jueves, 20 de enero de 2022

Way Down (2021)

 

        Posibles spoilers o revelaciones sobre la trama, argumento y demás gilipolleces relacionadas con la película… Avisados estáis.


        Lo primero que me llama la atención de “Way Down” (2021), a los pocos minutos de comenzar a ver la película, es lo presente y viva que sigue siendo la Leyenda Negra española. Una película con parte del elenco español, y gran parte de la producción, cae en el eterno error, lamentable, pero muy vendible comercialmente supongo, de que los españoles deben ser siempre los malos de la película, y es lícito robarles, hablar mal de ellos o maldecirlos en nombre del “anglosajonismo” más rancio… Clichés y más clichés que nosotros mismos nos creemos.


        Dicho esto, en la narrativa tenemos una cinta que nos va a recordar, impepinablemente, a series como “La Casa de Papel”, o a películas como “El ejército de los muertos” o la viejuna “Ocean´s Eleven”, donde hay una caja fuerte teóricamente inexpugnable, y un grupo de especialistas en rescates de tesoros (típicos, tópicos) que la van a reventar para recuperar algo, que ellos creen que les corresponde legítimamente… Para ello, fichan a un joven brillante, como siempre suele suceder, que a pesar de estar más perdido que “el barco el arroz” sacará adelante al grupo y a la misión…


        ¿Es original? No. Es más de lo mismo. El fondo cambia, y eso es quizás lo que la hace interesante, pero sin tirar cobetes. El golpe se da en el 2010, cuando España se la juega en el Mundial de Fútbol, medio país está con la cabeza metida en el televisor, y los españoles que vigilan el objetivo, un pecio en el Banco de España, son idiotas y no pueden contrarrestar a los ingeniosos británicos que hacen unas jugadas de chúpate los dedos… Para añadirle salseo, te inventas una historia de amor que no convence ni a bazokazos …

       En definitiva, estamos ante una película a ratos absurda y sin sentido, predecible a rabiar, a la que le sobra metraje y que es, en mi opinión, fácilmente olvidable. La dejo a vuestra entera disposición.

martes, 18 de enero de 2022

Archivo 81. Primera Temporada (Netflix, 2021)

 

        Revelaciones, spoilers, como queráis llamarlo… Vienen por un tubo, así que advertidos quedáis…

 

         “Archivo 81” (Netflix, 2021) es una serie de ocho episodios en su Primera Temporada, y espero que no sea la última, en la que me han vendido desde el primer día que era de terror.


          Nada más lejos de la realidad, de terror nada. Ni escalofríos, ni sustos, ni sobresaltos que valgan. Tiene algo de suspense, intriga, y muchas vueltas y vueltas, que hacen que el argumento se vuelva retorcido por momentos, pero sin llegar a los niveles de que te vaya a explotar la cabeza.


       Me ha recordado a ratos a películas como “Tesis” (en su primer episodio), “Shutter Island” (2010), o “El proyecto de la Bruja de Blair”, que casualmente, se nombra en uno de los episodios.

       En la narrativa, tenemos en los años noventa, a Melody, una joven que investiga un edificio, el Visser, que ardió durante los años veinte llevándose a todo el mundo por delante y que fue rehecho. Los habitantes del edificio son raros raros raros, pero ella, cámara en mano, lo va grabando todo, hasta cuando mea.

       En el presente, Dan, un joven afroamericano, se dedica a digitalizar películas antiguas de dvds, y es contratado por un tal Davenport para digitalizar unas tropecientas mil cintas que guarda en una casita de campo con sus rutinarias 55 cámaras de vigilancia, y con menos cobertura que un pueblo de Extremadura.

