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domingo, 28 de junio de 2026

Reseña de MORTAL KOMBAT II (2026): Análisis y crítica TOTAL.

  

Reflexión boomer y viejuna... La verdad sea dicha: No recuerdo cuándo fue la última vez que vi una película de la franquicia Mortal Kombat, pero cuando vi esta “Mortal Kombat II” anunciada hace casi un año, con Karl Urban como Johnny Cage... Me dije... Esta habrá que verla.

Aunque nunca me hubiera imaginado a un Johnny Cage de 50 y tantos años, todo hay que decirlo... Pero el tirón que tiene desde la serie “The Boys” ha debido ser clave para que guionistas, productores, el director y el tipo que trae los cafés al set de rodaje, dijeran: ¡Qué carajo, los fans de Mortal Kombat se tragan todo, o casi todo, y estoy también va a colar!

Donde esté un buen Fatality, que se quite todo lo demás, debieron pensar... Como si lo estuviera viendo...

Pues , hoy vamos a hablar, a intentar analizar, una adaptación, otra más, de un videojuego que va por sus casi cuarenta años de existencia, nació allá por el 92 creo recordar, y desde entonces no ha hecho otra cosa que morirse, renacer, crecer, y volver a morirse, aunque no siempre en ese orden... Y ahora nos ha tocado una nueva entrega cinematográfica, el retorno al torneo de sangre, tras el reinicio de la franquicia en 2021, donde la productora New Line Cinema, en alianza con Atomic Monster, que, por cierto, tiene un logo muy chulo, y Warner Bros. Pictures, asumió el desafío de corregir el rumbo con Mortal Kombat II. 

En esta mina aún hay oro, debieron pensar, y no se equivocaron por las cifras que dio su recaudación.

  Estrenada en cines el pasado mayo de 2026, la película se presenta no solo como una secuela directa, sino como una reestructuración absoluta de toda la historia. ¿A quién no le gusta un buen fatality? Pues claaaro.

El objetivo era una película muy visual, muy frenética, mientras se consolidaba la franquicia, el universo de Mortal Kombat, y creo que lo han conseguido en su hora y cincuenta minutos de metraje, que, por cierto, la convierten oficialmente en el largometraje más largo de la saga.

  A diferencia de la primera entrega, que se rodó por completo en los interiores y canteras de Australia del Sur, esta secuela trasladó su base de operaciones al estado de Queensland, Australia. Se rodó desde junio de 2023 a enero de 2024, a nivel financiero, Warner Bros. aumentó la apuesta al otorgar a la producción un presupuesto oficial de 80 millones de dólares, superando los 55 millones invertidos en 2021. La producción generó un impacto económico directo en Queensland de más de 68 millones de dólares y empleó a más de 560 profesionales locales, entre unas cosas y otras, vamos que les tocó la lotería a la gente de la zona eso del rodaje..

  En la taquilla mundial, la cinta ha recaudado aproximadamente 129 millones de dólares. Aunque en números brutos superó a la cinta original de 1995, el rendimiento comercial se ha considerado moderado por la crítica especializada, abriendo debates en foros sobre si Warner Bros. reajustará el presupuesto para la ya planeada Mortal Kombat 3. Cosa más que probable.

  El guion, coescrito por Jeremy Slater (reconocido por Moon Knight), arranca con un prólogo devastador en el reino conquistado de Edenia. Aquí presenciamos cómo el despiadado emperador Shao Kahn (interpretado por la mole británica Martyn Ford) asesina al Rey Jerrod y adopta a la fuerza a la princesa Kitana (Adeline Rudolph) que es apenas una nena pequeña. Adopciones sin papeles ni nada, verás tú si llegan a estar los de asuntos sociales por allí.

  Raiden, que está haciendo un equipo de luchadores para enfrentarse a Shao Kahn, logra llevarse a un escéptico Jonhny Cage para el Mortal Kombat. Johnny Cage, interpretado por un carismático y maduro Karl Urban es presentado como una estrella de acción en decadencia que confunde el torneo místico con el rodaje de una película de gran presupuesto. Al principio cree que todo es broma, o le cuesta creerlo, pero después ya se va convenciendo de lo que hay en juego. Tiene sus puntos, pero está muy lejos del papel de Carnicero en The Boys en cuanto a miradas jocosas y humor socarrón.

