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lunes, 27 de mayo de 2019

Tengamos el sexo en paz (1995) Franca Rame, Jacopo Fo, Dario Fo



       Estaba yo en el Cpr de Badajoz, cuando, no sé a cuento de qué, me he puesto a hablar de teatro y de libros con una compañera. Me comentaba que, se había leído “Tengamos el sexo en paz” (1995, edición española), de Franca Rame (1929-2013), Jacopo (1955) y Darío Fo (1926-2016), y que se había hartado a reír durante horas, a carcajadas limpias.
Franca Rame

        Mi desconocimiento sobre el libro (obra teatral), que es, en realidad, un monologo teatral, o un conjunto de monólogos independientes (habla del Sida, de la frigidez…) me hizo adquirir el libro, lleno de curiosidad, e investigar sobre él antes de su lectura. Leí que había estado censurado, que levantó bastante revuelo su publicación y puesta en escena, y que es una especie de manual de sexología, basado en un libro de Jacopo Fo, titulado “El Zen o el arte de follar”, que, escrito a modo de “reflexiones” sobre el sexo, se vendió como rosquillas, y que la gente llegó, incluso, a fotocopiar para tener un ejemplar.
Dario Fo

        Después, comprado el libro, constato que son 76 páginas. Y me pongo a leerlo, aunque pronto, salvo algún rictus de sonrisa esporádico, veo que es una obrita ingenua, respetuosa, que habla con mucha metáfora, y que no dice ni “polla”, ni “coño”, ni “coito”, ni “felación” en todo su contexto. Vamos, un manual inocente, lejos de toda polémica, que no enseñará nada, sin ser un experto en la materia, al lector. En la Italia de Berlusconi, hace casi treinta años, que una mujer reflexionara sobre estos temas en el escenario, posiblemente puso nervioso a más de uno… Pero, hoy por hoy, lo veo más como una curiosidad bibliográfica, más que otra cosa…

Jacopo Fo

Fellini en Roma (Astiberri, 2017) Tyto Alba



        Federico Fellini (1920-1993), el gran cineasta italiano, es un anciano que pasea por las calles de Roma en “Fellini en Roma” (Astiberri, 2017) de Tyto Alba (Balthus y el conde de Rola, La vida). Un Fellini que no puede dormir, duerme unas tres horas y media al día, de media, y después, sale a andar, rodeado de los fantasmas que han formado parte de su vida, por las calles de Roma, en un insomnio perpetuo, que le van recordando partes, trazos, de lo que ha vivido…


        A veces, sueña, y entonces dibuja lo que ha soñado, tal como le recomendó su psiquiatra, y da vida y color a sus peculiares espectros: Balthus, Dalí, Ingrid Bergman, su hijo Federico que solo vivió quince días…

        Sus paseos son un recorrido por estos recuerdos. Sus amigos se le van uniendo, poco a poco, recordándole anécdotas: Aldo Fabrizi, su esposa Giulietta, el psiquiatra y filósofo Jung, el circo y los payasos, los estudios de cine… Le acompañan hasta el final de sus días, a una playa…

        Tyto Alba hace un melancólico, triste, surrealista, pero tierno final de los días del gran cineasta italiano. Un resumen muy bonito, íntimo, mientras Fellini pasea por la Plaza de España… Como todo lo que he leído hasta la fecha, de Tyto Alba, lo recomiendo.

domingo, 26 de mayo de 2019

The old man and the gun (2018)



        “The old man and the gun” (2018) pretende ser el adiós definitivo de Robert Redford del cine. Yo espero, sinceramente, que no sea así. Forrest Tucker era un viejuno cuando lo detuvieron, pero llevaba desde los quince años haciendo de las suyas. Se fugó de la cárcel hasta en 18 ocasiones, y en otras 12 lo pillaron.

        Atracaba bancos con una pistola de atrezo, cuando no la simulaba con dos de sus dedos, y vestía como un dandy, impecable, con trajes y zapatos impolutos, y siempre con una amable sonrisa en la cara. Y, en este biopic del personaje, Redford está que se sale como jefe de una banda de viejales, dedicados a atracar bancos sin dar un solo tiro.

        La ambientación (setentera), la música (un buen jazz), la narrativa… Lo tiene todo para engancharte y quedarte la hora y media pegado a la pantalla. La película no merece más comentario, porque prefiero que la veáis. No en vano, Forrest Tucker, fue, desde luego, todo un personaje. Si realmente Redford se retira, con esta cinta, creo que pone un buen broche a una carrera cinematográfica envidiable.