       Pronto, Dan descubre que las cintas cuentan la historia de Melody, paso a paso, pues esta chica dormía, comía, se duchaba con la cámara en la mano y grababa absolutamente todo (como os decía) lo que sucedía en el edificio, descubriendo que allí había establecida una secta loca, adoradores de Vega de “Street Fighter”, que quieren traer a este plano existencial a un demonio sumerio o algo parecido, que ríete tú de Gozer de “Los Cazafantasmas”, y que para ello necesitan hacer un sacrificio (por eso es mejor perder la virginidad cuanto antes, por si te secuestra una secta de estas raras y te exigen el carnet de pureza mediante). Y, a la vez, el pobre Dan, que no gana para espantos (se tira seis episodios con cara de estreñio), descubre que su padre era el psiquiatra de Melody, y que estaba metido hasta las cejas en toda la historia que él está visionando…

      El caso es que pasado y presente se juntan, tipo “Ghost”, pero sin hacer cuencos de arcilla, y Dan y un colega friki gordo, que milagrosamente no se cargan nada más aparecer, investigan, tiran de hilos, y descubren todo el pastel en una serie que bien podría haberse llamado “Sectas, tarados y cintas de vídeo”, y hubiera molado más que “Archivo 81”, que suena más a cafetería indie o incluso a biblioteca alternativa…

       Resumiendo: Estamos ante una serie interesante, que retoza mucho en su metraje, haciéndose a ratos larga de cojones, y abriendo muchos hilos argumentales, que, a la hora de la verdad, resulta que son simples distracciones para el final que nos espera. Deja la puerta abierta claramente a una Segunda Temporada, que, de estrenarse, ya puede tirar cohetes y hacer piruetas y triples mortales, porque creo que “el pescado está revendido”, y la originalidad podría echarse de menos sino juegan bien sus cartas… Vedla, y me decís.

domingo, 16 de enero de 2022

Vinland Saga 18 (Planeta Cómic, 2018) Makoto Yukimura


         Decimoctavo volumen de “Vinland Saga” (Planeta Cómic, 2018) de Makoto Yukimura (guion y dibujo), que vuelve a ponerse interesante respecto a algunos números anteriores. En este tomo, tenemos a Thorfinn encontrándose con su pasado una vez más.


        Tras ser perdonado por la cazadora Hildr, el grupo de Thorfinn reanuda el viaje a Grecia, pero casualmente se encuentra con los hombres de su pariente Thorkell, un vikingo de la vieja escuela al que le sacó un ojo en su día.


        Así, se entera de que los Jomsvikings están descabezados y casi a punto de entrar en una guerra civil. El nombre de Thorfinn suena como posible sucesor, pero él solo quiere continuar su camino y ser un mercader.


        Esta decisión hará que una de las facciones quiera matarlo, y otra protegerlo y convencerlo de unirse a su lucha y ser su jefe, mientras que el grupo tiene que dejarlo atrás junto a Hildr para continuar viaje…


        Un cómic con acción, con un giro inesperado en la trama, y que promete ser la puerta de una nueva historia dentro de esta increíble saga.

Leaving Spain (Libros.com, 2015) Óscar Ibáñez

 

        “Leaving Spain” (Libros.com, 2015) de Óscar Ibáñez (guion y dibujo), es un cómic que nació de un proyecto de crowfunding y que trata sobre aquellos jóvenes españoles que con las crisis galopantes económicas (2008-2015), y sin ningún futuro en el país, optaron por marcharse a Gran Bretaña con sus títulos bajo el brazo.


        Lo que podría parecer una buena opción, se convirtió para muchos en pesadilla, y pasaron a engrosar (y eso con mucha suerte) las tropas de camareros, lavaplatos y repartidores en la capital de Inglaterra, mientras veían la posibilidad de volver (algunos) o de quedarse e intentar prosperar.


        Con un dibujo muy sencillo, a base de viñetas que se explican solas, y no con un desarrollo narrativo al uso, Óscar Ibáñez nos cuenta con mucho humor y acidez, la terrible situación por la que pasan muchos jóvenes que se la juegan a una carta en busca de un futuro que no consiguen en España. Tiene unos buenos puntos, y se lee en un rato. Yo lo he disfrutado mucho.

Las Casitas de Hojalata (Ediciones El Gallo de Oro, 2021) Josemi Benítez


         Hay pocos cómics, por ahora, que aborden lo que fue la emigración española durante el Franquismo, ya sea de interior o al exterior del país. Por ello, encontrarse con cómics como “Las casitas de hojalata” (Ediciones Gallo de Oro, 2021) de Josemi Benítez (guion y dibujo), es para mí todo un lujazo.


