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martes, 22 de julio de 2025

Clásicos Marvel de la Literatura. Parte 2 (Marvel, Panini, 2025)

 
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Seis meses después de que me comprara y leyera el primer tomo de los “Clásicos Marvel de la Literatura”, me he atrevido con este segundo tochazo, de tapa dura y 640 páginas incluyendo los extras. Una edición limitada de 1500 ejemplares, yo tengo el 61, que nos devuelve, igual que el primer tomo, a unos tiempos felices del cómic, por lo menos para mí, en los que Marvel se atrevió a meterle mano a la Literatura Clásica en adaptaciones más o menos aceptables, algunas más potentes que otras.

Tristemente, con este tomo se cierra el ciclo de los clásicos de la literatura adaptados al cómic, con 17 historias publicadas originalmente entre 1977 y 1978, y con más de cincuenta artistas detrás de estos cómics que son una maravilla para todos los sentidos… Bueno, cincuenta eran solamente La Tribu Filipina y La Nueva Tribu que se hacían cargo de gran parte de los dibujos y los entintados, y otras tantos Manos Diversas, autores que se han perdido en el espacio-tiempo, tal vez, seguro, sin el debido reconocimiento, y cuyo legado puedes disfrutar en este tochazo, que, como podrás adivinar, es una de esas joyas que siempre os recomiendo…


Pero por poneros algunos ejemplos, de nombres conocidos de la Historia del Cómic, al guion tenemos a Doug Moench, con la adaptación de La Iliada a Elliot Maggin, y a Don McGregor al cargo de otro trio de títulos: “El Pozo y el Péndulo” de Edgar Allan Poe, que son una gozada de historias, y la desconocida, para mí, porque no tenía referencia de esta historia hasta ahora y me ha sorprendido gratamente, “Los Primeros Hombres en la Luna” de H.G. Wells, donde se puede decir que somos los terrestres lo invasores espaciales que llegamos al satélite a liarla parda, si me permitís la broma (y si no, me da igual).

A los lápices, entre viñetas y portadas, pues os sonarán clásicos del cómic de hace 50 años, auténticos artistas: Gil Kane, John Buscema, Ernie Chan, John Romita Jr, Gene Colan, Tom Palmer, Alfredo Alcalá, Rudy Mesina o Yong Montaño, por citaros algunos, que hacen magia a la hora de presentar unas historias que son una maravilla.

Este integral recoge, como os decía, 17 historias, que corresponderían a los números publicados y numerados desde el 25 al 36, con una introducción y un cierre tremendamente didáctico de Eduardo de Salazar.


Pero, ¿Cuáles son los títulos que integra, qué te puedes encontrar en este segundo tochazo de “Clásicos Marvel de la Literatura”? Pues, apunta, que te cuento por orden cronológico, por orden de publicación y de presentación en el cómic: “El Hombre Invisible” de H.G. Wells, “La Ilíada” de Homero, “Secuestrado” de Stevenson, una historia que yo, personalmente, no conocía, y que está llena de aventuras de principio a fin. “El Pozo y el péndulo”, “El corazón delator” y “El barril de amontillado” del inmortal Edgar Allan Poe, estos tres me han entusiasmado, tengo que reconocerlo. “El Prisionero de Zenda” de Anthony Hope, no lo conocía, todos los días aprendo algo. Los clásicos: “Las Mil y una Noches”, “Alí Babá y los Cuarenta Ladrones”, “Aladino y su Lámpara Maravillosa” y “Simbad El Marino”, disfrutados como un crío chico, como lo hacía hace 50 años. La mencionada “Los Primeros Hombres en la Luna” de H.G. Wells, que yo tampoco conocía. El clásico de pan con chocolate, “Colmillo Blanco” de Jack London” que, hasta un amante de los gatos como yo, he sabido disfrutar. “El Príncipe y el Mendigo” de Mark Twain, enfocada desde dos puntos de vista con magistralidad, y hasta donde recuerdo, bastante bien adaptada esta historia.

¿Eso es todo? No, que nos quedan arqueros en mallas en “Robin Hood”, “Alicia en el País de las Maravillas” de Lewis Carroll y “Cuento de Navidad” de Charles Dickens.


