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Mostrando entradas con la etiqueta DC Comics. Mostrar todas las entradas
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domingo, 12 de octubre de 2025

El Pacificador (2ª Temporada, 2025)

 

      Cuando hace tres años vi la Primera Temporada de “El Pacificador”, de la mano de HBO, la verdad es que flipé. Nunca he sido muy fan del universo de DC Comics, pero con esta serie me ganaron y la verdad es que me entusiasmé mucho como demuestra la entrada que le dediqué en el blog en su día.

        Ya hace tres años se rumoreaba que la Segunda Temporada llegaría en 2023, por el enorme éxito que había tenido la serie protagonizada por un histriónico John Cena, pero no ha sido hasta agosto de 2025 que han llegado los ocho capítulos que conforman esta Segunda Temporada, siendo el octavo emitido hace apenas unos días, el 9 de octubre.


        “El Pacificador” ha traído, en mi opinión, con dos temporadas, una nueva esperanza al Universo DC, conectando con la película de “Superman”, y configurando un mundo lleno de posibilidades donde el multiverso tan común en otras producciones de superhéroes llega aquí por la puerta grande, con grandes dosis de guiños, comedia y entretenimiento garantizado basado en realidades paralelas, mundos hostiles y puertas, muchas puertas por abrir…

        Pero… ¿De qué va esta nueva temporada de “El Pacificador”? Te resumo muy someramente: Tenemos a Chris Smith/Peacemaker, que a pesar de haber salvado los trastos tras el Proyecto Mariposa, sigue atormentado por haber quitado de en medio al hijo de Rick Flag, que se la tiene jurada. La Banda de la Justicia ha sustituido a la Liga de la Justicia, y él mismo intentará entrar en ella infructuosamente.


        Muy perdido en todos los sentidos, incluyendo el amoroso, intentará redimirse buscando en los portales que manejaba su padre “Dragón Azul”, una realidad alternativa que se acople mejor a su manera de ser y pensar, llegando a uno concreto donde no solo le va bien en el amor, sino que su padre, su hermano y él forman un trio de héroes admirados y queridos en medio mundo, donde decide quedarse tras asesinar accidentalmente a su Yo de ese plano dimensional, y sustituirlo con relativo éxito.

        Mientras ARGUS intenta involucrarlo en cualquier cosa y eliminar a Aguili, sus amigos deberán usar los pórtales, que resultan ser tecnología extraterrestre para traerlo de vuelta.

        Lo malo es que, en esa nueva realidad, los nazis ganaron la Segunda Guerra Mundial, y Estados Unidos es un país donde las personas de color, las minorías étnicas son perseguidas, encarceladas y esclavizadas, y salir de allí no será fácil. Las referencias a los Beatles y a Helloween en esta dimensión me parecieron requetebuenas, delirantes.


        A lo largo de los episodios se recuperan personajes que están muertos, pero no en esta realidad y Pacificador vuelve a demostrar que la inteligencia no es lo suyo, pero que tiene ganas de mejorar y descubre la amistad de sus amigos en su peor momento. En el último episodio funda junto a ellos la agencia Checkmate, pero es secuestrado por Rick Flag y ARGUS, que lo mandarán al planeta Salvation, a través de las puertas dimensionales, dejando un final muy abierto y muy interesante.

Por cierto, no os podéis perder las escenas post-créditos de cada uno de los episodios, no suelen aportar nada por lo general, aunque algunos tienen algún buen toque de humor o algún guiño.

 

Con un presupuesto que ha rondado los 185 millones de dólares, rodada en Georgia (Estados Unidos), y con una nueva intro que tardaron dos días en filmar, y un nuevo tema musical a cargo de FOXX Shazam, la pegadiza “Oh Lord”, “El Pacificador” evoluciona en esta nueva temporada, y ya no es ese personaje nacido como un spin off de “El Escuadrón Suicida”, sino un personaje secundario que viene a enlazar, a encolar y pegar muy bien un Universo DC que está en plena expansión de la mano de James Gunn, que es el gran responsable de esta nueva fase que nos traerá nuevas películas sobre este universo en los próximos dos-tres años.

