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viernes, 1 de mayo de 2026

Depredador Dominante (2026)

 

          Estrenada la última semana de abril de 2026, concretamente el 24 de abril, nos llega una de esas películas, que, en nuestro caso, da que hablar.

        Reconozco que tenía curiosidad por verla, en parte por volver a ver una película donde la protagonista sea Charlize Theron, y en parte por unas declaraciones que la propia Theron hizo hace un mes en una entrevista hablando de la película, en la que decía que la historia le seguía pareciendo loquísima… Y, la verdad es que, mientras la veía, pensaba: Quizás te hayas quedado hasta corta.


        Depredador dominante” (título original “Apex”, que podemos traducir como cima o cúspide) es un thriller de supervivencia, de los que ya hemos visto en otras ocasiones, aquí muchos elementos de otras historias y de otras películas, dirigido por Baltasar Kormákur y protagonizado por Charlize Theron, Taron Egerton y un Eric Bana en tiempos bajos, que solo sale tres minutos y medio en todo el metraje.  

        Con una duración aproximada de 90 minutos, se te van a quitar las ganas de ir a Australia de aventuras. Cuando no son las serpientes y las arañas, son los locos sueltos.

        Como siempre pasa en este tipo de producciones, Netflix no ha soltado prenda sobre cuanta pasta ha costado la película, pero ya os puedo decir que aquí se han dejado una buena millonada.


        En cuanto a la narrativa: Comenzamos la película en Noruega, donde Sasha (Charlize Theron) y su pareja (Eric Bana), están escalando la pared del Troll, que, por cierto, es la pared vertical más alta de Europa, con más de 1100 metros de caída libre. Allí, precisamente Sasha se queda sola después de que Eric Bana se regenere en un vuelo.

        Como no sabemos de dónde saca las perras, pero tampoco parece ser importante. Sasha cambia Noruega por Australia. La montaña por el kayak, y se allá que se va en busca de nuevas experiencias, a pasar el duelo.


        Nada más llegar, un tipo llamado Ben, el típico treintañero, le echa una mano con unos pesados que se pasan un poco con ella. Gracias a las indicaciones de Ben, llega al sitio donde quiere llegar, y llegado el momento, se lo encuentra allí, en plan loco de remate, ballesta en mano, y con ganas de cazar… En este caso a ella, que deberá huir de un lugar del tamaño de la provincia de Badajoz.

        Aun así, aunque vaya en kayak río abajo a 80 km por hora, o perdiéndose por aquellos lares, siempre llega Ben para tirarle flechas con la ballesta, incluso se le adelanta y le pone simpáticos vídeos familiares en móviles estratégicamente colocados.

        Pronto es apresada y Sasha descubre horrorizada que Ben, aparte de cazar humanos, se los come habiendo creado sus propias recetas culinarias, y que la próxima será ella.


        Sin embargo, Ben no contaba con el instinto de supervivencia de nuestra protagonista que pasa de ser perseguida en una naturaleza hostil a llevar la batuta. La presa se convierte en cazadora, le revienta una pierna a Ben, y aunque parece que van a colaborar para escapar juntos del infierno australiano, ella lo deja caer en un momento dado mientras subían por una pared vertical, especialidad de Sasha, que se deshace de Ben e informa a las autoridades australianas del paradero de los veinte cuerpos cocinados por Ben en una cueva…

        Ni que decir tiene que los minutos finales son para una Sasha reflexiva, en una playa, que piensa que será mejor retirarse y dedicarse a la petanca o algo parecido.


        Como curiosidades os puedo contar que la película se rodó en Australia. Charlize Theron realizó muchas de sus propias escenas de riesgo, incluyendo secuencias de escalada, para las que tuvo que entrenarse específicamente. Ha logrado en una semana más de 70 millones de visualizaciones, y se ha posicionado como uno de los mejores estrenos de Netflix en lo que llevamos de año.

