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viernes, 10 de octubre de 2025

MadS (2024)


       “Mads” (2024) es una película francesa de terror, horror zombi, que me ha recordado muchísimo a la española “Rec”, sobre todo en los últimos veinte minutos de su metraje, a “28 días después” en el rollo brote zombi que va en aumento

        Escrita y dirigida por David Moreau, que hasta ahora no conocía, y rodada en un falso plano secuencia continuo, del que se llegaron a hacer hasta cinco tomas, la película parece intentar respetar el tiempo real de dicho plano secuencia falso, aunque los cortes se notan.

Se rodó en la localidad francesa de Mulhouse en apenas diez días y con un presupuesto que presumo escaso, ya que no he logrado encontrar el presupuesto de la película, aunque si su recaudación mundial, que apenas llegó a los 49 mil euros.

Estrenada en festivales como el Fantastic Fest y en Sitges, “Mads” mezcla un viaje malo de drogas combinadas con alcohol en una noche que apunta a apocalipsis zombi antes de que llegue la mañana, una auténtica pandemia de sangre, sonidos guturales, mordiscos, y, por supuesto, tipos del gobierno con metralletas…       


        ¿Qué te vas a encontrar en la trama de “Mads”? Al comienzo tenemos a Romain, un joven pijo forrado hasta las cejas, en casa de su camello, poniéndose hasta arriba de todo, y más de una nueva droga que le ofrece su camello.

        Al volver a casa, frena en mitad de la carretera y una mujer llenita de vendajes hasta las cejas, armada con una grabadora, se le mete en el descapotable. La tipa no habla, solo gime, y al reproducir la grabadora, se oyen voces hablando de experimentos, sujetos a los que les han arrancado los dientes y vainas que hubiera hecho que yo personalmente hubiera dejado a la tipa en arcén de la carretera y hubiera llamado al 112, pero Romain se la lleva a casa incluso cuando esta se autolesiona soltando hectolitros de sangre sobre Romain, que comienza a sentirse fatal, con alucinaciones visuales y sonoras, tics y la cabeza como una discoteca psicodélica en su máximo apogeo, cuando va camino de una macrofiesta con sus amigos.


        Tanto su chica, Anais, como su amiga Julia, también consumen esa nueva droga, pero es Anais quien pronto comienza su proceso de zombificación, mientras una atónita Julia no entiende nada y ve como todo se convierte en una pesadilla de la que ella también forma parte…

        Lo malo de “Mads” es que no me queda muy claro dentro de su narrativa, incluso diría que es muy confuso, cuáles son los efectos de la nueva droga que prueba y se trae Romain, y cuáles son los efectos de la paciente cero que propaga la enfermedad, porque se mezclan ambas historias, las de las drogas y la de la pandemia zombi apocalíptica de turno, y desde luego, se supone que la paciente cero no iría hasta arriba de la nueva droga, porque se ha escapado de un laboratorio donde experimentaban con ella.

Por eso, quizás, el tema de la nueva droga sobraría en la película, y yo personalmente hubiese dejado como un golpe de mala suerte que Romain, que ya iba puesto de por sí de la casa de su camello, recogiera a una zombi totalmente vendada en el arcén de la carretera y se la llevara a casa, así por las buenas.


En definitiva: El elenco principal está interpretado por Milton Riche y Laurie Pavy, actores a los que no conocía, y Lucille Guillaume que aparece en la película “Alias”. Con un breve papel, también tenemos a Yovel Lekowski, que también conocía de la película “Nuevos Ricos”

Tiene un comienzo fabuloso, pero en mi opinión, se va diluyendo poco a poco según transcurren su hora y veintiocho minutos, llegándole a sobrar quince minutos de metraje en escenas donde hay una zombi montada en moto, u otro en bicicleta, lo que ralentiza mucho la película. Yo, a falta de veinte minutos, ya estaba pidiendo la hora, aunque reconozco que no me desagradaba del todo lo que veía.


        No es una película donde te vayas a dar un brinco por algún susto súbito, ni nada parecido, y no arriesga fuera de los típicos y tópicos del género. Los que hayáis visto miles de películas de terror, como es mi caso, es posible que bostecéis a pesar de la tensión de querer saber dónde nos lleva todo esto.

