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domingo, 16 de agosto de 2026

LA HEROÍNA DEL LAZO Reseña: El regreso de la Princesa Caballero

 

... Os comento... He llegado a la película de animación japonesa "La Heroína del Lazo" de puro milagro, por una recomendación vuestra, y la verdad es que me he llevado una grata sorpresa al verla, ya que está basada en una de las pocas novelas gráficas de mi admirado Osamu Tezuka, el Maestro o Dios del Manga, que no me he leído entero, y que no tengo: "la Princesa Caballero", más que nada porque el cómic supera los 40 leuros de precio en España, y el presupuesto no me llega... No os voy a mentir. Aunque, por otro lado, conozco la obra y sé por dónde va.

Después de verla me he llevado otra sorpresa, ya que gran parte de la crítica y de los espectadores, la ponen a parir de un burro, y creo que en parte es por desconocimiento, (lo cual, ojo, no es nada malo, el primer ignorante soy yo mismo), ya que el material en el que se basa en anime es del manga concebido allá por los años 50... En forma de actos, y no tenía una narrativa a la usanza, como estamos acostumbrados a ver, sino en forma de actos teatrales, donde la historia da muchos botes en el espacio-tiempo.


  Así que, aunque no comparto las críticas negativas, puedo llegar a comprenderlas, ya que el propio director, el aclamado animador Yuuki Igarashi, también se ha tomado la licencia de hacer su propia versión del cómic de Tezuka, como ahora os comentaré, quizás más conservadora, quizás no tan atrevida como fue la de Tezuka hace casi ochenta años.

  Estrenada globalmente a través de Netflix el 8 de agosto de 2026, yo la vi tres o cuatro días después de su estreno, esta superproducción de animación japonesa reinterpreta, como os digo, la obra de Tezuka...  

  Recapitulemos: La producción está profundamente basada en el manga clásico La princesa caballero (Ribbon no Kishi) del legendario Osamu Tezuka, considerado el "padre del manga", y del que yo, por cierto, tomo el nombre de Duncan de Gross, que es el nombre del último malvado que hizo para una serie de televisión, "Destello Azul", antes de fallecer


  El material original de los años 50, que os decía antes, revolucionó las convenciones del género shōjo al introducir una protagonista con dualidad de género obligada por las leyes de sucesión de su reino. Es decir, metía el tema del travestismo en una época en la que hacerlo era muy atrevido... Aunque también es verdad que, si te has leído a Tezuka, eso a él le daba igual y no era, ni fue, la primera vez que metía personajes travestidos, muchas veces solo físicamente, otras tantas también psicológicamente hablando.

  Sin embargo, esta adaptación de Igarashi, "La Heroína del Lazo" toma una distancia consciente del material original. El director decidió omitir la subtrama del travestismo tradicional para ajustarse a las sensibilidades del siglo XXI. Unos te dirán que el cambio no es fiel al cómic, lo cual no deja de ser cierto, y otros te dirán que hacerlo en la década del wokismo, sería echarle más sal al mar... En su lugar, la película tontea, explora la identidad híbrida a través de dos corazones que tiene Zafiro, nuestra protagonista, que se mantiene siempre en su papel de chica, copiando modelos, por cierto, que a mí me han recordado muchísimo a una ochentera clásica como es "Sailor Moon" en su estética, y en sus transformaciones.


  La historia se ambienta en un reino de fantasía medieval donde un monstruo gigantesco, y prácticamente invencible, Nergal, arrasa con el Reino de nuestra protagonista Zafiro. En el cómic, la princesa, que no podrá reinar el día de mañana por ser mujer, es criada como un chico y así evitar que cierto duque corrupto herede el reino... Eso, aunque no me he leído el cómic, lo sé... Pero sigamos con la trama de la película... Zafiro pierde a sus padres en el ataque, y vaga durante siete años por distintos sitios, en compañía de una vieja que va en un transportín aéreo, en clara referencia a Grogu, que es una experta en tecnología.

Ambas, que pasan más hambre que un perro chico, acaban trabajando de mineras en un reino que extrae un mineral azul, imprescindible para el desarrollo tecnológico del reino... Zafiro, en un ataque de un esbirro de Nergal, acaba cayendo a una laguna subterránea donde despierta sus poderes de espadachina. 

