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lunes, 21 de febrero de 2022

La verdadera Historia del Soldado Desconocido. La Báscula de Charlot (Norma, 2022) Tardi


         “La verdadera historia del soldado desconocido” y “La báscula de Charlot” son dos historias publicadas por un joven Jacques Tardi en los setenta (1974-76), cuando los fanzines y las revistas de cómics proliferaban, y él más o menos se preparaba, con este tipo de historias cortas, para la serie “Blanc-Sec” que sería con la que diera el gran salto de su carrera en prácticamente todos los planos.


        En estas dos historias juguetea con el surrealismo, lo onírico, y a veces, el sin sentido de la narrativa. Tiene elementos, que, para el que conozca su obra, le sonarán, sobre todo en la mencionada colección en torno a la señorita “Blanc-Sec”.


        En “La verdadera historia del soldado desconocido”, Tardi gira su narrativa en torno a un escritor acosado por la deformación de los personajes creados por el mismo, que se han vuelto grotescos, violentos y desnudos deformes (este álbum, impreso en Alemania, tuvo sus más y sus menos en la aduana por algunos de sus dibujos, estamos en los setenta y algunas cosas estaban así…). Dicho escritor, en realidad, está en las trincheras francesas, y la parca se le presenta un día antes de concluir el conflicto, de ahí dichas pesadillas.


        En “La Báscula de Charlot”, Tardi vuelve a tontear, en la narrativa, con la fatalidad del protagonista. Un paria que vuelve a casa tras cuatro años de ausencia, y que pronto se le complica la vida de una manera que ni él mismo entiende ni percibe, tanto, que al final pierde, y de mala manera, la vida.


        Ambas historias, clásicas, y ya difíciles de encontrar, las tenemos en este cómic (a Tardi no le gusta la palabra “álbum”) reeditado por Norma (2022), y es una suerte para los que conocen, y disfrutan, de la vida del gran maestro francés. Un auténtico lujo hacerse con esta joyita, que no es cualquier cosa. 

viernes, 28 de febrero de 2020

El Grito del Pueblo (Norma, 2014) Tardi, Jean Vautrin



        Cuatro años, al parecer, se tiró Tardi, para hacer esta pequeña joya, “El Grito del Pueblo” (Norma, 2014) de trescientas páginas de cómic (de Tardi, hemos escrito tanto, que, prefiero que busquéis por vuestra cuenta, en el buscador del blog, otras referencias que le hemos hecho) basada en una novel de Jean Vautrin.

        Esta dedicatoria a lo que fue la Comuna de París (1871), que duró nueve semanas, y que acabó con varios miles de muertos y cientos de desaparecidos, me ha tenido enganchado durante una semana entera. En el cómic, la Comuna de París sirve de excusa, para contar una historia de venganza, entre un policía al que le han asesinado a su hijastra y al niño que esperaba, Bassicoussé, y un militar pasado a las filas comuneras, Tarpagnan, que era el novio-amante de la chica, y que desaparece después del suceso.

        Bassicoussé es acusado, injustamente, del crimen, y encarcelado. Después de muchos años, consigue la libertad y jura matar al militar, que se ha enamorado de una tal Gabriella Pucci, italiana, a la que Courbet, ha pintado en una pose singular. Pero el conflicto entre el Gobierno de Francia, presidido por Thiers, y la Comuna de París, estalla en una guerra abierta, en la que el ejército toma las calles, bayoneta calada, mientras los comuneros se defienden, y la venganza se va tomando su tiempo.
Algo que no me ha gustado, o no he llegado a comprender, es que Tardi censure todos los pezones femeninos que aparecen en el cómic.

        Es un grandísimo cómic el de Tardi, ya que aprendes un montón sobre la etapa en la que se desarrolla, mientras sigues la narrativa de policías y curas corruptos, comuneros fantasiosos y ansiosos de libertades y reformas, putas, desarraigados de la vida… Ciertamente, es muy recomendable.

