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jueves, 21 de agosto de 2025

Superman (2025)

 

        Siempre fui más de Marvel que de DC, pero eso no es óbice para que me trague de vez en cuando las películas de esta editorial.

        La nueva de “Superman” (2025) viene cargada de muchísima crítica, pero yo tengo que reconocer que me he tragado sus dos horas, y no me ha parecido tan mala como dice el personal, aunque entiendo gran parte de las críticas que se le ha dedicado… A mi me ha parecido un blockbuster con varios superhéroes rondando, algo de humor, algunos guiños (yo di un bote con El Pacificador en la tele), mucha crítica social, guiños al tema de Gaza (más que de Ucrania, me ha parecido Gaza), y referencias a los pocos cómics que leí o que tenía de “Superman” de finales de los setenta y principios de los ochenta.


        Sin entrar en polémicas, a mi me ha hecho gracia algún comentario que me ha llegado previo a la película: Pero, este no es Superman… Menuda inventada lo del perro con capa… Y, claro, la peña no tiene ni pajolera idea de lo que dice, de lo que habla… Y, ojo, repito, yo siempre he sido más de Marvel que de DC, pero adelanto, que, como película de mero entretenimiento, esta versión no está tan mal.

        La película ya te resume en un minuto, todo lo que le ha pasado a Superman antes de enfrentarse a un metahumano poderoso que le está dando la del pulpo. Así, nos ahorra la escapada de Krypton, el viaje en meteorito de 1ª Clase a los Estados Unidos, su crianza en el Medio Oeste Americano… Todo eso, no lo vas a ver.

        Lo vemos derrotado y recurriendo a Krypto, el firulais de capa, para que lo lleve destrozado a su guarida helada supersecreta en la Antártida, donde una serie de robots humanoides, le hacen de chacha y lo curan para volverse a enfrentar al metahumano “El Martillo de Boravia”, que es quién le da tremenda paliza porque resulta, que, manejado por Lex Luthor, este ha averiguado el patrón de ataques de Superman, como en un videojuego, y es capaz de anticiparse a las jugadas del kryptoniano.


        Así las cosas, sabemos que Lex Luthor (Nicholas Hoult, que lo clava), aparte de tener una mente privilegiada, está forrado y odia profundamente a Superman. Nada nuevo bajo el sol. Pero aquí entran varias subtramas, algunas, por cierto, mal presentadas, todo hay que decirlo, y mal cerradas posteriormente.

        A los típicos monstruos a los que se enfrenta Superman en Metrópolis, se unen nuevos metahumanos, como Linterna Verde (un histriónico Nathan Fillion, que en la vida me lo hubiera imaginado en este papel), Chica Halcón (nuestra Dora la Exploradora, Isabela Merced) y Mr. Terrific (el actor Michael Holt, al que no sigo mucho), que es un personaje que a mí no me sonaba absolutamente nada de los cómics de hace cincuenta años, y que es para mi uno de los puntos fuertes de la película por toda la clase de virguerías que puede llegar a hacer.


        Con la guarida de Superman asaltada y destrozada por sus dos metahumanos malotes (Ultraman o El Martillo de Boravia, que son el mismo tipo, y Angela Spica), Lex Luthor consigue descifrar el mensaje de los padres de Superman, con el que se va a dormir todas las noches, el trozo que faltaba, en el que le dicen a su hijo que se monte un harén de mujeres y que domine el planeta (no sé a vosotros, pero a mi me suena a ciertas culturas ancestrales, símbolos de la Paz, costumbres que hay que respetar).

Pero al pueblo estadounidense, a los jueces, peña de a pie, les parece horrendo, ¿Tener hijos con varias mujeres y dominar el planeta, donde se ha visto/oído semejante barbaridad? Ilusos. Y Lex Luthor lo mete en una cárcel que tiene en un Universo de Bolsillo, que ocupa poco espacio y no se está tan mal.


