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“España partida
en dos” (Planeta Cómic, 2026) es un cómic de tapa dura que me he comprado
recientemente (abril de 2026, me he comprado la segunda edición porque la
primera voló cuando el cómic salió en marzo), y me lo he leído en dos tardes y media.
Interesado, como siempre, por la
Historia de España, el cómic de tapa dura y 159 páginas me ha parecido una
lectura amena, aunque no me ha contado nada que no supiera, e incluso, se me ha
hecho un tanto corto. Está basado en un libro o ensayo del Historiador Julián
casanova (que no me he leído), y viene de la mano de Carles Esquembre en cuanto
a los dibujos y las ilustraciones, y Miguel Casanova en cuanto a la adaptación.
En riguroso blanco y negro, el cómic
explica brevemente los inicios de la Segunda República, para zambullirse de
lleno en la Guerra Civil a través de la conservación de una abuela anarquista
que vivió los acontecimientos, y su nieta, que grabadora en mano, la escucha y
dialoga con ella.
Como todo lo que es la Historia de
España, es un cómic recomendable, aunque a mi se me haya quedado corto (como
digo) en muchos aspectos. Por falta de tiempo, no he podido dedicarle una
reseña en el Canal de Youtube, pero no he querido dejarlo pasar por el blog,
comentado, aunque solo sea de una manera breve, para presentarlo, y que
tengáis, al menos, conocimiento del mismo.
Os dejo enlace de compra ahí arriba. Si
lo leéis y me queréis comentar cosas, sensaciones, opiniones, aquí estamos,
como siempre. Un enorme maullido.
“¡Jaca
Sublevada!” es el sexagésimo séptimo tomo de la colección “Historia de España
en viñetas” de la Editorial Cascaborra, que se ha empeñado en que aprendamos la
Historia de España de la manera más amena y didáctica posible, que no es otra
que a través de la viñeta, a través del cómic.
Y en
esta ocasión nos traen un cómic de tapa dura, 63 páginas, que viene de la mano
de Juanarete en cuanto al guion, y Manuel Granell a los lápices, y en cuanto a
la narrativa, como bien comenta en el prólogo, el periodista y escritor Enrique
Vicién Mañé, tenemos entre las manos un episodio poco conocido de la Historia
de España (que no se suele estudiar en los institutos y del que se suele pasar
de puntillas en alguna que otra ocasión, y lo dice alguien que ha preparado la
asignatura de Historia de España en varias ocasiones), por eso son tan buenos
los cómics de esta colección (por que dan luz donde hay oscuridad,
desconocimiento absoluto), como fue la sublevación civil y militar que se dio
en diciembre de 1930, concretamente del 12 al 13, en la ciudad oscense de Jaca,
y en el aeródromo madrileño de Cuatro Vientos, y que quería traer a España una
República, que terminó siendo aplastada sin mayores contemplaciones por parte
de las Fuerzas leales al Rey Alfonso XIII y al Gobierno de la llamada
“Dictablanda” de Dámaso Berenguer, y que llevó a una parte de los participantes
en dicha revuelta al exilio, principalmente a Francia, de donde regresarían
apenas cuatro meses después con la proclamación de la Segunda República en
abril del 31, y a otros a ser juzgados y fusilados, como fue el caso de los
Capitanes Fermín Galán, al que llamaban El Persiana por tener un parpado caído,
y García Hernández…
El
cómic se mueve a comienzo del año 1931, y concluye con la Proclamación de la
Segunda República. Dos periodistas, Montalvo y Moreno, de la revista ilustrada
“Siglo Vigésimo” son enviados a Jaca, y a los lugares donde ocurrieron los
hechos, para hacer un reportaje de todo lo sucedido, entrevistando a los
principales actores que participaron, tanto de un lado como de otro, militares
y civiles, llegando a Francia en busca de información, y encontrándose con
gente que colabora con los periodistas, amenazas, e incluso olvido y desprecio
en algunos de ellos, que quieren pasar página.
Así
pues, seguiremos el periplo de ambos periodistas por averiguar lo acontecido en
esos dos días de diciembre, comenzando nuestra historia con los fusilamientos
de los dos capitanes, para posteriormente asistir a toda la investigación. El
cómic podría dividirse en tres partes: La investigación periodística. La
revista en sí, resultado de todo el trabajo realizado, donde se estructura lo
averiguado, lo investigado, poniendo en clave personajes, hechos, lugares y
cronología, muy bien narrado y muy claro de entender. Esta parte está realizada
en un color diferente, en un ocre que vendría a imitar las revistas de aquella
época. Y un final que concluye con la llegada de la Segunda República y el
comienzo del olvido de la sublevación y de los dos capitanes, al que el propio
Antonio Machado dedicó un poema, concretamente a Fermín Galán.