        Un tema tan interesante como el de las migraciones tiene su reflejo en esta historia, recogida con esmero por Josemi Benítez. Sus abuelos, fueron unos de aquellos miles de andaluces, extremeños o gallegos, que emigraron desde un pequeño pueblo de Jaén al País Vasco, buscando una vida mejor para ofrecerles a sus hijos.


        Bilbao vive tiempos difíciles tras la Guerra Civil, pero pronto se va a convertir en tierra de oportunidades para los emigrantes que llegan desde otras zonas del país. Las opciones laborales, gracias a su incipiente industria, hacen duplicar en apenas años la población de la ciudad, y estos nuevos bilbaínos se asientan en un principio en barrios de chabolas (más de 7000), construidas con hojalata por la noche, sin alumbrado eléctrico, agua corriente y con muchas penurias.


        A través de un trabajo periodístico espectacular, Benítez recupera la memoria de aquellos llegados en los cincuenta. Su modo de vida, sus trabajos, sus ilusiones y esperanzas, en un cómic fantástico, que sirve la mantener viva la memoria de todas aquellas familias que llegaron prácticamente sin nada, y que lucharon día a día, para sobrevivir y darles a sus hijos un futuro mejor.


        En mi opinión, es un álbum imprescindible para conocer, y entender, parte de la historia de la segunda mitad del S.XX en España, de la que el mundo del cómic se ha hecho (de momento) poco eco. Lo he disfrutado muchísimo, y me parece muy recomendable.

sábado, 15 de enero de 2022

Deportado 4443. La historia de los 9.300 españoles cautivos en campos de concentración nazis (Penguin Random House, 2022) Carlos Hernández De Miguel, Ioannes Ensis

 

        “Deportado 4443. La historia de los 9.300 españoles cautivos en campos de concentración nazis” (Penguin Random House, 2022) de Carlos Hernández de Miguel (narrativa) e Ionnes Ensis (dibujo), nos trae en forma de cómic el escalofriante relato de Antonio Hernández Marín, español republicano, que tras exiliarse de España tras la guerra, recala en una Francia que no acogió bien a los republicanos españoles, para pasar poco tiempo después al campo de Mauthausen, una vez que Francia pierde la guerra en un abrir y cerrar de ojos, frente a la Alemania nazi.


        Allí, coincide con miles de españoles, que comparten penalidades y penas, y que van muriendo maltratados de manera atroz por los soldados nazis o por los kapos. El hambre, la enfermedad y la deshumanización están presentes entre las alambradas electrificadas de un infierno que va acabando con ellos por miles, entre torturas y trabajos forzados.


        “Deportado 4443” es un cómic desgarrador, que a través de sus 250 páginas, recupera la memoria de Hernández Marín, que ya fueron publicadas a golpe de tuit durante 2015. Recuperar su testimonio, el relato de lo vivido, acompañado de ilustraciones en riguroso blanco y negro, expresivas y contundentes, es una manera de no olvidar el horror de los campos de concentración.


        Se trata, pues, de un cómic imprescindible, tanto por su rigor histórico, como por su temática, que no te dejará indiferente como lector, y que, posiblemente, te sobrecogerá.

jueves, 13 de enero de 2022

El Páramo (Netflix, 2021)

 

        Hablo de la película sin tapujos. Posibles revelaciones, también conocidos en inglés como spoilers,  en mis comentarios, ya sabes…


         “El Páramo” (Netflix, 2021) es una de esas películas que, de vez en cuando, te venden los medios, la propia Netflix y la gente que la ha visto como auténtica película de terror, pero que a mí se me ha hecho cuesta arriba prácticamente desde el principio.


        Ojo. La película tiene buena fotografía, buenas actuaciones, buena música y puesta en escena, pero al metraje le sobra perfectamente sus treinta o cuarenta minutos, ya que el espectador está esperando durante mucho tiempo que suceda algo, y tarda en suceder, y la trama te mantiene a la espera, y a la espera, y hay preguntas que no sabe, o no quiere responder. La palabra “Diego”, se dice 219 veces, si no he contado mal.


        En la narrativa estamos en la España del S.XIX, o en la Extremadura de hace sesenta años, vete a saber (las armas que aparecen, me han desconcertado un poco). En un punto indeterminado, diría. En mitad de un páramo, en medio de la nada, tenemos a una familia de tres miembros: Padre, madre e hijo pequeño (el niño que susurraba a los conejos).