        No es la primera vez que le dedicamos una entrada en el blog a este hecho histórico, tan atractivo aún hoy en día para los historiadores, ya lo hicimos con “La virgen roja” hace unos años, y supongo, que, tarde o temprano, nos encontraremos con otro cómic sobre la temática, que, al fin y al cabo, no deja de ser interesante…

miércoles, 18 de diciembre de 2019

Rumores sobre el Rouergue (Edicions de Ponent, 2015)


        Había pasado Mayo del 68, y Pierre Christin (idea, guion) tenía una idea en la cabeza sobre el capitalismo, hadas, y malvados directores de empresas mineras. Jacques Tardi, el dibujante, (uno de mis autores franceses preferidos, del que ya hemos hablado alguna vez por aquí, en “La guerra de las trincheras”, “El último asalto” y en los tres números de “Yo, Réne Tardi. Prisionero de guerra en Stalag IIB”) se enfrascaba, por primera vez, en una historia larga, ya que hasta la fecha aún no había publicado ninguna, y era poco conocido.

        En 1972, publicaban en la revista subversiva “Pilote” la historia “Rumores sobre el Rouergue” (Edicions de Ponent, 2015), que les ocupó dos números, basada en la historia de una mina de cobre cerrada, en una remota zona de Francia, en la que se ha fijado una empresa minera, y a la que mandan a un prospector, el norteamericano Palmer, que no regresa de su visita.

        Pronto, los directivos empresariales, descubren que la mina y la zona, está protegida por “el pueblo llano”, una panda de hadas, elfos, duendes y otros seres mágicos que no van a permitir que reabran la mina, y se carguen el bosque cercano de Cassaniouze. Para ello, usarán todo tipo de sortilegios mágicos, e incluso levantarán en huelga a los mineros españoles allí desplazados.
                                                                                    Tardi


        Irreverente, cargada de humor, y con un claro mensaje ecologista que ya ha cumplido sus cincuenta años, “Rumores sobre el Rouergue” nos trae a la mesa, un problema, que ya preocupaba a finales de los sesenta y principios de los setenta, con el surrealismo como protagonista de un hecho, la apertura de la mina, muy real.

                                                                                                                      Pierre Christin

jueves, 29 de agosto de 2019

Yo, René Tardi (1-3). Prisionero de Guerra en Stalag IIB (Norma, 2013-2019) Jacques Tardi


          Desde que, con doce o trece años, alguien me regalara “Las extraordinarias aventuras de Adèle Blanc-sec” (1976) de Jacques Tardi (1946), me aficioné a este autor, guionista y dibujante francés, y, a fecha de hoy, tengo gran parte de lo publicado de Tardi en castellano.


        En 2013, año en que le conceden La Legión de Honor de las Artes, comencé con la que iba a ser la trilogía de Tardi, en la que contaría las vivencias de su padre durante La Segunda Guerra Mundial. En “Yo, René Tardi 1: Prisionero de Guerra en Stalag IIB”, un joven Tardi, adolescente, embutido en una boina negra, acompañaba a su padre por los inicios de la guerra, narrando, a la vez que su progenitor, las vicisitudes del conflicto, en un cómic mitad documental, mitad biografía, con mucho de historia de andar por casa, familiar, por medio, y con las curiosidades de ver los movimientos, los ataques y vehículos, desde el punto de vista de un tanquista francés (René). Centrándose en las humillaciones y fatigas que tuvieron que pasar los franceses en el campo de concentración Stalag IIB. Está dibujado y coloreado en un riguroso blanco y negro.

        En el segundo volumen, “Yo, René Tardi 2. Prisionero de Guerra en Stalag IIB. Mi regreso a Francia” (2015), Tardi y su padre nos narran la salida del campo, y la vuelta a casa, a una Francia llena de colaboracionistas que se esconden y comienzan a cambiar de chaqueta, y donde los antiguos prisioneros ahorcan a guardias alemanes. Como curiosidad, cambia en este cómic, a raíz de los ajusticiamientos el color de la historia, del blanco y negro al color, empezando por el rojo de la sangre de los muertos.

        Y, el tercer volumen, “Yo, René Tardi 3. Prisionero de Guerrea en Stalag IIB. Después de la guerra” (2019) que es el que menos me ha gustado (no os voy a mentir), nos narra Tardi, como su padre, que sigue incomprensiblemente en el ejército que tan mal le ha tratado, cambia su carácter, cada vez más agrio y malhumorado, mientras la familia intenta aterrizar de todo lo que han pasado, e iniciar una nueva vida en la nueva situación política y económica francesa, y europea. En este volumen, Tardi, da vueltas por la Historia, ahora a Napoléon, ahora a la guerra franco-prusiana, ahora con los chismes de su familia, cambiando su narrador adolescente, por su narrador niño, y resumiendo perfectamente el problema colonial francés, que era bien peliagudo y la vuelta a la normalidad del país, con el terror a una supuesta guerra contra la URSS, y los inicios de la Guerra Fría. El color, curiosamente, vuelve a ratos al monocromismo (¿Está bien dicho monocromismo?, bueno, tú me entiendes).

