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Mostrando entradas con la etiqueta Danny Elfman. Mostrar todas las entradas
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lunes, 20 de abril de 2026

Enviad Ayuda (2026)

 

          Tenía ganas, desde hace tiempo, de ver una película de Sam Raimi, y mira tú por donde, que me he encontrado conSend Help”, estrenada en España con el título de “Enviad Ayuda”, que ha supuesto el regreso de Sam Raimi en este 2026 a un feudo, a un fuero, que él conoce y domina bien, que es ese donde lleva a sus personajes al límite de las situaciones creadas, con una pizca de humor negro, una pizca de suspense y algo de violencia un tanto caricaturesca…

“Enviad Ayuda” tiene un metraje de poco más de una hora y cincuenta minutos, y aunque siempre suelo decir que a toda película le sobra media hora, creo que esta la vamos a dejar con este metraje, se lo vamos a respetar… Y viene protagonizada por Rachel McAdams, que quizás te suene de películas como “Chicas Malas”, “Votos de Amor”, “Doctor Extraño”, “Medianoche en Paris”, “Noches de Juegos” … Y alguna más que no recuerdo.


Y, en el papel masculino, Dylan O'Brien, de “Amor y Monstruos” (que tenemos comentada tanto en el blog, como en el canal), “los “Cuentos Asombrosos” de 2020, “Efecto Flashback” o “Los Horrores de Caddo Lake”, por citar algunos de sus trabajos, así a bote pronto…

Estrenada en España el pasado 30 de enero de 2026, con un presupuesto de 40 millones y una recaudación mundial de 94, “Enviad Ayuda” fue rodada principalmente entre Tailandia y localizaciones australianas, incluyendo la zona de Sydney, utilizadas para recrear oficinas, el aeropuerto… Y os tengo que adelantar, que me ha gustado, o al menos, no me ha desagradado.


          ¿Qué nos vamos a encontrar en “Enviad Ayuda”? Pues así de entrada, a simple vista, parece el típico relato de supervivencia de dos supervivientes en una isla, jefe multimillonario y empleada, que han quedado atrapados en una isla desierta después de un accidente aéreo, pero la vaina va mucho más allá con un doble rizo mortal con tirabuzón, muy de la marca Raimi, que alguno no se esperará.

          Ella, Linda Liddle, es una empleada competente y subestimada, que lleva más años en la empresa que el sol, y que ha salvado a la empresa de más de un lío desde tiempos inmemoriales. Es la eterna trabajadora que ama su trabajo, la empresa, y que espera su ascenso. Es adicta a los programas de supervivencia y si la sueltas en mitad de la selva vietnamita, en una semana se ha hecho un castillo con todos los lujos posibles. Vive con un periquito, pero bien podría vivir con un gato y beber vino a raudales.

Él, Bradley Preston, es su jefe inmaduro, arrogante y heredero de la empresa. No sabe hacer la O con un canuto, y es un pijo pretencioso de cuidado.


El primer cuarto de película, más o menos, se basa en presentarnos los personajes, por donde se mueven, personalidades, y como no, el choque lógico entre ambos. Yo, como espectador, enseguida me he posicionado a favor de ella, aunque después he visto que tiene un lado oscuro que acojona bastante. Él es un manipulador emocional que no sabe sobrevivir, un aprovechado, y ella una tipa que guarda muchas cosas desde hace años, bastante resentida con todo, y con un punto de psicópata de manual.

Las alianzas entre ambos se tornan en odio, según van saliendo a flote ñordas de uno o de otra, aunque ella cruza la barrera al cargarse a la novia de Bradley que llega junto a un guía al rescate, y al confesar que podrían haberse salvado hace mucho tiempo. En primer lugar, por la presencia de un casoplón cercano con todos los lujos, y en segundo lugar porque Linda tiene la posibilidad de contactar en varias ocasiones con personas que vienen y van de la isla. Por supuesto, vamos a tener batalla final, y un final que quizás no os esperéis, pero que para mi es bastante redondo, bastante Raimi, y todo aderezado con la música de Danny Elfman… Una película entre comedia y terror caricaturesco, una tragicomedia clásica.