Los niños de humo (Editorial Pez de Plata, 2018) Aitana Castaño, Alfonso Zapico



        La verdad es que, al poco de comenzar a leer “Los niños de humo” (Editorial Pez de Plata, 2018) de Aitana Castaño y Alfonso Zapico (El otro mar, La balada del norte 1, La balada del norte 2…), me ha ido recordando, en la temática, en el estilo y en la narrativa, a lo que hace mi admirado Manuel Ávila (Al relente, Trazos de papel, Recovecos), que ya os comentado alguna vez, es, para mí, a fecha de hoy, uno de los ocho o nueve mejores escritores que tenemos, actualmente, en el panorama extremeño, sin dudarlo.

        Con la diferencia, vital, que “Los niños de humo” se desarrolla, fundamentalmente en la cuenca, o en las cuencas, mineras asturianas, y los libros de Manuel Ávila, aunque recogen toda la forma de pensar, y de ser, de una región como la extremeña, se centran en esa Aldehuela mágica que él ha creado, y que es un universo en expansión, increíble y arrebatador.

        Cuando los niños de las cuencas salían del pueblo. Todos sabían de dónde venían. Sus ropas olían, inevitablemente al humo de las locomotoras, de las chimeneas y de los tubos de escape. Estaban marcados desde antes de que hablaran, no había necesidad. Las historias de este libro, relatos cortos y microrrelatos (alguno con algún premio) pretenden ser memoria de aquellos años, ya pasados, ya que ni Alfonso ni Aitana pertenecen ya a una generación de la mina, sino que son los primeros entre los suyos, que se dedicaron a otros menesteres. Pero, la memoria no hay que perderla, hay que recordar de donde viene uno, recordar aquellas maravillosas historias, entrelazadas, a aquellos mineros, con sus penas y sus alegrías, sus gozos y sus tristezas, que quedaron marcados por las cuencas y la dura vida que allí se desarrollaba.

        “Los niños de humo” es un librito corto, apenas cien páginas. Se lee rápido, adornado por los dibujos de Zapico, enseguida te encariñas con los personajes y las historias que cuentan. El libro viene acompañado con una lámina, por lo menos en mi edición, titulada “La línea del ojo”, que ha sido uno de los relatos que más me han gustado. Igualmente trae, al final del libro, un pequeño diccionario de palabras en bable, o en asturiano, por si uno se pierde. En mi caso, me ha parecido curioso destacar, que, el castúo (el del norte de Cáceres, el de Gabriel y Galán, no el de Chamizo) y el asturiano son similares en palabras y expresiones.

        En fin. Un librito entretenido, tierno incluso, una memoria viva de recuerdos, que, espero, no se pierdan en el humo de la desmemoria… Que en pocos meses de su publicación vayan por la Tercera Edición, creo que no es baladí.

sábado, 25 de mayo de 2019

Acusada (2018)



        En “Acusada” (2018), tenemos a Dolores, una joven estudiante que tiene una vida normal y corriente, dentro de la alta sociedad argentina, chica bien y chica guapa (dicho sea de paso). Un día es acusada del crimen de su mejor amiga, que ha sido brutalmente asesinada en una multitudinaria fiesta casera, donde abunda el alcohol y las drogas. El país está conmovido, todo el mundo tiene una opinión sobre un caso que se ha convertido en mediático, aparece en la televisión, en las revistas, en todos los medios… La familia busca los mejores abogados, se hipotecan, comienzan a perder dinero. Se trata de salvar el honor, el apellido, tratar de que todo termine favorablemente, mientras Dolores comienza una relación con un chico (que no sé qué aporta a la narrativa) y un puma anda suelto por el barrio...

        La película da vueltas y vueltas en el tiempo. Atrás, y al presente. Pasan dos años, desde la muerte de Camila hasta el juicio, el presente. Los testigos desfilan, la gente opina, el juicio se desarrolla (por cierto, de lo mejor de la película, tanto el abogado defensor como el fiscal) y se van descubriendo oscuros secretos, desvelos familiares (la madre no tiene nada que envidiar a un Caminante Blanco de Juego de Tronos) y encubrimientos…

        En fin. Es una cinta que dejo “a vontade”. Entretiene, no tiene mayores aspiraciones, y en mi opinión, le sobra perfectamente media hora larga de metraje para contar exactamente lo mismo. El final, a gusto del consumidor. 