        De nota, le vamos a dar un 5 raspadete, y a otra cosa.

domingo, 17 de agosto de 2025

28 años después (2025)

 

        Han pasado 23 años desde que se estrenara “28 días después” y 18 desde “28 semanas después”, y volvemos a una nueva entrega, la tercera, que por lo visto no la última, de esta saga de zombis británicos post-apocalípticos nudistas, de la mano de Danny Boyle a la batuta y Alex Garland a los bolígrafos y la tecla, que en esta ocasión se ha titulado “28 años después”.

        Estrenada el pasado 20 de junio de 2025, la película retoma aquella sociedad británica, que había sufrido un bote de rabia mutante, como el que puede causar una pandilla de cianobacterias del Guadiana, que los ha transformado a todos en zombis, y que ahora nos presentan una isla que es una enorme prisión en cuarentena donde los europeos se salvaron de la crisis, y mantienen bajo vigilancia tanto a zombis como a la gente que se salvó en pequeñas comunidades fortificadas, como la que protagoniza la película, donde todos se conocen, son felices con su nueva sociedad y la bandera inglesa ondea.


        Avanzo que la película es mala, irregular y bastante infumable por momentos, pero me ha entretenido a pesar de que he llegado a bufar más que un gato mojado.

        Algunas cosas me han llamado la atención de “28 años después” y su hora y cincuenta minutos de metraje. Una de ellas es la reivindicación del arco, del tiro con arco como deporte nacional.


A mí me encanta, de hecho, lo he practicado durante más de veinte años, con carnet de la Federación, y mi vista ya no me deja disfrutarlo, pero aún tengo un arco olímpico de hace con 35 años a las espaldas y un long-bow inglés precisamente. Y conozco bien lo que representó el tiro con arco en Inglaterra, y como los ingleses arrasaron con la caballería francesa en la Guerra de los Cien Años, en batallas decisivas como Agincourt o Crecy, gracias a sus arqueros, e hicieron el mismo tanto contra los castellanos en la Batalla de Aljubarrota, donde mis amigos portugueses minimizan el papel del arco largo inglés cuando hablo con ellos.

La importancia del tiro con arco, su práctica, hacerte tus flechas, practicar, acertar, es algo muy presente en el primer tercio de la película, donde se mezclan imágenes de ese ideario inglés alrededor del arco, algo bastante nacionalista si se hiciera en España.


        Después, afortunadamente, estos simbolismos, guiños continuos, van desapareciendo poco a poco, afortunadamente, pero durante ese primer tercio te vienen hasta referencias de los elfos de Tolkien dando flechazos por los espesos bosques de Inglaterra a orcos y trolls, digo, a zombis, casi inevitablemente. Lo tribal, lo pagano, se mezcla con esa esencia inglesa, medieval, antigua, o eso me ha parecido, y el paisaje de Northumberland contribuye a ello.

        ¿De qué va en esta ocasión “28 años después”? La película comienza en 2002, en las Tierras Altas de Escocia, donde unos zombis atacan a la familia del joven Jimmy, acabando con todos, incluso con su padre, un pastor protestante que cree que aquello es el apocalipsis. Antes de caer, el pastor le entrega a Jimmy un crucifijo, y aquí acaba el arco argumental de este personaje, Jimmy, que no vamos a ver hasta los últimos cinco minutos de narrativa.


Como os decía anteriormente, veintiocho años después del brote zombi, Europa continental ha erradicado el virus y las Islas Británicas permanecen en cuarentena indefinida, fragmentadas en pequeñas comunidades que sobreviven alegres, felices, expectantes y sospecho que con un alto grado de incestos, endogamia y poligamia.

Una de estas comunidades habita Lindisfarne, isla unida al continente por un istmo que desaparece con la marea, y que tiene una puerta de entrada continuamente vigilada. Allí viven Jamie (Aaron Taylor-Johnson) un tipo que está liado con la maestra, su esposa Isla (Jodie Comer) que sufre una enfermedad mental degenerativa y su hijo Spike (Alfie Williams), de doce años.

