Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Australia. Mostrar todas las entradas

viernes, 1 de mayo de 2026

Depredador Dominante (2026)

 

          Estrenada la última semana de abril de 2026, concretamente el 24 de abril, nos llega una de esas películas, que, en nuestro caso, da que hablar.

        Reconozco que tenía curiosidad por verla, en parte por volver a ver una película donde la protagonista sea Charlize Theron, y en parte por unas declaraciones que la propia Theron hizo hace un mes en una entrevista hablando de la película, en la que decía que la historia le seguía pareciendo loquísima… Y, la verdad es que, mientras la veía, pensaba: Quizás te hayas quedado hasta corta.


        Depredador dominante” (título original “Apex”, que podemos traducir como cima o cúspide) es un thriller de supervivencia, de los que ya hemos visto en otras ocasiones, aquí muchos elementos de otras historias y de otras películas, dirigido por Baltasar Kormákur y protagonizado por Charlize Theron, Taron Egerton y un Eric Bana en tiempos bajos, que solo sale tres minutos y medio en todo el metraje.  

        Con una duración aproximada de 90 minutos, se te van a quitar las ganas de ir a Australia de aventuras. Cuando no son las serpientes y las arañas, son los locos sueltos.

        Como siempre pasa en este tipo de producciones, Netflix no ha soltado prenda sobre cuanta pasta ha costado la película, pero ya os puedo decir que aquí se han dejado una buena millonada.


        En cuanto a la narrativa: Comenzamos la película en Noruega, donde Sasha (Charlize Theron) y su pareja (Eric Bana), están escalando la pared del Troll, que, por cierto, es la pared vertical más alta de Europa, con más de 1100 metros de caída libre. Allí, precisamente Sasha se queda sola después de que Eric Bana se regenere en un vuelo.

        Como no sabemos de dónde saca las perras, pero tampoco parece ser importante. Sasha cambia Noruega por Australia. La montaña por el kayak, y se allá que se va en busca de nuevas experiencias, a pasar el duelo.


        Nada más llegar, un tipo llamado Ben, el típico treintañero, le echa una mano con unos pesados que se pasan un poco con ella. Gracias a las indicaciones de Ben, llega al sitio donde quiere llegar, y llegado el momento, se lo encuentra allí, en plan loco de remate, ballesta en mano, y con ganas de cazar… En este caso a ella, que deberá huir de un lugar del tamaño de la provincia de Badajoz.

        Aun así, aunque vaya en kayak río abajo a 80 km por hora, o perdiéndose por aquellos lares, siempre llega Ben para tirarle flechas con la ballesta, incluso se le adelanta y le pone simpáticos vídeos familiares en móviles estratégicamente colocados.

        Pronto es apresada y Sasha descubre horrorizada que Ben, aparte de cazar humanos, se los come habiendo creado sus propias recetas culinarias, y que la próxima será ella.


        Sin embargo, Ben no contaba con el instinto de supervivencia de nuestra protagonista que pasa de ser perseguida en una naturaleza hostil a llevar la batuta. La presa se convierte en cazadora, le revienta una pierna a Ben, y aunque parece que van a colaborar para escapar juntos del infierno australiano, ella lo deja caer en un momento dado mientras subían por una pared vertical, especialidad de Sasha, que se deshace de Ben e informa a las autoridades australianas del paradero de los veinte cuerpos cocinados por Ben en una cueva…

        Ni que decir tiene que los minutos finales son para una Sasha reflexiva, en una playa, que piensa que será mejor retirarse y dedicarse a la petanca o algo parecido.


        Como curiosidades os puedo contar que la película se rodó en Australia. Charlize Theron realizó muchas de sus propias escenas de riesgo, incluyendo secuencias de escalada, para las que tuvo que entrenarse específicamente. Ha logrado en una semana más de 70 millones de visualizaciones, y se ha posicionado como uno de los mejores estrenos de Netflix en lo que llevamos de año.

        A pesar de ello, a mí no me ha parecido una película demasiado original en el rollo de cacería humana, a pesar de meter un poco con calzador el tema caníbal por medio. Es entretenida, sí, pero demasiado tópica y típica, y creo que es un producto para ver, y olvidar con extremada facilidad. En definitiva, es el típico (y ya lo he dicho dos veces) producto de Netflix. Acción directa a los sentidos, adrenalina, actuaciones dentro de lo que se pide… Y poco más. De nota: Un 5.

viernes, 14 de marzo de 2025

Héroes al Amanecer (2024)

 

        Que se estrene de vez en cuando una película de la Primera Guerra Mundial, es algo que los amantes del cine histórico debemos celebrar, ya que no suelen ser muy habituales, al igual que otros periodos interesantes de la Historia, más del S.XX, como la Revolución Rusa, La Gran Depresión o la Guerra Fría.

