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lunes, 14 de diciembre de 2020

Grandes Obras Ilustradas de Charles Dickens. 1800 Ilustraciones a todo color. Joyas Literarias juveniles (Ediciones B, 2009) Varios Autores

 

        De vez en cuando, uno tiene la satisfacción de encontrarse con una de estas joyas del cómic que lo retrotraen a su más tierna infancia (hace ya un poco más de cuarenta años), cuando en las librerías te podías encontrar títulos como este: “Grandes Obras Ilustradas de Charles Dickens. 1800 Ilustraciones a todo color. Joyas Literarias juveniles”. El volumen original era de 1978 (esta edición es de Ediciones B, 2009), y lo integraban, aparte del de Dickens (que era el tomo 3), otros tres títulos más, todos de tapa dura, dedicados dos de ellos, a Julio Verne, y otro a Emilio Salgari (estos tres, los tomos 1, 2 y 4, son prácticamente imposibles de conseguir, y menos a un buen precio). 


Las viñetas, sencillas, y muchas veces sin fondo (lo de a todo color es tal cual, porque te puedes encontrar personajes pintados enteramente de rosa o azul) corresponden a ilustradores y dibujantes de los setenta: Alfonso Cerón, Jesús Redondo, Luis Casamitjana y Trinidad Tinturé. Y la adaptación de las historias y cuentos, de José Antonio Vidal Sales, que hace un buen trabajo en mi opinión, ya que muchas de estas obras son muy complicadas adaptarlas al formato cómic. 


        Es una obra, un cómic, que tiene 192 páginas (no está numerado), y que alberga los títulos: David Copperfield, Oliverio (Oliver) Twist, Grandes Esperanzas, La tienda de antigüedades, la pequeña Dorrit y Tiempos Difíciles. Son horas de lectura y entretenimiento, que me han hecho recordar estos cuentos, como decía, de mi infancia, pero que he vuelto a disfrutar a mis casi cincuenta años, como lo hice en su día. ¿El precio?, creo que está “tirado”, ya que no llega a seis euros (en Amazon). 


        Un título más que recomendable: Por precio, por entretenimiento, y por tener lo que afirma en la portada, una joya literaria juvenil, de las de toda la vida.

domingo, 14 de junio de 2020

La máquina de hacer dinero. Quiénes y cómo fabrican las crisis económicas (Ediciones B, 2011) Carlos Torres, Ona Peña


            “La máquina de hacer dinero. Quiénes y cómo fabrican las crisis económicas” (Ediciones B, 2011) de Carlos Torres (textos) y Ona Peña (dibujos) me ha parecido un cómic muy interesante y didáctico. En un principio, tengo que reconocer que me ha costado acostumbrarme a los dibujos de Ona Peña, que me parecieron un tanto cutres e infantiles, pero poco a poco me han llegado a parecer hasta necesarios, porque lo que cuenta este cómic, sobre las crisis económicas, no necesita mucho más allá de estos personajes para entender de lo que te hablan y que te llegue bien esa información.

          Los que no nos dedicamos a la economía, pero tenemos que hablar sobre crisis económicas históricas en nuestras clases, a veces andamos un poco perdidos. Los tochos manuales de economía son difícilmente resumibles y aplicables a clases de la ESO o si se tercia, de algún Bachillerato.

             Este cómic puede ser una buena herramienta para entender esas crisis económicas que suelen tener un país de origen (Estados Unidos), aunque no siempre (Japón también ha sido el origen de alguna importante). Con un dibujo muy sencillo, como os comento, y a través de un buen desgrane de la historia, con mucha sencillez, partimos desde el Tratado de Versalles para buscar los males o raíces de nuestro sistema económico, a través de un profesor que nos lo va a intentar explicar de manera sencilla, pasando por diversos economistas o personajes que dan su punto de vista (como Groucho Marx).

