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martes, 26 de abril de 2022

El Convector Toynbee (Ediciones Minotauro, 2021)

 

        Más allá de los grandes éxitos, con los que cualquiera puede relacionar a Ray Bradbury (1920-2012), como “Crónicas Marcianas” (1950) o “Fahrenheit 451” (1953), entre otros… El estadounidense llegó a publicar más de quinientos relatos cortos en diversos libros y publicaciones a lo largo de su vida.


         Un compendio de estos relatos cortos, concretamente veintitrés, están recogidos en “El Convector Toynbee” (1988), que en 297 páginas Bradbury llena de imaginación surrealismo a raudales y bastantes guiños a otros autores como H.G. Wells o Hemingway.

       Desde el mundo de los fantasmas, las máquinas del tiempo o las truculentas relaciones de pareja, Ray Bradbury se toma los relatos con una pizca de humor, y algunos de ellos con cierto moralismo, para en pocas páginas, enganchar al lector con suma facilidad, sin andarse en barroquismos y yendo al grano de la historia.

       Dentro de los relatos, algunos podrán gustar más que otros, pero el interés de la mayoría es alto y la edición de Minotauro (2021) merece, y mucho, la pena. Os lo recomiendo.

miércoles, 11 de agosto de 2021

Baba Yagá (Aristas Martínez, 2020) María Zaragoza, El Rubencio

 

        A “Baba Yagá” (Aristas Martínez, 2020) de María Zaragoza (texto) y El Rubencio (ilustraciones) he llegado con ecos de leyenda rusa, y de algún  personaje marveliano, de cómics de mi juventud (de hace quinientos años casi).


        Su lectura, en un principio, me daba la razón en cuanto a leyenda o cuento ruso, ya que, a pesar de ciertos anacronismos que me chirriaban, me parecía estar disfrutando de una historia en la que tenía muy claro cuál iba a ser su desarrollo narrativo, con una joven heroína y una diabólica bruja a la cual destruir…


        Pero… Me equivocaba, ya que a la mitad del libro, los anacronismos se explican, el giro de guion con triple tirabuzón hace que me reacomodes en el sofá, y que te zambullas, aún más si cabe, en esta inquietante historia donde nada es lo que parece, y menos… Baba Yagá.

        Un relato de apenas 89 páginas, muy bien ilustrado (dibujos con un toque expresionista), que le da un enfoque a la leyenda de lo más curioso y peculiar. Ciertamente, me ha enganchado y me lo he leído del tirón. Es una lectura muy recomendable.

sábado, 26 de diciembre de 2020

Historias de Edgar Allan Poe. Edgar Allan Poe (Norma, 2019) Clásicos Manga. Varios Autores

 

          Desde 2019 (que yo sepa), Norma está publicando “Clásicos Manga”, una colección de historias clásicas, de autores clásicos (creo que todos del S.XIX), en versión manga a un precio (en mi opinión) bastante asequible. 


         Mi primer contacto con la colección fue “Drácula” (Norma, 2020) de Virginia Nitouhei, que por cierto, repite en este cómic, y la verdad es que me llevé muy buenas sensaciones. Guiado por dichas sensaciones, me he atrevido con “Historias de Edgar Allan Poe” (Norma, 2019), que contiene algunos de sus célebres relatos (algunos eran poemas), adaptados por Stacy King, y dibujados por varios autores. Algunos relatos están mejor adaptados, y dibujados, que otros, y eso hace que este tomo, de poco más de trescientas páginas, tenga algunos altibajos en el interés del lector. O por lo menos es lo que a mí me ha pasado. 


          Son cinco relatos en total. Mencionaré primero los que más me han gustado: La nombrada Virginia Nitouhei se hace cargo de “El corazón delator”, que pienso está muy bien concebido y posiblemente sea de los mejores. Le siguen “El Cuervo” (Dibujo de Pikomaro) y “La caída de la Casa Usher” (Dibujado por Linus Liu). Estos tres, salvan el tomo, ya de por sí. Con “El barril de amontillado” (Dibujo de Chagen) no he llegado a conectar, y eso que el relato original es de los que me ponen los pelos de punta, aunque aquí me he quedado más bien helado de interés (será por la bodega de la historia). Y “La máscara de la muerte roja” (Dibujo de Uka Nagao) es el más poético de todos, ideal para estos tiempos pandémicos por su temática, pero tampoco es que me haya entusiasmado precisamente.