        A pesar de ello, a mí no me ha parecido una película demasiado original en el rollo de cacería humana, a pesar de meter un poco con calzador el tema caníbal por medio. Es entretenida, sí, pero demasiado tópica y típica, y creo que es un producto para ver, y olvidar con extremada facilidad. En definitiva, es el típico (y ya lo he dicho dos veces) producto de Netflix. Acción directa a los sentidos, adrenalina, actuaciones dentro de lo que se pide… Y poco más. De nota: Un 5.

miércoles, 29 de abril de 2026

El Profe. 1º Temporada (2026)

 

         Última semana de abril de 2026, y la he pasado viendo una comedia francesa, una serie de ocho episodios, de media hora de duración (más o menos), que se estrenó el pasado 23 de abril, y que se ha titulado en España como “El Profe”, aunque creo que su título original en francés sería algo así como “Suspendido”.

        Tengo que reconocer ya de antemano, que, como profesor que soy, en algunas cosas me he visto reflejado. A pesar de que la comedia es francesa, y que se supone que las sociedades y las situaciones son distintas… Ha habido escenas entre profesores, y profesores y alumnado, que me han resultado bastante familiares, salvando las debidas distancias. Y eso me ha ganado un poco, además de la mezcla que se gasta de redención personal, episodios no demasiado complicados y giros argumentales graciosos a la par que imposibles en una historia que me ha parecido ligerita, y sin, aparentemente, demasiadas pretensiones hasta donde he podido ver. Quizás no sea demasiado original, pero es bastante fresca dentro de lo que cabe.

        Una primera temporada, la de “El Profe”, que podéis ver en tres o cuatro tardes, y se os va a pasar volando…


        ¿Qué nos vamos a encontrar en la historia de “El Profe”? En la narrativa tenemos a Eddy, interpretadopor el comediante Alexandre Kominek, un pequeño Don Nadie, un estafador de poca monta, con un pasado traumático respecto a su adolescencia y respecto al papel que jugaron su madre y el amor de su vida en su… Digamos… Desarrollo. Y, además, con una inteligencia matemática extraordinaria.

        Cuando la policía finalmente lo atrapa, le ofrece un trato: en vez de prisión, deberá infiltrarse en un instituto francés haciéndose pasar por profesor de matemáticas. Su misión secreta consiste en identificar al hijo o hija de un importante mafioso que la policía francesa quiere apañar.


        Lo que parece un simple trabajo encubierto se convierte pronto en un caos absoluto, y de esta premisa parten la mayoría de las situaciones, que, yo, personalmente, he disfrutado y me han hecho soltar alguna carcajada.

        Eddy no sabe enseñar, no entiende la dinámica adolescente, que le queda un poco lejos, aunque los actores que hacen de adolescentes tengan una media de edad de veintitantos años, algo típico también de los yanquis.


 Y, además, choca y desprecia la burocracia educativa, que entra bastante en conflicto con su pensamiento.

Tras algunos encontronazos iniciales, descubre que tiene talento para conectar con los alumnos, y su papel de profesor de matemáticas pronto comienza a sentarle bien, por su manera de ser y de explicar.

De manera paralela, descubre que la directora del Centro es su antigua novia, y junto a la policía que le tutela el caso, surgen algunos malentendidos amorosos mientras intenta avanzar en la investigación de quién puede ser el hijo o la hija del criminal que busca la policía.


Hay algunos episodios y situaciones que me han parecido completamente delirantes, como cierta excursión a Normandía, o las personalidades arquetípicas de algunos de los profesores, la manera de pensar y de actuar que tienen, y como el propio Eddy se convierte en alguien importante y relevante dentro del Instituto, llegando a confrontar contra la propia ministra de Educación francesa.

Hay mucha crítica social al sistema. Una sátira requetebuena hacia todo lo educativo, y como alguien que no es profesor, conecta con el alumnado y sus problemas.


        El final deja varias cuestiones sin resolver, con un Eddy y su supuesta hija, que es la hija del criminal que buscaban, huyendo de la policía… Presentando la antesala de lo que seguramente será el comienzo de una nueva temporada. De hecho, en algunos mentideros se habla de la nueva temporada para finales de 2026, primer trimestre de 2027, aunque Netflix no ha confirmado nada al respecto. Solo han dicho que según la aceptación que tenga la serie, obrarán en consecuencia… Por cierto, tampoco han hecho publico el presupuesto, algo también habitual en ellos.