Cada historia viene precedida de una breve biografía sobre el autor, o el contexto en que se escribieron, para que no te pierdas, y un dibujo al final de la historia relacionado con el autor, o con su contexto o historia, en el caso de “La Ilíada” o “Alicia”, hasta donde yo recuerde.

Los típicos extras finales en forma de originales en blanco y negro, y el cierre de Eduardo de Salazar.

¿Se puede pedir más? Pues lo único que lo disfrutes. Tanto este tomo como el primero te van a garantizar horas, días, semanas de entretenimiento de grandes adaptaciones en cómics de grandes clásicos de la Literatura. Imaginación, acción, buenas historias garantizadas desde el principio hasta el final. Un gran tesoro, por tamaño y contenido, que merece mucho la pena tener y leer.

sábado, 1 de febrero de 2025

Clásicos Marvel de la Literatura. Parte 1 (Marvel, Panini, 2024)

 

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          Si eres de esas pocas personas que quedan en el mundo, que te gusta la Literatura Clásica, y encima los cómics, uno de esos individuos en extinción, por otro lado, muy comunes hace 50 años, estás de enhorabuena… Porque Panini y Marvel, Marvel y Panini, han publicado un tochazo de cómic, un integral de tapa dura y 635 páginas titulado: “Clásicos Marvel de la Literatura. Parte 1”, que recoge doce obras de la Literatura Universal realizadas en cómics por diversos artistas hace casi 50 años, y que ahora tienes la oportunidad de leer y disfrutar en un volumen que te da para un mes de lectura perfectamente, que es lo que me he tirado yo para leerlo.

        Con prólogo y epilogo por parte de Eduardo de Salazar, que es para quitarse el sombrero, por cierto, el cómic… Digo el tochazo integral, contiene los “Marvel Classics Comics” publicados a finales de los setenta, concretamente de los años 76-77, que van de los números 13 al 24.


        ¿Del 13 al 24 y es la primera Parte? Si, efectivamente. Los doce primeros números digamos que están blindados por Derechos de Autor, por lindes y esas cosas, pero, ojo, que estos no son moco de pavo… Que son pura dinamita.

         El tochazo integral es una edición numerada de 1500 ejemplares en su Primera Edición, pero no os preocupéis por eso, porque os podéis hacer con un ejemplar con relativa facilidad y no creo que haya problemas de escasez en ese aspecto. Recuerda que los lectores de Literatura Clásica, y cómics, escasean, y hay tantos como submarinos en el Guadiana.


        Pero… Yendo al grano, ¿Qué te vas a encontrar en estas 635 páginas? Pues te vas a encontrar aventuras, acción, venganzas, indios, extraterrestres… De la mano de lo más granado que tenía Marvel hace 50 años.

        En cuanto a dibujantes: Sonny Trinidad, Yong Montaño, Dino Castrillo, Jess Jodloman, Gil Kane, John Buscema y Ernie Chan (estos tres últimos en el tema de las portadas), sin olvidarnos de “La Tribu”, que eran un compendio de dibujantes de origen filipino que también tuvieron su oportunidad en estos cómics.


        En cuanto a guiones y adaptaciones, que dentro de lo que cabe, están bastante bien logradas, y lo digo de las historias que conozco, ya que hay algunas que no había leído hasta la fecha, y después os diré cuáles son… Tenemos a Chris Claremont, Bill Mantlo, John Wagner, Don McGregor y Doug Moench, que marcaron toda una etapa en Marvel, ya que son los creadores de grandes personajes e historias de algunos de los Superhéroes más conocidos de la Casa (algunos con películas estrenadas desde hace un tiempo).

        ¿Y qué historias nos vamos a encontrar?: Apunta, que vienen…


“El Último Mohicano” de James Fenimore Cooper, todo un clásico del S.XIX estadounidense, que nos traslada hasta La Guerra de los Siete Años entre franceses y británicos, indios y amor mediante, una historia llena de acción. A pesar de ser una obra de ficción, tiene un contexto histórico real, y una película de 1992 que fue un éxito cinematográfico.

