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miércoles, 2 de abril de 2025

La Vida Breve (2025)

 

“La Vida Breve” es una producción española de 2025, una serie que viene de la mano de Movistar y que consta de seis episodios, y que algunos de vosotros me habéis recomendado. La serie se estrenó hace un mes y medio, pero hasta ahora me ha sido imposible verla.

Sin haber leído nada previamente, pensé que iba a ser una serie histórica basada en uno de los periodos más interesantes de la Historia de España como fue la llegada al trono del primer Borbón, Felipe V, un tipo que llega tras el testamento de Carlos II, el último de los Austrias fallecido sin descendencia en noviembre de 1700, y que dejó en el aire dos posibles candidatos: El oficial: Felipe de Anjou, el futuro Felipe V, que era nieto del Rey de Francia, Luis XIV y por otro lado, la rama familiar austriaca representada por el Archiduque Carlos de Austria.


Antes de hablar de la serie en sí, por favor, permitidme hablar un poco de historia, muy brevemente, como lo fue el Reinado de Luis I, que no siempre se me presenta esta oportunidad y me gustaría poner un poco de contexto al asunto, aunque la serie no sea histórica, sino una ficción basada en hechos y personajes históricos…

La posible unión dinástica con Francia, a pesar de que España no era la potencia que había llegado a ser con los Austrias, llevó a la guerra por la posible inestabilidad de equilibrios que se jugaba en Europa, o, mejor dicho, a las guerras, porque tuvimos dos guerras.


Una a nivel internacional, y otra a nivel peninsular, nacional, entre territorios que apoyaban al bando borbónico, y territorios que apoyaban al bando austracista. La gran beneficiada, como no, sería Inglaterra, que consiguió agotar a España, se benefició con tratados en el comercio con los virreinatos, y se hizo con territorios que hoy seguimos reclamando, como Gibraltar, pero también con Menorca que se recuperó posteriormente.

Aquí en Extremadura sufrimos profundamente la llamada Guerra de Sucesión, que nos dejó la región hecha unos zorros con incursiones portuguesas y anglo-neerlandesas en la que la ciudad de Badajoz, borbónica y mal defendida, fue sitiada durante el verano de 1705 y parte del otoño de ese mismo año, y que es un episodio que apenas se recuerda, eclipsado por la Guerra de Independencia española.


Pero igual de interesante, ya que va a dar como origen el reforzamiento de la Ciudad bajo el sistema amurallado llamado Vauban, conocido por ese nombre por el ingeniero militar francés que durante finales del S.XVII y principios del S.XVIII, coincidiendo precisamente con esta guerra de Sucesión española, se va a llevar a cabo en Badajoz.

Una vez finalizadas las guerras que conformaron la llamada Guerra de Sucesión, la internacional primero, y la peninsular (la nacional) después con la toma de Mallorca en el verano de 1715. Felipe V pasa a ser Rey de las Españas, un Rey depresivo, que veía ranas y sapos, tenía obsesión con estos animales, y él mismo se creía una rana. Otras veces creía que en realidad estaba muerto, y en ocasiones creía que podía montar los caballos pintados en los cuadros, además de tener un trastorno bipolar y episodios de euforia sexual. También tuvo una época de dar mordiscos, gritar y chillar, o hacerse sus necesidades encima.


No se sabe bien si fue debido a estas depresiones, o quizás por la posibilidad de hacerse con el trono francés, pero en 1724 renuncia, abdica del trono español, cediéndoselo a su primogénito, Luis I.

Luis I conocido como El Breve, un joven de 17 años, casado con una princesa francesa, que estaba como una cabra en bicicleta, Luisa Isabel de Orleans, una joven de quince años, que lo mismo le daba por limpiar cristales, que, por pasearse en pelotas por palacio, o subirse de la misma guisa a los árboles. Luisa Isabel, que es la única Reina de España que está enterrada fuera de España, también gustaba de no lavarse y tenía la manía de no tocar la comida habiendo testigos, aunque después devoraba en la intimidad todo lo que le caía.


La serie está basada en esta época concreta, donde un Felipe V que parece vivir en otra realidad, que le atosiga aún la muerte de su primera mujer, la Reina María Luisa de Saboya y que está bajo el poder de su segunda esposa, la Reina Isabel de Farnesio, cuyo único afán es conseguir el poder, e intentar poner a sus hijos en los tronos europeos, algo que logrará con el futuro Carlos III. Alguien, además, que trató bastante mal y con desdén a sus hijastros, el propio Luis I y a Fernando VI, que llegó a desterrarla durante su reinado.