        En cuanto a curiosidades… Os puedo contar que, en vez de recurrir a los escenarios parisinos habituales, que se suelen gastar los franceses, la serie fue rodada principalmente en el norte de Francia, especialmente en Roubaix y Lille. Varias escenas interiores se filmaron en una escuela real de Roubaix, mientras que exteriores urbanos aprovecharon calles y plazas de Lille, incluyendo zonas históricas como Vieux-Lille y la Place du Théâtre.


        Esta decisión de rodar en un centro real también se nota en las escenas, y aporta una visualización muy auténtica, muy propia y reconocible.

        Otra curiosidad es que su creador, François Uzan, estuvo vinculado creativamente al guion y desarrollo de la serie Lupin de Omar Sy, lo que explica ciertas similitudes entre los protagonistas en el rollo que se gastan de identidades falsas, los engaños que se montan y el tipo… Digamos, de entretenimiento que se gastan en la serie.


        En definitiva: Esto de tipos que se hacen pasar como profesores y crean todo tipo de situaciones, no es nuevo… Pero no está mal, de vez en cuando, darle una vuelta de tuerca al género, como en este caso de “El Profe”.

        Es una serie que mezcla la crítica social educativa, una investigación policiaca, un rollo amoroso por resolver y todo aderezado con una buena pizca de comedia. Tiene buen ritmo, personajes secundarios delirantes… Es ver y disfrutar en un finde o en tres o cuatro días, como te organices, y a otra cosa. De nota de voy a dar un 6.

lunes, 27 de abril de 2026

Maleantes. 2ª Temporada, (2026)

 

        Dos años han pasado desde que vi, y comenté, la Primera Temporada de “Maleantes”. Una serie alemana que me gustó, a pesar de que le diera un simple seis de nota, y que me entretuvo bastante, aunque le hubiera dado más nota de haber tenido algún episodio menos.

        Terminaba aquella reseña diciendo que Netflix no tenía prevista una Segunda Temporada, pero hace un par de meses me enteré de que teníamos continuación, y como la serie creada por Marvin Kren, como os digo, me había gustado en su conjunto general, he creído necesario que había que darle una nueva oportunidad a este thriller criminal, que es como una especie de road movie mafioso, ahora por media Europa (como pasaba en la Primera Temporada), ahora por Bangkok y Viena, y siempre como protagonistas una moneda rusa de oro muy especial, y el dúo Frederick Lau (Charly)-Christoph Krutzler (Joseph) dando botes detrás de dicha moneda, que solo trae desgracias y muertes por donde va pasando. Estrenada el pasado 14 de abril de 2026, estos nuevos seis episodios que conforman la nueva temporada repiten la formula anterior. Les funcionó entonces… ¿Funciona ahora?


        Como suele ser habitual, Netflix no ha hecho público el presupuesto de la serie, pero el bote del elenco a Tailandia, la multiplicación de personajes, subtramas y escenas de acción, han tenido que costar una buena pasta para una serie alemana al uso… Es decir, ha tenido que costar un buen puñado de euros.

        Lo bueno, y a la par, lo increíble de “Maleantes”, es que tiene un carácter narrativo itinerante. Si la primera temporada nos llevaba por Austria, Alemania, Francia e Italia, aquí mantienen el tema de ir de escenario en escenario. Otro punto a favor es la buena química que se gastan los dos actores principales. Yo, incluso, he llegado a pensar que tienen una vena cómica no explotada. Si estos dos hicieran comedia, una especie de Terence Hill y Bud Spencer a la alemana, y salvando las distancias, podrían llegar a convencer.


        Por otro lado, en esta segunda temporada de “Maleantes” se cumple una de mis viejas premisas: A casi todas las series le sobran dos o tres episodios de rigor. Les pasó en la Primera Temporada, les pasa en al Segunda, donde estiran el chicle al infinito, y llegan a aburrir.