        “La Guerra de los Mundos” de H.G. Wells, clasicazo entre los clasicazos, ¿Quién no se ha leído o conoce “La Guerra de los Mundos”? Posiblemente uno de los clásicos que más veces ha sido llevado al cine, yo conozco una media docena de cómics basados en esta obra que causó pavor en Estados Unidos en su versión radiofónica, al creerse que realmente estaban siendo invadidos por extraterrestres.


        “La Isla del Tesoro” de Robert Louis Stevenson, la clásica historia de piratas que fue un éxito desde el primer día de su publicación hasta hace treinta años que la gente cambió el libro por las pantallas de los móviles y dejó de leer. Reales de a Ocho, piratas, tesoros… Lo tiene todo, oiga.

        “Ivanhoe” de Sir Walter Scott, también un clásico, en esta ocasión aventuras medievales en la Inglaterra del Rey Ricardo Corazón de León, donde el joven Ivanhoe comparte universo con el arquero Robin Hood. Justas entre caballeros, malos muy malos, batallas y amoríos.


        “El Conde de Montecristo”, un culebrón en esencia, toda una historia de venganzas retorcidas.

        “La Odisea” de Homero, aunque no “La Iliada”, que hubiera estado genial disfrutar primero de Griegos y Troyanos, y después de las aventuras de Ulises, pero ¿A quién le amarga un caramelo?

        “Robinson Crusoe”, de Daniel Dafoe, otro exitazo literario del S.XVIII que hace volar la imaginación de cualquiera que la tenga: Naufragios, islas desiertas, peligros de todo tipo…

        “Frankenstein” de Mary Shelley, otro clásico que tiene por lo menos una docena y media de adaptaciones al cómic que yo recuerde, pero seguro que hay muchas más, y que siempre hay que celebrar que salga otra adaptación más.


        Y ahora vienen las historias que yo no conocía, ya que no me he leído los libros correspondientes y descubrirlas a través del cómic ha sido todo un acontecimiento: “El Amo del Mundo” de Julio Verne, “El Alimento de los Dioses” de H.G Wells, “La Piedra Lunar” de Wilkie Collins y “Ella” de H. Rider Haggard, que rematan el integral.

        Además, os vais a encontrar una breve biografía del autor, con lámina incluida antes de cada historia, y unos extras finales en forma de páginas originales y bocetos.

        ¿Se puede pedir más? Yo creo que solo os queda leer, disfrutar e imaginar estos clásicos de la literatura en cómic como yo lo he hecho. Os va a encantar. Garantizado.

        Por cierto… Su precio ronda los 60 euros, pero merece la pena cada una de sus páginas. Os lleváis un tesoro al cual volver siempre que queráis y os plazca, y con eso os debéis quedar.

martes, 4 de enero de 2022

Valle-Inclán. Los años del esperpento (Cascaborra, 2021) Manolo López Poy, Kepa de Orbe


 

        El séptimo cómic de la colección “Biografías en viñetas” de la Editorial Cascaborra, nos trae a un clásico de la literatura española: “Valle-Inclán. Los años del esperpento” (Cascaborra, 2021) con guion de Manolo López Poy (al que también debemos la breve biografía del protagonista, y unas pautas y reseñas sobre el esperpento en las páginas finales del tomo) y dibujo de Kepa de Orbe (el mismo autor de “Bailén 1808” y “1415 Ceuta: La llave de África”, dos cómics de lo más recomendables).


        En “Valle-Inclán. Los años del esperpento” no nos trasladamos a los años de la niñez, infancia o adolescencia del dramaturgo y escritor, sino que lo que vemos pasear por el convulso 1909, testigo de los acontecimientos que abaten a España (Guerra en Marruecos, Gobierno de Maura…), para ir constatando dichos vaivenes en paralelo a su obra literaria.


        México, la Primera Guerra Mundial y la Gripe Española se cuelan entre las vicisitudes del momento, las tertulias, las noches de bohemias y los poetas modernistas, junto a las viejas librerías y la desazón por la realidad del país.


