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miércoles, 7 de junio de 2023

El Árabe del futuro 6. Una juventud en Oriente Medio (1994-2011) Riad Sattouf (Salamandra, 2023)

 

       Sexto y último tomo de la saga “El Árabe del Futuro” (Salamandra, 2023), que cierra la autobiografía, editada en cómic, del ilustrador, dibujante de cómics y guionista, franco-sirio, Riad Sattouf.




         En esta ocasión nos narra los acontecimientos que van desde 1994 hasta 2011, y que se relacionan con los últimos años de estudios de Riad, y su sueño con ser dibujante de cómics, a la vez que ve a la familia de su madre (y a su propia madre) sucumbir al paso del tiempo, y a la desesperación por el secuestro de su hermano menor (por parte de su propio padre).


        Los cambios políticos de Francia, la sociedad de los noventa y los acontecimientos de Siria (“La Primavera Árabe”) se recogen magistralmente en un cómic que nos muestra toda una vida, no solo en este tomo, sino en la colección entera.


         En definitiva: En mi opinión, cierra fantásticamente toda una obra de casi diez años, y es una serie de cómics que nos ayuda a entender un poquito mejor, a través de los ojos de Sattouf, la Francia que fue y la que es hoy en día. Muy recomendable.

domingo, 13 de marzo de 2022

El árabe del futuro 5. Una juventud en Oriente Medio (1992-1994) (Salamandra, 2022) Riad Sattouf

 

        Riad Sattouf (guionista e ilustrador), nos lleva contando la historia de su vida desde 2016. “El Árabe del Futuro” se ha convertido en una serie más o menos regular, que nos viene a dar un tomo cada año y medio. En la narrativa, tenemos la vida del propio Riad y su propia familia. Madre francesa, padre sirio, todo gira en torno a las decisiones que toma el padre que lo llevan a trabajar como profesor por Oriente Medio, visitando varios países que no entienden muy bien la relación de este matrimonio franco-sirio de tres hijos.


        En este volumen estamos en 1992. Riad tiene catorce años, y su padre se ha llevado secuestrado, literalmente, a su hermano pequeño a Siria, en un arrebato de radicalización (en todos los aspectos) que anteriormente no despuntaba tanto como ahora, aunque siempre se ha visto venir.


        Su madre, desesperada, recurre a videntes, a la religión, a la televisión y hasta al Gobierno de Francia para recuperar a su hijo. Él, Riad, descubre los cómics, se siente atraído por primera vez por una chica, el grunge, el trash metal y a esquivar a los musulmanes radicales de su zona… La historia concluye en 1994.


        Con un dibujo sencillo, una paleta de colores que no suele pasar del trio, y con una acidez y claridad increíbles, “El Árabe del Futuro 5” (Salamandra, 2022) es, junto a sus cuatro tomos anteriores, una serie de cómics casi de obligada lectura, no ya por la vida del autor, sino por la lucidez del propio autor para reflejar una época, unos hechos y una historia, la suya, fascinante en todos los aspectos. Ojalá no tengamos que esperar mucho para disfrutar del siguiente tomo, aunque no hay visos de que salga a lo largo de 2022. Muy recomendable.


martes, 6 de julio de 2021

Suite Francesa. Tempestad de Junio (Salamandra, 2015) Emmanuel Moynot, Iréne Némirovsky

 

        “Suite Francesa. Tempestad en Junio” (Salamandra, 2015) es un cómic con guion y dibujo de Emmanuel Moynot, que se basa en las dos primeras partes de la novela de Iréne Némirovsky de igual título. Escritora judía francesa, Némirovsky tuvo que huir junto a su marido e hijas del París ocupado por los nazis en la Segunda Guerra Mundial.  En un principio, pareció esquivar bastante bien las deportaciones, pero pronto son apresados y conducidos a campos de concentración donde perecerán.