Una vez formados los equipos, Raiden es atacado a traición por Kung Lao, que vuelve de entre los muertos, que casi decapita al Dios del Ra, de Endesa y de Iberdrola, y comienzan los combates para evitar que Shao Kahn se haga con el reino de la Tierra. Aquí caen Cole Young, un personaje muy poco querido por los fans, Jax (que pierde los brazos), y Liu Kang que cae ante Shao Kang y se transforma en espíritu de fuego. De paso, resucitan a Kano, le regalan un ojo láser, y este, forma dúo cómico con Cage.

Aparte de los combates, que son muy visuales, y con un 50% menos de gore, la historia también gira en torno al Amuleto de Shinnok, con un Sub-Zero también vuelto a la vida, y una Kitana, que lleva traicionando a su papi adoptivo desde el principio de los tiempos, y que aprovecha el momento, motivada por la venganza familiar, para cargarse a Shao Kahn en combate, convertirse en reina y crear una monarquía parlamentaria en el OutWorld

Un Raiden recuperado de su traqueotomía, con el nigromante resucitamuertos capturado por Kano, y acompañado de los supervivientes al torneo, nos viene a decir que esperemos Tercera entrega para 2027, pero no escenas post-créditos, y todo muy épico mientras andan en paralelo hacia el espectador...

¿Sonya Blade? Bueno, anda por allí, pero más bien poco es lo que hace... Alguna cosa, si que es verdad, pero bueno...

Así, a bote pronto, es lo que recuerdo de la narrativa de la película, disculpadme si se me ha escapado algo, que es lo más seguro...

  Como curiosidades os puedo contar que Ed Boon: El mismísimo cocreador del videojuego original de 1992, realiza un cameo especial en la película al estilo del legendario Stan Lee de Marvel, sirviendo una copa al Johnny Cage en un bar.

  La filmación inició originalmente en junio de 2023. Sin embargo, se vio completamente congelada a mediados de julio debido a la huelga histórica de actores en Hollywood. 


  El rodaje se reanudó en noviembre de 2023 y terminó formalmente en enero de 2024, provocando que su estreno se retrasara de octubre de 2025 a mayo de 2026 para asegurar la temporada veraniega.

  Los productores admitieron que tuvieron que poner un "tope" digital al nivel de sangre y desmembramientos en posproducción. Varias de las fatalidades eran tan explícitas y fieles al videojuego que la película corría el riesgo de recibir una clasificación por encima de la Clasificación R en Estados Unidos, lo que hubiera impedido su proyección en cines comerciales.

  El actor Martyn Ford no requirió de excesivo CGI para intimidar en pantalla como Shao Khan. Con sus más de dos metros de altura y musculatura real, el equipo técnico diseñó un casco cerrado por cuestiones prácticas de acrobacias, convirtiéndolo en la encarnación física perfecta del villano del juego.

 Hay guiños al Universo DC: En las escenas iniciales ambientadas en convenciones donde Johnny Cage intenta relanzar su carrera, se aprecian cómics y pósteres de Swamp Thing y material de DC Comics. Esto es un "huevo de pascua" corporativo inteligente, ya que Warner Bros. posee ambas propiedades intelectuales y ambas franquicias ya se han cruzado en juegos como Injustice y Mortal Kombat vs. DC Universe.

  La Edad de Johnny Cage: Parte de la crítica y los fans señalaron que Karl Urban luce notablemente mayor que el Johnny Cage clásico de los primeros juegos de los noventa. Es algo en lo que yo también coincido.

  El guion justificó esto modificando la historia para convertirlo en un veterano oxidado que usó múltiples dobles de riesgo durante las peleas. Creo que parte del éxito de la película reside en Karl Urban, pero estirar el chicle mucho más... No sé si funcionará.

