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viernes, 9 de julio de 2021

Berenguela (Cascaborra, 2021) Pedro Camello, Miguel Gómez Andrea "Gol", Lola Aragón.


        Bajo el título “Berenguela” (Cascaborra, 2021) se presenta el cuarto tomo de la colección “Biografías en viñetas” de la Editorial Cascaborra, que viene de la mano de Pedro Camello (dibujo), Miguel Gómez Andrea “Gol” (guion) y Lola Aragón (color, fantástico por cierto).


        Lo primero a destacar sobre este cómic es precisamente el tema al que está dedicado, tan fascinante como desconocido a la vez por gran parte del lector medio actual: La Unión de las coronas de Castilla y León en el S.XIII, concretamente en 1230, y el papel que tuvo una mujer en aquel acontecimiento: Berenguela de Castilla.


        Señala Gol en el prólogo, en una frase certerísima, que a mí me ha encantado: “El proceso de borrado de nuestra memoria nacional avanza como el rayo”, y creo honestamente que, por ello, tener cómics como “Berenguela” entre las manos, sirve para dar a conocer un periodo de la Historia de España que se olvida, y que no se enseña en los actuales sistemas educativos, viniendo a tapar un hueco importante en nuestra cada vez más olvidada Historia. “Berenguela” es un verdadero lujazo del que deberíamos disfrutar todos, con un indudable valor didáctico.


        En la narrativa, nos trasladamos al convulso S.XIII, donde asistimos a los tejemanejes que debe sortear, no sin dificultades Alfonso IX y el Reino de León, para mantener su independencia ante dos poderosos vecinos: El Reino de Portugal y el Reino de Castilla. Berenguela, exmujer de Alfonso IX, maneja los hilos como Reina de Castilla para que su hijo, Fernando (el que será Fernando III El Santo), se haga con el trono de León una vez fallecido su padre, pero para ello, hay una serie de obstáculos a salvar, como la presencia de Enrique I de Castilla (que fallece de una pedrada mientras jugaba según una versión, de una teja caída según otra, a los trece años), las desconfianzas de los Infantes de la Casa de Lara (nobles castellanos) o la presencia de las infantas leonesas (sus hermanas) que podrían haber optado al trono leonés (en vez de retirarse al monasterio portugués de donde provenían) y haber causado una guerra fratricida, otra más, entre Castilla y León.


        Todas las argucias de Berenguela, se recogen magistralmente en este tomo, no exento de acción, y de algunos guiños para los conocedores de la obra de Camello-Gol, donde podremos asistir a la presencia (como si de crossover comiquero se tratara) de los personajes de “Cruz Negra” (Aleta Ediciones, 2016), cómic creado por ambos, que se centra en el mismo periodo histórico.


        Con una documentación exhaustiva sobre la etapa que se nos presenta, que salta a la vista, y un contenido extra final, de la mano del Profesor Ricardo Chao Prieto, “Berenguela” va más allá de la simple biografía del personaje, para mostrarnos unos hechos importantísimos dentro de la Historia de España, logrando que este volumen se convierta en uno de los tomos imprescindibles de la colección.

         Cómpralo, léelo, y disfrútalo. Nadie te va a contar, de manera tan amena e instructiva, la Unión de Castilla y León como Pedro Camello y Gol.

miércoles, 4 de noviembre de 2020

Crónica desde Guernica. George Steer, corresponsal de Guerra (Siglo XXI, 2005) Nicholas Rankin

        Hace un par de años,  cuando me leí “La Muerte de Guernica” (Editorial Debate, 2017) de Paul Preston y José Pablo García, fue la primera vez que oía hablar de George Steer (1909-1944).

        Ahora, he podido leerme esta interesante y amena biografía de Nicholas Rankin, titulada “Crónica desde Guernica. George Steer, corresponsal de Guerra” (Siglo XXI, 2005), que incluye jugosas anécdotas en torno al reportero y aventurero británico (nacido en Sudáfrica), a través de doce capítulos y un epílogo final, en poco más de trescientas páginas.

         Nos lo encontramos en un principio como corresponsal de guerra cubriendo en 1935 la invasión italiana de Etiopia trabajando para el “Times”. Testigo directo de las matanzas que realizaron los italianos contra la población etíope, denunció a estos ante la Sociedad de Naciones a través de una serie de artículos por el uso de armas prohibidas, como el uso de gases. Esta parte del libro es increíblemente didáctica, pues recopiló mucha información sobre los armamentos utilizados por uno y otro bando, así como sus movimientos, y bastantes anécdotas. Haciéndose amigo del emperador Haile Selassie, que acabó huyendo del país poco antes de la llegada de las tropas italianas (se exilió tras vaticinar la llegada de la guerra a Europa), lo que conllevó un periodo, asesinatos y saqueos por parte de la población, mientras Steer se casaba con su primera mujer, en mitad del caos, Margarita de Herrero, una periodista de origen español que trabajaba para medios franceses.

