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lunes, 5 de octubre de 2026

Manga de Terror LA ORUGA (Suehiro Maruo) | Reseña Completa


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... Hacía mucho tiempo que no leía nada de Suehiro Maruo, y ahora le ha tocado el turno a "La Oruga", un cómic publicado este 2026 por Panini Manga en España, y a los cuales hay que agradecer esta edición tan buena... 

  Hace unos años, empecé a conocer sus cómics, y les hice algunas reseñas en el blog a todos los que cayeron en mis manos... A saber... En el canal no tengo reseñas de cómics de Suehiro Maruo, esta es la primera que le hago por aquí, pero en el blog "¿Cómo Quieres que cuente estrellas?", podréis encontrar, por si os interesa, reseñas de: "La Sonrisa del Vampiro", "Paraíso", "Gichi Gichi Kid", "Infierno embotellado" y "La extraña Historia de la Isla Panorama".


Suehiro Maruo es un autor, un ilustrador, bastante obsesionado con la obra creativa del escritor, también japonés, Edogawa Ranpo, y de ese choque de mentes, nacen habitualmente los cómics de Maruo, siendo "La Oruga" un ejemplo más dentro de esa obsesión de Suehiro Maruo por lo grotesco, lo sexual, la perversión, y, quizás, las ganas de incomodar al lector. Desde luego, este cómic cumple, de sobra con todas estas características.

 Ranpo, considerado el padre del misterio moderno en Japón y apodado el "Edgar Allan Poe nipón", escribió el relato original en enero de 1929. Décadas más tarde, Maruo, considerado maestro del eroguro (erotismo grotesco y sinsentido), tomó este clásico literario para transformarlo en una obra muy visual y bastante perturbadora, en todos los sentidos.


Antes de continuar, os tengo que advertir que estamos ante un cómic para adultos, y aunque es verdad que otras veces os comento que quizás el tema no sea para tanto, en el caso de "La Oruga", debido a la crudeza de la historia y de lo que nos presenta, sí que me veo en la necesidad de comentarlo por aquí, por si las moscas, porque aquí te vas a encontrar de manera explícita el terror corporal (body horror), las automutilaciones, el sadomasoquismo y una violencia física y psicológica, que hace que el cómic, quizás, no sea para todos los públicos. 

Una vez avisados, continuamos para bingo: Originalmente se publicó serializada en Japón por la editorial Enterbrain en la revista Comic Beam a partir de 2009, y ahora el cómic ha sido publicado en España por Panini Cómics, bajo el sello de Panini: Biblioteca Suehiro Maruo. La edición a mí me ha parecido una maravilla: Se presenta en un formato cartoné con sobrecubierta de gran tamaño consta de 152 páginas en blanco y negro, y recopila la historia en un volumen único estructurado en prólogo, cuatro capítulos y un epílogo en forma de biografías de Suehiro Maruo y el amigo Ranpo. 


Pero, ¿De qué va "La Oruga"? La trama se sitúa de manera precisa en 1905, justo tras el final de la Guerra Ruso-Japonesa. El teniente Sunaga, un oficial condecorado y de gran prestigio militar, regresa al hogar tras el conflicto bélico. Sin embargo, la guerra no ha devuelto un héroe, sino una pesadilla viviente: Sunaga ha sobrevivido milagrosamente, pero ha quedado reducido a un torso humano. Está completamente desprovisto de brazos y piernas, sordo, mudo y con el rostro desfigurado por las cicatrices de la metralla y el fuego. Su aspecto físico se asemeja, literal y trágicamente, al de una enorme oruga humana. 

  Su esposa, Tokiko, se ve obligada por la presión social y el deber patriótico a convertirse en su única cuidadora dentro de una casa apartada del mundanal ruido. Al principio, la gente los idolatra como el símbolo del sacrificio nacional, pero tras las puertas cerradas de la residencia se gesta un horror doméstico indescriptible. Sunaga, a pesar de sus brutales limitaciones físicas, conserva intactas dos capacidades básicas: un apetito voraz por la comida y un insaciable deseo sexual.

