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jueves, 17 de abril de 2025

The Alto Knights (2025)

 

        Robert de Niro es un actor que me ha dado muchos buenos momentos en el cine. Debe ser por eso que me he atrevido a ver una película,” The Alto Knights”, que se estrenó la tercera semana de marzo, concretamente el 21 de marzo en España, y que hasta ahora es famosa por su tremendo batacazo económico. Costó 45 millones de dólares y apenas ha recaudado nueve millones y medio, a pesar de ser una película de mafiosos, que siempre fue algo que atrajo al público, o al menos antes, y de que Robert de Niro curiosamente hace dos papeles distintos en la película y nadie de su entorno se había dado cuenta del parecido.

        Por un lado, hace de Frank Costello, e igualmente de Vito Genovese, ambos mafiosos de origen italiano, amigos y enemigos a ratos, que hicieron de las suyas durante una veintena de años en la ciudad de Nueva York, siendo su periodo más fructífero las décadas de los cincuenta y de los sesenta.


        La película de una hora y cincuenta minutos puede llegar a parecerte un falso documental presentado por el personaje de Frank Costello, que cuenta la vida y relación de ambos mafiosos…

Y lo curioso es que parece seguir esa premisa como si le diera igual desde el principio. Así que, si esperas una película con tiros, guerras de mafiosos matándose en restaurantes italianos, lo llevas claro, porque solo te vas a encontrar una voz en off narrando algunas escenas y hechos, fotografías de la época, otras montadas descaradamente y una narrativa tediosa, aburrida, que no acaba de arrancar.


En la narrativa, nos vamos al Nueva York de los años 50, donde dos amigos de la infancia, Frank Costello y Vito Genovese se han repartido la ciudad y trafican con sus sustancias y hacen sus negocios clandestinos en clubes nocturnos. Costello, que ni siquiera va armado, y que es nuestro narrador, recibe un tiro al estilo Trump, de esos en los que la bala te pasa de refilón, y decide retirarse para plantar geranios, no sin antes darnos la matraca de su vida.

De Niro interpreta dos personajes, dos maneras de ver las cosas, claramente distintas, donde cada uno se mueve por la misma sociedad de manera distinta, y con las ansías de poder llegar hasta lo más alto en una ciudad que solo permitirá que uno de los dos reine.


        Desde el principio, la película me ha parecido muy visual, recrea muy bien la ciudad, los coches, el modo de vida, la ambientación general de los mafiosos, periodistas, policías y jueces, pero todo, en realidad, es un envoltorio bonito son nada dentro. A veces le va bien a uno, a veces al otro, vamos viendo sus puntos de vista ante determinadas cosas, la violencia que existe y que no vemos, los tejemanejes, y la lentitud de la narrativa va poniendo los clavos a un ataúd que no salva las actuaciones de Robert de Niro, que se nos presenta como un tipo que es capaz de actuar como el tranquilo y melancólico Costello, y como el colérico Genovese.

        Parece romantizar una época, creo que no la mafia en sí, pero si ser la crónica de una época de la ciudad con sus fiestas nocturnas y sus derroches, en ese aspecto es hasta contemplativa, y hay diálogos de auténticos besugos que no te llevan a nada, al igual que reuniones, discusiones filosóficas o tirada de trastos entre los protagonistas y sus mujeres, pero, como os digo, no llega a ocurrir nada que haga que te inquietes mientras la ves, y ese tedio le pasa factura, poco a poco, hasta el bostezo.


        ¿Qué más podemos destacar de la narrativa?: Basada en hechos reales: Es la relación entre los dos mafiosos a lo largo de la vida, sus broncas, sus desavenencias, sus arreglos, sus reuniones y sus altercados, mientras los vemos en relación con otros mafiosos, sus esposas, sus estilos de vida, sus juicios y condenas y poco más, donde lo más destacable es el esfuerzo de Genovese por quitarse de encima a Costello después de un fallido atentado, que sabe ver las cosas a tiempo, por eso es él el narrador, pero le falta chicha, le sobran anécdotas y quizás es una película que hace treinta años me hubiera quedado enganchadísimo a la butaca del cine, pero que hoy por hoy, esto ya lo he visto antes, por mucho que se disfrace de esa especie de falso documental.