        “Héroes al Amanecer” es una película sobre la Primera Guerra Mundial, con la particularidad de estar basada en hechos reales, basada en la vida y experiencia del joven soldado australiano Jim Collins, que pasó de cuidar ovejas con su padre a tirarse dos años y medio en el Frente Occidental europeo, viendo y sufriendo casi de todo.


        Esta producción australiana de 2024, que tuvo un presupuesto de cinco millones y medio de euros y que recaudó 200 mil euros en taquillas de medio planeta, tiene un metraje de una hora y media, y a pesar de sus buenas intenciones, peca de excesivamente lenta, y, quizás, de poco creíble, ya que los paisajes australianos no me rememoran a lo que debió ser la Francia gruyere de la guerra de trincheras, aunque sus interpretaciones son bastante buenas… Todo hay que decirlo.

        A Australia, la Primera Guerra Mundial le costó 60 mil fallecidos, y varios miles de heridos y mutilados.


Al igual que sucedió en muchos otros países, el inicio de la Primera Guerra Mundial se tomó en Australia con gran alegría y alborozo. Sé que es algo que hoy en día nos choca, pero los australianos enseguida se organizaron a los neozelandeses en la llamada ANZAC, que vendrían a ser las siglas de “Cuerpo del Ejército de Australia y Nueva Zelanda”. En los primeros compases de la guerra, 32 mil voluntarios se alistaron alegremente para ir al frente.

        La primera acción de guerra la llevaron contra la Nueva Guinea Alemana en septiembre de 1914, que tomaron rápidamente acabando con la presencia alemana en esa parte remota del planeta, donde España también había estado presente hasta 1899, aunque ya desde 1885 la propia España había comenzado a ceder, a vender, parte de sus territorios, como las Islas Marshall a la propia Alemania por 4,5 millones de dólares. Alemania perdería todas sus colonias, africanas y asiáticas, tras el final de la Primera Guerra Mundial.

 

        Posteriormente, australianos y neozelandeses saltaran a Egipto para garantizar el Canal de Suez para finales de 1914, y en prácticamente todo 1915 nos los encontramos dándose el batacazo militar, junto a franceses y británicos, en Gallipoli, frente a los otomanos, futuros turcos, aliados de los Imperios Centrales, un auténtico descalabro…

Por cierto, tenéis una película de 1981, con Mel Gibson de protagonista, del mismo título (“Gallipoli”) que merece la pena ver (de hecho, a mí me parece muy buena), y otra de 2015 de idéntico título donde también actúa el actor Travis Jeffery, que también trabaja en esta “Héroes al Amanecer”.


Para 1916, los australianos ya estaban en el Frente Occidental, que es donde se desarrolla la historia de “Héroes al Amanecer”, con un personaje ficticio como protagonista, porque la película te dice que está basada en hechos reales, pero Jim Collins no existió, o al menos yo no lo he encontrado en archivos de guerra australianos. Dos soldados de nombre parecido existieron, pero distintos destinos, eso sí, y ni parecida vida a la de nuestro Jim Collins.

Con un presupuesto bastante escaso, recrear el Somme, las trincheras y toda la ambientación bélica de la Gran Guerra tiene que ser muy difícil. En la narrativa Jim es un joven ganadero, que vive en su rancho australiano con su familia, y que, por seguirle el juego a dos amigos, se va a la guerra como el que se va de fiesta. 900 días se tira entre cadáveres, tiros y ataques alemanes contados, ya que las escenas de acción no se prodigan mucho, y a veces, todo parece demasiado nuevo, y en los planos generales, más allá, simplemente no hay nada.


Los continuos avances y retrocesos narrativos nos llevan a su pasado ovejero, al día tal o al día cual, de tal año, que se nos va narrando. Allá donde hay un hito en los acontecimientos, allí nos lleva el guion, donde Jim demuestra ser un tipo con honor, con fondo, que lo mismo deja irse a un soldado alemán por pena, que te rescata a un moribundo de las alambradas mientras a su alrededor caen sus amigos y compañeros como moscas, y ellos van de un lugar a otro al compás de un oficial bigotudo, al que a ratos llaman sargento y a ratos capitán (posible error del doblaje).

Todo regado con bastantes tópicos de la guerra donde me ha chirriado ver a soldados con bigote, decoración facial que juraría solo estaba reservado para oficiales, y como os comentaba anteriormente, trincheras demasiado nuevas, afeitados de primera, ausencia de barbas, ratas y un sol que no considero francés ni a la de tres. Aviones, ni uno, o al menos nombrarlos.