  La convivencia de la pareja evoluciona rápidamente hacia una dinámica sadomasoquista y de dominación psicológica mutua. Tokiko, bastante hastiada con el paso del tiempo, y ante las circunstancias, en un arrebato de ira incontenible y sadismo puro, cega intencionadamente los ojos de Sunaga, que eran su última ventana para percibir el mundo exterior. Sunaga, por su parte, despojado de toda dignidad y sumido en la oscuridad absoluta, comprende que se ha convertido en un juguete roto. En un último y agónico esfuerzo, arrastra su torso fuera de la cama, sale al jardín de la casa y se suicida arrojándose al interior de un pozo antiguo, dejando a Tokiko completamente desquiciada en medio de la nada.


Como curiosidades curiosas, te puedo comentar que...

  El relato original de Edogawa Ranpo sufrió una feroz censura en Japón durante los años previos a la Segunda Guerra Mundial. El régimen militarista e imperialista de la época consideraba que la obra era antipatriótica, pacifista y ofensiva para el orgullo nacional, ya que desmitificaba la supuesta gloria del frente y mostraba la cruda realidad de los veteranos mutilados.

  Suehiro Maruo siempre ha sentido una profunda afinidad estilística con Ranpo, considerándolo un espejo literario de su propia visión del arte. La Oruga no fue su primera incursión en este universo; previamente ya había adaptado con rotundo éxito otra obra emblemática del autor, "El extraño caso de la Isla Panorama".

  La historia tiene película, una concretamente 2010. La cinta compitió en la Berlinale, donde la actriz Shinobu Terajima ganó el prestigioso Oso de Plata a la mejor actriz por su brutal interpretación de Tokiko.


En definitiva: "la Oruga" no es un cómic que te dejará impasible. No es un cómic de terror convencional, sino más bien una historia sobre los horrores de la guerra (aquí hay mucho antibelicismo), la psique humana... Y hasta donde se puede llegar bajo determinadas circunstancias.

En cuanto al estilo, que a mí me gusta mucho, Maruo utiliza su característico trazo limpio, clásico y deudor de las estampas tradicionales del muzan-e (grabados sangrientos del siglo XIX) para crear unas viñetas morbosas, perturbadoras, pero claras y difíciles de olvidar. Es una lectura incómoda, pero si te va el género, también muy recomendable.

jueves, 25 de septiembre de 2025

El Monstruo de Frankenstein (Panini, Marvel, 2025)

 
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      ¿Tú sabías que El Monstruo de Frankenstein formó parte del Universo Marvel? No lo vais a encontrar en la Enciclopedia Marvel, pero nuestro Monstruo troceado, que nunca se llamó Frankenstein (sino que adoptó el nombre de su creador, y que bien podría haberse llamado Andrés), y nacido de la mente de la joven Mary Shelley en 1818, se unió al Universo marveliano allá por 1973, aunque es cierto que había aparecido un Monstruo de Frankenstein en algún cómic de “Estela Plateada” en 1969, y creo que en alguno de “La Patrulla X”, pero sin demasiado recorrido.

Ahora lo haría en solitario, aunque su periplo no duró más de 32 cómics de grapas hasta donde sé, comenzando con mucha fuerza en 1973, 1974, y comenzando a decaer en 1975, donde tras un par de cómics en los que hizo equipo con Spider-Man, desapareció de la escena…


De hecho, en 1976, nuestro personaje fue aparcado durante un año entero, y volvió a ser rescatado en 1977, en un par de cómics protagonizados por Iron Man, donde no comenzaban muy bien, pero terminarían aliándose para luchar contra “El Caballero Temible” y su caballo infernal.

Lo que es el tiempo, “El Caballero Temible” me parecía un supervillano terrible hace 50 años, siendo un crío, me fascinaba, y que hoy me parece de lo más cutre posible.


¿Podría haber dado más juego el Monstruo de Frankenstein como si lo dio en su día “Drácula”? Es algo que nunca sabremos. Es cierto que volvería a aparecer de vez en cuando, pero no con la serie propia que había tenido durante un par de años, y siendo más bien un secundario al que la inmensa mayoría de los lectores olvidaron con facilidad.