        No tiene alma, es fácilmente olvidable, y la verdad es que no veo manera de comentar mucho más de ella. Llegué al final prácticamente bostezando. Puede llevarte a que piques en la curiosidad de querer saber más sobre estos dos y buscar información sobre ellos, pero poco más…

 


        En definitiva: Robert de Niro tiene 81 años, tira de un carro doble, y eso es loable en cuanto a interpretación. La ambientación, requetebuena… Lo demás, es aire. De nota le doy un 4, y entiendo su fracaso en cines, llega treinta años tarde, por un lado, y es más aire que otra cosa.

domingo, 17 de septiembre de 2023

Freestyle (Netflix, 2023)

 

       “Freestyle” (Netflix, 2023) es una película polaca que no destaca por su originalidad, porque ya hemos visto mil quinientos veces la historia del típico y tópico rapero, en esta ocasión uno llamado Diego, que para impulsar su carrera como cantante de rap, se mete en un rollo de tráfico de drogas que sale mal casi desde el principio, viviendo al límite en un camino de robos, rap, amenazas, camisetas de la NFL, gorras de mil tipos y colores, cuernos y sexo mientras suena un sintetizador de fondo… No es, por cierto, una película para nenes.


         En la narrativa, nuestro protagonista, Diego, se ve envuelto en un rollo chungo de drogas con unos eslovenos mientras intenta conseguir la pasta para lanzar su carrera musical. Lo que parecía una operación fácil, droga para allá y dinero para acá, acaba con la policía de por medio, los dueños de la droga en Modo Venganza Chunga y con Diego con pocas posibilidades para sobrevivir si no se mueve rápido…


         En lo técnico hay escenas que parecen grabadas con un móvil o una cámara en la mano, con planos a veces muy cercanos, ya que a ratos se mueve más que un “Tío Vivo”, y puedes ver los pelos de la nariz de los protagonistas. El ritmo es rápido a lo largo de su hora y veinte y dos minutos, aunque no os voy a mentir, funcionaría igual con un metraje medio de poco más de una hora, y es algo que yo haría sin pestañear, cortar aquí y allá.


         Los polacos se han especializado en los últimos años en películas que giran en torno a gánsteres, drogas y mafias variopintas, y han logrado que sus películas, como esta concretamente, lleguen a ser entretenidas, con una música pegadiza, aunque sin tirar cohetes…


          Porque la historia es previsible a kilómetros de distancia, no esconde nada nuevo y te ves venir cada una de las tramas, sin sorpresas. Pero, si te va este tipo de género, te puede llegar a convencer. A mí me ha hecho pasar el rato, y por eso le doy un 5, no más, porque no hay que ponerse estupendos, pero ahí está, ya me diréis que os pareció.

lunes, 9 de enero de 2023

Como me convertí en gánster (Netflix, 2020)

 

        “Cómo me convertí en un gánster” (Netflix, 2020) es una película polaca que podéis encontrar en la plataforma, doblada en español americano (o hispanoamericano, me niego a decir latino mientras pueda) de dos horas y cuarto.


        La película es puro estereotipo. Se supone que es una ficción con algunos tintes reales, en los que se habla de la mafia polaca. Desde el principio adquiere el carácter de autobiografía, comenzando en la Polonia de los 70 y contando la vida del hijo de un taxista que va escalando de pequeño matón hasta llegar al S.XXI convertido en uno de los mayores mafiosos del país.