Para
cerrar el cómic, tenemos un extra final en forma de fotografías de personajes,
lugares, que incluye las fotografías del paredón donde fueron fusilados Galán y
García y la propia lápida de Fermín Galán en Huesca, por citaros algunas.
En
definitiva: “¡Jaca Sublevada!” es uno de esos cómics didácticos a los que nos
tiene acostumbrados la Editorial Cascaborra, y que, a mí, fundamentalmente, me
sirven para buscar información sobre el periodo del que hablan, porque como son
tan interesantes y amenos, me suelen enganchar desde el principio hasta el
final y después quiero ampliar lo que he leído, así que es muy recomendable
como todos los que forman parte de esta excelente colección “Historia de España
en viñetas”.
Solo me
queda felicitar a los autores, Juanarete y Manuel Granell, por el trabajo
realizado con el cómic, con la documentación, los dibujos… Todo fantástico, y
espero volver a ver algún cómic más de ambos, y que sea pronto.
Y para
finalizar, que siempre hay alguno que me pregunta por el precio de los cómics
que presento, este lo tenéis por 16 euros… Por cierto, si estás interesado en
el cómic, pincha… AQUÍ.
“Pan y
Odio. Los duros Años 30” (Trilita, 2023) de Antonio Raya Rosas (guion y
dibujo), es el tercer cómic (los dos primeros son “Nubes
Negras” y “Ron
Negro”), que sigue las andanzas del jornalero andaluz Antonio Ruiz, un
personaje ficticio pero muy interesante, pues nos lleva por todos los grandes
acontecimientos históricos de los Años 20 y 30 (Cuba, Estados Unidos con la
Gran Depresión y el sueño de California…), como una especie de Forrest Gump, hasta
llegar a la República española donde se unirá a la CNT y a los anarquistas
(algo que también había hecho durante el primer tomo…), y enrollándose, ya de
paso, con la chica de turno (en cada tomo, cae una).
Es un
cómic entretenido, con un toque de cine negro y reivindicación social, pero en
esta ocasión no coincido con su extra final, firmado por el propio autor, donde
se afirma que los gobiernos de la Segunda República fueron de derechas hasta el
36 (lo cual es absurdo, ya que entonces hubiera sido la derecha quien hubiera
proclamado la República en abril del 31), o que la Guerra Civil duró hasta la
muerte de Franco (otro sin sentido).
Me quedo,
obviamente, con el cómic y con los acontecimientos históricos que narra, y dejo
para el autor su visión de los hechos narrados en este extra final, con el que no
coincido.
Espero
que haya un cuarto volumen, porque, como digo, estoy disfrutando mucho con las
andanzas del personaje.
Cuarto y último tomo (tapa
dura, 240 páginas) de la tetralogía titulada “La Balada del Norte” que comenzó
Alfonso Zapico (guion y dibujo) en 2015, y que, ambientada en la Revolución de
Asturias, muestra los diversos puntos de vista de mineros, capataces y
políticos en los años de la Segunda República.
En la narrativa: La Revolución ha fracasado. Los pocos mineros que siguen resistiendo en los montes apenas llegan a la decena, y acosados por la Guardia Civil, sufren traiciones entre sus filas que los van mermando en número. La solución podría ser huir a Francia, pero el trayecto es arriesgado y Tristán lo narra todo en cartas a Isolina, mientras intenta sobrevivir en el anonimato, y rodeado de personas que posiblemente lo matarían, si supieran de quien es hijo...
Una ficción muy bien
documentada, con un trasfondo real y didáctico, que engancha desde la primera
página y que no quieres que acabe.
Se nota muchísimo, la evolución del dibujo, a mejor, y es que ocho años no pasan en balde para nadie.
Es imprescindible leerse los
tres tomos anteriores para entender en totalidad la historia. En definitiva, se
trata de una colección de lo más recomendable.
“Una
mujer, un voto” (Garbuix Books, 2021)viene de la mano de Montse Mazorriaga (dibujo), y Alicia Palmer (guion),
y ha sido un cómic que me he leído con tiempo, interés, y con la avidez que me
producen los temas que están documentados, y que invitan a la investigación y a
la reflexión.
A
pesar de que a mi galopante presbicia le ha costado llegar a algunas líneas y
viñetas, estamos ante un cómic de 166 páginas, divididos en cinco capítulos y
un epílogo, que comienza con la llegada de una joven de provincias a Madrid. Se
llama Mari Luz, y pronto, en la Real Fábrica de Tabacos, donde trabaja como
cigarrera, conocerá a Justi, y de su mano a otras mujeres que luchan por sus
derechos, y entre ellos, el derecho a poder votar.
