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lunes, 19 de octubre de 2026

La verdad sobre ANIMALES: ¿El peor error de Ben Affleck?

 

Os tengo que reconocer que las intensas campañas promocionales que le dieron a “Animales” a principios de octubre hicieron que rápidamente la apuntara entre mis películas pendientes para ver en Netflix. Sin embargo, también os debo confesar que ha sido una de las mayores decepciones cinematográficas que me he llevado en mucho tiempo. En mi opinión, es una película que nace con una premisa sumamente interesante y tiene un desarrollo irregular, pero su último tercio termina arruinando la experiencia con extremada facilidad.

Dirigida, coescrita y protagonizada por Ben Affleck, la película nos sirve en bandeja una historia que intenta abarcar demasiados frentes a la vez. Estamos ante un thriller político donde la familia de un candidato a la alcaldía de Los Ángeles tiene que lidiar con el secuestro de un menor. Pronto se descubre un error de identidad: la víctima no es el hijo del político, sino el hijo de los empleados domésticos de la familia, de origen mexicano. A partir de ahí, la trama se complica con una infidelidad matrimonial monumental, encuestas electorales que no favorecen al candidato, una presión brutal por parte de los secuestradores, la intervención de una mediadora, y un retrato sobre el egoísmo, la codicia social y las marcadas diferencias socioeconómicas. Todo esto, desafortunadamente, para desembocar en unos quince minutos finales bastante decepcionantes.


El largometraje tuvo su estreno global en la plataforma de Netflix el 9 de octubre de 2026, acompañado en la misma fecha por un lanzamiento limitado en salas de cine de Estados Unidos. Se filmó principalmente en la ciudad de Los Ángeles, California, y sus zonas aledañas; de hecho, casi podríamos decir que la propia urbe funciona como un personaje más dentro de la historia. El rodaje principal comenzó formalmente el 7 de marzo de 2025. Aunque el calendario base se completó en unos pocos meses, el equipo y el reparto volvieron a reunirse en julio de 2025 para rodar escenas adicionales y tomas complementarias. De esta manera, el periodo total de producción en el set se extendió de manera intermitente a lo largo de aproximadamente cinco meses antes de ingresar de lleno a la fase de posproducción. 

Animales contó con un presupuesto nada desdeñable de 125 millones de dólares, una cifra considerable para un thriller de corte dramático y político. Debido a su distribución híbrida, su paso por los cines estadounidenses fue modesto, logrando una recaudación de apenas 8 millones de dólares en su primer fin de semana y acumulando cerca de 35 millones de dólares en la taquilla global. Sin embargo, el verdadero éxito de la cinta se ha manifestado en el entorno digital. La gran expectación generada en la primera semana de octubre, con entrevistas incluidas a Ben Affleck en español, dio sus frutos: en sus primeros tres días disponibles en Netflix, la película acumuló 24 millones de visualizaciones. Esto la posicionó rápidamente en el primer lugar de lo más visto en numerosos países, apuntando a convertirse en uno de los grandes éxitos de la temporada para la compañía en cuanto a audiencia. Otra cuestión diferente sería preguntarles a los espectadores qué les pareció su narrativa.


Precisamente, en cuanto a su argumento: la trama sigue a Mark Kimball (Ben Affleck), un candidato independiente que compite por la alcaldía de Los Ángeles y basa su campaña en una supuesta pureza política, libre de favores o deudas con grandes corporaciones. Intenta alejarse de los casos de corrupción que protagonizó su propio padre en la ciudad (también político, ya fallecido), a la par que busca presentar un programa de políticas sociales para acercarse a las minorías hispanohablantes. 

No obstante, su aparente estabilidad se desmorona por completo cuando su pequeño hijo, Denny, se confunde en Halloween con Héctor, el hijo de los empleados de la casa, dado que ambos visten el mismo disfraz y tienen una complexión física similar. Los secuestradores exigen una millonaria suma de 7 millones de dólares en pocas horas. Con la mayor parte de su patrimonio invertido en la campaña electoral, Mark y su esposa Abigail (Kerry Washington) se ven obligados a tomar decisiones desesperadas que sacan a la luz secretos ocultos. A medida que avanza la investigación a contrarreloj, interviene Dayle Burton (Gillian Anderson), una mediadora que advierte al matrimonio que no podrán salvar al niño si continúan ocultándose la verdad: Abigail confiesa una relación extramatrimonial, mientras que el propio Mark oculta movimientos turbios financieros en su campaña. A la par, el asistente de campaña, Sam Allison (Steven Yeun), intenta contener el impacto de la crisis para que no arruine las posibilidades electorales.