        Prácticamente, somos testigos de lo más relevante de los principales hechos que marcaron su vida, con una narrativa bien montada y documentada, y con el genial dibujo de Kepa de Orbe que ha sabido captar, perfectamente, a la persona y al personaje de cabo a rabo, mientras que un par de ilustres de la noche, Max Estrella y Don Latino, se cruzan fugazmente por la vida del Maestro.


        Un gran cómic biográfico, que no pierde ni un ápice de entretenimiento, y que es didáctico a rabiar.

lunes, 13 de diciembre de 2021

Emilia Pardo Bazán (Cascaborra, 2021) Alicia Palmer, Weronika Hanczyc

 

         El quinto tomo de la colección “Biografías en viñetas” de la Editorial Cascaborra, está dedicado a una mujer excepcional, gallega universal, que cabalgó entre el S.XIX y XX, en unos años muy convulsos de la Historia de España: Emilia Pardo Bazán.


          De la mano de Alicia Palmer (guion), del que también os recomiendo su cómic “Un voto, una mujer” y Weronika Hanczyc (dibujo), nos llega este “Emilia Pardo Bazán” (Cascaborra, 2021), que se centra en la vida de la escritora y traductora gallega, a través de un recorrido de su vida y obra, narrada prácticamente por ella misma a modo de resumen. Desde su más tierna infancia, donde pronto se interesaría por la lectura y por aprender absolutamente de todo (hablaba varios idiomas), hasta su vejez y fallecimiento.


          Es un cómic que a mí, personalmente, me ha servido para conocer mejor al personaje del que solo tenía vagas referencias. Está perfectamente documentado, y muy bien rematado con un pequeño dosier final, complementario del prólogo inicial. La vida de la escritora corre en paralelo a la propia Historia de España, narrándose a la par los acontecimientos que sucedían en distintas etapas de su vida.


        Didáctico a rabiar. Interesante, ameno, son 60 páginas de puro cómic biográfico en los que, al acabarlo, tendrás garantizado haber aprendido algo nuevo, que desconocías, sobre Emilia Pardo Bazán. Recomendable.

miércoles, 9 de diciembre de 2020

El Lazarillo de Tormes (Ediciones SM, 2020) Anónimo, Enrique Lorenzo

 

        Que “El Lazarillo de Tormes” es un clásico de nuestra literatura, y que es una obra excepcional, creo que no hace falta decirlo. Que los más pequeños, y los no tan pequeños, de la casa, puedan tener un acercamiento a esta gran obra a través de un fantástico cómic, creo que es bastante reseñable.


        La edición del cómic de “El Lazarillo de Tormes” (Ediciones SM, 2008-2020) adaptado e ilustrado por Enrique Lorenzo, va por su decimocuarta edición, y no es de extrañar.


        En apenas 24 páginas, condensa algunas de las anécdotas  más conocidas del personaje, con mucho humor e ironía, que a mí me han hecho recordar a la obra original. Su sencillez está dirigida para niños de finales de Primaria, pero tengo que reconocer que yo he pasado un rato muy divertido leyéndolo. En contra, quizás, lo resumido de la historia, que podría haber dado para más, pero no deja de ser recomendable. Por favor, más clásicos en cómic.

lunes, 27 de mayo de 2019

Tengamos el sexo en paz (1995) Franca Rame, Jacopo Fo, Dario Fo



       Estaba yo en el Cpr de Badajoz, cuando, no sé a cuento de qué, me he puesto a hablar de teatro y de libros con una compañera. Me comentaba que, se había leído “Tengamos el sexo en paz” (1995, edición española), de Franca Rame (1929-2013), Jacopo (1955) y Darío Fo (1926-2016), y que se había hartado a reír durante horas, a carcajadas limpias.
Franca Rame

        Mi desconocimiento sobre el libro (obra teatral), que es, en realidad, un monologo teatral, o un conjunto de monólogos independientes (habla del Sida, de la frigidez…) me hizo adquirir el libro, lleno de curiosidad, e investigar sobre él antes de su lectura. Leí que había estado censurado, que levantó bastante revuelo su publicación y puesta en escena, y que es una especie de manual de sexología, basado en un libro de Jacopo Fo, titulado “El Zen o el arte de follar”, que, escrito a modo de “reflexiones” sobre el sexo, se vendió como rosquillas, y que la gente llegó, incluso, a fotocopiar para tener un ejemplar.
Dario Fo