        Aun así, el tomo merece la pena, ya que al final de algunos relatos, se suelen comentar curiosidades del mismo, o sobre el autor, que ayudan a entender las circunstancias en que fueron escritos, lo cual siempre es de agradecer. De hecho, la colección me está pareciendo amena y entretenida, y es muy posible que comente en breve algunos cómics más de estos “Clásicos Manga”.

domingo, 23 de agosto de 2020

Sin plumas (Tusquets, 2007) Woody Allen



        “Sin plumas” (Tusquets, 2007) es lo primero que me he leído de Woody Allen, y tengo que reconocer que me he reído una barbaridad. Es un libro ciertamente antiguo, ya que recoge los escritos de Allen entre 1972-1975, la edición norteamericana se publicó en 1977.

        Es un pequeño librito de bolsillo (177 páginas) de relatos cortos, y un par de obras teatrales, lleno de surrealismo e hilaridad por los cuatro costados.  Hay auténticas pequeñas obras maestras en relatos en los que Allen explica los fenómenos psíquicos, los animales míticos y cómo hubiera sido si los impresionistas (con Van Gogh y Gaughin a la cabeza) hubieran sido dentistas, en vez de pintores. Las cartas del Van Gogh odontólogo a su hermano Theo son graciosísimas.

       Las dos obras teatrales que incluye el libro son tan divertidas, como disparatadas (y quizás, hoy en día, políticamente incorrectas). La primera relacionada con la investigación y captura de un asesino en serie de madrugada, y la segunda relacionada con una obra teatral griega, un poco más espesa, pero igualmente desternillante.

       La trayectoria literaria de Woody Allen, he podido comprobar después de leer este libro, es extensísima. Y creo que merece la pena, al menos esta edición, por precio, y por interés. (Tendré que leer algo más de Woody Allen, no me cabe duda)

jueves, 6 de agosto de 2020

Leyendas de Marvel. Relatos de Siempre (Panini, 2020) Varios Autores



        Hubo un tiempo, hace mucho, poco más de ochenta años, en que Marvel se llamaba Timely, y no tenía publicaciones relacionadas solamente con superhéroes. Fijándose descaradamente, y más aún cuando cambió su nombre por el de Atlas, en las demás firmas editoriales, intentaba arañar público a la competencia a través de cómics e historias de diverso género: Terror, romance, bélico, western, ciencia-ficción o humor.

        Este tomo, “Leyendas de Marvel. Relatos de Siempre” (Panini, 2020) es un tributo a aquella etapa dorada, a través de trece historias, reunidas en un tomo único, donde han participado más de una treintena de artistas, entre dibujantes, guionistas, encargados del color (¿Se puede decir “coloristas”? No me suena bien) para traernos la esencia de aquellas viejas historias Marvel, de los cuarenta hasta los setenta.

        Trece historias de diversa calidad e interés (tanto en guion como en dibujo, a mi los que más me gustan son los de terror, que me recuerdan a "Creepy"), pero que son, a fin de cuentas, las que vienen a reflejar aquella etapa dorada. Cada una de ellas, por género, tienen una introducción explicativa, así como una elección de cómics clásicos relacionados con dicho género, así como algunas ilustraciones que se han usado para darle entrada a algunas de las historias o como portada.

        Como curiosidad está muy bien, como lectura es francamente ameno. Personalmente, lo he disfrutado mucho, aunque no todas las historias sean realmente buenas. Espero que no se queden en este simple tomo, y que pronto podamos disfrutar más de estos relatos de siempre, marca Marvel.

El "Doctor Doom" o "Muerte", como se le conoce en España, aparece en una historia final humorística protagonizada por Foca Feliz y el Cerdo Ziggy (Deadpool también hace un cameo)

jueves, 25 de junio de 2020

A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España (Libros del Asteroide, Undécima edición, 2018) Manuel Chaves Nogales



        Leerme, hace unos pocos días, un par de semanas, los artículos periodísticos de Manuel Chaves Nogales, escritos entre el 37-38, y recogidos en el libro “La España de Franco”, ha sido suficiente motivo para que me decidiera por leer este famoso libro de relatos basados en la Guerra Civil, del propio Manuel Chaves: “A sangre y fuego. Héroes, bestias y mártires de España” (Libros del Asteroide, Undécima edición, 2018), compuesto por nueve relatos, enfocados desde diversos puntos de vista, sin entrar a defender a unos o a otros, en todo caso, siempre desde el lado de los que sufrieron las barbaridades de la contienda.