        La cinta, que tiene bastante sexo para ser una película de Netflix (juraría que es la que más sexo tiene de todas las que he visto en los últimos años), está llena de los topicazos de las películas del género, con todos los clichés habidos y por haber y a mí, personalmente, no me ha aportado nada nuevo. Por todo ello, aparte de que le sobran cuarenta minutos perfectamente, yo en vuestro caso me la ahorraría, pero la dejo a vuestra entera elección.

lunes, 14 de septiembre de 2020

Villain (2020)



        Tras pasar diez años en la cárcel, Eddie Grant está cansado. Solo quiere volver a casa, reconciliarse con su hija, y ver a su hermano, que es el primero que viene a buscarle.

        Tras unos días en la calle, se entera de que su hermano (que es un yonqui y un chivato de cuidado) está a punto de ser liquidado porque perdió un paquete de droga para unos mafiosos locales. Entonces, Eddie, a pesar de ser un viejuno, empezará a moverse para conseguir el dinero, en un principio de manera legal, pero pronto se le inflan los cataplines y vuelve a las andadas para saldar las cuentas de su hermano, y no perder, de paso, el bar que tiene junto con su hermano, mientras que las cosas se complican exponencialmente…

        “Villain” (2020) es una película un tanto típica, aunque este villano venido a menos demuestra mucha humanidad en un principio, demuestra que cuando no puede ser de otra manera, la cabra tira al monte. Hay cosas que rayan mucho, (como el rechazo inicial de su hija, que pasa del odio a la admiración, o el final de la historia), pero no es tan mala para ser una película de bajo presupuesto. La dejo a vuestra elección.

martes, 30 de junio de 2020

The Gentlemen: Los señores de la mafia (2019)



        “The Gentlemen: Los señores de la mafia” (2019) de Guy Ritchie me ha encantado. La he disfrutado como un crío pequeño con juguete nuevo. Primero por el estilo que se gasta, tipo “Cerdos y diamantes”, y otros productos de cuando este Ritchie hacía cosas interesantes antes de meterse en el rollo Hollywood y Disney con Aladino y otras cosas que no le pegaban.

        En fin, ¿Qué tenemos aquí? Pues mafiosos ingleses de la marihuana, con su pizca de comedia, humor, surrealismo y mucho vestuario para montar una trama en torno a la venta de un negocio de la droga, narrado como si fuese un guion cinematográfico por un gran Hugh Grant que se sale en esta cinta.

El resto del reparto también lo hace genial, con Matthew Mc Conaughey, Charlie Hunnam (que se va superando después de “Hijos de la anarquía”) y un Colin Farrell con un papel como anillo al dedo. Los diálogos son bien buenos, bien planteados, con una trama con diversos giros (algunos muy divertidos) y un final bastante dinámico. Sus casi dos horas se te pasan volando, y hay un par de guiños en escenas finales que conviene no perderse, al igual que en los créditos.

        De verdad, una buena película para pasar una tarde entretenida de cine. No es de las que defraudan, para nada.

martes, 23 de junio de 2020

Pirañas: Los niños de la camorra (2019)



        “Pirañas: Los niños de la camorra” (2019) es una película italiana que gira en torno a un grupo de ocho chicos del barrio napolitano de Sanità. Se han criado desde pequeñitos, se conocen bien, y conocen las historias del barrio, de familias y mafiosos que hoy están arriba, y mañana están criando malvas.

        Nicola, que tiene quince años y cuya máxima posesión es su moto (es increíble la presencia de las motos entre la juventud italiana, por aquí no veo muchas), vive con su madre que es lavandera y su hermano pequeño. Pagan impuestos mensuales a la mafia del barrio. Un día, él y sus amigos, que quieren ganar dinero, para comprarse deportivas y ropa, deciden ingresar como aprendices de camello, en el lucrativo negocio de la venta de droga. Pronto, los chicos van haciéndose con poder, y dan un golpe de estado en el barrio el día que sus superiores son encarcelados.

        Una vez armados, los dos o tres esbirros que quedan no pueden hacer frente a Nicola, que se erige como nuevo amo del barrio, en pura tensión con otros grupos, mafiosos y pequeñas rencillas entre ellos.