        Han sido seis años siguiendo a Tardi y a su padre, por la Segunda Guerra Mundial (humillaciones, muertos, sin razón...), y años posteriores, con su infancia, el colegio, y su flechazo por los cómics y los aviones de papel. Esta trilogía, ciertamente, merece mucho la pena. Por su originalidad, por el tratamiento de la guerra, por el material que añade Tardi a los propios cómics. Es, de verdad, una verdadera pasada, aunque el tercer volumen me haya parecido “menos interesante”, o con menos fuerza. Totalmente, imprescindible.



viernes, 10 de agosto de 2018

La guerra de las trincheras (1914-1918). Tardi (2014)





        Hace un tiempo os hablaba de Tardi, concretamente de “El último asalto”, uno de los muchos cómics dedicados a la Primera Guerra Mundial.

        Su abuelo sobrevivió a la Primera Guerra Mundial, y su padre, René Tardi, a la Segunda. Tardi nos tiene acostumbrados, a sus fieles lectores, en volver, de vez en cuando, al horror y a la desesperación de aquel infierno de las trincheras: Ratas, pulgas, cuerpos en descomposición, obuses y granadas traicioneros, ataques con gas, locuras, los fusilamientos sumarísimos por prácticamente nada, la presencia diaria de la muerte…

        Al pequeño Tardi, aquellas historias de su abuelo, le marcaron profundamente. En “La guerra de las trincheras: 1914-1918” (Editado por Norma en 2014), el genial guionista y dibujante francés, nos brinda la oportunidad, en riguroso blanco y negro, de volver a aquel horror indescriptible con una serie de historias cortas, algunas de ellas unidas entre sí, con un hilo argumental que va enganchando, con total naturalidad una historia con otra.

        Tardi añade algo de información adicional, tras la primera historia, y después deja que todo fluya. Impresionante obra. Más que recomendable leerla, a pocos meses de celebrar, los cien años del fin de La Gran Guerra.


domingo, 28 de mayo de 2017

El último asalto (2017) Tardi


        Tardi, no hace falta decirlo mucho, ni muy alto, es uno de mis autores favoritos dentro del panorama del cómic francés. De pequeño tuve la colección en fascículos de “Las aventuras de Adele Blanc-Sec”, que después releí en los tres tomos integrales editados (los mejores, los dos primeros). Posteriormente, me adentré con él en “Puta Guerra” y lo acompañé, junto a su padre en “Yo, René Tardi, prisionero de guerra”, que va por su segundo volumen, y del que espero no demore un tercero.


         Tardi siempre dibuja las mismas escenas, casi los mismos personajes. Vistos de frente, serios, con los ojos cerrados, y con un texto narrativo que te cuenta la escena. Pocos diálogos, gran uso del color. Es capaz de ofrecerte dos páginas de información meticulosa y anecdótica, y después cuatro páginas donde las imágenes, su arte, habla por sí mismo. No le hace falta más.

        En “El último asalto” vuelve a las trincheras de la Primera Guerra Mundial, como otras veces ha hecho (hay por YouTube algún documental suyo andando por el campo y encontrando restos de la Gran Guerra), igual que hiciera en “Puta Guerra”. Pero esta vez es diferente. Esta vez lo hace de mano de Dominique Grange y del Grupo Accordzéâm. Con un disco de canciones de la guerra, contra la guerra, contra todas las guerras. La música y la imagen. Al cómic le acompaña un Cd que es una maravilla, indisoluble a la obra de Tardi, acompañado de las letras, en cuatro idiomas. Francés, italiano, inglés y alemán.

        A través de los ojos del camillero Mathurin, gordo, barbudo y reflexivo, vamos a ver los desastres y horrores de la guerra. Las trincheras, los muertos en descomposición, las bayonetas rajando tripas y heces, el fuego de artillería, los gases tóxicos, la deshumanización… Todo condimentado con alguna que otra anécdota, de las que Tardi suele tirar en este tipo de obras que dedica a las Guerras Mundiales. La acción se desarrolla antes de la llegada de los norteamericanos al conflicto.



        Como toda su obra, esta es otra más de esas que os recomiendo fehacientemente. Tardi no defrauda, y en compañía, mucho menos.