Sobre gustos hay mucho escrito, pero poco editado. Maullando desde 2008... Somos el blog extremeño de entretenimiento, activo, más longevo, hasta la fecha: Con reseñas de cómics, libros, películas, series, gatos, y asuntos varios (relatos cortos y reflexiones). Con más de 4600 entradas publicadas, y 800 etiquetas de todo tipo. Bienvenid@ al Patio-Lavadero.
Mostrando entradas con la etiqueta Funko. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Funko. Mostrar todas las entradas
sábado, 14 de marzo de 2020
Doctor Doom, mi cuarto funko.
domingo, 23 de febrero de 2020
Hawkeye, Ojo de Halcón, mi tercer funko
El amigo Hawkeye, Ojo de
Halcón, ha sido el tercer funko, y de momento el último, que ha caído por aquí,
en los diez últimos días. No es un funko, desde luego, para tirar cohetes, pero
me lo he agenciado porque estaba a ocho leuros en Amazon, gastos de envío
incluidos, y no podía dejarlo pasar.
Ahora bien, este funko, que
viene en la versión de las películas de Marvel, concretamente “EndGame”, con su
traje negro con ribetes dorados y su completa inexpresividad, ganaría mucho más
si fuese el clásico Ojo de Halcón de los cómics de toda la vida: Con su traje
violeta y su mascara coronada por una enorme H mayúscula. Ese funko si que
hubiese molado, pero… No lo he encontrado en esa versión, y desconozco incluso,
si existe esa versión alternativa, que, al fin y al cabo, es la auténtica.
Lo dicho, por ocho leuros, si
me merece hacerme con algunos funkos, aunque siguen sin ser de mi devoción… ¿Caerá
alguno más?
martes, 18 de febrero de 2020
Fortunoso, mi segundo funko.
¿Quién me diría, que, tres
días después de comprarme mi primer funko, me iba a llegar un segundo
personaje? Pues sí. Así ha sido. Cuando vi el funko de The
Mandalorian, y me hice con él, pensé que sería mi primer y último funko.
Pero ahora me he hecho, por un extraño rebote, con mi segundo funko, que viene
de Alemania, que ha costado ocho leuros, y que, al parecer, es uno de los
funkos menos conocidos, tanto es así, que está prácticamente descatalogado, y
yo la lo he visto en eBay por treinta napos. Se trata de “Fortunoso” de la
serie ochentera, “Los osos amorosos”.
La serie, que era muy
pastelera, la veía siendo un crío. Y he de decir que este oso verde era mi
preferido, por su trébol en la barriga, y porque iba a su bola, saliendo en muy
pocos capítulos, de hecho. Con este funko, ya tengo tres figuras de dicho personaje,
las otras son un oso de peluche, y un pequeño muñeco que nos tocó hace varios
años en una bola de plástico.
Lo relaciono, por su color y
el trébol, muchas veces con el Celtic de Glasgow, pero no tiene nada que ver,
aunque si el simbolismo del verde, la suerte de los tréboles y esas creencias
irlandesas (y escocesas). En fin, otro funko, que no he sacado de la caja, a la
estantería de coleccionables. Está chulo este Fortunoso, no me digáis que no…
Al menos, no es tan cabezón como otros.
domingo, 16 de febrero de 2020
The Mandalorian, mi primer funko.
La verdad es que los funkos
nunca me han llamado la atención. No conozco bien su historia. Sé que tienen
más cuarenta años, pero que siempre han sido muñecos para un público que los
buscaba fuera de España, ya que aquí no tienen mercado hasta hace ocho o nueve
años, como mucho…
No me han llamado nunca la
atención por su enorme cabezón balanceante, y porque creo que no son como el
resto de muñecos que te puedes comprar en tiendas o webs de mercadeo, donde lo
que importa es que sean fieles al original.
Pero, en fin, como a todos nos
llega la hora. Ayer viendo un escaparate de una tienda (donde me compré una
camiseta de Harley Quinn y otra de Wonder Woman, como si fuesen dos calaveras
mexicanas, con la cara muy decorada), vi el funko de The Mandalorian. Y, como la
serie me ha gustado una barbaridad, he decidido hacerme de él. Mi primer
funko. Mi primer cabezón, es… The Mandalorian.
“No lo saques de la caja, o
pierden su valor”, me ha dicho un amigo. Ya lo sé, pero vamos, que su valor
ahora mismo es de 14,90 leuros, y no creo que me den por él mucho más en los
próximos trescientos años. No es de los más buscados ni cotizados. Al parecer,
Baby Yoda, está agotado hasta mayo, por lo que me ha dicho la chica de la
tienda. Yo lo he sacado de la caja, he guardado la misma a buen recaudo, y me
he puesto a mirarlo, como balancea la cabeza. Me ha recordado a una figura del
Fary que llevé muchos años en el frontal del coche, y que aún conservo.
No está mal, he pensado.
Aunque siguen sin entusiasmarme… O no al menos, para volverme un loco de los
funkos, y la verdad es que no veo que la gente los compre compulsivamente. Después he leído que hay más de diecisiete mil funkos diferentes, y que
la peña paga millonadas por los más cotizados, los más antiguos, los más difíciles
de encontrar… Coleccionismo, al fin y al cabo, no es extraño.
¿Y tú, tienes funkos?, ¿Qué te
parecen estos cabezones?, ¿Merecen la pena, o están sobrevalorados? Ya me dirás
qué opinas sobre ellos…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




