primero” no es una película que me haya aportado mucho, o no mucho más de lo que al género se refiere. Es interesante, entretenida a ratos, pero creo que se pierde a la hora de dar un mensaje más contundente. Al parecer, entre el público femenino lo ha petado en las dos últimas semanas de mayo en España. A mí, no me ha convencido, y por eso le voy a dar un 4,5 de nota.