        Gunn lo ha sabido hacer muy bien. De manera paralela a “Superman”, se involucraba en el desarrollo de la serie, dirigiendo episodios muy puntuales como el 1, 6 (donde sale el mismísimo Lex Luthor), y el 8 (donde el planeta Salvation, si es como los cómics, va a ser una gran Alianza de Villanos encarcelados allí, que lucharán por salir de su prisión y vengarse de ARGUS y del Gobierno de los Estados Unidos, y donde estaban tipos como El Joker, Darkseid y un par de docenas más de villanos si mal no recuerdo…)


Mientras que los demás episodios quedaban un tanto como en transición, siendo un gran episodio en mi opinión, el sexto con la aparición de Lex Luthor y su consentimiento para usar su tecnología y recursos en cuanto a portales dimensionales, que junto al octavo, te van a dar la clave por donde van a ir posiblemente las próximas películas, ya que no habrá, al parecer, una tercera temporada de nuestro peculiar anti-héroe, aunque el final abierto invita a pensar que tendremos Pacificador para más rato en los próximos años.


        En definitiva: Con grandes dosis de humor negro, muy buena acción, y los guiños que aportan los personajes y sus dobles de las realidades alternativas, creo que Gunn ha acertado con una trama que comparte lo emocional de un personaje secundario, como es el Pacificador, que buscar empezar de cero, con unos episodios que van a ser puente para lo que se nos viene en el universo cinematográfico de DC, como os decía anteriormente. Buenas actuaciones, buen elenco, las he disfrutado mucho en general, y de nota al conjunto de ambas temporadas, le doy un 7. Ahora, solo nos toca esperar.

jueves, 21 de agosto de 2025

Superman (2025)

 

        Siempre fui más de Marvel que de DC, pero eso no es óbice para que me trague de vez en cuando las películas de esta editorial.

        La nueva de “Superman” (2025) viene cargada de muchísima crítica, pero yo tengo que reconocer que me he tragado sus dos horas, y no me ha parecido tan mala como dice el personal, aunque entiendo gran parte de las críticas que se le ha dedicado… A mi me ha parecido un blockbuster con varios superhéroes rondando, algo de humor, algunos guiños (yo di un bote con El Pacificador en la tele), mucha crítica social, guiños al tema de Gaza (más que de Ucrania, me ha parecido Gaza), y referencias a los pocos cómics que leí o que tenía de “Superman” de finales de los setenta y principios de los ochenta.


        Sin entrar en polémicas, a mi me ha hecho gracia algún comentario que me ha llegado previo a la película: Pero, este no es Superman… Menuda inventada lo del perro con capa… Y, claro, la peña no tiene ni pajolera idea de lo que dice, de lo que habla… Y, ojo, repito, yo siempre he sido más de Marvel que de DC, pero adelanto, que, como película de mero entretenimiento, esta versión no está tan mal.

        La película ya te resume en un minuto, todo lo que le ha pasado a Superman antes de enfrentarse a un metahumano poderoso que le está dando la del pulpo. Así, nos ahorra la escapada de Krypton, el viaje en meteorito de 1ª Clase a los Estados Unidos, su crianza en el Medio Oeste Americano… Todo eso, no lo vas a ver.

        Lo vemos derrotado y recurriendo a Krypto, el firulais de capa, para que lo lleve destrozado a su guarida helada supersecreta en la Antártida, donde una serie de robots humanoides, le hacen de chacha y lo curan para volverse a enfrentar al metahumano “El Martillo de Boravia”, que es quién le da tremenda paliza porque resulta, que, manejado por Lex Luthor, este ha averiguado el patrón de ataques de Superman, como en un videojuego, y es capaz de anticiparse a las jugadas del kryptoniano.


        Así las cosas, sabemos que Lex Luthor (Nicholas Hoult, que lo clava), aparte de tener una mente privilegiada, está forrado y odia profundamente a Superman. Nada nuevo bajo el sol. Pero aquí entran varias subtramas, algunas, por cierto, mal presentadas, todo hay que decirlo, y mal cerradas posteriormente.

        A los típicos monstruos a los que se enfrenta Superman en Metrópolis, se unen nuevos metahumanos, como Linterna Verde (un histriónico Nathan Fillion, que en la vida me lo hubiera imaginado en este papel), Chica Halcón (nuestra Dora la Exploradora, Isabela Merced) y Mr. Terrific (el actor Michael Holt, al que no sigo mucho), que es un personaje que a mí no me sonaba absolutamente nada de los cómics de hace cincuenta años, y que es para mi uno de los puntos fuertes de la película por toda la clase de virguerías que puede llegar a hacer.