        “La Vida Breve” es un buen entretenimiento, aunque de sus seis episodios, hay tres que me han parecido completamente aburridos, y donde los hechos y los personajes históricos están tomados, prestados, para hacer una comedia ligera, con gags poco creíbles como las referencias a los judíos ciento diez años después de su expulsión, la mención a colonias en vez de virreinatos, la edad de los protagonistas o la presencia de Farinelli, que no llegó a conocer, hasta donde sé, a Luis I y que llegaría a España unos 15 años después de lo narrado en la serie.


        Si partes de esta premisa, de que no es una serie histórica, aunque si coincide y es fidedigna en algunos aspectos, y la ves como la comedia que es… Adelante con ella. Te puede servir para despertarte la curiosidad e investigar sobre el período histórico, los hechos narrados y los personajes. En la narrativa hay muchas referencias, muchos guiños actuales, a los propios Borbones, a España y a su idiosincrasia y el anacronismo campa a sus anchas en vestuarios, música y en casi todo en general, en pro al entretenimiento y el acercamiento al espectador.

La narrativa, por cierto, y resumiendo mucho, os podéis imaginar que gira en torno a los seis meses de reinado de Luis I, el más corto en la Historia de España, mientras intenta lidiar con una esposa difícil que no le quiere, o no al menos como a él le hubiese gustado, una malvada madrastra que intentar medrar como sea y un padre que está bastante ido mentalmente.


A ratos divierte con su acertada sátira, y, sin embargo, a ratos puede llegar a parecerte lenta, pierde el ritmo y con gags un tanto repetitivos. Las actuaciones, todas me han parecido correctas, esta gente tiene tablas y eso se nota.

En definitiva: En su conjunto general me ha gustado, me he reído con algunos puntos, y creo que merece el visionado. De nota le doy un 6. Repito, por tercera vez, no es una serie histórica, y eso ha hecho que me relaje mucho a la hora de verla… Que si no… Se hubiese enterado, jajajaja.

domingo, 23 de marzo de 2025

Adolescencia (2025)

 

         La serie británica “Adolescencia”, producida por Netflix y que consta de cuatro episodios, de una media de duración de entre 50-60 minutos, ha causado cierto revuelo durante este mes de marzo de 2025 que se nos termina, ya que la miniserie, rodada en plano secuencia, en un solo plano (técnicamente, está francamente muy conseguida), se ha llegado a considerar como la mejor de 2025 a ocho meses de concluir el año, por varios medios españoles e internacionales.

        Para mí, asegurar que “Adolescencia” es la mejor serie del año es muy arriesgado, y esas vainas las puedo afirmar en diciembre, pero nunca en marzo. La serie está muy bien, es muy recomendable, pero también tiene algunos “peros” narrativos, plantea más dudas que respuestas.


        “Adolescencia” viene de la mano del actor británico, ya veterano, Stephen Graham, que no es precisamente un cualquiera, y que, entre películas, series y hasta videoclips musicales, alcanza los casi doscientos trabajos realizados. El propio Stephen Graham participa como actor, siendo el padre de nuestro protagonista, y entre los productores ejecutivos, que son una docena, destaca un tal Brad Pitt.

La narrativa gira en torno a un chaval de trece años, Jamie Miller. El nene está durmiendo tranquilamente en su cama, son las seis de la mañana, y la policía irrumpe en casa para llevárselo detenido. Literalmente, el chaval se mea encima.


Jamie es hijo de un fontanero, de una ama de casa y tiene una hermana mayor que está a punto de entrar en Bachillerato. De entrada, parecen la típica familia inglesa de toda la vida, que viven en las también típicas casitas inglesas de ladrillo de toda la vida.

Cada episodio, de los cuatro que conforman la serie, está centrado en algo relacionado con el propio Jamie, indirecta o indirectamente. El primero sería la propia detención, la llegada a la comisaria, los primeros interrogatorios, la confusión un poco de lo que está pasando, la llegada de su abogado, un episodio bastante trepidante porque tú como espectador no te estás enterando aún muy bien de lo que sucede, y son muchas las preguntas que surgen, y la serie no llega a contestarlas todas, que es uno de los “Peros” que le pondría, que cuando concluyas la serie te encontrarás con más preguntas que respuestas.