Yo fuí a EGB (Penguin Random House, 2013) Javier Ikaz, Jorge Díaz



        “Yo fui a EGB” (Penguin Random House, 2013) de Javier Ikaz y Jorge Díaz, es una página web, un perfil de Facebook y una colección de cuatro libros (ignoro si hay más publicados, yo tengo cuatro) sobre aquellos maravillosos años de nuestra infancia: Setenta, Ochenta, y un poquito de los Noventa.

        Los programas de televisión, las chuches, los juegos callejeros, el material escolar, los coches, los cromos, los veranos en el pueblo o en el camping, los grupos musicales, la forma de hablar, las pesetas… Todo tiene cabida en estos fantásticos libros que son un recorrido para los que vivimos, y disfrutamos, aquellos años. Una gran recopilación de recuerdos. 

        Tanto en Facebook, como en Twitter, como en el blog, tienen casi un millón de seguidores. Igualmente, han recogido varios premios, y realizan exposiciones por medio país (aunque Extremadura, no entra, de momento, en estas giras), y, para mí, hacen las delicias de los que tienen más de cuarenta años, con sus recuerdos, sus comentarios y anécdotas… Si no conocéis la web, os la recomiendo, y los libros, pues eso… Son “Dabuten”.

Donde la tierra arde (Norma editorial, 2012) Giuseppe Galeani, Paola Cannatella



        Tengo que reconocer, y no se me caen los anillos por ello, que este cómic, “Donde la tierra arde” (Norma editorial, 2012) de Giuseppe Galeani y Paola Cannatella, me ha dejado mal cuerpo, y más de una vez me he revuelto en el sofá mientras lo leía.

        Me ha hecho recordar el asesinato, a sangre fría del corresponsal de El Mundo, Julio Fuentes y otros compañeros periodistas (la periodista italiana María Grazia Cutuli, el cámara australiano Harry Burton y el fotógrafo afgano Azizulah Haidari), en 2001, cuando iban por una carretera, rumbo a Kabul, en Afganistán. Una banda, integrada por barbudos armados hasta los dientes, y dirigida por un tal Zar Jan, hizo parar a la expedición, en mitad de la nada, y según el testimonio, televisado en una entrevista, de uno de los miembros, Reza Khan, fueron asesinados a sangre fría, por el simple robo. Posteriormente, detenido, confesó haber violado a la periodista italiana María Grazia Cutuli, que es la verdadera protagonista del cómic, y pidió clemencia en el juicio, pero fue ejecutado en 2007 por dichos crímenes. El cadáver de Julio Fuentes presentaba los dedos de la mano izquierda cortados, y la cabeza golpeada por la culeta de un fusil. Se ensañaron con él.

        En “Donde la tierra arde”, Cutuli hace un viaje personal a su pasado: Liberia, Camerún, Italia que le quema los pies… Mientras reflexiona sobre su profesión, su vida, y sus metas como periodista. Es una apasionada de su trabajo, y lo deja todo para irse a primera línea, en busca de la información, justo dos meses después del atentado contra las Torres Gemelas, encontró la muerte. El cómic está realizado en riguroso blanco y negro, con un trazo a lápiz, solo en algunas páginas el color se impone, o más bien aparece levemente, por la narrativa de la historia. Me ha parecido un cómic íntimo, o intimista. A Cutuli no la conocía. A Fuentes si, había leído algunos de sus artículos. No en vano, quedó inmortalizado por Pérez Reverte en “Territorio Comanche”. Es una buena dedicatoria a unos profesionales que murieron por lo que sabían hacer. No sé expresarlo de otra manera.

jueves, 23 de mayo de 2019

Agatha y la verdad del asesinato (2019)



        “Agatha y la verdad del asesinato” (2019) es una producción británica que ha salido este año, directamente en televisión. Es una ficción sobre la vida de Agatha Christie, concretamente sobre el año 1926, en el que ella tuvo una crisis personal bastante grave, ya que descubre que su marido le es infiel y que quiere el divorcio, algo a lo que ella se niega, incapaz de aceptarlo. Tanto es así, que desapareció durante once días, y la cinta se basa sobre esos días, fantaseando sobre lo que pudo pasar.