¿Y qué más destacaría? Me ha gustado mucho ver nuevamente a Sub-Zero y a su pandilla de ninjas de las sombras. He disfrutado mucho de la pelea entre Liu Kang y Kung Lao. Para mí es, por mucho, la mejor de todas, con el sombrero de Kung Lao volando y cortando por todos lados... El personaje de Baraka, infravalorado, podría haber dado mucho más juego, nunca mejor dicho... Y la música del final, el mítico Mortal Kombat tecno de hace 30 años, pues la leche, oiga... Y, ahora que lo pienso, la música no destaca precisamente en los combates, una pena, podrían haber hecho algo noventero.

En definitiva: Película muy visual, muy para fans... Yo ya me pierdo en el salseo de este Universo, que está claro que ha usado como cebo a Karl Urban, y que para mí ha sido muy espectacular, pero tampoco nada del otro mundo... Hasta previsible en ocasiones... De nota le voy a dar un 5, y creo que la voy a olvidar fácilmente, digo fatality-mente... Qué chiste más malo, por Dios.

domingo, 6 de abril de 2025

Una película de Minecraft (2025)

 

         Tener nenes en casa conlleva que tengas que ver alguna película dirigida para ellos de vez en cuando. Afortunadamente no ha sido la última de “Blancanieves”, si no “Minecraft”, que también es mala, pero no la considero tan mala como la película protagonizada por Rachel Zegler.

        La hora era las cuatro de la tarde, después de comer, hora siestera, y de hecho me he llegado a dormir un rato (al parecer, porque me despertaron) durante la proyección.


        La sala, a la mitad, todos éramos padres/madres con nenes, familias enteras, y los nenes no paraban de dar botes de alegría en los primeros compases de la película, mientras uno se santigua ya desde el primer minuto, y llega a pensar que Jack Black es una especie de friki todoterreno que no sé cómo lo hace, pero consigue estar en todas las producciones relacionadas con juegos, videojuegos o el rollo friki de turno. Es Bowser en la película de Super Mario Bros, salía en Jumanji, en Borderlands, en Kung Fu Panda, en The Mandalorian… Y si puede, te mete algo de rock, aunque sea de pasada, lo cual es de agradecer, aunque ya sea anacrónico en este final de cuarto de siglo donde los nenes te preguntan qué es el rock, o el heavy metal…

        Antes que nada, tengo que reconocer que no conozco mucho del Universo Minecraft. Me pilla muy mayor, y yo siempre he sido más de las arcades antiguas, de las recreativas como Captain Commando, Cadillacs y Dinosaurios, Street Fighter y juegos por el estilo que hace cuarenta años lo petaban…


        Entiendo que Minecraft es un juego muy creativo, con el que la nena que tengo en casa se ha tirado horas y horas, sobre todo durante la pandemia, y que es muy bueno para fomentar su imaginación. Yo he visto hacer casas, gallineros, torres, luchar contra esqueletos y escuchar a los aldeanos decir: Jummmm, o algo parecido. A lo que si jugué en su día fue al Minecraft Dungeons, que lo compramos en 2020 y me tiré media pandemia enganchado a él, aunque no me lo he llegado a pasar ni por asomo. Demasiados miles de monstruos por eliminar.

        Hay que reconocer que Mojang, los estudios creadores de Minecraft lo han petado con el juego que creo que ya ha cumplido quince años, y que tiene diferentes versiones, modos de juego y un mercadeo brutal de camisetas, llaveros, muñecos y miles de fans por todo el mundo.


        Por eso, la llegada de la película Minecraft era esperable. Lo que no esperaba es que fuese tan mala en su narrativa, por lo menos para mis ojos de Boomer, aunque los críos del cine la han disfrutado mucho y la han llegado a aplaudir al final, y también reconozco haberme reído con alguna escena y algún guiño, como os decía antes, al rock y al heavy metal, algo también esperable con Jack Black por medio, que le sale la vena “Escuela del Rock” a la superficie y no es capaz de evitarlo, y más si tienes de compañero de reparto a un Jason Momoa en plan heavy ochentero, cuadrado, barbudo y peludo, y vestido con una chaqueta de flecos rosa. Todo un ser en extinción, como las recreativas que os comentaba antes, y bastante absurdo en su concepción, como tendero de una tienda de videojuegos antigua, muy al estilo de los videoclubs que lo petaban hace algunas décadas, y campeón del 89 de un videojuego que no es más que una excusa, ya que sus supuestas habilidades de gamer no la vamos a ver realmente en la película, ni siquiera en su modo lucha, cuando le toca, que es en un par de ocasiones. Suele cobrar más que dar. A mí, como me va el rollo heavy y rock, me ha gustado la referencia, pero los nenes no lo han entendido, seguramente.