Durante el visionado, confieso que intenté jugar al estilo del género Cluedo, haciendo conjeturas sobre quiénes estarían detrás del secuestro: ¿el amante de ella?, ¿el ayudante de la campaña?, ¿la misteriosa mediadora? Pronto descubrimos la confusión sobre el niño secuestrado, pero la familia mantiene su postura de recuperarlo a toda costa. Sin embargo, al momento de realizar el intercambio del dinero, se desencadena una serie de tiroteos que termina con la vida de casi todos los involucrados, excepto el propio político, el niño Héctor y su padre. El desenlace elimina incluso a la mediadora. Posteriormente, los supervivientes ocultan los cuerpos, se reparten los fondos y, un año después, los vemos manteniendo una versión falsa de los hechos ante la opinión pública. La resolución deja en el aire quién organizó realmente el secuestro, cuáles eran los motivos reales y una docena de preguntas sin responder.

Como curiosidades de la producción, se pueden destacar varios detalles interesantes:

  • Cambios en el reparto: Originalmente, el papel de Mark Kimball iba a ser interpretado por Matt Damon, gran amigo y socio de Affleck. Sin embargo, Damon tuvo que abandonar el proyecto debido a conflictos de agenda con su participación en la película La Odisea. Debido a esto, Affleck decidió asumir el papel principal además de la dirección. Por otro lado, el papel de la esposa se contempló inicialmente para Jennifer Garner, pero finalmente se optó por otra alternativa para evitar dinámicas personales complejas en el set.


  • Inspiraciones cinematográficas: Diversos críticos señalaron que la estructura del secuestro y el dilema moral de la película guardan enormes similitudes con el clásico El cielo y el infierno de Akira Kurosawa. En varias entrevistas promocionales, Affleck aseguró de manera curiosa que jamás ha visto dicha obra del cineasta japonés.

  • Fallo de continuidad: en una de las escenas clave, la alarma del protagonista suena a las 4:30 AM para esperar la llamada de los secuestradores, mostrándose un cielo con iluminación crepuscular y luz de amanecer. Los cinéfilos más detallistas notaron que a principios de noviembre en Los Ángeles a esa hora de la madrugada todavía reina una oscuridad absoluta.


En definitiva: una película que me ha parecido excesivamente larga, a la que le sobra fácilmente media hora de su metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos. Presenta personajes como la mediadora que no llegan a aportar una resolución sólida, y una buena premisa con un final decepcionante; definitivamente se queda muy lejos de la maestría de Kurosawa. Le doy una nota de 5 sobre 10 por el factor entretenimiento, pero el resultado final no cumple con la expectación creada.

domingo, 18 de octubre de 2026

El Barrio de la Luz de Inio Asano

El panorama del manga contemporáneo cuenta con autores capaces de transformar lo cotidiano en un escenario de profunda introspección psicológica y crítica social. Entre ellos, Inio Asano se erige como una de las voces más singulares y perturbadoras de su generación.

Con una trayectoria consolidada, el autor ha demostrado una habilidad excepcional para diseccionar la psique juvenil y las dinámicas urbanas. A través de trabajos ampliamente celebrados como "Solanin" y "Buenas Noches, PunPun", se percibe una constante exploración de la apatía, el desencanto existencial y la búsqueda de identidad.


En esta ocasión, nos adentramos en "El Barrio de la Luz" (Hikari no Machi), una obra temprana pero fundamental que encapsula la esencia de su universo temático y metodológico. Asano posee la cualidad de transformar un entorno aparentemente apacible y monótono en el núcleo de relatos de gran intensidad emocional y complejidad psicológica. Su narrativa es capaz de revelar, tras la fachada ordinaria de una calle residencial o un paseo suburbano, realidades complejas que desafían la comodidad del lector.