        El segundo episodio sería la escuela, el colegio, donde todos van con móviles, aquí se abriría un posible debate sobre el uso de los medios tecnológicos a estas edades (móviles, tablets…), todo se graba y todo se sube a las redes sociales con una serie de códigos, basados en emojis, en los que yo como buen boomer me pierdo completamente. Aquí aparecen cosas que si oigo en mi día a día, como la palabra incel, que a grandes rasgos es el pagafantas de toda la vida, como es mi caso, un pagafantas al cual le han rechazado en 17 ocasiones a lo largo de su vida y no le dio por ir apuñalando a las que me rechazaban, por… sobre todo, mi tremenda e insoportable fealdad, por lo que me comentaron el 90% de las encuestadas.

Aquí ya nos enteramos de que nuestro Jamie ha apuñalado a una chica que no me ha quedado claro de que, si le gustaba, o no, o él era el acosado por parte de ella, todo un tanto confuso y donde unas fotos en redes como Instagram y Snapchat, son el pistoletazo de lo sucedido.

 

También se nos habla de la regla 20/80, que es la de toda la vida de Dios. Al 80% de las mujeres le gustan el 20% de los hombres, y al revés, prácticamente el 80 no, el 100% de los hombres se lo montaría con todas las mujeres que se cruzan en su día a día, e incluso algunos con cabras, gallinas o papeleras. Nada nuevo bajo el sol.

El hombre es el que más rechazo recibe, o como me decían a mi hace 40 años en el instituto: La mujer pierde la virginidad cuando quiere, el hombre cuando le dejan.


En este segundo capítulo: Profesores, educadores y Equipos Docentes en general aparecen como una panda de incompetentes e histéricos que son incapaces de afrontar a hordas de niñatos maleducados e irrespetuosos, que les importa un huevo su formación, la escuela y todo lo que les rodea, y encima se ríen en su cara. Un tanto exagerado, pero algo de verdad hay en todo eso.

El tercer episodio gira en torno a Jamie y la psicóloga que lo está tratando. Jamie resulta que está como las maracas de Machín, y tiene unos arrebatos violentos increíbles, cuando pensaba que era un mosquito muerto. Sale un Guardia que no se calla ni harto de vino. Pura representación teatral, con dos muy buenas actuaciones.


        El cuarto episodio es la propia familia de Jamie. Trece meses después del delito, y a un mes del juicio, es el cumpleaños de papi, y vemos como la familia del fontanero lo está pasando infernalmente. Con pintadas en la furgo, miradas de los vecinos y una presión social que hará que nuestro padre pierda la perola por instantes.

Y fin… ¿No hay un quinto episodio donde conozcamos a la víctima o a su familia? No. No vamos a ver ese punto de vista, lo cual me parece un error lamentable, porque podría haber cerrado una serie que cojea por esa parte. Igualmente, no nos queda claro el papel de todos los amigos, compañeros de clase, en todo esto. He llegado a pensar que el hijo del policía al cargo de la investigación, que comparte colegio con Jamie, o también estaba metido en el ajo o sabía más de lo que contaba. Igualmente, la amiga de turno, que más allá de arrebatos de ira, violencia, llorar y contestar mal, no aporta mucho más al enigma.


Todas mis dudas parten del segundo episodio, donde unos nenes que acaban de perder trágicamente a una compañera, se comportan como gremlins en una fuente. Es la deshumanización total ya desde el colegio.

        En definitiva: La serie está muy bien, a mi me ha tenido enganchado sus cuatro episodios que hemos visto de una tacada, pero hubiera cerrado mejor con ese quinto episodio dedicado a la víctima. Técnicamente, impecable. Fantásticamente dirigida por Philip Barantini. Los diálogos pasilleros son muy videojuego, o en la furgoneta que no se encuentra con ningún semáforo, ni hace un ceda o un stop, un tanto surrealista, pero no llegan a restar.

        Buena música, actuaciones sublimes de todos ellos, especialmente Stephen Graham que lo borda… No sé si es la mejor serie de 2025, os lo diré en diciembre, pero si es posiblemente una de las mejores, aunque este año tengo que reconocer que el listón está alto. De nota, le voy a dar un 7 y espero vuestras opiniones al respecto.

miércoles, 26 de febrero de 2025

Érase una vez el Oeste (2025)

 

        Los más fans del western, de las viejas historias del Lejano Oeste, estamos de enhorabuena con la serie, o más bien miniserie de una temporada y seis episodios: “Érase una vez el Oeste”, que producida por Netflix y estrenada en 2025, ha venido a darle una nueva vuelta de tuerca al género con una historia francamente interesante, y hasta didáctica, lo cual hace que me guste aún más.