Ahora, este 2025 tenemos la suerte de retomar, en forma de dos tomos, aquellas aventuras de “El Monstruo de Frankenstein” de hace poco más de 50 años, en unas ediciones limitadas de 1500 ejemplares cada uno de los dos tomos, publicados en España por Panini y Marvel, y con un prólogo espectacular de Eduardo de Salazar.


        El primer tomo, que es el que más me ha gustado de los dos, contiene 296 páginas, donde se puede decir que su primer cuarto es una adaptación más o menos fidedigna a la novela de Mary Shelley, con alguna lógica variación, pero que me ha recordado mucho a los “Clásicos Marvel”.

        De hecho, en el primer tomo de “Clásicos Marvel de la Literatura” (que hemos comentado tanto por el blog, como por el Canal) tenéis su historia. Se supone que estamos a finales del S.XIX, aunque el Monstruo fue creado a finales del S.XVIII según nos narra el cómic a través de su protagonista.


        Después, la historia se mueve entre hombres prehistóricos que se hacen amigo del Monstruo, vikingos vengativos, y a pesar de su fealdad y monstruosidad, nuestro protagonista comienza a tener éxito con las mujeres, ninguna fea, por cierto, pero en todas las ocasiones la vaina acaba bastante mal.

        La narrativa vaga por la obsesión por vengarse de todos los Frankenstein a lo largo del tiempo, y así, de vez en cuando aparece uno y tenemos una historia donde el Monstruo siempre escapa con éxito, enfrentándose ya de paso con otros tipos de monstruos, que incluyen en el catálogo a hombres o mujeres-lobo, arañas gigantes, experimentos genéticos animales, y hasta vampiros como Drácula.


        De hecho, una de las grandes cagadas narrativas es que un ataque a la garganta de nuestro amigo por parte de una vampira, le quita la capacidad de hablar durante el resto del integral y parte del siguiente, lo cual, a mi parecer, le resta bastante interés en muchos aspectos.

        El dibujo de Mike Ploog, clásico entre los clásicos, me ha gustado, aunque a veces, la pifiaban con el color… Igualmente Val Mayerick, que hace un mejor trabajo en el blanco y negro que con el color. Y en cuanto al guion, pues tenemos a Dough Moench, que venía de guionizar precisamente aquellos “Clásicos Marvel de la Literatura” y algo sabía sobre adaptar historias.


        Pero, donde me he llevado cierta desilusión, no voy a mentir, en los cómics de “Monsters Unleashed” o “Monstruos desatados”, donde el dibujo en blanco y negro de John Buscema, que me parece fantástico, no impide una narrativa ya bastante absurda donde el Monstruo de Frankenstein, en su día en un bloque de hielo, despierta ya en la segunda mitad del S.XX para volverse a encontrar con descendientes chiflados de los Frankenstein, científicos que cambian cerebros y personalidades de diferentes cuerpos y vainas sin mucho sentido, tituladas “Frankenstein 1973” y “Frankenstein 1974”.

        El segundo tomo, de 288 páginas, continúa o comienza precisamente con estas historias en blanco y negro, donde el Monstruo tiene aventuras con pandilleros juveniles y más científicos locos, aparte de las apariciones de hombres-lobo, robots humanoides, enanos mamones y sádicos, hasta llegar a la aparición de Spider-Man, Iron Man y hasta el Doctor Doom de soslayo… E incluso nuestro héroe recupera el habla.


        Aunque entretenido, me sigo quedando con el primer tomo en cuanto a las historias, pero ambos en su conjunto son una curiosidad marveliana a tener en cuenta si te gustan, como a mí, los cómics clásicos Marvel de toda la vida. Frankenstein es uno de mis monstruos clásicos favoritos, y he hecho le hemos dedicado tanto por el blog como por el canal varias reseñas y vídeos a cómics dedicados al hijo inmortal de Mary Shelley.