Jamie y Spike cruzan al continente en lo que se presenta como ritual de iniciación. En su salida, al principio todo va bien, hasta que se encuentran con un Alfa, un infectado inteligente muy fuerte físicamente, y con un intelecto a tener en cuenta, que se las hace pasar canutas y que persigue a padre e hijo hasta las mismas puertas de casa. Una vez de vuelta, Spike descubre la infidelidad de su padre y oye hablar de un doctor-milagro que lo cura todo.


Así que apaña a su madre y se escapa con ella en busca de ese doctor, llamado Ian Kelson (Ralph Fiennes) que pueda curar de sus males a su madre.

Por el camino se encuentran con Erik, soldado sueco, el único superviviente de una patrulla que los va a acompañar en su búsqueda del doctor, hasta que pierde la cabeza literalmente cuando lo pilla un zombi alfa…


Aún así, madre e hijo llegan a localizar al Doctor, llevando consigo a un bebé (de una infectada), y el buen doctor, que vive en un Templo de Huesos, le confirma a Isla, la madre, su enfermedad sin cura, por lo que ella decide acabar con su vida antes de que lo haga la enfermedad y que su cráneo decore parte de aquel templo, donde hay varios miles de calaveras, mientras Spike se decide ir a lo Mad Max por la vida…

En los últimos compases de la película, atacado y desbordado por una docena de zombis, recibe la ayuda de una banda de tipos que visten chándales de colores vistosos y horteras, bisnietos de los tipos de la Naranja Mecánica y los Power Rangers, y uno de ellos resulta ser, nuestro pequeño Jimmy. Si “28 días después” se rodó con una Canon XL-1, aquí se han usado iPhones 15 Pro para tal fin, concretamente de 8 a 20 según escenas y tomas, y el resultado es bastante aceptable, todo hay que decirlo.


        En definitiva: Con un presupuesto de 60 millones y una recaudación de 150, la narrativa quiere tocar muchos palos: Los viajes iniciáticos, la vuelta a lo antiguo, la ausencia de tecnologías, la supervivencia, la filosofía del Memento Mori, el amor de un hijo por su madre, y el aislacionismo y un nacionalismo muy subrayado, entre otras cosas, y termina perdiéndose completamente en un despropósito.

        El final de “28 años después” nos abre el paso a una segunda parte, pues en realidad esta es la primera parte de un proyecto de dos, que vendrá en unos pocos meses, bajo el título de “El Templo de los Huesos”, y no sé por qué, pero sospecho que el Malo lleva chándal y una cruz invertida colgada del cuello.

        Sin embargo: Su ritmo irregular, algunos tramos narrativos lentos, el nene me ha llegado a caer pedante la mayor parte del tiempo, y las numerosas subtramas me lastran a ponerle un 5 raspado. He estado a punto de suspenderla, pero me ha entretenido. No es aquella película de hace 23 años, desde luego.

        Da para analizar más concienzudamente, pero creo que la voy a dejar por aquí. ¿De nota? Un 5 raspadete.

domingo, 23 de febrero de 2025

Ahí Fuera (2024)

 

        No suelo ver ni comentar cine filipino, más que nada porque no suelen llegarme muchas cintas, películas del país asiático hermano, pero mira tú por donde, he tenido la oportunidad de ver una de zombis filipinos…

“Ahí Fuera” es una película de terror filipina, producida por Netflix y estrenada en octubre de 2024, que nos lleva una vez una a un post-apocalipsis zombi, seguramente originado en Estados Unidos o en Corea del Sur, aunque eso nunca lo sabremos, donde los zombis repiten alguna frase o consigna repetidamente, y donde a lo largo de sus dos horas y cuarto de metraje… Muy largo metraje, le sobran entre 30-35 minutos sin pestañear… Vamos a ver elementos que nos recuerden a “The Walking Dead”, y a todas las películas del género clásico de zombis, aquí no innova mucho, y curiosamente, a elementos de una película clásica, como puede ser “El Resplandor”, cambiando los elementos climáticos exteriores por zombis, y el hotel por una casa, mansión rural, con un padre al que el pasado le atormenta…  Pero, poco más en ese aspecto, añadiendo unas interpretaciones más o menos dignas, buena fotografía y ambientación, y buen nivel técnico general…

Entonces… Ya lo has dicho todo, ¿no? Os preguntaréis algunos… No, se pueden comentar más cosas de “Ahí Fuera”.