        Afuera, rodea a la tosca casa de piedra y techumbre irregular, una serie de postes con fetiches, a cierta distancia, a modo de protección. Al parecer, ya desde casi el principio, te enteras de que hay una extraña criatura, llámala deidad celta suelta, tótem lusitano o extraterrestre raro (aunque yo sospecho que es un representante de alguna compañía telefónica o eléctrica), que acecha a la familia. Si la ves, te acabas suicidando, que es lo que le pasa a un tipo que llega a la casa medio herido, solo para volarse media cabeza en cuanto se recompone un poco.

        Con la excusa de llevarse al muerto, devolverlo a su familia, el padre se quita de en medio para no volver. Y la madre comienza a perder la cabeza como si hubiese estado viendo “Sálvame Deluxe” durante quince minutos.

        El ente acecha a madre e hijo durante mucho tiempo. De hecho, la madre reparte tiros a mansalva cada quince minutos, y poco a poco, ambos se van quedando más en la casa, que ríete tú de los Últimos de Filipinas.

       Finalmente, la criatura, se adentra en la casa, después de más de una hora y pico de metraje, posiblemente para venderles algún timo. De dicho encuentro, la madre sale mal parada, y el nene le echa cojones a la criatura, que no se espera que lo afrenten a base de fuego purificador.

        En el epílogo, tenemos al nene llevando en carretilla a su moribunda madre, hasta una ciénaga cercana, donde su cuerpo se hunde, mientras que él abandona las lindes de postes protectores, como en la película “El Bosque” del amigo Night, para largarse de allí cagando leches…

       Resumiendo, y mucho: Es un querer y no llegar. Larga de narices, con buenas actuaciones (el crío lo borda), pero con un monstruo que no convence, y con muchas preguntas sin responder. La dejo a vuestra entera elección.

Meditaciones: El Manga (la Otra H, 2015) Marco Aurelio


         Dentro de la colección que la Editorial La Otra H dedica, en forma de manga, a diversos personajes, posiblemente uno de los más interesantes que me he leído hasta la fecha, ha sido este “Meditaciones: El Manga” de Marco Aurelio (La Otra H, 2015)


        En esta ocasión, aunque las primeras páginas apuntan a un posible volumen dedicado al estoicismo, disciplina filosófica que regía la vida de Marco Aurelio, pronto se aleja de esta visión para ofrecernos una biografía en cómic del llamado “Emperador Filósofo”, que gobernó entre el 161-180 D.C. El título, pues, es errado, ya que no son sus “Meditaciones” para nada, sino su biografía pura y dura.


        Marco Aurelio, de origen hispano, fue testigo de la muerte de varios de sus hijos y de varias revueltas y guerras a lo largo del Imperio Romano, fundamentalmente localizadas en la frontera con las distintas tribus germánicas que lo mismo buscaban la Paz, que traicionaban los diversos tratados alcanzados con ellos, con bastante facilidad.


        Gobernó en conjunto con su hermanastro Lucio, y en sus últimos años de vida, nombró co-emperador a su hijo Cómodo (emperador en solitario tras la muerte de su padre, 180-192 D.C), famoso porque a la postre, con él, comenzaría el final de una etapa en la que el Imperio ya no sería lo que fue antaño.


        Resumiendo: Estamos ante un cómic entretenido, que recoge muy bien la vida de Marco Aurelio, y que despierta la curiosidad del lector, pero no así sus pensamientos (plasmados en griego en sus Meditaciones), que es algo que debes tener en cuenta si vas a adquirirlo. A pesar de todo, sin duda, es una buena opción de lectura si te interesa el personaje, su vida, y los cómics manga.

miércoles, 12 de enero de 2022

Cazafantasmas. Más allá (2021)

 

        Revelaciones… Unas pocas… Destripo parte de la trama, así que tú sabrás…


        Reconozco haberme acercado a “Cazafantasmas. Más allá” (2021) sin demasiadas esperanzas ni ilusiones. Creo que la marca dejó en su día el listón muy alto, y los intentos por recuperarla siempre pueden terminar cagándola (esa es la palabra), para vergüenza de propios y extraños.