        Los italianos lo expulsan de Etiopia, de hecho, se llegó a pensar que  era en realidad un espía británico, más que un simple reportero, y vuela a cubrir la Guerra Civil española. Pronto, es echado del área de influencia del bando nacional, y recala en el País Vasco, donde a través de sus crónicas (se nota un acercamiento al Nacionalismo Vasco a la milla) narra el horror de los bombardeos por parte de fascistas italianos y nazis, que llega a su culmen con la narración del bombardeo de Guernica, donde se llega a usar elementos incendiarios, como la termita. Su crónica llevará a inspirarse a Picasso en su famoso cuadro. Mientras esto sucede, Margarita fallece dando a luz (el niño también muere). 

        Posteriormente, será testigo de los bombardeos soviéticos en la guerra ruso-finlandesa, por la que los finlandeses perdieron un  10% de su territorio, para incorporarse a filas en 1940, volviendo a Etiopia, donde los ingleses toman Etiopia a los italianos, precipitando el regreso (que no hizo mucha gracia a muchos) del emperador Haile Selassie, que había huido años antes.

        Tras esto, se desplazó a la India, y de allí a Birmania, donde falleció en un accidente de tráfico, bastante absurdo, el día de Navidad de 1944.

        El libro es trepidante, aunque a ratos un tanto espeso, y apenas para de contar sucesos en los que estuvo involucrado Steer, que sin duda, tuvo una vida corta, pero francamente movida y llena de experiencias.

jueves, 15 de octubre de 2020

La Muerte Blanca. Simo Häyhä, el francotirador más letal de la Historia (La esfera de los libros, 2019) Tapio Saarelainen

 

        Después de haberme leído hace relativamente poco tiempo, las autobiografías de Vasili Záitsev “Memorias de un francotirador en Stalingrado” y de Liudmila Pavlichenko “La francotiradora de Stalin”, creí que ya iba siendo hora de leer la biografía  que le dedica Tapio Saarelainen, militar finlandés que ha escrito un manual sobre francotiradores y que ha entrenado a muchos de ellos en su país natal, a su compatriota Simo Häyhä al que entrevistó en múltiples ocasiones entre 1997-2002, antes de que este falleciera: “La Muerte Blanca. Simo Häyhä, el francotirador más letal de la Historia” (La esfera de los libros, 2019).

        Simo Häyhä, apodado “La Muerte Blanca” por los soviéticos que lo sufrieron, tiene el récord imbatible de 542 objetivos eliminados durante la denominada “Guerra de Invierno” que enfrentó a los Finlandeses y a la URSS y que terminó con la cesión de un 10% del territorio finlandés en manos de los soviéticos y con Häyhä moribundo después de que un soldado soviético le volara media cara con una bala explosiva, armamento por otro lado, prohibido en la Declaración de San Petersburgo (1868).

        Tras 26 operaciones, en las que le tuvieron que reconstruir la mandíbula con hueso de la cadera y hacerle dientes postizos. Simo se licenció y se dedicó a cazar bastantes cientos de animales, junto a su fiel perro Kille, un spitz finlandés (como no podía ser de otra forma): Zorros, alces, conejos… Mientras recibía condecoraciones civiles y militares y daba algunas clases y consejos a las nuevas generaciones del ejército finlandés.

        En cuanto al libro, comentar que en ocasiones me ha parecido repetitivo y aburrido, y otras ameno e interesante. El autor Tapio Saarelainen le echa al asunto narrativo cierto nacionalismo finlandés y resquemor ante los antiguos enemigos, por eso de “quítame de allí aquellas lindes”, que es prácticamente todo el territorio de Carelia (que sigue en manos rusas, y lo que te rondaré morena), aderezado con una admiración sincera, profunda, pero exagerada en múltiples ocasiones, a la figura del francotirador Simo Häyhä.

        

        En el libro se nos cuenta su vida, su infancia y adolescencia, su ingreso en la Guardia Civil finlandesa (no especifica si allí llevan tricornio) y su alistamiento para ir a combatir al frente y solamente un par de “batallitas” dignas de mención. Así que, si el lector va buscando acción, como en los libros de Záitsev y Pavlichenko, aquí no la va a encontrar, ya que el autor y el protagonista son parcos y escuetos en estos detalles.