        El cine nos ha dado muchas películas basadas en historias reales de aquellos convulsos años: La Conquista del Oeste, los ataques de los indios, las masacres del ejército de los Estados Unidos, la creación de nuevas ciudades, vaqueros, pistoleros y mil episodios más, pero también es cierto, que, hay ciertos capítulos de aquella historia que no han sido narrados aún.


        Uno de ellos, que yo reconozco que solo conocía muy de pasada, es la llamada “Guerra de Utah”. Un episodio que discurrió entre mayo de 1857 y julio de 1858, y que también se conoció como “La Guerra Mormona” (de hecho, yo lo poco que sabía me lo había comentado un mormón hace 20 años), “La Rebelión Mormona”, o la más larga y romántica de las definiciones: “La Metedura de pata del Presidente Buchanan”…

        En realidad, aquello no fue una Guerra con sus batallitas, pero sí tuvo algo de guerra que involucró al ejército de los Estados Unidos, a los Mormones que se estaban estableciendo en Utah desde 1847 (diez años antes de los hechos narrados en la serie), y que llegaron a tener tanto poderío como la creación de un ejército propio, “La Legión Navoo”, y que habían sido expulsados de otros estados como Ohio, Misuri e Illinois, y por otra parte, a los indios de distintas tribus, algunos más belicosos que otros, que se veían desplazados continuamente de sus tierras por la llegada masiva de hombres blancos, y el propio ejército de los Estados Unidos que iba tomando posiciones en la zona, al principio, en franca minoría, pero con los años con más presencia… De hecho, para el final de la Guerra de Secesión, diez años después de los acontecimientos narrados en la serie, el ejército de la Unión se hizo fuerte en la zona, aunque los Mormones también continuaron con su labor misionera por la zona, ya sin mayores problemas.

        La serie se centra en dos arcos fundamentales, aunque hay algunas subtramas, narrativas secundarias, que me han llegado a recordar a ciertos videojuegos de rol basados igualmente en esta época tan movida.


        Por un lado, tenemos a una mujer soltera, Sara Rowell, que, acompañada de su hijo, intenta atravesar el peligroso Estado de Utah para llegar hasta su marido. Para ello, intenta contratar a alguien que los lleve hasta su destino, esquivando bandidos, peleas, tiros, indios, y gente poco recomendable, además de los elementos climáticos típicos de la zona, como nevadas del santo copón.

        De manera paralela, tenemos la historia de Jacob y Abiss, un matrimonio mormón, que intenta llegar con los suyos en una caravana compuesta por colonos que van hacia California, y donde hay mormones y gentiles. La caravana es atacada por indios y mormones disfrazados de indios que cubrían sus rostros con capuchas, acabando con hombres, mujeres, niños y todo lo que se movía.


        Este hecho, La Masacre de Mountain Meadows, fue completamente real, aunque la serie lo resume en un ataque certero de apenas media hora (ni siquiera llega), cuando en realidad fue un asedio de cinco días a los colonos, que, una vez pactada su rendición, fueron masacrados sin piedad por los mormones, perdonando la vida a solo diecisiete niños pequeños menores de siete años. El episodio de la Masacre es uno de los que más acción tiene de toda la serie.

        En la serie, Jacob y Abiss sobreviven a la Masacre, pero son separados. Jacob es dado por muerto cuando un indio le intentó cortar la cabellera, y Abiss ve como sus compañeras y amigas son degolladas por los indios de “Pluma Roja”, un jefe indio que se encapricha de ella. Jacob recurrirá al ejército y a sus hermanos mormones para recuperarla, sin sospechar al principio que han sido sus correligionarios los culpables del ataque, en pos de su autonomía, y hasta posible independencia de los Estados Unidos.


        En definitiva: Tengo que reconocer que la serie me ha entusiasmado. Me ha tenido pegado a la pantalla los seis episodios, y no he visto nada raro en armas e indumentarias, aunque si es verdad que los uniformes de los soldados me confundían un poco al parecerme una mezcla de los futuros uniformes yanquis y confederados.

        Tiene buenas escenas de acción, buenas interpretaciones y el violento, real y sórdido como marcaba la época en realidad. Nada de camisas requetebién planchadas tipo John Wayne. Tipos rudos, guarros, de gatillo fácil y donde la muerte está muy presente. Es la ley del más fuerte y eso se refleja pronto, rápido y bien.