        Sus hijas, que se hacen cargo de su legado, no abren la maleta de su madre hasta los años ochenta, donde se encontraba este manuscrito, que narra, desde diversos puntos de vista, de familias y parejas de diversas clases sociales, como cada uno de ellos se enfrenta al éxodo, a la barbarie de la guerra, a la invasión nazi, los ametrallamientos en los caminos por parte de los stukas alemanes y la deshumanización total en los caminos. Alcanzar la libertad, salvar la vida, es el objetivo de cada uno de ellos. Algunos lo logran, otros no.


        La historia es muy interesante. Moynot tiene un estilo que recuerdan muchísimo al de otro compatriota suyo, Tardi, y en un riguroso blanco y negro, con matices grises, nos presenta una tragedia francesa, el derrumbe de una sociedad que no se cree lo que se le viene encima, y que tiene que huir precipitadamente dejando todo atrás, y sin saber ni adonde ir a ciencia cierta.


        Sus 220 páginas se leen en poco más de media hora. Es una narración amena, en la que los puntos de vista se exponen a las claras, las opciones de cada uno les llevan a distintos finales. A pesar de que la novela no acaba donde acaba el cómic, como hecho a tener en cuenta (la huida de París) se demuestra más que interesante, e invita a buscar información extra sobre esta precipitada huida de los parisinos, huyendo de la maquinaria de guerra nazi.

           Personalmente, lo he disfrutado mucho.

domingo, 7 de junio de 2020

Martha y Alan. Según los recuerdos de Alan Ingram Cope (Salamandra, 2018) Emmanuel Guibert



        Como cierre a la trilogía de la vida de Alan Ingram Cope, me he leído el último tomo que le ha dedicado Emmanuel Guibert a su amigo estadounidense fallecido en 1999. Supongo que Guibert tendrá mucho material grabado, de las numerosas entrevistas que le hizo a Alan en vida, aparte de fotografías, dibujos, poemas y otras cosas, pero también creo (o eso espero), que cierre ya el circulo en torno a su persona. Y no me malinterpretéis, no significa que sus tres obras no me hayan gustado, todo lo contrario, pero me da que el propio Guibert debería cerrar ya página, veinte años después del fallecimiento de su amigo.

        “Martha y Alan” (Salamandra, 2018) es un bonito recuerdo que nos lleva a los años veinte, principios de los treinta. Con un Alan pequeño, un niño, que encuentra en Martha, una compañera del coro presbiteriano de su Iglesia, la compañera de juegos ideal, entre árboles, columpios y juegos infantiles.

        Alan pierde a su madre pronto, y su madrastra le cambia los hábitos, entre ellos visitar a su amiga, que, en su ausencia, sufre la polio que le deja una cojera de por vida. A los dieciocho años, antes de ir al frente, durante la Segunda Guerra Mundial, Alan la busca, pero ella lo tratará con desdén, algo que recordaría setenta años después, vivamente. Alan, retomó la amistad epistolar con su amiga de la infancia, compartiendo recuerdos de un tiempo que ambos comienzan olvidar en su vejez.

        A diferencia de “La infancia de Alan” y “La Guerra de Alan”, donde la viñeta suele ser protagonista, con los claroscuros y el uso de pocos colores, más allá del blanco y negro y los grises, “Martha y Alan” es una poética explosión de color, acompañada de mucha melancolía, añoranza y recuerdos preciosos. Es, sin duda, un buen remate final para la maravillosa historia de Alan Ingram Cope.

La Guerra de Alan. Según los recuerdos de Alan Ingram Cope (Salamandra Editorial, 2019) Emmanuel Guibert



        Leer “La infancia de Alan” hace unos pocos meses, me ha llevado a engancharme a esta trilogía del francés Emmanuel Guibert, compuesta por el citado libro, este que os traigo hoy: “La Guerra de Alan. Según los recuerdos de Alan Ingram Cope” (Salamandra Editorial, 2019) y “Martha y Alan”, que cierra la serie, y del que os escribiré una entrada en breve.