        Algunos relatos los conocía, pero no los encuadraba, ciertamente, en este magnífico libro, que me ha tenido entretenido esta semana, con una narrativa sencilla, directa y que no se anda con barroquismos ni justificaciones de ningún tipo. Cómo debe ser, he pensado en más de una ocasión mientras devoraba sus páginas.

        Chaves no se casa con nadie, porque ha visto hacer barbaridades a todos. A los republicanos, a los fascistas, a los moros que integran las tropas de Franco, con el común del pueblo que sufre los odios políticos de unos y otros, los fusilamientos y bombardeos, cuando no los paseos y los tiros en la nuca.

        Es un libro muy recomendable, porque es un libro que no va dirigido a sesudos historiadores, ni a tertulianos de la época. Va dirigido a cualquier hijo de vecino, con la calma del que ve los toros desde arriba, con lucidez y templanza. Chaves no se anda por las ramas en estos nueve relatos de diversa longitud, pero mismo interés. Tiene un prólogo muy interesante del propio autor, muy cabal, firmado antes de que finalice la guerra, desde su exilio francés, y un prólogo de María Isabel Cintas, biógrafa de Chaves.


         P.D: Volveré a buscar más lecturas de Chaves, porque creo que merecen, y mucho, la pena.

domingo, 14 de junio de 2020

Bar Taxi (2020) Andrés Trujillo Pulido



        Esta semana he sacado un nuevo librito de relatos cortos, titulado “Bar Taxi”. Much@s de vosotr@s ya lo sabéis, porque me lo habéis leído en las redes sociales. Se trata de un libro de autoedición, al que le he dedicado los tres últimos años. Ha costado horrores sacarlo adelante, pero por fin está aquí, con algunos errores a pesar de haberlo revisado mil veces, pero nada grave, o no demasiado.

        “Bar Taxi” tiene relatos surrealistas, donde he procurado que no falte el humor, el surrealismo y unas pizcas de ironía y sarcasmo… Siguiendo la tónica de relatos anteriores. Las imágenes, las fotos y el diseño de la portada es de Jose Antonio Delgado Magariño, que ya ha colaborado conmigo anteriormente. Es un libro sencillo, para todos los públicos, y para pasar un buen rato. Creo que os gustará.

        Si estás interesad@ en el libro, coméntamelo, que, a pesar de que se han vendido muchos, alguno queda por aquí… Muchas Gracias.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Historia de España que nadie te había contado (Almuzara, 2018) Mario Garcés



        Con este libro me he equivocado. No es culpa del libro, más bien mía. Con “Historias de España que nadie te había contado” (Almuzara, 2018) de Mario Garcés, esperaba encontrar historias de España, descritas desde un punto de vista histórico, anécdotas poco conocidas, no sé…

        Pero, me he encontrado con un libro, que, a partir de un hecho concreto (El informe de Martín de Moxica, modas en el vestir de las damas de la Corte en el “Guardainfantes” …), hilvana un relato corto (alguno ciertamente subido de tono para mi gusto personal) relacionado con el hecho que da pie a ello.

        Y, entiéndase que el libro no es malo, pero no es lo que andaba buscando, no es lo que esperaba tras ese título… Mea culpa.

martes, 3 de septiembre de 2019

Cuentos de humor y de horror (Anagrama, 2009) Saki



         “Apagad ese maldito cigarro”, fueron las últimas palabras que pronunció Saki, en la batalla de Beaumont-Hamel, donde servía como sargento de los Fusileros Reales, antes de que un francotirador alemán le volara la cabeza.

       Héctor Hugh Munro (1870-1916), alias Saki, está considerado uno de los mayores escritores de relatos cortos en lengua inglesa del S.XX, y quizás uno de los mayores humoristas, de humor fino y de ironía socarrona, disfrazada de un gusto victoriano, con unos cuentos maravillosos sobre el carácter humano. Su alter ego, Clovis, así lo demuestra en muchos de sus relatos. Y, eso que, tenemos relativamente pocos relatos de él, ya que su hermana destruyó muchos de ellos al enterarse de su muerte.

        Leer a Saki es una gozada para los que disfrutamos de los relatos cortos. Estos últimos días de verano, he releído “Cuentos de humor y de horror” (Anagrama, 2009), que es una verdadera delicia de historias asombrosas, todas ellas de un humor sutil: Con hombres lobo, gatos que hablan y niños vengativos… Solo Saki sabe tomarse el horror, con perfecta naturalidad, y encima glasearlo con una capa de cachondeo.