        Personalmente, me ha gustado más la historia de Jacob-Abiss, los mormones y los indios, que la de Sara, su hijo y el periplo imposible hasta llegar hasta el supuesto marido de Sara, que me ha parecido más increíble, pero en el conjunto global aprueban y con nota.

        De hecho, de nota le doy un 7, y os la recomiendo fehacientemente. A mí me ha ayudado mucho a aprender una parte de la Historia que casi desconocía, y solo por eso, ya me valió la pena.

domingo, 9 de junio de 2024

Hitler y los nazis: La Maldad a Juicio (Netflix, 2024)

  

       Si eres, como yo, de los que disfrutan de un buen documental histórico-bélico, y aunque conozcas la Historia, te gusta verlos y aplaudes cualquier novedad al respecto… Estás de enhorabuena, ya que este junio, Netflix ha estrenado una miniserie documental que creo que todo el mundo debería ver, bien narrada y bien estructurada: “Hitler y los nazis: La maldad a juicio”, que nos lleva hasta los Juicios de Nuremberg contra la cúpula nazi en 1946… Y más allá.

        La Segunda Guerra Mundial, fue, sin duda, uno de los acontecimientos más trágicos, no solo del S. XX, sino de toda la Historia de la Humanidad. Creo que todos, unos más que otros, conocéis las causas que llevó a la mitad del planeta a este conflicto, y documentales como este, vienen a dar más información, nuevos puntos de vista y a recordarnos otros para que no nos olvidemos de la Historia.


        En este documental, de seis episodios que suman seis horas y pico, y que yo he visto en dos tardes, seguimos las directrices y experiencias del periodista, historiador y escritor estadounidense William L. Shirer, un tipo al cual, tengo que reconocerlo, yo no conocía hasta que he visto este documental, y que vivió de primera mano el ascenso del nazismo, La Segunda Guerra Mundial, y dentro de esta, importantes episodios que se desarrollaron estando él como corresponsal de prensa, cubriendo los Juicios de Nuremberg y escribiendo y publicando varios libros al respecto.

         El documental aborda en sus seis episodios desde la figura de Hitler y su vida en su Austria natal, hasta su participación en la Primera Guerra Mundial, mostrándonos en todo momento el contexto histórico en el que se mueve, sus motivaciones y su posterior radicalismo, más si cabe, tras el Tratado de Versalles y el sentimiento de resentimiento de miles de alemanes que vino con la Paz y el nacimiento de la República de Weimar.


         Es casi imposible, y yo lo entiendo, sintetizar en seis horas de metraje lo que vendrían a ser cincuenta años de intensa Historia, pero la serie va pasando por distintas etapas, como puede ser aparte de la mencionada Primera Guerra Mundial y el Tratado de Versalles, la posterior hiperinflación, la unión de Hitler al Partido Socialista Obrero Alemán, que fagocitará y transformará con sus propias ideas, el Putsch de la Cervecería de Munich, su posterior detención, juicio y la plasmación de sus ideales en el “Mein Kampf” o “Mi Lucha”, que será la base de su pensamiento, y las ideas que tenía Hitler sobre el papel que debía ocupar Alemania en el plano internacional, así como su anhelo de tener un “espacio vital” para el desarrollo de su Tercer Reich que doblegaría a lo que él consideraba razas inferiores…

         Asistimos a las atrocidades y tropelías de las SA, aunque he echado de menos que el documental se explayara más sobre algunos hechos acontecidos en los años treinta. Vemos el ascenso al poder, el incendio del Reichstag, la persecución de comunistas y judíos, pero nada del papel jugado en La Guerra Civil Española, poco de la Noche de los Cristales Rotos o el ascenso de las SS y la desaparición de las SA en la Noche de los Cuchillos Largos, que son acontecimientos que creo que deberían haberse exprimido bien, ya que ahí hay mucha tela que cortar…


         Los tres últimos episodios abordan más los años del inicio de la Guerra hasta los Juicios, y es que la línea que sigue el documental es hacer referencias a distintas etapas en el tiempo, teniendo como principal los Juicios, pero jugando con el Flashbacks, para llegar a concluir en el inicio de la Guerra Fría, la colaboración de científicos nazis con el gobierno estadounidense y hacer una referencia a la presencia de grupos de neonazis actualmente, tanto en Europa como en Estados Unidos.