        Eso sí, en una segunda parte, se nos habla del tipo de fúsil que usó, los tipos que había en esa época (así como su historia, origen y evolución), cómo usarlos, tácticas de francotiradores, tablas de distancias y medidas, consejos, etc.

        Igualmente, el libro tiene cerca de una treintena de fotografías, planos, mapas, tablas… Que hacen más grata su lectura, para terminar con una bibliografía y los agradecimientos.

martes, 13 de octubre de 2020

Otto Carius. El héroe del Tiger 217 (Ediciones Almena, 2019) José A. Márquez Periano

 

         Leerme en su día “Tigres en el barro”, la autobiografía bélica de Otto Carius, me ha llevado a seguir buscando información sobre uno de los carristas alemanes más famosos de la Segunda Guerra Mundial.

 

        Y he llegado, por ello, a este “Otto Carius. El héroe del Tiger 217” (Ediciones Almena, 2019) de José A. Márquez  Periano, dentro de la colección “Imágenes de Guerra”, que, por lo que he podido ver, está dedicada en gran medida, por sus títulos, a la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de los alemanes. (Y, Ojo, que me parece bien. No es criticar, es referir. Y, de hecho, ya caerá algún que otro tomo en un futuro). 

        Centrándonos en este libro, tengo que decir que me ha gustado mucho y he disfrutado de su lectura. Márquez recopila el testimonio directo del propio Carius, y para ello se desplazó a entrevistarse personalmente a Alemania con el antiguo carrista, as de los Tiger I. Eso se agradece. Ese testimonio directo hace que el propio Carius cuente algunos hechos que no cuenta en su libro, quizás por despiste, quizás por el paso del tiempo. Y ahí está el jugo, el interés, de este libro. 

        Un punto a favor es, igualmente, su gran cantidad de fotografías, y mapas, que no me he molestado en contar, pero que son muchísimas y que no carecen de interés: Todo lo contrario, hacen el libro más atractivo (el propio “Tigres en el barro” de Carius no tenía ni media docena).

        Al final del libro, cuyo último capítulo es hasta conmovedor (Carius huía del nazismo, a pesar de que no le cayeron mal los dirigentes nazis cuando los conoció personalmente, y aseguraba, y yo lo creo, que él hizo la guerra por una cuestión de deber y honor) Márquez añade, lo cual también es de agradecer: Una bibliografía, una webgrafía y un dossier con las notas y referencias que dan información extra a la historia de Otto Carius.

        En resumen: Un buen libro. Didáctico. Pero recomiendo leerse previamente “Tigres en el barro” antes que el de Márquez, para entender y conocer a Otto Carius, y una vez leído, lean este.

miércoles, 26 de agosto de 2020

Hitler (Astiberri, 2017) Shigeru Mizuki



        Shigeru Mizuki escribió y dibujó (con un solo brazo) “Hitler” entre 1971 y 1972. Cuando él tenía dieciocho años, lo admiraba, como confiesa en el epilogo. Ya en los años setenta, y después de haber perdido un brazo durante un bombardeo en el Pacífico, lo veía de otra manera.

        “Hitler” (Astiberri, 2017) recoge, en un magnífico manga biográfico de casi trescientas páginas, la vida de aquel mediocre pintor austriaco, que metió al mundo en la Segunda Guerra Mundial. Decididamente, se trata de un cómic ameno, interesante, didáctico y bastante completo, aunque se echa en falta “La noche de los cuchillos largos”, y alguna referencia más al Holocausto o “Solución Final”, a la que al fin y al cabo, solo le dedica una viñeta en las páginas finales, así como las idas de pinza en torno a las “armas secretas” o el repartimiento de medalla a niños a las afueras del búnker en sus últimos días...

        El cómic incluye unas páginas iniciales, con la relación de personajes que tuvieron algo que ver en sus vidas con Hitler. Un mapa de la zona, con los movimientos expansionistas nazis. Su cronología, así como una bibliografía de referencia usada por Mizuki, además de una reflexión final, en forma de epilogo. Es, desde luego, una lectura muy recomendable.