Con estos nuevos poderes de Power Ranger, la ayuda de sus amigos, y con su espada tecnológica, deberá enfrentarse a Nergal, que ataca el reino y derrotarlo de una vez por todas... Volviendo en una escena final post-créditos a su propio reino en compañía de la vieja volante no identificada.


La narrativa está, como os comentaba anteriormente, estructurada como en actos teatrales, con cortinilla incluida, y el uso de distintos formatos de animación, incluyendo en sus minutos finales el uso de fotogramas reales, que es todo un homenaje a Tezuka, ya que estas imágenes muestran específicamente:

  El tomo impreso original del cómic del 53: Se observa el volumen real del manga La princesa caballero (Ribon no Kishi) de Osamu Tezuka reposando sobre una mesa. 

  El Gran Teatro de Takarazuka: Se muestran las calles, la estación y los edificios de la ciudad de Takarazuka (en la prefectura de Hyogo, Japón). Estas imágenes reales son, como os digo, un tributo directo a las raíces de la historia. Osamu Tezuka se crió en esa ciudad y su madre lo llevaba constantemente a ver las funciones de la famosa compañía teatral Takarazuka Revue. En este teatro, todas las actrices son mujeres y representan tanto los roles femeninos como los masculinos, lo que inspiró directamente a Tezuka para crear la identidad de la Princesa Zafiro. 


Al enfocar la cámara hacia el entorno real de Takarazuka, la película rinde honores a la cultura urbana y teatral que dio origen al manga original de 1953 y, por extensión, a las bases del género shōjo. Para mí, todo un detallazo.

 La decisión del director Yuuki Igarashi de eliminar el concepto original de "una mujer con ropas masculinas" generó un debate intenso entre los puristas de Osamu Tezuka, como os decía, y las nuevas audiencias. Igarashi defendió su postura argumentando que la vestimenta de hombre como única vía de empoderamiento ya no desafiaba los valores modernos de la misma manera que en 1953.


Como curiosidades curiosas, os puedo comentar que...

  Hay una serie de animación de La princesa caballero (título original: Ribon no Kishi) que fue estrenada el 2 de abril de 1967. Fue creada, dirigida y producida por el considerado "dios del manga", Osamu Tezuka, a través de su estudio Mushi Production. El anime concluyó el 7 de abril de 1968 tras la emisión de 52 episodios de 25 minutos. En España se emitió comercialmente bajo el título alternativo de Chopy y la Princesa, y el encargado de la música de aquella serie fue Isao Tomita, que en España conocemos por la cabecera del programa surrealista de los ochenta, "El Planeta Imaginario", que, por cierto, a mí me encantaba. Por cierto, Chopy era el ángel responsable de que Zafiro naciera con dos corazones. Como castigo divino, Dios lo envía a la Tierra sin sus poderes divinos para proteger a la princesa y tratar de recuperar su corazón masculino. 

  El diseño de personajes corrió a cargo del ilustrador Kei Mochizuki, lo que le dio al anime un aspecto estilizado y vanguardista muy alejado de las líneas redondeadas y clásicas de Tezuka.

  Hay reseñas de medios como The Guardian, que la calificaron como una reinterpretación que suaviza u omite la profunda e influyente complejidad de género del material de Tezuka. La verdad es que lo entiendo, pero el mensaje de Tezuka, que solía ser el pacifismo, la tecnología mal empleada, el ecologismo, la lucha contra las injusticias sociales... Eso está ahí, y creo que es indudable.


En definitiva: Repito nuevamente, puedo entender a los que critican esta película de animación, a los más puristas y sibaritas de Tezuka, pero "La heroína del lazo" sin llegar a ser el cómic, o la serie de animación, no deja de ser un buen homenaje, tal vez arriesgado en su concepción, ya que, como hemos podido comprobar, altera de forma drástica la esencia del manga clásico para encajar en el formato de un largometraje de acción contemporáneo, bastante espectacular... A mí, personalmente, me ha gustado, y le voy a dar un 6,5. Ahora solo me queda hacerme con el cómic.