La
llegada de la Segunda República, abre el debate entre Victoria Kent y Clara
Campoamor sobre el derecho al voto femenino, centrándose el cómic en las dos
diputadas y sus diferentes puntos de vista sobre el tema, mientras que de
manera paralela, asistimos a los avatares que sufre en su vida Mari Luz, y a
las propias incertidumbres que sufre la República, con una Clara Campoamor
denostada y despreciada hasta en su exilio.
A
lo largo de toda la obra, tenemos una serie de notas que añaden información a
la narración. Es un cómic muy documentado, que a mí me ha hecho buscar
información extra para recordar algún dato que se me pasaba, o que no conocía,
por lo que me ha dado la sensación, la buena sensación, que he trabajado más
con la obra, yendo más allá para corroborar planteamientos, hechos y
personajes.
Además,
es una etapa que personalmente me interesa y el personaje de Clara Campoamor
(del que hay una biografía en cómic de Cascaborra Ediciones) me parece uno de
los más dignos de estudiar del panorama político español del S.XX.
Por
todo ello, no me queda más remedio, como ya habréis podido adivinar, que
recomendar la lectura del cómic, que con dibujo sencillo y narración clara, nos
habla de unos hechos, a fecha de hoy poco conocidos, y que merecen nuestro
reconocimiento.
La
figura de Miguel Hernández está bastante vinculada al cómic español, por lo
menos en los últimos años (“La
voz que no cesa”, “Me
llamo barro”), y no por ello nos cansaremos nunca de congratularnos por
ver, y leer, más sobre este gran poeta alicantino en este formato tan atractivo
como es el cómic.
En
esta ocasión, estamos ante un cómic increíble, sin menospreciar los anteriores
que se le han dedicado al poeta. “Miguel Hernández. Piedra Viva”, viene de la
mano de Román López-Cabrera (“1643:
Rocroi”) y Marina Armengol Más (Cascaborra, 2021), y ya desde sus primeras
páginas, sabes que estas ante una obra trabajada minuciosamente, con esfuerzo y
dedicación, y con un bagaje sobre la vida, obra y labor cultural de poeta que
viene de un estudio profundo de su figura.
En
120 páginas, (creo que es la obra más extensa publicada por Cascaborra, si no
me equivoco), tenemos muy bien resumida la vida del poeta. Sus amores, las
broncas con su padre, la relación con otros poetas y escritores de la época, su
sincero compromiso por la causa republicana, y el calvario de la postguerra, de
cárcel en cárcel, hasta su temprano fallecimiento.
Con
un prólogo, y un epilogo sobre el tema, el poeta y el cómic, los autores,
bastante esclarecedores, y con un interesante contenido extra final, este
cómic, dentro de la colección “Biografías en viñetas”, se convierte en uno de
esos cómics didácticos, a los que nos tiene acostumbrados Cascaborra, y a la
vez, imprescindible, para entender a Miguel Hernández.
Creo
que se trata de una herramienta fantástica, para despertar en el lector las
ganas de saber más, de leer, buscar e investigar, sobre esta “Piedra Viva”, que
sigue tan presente entre nosotros, como sus poemas.
“Clara Campoamor”
(Cascaborra, 2021) del tándem del cómic “Nôrdumani” (Carmona en viñetas, 2020),
Rafael Jiménez (guion) y Meik (dibujo, recomiendo su "María Pita"), viene como el número uno de una nueva
colección de la Editorial Cascaborra, “Biografías en viñetas”, que girará en
torno a personajes históricos o notables de la Historia de España, de manera
paralela a la colección principal, “Historia de España en viñetas” que va por
su trigésimo número cuando escribo estas líneas (y que es muy recomendable).
Clara Campoamor fue durante
muchísimo tiempo, desgraciadamente, un personaje anónimo. Gracias a diversos
estudios, publicaciones, artículos periodísticos, se ha recuperado en los
últimos cuarenta años su figura, y ha ido a ocupar el hueco que le pertenece
como defensora de los derechos de la mujer en nuestro país. Defendiendo el voto
femenino en el Congreso de los Diputados (era diputada por Madrid), tuvo un
celebrado discurso a favor de dicho voto, frente a la otra diputada (que estaba
en contra), Victoria Kent, que defendió la posibilidad de que se aplazase ese
derecho.
