Me leí “The Pro: La profesional” (2002)
hace quince años. Un año después de la caída de las Torres Gemelas. El mundo
pasaba otro de sus grandes malos momentos, y la sociedad necesitaba héroes… O
no. Me llamó la atención de: “Cómic extremadamente recomendable para adultos”,
y claro, no podía dejar pasar aquella oportunidad.
“The Pro” vino, en su día, a
ridiculizar el mundo de los super-héroes, de capa y trajes raros, metiendo en
el papel de super-heroína a una prostituta, deslenguada, descarada, madre de un
bebé llorón y con muy mala hostia. Un extraterrestre, “El observador” le da los
típicos poderes del gremio: Fuerza y la capacidad de volar, y enseguida es
reclutada por un ridículo grupo, una parodia de La Liga de la Justicia de DC
Cómics, con su particular “Super-hombre”, su “Caballero”, su “Mujer Maravilla”,
etc.
Lo malo es que “The Pro” no
encaja con sus métodos tan gores, y tan poco sofisticados, en dicho grupo de
clásicos héroes, y pronto surgirán desavenencias en torno a su persona. El
cómic es una crítica mordaz, ácida, con muy buena dosis de humor descarado, del
que te hace reír a carcajadas. Son 56 páginas a todo color, Garth Ennis como
guionista, la fantástica Amanda Conner dibujando. Y la pena es, en mi opinión,
que no se convirtiera en sus momentos, en una serie regular, porque estoy
seguro que el personaje daba para ello. Recomendable, por supuesto.