             El cómic se basa, fundamentalmente, en que las grandes crisis vienen por una emisión excesiva de dinero y de deuda que siempre aparece cíclicamente, y que intenta resolverse creando mucho más dinero, y en consecuencia más deuda. Es decir, se combate el fuego con más fuego, con Gobiernos que dicen que no van a participar en la economía planificada de bancos, pero que después van a su rescate financiero mientras que el pequeño ahorrador se arruina y el ciudadano medio se hipoteca y para errores económicos ajenos.

            Lo dicho: Muy interesante, ameno y didáctico. Lástima que se quede hasta 2011, porque creo que de los últimos diez años también les saldría un cómic económico muy interesante.

jueves, 18 de julio de 2019

Dalí y yo. Una historia surreal (Ediciones B, 2008) Stan Lauryssens



        Dos veces me salió la bola, en las oposiciones, “Picasso, Dalí y Miró”, y dos veces aprobé dichas oposiciones (pero sin plaza, en aquella ocasión). Los tres artistas siempre me han interesado mucho, y tengo varios libros sobre ellos en mis estanterías. El pasado verano me arrepentí de no haber comprado, en el tenderete de libros de segunda mano de Matalascañas, la biografía de Llongueras y Dalí, por 2,50 leuros.

        Pero, este verano, he comprado (por un precio similar), un libro que hace unos años fue polémico, pero que no me interesó en su momento: “Dalí y yo. Una historia surreal” (Ediciones B, 2008), del escritor belga Stan (“Están”) Lauryssens.

        El autor, que él mismo reconoce ser un mentiroso y un estafador, nos habla de situaciones y anécdotas del último Dalí, muchas de ellas ya conocidas, ya que le sucedieron a otras personas, y no precisamente a él.

        Con 22 años comenzó en el negocio de la falsificación de cuadros y grabados de Dalí, hasta los 45 en los que acabó recluido en varias cárceles españolas. Durante ese tiempo, presumía de ser solo vendedor de cuadros y obras dalinianas, aunque no había visto, ni hablado nunca con el pintor surrealista (solo lo vio una vez, ya anciano, en silla de ruedas). Pasó de hacer agujeros en los quesos (que era su profesión) a coger aviones transoceánicos como el que bebe café. Inmensamente rico, supo rodearse de los nuevos millonarios de los años ochenta, y sacarle los cuartos (dinero negro a mansalva), algo que lo llevaría, finalmente (como digo), a la cárcel. 
        Según "Están", hay miles de falsificaciones de "El barco", por todo el mundo... No me extrañaría.

         Escritor, periodista, falsificador… El libro es interesante, pero no para tirar muchos cohetes, se lee en un rato, y para mí, lo más interesante, ha sido la reproducción de algunos diálogos dalinianos, y la confesión de que casi toda la producción de los últimos años de la vida del artista, pertenecía, en realidad, a la mano de los pintores Isidoro Bea, y de Pujol Baladas (conocido como el Joven Dalí, se fue a México en los ochenta, y creo que no ha vuelto), junto a otros dos “negros” artísticos (un francés y un norteamericano)… Sus excesos onanistas, sus fiestas sexuales, sus rarezas y su amor por el dinero, ya son hartos conocidas. Era una máquina de hacer, y de gastar, dinero, solo superada por Gala, que era una brutal manipuladora. Ya me contaréis, si llegáis a leerlo.

lunes, 8 de abril de 2019

Drácula (Ediciones B, 2011) Azpiri, Forges



        Desconocía totalmente, esta magnífica colaboración de Azpiri (1947-2017) y el maestro Forges (1942-2018), titulada “Drácula” (Ediciones B, 2011), con el subtítulo “Horreibols and terrifics books”. La combinación de ambos artistas en este pequeño tomito, basado en un clásico del terror, como es Drácula, es brutal. Azpiri pone el dibujo, la ilustración, y Forges sus típicos personajes, cargados de un humor buenísimo, sano, del que te ríes a carcajadas.