        En cuanto a la narrativa: Joseph, nuestro grandullón vienés, ha desaparecido de escena, incluso hay gente que lo da por muerto… Pero, en realidad, se ha ido a trabajar como cocinero a Bangkok, donde ha comenzado una nueva vida clandestina.


        Charly ha intentado abandonar la vida delictiva y se centra en proteger a su familia, pero la moneda maldita, la moneda de Catalina La Grande, vuelve a aparecer en escena. La familia de Charly se envuelta otra vez en una trama compleja donde hay nuevas facciones y personajes que van tras la moneda, otros como Rio, el punk post-moderno de la Primera Temporada reaparecen, y Charly tiene que recurrir a Joseph en Bagkok, pierden la moneda (que estaba en manos de Joseph en Bangkok) allí creando una trama en la propia Tailandia, y volviendo a saltar a Viena para rescatar a la familia de Charly y enfrentarse a los clanes de mafiosos austriacos que siguen la pista tras la moneda.

        Por el camino se forjan alianzas bastante imposibles, de manera temporal, que como os decía, solo hacen alargar una narrativa demasiado densa para mi gusto.


        Cómo siempre suele pasar en este tipo de producciones. La Primera Temporada es fresca, lineal, sin tantos rollos… Y eso que le sobra metraje. Pero la Segunda ya retuerce el Universo creando muchas subtramas innecesarias, se vuelve compleja, y a ratos me ha hecho bufar.

        Como curiosidades, os puedo contar que en esta nueva temporada se hablan varios idiomas, aparte del alemán, también el inglés, el tailandés, y el ruso. Y que Netflix dejará la posible continuación, una Tercera Temporada, en manos de la aceptación que reciba por parte de los espectadores de la plataforma. De hacerse, nos iríamos previsiblemente a Brasil.


        En definitiva: Me ha gustado mucho volver a ver a estos dos personajes, pero la verdad es que el tema de la moneda ya comienza a sentarme un poco pesado. Yo le quitaría un episodio a la trama Bangkok, y otro a la trama Viena, y hubiera presentado una miniserie cerrando definitivamente la historia, y exploraría otras cosas en futuras tramas, si las hubiese. Nota: Un 5,5. Imprescindible ver la Primera Temporada.

lunes, 20 de abril de 2026

Enviad Ayuda (2026)

 

          Tenía ganas, desde hace tiempo, de ver una película de Sam Raimi, y mira tú por donde, que me he encontrado conSend Help”, estrenada en España con el título de “Enviad Ayuda”, que ha supuesto el regreso de Sam Raimi en este 2026 a un feudo, a un fuero, que él conoce y domina bien, que es ese donde lleva a sus personajes al límite de las situaciones creadas, con una pizca de humor negro, una pizca de suspense y algo de violencia un tanto caricaturesca…

“Enviad Ayuda” tiene un metraje de poco más de una hora y cincuenta minutos, y aunque siempre suelo decir que a toda película le sobra media hora, creo que esta la vamos a dejar con este metraje, se lo vamos a respetar… Y viene protagonizada por Rachel McAdams, que quizás te suene de películas como “Chicas Malas”, “Votos de Amor”, “Doctor Extraño”, “Medianoche en Paris”, “Noches de Juegos” … Y alguna más que no recuerdo.


Y, en el papel masculino, Dylan O'Brien, de “Amor y Monstruos” (que tenemos comentada tanto en el blog, como en el canal), “los “Cuentos Asombrosos” de 2020, “Efecto Flashback” o “Los Horrores de Caddo Lake”, por citar algunos de sus trabajos, así a bote pronto…

Estrenada en España el pasado 30 de enero de 2026, con un presupuesto de 40 millones y una recaudación mundial de 94, “Enviad Ayuda” fue rodada principalmente entre Tailandia y localizaciones australianas, incluyendo la zona de Sydney, utilizadas para recrear oficinas, el aeropuerto… Y os tengo que adelantar, que me ha gustado, o al menos, no me ha desagradado.