"El Barrio de la Luz" representa uno de los ejemplos más evidentes de esta estrategia. A través de una estructura de historias interconectadas, la obra expone las fracturas de una sociedad caracterizada por el aislamiento individual, la falta de empatía y un vacío emocional crónico. No obstante, a pesar de la gravedad de los conflictos presentados, el texto no se reduce a un ejercicio de pesimismo absoluto; funciona, más bien, como un reflejo fidedigno de una sociedad compleja, cuyas dificultades estructurales conviven con una persistente voluntad de supervivencia de sus integrantes.


"El Barrio de la Luz" se publicó originalmente de forma seriada entre abril de 2004 y enero de 2005 en las páginas de la revista Monthly Sunday Gene-X, perteneciente a la editorial Shogakukan. En el ámbito hispanohablante, Norma Editorial asumió su publicación en España, presentando la obra en un formato de tomo único. La edición mantiene las características clásicas del formato rústica con sobrecubierta (tomo B6 de aproximadamente 13 x 18,2 cm) y consta de 216 páginas impresas en blanco y negro. Este volumen se establece como una pieza de colección idónea para comprender la evolución artística del mangaka.

La trama se localiza en su totalidad en la denominada "Ciudad de la Luz", un complejo residencial de apariencia idílica situado en la periferia de Tokio, construido sobre una colina soleada que sugiere prosperidad y bienestar. Bajo esta superficie, sin embargo, se desarrollan dinámicas complejas que evidencian el malestar subyacente de la comunidad. Las vidas de los residentes se entrelazan de manera trágica, revelando giros argumentales significativos. Uno de los ejes conductores de la narración es Tasuku, un estudiante cuya aparente normalidad académica contrasta con su participación secreta en una red clandestina que gestiona situaciones de crisis personales mediante asistencia telefónica. La impasibilidad del joven ante los eventos trágicos de su entorno desencadena una investigación policial que sirve para exponer las tensiones internas del vecindario. La trama revela que los hilos de este entramado se vinculan con un trío de individuos marginados que comparten vivienda en el complejo: Satoshi, un joven atrapado en la precariedad laboral; Momoko, una menor en situación de abandono familiar; y Hoichi, un sujeto involucrado en actividades al margen de la legalidad que financia las operaciones telefónicas.


El desarrollo de los acontecimientos desvela las complejas motivaciones de Hoichi. Lejos de responder a un arquetipo puramente destructivo, su actividad económica persigue un fin cargado de melancolía: acumular el capital necesario para adquirir la totalidad del complejo residencial, demolerlo y restaurar la antigua aldea natural que preexistía en dicho espacio, símbolo de su felicidad pasada. La fatalidad, no obstante, frustra las aspiraciones de los protagonistas; las dinámicas socioeconómicas y la desesperación erosionan sus proyectos, evidenciando que el entorno urbano actúa en ocasiones como una estructura limitante que absorbe la inocencia y perpetúa la vulnerabilidad de sus habitantes.

Entre los aspectos técnicos más notables del volumen figura el método pionero de ilustración implementado por Inio Asano. Con el propósito de plasmar la frialdad arquitectónica y el aislamiento del entorno, el autor recurrió a la toma de fotografías reales de paisajes urbanos. Estas imágenes fueron posteriormente digitalizadas, procesadas mediante software y retocadas minuciosamente a mano para integrarse con el dibujo tradicional de los personajes. Este contraste entre fondos hiperrealistas y figuras estilizadas acentúa de forma magistral la alienación y el desamparo de los protagonistas.

Asimismo, "El Barrio de la Luz" constituyó el espacio conceptual idóneo donde Asano refinó las inquietudes existenciales y la crudeza psicológica que posteriormente consolidaría a nivel internacional en sus obras consagradas.


En conclusión, este volumen único trasciende la narrativa de ficción urbana convencional para configurarse como un agudo examen social y un estudio sobre el desamparo contemporáneo. Asano maneja con precisión la ironía implícita en el título: un espacio bautizado bajo la promesa de la claridad, pero cuyos habitantes lidian con una profunda penumbra existencial. Se trata de una lectura relevante y rigurosamente ejecutada que evidencia cómo los conflictos humanos más agudos se desarrollan con frecuencia en la cotidianidad del entorno urbano.