        En las páginas finales, añaden, para más regocijo del lector, unas páginas extra de tomas falsas, escenas eliminadas y un making off, más tronchante si cabe, que hace las delicias de cualquier amante del arte de estos dos grandes artistas, ya desaparecidos, pero siempre presentes.


        Desde luego, no hace falta decirlo, que, si tienes oportunidad, no dejes pasar la ocasión de leer “Drácula” de Azpiri y Forges.

lunes, 18 de marzo de 2019

Todo un buen hombre (1998). Tom Wolfe




        La letra, Arial 8 y a un solo espacio. Cuando vi “Todo un hombre” (Ediciones B, 1998) de Tom Wolfe (1930-2018), pensé: “En menudo embrollo te estás metiendo”, pero después, poco a poco, vas conociendo a los cerca de doscientos personajes que conforman el libro, y algunos de ellos llegan a engancharte tanto, que quieres seguir leyendo.

        La narrativa se desarrolla en Atlanta, en torno a Charlie Croker, un antiguo jugador de rugby, metido a empresario, que se ha hecho con el mayor imperio inmobiliario de la ciudad al usar, perfectamente bien, los conflictos sociales que laten, aun, desde la Guerra de Secesión, hasta los noventa en los que se desarrolla el libro. El tipo tiene sesenta años recién cumplidos, una segunda esposa bellísima, un cuadro que adora de Jim Bowie en su lecho de muerte (en El Álamo), varios aviones y coches, varios cientos de empleados y una finca donde caza codornices. Charlie, sin embargo, está en la ruina, y el banco piensa en quitarle todo, absolutamente todo, y desplumarle, dejándolo sin blanca, arruinado y solo.

        Sin embargo, y sin entrar en detalles del resto de personajes. Para mí, el más interesante es Conrad Hensley, un joven trabajador, que es despedido de una de las empresas de Croker, y que acaba en la cárcel por una multa, una confusión, y un mal día. Conrad descubre el estoicismo en la cárcel, y a través de Epicteto, aprende a sobrevivir en un ambiente hostil. Las lecciones filosóficas, los consejos que sigue, les harán ser otra persona, otra versión de si mismo, mejorada y con las ideas más claras…

        El libro se conforma de más de 750 páginas, y es mucho más. Hay historias secundarias, y un lenguaje propio de la zona que al traductor le costaría horrores enfocarlo al castellano. He de reconocer que, hasta la mitad del libro, no sabía adónde quería llegar el autor, Después ya lo vi más claro y realmente me ha enganchado. Me he tirado con él un mes largo, pero ha merecido la pena. El rollo estoico me ha gustado mucho, y el epílogo nos deja una buena moraleja.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Breve Historia de la Guerra Civil española. Ramón Tamames. (Ediciones B, 2011)



          Hace relativamente poco tiempo, me leí “En defensa de España. Desmontando mitos y leyendas negras” (2017) de Stanley G. Payne, y aquella lectura no me llegó a convencer del todo. Esta semana, ha llegado hasta mis estanterías, “Breve Historia de la Guerra Civil española” (Ediciones B, 2011), de Ramón Tamames, y la narrativa la he disfrutado más, mejor. No se me ha hecho tan cuesta arriba como la de Payne, que, a ratos, me resultaba caótica, y la división en capítulos cortos la he llevado muchísimo mejor. Tamames no es Eslava, que es el que más sigo disfrutando a la hora de contar “Historias”, pero no me ha resultado mal libro.

        Poco añade a lo que el lector ya sepa, alguna curiosidad sobre las armas utilizadas durante el conflicto, o como se ha tratado el tema hasta Zapatero. Algunas pinceladas sobre el papel de la CNT en la Colectivización agraria... Cosas que, aún así, me gusta releer...


         Completa el libro con dos anexos: El primero es una cronología de la Guerra Civil, y el segundo anexo, una serie de testimonios, hasta 38, entre los cuales hay algunos que no son nada despreciables. Lo dicho, me ha gustado.