        La cinta recuerda mucho a “Ciudad de Dios” (2003), que para mí es mítica, con la diferencia, que, en aquella, Zé Pequenho estaba bien loco, y la media de supervivencia en las favelas brasileñas era de dos minutos. Aquí se ve la evolución de los simples chicos, a mafiosos, y el grado de violencia no es tanto como en “Ciudad de Dios”, ciertamente (y quizás, afortunadamente). Es otro tipo de mafia, aunque igualmente peligrosa, que corrompe, a través del dinero fácil. La verdad es que me ha gustado, y me ha parecido interesante. Os la recomiendo.

viernes, 28 de febrero de 2020

La ceniza es el blanco más puro (2018)



        Bin es un jefecillo de la mafia china de Datong. Tiene a su mando a un puñado de tipos jóvenes, y se creen importantes. Qiao es una joven, enamorada de él, la única mujer que va con el grupo.

        Un día, unos rivales, atacan el coche de Bin y Qiao. Mientras a él le dan una paliza, Qiao resuelve la situación dando unos tiros al aire. A él le cae un año, a ella cinco.

        En 2006, Qiao sale de la cárcel, buscando a Bin, pero la cosa ha cambiado mucho. Bin ya no está en la mafia, es un hombre depresivo, que ya no quiere a Qiao, y cuyos compañeros mafiosos han progresado.

        Diez años más tarde, es él, que está peor que nunca, hecho una verdadera mierda física y mentalmente, quien la busca a ella en Datong. Qiao sigue soltera y los dos retoman contactos con la mafia, pero ya nada es igual…

        “La ceniza es el blanco más puro” (2018) es una historia sobre el desamor, el amor no correspondido, el tiempo perdido o sobre hablar las cosas a tiempo. Le sobran, perfectamente, cuarenta minutos largos de metraje, de sus dos horas y pico, para contar exactamente lo mismo. Lo mejor, la fotografía de esas ciudades chinas tan interesantes para un occidental.

viernes, 6 de diciembre de 2019

El irlandés (2019)



        Tras varios meses oyendo hablar de la nueva película de Martin Scorsese, “El irlandés” (2019), hoy me he tragado sus tres horas y veinte minutos de metraje. Tengo que decir, así por encima, que la película me ha gustado mucho. Me ha parecido una especie de “Forrest Gump a lo mafioso” (aunque está basada en hechos reales acontecidos en los setenta), ya que cuenta gran parte de la vida de Frank Sheeran, un veterano de la Segunda Guerra Mundial, metido a transportista de carne tras la guerra, y posteriormente, a sicario y estafador de la mafia italoamericana, con la que trabajará, prácticamente, toda su vida, sacrificando mujer e hijas en el camino, y conociendo los mayores entresijos criminales, en los que la mafia estuvo envuelta, hasta prácticamente principios-mediados, de los ochenta, aunque Sheeran falleció en 2003 (tras confesar que el mató, e hizo desaparecer al sindicalista Jimmy Hoffa).

        La película tiene muchos flashbacks, pero no te pierdes en ellos. Presenta a un gran elenco de actores (muchos de ellos viejunos veteranos, pero que no han perdido para nada su estrella), comenzando con Robert De Niro y Al Pacino, para seguir con Harvey Keitel, Joe Pesci, Stephen Graham… Una gran cantidad de personajes se nos van presentando, igualmente, mientras que se nos informa como acabaron sus días (la inmensa mayoría, trágicamente).

         La cinta está bien. Al metraje le sobra media hora larga. La primera parte de la película es la más interesante, cuando se nos plantea la historia de Frank, y poco a poco, muertos encima de la mesa, la cosa va diluyéndose hasta acabar casi en una tragicomedia, donde los recuerdos, y, sobre todo, la soledad, toman protagonismo.

         Muy interesante, bien planteada, muy buena banda sonora, está basada en el libro “I heard you paint houses” (Oí que pintas casas, que es como llenarlas de sangre por los disparos a bocajarro) de Charles Brandt. Creo que es una de las mejores películas que se han hecho últimamente, aunque tenía historia como para haberse planteado una trilogía.