                P.D: De Shigeru Mizuki, tenéis comentado en el blog “NonNonBa” y “Operación Muerte

viernes, 29 de mayo de 2020

El barbero de Picasso. Historia de una amistad (Siglo XXI de España Editores, 2002) Monika Czernin, Melissa Müller



        Picasso es uno de los artistas más interesantes del S.XX, si no el que más, junto a posiblemente Dalí. Tengo algunas biografías de él, y dos veces aprobé las oposiciones de Secundaria con el tema “Picasso, Dalí y Miró”.

        Hace unas semanas he adquirido este librito, “El barbero de Picasso. Historia de una amistad” (Siglo XXI editores, 2002) de Monika Czernin y Melissa Müller, que trata sobre la amistad entre Eugenio Arias, antiguo soldado republicano, comunista, y refugiado en Francia, y el genio andaluz, creador del cubismo.

        El libro, a ratos plomizo, analiza la vida de los dos. Del de Buitrago, Eugenio, desde que nace hasta que le entrevistan en 2002 en Vallauris, donde aún vivía (falleció en 2008) para realizar el libro. No me han contado nada que no supiera de Picasso, de anteriores libros leídos, más allá de su relación con las mujeres, con su pintura, su amor a los toros, o los palos que recibió su pintura, de cierto sector del PC a pesar de sus donaciones millonarias a la causa comunista. Me ha chirriado que utilicen las palabras “Amigo, Vlaminck, Picasso” en una sola frase, ya que el pintor fauvista no tragaba a Picasso.

        Al libro le acompañan una serie de fotografías de ambos, de Picasso y de Arias, de cuadros y obras dedicadas por el artista al peluquero, con las que se montó posteriormente el Museo Picasso de Buitrago (Madrid), y las frases y reflexiones de Arias vienen en cursiva. Hay mucha “paja” para rellenar, sospecho, pero no es mal libro, a pesar de que hay capítulos más aburridos que otros. Ahí lo dejo.

domingo, 1 de marzo de 2020

La infancia de Alan. Según los recuerdos de Alan Ingram Cope (Sin entido, 2012) Emmanuel Guibert



        Hace ya varios años, me leí un cómic que disfruté mucho, “Un viaje entre gitanos”. Era un trabajo realizado entre tres tipos, que mezclaban cómic y fotografías reales. El cómic me pareció muy especial, y la verdad es que, como os digo, lo disfruté mucho.

       Uno de estos tres autores, Emmanuel Guibert, es conocido en el mundo del cómic por “El fotógrafo”, un cómic sobre la Guerra de Afganistán y el papel de Médicos sin Fronteras en aquel conflicto. El nombre me sonaba cuando me encontré con este cómic, de pura casualidad, “La infancia de Alan. Según los recuerdos de Alan Ingram Cope” (Sins entido, 2012). Posteriormente, me puse a buscar, ya que el nombre del tal Alan, a su vez, me sonaba igualmente. Y me encontré con el cómic, que aún no he leído, “La guerra de Alan”, que versa sobre la vida de un excombatiente estadounidense, que narra su experiencia en la guerra, a través de Guibert.

        Decidí, que, antes que leerme “La guerra de Alan”, debía conocer su infancia. Y así ha sido como me he leído los recuerdos de este hombre, en su California natal, mientras cuenta que bello era todo, a pesar de las estrecheces y de la Depresión que siguió al Crack del 29. El cómic es muy sencillo, con viñetas muy resumidas, en un objeto o en un personaje, y su comentario. Es muy interesante leer los orígenes de Alan, las historias del abuelo que llegó a conocer, y que, luchó en la Guerra de Secesión estadounidense, o que luchó años después contra los indios.

        Da pinceladas muy buenas sobre la sociedad californiana de entreguerras, con sus rencillas, sus enormes familias y sus vidas, duras todas. Me ha parecido un cómic interesante. Y, en unas semanas, me leeré “La guerra de Alan”. Ya os contaré.

sábado, 19 de octubre de 2019

La Corresponsal (2018)



        Películas sobre corresponsales de guerra hay muchas. Durante un tiempo, casi se puede decir que estuvieron “de moda”. Después ya fueron olvidándose, y con los cómics pasó lo mismo (aquí hablamos ya hace un tiempo sobre “Donde la tierra arde”, cómic sobre el asesinato del periodista español Julio Fuentes, y la italiana María Grazia Cutuli) y no será porque no tenemos conflictos diarios. Guerras, revoluciones, ataques, invasiones… En todos los continentes.