Desgraciadamente, “Héroes al Amanecer” no te va a aportar nada nuevo a la temática, y su narrativa, que está un poco perdida, y muy falta de emoción, te puede llegar a aburrir. La ves venir a tres pueblos, y sabes de antemano, sin ser nigromante ni nada parecido, quién las va a pinchar y cómo acabará.

De nota yo le pondría un 4 sin pestañear, pero me vais a dejar que haga trampas y la apruebe con 5 raspado, a pesar de que no es ni de lejos una buena película de la Primera Guerra Mundial. ¿Por qué ese 5 raspado?, por el enfoque australiano, las ganas y la falta de experiencia del director. Suspendería, sí, pero vamos a dejarla pasar… Venga. La dejo por aquí.

sábado, 27 de julio de 2024

Un Héroe Anónimo (2024)

 

      Bajo el título “Un Héroe Anónimo”, nos llega una película estadounidense de 2024, basada en Hechos Reales y que nos narra la llegada a Estados Unidos de los Smallbones.

       Los Smallbones son una familia australiana, que en 1991, tras la ruina del padre de familia, David Smallbones, productor musical, se liaron la manta a la cabeza y se fueron a Estados Unidos a probar fortuna.

       Padre (David), Madre (Helen), Seis hijos y otro en camino… Todos profundamente espirituales, con un gran sentimiento cristiano protestante, y sin un dólar en el bolsillo…


       No conocía la historia de esta familia, porque yo de Rock Cristiano, más allá de los Stryper, que por cierto salen al principio de la película, y que eran una banda de Heavy Metal Glam con letras cristianas, pues no tenía ni tengo ni idea… Creo, a lo mejor me equivoco cuando digo esto, que en España son bandas que no han tenido un recorrido relevante, ni mediático, ni importante a un nivel de llenar estadios, algo que por el contrario si sucede en Estados Unidos… Así que la película me ha pillado un poco a contrapié.

         Los Smallbones, que no me preguntéis por qué, me han recordado un poco a la familia Flanders de la serie “Los Simpsons”, llegan a Estados Unidos con una mano delante y otra atrás, pero pronto reciben ayuda de la Iglesia Bautista de Nashville (Tennessee) y comienzan a levantar cabeza poco a poco, gracias a la ayuda de sus vecinos y parroquianos.


         Ya en los primeros compases de la película vemos como el padre, en la etapa de australiana, tira de lista de artistas, y casi una docena y media le van diciendo que no a todo lo que dice, y es que siete hijos deben comer mucho, así que pronto toman la decisión de emigrar a Gringolandia, País de los Sueños, más si eres de origen anglosajón, y una vez llegados allí, a una casa sin muebles, empiezan a buscarse la vida de lo que pueden, haciendo pequeños trabajillos relacionados con limpieza de casas, mantenimiento de césped y jardinería, trabajándole incluso a un antiguo conocido, el productor y artista Eddie DeGarmo, que no duda en contratarlos para que le limpien el W.C, mientras mantienen la esperanza en que las cosas cambiarán.

         Mientras tanto, Rebecca, la hija mayor, y dos de los hermanos, Joel y Luke, parecen despuntar en el ámbito musical. Un nuevo hermano nace en Estados Unidos, y ya a mediados de los noventa, la propia Rebecca consigue un contrato musical, y sacar su primer CD con el propio Eddie DeGarmo, que tuvo que buscarse a una nueva asistenta para limpiarle las mierdas…


         En definitiva: Película biográfica con pequeñas dosis de drama, que la familia va superando poco a poco, el padre al parecer pecaba de orgulloso, con tintes cristianos protestantes. Una típica cinta de sobremesa de Antena 3 (si eres de España, me vas a entender lo que quiero decir). No arriesga mucho, y parece estar realizada en tres fines de semana técnicamente hablando.

        A su hora y cuarenta y cinco minutos de metraje, le sobran entre diez y quince minutos y te va a contar lo mismo. Al final de la película vemos a los personajes reales, qué fue y ha sido de sus vidas, y como curiosidad habría que añadir que el actor que hace de padre es Joel Smallbones, es decir, que el hijo hace de padre en esta cinta… A pesar de que es un género (el de la música rock cristiana, o el de la música cristiana directamente) que no conozco realmente lo más mínimo, a mi me ha tenido entretenido dentro de sus limitaciones cinematográficas, y le doy un 5 raspado de nota… No nos vayamos a poner estupendos… Y su visionado, lo dejo a vuestra entera elección. Ya me diréis qué os pareció a vosotros.

martes, 12 de septiembre de 2023

Fuera de Radar (Netflix, 2019)

 

         La canción de entrada de la serie australiana “Fuera de Radar” (Netflix, 2019), “The Wall” de Pink Floyd, ya es una declaración de intenciones sobre lo que se viene en 15 episodios de 25-30 minutos de duración media.