        Después, comprado el libro, constato que son 76 páginas. Y me pongo a leerlo, aunque pronto, salvo algún rictus de sonrisa esporádico, veo que es una obrita ingenua, respetuosa, que habla con mucha metáfora, y que no dice ni “polla”, ni “coño”, ni “coito”, ni “felación” en todo su contexto. Vamos, un manual inocente, lejos de toda polémica, que no enseñará nada, sin ser un experto en la materia, al lector. En la Italia de Berlusconi, hace casi treinta años, que una mujer reflexionara sobre estos temas en el escenario, posiblemente puso nervioso a más de uno… Pero, hoy por hoy, lo veo más como una curiosidad bibliográfica, más que otra cosa…

Jacopo Fo

jueves, 28 de marzo de 2019

Viaje al centro de la Tierra. Julio Verne (Edición RBA, 2019)



        Una de las cosas que suelo hacer, habitualmente, es comprar el primer tomo o fascículo de la colección de turno, anunciada en televisión o en la portada de los cada vez más extintos quioscos. Es algo, que, desde que tengo recuerdo, he hecho mucho. Números unos huérfanos del resto de la colección, por estar de oferta, a tres noventa y cinco o precio parecido, que me ofrecían una vaga idea de lo que venía después a triple precio.


        Eso no significa que no haya hecho colecciones enteras, que las he hecho y las conservo con mimo. Pero con este “Viaje al centro de la Tierra”, de Julio Verne (editado por RBA en 2019, dentro de la colección Hetzel), me ha ocurrido uno de estos hechos que os narro.


        De Julio Verne recuerdo haberme leído extractos de muy pequeñito en la biblioteca de mi barrio, en libros de texto que acompañaban la aventura con un pequeño dibujo relativo a lo narrado, y poco más. A mi edad, tenía que reconocer que no había leído una obra completa del autor, y ello me llevó a adquirir este primer volumen de una colección que comenzó a publicarse, y a venderse, a principios de año.


        Ciertamente, la historia la he disfrutado mucho, ya que el lenguaje sencillo de Verne ayuda. Es una obra ingenua, fantasiosa, pero no por ello deja de ser entretenida.



        El protagonista de la historia es un joven alemán, Axel, que me ha parecido bastante pedante y pusilánime. Su tío es un prestigioso profesor y científico, experto en mineralogía, Otto Lidenbrock, que está bastante como una cabra. Vive con él, con la sirvienta de la casa (Marta) y con su pareja, Graüben. Un día, Otto, descubre en un libro bastante valioso, un pergamino aún más valioso si cabe, ya que se trata de un manuscrito de un alquimista renacentista medio chiflado llamado Arne Saknussemm, que, al descifrarlo en un rato de asueto, señala la entrada a las entrañas del planeta en un extinto volcán islandés de dos bocas, el Sneffels.


        Una vez en Islandia, contratan a Hans, un nativo islandés con menos sangre que un vampiro, casi imperturbable, que les guiará en su aventura, siendo músculo, y, a veces, sin decirlo, cerebro y sentido común de la descabellada empresa.

        Las aventuras me las ahorro. Para que os leáis el libro, si no lo habéis hecho todavía. Mientras escribo estas líneas, recuerdo que había, hay, más de una docena de películas ambientadas en este libro, pero la verdad sea dicha, ninguna de las que vi se les acerca mínimamente a la historia original.

        Después mi sorpresa ha llegado con dos relatos cortos, añadidos al final de la edición: “Un drama en México” (1851) basado en el hecho real de la deserción de dos barcos españoles en 1825 (de una flotilla de cuatro), que tras abandonar a su capitán a la deriva, ponen rumbo a México para vender los barcos… Y “Diez horas de caza” (1859), que es un alegato contra la caza, los cazadores y los relatos relacionados con la actividad cinegética, de la que Verne no era, por lo que reconoce en el relato, un fan precisamente.