En la narrativa tenemos a Francis e Iris. La película comienza con la reproducción en un viejo televisor de su boda, donde se les ve muy felices. La familia, que tiene dos hijos, Joshua y Lucas, huye de la ciudad donde han sido atacados por zombis, algo que se narrará a mitad de metraje. En su huida, llegan a la antigua casa familiar de Francis, una mansión rural amplia, con tierras cultivadas alrededor.

Francis descubre que su padre se ha dado un tiro hace un tiempo por el estado del cuerpo, y le quita la pistola, que después va a ser muy útil, y el reloj. A su madre, convertida en un zombi, se la encuentra justo en el pasillo al salir de la habitación, en el momento en que le da por quebrarse, literalmente, en dos, y ataca a Francis que comprueba el funcionamiento de la pistola en ella.


        El plan de Francis es quedarse en la casa, a pesar de que, desde su llegada, le llegan visiones raras a la cabeza, de un pasado turbulento que le tocó vivir allí siendo un niño, con maltratos y temas similares.

Iris quiere ir al Norte, en busca de un supuesto Campamento-Refugio, donde al parecer se dirige todo el mundo. A mitad de camino, el hijo mayor, Joshua, mete la pata al hacer referencia a que en el Norte está el tío Diego, hermano de Francis, con el que Iris no solo mantiene una relación, si no que está enamorada de él hasta las trancas desde hace mucho tiempo. El matrimonio, de hecho, es una pantomima que se mantiene por los niños, ya que entre los dos ya no hay nada, salvo alguna representación de la Caídita de Roma esporádica.


Al llegar a un puente donde habría un checkpoint militar, son atacados por un grupo de zombis, donde salen vivos de milagro, y donde hay una escena bastante raruna, ya que Francis le lanza una granada de mano a un grupo de zombis a tres metros, sentándose en la parte trasera de una camioneta:

Los zombis revientan y él sale ileso, pero en la vida real, él se hubiera quedado sin la mitad de la columna vertebral. Deciden volver a la casa-mansión rural, y una vez allí, en plenas prácticas de tiro en mitad del campo, atraen con los disparos a 300 zombis, que acuden como lo haría un extremeño ante un tren nuevo y reluciente, o yo por lo menos me lo imagino así. En los diez minutos que tardan en llegar a casa, pasan de un sol de justicia a hacerse de noche, y además de noche cerrada.


Gracias a un misterioso coche, que es el del hermano de Francis, Diego (amante de Iris), que a bocinazos les quitan a los zombis de los alrededores de la casa, se salvan, pero las crisis de Francis siguen cada vez a más, y peor… Y más cuando aparece su hermano en son de Paz, y un soldado perdido (Corcuera), y las dudas respecto a su mujer se acrecientan, convirtiendo la casa y la convivencia familiar en un infierno.

En definitiva: Digna, aunque excesivamente larga película de terror filipina, que no añadirá nada nuevo al género, más allá de algún tema psicológico de tipo griego sobre “Matar al padre”, además literalmente, de generación en generación, para ir dejando atrás y enterradas ñordas mentales traumáticas de diversa consideración.

Entretenida, bien ejecutada y bien planteada en cuanto donde está el infierno: ¿Con los zombis, o con la familia? De nota le voy a dar un 5, con media hora menos, hubiera sido un 6. Y la dejo a vuestra entera elección. Si la veis, ya sabéis, me comentáis qué os pareció “Ahí Fuera”.

lunes, 10 de febrero de 2025

VHS Beyond (2024)


 

       Hace un tiempo, comenté tanto por el blog como por el Canal de Youtube, que intentaría hacer reseñas de todas las películas que pudiera de la saga, o franquicia, “VHS”.

        Esta es mi tercera experiencia con ellas, “VHS Beyond”, después de ver y comentar “VHS” y “VHS 2” y no encontrar de momento ninguna más disponible en España, aunque sé que hay más, pero no he logrado hasta la fecha localizarlas.


        “VHS Beyond” es una producción de 2024, una película estadounidense que juega desde el principio, al igual que las anteriores películas al “Found Footage” o “Metraje Encontrado”, donde supuestamente un material cinematográfico amateur e inquietante es descubierto y a raíz de ahí se desarrolla una serie de cortos, relacionados con la temática de terror, ya sean fantasmas, zombis o extraterrestres con un punto de unión en una historia que hace de pegamento entre todas.