       Si no conocéis su literatura, os aseguro que Saki crea una adicción impresionante. Escritor, periodista, historiador, era un genio a la hora de contar historias. Y, a Saki, hay que volver, de vez en cuando…  

sábado, 24 de agosto de 2019

El último libro de Sergi Pàmies (Anagrama, 2007) Sergi Pàmies



        Desde hace unos días, me he puesto a releer libros de la editorial Anagrama, que ya me leí hace unos años, al voleo. Esta vez, le ha tocado el turno a un pequeño librito de relatos cortos: “El último libro de Sergi Pàmies” (Anagrama, 2007) de, precisamente, Sergi Pàmies (1960). Pàmies es, para mí, junto a Quim Monzo, dos de los mejores escritores de relatos cortos, o por lo menos, los que más me gusta leer. Pàmies escribe en catalán, y tengo algunos libritos suyos que me encantan.

        En este, concretamente, tiene nueve relatos cortos, que apenas llegan a las ciento treinta páginas. Es un libro que te lees en media hora, con narrativas muy interesantes. En “La bestia”, un cazador se encuentra con su propio cadáver en el bosque, abriéndose para él mil posibilidades a raíz de dicho encuentro. En “La fama”, un señor que no se parece a nadie en el mundo, sufre depresión por ello. O en “La popularidad” nos resume, en pocas páginas, el daño que puede llegar a provocar un chisme, que pasa de simple ola a huracán en breve tiempo.

        Todos sus relatos tienen un punto de magia, de surrealismo, de misterio. Se leen, como os comento arriba, muy rápido y bien. Y, a mí, personalmente, me suele arrancar más de una sonrisa.

miércoles, 19 de junio de 2019

Love, Death+Robots (2019)



        Como a tantas y tantas cosas, a “Love, Death+Robots” (2019) llego con algunos meses de retraso después de su estreno. Y eso que el tráiler, que lo vería sobre febrero o marzo, prometía violencia, música electrónica y un rollo nuevo. Pero… No, no es engañéis, no hay mucho nuevo en estas historias distópicas, tipo “Creepy” del S.XXI o un “Black Mirror” reducido, por lo menos, para mí. Pero no me malinterpretéis, hay que verla, aunque hay poco amor y pocos robots (más seres mitológicos y monstruos que robots), y mucha muerte, eso sí.

        Llama la atención, y mucho, los diferentes estilos de cada uno de los episodios: Dibujos animados, herederos de Pixar con diferentes estilos de animación por ordenador, 3D, imágenes reales... Sobresale, igualmente, la violencia, el papel de la mujer en algunos (no en todos) de los episodios (sexo, objetos sexuales, desnudos, erotismo, violencia hacia ellas o por parte de ellas, prostitutas, machismo en estado puro he llegado a pensar en algunos episodios…), la anécdota como recurso, y cierto uso de la moraleja completan esta serie, que, al parecer, prepara nueva temporada. Son relatos cortos, de ver y olvidar. De ver y disfrutar sin comerse mucho el tarro, porque si me preguntan en algunas semanas, quizás haya olvidado la inmensa parte de ellos, (a pesar de que aparecen gatos cada cierto tiempo, todo hay que decirlo).

        A favor tiene que sus episodios son cortos. Un total de 18 que varía en su metraje en su Primera Temporada, pero que en su totalidad serán unas tres horas y media, y que los episodios concluyen, cierran el circulo en sí mismos, no hay “To be continued” ni nada parecido, y ello, sinceramente, se agradece una barbaridad. Hay gente que me ha dicho que esperaban más, siendo los productores David Fincher (“El club de la lucha”, “Seven”…) y Tim Miller (“Deadpool”), pero si hubieran hecho lo que se esperaba de ello (que me huelo que hubiera sido más sangre, más tiros y más violencia con humor, entre otras movidas), esos mismos críticos ahora dirían que se repiten más que el ajo, y que han entrado en un bucle…

