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Mostrando entradas con la etiqueta Chuck Dixon. Mostrar todas las entradas
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viernes, 29 de agosto de 2025

El Hobbit (Norma, 2023) Chuck Dixon, David Wenzel

  ¿Te interesa el cómic "El Hobbit"? Te paso enlace de compra al mejor precio (Amazon España). Pincha en la imagen superior, la de la portada... Te va a gustar, te lo garantizo.

        Era enero de 1987, y mis padres, concretamente mi madre, se hizo del Círculo de Lectores. Vosotros sois muy jóvenes, y quizás no sepáis que era eso del Círculo de Lectores, pero aquello era como un inmenso club de lectura nacional, fundado en 1962 y finiquitado en 2019.

        No es mi intención hablaros del tema, porque la reseña va por otro lado, pero yo tenía doce años, y cada dos meses, aproximadamente, se suponía que venía un agente a casa, te dejaba la revista del Círculo de Lectores, y después al cabo de un par de días, se pasaba de nuevo por casa para apuntar los libros que te habían interesado, y que, según mi madre, eran bastantes caros, o por lo menos para la economía que manejábamos por entonces…


        Se suponía, que, si no comprabas ninguno, en teoría no pasaba nada porque no estabas obligado a comprar. Pero aquel tipo, que era un vecino del barrio al que le perdimos la pista al cabo de muy pocos años, comenzó a pasarse cada mes, y posteriormente cada dos semanas y con muy malas maneras, exigiendo en cada visita, una compra, y aquella simpatía que inicialmente nos despertaba, se transformó en abierta hostilidad…

        Esta entrada es, simplemente, para darme pie para comentaros que la primera compra que le hicimos al Círculo de Lectores fue “Nacida en domingo” de Gudrun Mebs, con la que conocí mi primera depresión, y “El Hobbit”, una edición de 1985, que literalmente me abrió la cabeza.


        Me bebí aquel libro en una semana. Yo que venía de las lecturas de la EGB, del Senda 3 y poco más, vi frente a mi una aventura impresionante, la Historia de una Ida y una Vuelta, una aventura impresionante que posteriormente volví a leer varias más, y, de hecho, aún guardo esa edición como el dragón Smaug guardaba el tesoro de los enanos como propio.

        Así que, cuando por casualidad, me encontré con la cuarta edición de “El Hobbit” en cómic, me pregunté cómo era posible que yo no tuviera ese cómic. Y, como aquella primera vez que me leí el libro con avidez, el cómic, que viene de la mano de Chuck Dixon en su adaptación, y David Wenzel al dibujo, ha caído en una tarde, dejándome buenas sensaciones, entendiendo la complejidad de adaptar la obra de Tolkien a este formato. Al menos, no lo han distorsionado como si hicieron las películas.


        Al contrario de lo que suelo hacer, porque mis reseñas siempre son más o menos iguales, no voy a hablaros de la trama del libro, ni del cómic, porque doy por hecho que os habéis leído el libro, ¿O no? En caso contrario, no sé qué esperáis para hacerlo.

       Y, en cuanto al cómic, os puedo contar algunas cosas… Esta adaptación apareció por primera vez en Estados Unidos en 1989, bajo el sello de Eclipse Comics en tres tomos, que después se convirtió en una, tanto en el mercado gringo como en el internacional, que incluía al español.


        El cómic se ha reeditado varias veces, como os digo, yo tengo la cuarta edición, donde nuestro hobbit Bilbo Bolsón se ve envuelto en una aventura con el mago Gandalf, y un grupo de enanos liderados por Thorin Escudo de Roble (enanos que parecen los de Blancanieves, más que los rudos y feroces que los que yo llegué a imaginar hacha en mano) en una narración fantástica realizada por Chuck Dixon, que es todo un referente en el mundo del cómic, y que aquí hizo una gran adaptación, ya que toca los principales hitos del libro: Rivendel, los trolls, los trasgos, Gollum con sus acertijos y el anillo, Beorn, el Bosque Negro, Smaug…

        Todo, vamos, toca todos los puntos importantes del libro, combinando perfectamente el diálogo con las cartelas en las viñetas, y te los resume en un cómic de tapa dura y 136 páginas, donde tenemos el mapa de las aventuras narradas en el interior de portada y contraportada, y bajo la batuta visual de David Wenzel, ilustrador más relacionado con los cuentos y narraciones infantiles que con el mundo del cómic en sí, al contrario de Chuck Dixon, y que presenta un dibujo, que sin caer en lo infantil salvo por algún detalle como el comentado de los enanos, tiene un estilo quizás más fiel a la idea original del libro, con una técnica a la acuarela, que hace que haya viñetas que parezcan auténticos cuadros. Los personajes, muchas veces, rompen el cuadro, y lejos de encorsetarse en dichos marcos, se cargan la viñeta directamente, se hacen más vivos, más grandes, y más fascinantes si cabe.