        Durante esa crisis, Agatha recibe un encargo para resolver un asesinato, ocurrido seis años antes en un tren. Para ello, se inventará una trama para reunir a los principales sospechosos en una casa, muy al estilo “Orient Express”, para poder desenmascarar al asesino es un complot familiar muy rebuscado… La película es muy correcta en sus formas, planteamiento clásico, sin grandes giros, que la hacen de esas que las ves, te entretienen, y que olvidas en un par de días. Aún así, como digo, su puesta en escena, bastante teatral y fría a ratos, no es aburrida, y su trama te engancha…

miércoles, 22 de mayo de 2019

Sally Heathcote. Sufragista (La cúpula, 2018) Mary M. Talbot, Kate Charlesworth, Bryan Talbot



        Hace unos días, lo comentaba en una entrada anterior, alquilé la película “Las Sufragistas” (2015), a raíz de la compra del cómic “Sally Heathcote. Sufragista” (7ª edición, 2018, La cúpula) de Mary M. Talbot, Kate Charlesworth y Bryan Talbot. A Mary M. Talbot y a Bryan Talbot, ya les conocíamos en el blog, ya que hace unos años, le dedicamos una entrada a “La virgen roja” (2016), un cómic muy interesante, sobre aquella etapa convulsa y utópica, de la Comuna de París (1870). Igualmente, de Bryan Talbot, no hace mucho tiempo, comentábamos “El cuento de una rata mala” (2013), que, es, igualmente, de lo más recomendable.














        El caso es que me he leído el cómic, basado en un personaje ficticio, Sally Heathcote, pero con un trasfondo de realidad que es la lucha de los diversos colectivos de sufragistas británicas, que, lucharon por sus derechos a comienzos del S.XX. Sally es una trabajadora, una sirvienta que entra al servicio de la cara más conocida de la lucha de las mujeres, la mítica Emmeline Pankhurst. Parecida evolución a la que nos encontramos en la película, con la protagonista, que también es un personaje ficticio y que sufre el mismo calvario que Sally. Conoce la lucha, se involucra, paga las consecuencias con abusos, hostias y cárcel, a la que se suma la huelga de hambre…

         Pero, aquí hay una visión diferente, que hace el cómic muy interesante. Y, es que, las sufragistas, no estaban tan unidas como podía parecer, y se ve una ruptura, clara y evidente, por el tema de cómo llevar las cosas, la lucha, pacífica o violenta, entre el grupo de Pankhurst y su hija Christabel, y el matrimonio Pethick-Lawrence, expulsados de la WSPU (liderada por Pankhurst) por declararse en contra de actos radicales y violentos. La pareja acabó uniéndose, casi fundando, a “Sufragistas Unidas”, un grupo más pacífico en sus reivindicaciones. La muerte de Emily Wilding Davison también se recoge en el cómic, no con tanto protagonismo como en la película, pero si como un punto de inflexión en las reivindicaciones, así como lo fue la Primera Guerra Mundial.

        El final del cómic es demoledor, con una Sally encamada, a punto de fallecer, que recibe la visita de su nieta, que va a cumplir los dieciocho, y que no está, para nada, ilusionada con votar. Es triste. Si supieran los jóvenes los esfuerzos y sacrificios (con muertes incluidas) que ha hecho la sociedad a lo largo de la Historia para que podamos votar, hombres y mujeres, y ver nuestros votos representados en un estado libre… En fin, muy recomendable su lectura. Siempre se aprende algo que no se sabía.

martes, 21 de mayo de 2019

Mutafukaz (2017)



           “Mutafukaz” (2017) es uno de los animes más extraños que he visto en mucho tiempo. Una coproducción franco-japonesa, en la que Angelino “Lino” es el protagonista. Un ser que parece un duende negro y cabezón, con ojos como puños, que trabaja de repartidor de pizzas, en un barrio chungo y en una ciudad chunga (Dark Meat City), donde la violencia está al orden del día, y que se dedica a adiestrar cucarachas, por miles, en el piso que comparte con su compañero Vinz, un chico cuya cabeza es una calavera en llamas. Willy, una especie de perrito hablante con brackets, completa el trío. Tal cual.