       Resumiendo, me ha gustado la experiencia Verne, aunque sea una lectura que debía haberme bebido hace cuarenta años, y tendré que leer algo más del autor, por supuesto…

lunes, 18 de marzo de 2019

Todo un buen hombre (1998). Tom Wolfe




        La letra, Arial 8 y a un solo espacio. Cuando vi “Todo un hombre” (Ediciones B, 1998) de Tom Wolfe (1930-2018), pensé: “En menudo embrollo te estás metiendo”, pero después, poco a poco, vas conociendo a los cerca de doscientos personajes que conforman el libro, y algunos de ellos llegan a engancharte tanto, que quieres seguir leyendo.

        La narrativa se desarrolla en Atlanta, en torno a Charlie Croker, un antiguo jugador de rugby, metido a empresario, que se ha hecho con el mayor imperio inmobiliario de la ciudad al usar, perfectamente bien, los conflictos sociales que laten, aun, desde la Guerra de Secesión, hasta los noventa en los que se desarrolla el libro. El tipo tiene sesenta años recién cumplidos, una segunda esposa bellísima, un cuadro que adora de Jim Bowie en su lecho de muerte (en El Álamo), varios aviones y coches, varios cientos de empleados y una finca donde caza codornices. Charlie, sin embargo, está en la ruina, y el banco piensa en quitarle todo, absolutamente todo, y desplumarle, dejándolo sin blanca, arruinado y solo.

        Sin embargo, y sin entrar en detalles del resto de personajes. Para mí, el más interesante es Conrad Hensley, un joven trabajador, que es despedido de una de las empresas de Croker, y que acaba en la cárcel por una multa, una confusión, y un mal día. Conrad descubre el estoicismo en la cárcel, y a través de Epicteto, aprende a sobrevivir en un ambiente hostil. Las lecciones filosóficas, los consejos que sigue, les harán ser otra persona, otra versión de si mismo, mejorada y con las ideas más claras…

        El libro se conforma de más de 750 páginas, y es mucho más. Hay historias secundarias, y un lenguaje propio de la zona que al traductor le costaría horrores enfocarlo al castellano. He de reconocer que, hasta la mitad del libro, no sabía adónde quería llegar el autor, Después ya lo vi más claro y realmente me ha enganchado. Me he tirado con él un mes largo, pero ha merecido la pena. El rollo estoico me ha gustado mucho, y el epílogo nos deja una buena moraleja.

jueves, 27 de diciembre de 2018

El hombre que mató a Don Quijote (2018)



Aviso. A partir de aquí, spoilers a tutiplén.


          De verdad. Con esta película, me he quedado alucinado. Creo que el director, Terry Gilliam, no debería haberla realizado nunca, o al menos, no haberla estrenado, por que es una serie de despropósitos constantes que solo se salva en su imagen, en su surrealismo, y, supongo que, en su comicidad, porque al final he decidido que lo mejor es tomárselo a coña bananera. Veinticinco años de rodaje gafado, es lo que tiene.

         Por un lado, tenemos a Toby, un productor-director de cine, que, rueda anuncios en España mientras recuerda sus aventuras de juventud, cámara en mano, por los pueblos de Castilla. Por otro lado, tenemos a un zapatero loco, que habla inglés perfectamente (lo normal en Toledo o Ciudad Real), y que se cree Don Quijote.

         Toby se ve envuelto, de una manera que no sabría explicaros, ni, aunque lo intentara mil veces, en una aventura por los caminos de Castilla (todos de tierra), en el papel de Sancho, reviviendo algunos pasajes del Quijote, sin pies ni cabeza, donde La Guardia Civil coincide con La Inquisición española, procesiones diarias y gitanos mangantes (un tópico, desafortunado, entre los muchos que pueblan la cinta), sueños que se mezclan con realidad… Y cuando más se desarrolla la narrativa, sin demasiada coherencia, más piensas que todo debe ser un mal sueño…

Lo mejor: La estética, el surrealismo, y que aparece un buen elenco de actores españoles.
Lo peor: La narrativa que no llega a enganchar, el final de la película, y que le sobra, perfectamente, más de media hora.