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jueves, 23 de julio de 2026

No creerás lo que encontré en esta película: El Último Vikingo

       

  ... Os comento... Tengo que reconocer que no había oído hablar de esta película hasta que me la he encontrado en plataformas... Y el título me pareció lo suficientemente interesante como para decidirme a ver la película, que es una coproducción danesa/sueca, una comedia negra que mezcla existencialismo absurdo, con locura, drama... Y un concierto un tanto especial.

A pesar de que "El Último Vikingo" se estrenó en España el pasado 6 de marzo de 2026, la película fue estrenada mundialmente en la Sección Oficial fuera de competición del Festival de Venecia el 30 de agosto de 2025. Fue rodada principalmente en localizaciones danesas de Fionia (isla de Fyn), la localidad de Odense y diversos paisajes boscosos suecos.


  Con un metraje de una hora y cuarenta y cinco minutos, y un presupuesto de 7,8 millones de euros, el largometraje obtuvo un rotundo éxito local en Dinamarca al vender más de 120.000 entradas en su fin de semana de estreno, pero no ha logrado recaudar más de dos millones de euros a nivel mundial, por lo que el batacazo comercial, supongo, se suplirá con su introducción en las plataformas..

  Su elenco principal está encabezado por el icónico dúo del cine escandinavo: Nikolaj Lie Kaas, que se tira con cara de arenque más del 90% de la película, y Mads Mikkelsen, que hace un papel del cual nunca me lo hubiera imaginado, y la verdad es que lo borda bastante... Por cierto, yo la he visto en Amazon Prime Video... Vamos a hablar un poco, aunque sea brevemente...  De "El Último Vikingo".


  La trama sigue a Anker (Nikolaj Lie Kaas), un típico y tópico criminal que recupera la libertad tras cumplir quince años en prisión por un violento atraco a un banco. Su único objetivo en el exterior es recuperar el botín robado, que asciende a la astronómica cifra de casi 42 millones de coronas danesas. 

  Sin embargo, la única persona que sabe el lugar exacto del escondite es su hermano menor, Manfred (Mads Mikkelsen). El gran conflicto surge cuando Anker descubre que, durante su estancia en la cárcel, Manfred sufrió graves traumas psicológicos derivados de los abusos familiares de su infancia y desarrolló un trastorno de identidad disociativo. Ahora, Manfred ha olvidado por completo su vida previa y está firmemente convencido de que es la reencarnación de John Lennon, lo cual es, durante la primera hora de película, lo que cause situaciones bastante absurdas y delirantes.


  Desesperado, Anker arrastra a su hermano a un errático y caótico viaje por las carreteras y bosques de Fionia para forzarlo a desbloquear su memoria. A medida que avanzan, la situación se vuelve más disparatada: Manfred insiste en actuar como el músico de Liverpool, y se le une un elenco escapado de un psiquiátrico, acabando todos ellos ensayando en una casa en un bosque perdido, para un concierto que van a dar y que los tiene más o menos cohesionados...

Mientras, son buscados por un antiguo compinche que les tiene ganas, y que les va a poner en un brete. En la parte final, vemos como los dos hermanos tenían un pasado que habían decidido olvidar, relacionado con la muerte de su padre.


El padre, que era un capullo de cuidado, acabó desvivido tras ser empujado por las escaleras por los hermanos, que recibían malos tratos de todo tipo continuamente, y la mente de Manfred se había refugiado en este alter ego para olvidar los traumas... Al final, Anker comprende que es más importante su hermano, que el botín...

Como curiosidades de la película, tanto el principio como el final de la película, abre y cierra con una historia animada sobre una tribu vikinga, con una estética muy de sombras chinescas, relacionados con la violencia, los traumas familiares, una masculinidad un tanto... Peculiar, por así decirlo.


Llama la atención el papel de Mads Mikkelsen. Acostumbrado a verlo interpretar a hombres implacables o villanos imponentes en Hollywood, Mikkelsen aquí es un tipo vulnerable, cohibido y de aspecto descuidado. Se dice que durante los descansos de la filmación en exteriores, el actor caminaba por los pueblos daneses caracterizado como su personaje, usando gafas redondas y ropa desalineada, logrando que los transeúntes lo confundieran de verdad con un vagabundo local en lugar de la gran estrella internacional que es.

Asimismo, la química entre Nikolaj Lie Kaas y Mikkelsen no es casualidad. Este proyecto supuso su quinta colaboración bajo las órdenes de Anders Thomas Jensen, tras haber protagonizado juntos películas como Parpadeando en la oscuridad (2000), Las manzanas de Adán (2005), Hombres y gallinas (2015) y Justicieros (2020). Al parecer, los cámaras tuvieron que cortar varias veces la grabación porque se descojonaban con estos dos.


  Por último, la producción tuvo que lidiar con complejos trámites legales para el uso de la propiedad intelectual de la música y la imagen de John Lennon. El guión exigía que Manfred cantara e hiciera alusiones directas a composiciones icónicas del artista de Liverpool. Consensuar estos permisos con los representantes de los derechos del músico británico consumió una parte significativa del presupuesto del filme, pero el director insistió en mantenerlo al considerarlo el núcleo de la sátira existencial que define la obra.