Louis Lane convence a Mr. Terrific de la inocencia de Superman e inicia una operación de rescate en la que no participan ni Linterna Verde ni la Chica Halcón, que son puro relleno, y una vez liberado, se desata el cabreo contra Lex Luthor mientras por el camino detienen un conflicto internacional y son capaces de parar un agujero negro en ciernes…

En definitiva: Con un presupuesto de 225 millones y una recaudación de 600 millones, “Superman” es una película de mero entretenimiento, a la que no se le puede pedir peras al olmo. Es muy James Gunn, con muchas subtramas mal resueltas y una narrativa un tanto confusa, pero no deja de ser el típico blockbuster que hubiera alquilado en un videoclub en los años ochenta, y se corresponde con el Superman de los cómics que recuerdo. Nota: Un 5,5.

domingo, 20 de octubre de 2024

Alien Romulus (2024)

 

         Cuando hace algunos meses se estrenó en cines “Alien Romulus”, tuve pereza, una enorme pereza de ir a verla, a pesar de que algunos de vosotros me comentasteis que os había gustado. Setentero que es uno, boomer que vivió con la alargada sombra de Alien durante los Ochenta, una película de la franquicia en 2024 no puede traerte nada nuevo… Eso fue lo que pensé, y más después de las irregulares que nos hemos ido tragando de la saga en los últimos años, y si a eso le añades que una de las protagonistas es “Dora la Exploradora”… Ya si que no.

        Pasé. Pero estos días, el gusanillo de la curiosidad me ha hecho recapacitar, y me he decidido a verla, al fin y al cabo, Aliens y “Dora”, ¿Qué podría salir mal?


         A ver, con esta película me ocurre lo mismo que con otras muchas, películas y series, que son una saga o una franquicia. Si la has visto todas, desde la primera a la última, conoces el canon, conoces los actores originales que la comenzaron… Tienes el listón alto y esperas mucho.

         Si no has visto absolutamente nada y te sientas delante de la pantalla a tragarte lo que sea, lo que venga de frente, casi que te da igual, y me imagino en las puertas de los cines gente echando pestes, que llevan hasta a la Sigourney Weaver tatuada en el muslo de la pierna derecha y en la izquierda a un alien, y a los que salen diciendo que no está mal…


         Y así me la he tomado yo, como boomer viejuno que ha visto las dos primeras películas hasta con fiebre y gripazo, hay cosas que me han parecido un poco tomadura de pelo, demasiado arriesgadas incluso. Pero, si dejas de lado lo que sabes de la saga, y quieres ver un producto que te pueda entretener y a otra cosa, la vas a disfrutar.

        ¿Qué tenemos en la narrativa de “Alien Romulus”? Pues estamos en el año 2142 y Extremadura todavía no tiene tren, ni está ni se le espera. Los gringos están minando la mitad de la galaxia, y en la colonia de Jackson´s Star, una chica llamada Rain Carradine, una pequeña saltamontes, intenta salir de allí como sea junto a un humano sintético llamado Andy, que su difunto padre se encontró tirado en un contenedor amarillo. Lo reparó, le puso juegos de consola en la memoria Ram, y todos los episodios de “las Chicas de Oro” para Rain se entretuviera.


         Unos niñatos escapados de un videoclip, todos muy representativos de los tiempos que corren, la invitan a su plan de huir del planeta utilizando a Andy. El plan es ir hasta una vieja nave abandonada que está a media hora de transbordador espacial, recuperar una cápsulas de criostasis, y dormirse nueve años mientras el piloto automático les lleva hasta Yvaga, que es como Matalascañas, pero en mitad de la Vía Láctea. Con lo que no cuentan es que hay ciertos pasajeros en la nave, y pronto nuestros “Goonies espaciales” se meten en líos…


        En definitiva: Con una hora y cincuenta minutos de metraje, hay cosas que me han rayado bastante en la narrativa, más allá de los previsibles giros de guion, guiños a las primeras películas y estética de videojuego a ratos. Lo mejor, en interpretación, el tipo que hace de sintético. Dora la exploradora se pasa chillando todo el tiempo, y la protagonista no es desde luego Ripley, por muchos guiños que se nos quieran hacer, aunque logra esquivar 8000 hectolitros de ácido de alien sin despeinarse, y matar a una veintena de ellos. No me ha generado inquietud, no he metido ningún bote ni me he tensionado, y me ha parecido una película hija de los tiempos que corren. No se hicieron una foto con los aliens en Instagram de milagro.

