Anunciada
desde hace meses con bombo y platillo, “Máquina de Guerra” es otra apuesta de las
plataformas de streaming, en este caso, Netflix, que saben que una producción
de acción, a la que le añades ciencia ficción, suele dar un buen blockbuster
para entretener al personal, y que no piensen mucho, o directamente nada,
mientras ven una cinta de gran presupuesto.
Y,
ojo, no es una crítica. A mi me entretienen estas producciones, y, de hecho, la
vi cuando se estrenó el pasado 6 de
marzo, y me hizo pasar una tarde noche… Pues eso… Para pasar el rato durante su
hora y cuarenta minutos de metraje, creo recordar, u hora cuarenta y cinco, por
ahí rondaba el asunto.
No
se ha hecho público el presupuesto de la película, pero seguramente ha sido una
millonada. Lo que si os puedo comentar es que en una semana ha superado, al
parecer, y según algunos foros, los 70 millones de visualizaciones en una
semana, que no es cualquier cosa, pasando a convertirse en una de las películas
más vistas de lo que llevamos de año… Todo un héroe gringo, una vez más, contra
las fuerzas alienígenas, eso engancha mucho.
La película ha sido dirigida por Patrick
Hughes, director y guionista australiano, que quizás te suene de irregulares
películas de acción, como “El Hombre de Toronto” o “Los mercenarios 3”.
Como
protagonista principal tenemos al actor, modelo y cantante estadounidense Alan
Ritchson, un tipo que bien podría protagonizar cualquier remake de Rambo o
películas similares, que aquí interpreta a un militar que aspira a convertirse
en ranger del ejército estadounidense después de haber sufrido la trágica
perdida de su hermano en combate, y prácticamente de todos los que le rodeaban
en una misión en Afganistán.
El
reparto incluye también a actores reconocidos como Dennis Quaid, que sale un
tal de tres minutos y medio (y quizás sea mucho), el canadiense Stephan James
(que yo recuerdo de la película “Race” haciendo de Jesse Owens), el australiano
Jai Courtney (del que solo lo recuerdo de salir en “El Escuadrón Suicida”), el
mítico Esai Morales (que lleva más de cuarenta años en el mundo de la
actuación), y del resto del elenco, lo siento, no me acuerdo.
La
película se rodó en Australia, concretamente en el Estado de Victoria, y
algunas escenas en Nueva Zelanda, en la región de Queenstown, entre septiembre
y diciembre de 2024. Y los interiores, en Melbourne. Una curiosidad que os
adelanto es que algunos escenarios que representan bases militares
estadounidenses se recrearon en instalaciones militares australianas.
Pero…
¿De qué va “Máquina de Guerra”? Pues en nuestra narrativa tenemos a un militar
experimentado, un ingeniero rebotado de un trauma de la Guerra de Afganistán
que perdió a su hermano y a veinte tipos más en una emboscada talibán en medio
de la nada. De hecho, ni vamos a ver al enemigo, solo a todos volar por los
aires en los primeros compases de película.
El
tipo, que se ha vuelto taciturno y huraño, ha decidido presentarse a los
rangers del ejército gringo, y tras pasar varias semanas de pruebas duras, al
final llega al entrenamiento final, como jefe de grupo, algo que, por ora
parte, él no quería, ya que no ansiaba tener ningún tipo de cargo ni de
responsabilidad, pero acepta a regañadientes porque en caso contrario, estaría
fuera.
El
último entrenamiento consiste en localizar un avión derribado, en una zona
montañosa, volarlo, y posteriormente, rescatar a los pilotos de una base
enemiga. Todo con armas de fogueo y controlado por los oficiales al mando.
A
todo esto, durante la película dan noticias en un televisor: Extremadura sigue
sin tren ni futuro, un asteroide pasa rozando la Tierra, la gasolina sube y
cosas por el estilo.
De
este asteroide en cuestión, se desprenden algunos elementos, y uno es una nave
que mete un castañazo en la zona militar donde los aspirantes a rangers se
entrenan. Estos, equivocan el avión que tienen que volar con el aparato
extraterrestre, que duerme la siesta, y del bombazo que le dan, lo ponen de muy
mala leche y comienza a cazarlos con un estilo que recuerda a “Depredador”.
Ahora,
también os digo, el aparato en cuestión, más que extraterrestre, podría ser
chino por la cantidad de remaches que se gasta. No sé la tecnología que tendrán
los extraterrestres, pero si es parecida a esto, tampoco van tan avanzados,
ojo.
Así,
a los 30 segundos, prácticamente se ha cargado a todo el grupo, que con armas
de fogueo en las manos, solo pueden decirle “Piun, piun”, como si estuviesen en
un patio de colegio.
El
aparato alienígena los va cazando por medio bosque, y aunque parece
indestructible, algo de pupa le van haciendo de vez en cuando, mientras nuestro
protagonista asume, por fin, su papel de líder en todo este tinglado, logrando
cargarse al cacharro extraterrestre…
Después,
Dennis Quaid nos cuenta que han pasado la primera fase, pero que vienen más
aparatos. Por cierto, en ningún momento le vemos el careto a los invasores
siderales.
En “Máquina de Guerra” hay, pues, cine bélico y ciencia ficción, una extraña mezcla entre “La Guerra de los Mundos” y “Depredador”, aderezado con muchas poses y muchas escenas de acción y efectos especiales bastante espectaculares. De hecho, al parecer, prácticamente todas las explosiones son reales. Ideal para echar el rato, y a otra cosa. De nota, un 5.





















