        Guibert iba un buen día por la Isla de Re (Francia), cuando se encontró con una pareja de ancianos con los que pronto trabó amistad. Ella era francesa, y él era un estadounidense que había “combatido” en la Segunda Guerra Mundial (no pegó un tiro, e iba de aquí para allá conociendo gente). A Guibert, el señor, llamado Alan, le pareció muy interesante. Tanto, que decidió grabar las conversaciones que mantenía con él, con el fin de sacar un cómic sobre su vida, basándose, igualmente, en una serie de fotografía que el propio Alan le enseñaba.

        Alan Ingram Cope no tuvo una vida interesante, a pesar de que se codeó con gente, que a su vez se codeaba con gente más importante (como Octavio Paz o Henry Miller). Con dieciocho años, es llamado a filas, tras el ataque de Pearl Harbor, sin saber ni siquiera donde estaba situada la Base Naval estadounidense.

        Tras una instrucción de años, donde ejerció hasta como profesor de códigos de radio, es mandado “al frente” francés, en febrero de 1945, con la guerra prácticamente terminada, donde formará parte de un grupo de tanquistas. La Guerra de Alan no fue nada interesante, fue anodina y sin heroicidades, pero tuvo anécdotas dignas de contar.

        Tras la guerra, fue de aquí para allá, sin encontrar su sitio en el mundo, mientras rompía compromisos matrimoniales, se casaba para divorciarse poco después, y trabajaba de lo que le iba saliendo mientras estudiaba alfarería. Cansado de la sociedad, que él define como “fundamentalista cristiana” de su país, decide instalarse definitivamente en Francia, donde se jubilará para dedicarse a su huerto. Alan no llegará a ver su vida en cómic, pues falleció (1999) pocos meses antes de que el cómic saliera a la luz.

        El cómic va variando en estructura según avanza. Seis viñetas uniformes, cuatro horizontales, grandes planos sin fondos, con un blanco y negro riguroso que se rompe en las últimas páginas de la edición, antes de pasar a un conjunto de fotografía antiguas del protagonista. Rezuma melancolía y “oportunidades perdidas” por los cuatro costados. El protagonista estaba convencido de que su vida no había sido interesante y que había perdido muchos trenes, pero al lector no le da esa sensación por mucho que ese sentimiento se repita, sobre todo después de la guerra en su deambular y en su relación con amigos, mujeres y familia.

        Me ha parecido un cómic muy interesante, y creo que la labor es titánica, ya que, una vez leídas las dos primeras partes, me imagino el trabajo para organizar la memoria de Alan, que da algunos botes en el tiempo para explicar mejor unas partes que quedan colgadas, mientras cierra círculos. Su vida, a pesar de ser algo discreta y simple, no me ha parecido aburrida, y mi interés por el cómic ha ido creciendo según leía.

domingo, 24 de mayo de 2020

El árabe del futuro 4. Una juventud en Oriente Medio (1987-1992) (Salamandra, 2020) Riad Sattouf



          Llevo cuatro años siguiendo a Riad Sattouf. El autor franco-sirio que nos está contando su vida a través de unos cómics que se han convertido en imprescindibles para cualquier lector: El árabe del futuro 1, El árabe del futuro 2, El árabe del futuro 3, y ahora, en 2020, le ha tocado el turno al siguiente tomo, el cuarto, que es una verdadera delicia: “El árabe del futuro 4. Una juventud en Oriente Medio (1987-1992)” editado por Salamandra.

         Riad ha elaborado una verdadera cronología histórico-familiar, por la cual, podemos pasearnos e ir viendo la evolución de su familia. Su padre, un Doctor en Historia por La Soborna de París. En teoría, un musulmán moderado, que se casa con una compañera universitaria francesa (la madre de Riad).

        A lo largo de los tres tomos anteriores, vemos que el personaje de su padre es altamente machista, racista, xenófobo, antisemita, y todas las calificaciones que le puedas añadir (no es criticar, es referir, que no quiero que me tachen de islamófobo). Su madre resiste todo, absolutamente de todo, mientras la pareja viaja de Francia a Siria continuamente, y Riad y sus hermanos sienten las diferencias culturales.