        En contra, uffff, solo tengo un “pero”, y es muy personal, y no tiene por qué afectarte a ti a la hora de ver la serie, pero es… Que esto, a mis casi cincuenta tacos ya lo he visto. Lo he visto en “Creepy” (salvando las distancias), lo he visto en “Heavy Metal”, en “1984”, en “La dimensión desconocida” … Yo que sé, en todas las revistas de finales de los setenta y los ochenta que había en los quioscos (cuando existían los quioscos, joder, un chasquido y no estoy muerto, es que tengo cincuenta tacos) con sus revistas de historias cortas, sus futuros de la hostia en blanco y negro: Tetas, tiros, muertos y robots… Lo que ahora muchos gordos con coleta y cigarro en la boca llaman “Pulp” y toda esa parafernalia que queda muy bien entre bocanada de humo. No lo he visto, quizás, en este formato, pero si, efectivamente, lo he visto, y, mejor aún diría, lo he leído. Y, como decía un poco más arriba, lo olvidaré.

        ¿Hay que ver esta serie? Si, por supuesto que SI. No lo dudes ni un instante. Ahora, os vais a encontrar con historias que hacen agua, con historias muy chulas, y otras con sexo explícito que mejor que no veáis si no tenéis cierta edad, pero es una pequeña joya esta serie, sin duda.

        P.D: Yo he visto un buen puñado de referencias a películas como “Titan AE”, “Terminator”, “Starship Trooper”, “Alien”, “Blade Runner”, “Sonámbulos” (nada mejor contra un vampiro que un gato), “Los Simpsons” (¿Os acordáis de aquel episodio en el que Lisa plantaba una de sus muelas y se desarrollaba una civilización?) … Y a algún que otro videojuego.

domingo, 17 de febrero de 2019

Mi rodilla derecha




         El pasado año (julio de 2018) celebraba el fin de mis Oposiciones (las últimas, por suerte, de mi vida) en Matalascañas. Normalmente, desde que llego a la playa, desde el primer día, siempre llevo mis gafas puestas, y no soy amigo de usar lentillas en zonas de mar. Pero, una noche, me dio por ponerme unas para salir después de cenar por Caño Guerrero, y, al día siguiente, tenía uno de los ojos con un picor, un escozor y un lagrimeo que no era normal.
       Sospeché que aquello podía ser una conjuntivitis del santo copón. Y, desde el hotel, me fui a la farmacia más cercana. Era un día de mucho sol, con mucha luz, y aquello me ponía el ojo muchísimo peor. Al subir una cuesta, tropecé con un banco de piedra que no vi. Tal fue el impacto, que el cuerpo se me volteó hacia la izquierda, y caí, con un dolor insoportable, de espaldas sobre la acera.
        La rodilla derecha me sangraba profusamente, y creo que el banco lo desplacé del rodillazo un par de metros. Por allí no pasaba nadie. Eran cerca de la una de la tarde. Con el ojo a la virulé, y la rodilla sin parar de sangrar, llegué hasta la farmacia, donde me compré un colirio, unas gasas, mecromina, tiritas… Llegué a manchar el suelo del local, para consternación de las farmacéuticas, pero ninguna se ofreció a curarme allí mismo, ni a interesarse lo más mínimo por mi estado. Así que, por mi parte, se jodan, y mucho.
        Una vez en el hotel, me curaron, y me recomendaron que, a pesar de lo que se suele decir, no me mojara la herida con agua de mar. Que eso es una puta locura, y que más de uno ha tenido unas infecciones temibles por mojarse con agua de mar las heridas. Alguien me insinuó que necesitaría puntos, incluso que podía tener un hueso roto, pero yo, bruto como una cabra, estuve sangrando tres días, y cojeando una semana. Hasta cerca de diciembre, no me desaparecieron las postillas de aquella herida, y, a fecha de hoy, me ha quedado una cicatriz bien fea.
        Pero, lo curioso de toda esta historia, y por eso la cuento, es que, a raíz de aquel terrible golpe, la maldita rodilla derecha se me ha convertido en una especie de barómetro, y, cada vez que bajan las temperaturas, o va a llover, me comienza a doler como si alguien me la estuviera machacando con un martillo una y otra vez. Es un dolor de la hostia.                  Cuando se lo cuento al personal, no se lo creen, y piensan que me invento el tema, pero… Es así. Un auxiliar de enfermería me ha comentado que ha conocido a gente, que se ha roto huesos, que sienten lo mismo que yo, así que, posiblemente, algo se rompió, realmente, aquel día que me di de bruces en una acera de Matalascañas.



