Mis Redes Sociales

Mis Redes Sociales.
Sígueme en YouTube Sígueme en Facebook Sígueme en Instagram Sígueme en TikTok  Sígueme en Twitter
Mostrando entradas con la etiqueta Quentin Tarantino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quentin Tarantino. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de agosto de 2019

Érase una vez en... Hollywood (2019)



        Llevaba un tiempo esperando el estreno de “Érase una vez en… Hollywood” (2019), y como no suelo ir el día, ni los días posteriores del estreno, lo he postergado al día de ayer, que vas mucho más tranquilo, sin apenas nadie en la sala.

        La película es otra nueva ida de pinza de Tarantino. Una deliciosa ida de pinza, una distopía, o una realidad paralela, según se mire, donde nos meten una fantástica banda sonora de 240 temas de todo tipo, y se mezclan leyendas urbanas, ficciones, con rumores y con medias verdades, sobre el tiempo dorado de Hollywood (años 60), sus películas, sus dobles, productores, actores y actrices.

         Aquí tenemos a una vieja gloria de las películas del Lejano Oeste (DiCaprio) y su doble (Pitt), que intentan amoldarse a los cambios que les vienen en la vida, la bajada de la montaña rusa es dura, y vienen los Espagueti-Western, las producciones hispano-italianas, y los cambios de gusto del personal, aderezados con algunas que otras fiestas, chicas, depresiones y viajes.

        El personaje de DiCaprio es vecino de Sharon Tate, recién casada con Polanski, y por eso digo lo de las realidades paralelas, algo a lo que nos tiene acostumbrados Tarantino en algunas de sus producciones, no en vano, recordemos, que, en una de ellas, se llega a cargar a Hitler en un teatro (“Malditos Bastardos” y su revisión histórica, que no gustó a muchos). El tema de matar nazis siempre es recurrente en Tarantino (y Ojo, a mi no me parece mal). Me recuerda mucho a los “What if?” marvelianos en este aspecto.

          La presencia y el trato que se le da a Bruce Lee, pues no me hizo mucha gracia. Pero, no por ello deja de ser un a escena interesante la que se muestra, aunque no me creo que nadie, en esa etapa, pudiera tocarle un pelo a Bruce Lee. Y el final de la película no os lo reviento, pero salí 4 minutos al WC, y al volver, creí, o certifique más bien, la distopía que había visto con Charles Manson incluido. Ahí lo dejo, ya me comentarás que te pareció. A mi me ha gustado, pero sus dos horas y treinta siete minutos no son recomendables para mi pequeña vejiga.