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lunes, 31 de agosto de 2026

¿Por qué IMPACT fue y es un cómic importante?


  ... A ver... Os comento... Hoy le ha tocado el turno a un cómic que tengo, que atesoro entre mis estanterías, desde hace casi tres años, pero que hasta ahora no he tenido oportunidad de leerlo, "Impact"... Y no ha sido por falta de interés, no me malinterpretéis... Más bien, por falta de tiempo, ya que tengo varios cientos de libros y cómics por leer, y mi vista comienza a fallarme de manera galopante desde hace unos años para acá, entre presbicia y miopía cada vez más acuciante, y mis ojos se cansan rápidamente, y las letras de las viñetas me bailan, se difuminan y me huyen...

  "Impact" es uno de esos cómics que yo disfruto mucho, como todos los que saca la editorial Diábolo, a la cual hay que agradecer estos integrales tan fantásticos, bien cuidados, bien presentados, ochenta años han pasado desde que saliera a la luz, y disfruto mucho... Me fascina... Sus historias un tanto costumbristas en las costumbres sociales, aunque hay algunas de ellas que son magistrales, las cartas de los lectores (algunos con sus direcciones y correos postales, siempre pienso, ¿Qué sería de esta gente, coleccionarían y leerían cómics toda su vida?)... Y, en definitiva, la manera de encarar a través de una viñeta, una temática, una historia, en este caso con un final más o menos sorprendente.

"Impact" tuvo un recorrido corto, apenas cinco números, pero en un tiempo donde las viñetas en Estados Unidos no solo entretenían, sino que escandalizaban a toda una nación, sacar una colección, aunque solo fuera de cinco números, ya era una osadía, una aventura titánica...


  Os pongo en antecedentes, para que os hagáis una ligera idea de lo que se cocía hace ochenta años... A mediados de la década de 1950, la mítica editorial EC Comics, célebre por sus explícitas e irreverentes publicaciones de terror como Tales from the Crypt, se vio acorralada. La presión social, azuzada por el psiquiatra Fredric Wertham y su cruzada contra los cómics, obligó a la industria a blindarse bajo el estricto sello de censura del Comics Code Authority. En este panorama desolador, el editor Bill Gaines y su mano derecha Al Feldstein decidieron no rendirse y diseñaron una nueva línea de publicaciones bautizada como New Direction. El estandarte de este valiente movimiento fue Impact.

Impact se concibió originalmente en Estados Unidos entre marzo y noviembre de 1955. Su objetivo fundamental era mantener intacto el ADN de la editorial: relatos cortos de suspense que culminaban con un giro final irónico, trágico o sorprendente, pero despojados del gore y la truculencia que la censura ahora prohibía de forma tajante. 

En España, tenemos la suerte de que Diábolo Ediciones publicara esta edición en 2023, y otras tantas de EC Cómics, esta joyita histórica es un integral de 176 páginas a todo color, que integra los únicos cinco números que compusieron la cabecera original de "Impact", en su breve andadura norteamericana antes de su cancelación definitiva.


  Para lograr mantener enganchado al lector sin recurrir a monstruos o a elementos que pudieran herir la sensibilidad mojigata de aquellos tiempos, la revista se apoyó en un elenco de artistas legendarios que hoy en día son considerados auténticas deidades del noveno arte, aunque también es verdad que en "Impact" muchos de ellos no firmaron sus obras, y algunas historias están por adjudicar... Pero por allí teníamos, entre otros... a: Bernard Krigstein, Jack Davis, Reed Crandall, Jack Kamen, Joe Orlando, Graham Ingels, Wally Wood y Al Feldstein (quien además de guionizar, coordinaba el rumbo artístico de la revista, y de estos elementos).

Dentro del integral hay cosas que a mi me llaman mucho la atención, entre otras, ya os comentado el tema de las cartas de lso lectores, también las historias narradas de una sola página, que son bastante típicas de las publicaciones de la época, pero dentro de este integral, hay una historia, "Master Race" (La raza Superior), que fue publicada en el primer número de la colección, y cuya portada es la portada del integral precisamente, que es digna de estudio por varios motivos..

Escrita por Al Feldstein y dibujada por Bernard Krigstein, esta breve obra es considerada de forma unánime como una de las mejores y más influyentes secuencias narrativas en la historia del cómic mundial. Y quizás te sea exagerado, pero créeme que usa el arte secuencial de una manera increíble, el mismo que años después convertiría a Will Eisner en todo un maestro de la viñeta.