          ¿Qué nos vamos a encontrar en “Enviad Ayuda”? Pues así de entrada, a simple vista, parece el típico relato de supervivencia de dos supervivientes en una isla, jefe multimillonario y empleada, que han quedado atrapados en una isla desierta después de un accidente aéreo, pero la vaina va mucho más allá con un doble rizo mortal con tirabuzón, muy de la marca Raimi, que alguno no se esperará.

          Ella, Linda Liddle, es una empleada competente y subestimada, que lleva más años en la empresa que el sol, y que ha salvado a la empresa de más de un lío desde tiempos inmemoriales. Es la eterna trabajadora que ama su trabajo, la empresa, y que espera su ascenso. Es adicta a los programas de supervivencia y si la sueltas en mitad de la selva vietnamita, en una semana se ha hecho un castillo con todos los lujos posibles. Vive con un periquito, pero bien podría vivir con un gato y beber vino a raudales.

Él, Bradley Preston, es su jefe inmaduro, arrogante y heredero de la empresa. No sabe hacer la O con un canuto, y es un pijo pretencioso de cuidado.


El primer cuarto de película, más o menos, se basa en presentarnos los personajes, por donde se mueven, personalidades, y como no, el choque lógico entre ambos. Yo, como espectador, enseguida me he posicionado a favor de ella, aunque después he visto que tiene un lado oscuro que acojona bastante. Él es un manipulador emocional que no sabe sobrevivir, un aprovechado, y ella una tipa que guarda muchas cosas desde hace años, bastante resentida con todo, y con un punto de psicópata de manual.

Las alianzas entre ambos se tornan en odio, según van saliendo a flote ñordas de uno o de otra, aunque ella cruza la barrera al cargarse a la novia de Bradley que llega junto a un guía al rescate, y al confesar que podrían haberse salvado hace mucho tiempo. En primer lugar, por la presencia de un casoplón cercano con todos los lujos, y en segundo lugar porque Linda tiene la posibilidad de contactar en varias ocasiones con personas que vienen y van de la isla. Por supuesto, vamos a tener batalla final, y un final que quizás no os esperéis, pero que para mi es bastante redondo, bastante Raimi, y todo aderezado con la música de Danny Elfman… Una película entre comedia y terror caricaturesco, una tragicomedia clásica.


Como curiosidades, comentaros que el padre de Bradley es el mismísimo Bruce Campbell, que no podía faltar en un guiño al estar Sam Raimi en la dirección y en la producción. Linda rompe la cuarta pared al quedarse fijamente mirando al espectador en la última escena, que cierra la película, y en los créditos finales aparecen dibujos relacionados con la supervivencia… En “Enviad Ayuda” he visto un poquito de la película “El Naufrago”, bastante de “Misery”, y una mezcla de elementos raiminianos… Pero puedo decir que, en su conjunto, la he disfrutado bastante. Por ello, de nota le voy a dar un 6,5.

domingo, 19 de abril de 2026

Zona de Putrefacción (Arechi Manga, 2025) Shin Yui

 
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Un cómic impactante que mezcla horror, decadencia y una atmósfera asfixiante que atrapa desde la primera página. En esta obra, cada viñeta transmite tensión, misterio y una crudeza visual que deja huella. Si te gustan las historias oscuras, perturbadoras y cargadas de simbolismo, este cómic puede convertirse en una lectura inolvidable.

En este video exploramos su trama, estilo artístico, personajes y los elementos que hacen de Zona de Putrefacción una propuesta tan inquietante como fascinante dentro del mundo del cómic independiente y de terror.

domingo, 12 de abril de 2026

Hipnótico (2021)

 

        De vez en cuando, me gusta ver alguna película que sé que va a ser mala y predecible. Si, lo sé, suena a masoquismo cinematográfico, pero hay que desconectar el cerebelo cada cierto tiempo e “Hipnótico”, película estadounidense de 2021, es una de esas producciones realizadas por Netflix, que es ideal para apagar todas las neuronas.