         Si tuviera 16 años, le daría un 6,5 seguramente, pero voy a hacer 51 y le doy un 3 como buen Boomer cascarrabias que soy. Y pienso tirarme toda la semana despotricando entre dientes, incluso dormido, bruxismo lo llaman…

domingo, 26 de noviembre de 2023

Familia al instante (Netflix, 2018)

 

        El soniquete de “Basado en Hechos Reales” es algo que suele hacer una película atractiva, en la mayoría de los casos, no siempre (también es verdad), pero hay que reconocer que tiene cierto morbo que hace que la gente caiga en esa trampa sutil de ver la adaptación cinematográfica de algo que sucedió, e incluso comparar que tal se parecen los actores y los hechos narrados con la verdadera versión de lo ocurrido. De hecho, yo os voy a dejar por aquí un enlace para que veáis a los verdaderos protagonistas de esta historia familiar.


         Ese es el caso de “Familia al instante” (Netflix, 2018), una película de dos horas, a la que le sobra perfectamente media hora de pasteleo puro y duro, pero que muestra una realidad no muchas veces abordada en el cine, como es el tema de la adopción de niños, y más concretamente niños hispanoamericanos en el seno de la típica familia blanca estadounidense: De esos de grandísima casa de madera, grandes carros, gorras, hamburguesas y solvencia económica a dos kilómetros de distancia.


         La narrativa se ubica en California, donde Pete y Ellie, una joven pareja que se dedica a la compra, reforma y venta de casas, que triunfan en la vida y que no tienen mayores problemas en la vida, se embarcan en la adopción de tres nenes, hermanos e hijos de una madre con problemas de drogas, que se tira la mitad de su vida vestida de naranja dando paseos en cárceles californianas, una de ellas para más señas adolescente.


         En tono de comedia, aunque hay bastante drama en todo lo que se narra, la pareja acudirá a una asociación, donde descubriremos todo tipo de parejas, que, como ellos, quieren adoptar nenes: Desde las parejas gay y heterosexual interracial, hasta los ultracristianos, pasando por la tipa soltera que ha visto la película de Sandra Bullock, “Un Sueño Posible” (2009), con la que ganó por cierto un Óscar (estuvo nominada al Óscar a mejor película, pero no se lo llevó), y que va de la misma temática basada en hechos reales, y que en su día no me desagradó.


         La pareja orientadora y mediadora entre padres-madres y nenes, son Tig Notaro y nuestra Octavia Spencer, que vimos hace relativamente poco tiempo en “Las Brujas” con Anne Hathaway, y que ponen un punto cómico bastante bueno en sus escenas.


         Los protagonistas, nuestro Mark Walhberg, que le va esto de hacer de padre y el tema de los hechos reales, como vimos hace unos pocos años en “Joe Bell” (2020), y una histérica Rose Byrne, que lo borda perfectamente en su papel de madre exagerada y sobreprotectora, buscadora de la afirmación ajena ante sus actos. Y entre los tres nenes, habría que destacar a Isabela Merced, nuestra “Dora la exploradora”, que en España quizás sea más conocida por su papel en la serie “Cien Cosas que hacer antes de ir al instituto”, que hace de adolescente rebelde y pone voz a gran parte de la banda sonora de la película, todo en uno, no se podría pedir más.


         La trama gira en torno a todos los problemas y dificultades que la pareja se encuentra con los tres nenes, con la propia sociedad que les rodea, la familia, y con ellos mismos, que, llegado el momento, se llegan a plantear si han hecho lo correcto…


         En definitiva: Película que hemos visto en familia, que como os comento, mezcla drama y comedia a partes iguales, y que transmite un mensaje que llega, que convence, y que me llegó a parecer hasta necesario. Lo malo: Que se puede explicar en menos tiempos y sin tanto histrionismo, sobre todo por parte del papel de Rose Byrne. Le doy un 6 de nota. 


         Lo dejo por aquí. Echadle un vistazo y ya me diréis que os pareció a vosotros.