        En esta ocasión, la sensación es agridulce. Por un lado, han conseguido recuperar bastantes guiños para aquellos que disfrutamos de las dos películas canon de la historia original, con monstruos, fantasmas y divinidades sumerias que ya nos son familiares (mítica la frase: ¿Eres tú un Dios?), así como el aparataje de trampas y rayos para cazar fantasmas, el vehículo Ecto-1 o la aparición de los Cazafantasmas originales, como no podía ser de otra forma, en el final de la película en una batalla épica… Aún me pregunto cómo han podido convencer a Bill Murray y a su EGO para hacer un pequeño papel, y he suspirado por la ausencia de Rick Moranis… Por otro lado, se repiten arquetipos vistos hasta el infinito y más allá (nunca mejor dicho), y el espectador se ve venir determinados hechos, tramas, y secuencias enteras...


        El fallecimiento de Harold Ramis dejaba coja a la franquicia, pero… ¿Y si recuperábamos la historia del extravagante Egon Spengeler a través de una familia a la que apenas había tratado? Pues que nos salía una película como la presente.

        Egon se refugia en un pueblo de mala muerte, en una granja concretamente, que haría las delicias de Tim Burton, tras los acontecimientos de “Cazafantasmas II” y tras la debacle del negocio fantasmal, por falta de clientela. Allí, lucharía contra la posible nueva venida de la divinidad sumeria Gozer, que es el archienemigo de los “Cazafantasmas”.

        La llegada de la familia de Egon al pueblo, tras su muerte, para reclamar la herencia familiar, llevará a la población a sufrir una serie de fenómenos paranormales, a los que se enfrentará la nieta del propio Egon, Phoebe (que es una copia de su abuelo cinematográfico), junto a un Paul Rudd que hace de un profesor un tanto raro y estrambótico, que es el que pone el punto de humor y de absurdez a la cinta, y de un pequeño seguidor de Iker Jiménez de Primaria “Podcast” especializado en conspiraciones, fantasmas y todo lo paranormal posible (yo también admiro a Iker, Ojo), junto a su hermano Trevor (hermano de Phoebe), que es el archifamoso “Stranger Things” Finn Wolfhard, que sigue viviendo de las rentas, y cuya serie estrella ya hizo en su día un guiño a los propios “Cazafantasmas”.

        Quitando las historias secundarias, que hacen perder media hora de metraje y bostezar al más esforzado, nos queda una película entretenida, donde los “Cazafantasmas” originales, que han envejecido regular, aparecerán para hacerle frente a su viejo enemigo, junto al fantasma del propio Egon (emotivo al máximo, y más cuando la película está dedicada a su memoria) y a la pequeña Phoebe.

        Tenemos, así pues, una película para pasar el rato, pero no para ponerse muy estupendos y fácilmente olvidable al cabo de uno o dos días. Así mismo, algunas escenas post-créditos añaden expectativas, que se quedan quizás un tanto cortas e incoherentes. En una de ellas, el típico tonteo Murray-Weaver, que no lleva a nada y que pocos entenderán (ni ellos mismos).

        La dejo a vuestra entera elección. Ya me diréis.

martes, 11 de enero de 2022

Ryuko. Tomo 1. (Ediciones Héroes de Papel, 2021) Eldo Yoshimizu


         “Ryuko” (Ediciones Héroes de Papel, 2021) es el primer cómic de la artista y escultora Eldo Yoshimizu (dibujo y guion). Editado originalmente en Japón en 2019, “Ryuko” consta de dos tomos, siendo este el primero de los publicados en España.


        En la narrativa, tenemos un golpe militar en un país musulmán ficticio. De allí, Ryuko logra salvar a una niña, Barrell, a la que enseñará todas sus artes de lucha y métodos de supervivencia.


        Paralelamente, descubre que su madre, a la que tenía por muerta, en realidad está viva y secuestrada. Pronto chocara con las mafias chinas que se interponen en su camino…


        Es un cómic muy visual, donde las protagonistas suelen ir en paños menores sin saberse bien el por qué (nada que objetar, por cierto). Tiene un trazo muy clásico, que recuerda a Osamu Tezuka en los dibujos femeninos, y usa muchísimo la tinta y el expresionismo de obras como “Hellsing”.

