Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Tyto Alba. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tyto Alba. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de agosto de 2019

La Casa Azul (Astiberri, 2014) Tyto Alba



        Tyto Alba no es un desconocido por aquí, por el Patio-Lavadero. Ya hemos leído, y disfrutado, algunas de sus obritas biográficas, tan peculiares y tan entretenidas: Balthus y el Conde de Rola, Fellini en Roma, La vida. Una historia de Carles Casagemas y Pablo Picasso son las obritas que tenemos por casa y nos han encantado.

        La amiga Cristina nos habló de “La Casa Azul” (Astiberri, 2014), y enseguida nos la apuntamos para lecturas pendientes de leer. Hoy hemos tenido la oportunidad de bebernos este interesante cómic basado en la vida de Frida Kahlo, con una narradora excepcional, Chavela Vargas, que, en una noche lluviosa de 1989, en la barra de una tasca, nos cuenta su relación con la pintora y con su ambiente.

        Contándonos la tragedia de su vida, su enfermedad, los accidentes que tuvo (tráfico y avión), y el surrealismo de La Casa Azul, donde vivía con Diego, su orondo marido, y los diversos personajes que pululaban por aquellas habitaciones. El cómic es una delicia, Tyto tiene un estilo que nos gusta, que nos engancha desde las primeras páginas y la lectura no para hasta la última página. Frida no es uno de mis personajes artísticos favoritos, pero, con “La Casa Azul”, he aprendido algunas cosas, datos que desconocía y anécdotas dignas de recordar. Habrá que seguir leyendo más cosas, como no, de Tyto Alba. Gracias Cristina por la recomendación.

lunes, 27 de mayo de 2019

Fellini en Roma (Astiberri, 2017) Tyto Alba



        Federico Fellini (1920-1993), el gran cineasta italiano, es un anciano que pasea por las calles de Roma en “Fellini en Roma” (Astiberri, 2017) de Tyto Alba (Balthus y el conde de Rola, La vida). Un Fellini que no puede dormir, duerme unas tres horas y media al día, de media, y después, sale a andar, rodeado de los fantasmas que han formado parte de su vida, por las calles de Roma, en un insomnio perpetuo, que le van recordando partes, trazos, de lo que ha vivido…


        A veces, sueña, y entonces dibuja lo que ha soñado, tal como le recomendó su psiquiatra, y da vida y color a sus peculiares espectros: Balthus, Dalí, Ingrid Bergman, su hijo Federico que solo vivió quince días…

        Sus paseos son un recorrido por estos recuerdos. Sus amigos se le van uniendo, poco a poco, recordándole anécdotas: Aldo Fabrizi, su esposa Giulietta, el psiquiatra y filósofo Jung, el circo y los payasos, los estudios de cine… Le acompañan hasta el final de sus días, a una playa…

        Tyto Alba hace un melancólico, triste, surrealista, pero tierno final de los días del gran cineasta italiano. Un resumen muy bonito, íntimo, mientras Fellini pasea por la Plaza de España… Como todo lo que he leído hasta la fecha, de Tyto Alba, lo recomiendo.

domingo, 12 de mayo de 2019

Balthus y el conde de Rola (Astiberri, 2019) Tyto Alba





           Tyto Alba no es un desconocido en el blog, ya hablé de él hace un tiempo, cuando comenté su cómic “La vida. Una historia de Carles Casagemas y Pablo Picasso” (2016), y ahora, he tenido la oportunidad de volver a leer algo suyo, que estoy seguro que no será lo último, porque lo que hace Tyto Alba siempre tiene interés, sobre uno de mis pintores favoritos, Balthus, con el que siempre he compartido dos cosas: El amor incondicional por los gatos (se llegó a declarar “Rey de los gatos”), y el interés por los primitivos italianos (donde posiblemente empezó todo, realmente, dentro del mundo del Arte y que derivaría en lo que tenemos hoy).



        “Balthus y el conde de Rola” de Tyto Alba, (Astiberri, 2019) nace al paso de la exposición del pintor por el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, como una novela gráfica dedicada a la vida del autor. Desde su interés por pintar y dibujar en la niñez, partiendo de una pérdida gatuna (“Mitsou”, cuya pérdida inspiró una treintena de láminas con prólogo de Rilke en la edición que se hizo posteriormente con ellas), a su relación con las mujeres, el entorno, y las polémicas con sus obras de chicas jóvenes que escandalizaban a los que no saben ver: Se le tachó de pedófilo y de mente perversa y degenerada por sus cuadros de niñas en poses eróticas. Picasso dijo de él que “Balthus solo quería ser Balthus, no quería ser Picasso (en referencia a otros pintores, que, al parecer, si querían)”. Era un gran cuentista, fabulador, creador de historias, y no un pintor prolífico, pero supo vivir la vida, como un gato, hasta el final. “Hay que seguir”, decía continuamente, hasta que falleció casi sin ver un carajo. Fuera de todas polémicas, que no alcanzo a entender al 100%, para mí siempre será uno de mis artistas favoritos del S. XX, y el cómic de Tyto Alba, pues eso… De los imprescindibles, sin duda, lo retrata muy bien, usa magistralmente los silencios, y un dibujo, sencillo, que recuerda a la acuarela. En resumen, un gran cómic.


viernes, 10 de agosto de 2018

La vida (2016). Una historia de Carles Casagemas y Pablo Picasso. Tyto Alba.



        Cuando estudias la vida de Picasso, como es mi caso como Historiador del Arte, y posteriormente como profesor, sabes la importancia que tuvo la amistad de Carles Casagemas en la vida del joven pintor malagueño.


        Tanto es así, que, la muerte de Carles Casagemas, marca un antes y un después en la vida de Pablo Picasso. “La vida” (editado por Astiberri, 2016) de Tyto Alba (guion y dibujo) es, precisamente, el título de este cómic que versa sobre esa amistad entre los dos pintores.


Dos personas que se tenían un respeto mutuo, una amistad pura, que acabó con la vida de Carles en París, cuando, incapaz de satisfacer a su amor, Germaine, intentó matar a esta de un tiro (falló), y posteriormente se suicidó allí mismo, en el Café Hippodrome. Tenía veinte años.


Este hecho afectó profundamente a Picasso, que inició su periodo azul, con una profunda tristeza y melancolía, por la perdida del amigo, y “La vida” (1903) es, tal vez, el cuadro que mejor representa esa perdida, por parte de Picasso, y de esa amistad truncada por la temprana muerte. ¿Es Casagemas, en realidad, la figura masculina del cuadro?


        Me ha encantado el cómic, creo que es una apuesta valiente por dar a conocer una etapa de la vida de Picasso, muy interesante, reveladora y crucial, que influyó en la vida y el arte del pintor.