         A un colegio llegan unos tipos que dicen ser de la “Iniciativa Global para los Niños”, y les meten un chip en el cuerpo, gracias al cual, pueden controlarlos física y mentalmente. Kal y Dru son dos chicos, gemelos, de origen indio, y uno de ellos (Dru), uno de los más listos de la clase, se libra de la implantación del chip gracias a una estratagema en la que usa a su hermano para que lo sustituya, así Kal se lleva un doble chip, bucal, por cierto, que después tendrá consecuencias.


        Pronto Dru se da cuenta de lo que ocurre, y comienza a formar un grupo de resistencia frente a la organización que quiere controlar a los niños, primero con su hermano, y posteriormente con un grupo de niños huidos, fugados de sus casas y refugiados en túneles abandonados, llamados “Los Ignorados”, que son perseguidos por la siniestra Organización, que quiere hacerlos callar, desaparecer, o meterles un chip para el cuerpo. “Los Ignorados”, por cierto, hubiera sido mejor título para la serie.


           Durante los 15 episodios de la Primera Temporada, de los que sobran perfectamente entre 7-8 para contarte exactamente lo mismo, veremos alianzas, traiciones, el poder de la amistad y de la familia, y como los amigos (junto a algunos adultos que se les unen, entre ellos la propia familia de los gemelos), lucharán y derrotarán a la Organización que ha encarecido el mercado de los chips a nivel mundial.


         La serie deja un final abierto, con ciertas incógnitas y preguntas sin contestar, a pesar de dar a entender que el círculo se cierra y que no habrá continuación. Es una serie entretenida, que comienza muy fuerte, pero que tiene episodios de auténtico relleno, y con quizás muchos personajes que no aportan todo lo que podrían. En definitiva, se deja ver, y plantea una vez más la duda sobre el control mental de la población, aunque para eso no se necesitan chips, ya lo sabemos, con internet, los medios de comunicación y las redes sociales vamos más que sobramos.


                       Le doy un 5 de nota, ya me diréis que os pareció.

domingo, 3 de septiembre de 2023

Las Nuevas Leyendas de Mono (Segunda Temporada. Netflix, 2020)

 

           Después de ver la Primera Temporada de “Las nuevas leyendas de Mono”, y a pesar de suspenderla en nota, era inevitable ver la Segunda Temporada (Netflix, 2020) de esta serie australiana, bastante cutre, de presupuesto ajustado y que parece realizada por unos colegas durante unas vacaciones de verano.


         Ya comenté que esta “Road Trip” en busca de pergaminos mágicos, que, en realidad dan poco juego, por parte de tres dioses (Mono, Porco y Árida, aunque llamarlos dioses es pasarse un poco) y un monje (en realidad, una monja), me recordaban mucho a otras series oceánicas del mismo estilo, como “Hércules y sus viajes legendarios” de Kevin Sorbo, y “Xena: La Princesa Guerrera”.


         En esta Segunda Temporada, de diez episodios, la tónica sigue igual. Comienza con un primer episodio trepidante, y con nuevos enemigos a abatir, pero pronto va a ir decayendo la narrativa mientras se suman algunos personajes que ahora son de los “Buenos”, ahora son de los “Malos”, como es el caso de un niño guerrero con gafas de piloto steampunk, que cuenta una historia que después es trola, que muere y vuelve a salir como si nada dos episodios después. Un hada que es buena, pero no lo es, y cuyos episodios de lucha de sus esbirros parecen sacados de la clásica “Power Rangers”. O la aparición del verdadero monje Tripitaka, que resulta ser un prepotente de cuidado. Sin olvidar mencionar, la creación de un Mono Negro, antagonista de nuestro protagonista, en la debacle mental de los guionistas que ya no sabían cómo continuar con la serie…


         Respecto a la Primera Temporada, desaparece la música ochentera con sintetizador que a mí me recordaba mucho a “Stranger Things”, los efectos especiales siguen siendo cutres, y hay un poco más de humor, sobre todo por parte del grupo de demonios, que, en la Primera Temporada, que es más oscura.


         Los tres capítulos de rigor siguen sobrando, donde no sucede absolutamente nada, y el final se cierra con la aparición de un nuevo enemigo.


         Hasta donde sé, no hay ni habrá Tercera Temporada, a pesar de que por las redes circulan supuestas fotos y trama de lo que sería la siguiente temporada.


         Esta es la típica serie que será de culto en quince o veinte años, pero afortunadamente, no estaré para verlo hecho realidad. Me he aburrido mucho, a pesar de algunos puntos humorísticos buenos, pero me quedo con la sensación de haber perdido el tiempo. Le doy un 4 de nota, y quizás sea mucho.