         Un buen día, Lino se mete un porrazo con la moto de repartir, y de dicho golpe, algo parece despertar en su cerebro. Pero, a la vez, unos misteriosos hombres de negro comienzan a perseguirlo, ya que quieren acabar con él, mientras Lino comienza a recordar cosas de su infancia…

         Las persecuciones son increíbles, los escenarios recuerdan al videojuego GTA (e incluso hacen una broma sobre el juego), la música es cañera, el humor es simple y llanamente, increíble. Y el surrealismo está servido en esta realidad distópica en la que la lógica no existe. La forma de presentar los barrios o situaciones es, verdaderamente, la leche, y el tipo de dibujo cambia en determinados momentos de la película, lo que le da “vidilla” al asunto. Es una cinta muy interesante, ya que refleja la marginación, la pobreza, la violencia, la desilusión de los barrios pobres en su trasfondo, el cambio climático (si, no es broma)... Es, muy recomendable.

lunes, 20 de mayo de 2019

Las sufragistas (2015)




        A raíz de que me he comprado el cómic, del que ya os hablaré en cuanto lo acabe, he querido alquilar “Las Sufragistas” (2015), la película británica que versa sobre la lucha de las mujeres, concretamente en Inglaterra, al principio del S. XX, en los años previos a la Primera Guerra Mundial, por el sufragio femenino.

        Tengo que reconocer, que, este tema tan importante en la Historia, siempre lo he pasado de puntillas cuando les hablo a los alumnos de 4º ESO de la sociedad europea de principios del XX. Un error lamentable por mi parte, ya que lo que hizo este colectivo de mujeres, fue, en mi opinión un acto valiente y más que necesario. En un principio, se manifestaron de manera pacífica, pero, posteriormente, llegaron a actos más violentos, de lucha callejera, en la lucha de sus derechos.

        En “Las sufragistas”, encabezadas por Emmeline Pankhurst, un grupo de mujeres protestan por sus derechos y en contra de los abusos a los que son sometidas (violaciones, abusos laborales, falta de preparación académica, abusos sobre los hijos…) en una sociedad que no las entiende, que las insulta y las veja. Maud Watts es una joven que pronto se interesa por el movimiento, se integra rápidamente, e incluso llega a hablar públicamente delante del Gobernador para lograr el voto femenino. No son aceptadas sus peticiones, y ello provoca una nueva oleada de protestas. Maud y parte de sus compañeras acaban vejadas, golpeadas y en la cárcel. Al salir de su encierro, Maud sufre poco a poco la separación de su marido, que no la comprende, y que acabará dando a su propio hijo en adopción tras un segundo incidente con la policía, e igualmente, es expulsada de su trabajo. Maud se involucra cada vez más, en atentados con explosivos, que llevan a las sufragistas a la cárcel y a torturas (y hablan los ingleses de la Inquisición), hasta que un buen día, deciden a ir a protestar al Derby de Epsom, famosa carrera de caballos…

        Me ha gustado la película, ciertamente. Y me ha aclarado bastantes cosas sobre este movimiento de las sufragistas, que, ciertamente, merece ser recordado. Ahora, me toca leer el cómic, y ya os comentaré.

domingo, 19 de mayo de 2019

Objetivo Hedy Lamarr (Grafito Editorial, 2019) Ángel Múñoz, Ricardo Vilbor, Abel Pajares


        En “Objetivo Hedy Lamarr” (Grafito Editorial, 2019) de Ángel Muñoz, Ricardo Vilbor y Abel Pajares, nos encontramos una aventura protagonizada por una de las grandes actrices del Hollywood de los años cuarenta, Hedy Lamarr (1914-2000).

       Lamarr ha huido de su primer marido, un empresario que tiene tratos con los nazis, a París y de allí a Nueva York. En el trayecto, conoce a Louis B. Mayer, que le ofrece trabajo en la Metro. En pleno rodaje de “Sansón y Dalila”, un extra intenta matarla mientras no deja de proferir palabrejos en alemán.

        Pronto, el OSS (precursores del FBI) se presentan en los estudios cinematográficos para evitar que Lamarr sea asesinada por comandos nazis. Lamarr es muy importante, ya que junto al compositor George Antheil, ha desarrollado un sistema de guía por radio para los torpedos de la flota aliada, que podría dar un vuelco brusco a la Segunda Guerra Mundial. Su vida, junto a la de Antheil corre peligro. La OSS la quiere a salvo, los nazis y su marido muerta… Y Hedy no sabe en quién confiar.

        Hedy Lamarr fue, aparte de actriz, una gran inventora. Muy interesada siempre por la ingeniería, las matemáticas y los inventos, se le reconoce ser la inventora, o precursora, de lo que hoy conocemos por WiFi. Tuvo una vida movidita, comidilla siempre en Hollywood, y este cómic es, en mi opinión, un pequeño tributo a esta mujer tan interesante, y poco conocida.