En conclusión... En definitiva... Película interesante, con una primera hora delirante, absurda, y con muy buenos puntos, que se llega a desinflar en su última media hora, pero que me ha hecho pasar un buen rato. Me ha hecho soltar un par de carcajadas, aunque se pasa de escandinava en algunos momentos. Le doy un 6 de nota.

lunes, 20 de julio de 2026

Sobrevivir a la cumbre: La lucha brutal de K en los picos más altos

 
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... Os comento... El único cómic que me había leído hasta ahora, y que comenté en el blog hace diez años, del conocido "poeta del manga", Jiro Taniguchi, era "Los Guardianes del Louvre". Taniguchi falleció poco después de que yo le hiciera una brevísima reseña a aquel cómic, que ya de paso os recomiendo, y desde entonces... Nada.

Absolutamente nada he vuelto a leer de este autor, dibujante, mangaka japonés, con el que tenía una cuenta pendiente... Ahora, decidido a desfacer el entuerto, me he hecho con "K", un cómic donde el infierno es blanco, entre elevadas montañas donde habitan los dioses, y que viene a ser el único manga que me he leído con el tema del alpinismo como escenario fundamental, por lo que podemos decir que estamos ante una de esas joyitas del cómic, del manga, con más de treinta años, y que adereza al piolet y a los crampones y cuerdas, una dosis importante de misticismo, rescate y supervivencia a bajísimas temperaturas... Ideal para sobrellevar el tórrido verano extremeño...


"K" fue publicado originalmente en Japón en 1988 por la editorial Shogakukan, ilustrado por el maestro, como os decía antes, el llamado poeta del manga, Jiro Taniguchi, y con guion de Shiro Tosaki. Ahora, tenemos la suerte de leerlo, gracias a Planeta Cómic, en una edición de 296 páginas, en riguroso blanco y negro, que te va a dejar helado, nunca mejor dicho, a través de una narrativa compuesta en cinco capítulos independientes, cada uno bautizado con el nombre de una imponente montaña del Himalaya o el Karakórum: K2, Pumo Ri, Everest, Makalu y Kailash. ¿Te atreves a escalarlas? Vamos a ello...

La verdad es que "K" es un cómic muy enigmático, empezando por su propio protagonista... La historia sigue los pasos de K, un enigmático japonés que vive como un paria o ermitaño al pie de las cordilleras más salvajes de Asia. K se gana la vida de manera humilde trabajando como porteador y guía de expediciones. 


Sin embargo, bajo su apariencia descuidada y silenciosa, se esconde el escalador más virtuoso del mundo, un hombre capaz de ascender paredes verticales imposibles en el más puro estilo alpino: sin oxígeno suplementario, sin cuerdas fijas y en solitario. 

Es prácticamente un héroe solitario y desconocido, silencioso, pero pronto nos vamos a enterar de que K, es en realidad, Keiichirou Kuga, un prodigioso alpinista que perteneció a la élite del montañismo japonés. Años atrás, durante un traumático ascenso, Kuga se vio obligado a cortar la cuerda que lo unía a su compañero para sobrevivir, un acto que lo condenó al ostracismo social y al remordimiento eterno. 

Rompiendo lazos con su civilización y con la mujer que amaba, decidió "morir" para el mundo y renacer simplemente como "K", mimetizándose con la cordillera.


  A lo largo de los capítulos, K es arrastrado una y otra vez hacia las cumbres debido a emergencias humanas. En el K2, debe rescatar a un millonario caprichoso atrapado en la "Zona de la Muerte". En el Pumori y el Everest, se enfrenta a los dilemas morales del egoísmo de los escaladores, pero también de las personas en general, donde se ve la inconsciencia de las personas que trata en sus rescates.

De hecho, en Everest, tenemos la típica historia de espionaje internacional, con la recuperación de los restos de un avión, asesinatos y traiciones, en mitad de la nieve.


  El clímax argumental y espiritual llega en los episodios finales: Makalu y Kailash. En Makalu, después de lo que ha sufrido en el Everest, nuestro protagonista se da a la bebida, se siente cada vez más solo, se retira de la montaña... Pero vuelve a otro rescate que le ayudará a enfrentarse a los fantasmas del pasado y salir de la depresión. Y en Kaliash, que cierra el tomo, vuelve a presentarnos una épica historia de rescate donde un enorme dragón en forma de ventisca helada, volverá a ser el desafío de "K"... Y no volvemos a saber de nuestro héroe, ni de su destino posterior... 

Como curiosidades, os puedo comentar que el guionista Shiro Tosaki realizó un trabajo de documentación técnica abrumador. Cada piolet, mosquetón, técnica de vivac y descripción del mal de altura o edema pulmonar responde a la realidad médica y deportiva de los años 80.

  Taniguchi utiliza un contraste brillante entre la inmensidad blanca y vacía de las montañas y el detallismo obsesivo de los rostros humanos castigados por el frío, parece querer dibujar con todo detalle el frío de los rostros, y el detallismo de las montañas, las cumbres... Es simplemente brutal.


En resumidas cuentas... K es, ante todo, más allá del tema de los rescates y del alpinismo... La historia de un tipo que busca una redención en las montañas más altas del planeta...Un cómic sobre culpas, pasados no cerrados y penitencias extremas.

Fantásticamente documentado y dibujado, la única dificultad que le he encontrado, pero es algo personal, es que muchas de sus viñetas verticales, como esas enorme y gigantescas paredes heladas, me ha sido muy difíciles leerlas... Su estrechez ha sido un reto para mi galopante presbicia, y sé que es porque son los recuadros originales de las viñetas del cómic japonés, pero eso no ha sido óbice para disfrutar de un gran cómic...