        A pesar de que se le pueden poner bastantes “Peros”, valoro la esencia y el objetivo del documental, y la verdad es que salvo al tal Shirer, los datos aportados no me eran desconocidos… Aún así, yo lo he disfrutado mucho y le doy un 6,5 de nota, y os recomiendo su visionado. Tardaréis dos tardes, tres, cuatro, las que sean, pero es casi obligatorio verlo.

martes, 4 de junio de 2024

Eric (2024)

 

      Se estrenó a finales de este mayo que hemos dejado atrás lo último del “Doctor Extraño”, Benedict Cumberbatch, en una miniserie llamada “Eric” (2024) que viene bajo el paraguas de Netflix, y con el propio “Doctor Extraño”, aparte de protagonista, como uno de los productores ejecutivos de la serie que nos lleva al Nueva York de los ochenta… Pero… A pesar del llamativo trailer, ¿Qué tan buena es Eric”, merece la pena?… ¿Tú ya la has visto?...Vamos a comentar algunas cosas.

       “Eric” es una miniserie británica de seis capítulos, con una media de duración cada uno de unos cincuenta minutos. Además del gancho que pueda tener el “Doctor Extraño” en un papel bastante llamativo, la propia recreación ochentera y la trama principal juegan una gran baza a la hora de que piques en su elección, y te decidas por verla… O por lo menos es lo que me ha pasado a mí.


      En la narrativa, como os decía antes, estamos en el Nueva York de los años 80, el de los Metros completamente graffiteados, el de las Torres Gemelas y la gente viviendo en túneles, como las Tortugas Ninja, aunque hay algo en el ambiente, no bien explicar el qué, que no me ha llegado a convencer...

       La trama principal gira en torno a la desaparición de Edgar. Edgar tiene nueve años, dibuja genial, y es el hijo de un titiritero, un marionetista, que es nuestro “Doctor Extraño”, un tipo con serios problemas mentales y de alcohol (se bebe hasta el agua del fregadero cada vez que te descuidas), Vincent Anderson, que tiene un programa parecido a “Barrio Sésamo”, y que junto a sus compañeros, parecen ser la competencia del mítico Jim Henson, al que nombran en varias ocasiones…


      Vincent y su sufrida esposa tienen continuas broncas y movidas que afectan a Edgar en su día a día, y hacen que su mujer busque el afecto en otro tipo, mil veces más comprensivo que Vincent. El niño sufre los ataques de ira y las estupideces del padre fundamentalmente, que pasa del nene como de una mierda pinchada en un palo.

      Un día Edgar desaparece, y Vincent cree que si crea al monstruo Eric, que es una creación del propio Edgar, y hace que aparezca en pantalla en su show, su hijo regresará con ellos cuando lo vea en la televisión… Un plan sin fisuras, vamos… Pero, por el camino de búsqueda que se inicia, el propio monstruo se le aparece en sus peores momentos, algo que por cierto la serie no llega a aprovechar al 100% y Vincent se vuelve más destructivo y gilipollas si cabe, rompiendo con prácticamente todo lo que tiene alrededor…


       De manera paralela, el caso lo toma Michael Ledroit. Un detective negro que intenta ocultar su homosexualidad, que sufre ataques racistas de sus propios compañeros de la policía, y que cuida de su pareja, un hombre blanco mayor que él, que se está muriendo de Sida… Para mí, el personaje más interesante de toda la serie con diferencia, ya que el personaje de Vincent, nuestro “Doctor Extraño”, llega a ser cargante, estúpido y por mi parte he llegado a desear que le pase un tren por encima desde el primer capítulo.

       El detective, que tiene también encima de la mesa otro caso de un chico negro desaparecido en similares circunstancias, investigará diferentes vías, pasando por el bedel del edificio donde vive Edgar con su familia, por el propio Vincent o por su circulo más estrecho, que lo llevan a distintos callejones sin salida, mientras que el padre sigue discutiendo, viendo visiones y bebiéndose hasta las botellas de aguarrás que se encuentra...


       En definitiva: Interesante serie que tiene un buen arranque, pero cuyo personaje principal hace que sus maneras y la falta de coherencia del mismo, le den el foco de interés de la serie y todo su peso al personaje de McKinley Belcher III, que en mi opinión es el verdadero protagonista… Al final lo del muñeco “Eric” es más anecdótico que otra cosa, y cobra importancia otros temas como el de la corrupción político-policial, la desaparición de menores en los años ochenta, algo muy real por otro lado, el tema del Sida y el estigma que podía ser para un funcionario público ser gay y negro en aquella etapa… A mi me ha gustado y por ello le doy un 6 de nota, ¿Y vosotros, la habéis visto, qué nota le dais a esta miniserie, qué destacaríais?