El cómic, con prólogo de
Inés Arrimadas, nos lleva hasta principios de los años Ochenta, donde una joven
periodista intenta recuperar su figura, su vida y hechos, para un artículo que
está escribiendo sobre ella. Recurriendo a entrevistas con personas que la
conocieron, e investigación de biblioteca, la joven Marta se va haciendo una
idea de quién fue Clara Campoamor y de su importancia en la Historia de España,
rescatando su memoria del olvido en un artículo periodístico, que, a la postre,
espera ver publicado.
En mi búsqueda por saber más
de temas de Historia que me interesan, he llegado a este libro de Fernando Paz,
“Guerra Civil Española sin complejos” (Sekotia, 2020).
Desde siempre, tanto como
persona, como historiador, he procurado huir de extremismos y cantos de sirena,
que al final no te llevan a nada bueno. Y, a pesar de que este libro se hace en
su contraportada una serie de preguntas muy interesantes, pronto ves venir un
sesgo interesado, subjetivo, y no contrastado en sus páginas. La falta de una
bibliografía, o de referencias a determinadas afirmaciones, así me lo
confirman.
Aun así, me lo he leído del
tirón, para descubrir que en marzo del 36 había sesenta mil campesinos que ocuparon
tierras ilegalmente (lo cual puede ser discutible, pero lo que sí que es
discutible es la cifra exagerada de los mismos), tachar de mito el bombardeo de
Güernica, acusar a los republicanos (que mataron lo suyo, no me cabe duda) de
genocidas (cuando aquí se estuvo represaliando y fusilando hasta bien entrada
la década de los cuarenta), o negar la Matanza de Badajoz maximizando el número
de caídos entre los atacantes y minimizando a 200 los fusilados por Yagüe.
Sin sacar partido más allá
de la búsqueda de la objetividad, de los datos históricos, y sin defender
ninguna ideología concreta (tanto las Izquierdas como la Derecha, a mi parecer,
y por lo que llevo leído en todos estos años, cometieron auténticas
barbaridades y locuras), no puedo recomendar este libro si lo que busca el
lector es un enfoque sincero de los hechos que acontecieron.
Los dibujos de Josep
Bartoli los conocí, por primera vez, de pasada, en las clases de la Dr.
Bartolozzi durante la carrera de Historia del Arte, allá a finales de los
noventa. Un exiliado, republicano español, que había formado parte de la
intelectualidad mexicana (igual que el propio familiar de la Dr. Bartolozzi)
antes de pasar a Nueva York, donde fallecería.
Posteriormente, he
visto algunas fotos de él y de sus dibujos, y conocía, a grandes rasgos, su
historia. Por eso, cuando este año vi que se publicaba “La Retirada. Éxodo y
exilio de los republicanos españoles” (El Mono Libre Editorial, 2020), la
curiosidad me pudo, y me lo he agenciado estos días atrás.
El libro en sí es
bastante interesante, aunque algo anárquico en su planteamiento (esto, ojo, no
es sinónimo de que sea mal libro o que carezca de interés). Efectivamente, nos
encontramos con los dibujos de Bartoli, que son increíbles, dibujados a
escondidas en los diferentes campos de concentración franceses que tuvo que
visitar. Son dibujos que reflejan perfectamente el momento, algunos abigarrados
y llenos de fuerza, otros que muestran una increíble tristeza y la falta de
libertad en el campo de concentración de turno, con alambre de púas, manos
abiertas y orondos guardias franceses sonrientes y distantes. Algunos de dichos
dibujos con comentarios o anotaciones. Nos encontramos con su biografía, su vida,
explicada por Georges Bartoli, su sobrino, ya nacido en el exilio francés, y el
relato de Laurence García. Los propios pensamientos de Georges sobre cómo
afectó el exilio, aquella retirada, a su familia y a los españoles republicanos,
derrotados e insultados y humillados en la Francia que los acogió y que los
veía poco menos como entes peligrosos que invadían su frontera sur.
Una serie de
fotografías realizadas por el propio Georges en algunos escenarios en los que se
movió Josep, unos poemas y una conversación que mantiene con su mujer y con su
madre durante su viaje, además de unos hitos históricos desde la proclamación de
la República, hasta la actualidad, rematan el libro.
“La Retirada” resume
bastante bien el pensamiento que tuvieron aquellos exiliados que no volvieron.
Es un libro que me he leído en poco más de media hora, y ha satisfecho a medias
mi interés por Bartoli, porque me hubiera gustado saber más de su trabajo como
artista, sus exposiciones, sus lienzos y sus influencias, la evolución de su
arte en su etapa mexicana y neoyorkina, algo que no refleja el libro, ya que se
basa más en el conflicto y en el exilio, que en su vertiente artística. Aun
así, como digo, me parece un libro interesante, y a tener en cuenta.