La historia aborda de frente un tema tabú para la época: el Holocausto nazi y las secuelas psicológicas de la culpa. La historia se sitúa en un vagón del metro de Nueva York, donde un refugiado judío cree reconocer a su antiguo torturador de un campo de concentración. Krigstein revolucionó el lenguaje visual rompiendo las estructuras clásicas de las viñetas, fragmentando el tiempo en decenas de cuadros pequeños para transmitir la agorafobia, el pánico y el ritmo acelerado del vagón. Este logro gráfico dotó al medio de una madurez expresiva nunca antes vista. Y no solo eso... La narrativa juega con los personajes... ¿Quién es el torturador, el señor calvo de facciones cadavéricas y gafas redondas, o el joven con garbo que huye espantado...?  

Es una de las historias que más llaman la atención, aunque no es la única, y los giros argumentales suelen tenerte entretenido de principio a fin.

  A pesar de su calidad y de la genialidad de sus autores, Impact tuvo una vida extremadamente corta y desapareció tras publicar solo cinco números. ¿Por qué fracasó un producto tan bien elaborado? La respuesta se encuentra en el sabotaje comercial. Las distribuidoras de la época, aterrorizadas por las amenazas de boicot de los sectores conservadores y por el estigma que arrastraba el sello de EC Comics, se negaron en rotundo a colocar los nuevos títulos de la New Direction en los quioscos. Al no poder llegar a las estanterías de los lectores, las ventas se desplomaron, obligando a Bill Gaines a cerrar toda la línea y, poco después, la propia editorial.


 El volumen cuenta con un revelador prólogo escrito por el historiador Steven Ringgenberg, donde detalla cómo este cómic intentó transicionar desde el impacto visual del terror hacia un suspense puramente psicológico y cotidiano. Yo aprendo mucho con este tipo de prólogos, ya que me suelen dar datos e información que yo desconocía completamente.

 Impact no fue un fracaso artístico, sino un mártir de la libertad de expresión que demostró que el cómic podía ser adulto, inteligente y profundamente cinematográfico, si se me permite decirlo, mucho antes de que se inventara ese término de novela gráfica que a muchos gusta mucho usar.

Es, en definitiva, una de esas joyitas, vuelvo a decir, que a me gusta atesorar, recomendar, y releer cada cierto tiempo. Tenedla en cuenta si os van los llamados cómics clásicos. Precio: 35 euros.

domingo, 30 de agosto de 2026

40 Acres: Post-Apocalipsis en Canadá, ¿A qué pinta bien? Pues no tanto😁


         ... A ver, os comento... ¿A quién no le gusta un buen apocalipsis? Otro más... ¿Y a quién no le gusta otra película sobre el post-apocalipsis? Pues claro que , a todo el mundo nos gusta esta temática, y aquí está la película canadiense de 2024, "40 Acres" que ha venido a rizar un rizo que ya está, en mi opinión, bastante rizado, bastante trillado, pero que puede llegar a entretenerte en su hora y cuarenta y cinco minutos de metraje, aunque ya te aviso que con media hora menos, te cuenta lo mismo, ganaría en ritmo, y te irías con otro cuerpo...

«40 Acres» es un thriller distópico y de supervivencia, aunque a veces, he llegado a pensar que era un anuncio de la difunta Benetton, con muchas poses, caretos, mucha tecnología y filosofía barata, que aborda el tema del sálvese quien pueda en un mundo donde la gente se mata, te mata, por la tierra cultivable, se comen los unos a los otros, se ha perdido cualquier atisbo de humanidad o de sociedad civilizada, con el enfoque... El punto de vista... De una familia afroamericana, donde el padre de familia es un indio cree, los malos son todos blancos, y donde los lazos de sangre y familiares son los que te mantienen vivo frente a un mundo que se muere de hambre y que está deseando desvivirte a las primeras de cambio...

  Dirigida por el director canadiense Randall Thorne, la película intenta coser la herencia histórica de la comunidad afroamericana en Norteamérica, con los elementos más típicos y tópicos del cine posapocalíptico. Vigila tus vallas electrificadas, tus cámaras y observa el horizonte de tus "40 Acres"...


Si algo nos enseñó la pandemia del covid es que el apocalipsis debe cogerte con suficiente papel higiénico en casa, pero tener armamento militar y suficiente munición, al parecer, también te ayudará a sobrevivir...

Estrenada el 6 de septiembre de 2024 en el Festival Internacional de Cine de Toronto. Su estreno comercial no llegó a cines norteamericanos hasta casi un año después, el 2 de julio de 2025. Yo, por cierto, la he visto en Netflix España, plataforma donde está desde marzo de 2026.

"40 Acres" contó con un presupuesto estimado de 8 millones de dólares, pero su taquilla global alcanzó únicamente $776,595 dólares, por lo que espero que los beneficios del streaming inclinen la balanza, cosa que dudo.