        Las idas y venidas en el tiempo y en el espacio, para recordar y/o recalcar hechos y acontecimientos, son normales en la narrativa de este cómic, y por ello, a ratos me he sentido perdido, aunque es una sensación momentánea. Puede tener páginas en la que todo es muy visual y de mucha acción, como partes en la que todo es auténtico diálogo llegando al “Horror vacui” por momentos… En las páginas finales hay, igualmente, unas notas del traductor, para comprender mejor ciertas partes de la historia (lo cual es de agradecer).

        Resumiendo: Elementos clásicos, acción, buen dibujo, hacen de “Ryuko” un cómic que, por lo menos en este primer tomo, está llamado a convertirse en un clásico en unos años, sin duda. Me parece muy recomendable, y se lee en un periquete. Tapa dura, buena presentación, merece la pena.

lunes, 10 de enero de 2022

Madre/Androide (Netflix, 2021)

 

           En esta entrada, destripo prácticamente la película. No es que haya revelaciones, es que casi que la desgrano entera, en un resumen, así que tú verás…


         “Madre/Androide” (2021) me ha dejado bastante a medias. Pensaba que estaba ante un peliculón apocalíptico, una guerra contra androides tipo “Terminator” mezclada con “Yo Robot” de Will Smith, (el título original iba a ser “Yo Robot, Tú Licuadora”), y tiros por doquier, pero me he encontrado que, tras un trasfondo realmente bueno y poco aprovechado, nos encontramos una cinta que gira muchísimo en torno al rollo sentimental y emocional de unos protagonistas que no me cuajan, y no por rollo interracial, ojo, sino por una falta increíble de química que hacen que no peguen ni con Loctite (marca registrada).


       En la narrativa, Georgia se entera que está embarazada de su rollete/novio en casa de unos colegas donde están de fiesta. Vemos que hay androides a sus órdenes, que lo mismo les limpian que les ponen chupitos.


        Tras un ruido infernal, parecido a un tema de reguetón, los androides se vuelven locos y comienzan a matar a todo Cristo. Lo siguiente que vemos es a la pareja, tipo Jesús Calleja, andando por el bosque huyendo de los androides. Pronto llegan a un campamento humano, parecido al Campamento Krusty de Los Simpsons donde los echan en 24 horas porque el pavo se lía a hostias en su primera noche, dejando tuerto a un contrincante.

        Expulsados del Campamento, en su recorrido se encuentran una casa, donde el pavo, con los conocimientos adquiridos de varios episodios de “Restauradores”, que suelen echar en Blaze de vez en cuando, se fabrica una moto con un chasis, un par de ruedas y un botijo.

       Dicha moto, que hace más ruido que la Montesa de un traficante de café, atrae a los androides locales, que hacen que la pareja se separe en el bosque, acabando Georgia en la casa contenedor de un hippie de gafas partidas, Arthur (el hermano perdido del Langui), que lo mismo te llora que te suelta el rollo filosófico o te habla de literatura checa de los años 20, y que ha inventado una armadura que te hace invisible a los androides.

        En un momento de lucidez, organizan una expedición de rescate, con parto incluido, para rescatar a la pareja de Georgia que ha caído en manos de los T-1000 y que está siendo torturado viendo “Sálvame Deluxe” las 24 horas del día. De dicha operación, sale mal parado, tanto física como mentalmente, como no podía ser de otra manera.

          A salvo, descubren que Arthur es en realidad un T-5000 de mucho cuidado, que los ha traicionado para poder entrar en la Base humana y cargarse a todo el mundo. Después de una lucha rara y con incierto final, nos encontramos que los coreanos que han venido al rescate a Estados Unidos solo aceptan al bebé, al cual se llevan, mientras que la pareja se queda allí pasmarote. Toque de piano, recuerdos que no fueron ni serán, y unos soldados, que no parecen americanos, diciendo que van a crear una nueva base en Portland. Fin, y oportunidad desaprovechada de hacer otra cosa más interesante y explicar, ya de paso, si ver TeleCinco volvió locos a los androides…

         La dejo a vuestra elección.