... Os comento... Tengo que reconocer que no había oído hablar de esta película hasta que me la he encontrado en plataformas... Y el título me pareció lo suficientemente interesante como para decidirme a ver la película, que es una coproducción danesa/sueca, una comedia negra que mezcla existencialismo absurdo, con locura, drama... Y un concierto un tanto especial.
A pesar de que "El Último Vikingo" se estrenó en España el pasado 6 de marzo de 2026, la película fue estrenada mundialmente en la Sección Oficial fuera de competición del Festival de Venecia el 30 de agosto de 2025. Fue rodada principalmente en localizaciones danesas de Fionia (isla de Fyn), la localidad de Odense y diversos paisajes boscosos suecos.
Con un metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, y un presupuesto de 7,8 millones de euros, el largometraje obtuvo un rotundo éxito local en Dinamarca al vender más de 120.000 entradas en su fin de semana de estreno, pero no ha logrado recaudar más de dos millones de euros a nivel mundial, por lo que el batacazo comercial, supongo, se suplirá con su introducción en las plataformas...
Su elenco principal está encabezado por el icónico dúo del cine escandinavo: Nikolaj Lie Kaas, que se tira con cara de arenque más del 90% de la película, y Mads Mikkelsen, que hace un papel del cual nunca me lo hubiera imaginado, y la verdad es que lo borda bastante... Por cierto, yo la he visto en Amazon Prime Video... Vamos a hablar un poco, aunque sea brevemente... De "El Último Vikingo".
La trama sigue a Anker (Nikolaj Lie Kaas), un típico y tópico criminal que recupera la libertad tras cumplir quince años en prisión por un violento atraco a un banco. Su único objetivo en el exterior es recuperar el botín robado, que asciende a la astronómica cifra de casi 42 millones de coronas danesas.
Sin embargo, la única persona que sabe el lugar exacto del escondite es su hermano menor, Manfred (Mads Mikkelsen). El gran conflicto surge cuando Anker descubre que, durante su estancia en la cárcel, Manfred sufrió graves traumas psicológicos derivados de los abusos familiares de su infancia y desarrolló un trastorno de identidad disociativo. Ahora, Manfred ha olvidado por completo su vida previa y está firmemente convencido de que es la reencarnación de John Lennon, lo cual es, durante la primera hora de película, lo que cause situaciones bastante absurdas y delirantes.
Desesperado, Anker arrastra a su hermano a un errático y caótico viaje por las carreteras y bosques de Fionia para forzarlo a desbloquear su memoria. A medida que avanzan, la situación se vuelve más disparatada: Manfred insiste en actuar como el músico de Liverpool, y se le une un elenco escapado de un psiquiátrico, acabando todos ellos ensayando en una casa en un bosque perdido, para un concierto que van a dar y que los tiene más o menos cohesionados...
Mientras, son buscados por un antiguo compinche que les tiene ganas, y que les va a poner en un brete. En la parte final, vemos como los dos hermanos tenían un pasado que habían decidido olvidar, relacionado con la muerte de su padre.
El padre, que era un capullo de cuidado, acabó desvivido tras ser empujado por las escaleras por los hermanos, que recibían malos tratos de todo tipo continuamente, y la mente de Manfred se había refugiado en este alter ego para olvidar los traumas... Al final, Anker comprende que es más importante su hermano, que el botín...
Como curiosidades de la película, tanto el principio como el final de la película, abre y cierra con una historia animada sobre una tribu vikinga, con una estética muy de sombras chinescas, relacionados con la violencia, los traumas familiares, una masculinidad un tanto... Peculiar, por así decirlo.
Llama la atención el papel de Mads Mikkelsen. Acostumbrado a verlo interpretar a hombres implacables o villanos imponentes en Hollywood, Mikkelsen aquí es un tipo vulnerable, cohibido y de aspecto descuidado. Se dice que durante los descansos de la filmación en exteriores, el actor caminaba por los pueblos daneses caracterizado como su personaje, usando gafas redondas y ropa desalineada, logrando que los transeúntes lo confundieran de verdad con un vagabundo local en lugar de la gran estrella internacional que es.
Asimismo, la química entre Nikolaj Lie Kaas y Mikkelsen no es casualidad. Este proyecto supuso su quinta colaboración bajo las órdenes de Anders Thomas Jensen, tras haber protagonizado juntos películas como Parpadeando en la oscuridad (2000), Las manzanas de Adán (2005), Hombres y gallinas (2015) y Justicieros (2020). Al parecer, los cámaras tuvieron que cortar varias veces la grabación porque se descojonaban con estos dos.
Por último, la producción tuvo que lidiar con complejos trámites legales para el uso de la propiedad intelectual de la música y la imagen de John Lennon. El guión exigía que Manfred cantara e hiciera alusiones directas a composiciones icónicas del artista de Liverpool. Consensuar estos permisos con los representantes de los derechos del músico británico consumió una parte significativa del presupuesto del filme, pero el director insistió en mantenerlo al considerarlo el núcleo de la sátira existencial que define la obra.
En conclusión... En definitiva... Película interesante, con una primera hora delirante, absurda, y con muy buenos puntos, que se llega a desinflar en su última media hora, pero que me ha hecho pasar un buen rato. Me ha hecho soltar un par de carcajadas, aunque se pasa de escandinava en algunos momentos. Le doy un 6 de nota.























