Hace tres años
hacía una reseña, de la cual no me siento muy orgulloso, por la mala calidad de
las imágenes que usé, y por la improvisación, de la Primera Temporada de la
serie “One Piece”, que lo arrasó en su día en Netflix.
Hoy, dos semanas después de su estreno,
y tras ver cada uno de sus ocho episodios, sus ocho horas de metraje total,
vuelvo a estar aquí para daros mi modesta y humilde opinión de boomer sobre
esta declaración de intenciones u e ha parecido la segunda temporada de la
serie.
Cuando os hablo, me he encontrado con
muchos haters de la serie, gente más joven y experta que yo, gente que aseguran
que se han leído los cómics (algunos, otros ni eso) a la que no les ha agradado
esta nueva temporada, he visto cientos de vídeos en Tik Tok, fundamentalmente,
que la ponen a parir de un burro, pero a mi este live action me ha gustado
mucho.
Y he llegado a esa conclusión después de
verlos pausadamente, tranquilamente, sin precipitaciones ni prisas por opinar.
Y por eso, también, hago la reseña diez días después de su estreno, para poder
ordenar mis ideas y no improvisar como hace tres años…
La segunda temporada de “One Piece” se
estrenó el pasado 10 de marzo de 2026 a las 8:00 de la mañana, así, tal
cual. Como os decía antes, esta segunda temporada consta de 8 episodios,
todos disponibles desde el primer día, siguiendo el modelo de maratón
característico de la plataforma, algo que me gusta mucho de Netflix, que creo
que en eso adelanta a otras plataformas como, por ejemplo, Amazon, que te da
las cosas por cuenta-gotas en cuanto a los episodios de algunas de sus series,
algo que para mi llega a ser desesperante.
En
cuanto al presupuesto, aunque Netflix no ha revelado cifras oficiales
específicas para esta temporada, se estima que continúa (e incluso supera) el
estándar de la primera, que rondaba los 17–18 millones de dólares por
episodio, consolidando la serie como una de las producciones más caras de
la historia televisiva. Lo que está claro es que la temporada ha costado más de
110-120 millones de dólares seguramente. Y, la verdad es que no son cifras
extrañas cuando se trata de adaptar uno de los universos narrativos más
extensos del mundo del cómic, del manga en particular, que lleva tropecientos
años existiendo.
Si la Primera Temporada fue más o menos
una carta de presentación, la segunda expande el Universo, dejamos atrás el
East Blue y nos adentramos en la Grand Line, es el principio de la búsqueda del
mítico tesoro del One Piece.
La
llegada a la Grand Line es un cambio de ritmo en la narrativa, nuevos
personajes, y nuestros protagonistas, Los Piratas del Sombrero de Paja dejan de
ser unos cualquieras para convertirse poco a poco en personajes a tener en
cuenta dentro de este peligroso mundo de marines, monstruos, piratas y
personajes de todo tipo.
Tras
dejar atrás el East Blue, Monkey D. Luffy y su tripulación se dirigen hacia la
Grand Line, conocen la ciudad de Loguetown, donde nació y murió del Rey de los
Piratas, Gol D Roger, y donde también nace con su ejecución, la leyenda del One
Piece. Aparece el marine Smoker, que marca el inicio de una persecución
constante.
La
travesía continúa por Reverse Mountain y el encuentro con la ballena Laboon, con
la que me he hartado de llorar. En Whiskey Peak y Little Garden, la tripulación
descubre la conspiración de Baroque Works, organización que se convierte en los
principales enemigos.
Y
la temporada culmina en Drum Island, donde la enfermedad que ha pillado Nami en
la isla de Little Garden, conduce al grupo a conocer a Tony Tony Chopper, un
reno médico que se une a la tripulación al final de la temporada, no sin antes
tener una batalla final bastante espectacular en la isla de Chopper.
La
serie me ha parecido que está bien estructurada, quizás con unos epílogos un
tanto largos, pero me ha tenido pegado al sillón durante todo el metraje, y he
flipado con los efectos especiales y visuales. Así que no me extraña que el
presupuesto haya costado ciento y pico de millones, porque se les va todo en
ordenador desde el minuto uno. También muy conseguidos los escenarios. Por
cierto, al parecer, se rodó la inmensa mayoría de la temporada en Sudáfrica…
Por
cierto, también he visto varios vídeos en Tik Tok que ponen a parir al actor
Taz Skylar, que interpreta a Sanji, diciendo que no les gusta o que no es el
personaje del manga. Que se busquen un desierto y que se pierdan, Taz hace un
papelón espectacular, es un actorazo, se ve que se ha preparado el papel a
conciencia, y en mi opinión, esta gente no tiene ni idea de lo que dicen.
En
cuanto al apartado de curiosidades de esta segunda temporada, comentaros: La
temporada comenzó a rodarse en junio de 2024 y finalizó en febrero de 2025,
siempre con y bajo la supervisión del enigmático Eiichiro Oda, creador del
manga. Se ha intentado apostar más por los escenarios que por el croma, y que Chopper
por lo visto ha sido uno de los desarrollos digitales más complejos de Netflix
hasta la fecha.
Según
algunos mentideros, podríamos tener nueva temporada, la tercera, antes de lo
que pensamos. Se habla de las Navidades de 2026, y de mediados de 2027 como las
fechas más probables, y estaría centrada en la saga de Arabasta.
En definitiva: Quizás no sea perfecta, el tema de los largos epílogos hacen que su narrativa sea un tanto irregular, pero yo la he disfrutado mucho, y no me quedan más opciones que recomendarla. De nota le voy a cascar todo un 7.












