Los Minions... Esos simpáticos seres amarillos, con mono azul, y equiparables a mí en la dislexia, han cumplido 16 años este 2026, y lo han venido a celebrar con una nueva entrega de sus aventuras y desventuras, titulada... Minions y Monstruos, que se ha consolidado, posiblemente, como el capítulo más caótico de la multimillonaria franquicia animada de Illumination Entertainment. Dirigida por el veterano de la saga Pierre Coffin, que lo mismo te dirige la película, que te pone voces a los personajes o te trae el café al estudio, "Minions y Monstruos" funciona como una peculiar precuela dentro de la línea de tiempo de los simpáticos personajes amarillos, trasladando la acción mucho antes de su encuentro con Gru. Concretamente, a la California de los Años 20, donde la industria cinematográfica lo petaba en Hollywood, la gente bailaba Jazz, conducía su Ford T, y como dicen en la película: Nada hacía predecir que la época de bonanza cambiara. Pobres ilusos,
A nivel financiero, la producción se manejó con un presupuesto estimado de 85 millones de dólares y, desde su estreno mundial escalonado que inició en cines el 24 de junio de 2026 (con su debut oficial en mercados principales el 1 de julio de 2026), ha logrado una recaudación global que ya supera los 450 millones de dólares.
En el entorno digital, la cinta llegó rápidamente a plataformas de streaming, estando disponible para alquiler y compra en servicios como Google Play Movies y Apple TV desde el 11 de agosto de 2026. Yo la he visto en Amazon Prime hace una semana, pero lo curioso es que aún hay cines proyectándola, por los que no tienes excusa para no verla...
Al ser una obra de animación digital, los "estudios de rodaje" principales fueron las oficinas de Illumination Mac Guff en París, Francia, donde el equipo de animadores pasó por un tiempo de producción y renderizado de aproximadamente dos años. Toda esta locura cinematográfica se condensa en un tiempo de metraje de exactamente 90 minutos, con sus altibajos en el ritmo.
En la historia seguimos a un grupo de Minions en su eterna búsqueda de un jefazo malvado a quién seguir. Nuestros protagonistas, en esta ocasión, no serán el clásico trío (Kevin, Stuart y Bob), sino James, Henry y Ed. Este último, Ed, es presentado como un Minion sordo con el que se comunican con lenguaje de signos.
Después de varios fracasos, llegan al Hollywood de los Años 20, donde entran a trabajar en la malvada industria cinematográfica para después ser despedidos. Esto va a causar un cisma en los Minions. El grupo general persigue a un robot que quiere conquistar el mundo, y que no llegamos a tener claro hasta el final si es un fraude o es de verdad. Y nuestros tres protagonistas quieren hacer su propia película, para lo que traen a este plano astral a un pequeño monstruo, gracias a un libro de hechizos, que promete ayudarles, pero que en realidad quiere destruir el Mundo junto a sus colegas... Esto haría que en condiciones normales los Minions se unieran a los Monstruos, digo yo, porque no olvidemos que están obsesionados en ser los lerendos de conquistadores y malvados... Pero aquí acabarán enfrentados para salvar al mundo, y al cine de paso.
La película me ha entusiasmado hasta que ha llegado la trama del robot y el cisma de los Minions, después he perdido bastante interés en ella, pero solamente por todos los guiños cinematográficos que tiene y que he intentado ir averiguando, como homenaje al cine, ya me ha gustado en su plano general, aunque aviso que para mí no es la mejor de la saga, y que tampoco la voy a aprobar con una nota demasiado alta.
Desde el inicio de la película, en el que una guía enseña los estudios de cine, y nos narra la historia de estos tres, nos bombardean con estos guiños, que yo no recuerdo al 100% todos, pero que algunos son muy reconocibles... Por ejemplo:
El caballo en movimiento (1878): Los Minions aparecen galopando e interactuando directamente en las famosas placas fotográficas secuenciales de Eadweard Muybridge.
Los hermanos Lumière (1895): Se parodian dos de sus obras fundacionales de manera muy divertida. Por un lado, recrean la famosa salida de los obreros en La salida de la fábrica Lumière; por el otro, juegan una broma pesada al jardinero de El regador regado. Asimismo, la icónica escena de La llegada de un tren a la estación de La Ciotat (1896) cuenta con los Minions esperando en el andén.
Viaje a la Luna (1902): En un homenaje directo a la obra cumbre de Georges Méliès, uno de los Minions se convierte físicamente en la Luna, recibiendo el impacto de la cápsula espacial directamente en su ojo.
Aparece la mujer robótica de “Metrópolis” (1927), el clasicazo del cine mudo alemán de Fritz Lang.
Hay referencias al “Tócala otra vez, Sam” de Casablanca, y al Halcón Maltés.
El gran dictador (1940): Aunque es una película posterior, el segmento mudo hace referencia al clásico de Charlie Chaplin mediante un globo terráqueo inflable con el que juega la guía de forma idéntica a la película original. También está la famosa escena de “Tiempos Modernos” en la que Chaplin se mete dentro del mecanismo sinuoso de la máquina.
Y, como la película va de monstruos, pues los monstruos no pueden faltar:
Hay referencias a El monstruo de Frankenstein (1931) en un póster dentro del Museo, y La Momia (1932), donde los Minions están junto a ella viendo como despierta. También aparece un monstruo que recuerda a El monstruo de la laguna negra (1954). The Blob (El terror no tiene forma, 1958): La criatura gigante anaranjada, llamada Miranda, con múltiples ojos que invocan los Minions a través del libro de hechizos funciona como una referencia directa al monstruo de esta clásica producción de serie B, protagonizada por Steve McQueen, y que tuvo un remake en el 88.
Y también hay un batiburrillo de guiños de películas más modernas, más contemporáneas... Como Matrix, o Star Wars, con la aparición estelar de George Lucas que tiene su propio cameo. Tiburón, ET, y alguna más que se me escapa...
Como aspecto positivo, para ir finalizando, todo el rollo cinematográfico... Como aspecto no tan positivo, que sé dónde está el punto de inflexión, y sé dónde el ritmo cambió y donde empecé a perder interés... En la aparición del robot, no me ha quedado claro si verdadero o no, que se echa una novia sufragista y que vive en un cuquero, en el cisma de los Minions... Ahí, para mí, la película comenzó a hacer agua como un submarino en el Guadiana.
En definitiva: Película entretenida, pero sin llegar a tirar cohetes en la plaza del pueblo. Repito: No es la mejor de la saga, pero puede hacerte pasar la tarde, y a otra cosa. Supongo que si tuviera 50 años menos, la disfrutaría de otra manera. de nota: Un 5,5.



