        En definitiva: Otra de esas joyas imprescindibles, un tesoro (nunca mejor dicho), que deberías leer, tener, releer y disfrutar como lo he hecho yo, como un enano, o un hobbit con una pipa en la mano. Su precio: 15 euros.

       P.D: Estuvimos apuntados al Círculo de Lectores algunos años, a pesar del palpable desagrado que nos daba aquel agente comercial. Gracias al Círculo, me hice con otros libros de Tolkien y de literatura fantástica tan de moda a finales de los ochenta y principios de los los noventa, los libros de Dragones y Mazmorras de Timun Más, los libro-juegos de viajes en el tiempo, La Iliada y la Odisea (que me leí con 15 o 16 años), y otros tantos títulos que ya no recuerdo, y que se perdieron en traslados de domicilio o vete a saber…

miércoles, 18 de junio de 2025

A Working Man (2025)

 

     ¿Tienes una de esas tardes en las que quieres desconectar el cerebro y ver una película de acción con aires ochenteros y noventeros? Pues estás de suerte porque “A Working Man”, película estadounidense de 2025 tiene esa acción que buscas con un actor como Jason Statham como protagonista, y basada en la novela “Levon´s Trade” de Chuck Dixon, que salió a la venta en 2014, y que no me he leído ni me pienso leer, a pesar de que si eres aficionado a los cómics te quitarás el sombrero ante este tipo, en mi caso la boina, ya que este tipo ha sido el creador de historias para “Batman” en DC y “El Castigador” (The Punisher) para Marvel.

        Conocida como “Rescate Implacable” en algunos países de Hispano-América, “A Working Man” tiene entre sus productores a Sylvester Stallone, costó 40 millones de dólares y recaudó cien millones en todo el mundo, teniendo como director, guionista, productor y chico de los cafés a David Ayer, al que se le conoce por “Escuadrón Suicida” y ser el guionista de la primera película de “Fast and the furious”… ¿Y sabéis qué? Sale David Harbour, cinco minutos, pero sale, y como es un actor que está de moda…


        Rodada en apenas un mes en Londres, algo que se nota en algunas escenas donde ese característico ladrillo británico de los edificios no lo vas a ver en otra parte del mundo, con “A working man” tenemos de regreso al héroe clásico de hace cuarenta años. Nos cuentan la mitad de su vida en los créditos iniciales. Un soldado británico de las Fuerzas Especiales que acaba trabajando en Estados Unidos, Chicago para más señas, como obrero de la construcción para una familia hispana bien avenida.

        La película de una hora y cincuenta minutos de metraje, es rara en cuanto a su desarrollo, trama, narrativa, porque lo que parece un secuestro normal y corriente en Nueva York, se acaba convirtiendo en algo más oscuro y enrevesado, donde tenemos bandas de moteros flipados por Juego de Tronos, Final Boss de distintos tipos y apariencias, desde hermanos horteras rusos que recuerdan al Enigma de Batman, hasta un tipo que se parece igualmente al Pingüino, estética gótica con aires de “El Cuervo”, gente a la Belle Epoque y cosas por el estilo según avanza la producción, y desde luego el inicio deriva mucho después de una hora a otra cosa más oscura en ambientación y recorrido.


        En la narrativa, por aclararos un poco más, tenemos a Levon Cade, que como os digo es un exmilitar de las Fuerzas Especiales metido a obrero de la construcción, que toma partido cuando Jenny, la hija de su amigo y jefe (Michael Peña) es secuestrada, aparentemente, por unos tipos metidos en drogas o en extorsión, que resultan ser de la mafia rusa, declarándole la guerra a todo un clan que tiene comprada hasta a la policía.

        O yo tengo mucha imaginación, que también puede ser, o la estructura narrativa sigue a las típicas arcades ochenteras de “Beat´em up”, o como se conocían en España, “Yo contra el Barrio”, siendo eliminados distintos mafiosos en diversos lugares y circunstancias hasta llegar al Final Boss final al que se enfrenta en una lucha épica y rescatando a la chica al más puro estilo “Double Dragon”.

        El epílogo muy típico, tópico, con Levon y su hija en la cabaña forestal de su amigo Gunny, el pistolitas interpretado por David Harbour y con una escena que podría dar lugar a una continuación, que, con 50 millones de dólares de beneficio, quizás se planteen.

 

        En definitiva: A pesar de sus rarezas muy relacionadas con arcades y cómics, “A Working Man” es una historia de esas de no comerse el coco, disfrutar de buenas escenas de acción, poses, chulerías, frases cortas tipo Stallone (se nota que algo de mano habrá metido por ahí), y poco más.

        Actuaciones más o menos decentes dentro de este género de acción, música aceptable, buenas escenografías, los aficionados a este tipo de cine sabrán disfrutarlas. Yo que ya he visto varias miles parecidas, no puedo darle más de un 5 de nota, y decir una de mis premisas más conocidas, que con media hora menos, ganaría.