            En Siria, los compañeros de colegio, le llaman judío, le apedrean y amenazan, mientras que los maestros reparten palos, y la corrupción es generalizada. La religión está por encima de todo. Mientras que el padre le quita importancia a todo, y cree que el estilo de vida musulmán es mucho mejor que el francés. En Francia, no le va mucho mejor, sintiendo el odio de muchos. El desarraigo cada vez es mayor y se acrecienta con los años.

          En este tomo, ya su padre se radicaliza, se fanatiza, y mucho, tras una estancia laboral en Arabia Saudí, con visita a La Meca incluida. Comienza a mentir (mucho más que en los tomos anteriores) y ya no se guarda su rencor hacia negros y judíos, incluso ante otros musulmanes como los chiíes iraníes y los magrebíes (marroquíes y argelinos). Adora a Sadam, y a Le Pen, y apoya la invasión de Kuwait. Se considera antimperialista, a la vez que no se fía de los socialistas franceses. Odia a los perros, e insiste que la familia se establezca en Arabia Saudí, algo a lo que se niega su madre, que sabe cual sería allí el trato hacia ella por ser mujer.

            La diferencia, que ya existía en el matrimonio, se agranda a raíz de una agresión del padre de Riad a su madre. Por lo que el matrimonio comienza a hacer aguas inevitablemente, y la madre de Riad se comienza a dar cuenta de muchas cosas, algunas, ya demasiado tarde…

            El cómic, como los anteriores volúmenes, es completamente esclarecedor en muchos aspectos. Tiene algunos toques de fina ironía, humor, y está lleno de “perlas” que suelta el padre, el Doctor Satouff, sin pensárselo dos veces. El dibujo, sencillo, de seis a nueve viñetas por páginas, con unos personajes caricaturescos y con un colorido bitonal, a veces hasta tres colores para determinadas escenas. Me lo he merendado con avidez, en un par de días, y ya ando apenado, porque el quinto volumen no llegará, y con suerte, hasta 2021… Habrá que esperar….


                               P.D: Insisto, hay que leerse los cuatro tomos. Son una joya.

domingo, 11 de agosto de 2019

El árabe del futuro 3. Una juventud en Oriente Medio (1985.1987) Riad Sattouf (Salamandra, 2017)



          Llevaba dos años largos para leerme este cómic, la tercera parte de los que van a ser cinco, de una obra que es una delicia, “El árabe del futuro 3: Una juventud en Oriente Medio (1985-1987)” (Salamandra, 2017), una saga que cuenta la niñez del dibujante y guionista sirio-francés Riad Sattouf, y las peripecias que vivió en su infancia, con un padre musulmán que iba de liberal, pero que se le veía el ramalazo islámico de vez en cuando, y una madre francesa, bastante ciega, que le seguía embarazo tras embarazo, creyendo sus fantasías, mentiras e ilusiones.

        En esta parte, la familia de Riad sigue en Siria. Su padre busca trepar socialmente, de alguna manera, en la dictadura de Háfez Al-Ásad (1930-2000), dando clases en la Universidad de Damasco, y aprobando en los exámenes al que le viene en gana. Su madre, amargada, resiste estoicamente las vicisitudes de vivir en un país tercermundista desde el punto de vista de una europea con estudios universitarios, y está embarazada, por tercera vez. Sueña con volver a Francia y que su marido encontrara un trabajo allí, no en vano, es doctorado por una universidad francesa.

        Y Riad, sigue viviendo, extrañado, las contradicciones de una sociedad anclada en muchos aspectos en el medievo, con un maestro que les pega, con una escuela en ruinas que se cae a trozos, y con unos primos obsesionados con los judíos, la circuncisión y Arabia Saudí.

        Con este volumen te ríes, por no llorar. Es un tomo, junto a los otros dos, “El árabe del futuro 1” (Premio Angulema 2015) y “El árabe del futuro 2”, de lo más revelador. La cuarta parte fue publicada en 2018 en Francia, pero aún carecemos de traducción y publicación en castellano, y para antes de que finalice el presente año, se supone que saldrá en Francia el último volumen, que cierra la extraña, pero a la par divertida, infancia de Riad Sattouf. Su lectura, la de los tres tomos, es de lo más recomendable.