        Rodada en Nueva Zelanda, por un equipo que ya había trabajado en anteriores películas y producciones (incluso los actores), con un presupuesto de 150 millones de dólares y con una recaudación de 60 millones solamente el primer fin de semana de su estreno a nivel mundial, Minecraft tiene un guiño al youtuber Technoblade, fallecido en 2022, y que era un auténtico crack del juego (sale un cerdito con corona, y dicen “Es una leyenda”)…


Aunque su narrativa, la narrativa de Minecraft, no tiene demasiado sentido en mi opinión, siendo una mezcolanza de muchas cosas a la vez que por mucho que se intente, no pega bien en la pantalla, y a veces, cuando estaba despierto, me parecía que todo era una excusa que se desarrollaba en torno a un histriónico Steve, el personaje interpretado por Jack Black, que intenta focalizar todas las miradas en sí, y del que se nota que es un fan del juego, eso seguro.

Y tras una hora y cuarenta minutos de metraje, llegas a la conclusión de que sobran prácticamente el resto de los actores. Jack Black, Steve, podría haber hecho la película él solo, y quizás en compañía de una tal Alex que solo se presenta en una escena post-créditos, al estilo de los finales de Sonic que van presentando nuevos personajes.


        Vamos al lio: Una pareja de hermanos, Henry y Natalie, llega a una ciudad perdida del Medio Oeste americano. Han perdido a su madre hace relativamente poco, y Natalie, que aparentemente acaba de salir de la adolescencia, se echa la manta a la cabeza para comenzar una nueva vida y hacerse cargo de su hermano. Al padre no lo nombran, y no sabemos nada al respecto. En la peculiar ciudad, donde todos son muy raros, destacan Garrett Garrison (Jason Momoa), heavy y antiguo campeón de un videojuego de lucha del 89, algo que es completamente irrelevante, y Dawn, una tipa que hace de todo y que es la primera persona que conocen los chicos al llegar a su nueva casa.

        Previamente, Steve (Jack Black) un tipo de la ciudad obsesionado por las minas desde pequeño que desapareció 20 años atrás, más o menos, llega a la Superficie (Minecraft) después de haber picado en una mina que hay a las afueras de la ciudad durante 20 minutos. Encuentra unos cubos de Rubik que une y voilá, en Minecraft con lobos, ovejas rosas y abejas del tamaño de un F-5, y tras algunas aventuras acaba en mano de la Reina de los Piglin, que son unos cerdos-orcos que quieren los orbes para conquistar el mundo.


        En una subtrama, uno de los aldeanos viene al mundo real y protagoniza un par de escenas románticas delirantes, sin decir más que “Juummm”, y nuestros protagonistas acaban en Minecraft después de que Garrett se haga con los cubos en la subasta de un trastero (aquí hubiera estado bien algún cameo de algún habitual de los programas, como Mary Padian, Dave Hester o Darrell Sheets).

El resto, ya os lo podéis imaginar, ya que la película es predecible y previsible como ella sola, con 5 personajes con sus 5 arcos argumentales en vez de 2 (que es lo que debería haber sido), pero con unos efectos especiales requetebuenos, muchos guiños al juego, y un final que deja abierta una nueva película, que hoy por hoy, no sabremos si saldrá…


Nota: Un 4. El ordenador no salva una película, que, a pesar de que esté dirigida para niños, no se los toma en serio, y ellos son los más exigentes. Los personajes femeninos, por cierto, está ahí de pasada. Una película con dos personajes, más fiel al juego, lo hubiera petado.