P.D: Esto, a pesar de tener la etiqueta de relato corto, es verídico.

miércoles, 2 de enero de 2019

¡Mio Cid! (2007) Antonio Orejudo, Luisgé Martín, Rafael Reig



        La colección de libros 451 es una vieja conocida. Tiene ya unos años, pero alguna que otra vez, os he hablado en el blog de sus relatos. Se trata de coger viejos títulos literarios, clásicos de toda la vida, y convertirlos en “Re”.

       Es decir: Remake, reanimado, reeditado… Autores de hoy en día, dando una visión personal, diferente, y a veces, muy divertida, de esos libros de toda la vida. En el caso de este “¡Mio Cid!” (2007), tengo que reconocer que me he reído a carcajadas con los relatos. Son tres relatos breves, pero intensos, de la mano de Antonio Orejudo, Luisgé Martín y Rafael Reig, en torno a la figura del Cid, con mucha sorna, mucho cachondeo y mucha complicidad.

       Un relato futurista en el que El Cid surca las galaxias, luchando contra marcianos y extraterrestres. Un conferenciante que da una charla sobre su figura histórica, aguardiente mediante. Un guion de cine, con los medievales haciendo de las suyas, y narrado con mucha gracia, en plan colegueo… Sin entrar en más detalles, os lo recomiendo. Es breve, como os digo, pero divertido, y te hace pasar un buen rato. A mi me ha gustado una barbaridad.

viernes, 7 de julio de 2017

Stardust. Lluvia de estrellas (2000) Neil Gaiman, Charles Vess


        “Stardust. Lluvia de estrellas” (2000), de Neil Gaiman y Charles Vess, es otra de esas rara avis con la que de vez en cuando me encuentro. No es un cómic. Es un compendio de poemas, relatos cortos (dos), y dibujos de más de una docena de dibujantes relacionados con la temática fantástica.

        Originalmente, fueron cuatro pequeños álbumes, y este que os presento, un especial de remate. Charles Vess y su mujer tuvieron un accidente de tráfico, del cual su mujer, en un principio, no quedó bien. Para pagar la rehabilitación de su mujer (recordad que en EEUU no hay Seguridad Social), a Vess se le ocurrió esta pequeña obrita, de carácter benéfico podría decirse, basada en una novela que había escrito Gaiman unos años antes, a principios de los noventa.

         Es interesante, es raro, no es un cómic (repito) y creo que anda descatalogado, pero quizás os lo encontréis algún día, en un mercadillo. A tener en cuenta.


         P.D: La mujer de Vess logró recuperarse.

sábado, 17 de junio de 2017

El ruido del tiempo (2014). Mario Sánchez Jiménez.


        Pocas veces tiene uno la oportunidad de disfrutar de un libro, de relatos breves, tan frescos y tan interesantes como los que nos presenta  Mario Sánchez Jiménez en su “El ruido del tiempo” (que comparte título, pero no temática, con otro libro de Julian Barnes).

        Es un librito que no llega a las doscientas páginas, entretenido a rabiar, una colección de relatos breves, muy originales, con un toque daliniano, romántico y con unos personajes que se mueven por el surrealismo, y por el realismo mágico, como peces en el agua.


        Francamente recomendable, yo he tenido el inmenso placer de disfrutarlo desde la primera página. Apuntadlo como lectura imprescindible.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Flinch (2000-2001)


       Ya sé lo que estará pensando más de uno: ¿Ahora vienes con Flinch? Pero si esta serie de cómics ya tienen sus años… Pues sí, más vale tarde que nunca. Flinch es una antología de relatos cortos, relatos de terror, editados durante varios años, desde 2000 en su edición estadounidense creo recordar, originalmente por Vértigo/DC Comics, y desde 2006 en España de la mano de Recerca Editorial.


        Ganadora del International Horror Guild Award and Best Graphic Story (1999), Flinch es un buen compendio de historias de varios autores, varios guionistas (Bryan Azzarello, Scott Cunningham…), acompañados de un gran elenco de dibujantes (Tim Levins, Ryan Sook, Craig Hamilton, Javier Pulido…) y entintadores…



       Aquí vas a encontrar historias de barcos fantasmas, crímenes pasionales, locos de atar… Casi una veintena (19). Todo con un ligero toque de terror, ironía y sarcasmo. Historias amenas, algunas divertidas, otras un tanto más reflexivas, pero, en ningún momento aburridas. El terror gusta, el terror atrae, y si es en cómic, ni te cuento. Un gustazo. Recomendable.