Como curiosidades, comentaros que el padre de Bradley es el mismísimo Bruce Campbell, que no podía faltar en un guiño al estar Sam Raimi en la dirección y en la producción. Linda rompe la cuarta pared al quedarse fijamente mirando al espectador en la última escena, que cierra la película, y en los créditos finales aparecen dibujos relacionados con la supervivencia… En “Enviad Ayuda” he visto un poquito de la película “El Naufrago”, bastante de “Misery”, y una mezcla de elementos raiminianos… Pero puedo decir que, en su conjunto, la he disfrutado bastante. Por ello, de nota le voy a dar un 6,5.

domingo, 13 de octubre de 2024

Bitelchús, Bitelchús (2024)


       ¿Tú viste “Bitelchús” cuando se estrenó hace casi 40 años? Yo si la vi en los Cines Menacho de Badayork en 1988, y aquello fue una pasada. Una semana y media nos tiramos en la calle jugando toda la chiquillada pacense, a ser el histrionismo personaje del traje a rayas y aspecto asqueroso, gritando ochenta veces “Bitelchús, Bitelchús”, y Bitelchús sin aparecer, y las viejas amenazando con el bastón y diciendo: “Niño, que te conozco, que sé de quién eres… Como me vuelvas a llamar eso, se lo digo a tus padres y te enteran, que trolebús será tu madre...”.

         Ahhhhh, ¡Qué ilusión hacía ver estas películas en pantalla grande, cuando Tim Burton molaba, y Danny Elfman te hacía unas bandas sonoras de la leche! Y ya cuando salió en vídeo, ni os cuento, tres meses de espera para alquilarla.


        Por eso, creo yo, que ningún Boomer que se precie, como es el caso, se resistirá a una bofetada de nostalgia y querrá ver esta nueva secuela del clásico de terror, lo de terror entre comillas, y fantasía, con solo un tercio del elenco principal, porque muchos han fallecido, otros tienen problemas judiciales y mejor no mezclarse con ellos y hacer que su personaje muera… No sé, comido por un tiburón, y otros simplemente, como los personajes de Geena Davis y Alec Baldwin, ni están ni se les espera, porque pasaron a otro plano astral... Entonces, ¿Qué nos vamos a encontrar en la hora y cuarenta minutos de esta nueva entrega de “Bitelchús”?

         Pues en “Bitelchús, Bitelchús” nos vamos a encontrar un producto entretenido, con grandes dosis, con grandes esencias de lo que fue la película original, para contentar a esos boomers que han ido a verla con sus hijos, quien sabe… Alguno incluso con sus nietos más bien… Y ya de paso, hacerle un guiño a los más jóvenes, que a lo mejor han visto la primera parte y sienten curiosidad por la segunda.


        En la narrativa han pasado varios años desde los acontecimientos que acabaron con Bitelchús con la cabeza reducida. Lydia Deetz (una Winona Ryder que abre muchos los ojos y pone muchas muecas, algunas casi imposibles incluso para su edad), vive atormentada por los recuerdos de Bitelchús, ha perdido a su marido hace tiempo, y su representante le está haciendo la Corte y Confección, ya que pretende casarse con ella, que trabaja de médium en un programa televisivo de tercera.

       La abuela Delia (una fantástica y rescatada por fortuna, Catherine O´Hara, que tiene una vis bastante graciosa) trabaja como artista conceptual, mientras que Charles, su marido, ha fallecido devorado por un tiburón tras un accidente aéreo.


         Dicho accidente hará que tres generaciones de mujeres de la familia: La propia Delia, Lydia, y la joven Astrid, una Jenna Ortega que se ha ido afincando últimamente en papeles góticos y por el estilo, se reúnan y despierten accidentalmente a Bitelchús, que a pesar del tiempo, no ha olvidado a los Deetz.

         ...Y que vive-muere pensando en casarse con Lydia, por toda la eternidad, y que ve su oportunidad de oro en este nuevo regreso… Aunque el problema que tiene es el regreso a su vez de su mujer italiana grapada de arriba a abajo (Mónica Bellucci) que está empeñada en acabar con él (con Bitelchús), y la persecución de un actor metido a policía (un estupendo y versátil, como siempre, Willie Dafoe).


        En definitiva: Una película entretenida, aunque os tengo que reconocer que he soltado algún bostezo pasando el ecuador de la película, y no os vais a a encontrar nada novedoso respecto a la primera película. Es el mismo caramelo con otro papel, con otro envoltorio, disfrutable solo a ratos. Como boomer, me he sonreído ante alguna alusión a aquella película del pasado, que hizo las delicias de mi adolescencia.

        Tiene una música que despierta algo en la memoria, además de un “Soul Train” que me ha gustado mucho. Danny DeVito por ahí. Buenos efectos especiales, un “Bitelchus Bebé” que es el mismo Tim Burton en la versión original, bastante gracioso y buenas interpretaciones en general con canción de autor incluida por parte de Michael Keaton. Y ver a Bitelchús de torero también me hizo soltar cierta carcajada. Nota: Un 5,5. Imprescindible, si no lo habéis hecho, que veáis la primera parte para entender el todo.