        En “La Corresponsal” (2018) se narra la vida de Marie Colvin (1956-2012), reportera de guerra estadounidense, aunque trabajaba normalmente para diarios británicos. Tras perder un ojo en Sri Lanka, por culpa de una granada, pasa por un periodo en que se convierte en una persona autodestructiva, muy enganchada al alcohol, al tabaco, y con graves problemas en su vida (con un estrés del copón, post-traumático), respecto a lo que va a hacer con ella, la maternidad, las parejas, el sexo o el trabajo… De vuelta al lío, decide ir a cubrir la Guerra Civil siria, desde Homs, para denunciar los abusos del conflicto, y lo terrible del mismo, con un característico parche en el ojo que la identificaba desde lo de Sri Lanka, y donde la artillería siria acabaría con ella y con su fotógrafo.

        La película es interesante. Yo no conocía, sinceramente, a esta corresponsal de guerra, y su trayectoria en conflictos de medio mundo, cubriendo con un cuaderno las desgracias de más de media docena de países. Ganó varios premios periodísticos, y la película también tiene alguno. La actriz es francamente buena en su papel. ¿Lo malo?, pues lo has adivinado. Que le sobra media hora larga de metraje y contaría lo mismo, con el mismo desgarro y credibilidad.

jueves, 29 de agosto de 2019

Yo, René Tardi (1-3). Prisionero de Guerra en Stalag IIB (Norma, 2013-2019) Jacques Tardi


          Desde que, con doce o trece años, alguien me regalara “Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-sec” (1976) de Jacques Tardi (1946), me aficioné a este autor, guionista y dibujante francés, y, a fecha de hoy, tengo gran parte de lo publicado de Tardi en castellano.


        En 2013, año en que le conceden La Legión de Honor de las Artes, comencé con la que iba a ser la trilogía de Tardi, en la que contaría las vivencias de su padre durante La Segunda Guerra Mundial. En “Yo, René Tardi 1: Prisionero de Guerra en Stalag IIB”, un joven Tardi, adolescente, embutido en una boina negra, acompañaba a su padre por los inicios de la guerra, narrando, a la vez que su progenitor, las vicisitudes del conflicto, en un cómic mitad documental, mitad biografía, con mucho de historia de andar por casa, familiar, por medio, y con las curiosidades de ver los movimientos, los ataques y vehículos, desde el punto de vista de un tanquista francés (René). Centrándose en las humillaciones y fatigas que tuvieron que pasar los franceses en el campo de concentración Stalag IIB. Está dibujado y coloreado en un riguroso blanco y negro.

        En el segundo volumen, “Yo, René Tardi 2. Prisionero de Guerra en Stalag IIB. Mi regreso a Francia” (2015), Tardi y su padre nos narran la salida del campo, y la vuelta a casa, a una Francia llena de colaboracionistas que se esconden y comienzan a cambiar de chaqueta, y donde los antiguos prisioneros ahorcan a guardias alemanes. Como curiosidad, cambia en este cómic, a raíz de los ajusticiamientos el color de la historia, del blanco y negro al color, empezando por el rojo de la sangre de los muertos.

        Y, el tercer volumen, “Yo, René Tardi 3. Prisionero de Guerrea en Stalag IIB. Después de la guerra” (2019) que es el que menos me ha gustado (no os voy a mentir), nos narra Tardi, como su padre, que sigue incomprensiblemente en el ejército que tan mal le ha tratado, cambia su carácter, cada vez más agrio y malhumorado, mientras la familia intenta aterrizar de todo lo que han pasado, e iniciar una nueva vida en la nueva situación política y económica francesa, y europea. En este volumen, Tardi, da vueltas por la Historia, ahora a Napoléon, ahora a la guerra franco-prusiana, ahora con los chismes de su familia, cambiando su narrador adolescente, por su narrador niño, y resumiendo perfectamente el problema colonial francés, que era bien peliagudo y la vuelta a la normalidad del país, con el terror a una supuesta guerra contra la URSS, y los inicios de la Guerra Fría. El color, curiosamente, vuelve a ratos al monocromismo (¿Está bien dicho monocromismo?, bueno, tú me entiendes).

        Han sido seis años siguiendo a Tardi y a su padre, por la Segunda Guerra Mundial (humillaciones, muertos, sin razón...), y años posteriores, con su infancia, el colegio, y su flechazo por los cómics y los aviones de papel. Esta trilogía, ciertamente, merece mucho la pena. Por su originalidad, por el tratamiento de la guerra, por el material que añade Tardi a los propios cómics. Es, de verdad, una verdadera pasada, aunque el tercer volumen me haya parecido “menos interesante”, o con menos fuerza. Totalmente, imprescindible.