        Las historias no tienen por qué estar relacionadas entre sí, y vienen de la mano de distintos directores y guionistas, por lo que la calidad de cada una de las historias varia, a veces, hasta ostensiblemente…


        En esta ocasión, el pegamento que une a las cinco historias de terror (seis, si cuentas la que hace de nexo), tiene como temática a los extraterrestres, en las dos ocasiones anteriores se decantaron por los zombis, y la verdad es que no me suena ninguno de los directores ni de los guionistas, ni de los cerca de 40 actores que salen en total en todos los cortos.

        Unas supuestas cintas serían las pruebas de la existencia extraterrestre, y se realiza un documental sobre todos los temas paranormales tratados que suelen tener una casa también en común.


La primera de las historias “Stork” va por ahí, con una estética muy de videojuego tipo “Doom”, “Call of Duty”, “Resident Evil” y todos esos en los que la cámara te muestra el arma que usa el jugador mientras es atacado por monstruos, en este caso zombis y aliens que se han adueñado de una casa de doce habitaciones, tres plantas, cuatro cuartos de baño y están secuestrando bebés, 17 en total, en los últimos tres meses.

        Dispuestos a acabar con ellos, una unidad de la policía de Nueva York entra en acción, acabando con una docena y media de monstruos que le salen al paso.

        Para empezar la película, no me ha parecido mala historia, está bien realizada, buenos efectos especiales, mucha acción y bastante gore por el camino.


        La segunda historia, “Dream Girl” nos lleva hasta Bollywood en la India, donde un par de reporteros, más bien dos paparazis, persiguen a una famosa actriz, Tara, surgida de la nada, por los sets de rodaje.

        Una noche descubren que Tara es una especie de Diosa Robótica Eléctrica India, Made in China, y empieza a cargarse a todo el set de rodaje en unas secuencias sin mucho sentido donde la gente corre de un lado para otro esperando ser asesinada de la manera más original, aplicando Tara diversos Fatalities nunca vistos ni en Mortal Kombat. Buena idea, pero no me ha convencido.


        Tercera historia: “Live and Let Dive”.  Un grupo de amigos se dispone a practicar paracaidismo desde una pequeña avioneta de recreo, cuando son testigos de la aparición de un enorme ovni, segundos después aviones militares se presentan pasando muy cerca de ellos, y la avioneta comienza a venirse abajo mientras se supone que hay una batalla desigual entre cazas y ovnis afuera.

        La avioneta es derribada y los paracaidistas salen disparados por todos lados, algunos muertos o mutilados, y la cámara pasa a primera persona de uno de ellos que cae prácticamente a plomo sobre un campo de naranjos donde los extraterrestres van eliminando, uno a uno, a los supervivientes a plena luz del día.


        Cuarta historia: “Fur Babies”. En esta ocasión, un grupo de animalistas sufren las consecuencias de meterse en casa de una taxidermista que hace experimentos con humanos y perros consiguiendo híbridos bastante conseguidos, y todo con una voz angelical.


        Quinta historia: “Stowaway”. Una chica que hace un reportaje sobre ovnis en mitad de un desierto, en mitad de la nada más absoluta, se encuentra por la noche con un ovni aterrizado, y se mete dentro de la nave para investigar, descubriendo que tiene 25 habitaciones, tres salones, ocho cuartos de baño, patio, azotea, garaje, dos cocinas, y una piscina olímpica mientras que relata todo el suceso, y quedando atrapada ya de paso dentro del aparato.

        Lo malo de este corto es que no se ve un carajo y que se pasa al blanco y negro de vez en cuando, y entre eso, y las miodesopsias que flotan en el ambiente, como que no.


        Y, para concluir la hora y cuarenta minutos de metraje, un pequeño guiño, precisamente, al libro “Comunion”.

        En definitiva: Solo un par de cortos merecen realmente la pena. Si eres como yo de los que se tragan todo este tipo de películas, y encima has visto las anteriores, verás “VHS Beyond”, y si no… Para pasar el rato.

        De nota la iba a suspender, pero le voy a dar un 5 raspado, y la dejo a vuestra entera elección.