  La filmación principal se llevó a cabo por completo en localizaciones naturales de Sudbury, Ontario, Canadá. El rodaje comenzó a mediados de septiembre de 2023 y finalizó el 26 de octubre de 2023, aprovechando la desolación otoñal de la región rural canadiense, que es ideal para lo que nos quieren contar.


Entre el elenco principal, tenemos a Danielle Deadwyler (Hailey Freeman), que es nuestra protagonista, y que aquí hace de férrea matriarca y exmilitar en un papel que borda de principio a fin.

  Michael Greyeyes (Galen): Interpreta al esposo de Hailey. Es un papel que no me ha convencido del todo, y parece metido con calzador, pero ahí lo tenemos haciendo de indígena de la comunidad nativa americana. 

  Kataem O'Connor (Emanuel Freeman): Da vida al hijo mayor que busca rebelarse contra el aislamiento, y está más salido que el palo de una escoba.

Del resto del elenco, me tenéis que perdonar, no me acuerdo... Eso me pasa por estar aquí hablando a salto de mata y no preparar las cosas.

Hay una cosa que tenéis que saber de la narrativa... Y es que está como dividida en episodios, con sus propios títulos... Lo que me da una idea de que aquí podría haber salido una miniserie perfectamente, pero se quedó en película...

  La trama nos traslada a un futuro cercano donde la sociedad ha colapsado tras una devastadora pandemia fúngica (es decir, por culpa de unos hongos) que extinguió a todos los animales y generó una cruenta guerra civil por la comida. En este panorama de hambruna extrema, gran parte de la humanidad superviviente ha caído en el canibalismo


  Sin embargo, en una remota zona rural de Canadá, la familia Freeman ha prosperado. Ellos son los últimos descendientes de agricultores afroamericanos que se asentaron en esas tierras en 1875 tras la Guerra Civil Estadounidense. De ahí lo de "40 Acres", ya que es lo que se les prometía tras la Guerra, "40 Acres y una mula". La mula, o sus descendientes, no salen en la película. Se asientan en Canadá, no en Estados Unidos.

  Liderados con puño de hierro y disciplina militar por Hailey Freeman, la familia protege su fértil propiedad —equipada con vallas electrificadas y un inmenso arsenal— como una máquina perfectamente engrasada. 

  El conflicto explota cuando el hijo mayor, Emanuel, cansado del asfixiante aislamiento impuesto por su madre, rompe las reglas y rescata en los límites de la propiedad a Dawn, una joven herida que huye de los peligros del exterior, y que en condiciones normales, hubieran desvivido sin pestañear, pero nuestro chico está en celo y hay elementos que tiran más que dos carretas cargadas, no sé si me entendéis...


El caso es que Dawn resulta ser un caballo de Troya, ya que involuntariamente expone la ubicación de la granja ante la milicia de los llamados "Caras de Ciervo", un sádico grupo de asaltantes humanos convertidos en caníbales que ya han masacrado otras granjas de la zona, y chantajean a Dawn para lograr asaltar los 40 Acres.

Como os podéis imaginar, ya que la película es predecible como ella sola, la milicia asalta la granja y la familia se defiende con uñas y dientes, y aunque logran mantener la soberanía de su pedazo de tierra, tienen algunas bajas que lamentar, y aprenden una valiosa lección... Nos va mejor cuando disparamos, y después preguntamos.


Como curiosidades curiosas, os puedo comentar que...

Hubo problemas financieros en el set real: Durante el rodaje en Sudbury, el equipo fue objeto de acusaciones públicas por facturas impagas a trabajadores locales, proveedores de la zona y miembros del personal de filmación, lo que tensionó el desarrollo del proyecto independiente.

  Aunque se estrenó formalmente en 2024, el proyecto del director Randall Thorne estuvo gestándose durante mucho tiempo; las primeras noticias de su desarrollo surgieron en el Festival de Toronto en 2018, seis años antes de ver la luz en la pantalla.

Igualmente, comentaros que el director es ampliamente conocido en la industria musical norteamericana por haber dirigido videos musicales icónicos para estrellas mundiales de la talla de Snoop Dogg y Sean Paul antes de dar el salto al cine con este largometraje.


En definitiva... A favor: Me ha gustado el papel de Danielle Deadwyler, esta tipa se cree el papel, y no me extrañaría que se liara a hostias con los extras en mitad del campo. Es lo que más podría destacar. En contra: El rollo étnico tipo anuncio de ropa metido con calzador, no me lo creo. También repite excesivamente de los clichés clásicos del cine de supervivencia y distopías (vallas eléctricas, muy organizados y cuadriculados, armas por un tubo, el hijo rebelde que desafía las normas por una tipa...), demasiado tópico y típico. Los malos, todos blancos y caníbales, demasiados simples y despiadados... ¿Nota? Un 5,5. Creo que no añade nada nuevo al género.