        Aún así… A pesar de qué no es una gran película, de que se realizó en apenas un mes (entre febrero y marzo de 2021, con la pandemia del COVID recién estrenada), y de que su hora y media de metraje la vas a olvidar con extremada facilidad… A “Hipnótico” le reconozco haberme entretenido una tarde-noche entera, haberme sacado alguna sonrisa por alguna escena, casi alguna carcajada por lo absurdo de otras, y haberme dado cuenta de que, su protagonista, la actriz y guionista Kate Siegel, no sé por qué, en esta producción me ha recordado levemente a la youtuber Begoña Gerpe… Se dan un aire.

        Con dirección doble, de Matt Angel y Suzanne Coote, dos tipos que suelen trabajar juntos, “Hipnótico” podrá llegar a dormirte, si no tienes cuidado…


        Para comenzar, al ser una película de Netflix, no he logrado encontrar el presupuesto por ninguna parte, pero al estar protagonizada por cinco actores contados en época de covid (de ahí posiblemente que descartaran la utilización excesiva de extras), con escenarios un tanto de papel-cartón, rodada (como os decía antes) en un mes, y usando los exteriores típicos en la Columbia Británica canadiense de las producciones de Netflix para sus películas baratas (Vancouver y Port Moody, concretamente), que coinciden con las de Antena 3 a la hora de la sobremesa… Su presupuesto debió ser bajo.

        En la historia de este thriller psicológico, tenemos a Jenn, una mujer que viene de perder un bebé, y que a la postre significó el final de su relación con un tipo que es muy alérgico al sésamo.


        En una fiesta en casa de unos amigos comunes, la pareja que organiza la fiesta le habla de un prestigioso y misterioso hipnoterapeuta, el Dr. Meade, que hace magia con sus pacientes, todas mujeres, y les ayuda a desbloquear sus problemas a través de la hipnosis de manera casi milagrosa.

        Jenn comienza a ir a las sesiones del doctor, pero después de cada una de ellas, pierde la noción del tiempo, tiene grandes lagunas mentales, y sus sueños parecen implantados, algunos de ellos perturbadores con el Sr. Doctor, que incluyen recuerdos y comportamientos que no son propios.

        Tanto Jenn como la amiga que le había recomendado al doctor, acaban en comisaria, hablando con un detective que estuvo detrás del doctor, sospechando que había desvivido a tres mujeres tiempo atrás, aunque no se encontraron pruebas que lo incriminaran.


        El Dr. Meade no solo hipnotiza, sino que controla completamente la mente de sus pacientes, implantando órdenes y recuerdos falsos, los convierte en simples zombis que reaccionan a su voz. Y, lo que es peor para nuestra protagonista, está obsesionado con Jenn porque se parece a su esposa fallecida años atrás.

Su plan es reprogramarla mentalmente para convertirla en su difunta esposa, borrando su identidad, recreando a Jenn como era su esposa… Como si fuese una computadora a la que le puedes cambiar la tarjeta gráfica.

Gracias a nuestro obcecado detective, y a la “contraprogramación” implantada por otra terapeuta, Jenn romperá la hipnosis del doctor… Bueno, los dos balazos que le meten al doctor también ayudan algo.


        El caso es que la idea que presenta la película, en torno a la idea de la hipnosis y su utilización para fines un tanto oscuros, no deja de ser interesante, pero a la hora de poner de pie la narrativa, te tienes que llegar a reír con algunas situaciones que rozan un poco lo vergonzoso. El tema de la psicoterapeuta contrarrestando al doctor, metiéndole en la cabeza a nuestra protagonista un anti-virus, las órdenes del propio doctor en plan “Duerme”, “Desvive” y mandatos similares… Si eso no os parece delirante, junto a las cuchilladas, palizas y tiros que se lleva nuestro detective de la policía de turno, que lo único que hace es recibir… ya es para hacérselo mirar.

        En fin… Ver, y olvidar, y, sin embargo, seguro que después de cinco años de su estreno, tiene fans. De nota le voy a dar un 4. Idea interesante, pero predecible como ella sola. No me preguntéis por ella en una semana, por qué no sabré de qué me estáis hablando.