        Con la guarida de Superman asaltada y destrozada por sus dos metahumanos malotes (Ultraman o El Martillo de Boravia, que son el mismo tipo, y Angela Spica), Lex Luthor consigue descifrar el mensaje de los padres de Superman, con el que se va a dormir todas las noches, el trozo que faltaba, en el que le dicen a su hijo que se monte un harén de mujeres y que domine el planeta (no sé a vosotros, pero a mi me suena a ciertas culturas ancestrales, símbolos de la Paz, costumbres que hay que respetar).

Pero al pueblo estadounidense, a los jueces, peña de a pie, les parece horrendo, ¿Tener hijos con varias mujeres y dominar el planeta, donde se ha visto/oído semejante barbaridad? Ilusos. Y Lex Luthor lo mete en una cárcel que tiene en un Universo de Bolsillo, que ocupa poco espacio y no se está tan mal.


Louis Lane convence a Mr. Terrific de la inocencia de Superman e inicia una operación de rescate en la que no participan ni Linterna Verde ni la Chica Halcón, que son puro relleno, y una vez liberado, se desata el cabreo contra Lex Luthor mientras por el camino detienen un conflicto internacional y son capaces de parar un agujero negro en ciernes…

En definitiva: Con un presupuesto de 225 millones y una recaudación de 600 millones, “Superman” es una película de mero entretenimiento, a la que no se le puede pedir peras al olmo. Es muy James Gunn, con muchas subtramas mal resueltas y una narrativa un tanto confusa, pero no deja de ser el típico blockbuster que hubiera alquilado en un videoclub en los años ochenta, y se corresponde con el Superman de los cómics que recuerdo. Nota: Un 5,5.

martes, 24 de diciembre de 2024

Joker: Folie à Deux (2024)

 

         Alguna que otra vez lo he comentado… Me daba mucha pereza ver la segunda parte de la película del “Joker”. No la vi en su estreno, y las críticas de aquel momento, algunas muy buenas, la inmensa mayoría malas, no me animaron a gastarme los 20 euros que me cuesta ir al cine, entre entradas, palomitas (que son mis mortales enemigas, me he ido ahogando en 4-5 ocasiones comiendo palomitas) y café mediante.

          Hoy, varios meses después de su estreno (se estrenó en España el 4 de octubre de 2024), y animado por algunos de vosotros, me he animado a enfrentarme a las dos horas y diez minutos de metraje de “Joker: Folie à Deux”, y efectivamente… Me he alegrado mucho de no haber ido al cine a verla en su momento, o quizás hubiera salido de allí con ganas de prenderle fuego a algo, el propio cine incluido…


          Y ya con esa afirmación, os podéis hacer una idea de lo poco que me ha gustado la película. Quiero decir: A mí me gustó mucho la primera película, la BSO, las actuaciones, y pensaba que estábamos ante el principio de algo muy grande, muy gordo, que podría conectar en un futuro con el Murciélago, o tal vez no, centrándonos más en el villano, en el personaje del Joker, pero lo que me he encontrado aquí es telita marinera. Un musical para bostezar, sentirse timado con un final cerrado fatalmente, y cierto rollo un tanto raro con el tema de una Harley Quinn fuerte, y un Joker domado que da palos de ciego por la vida y canturrea y baila… No sé, pero no me ha convencido. Y ojo, a mí, los musicales me gustan. Hay musicales requetebuenos, películas que han hecho historia, pero os puedo asegurar que esta no será una de ellas.

          Algunos os dirán que el camino fácil hubiera sido que el director, los guionistas, todo el equipo de producción, que arderán en el Infierno por toda la eternidad, no me cabe duda, hubieran hecho una película en la que Arthur Clarke se acaba transformando en el Amo del Crimen de Gotham. Ese que conocemos todos los que hemos leído los cómics, o conocemos medianamente el Universo DC, pero… ¿Realmente hubiera sido tan fácil hacerlo? No es esa mi opinión.


          Aquí tenemos que, tras una original introducción, a modo de resumen, basada en un dibujo animado con tintes clásicos de la Wagner, donde podría haber salido perfectamente el Pato Lucas y Bugs Bunny, tenemos una correcta primera media hora donde seguimos viendo al Malo, al Villano, como una víctima de la sociedad. Infancia difícil, abusos, ida muy loca de pinza y ñorda de vida que te hace quitar de en medio a cinco personas… Después de eso, en el que te tragas perfectamente el drama carcelario, los guardias que son unos capullos, las pastillas, los malos tratos diarios de todo tipo… No en vano es Arkham, que para los conocedores del Universo DC es mucho decir…

        Y de repente, aparece Lady Gaga, que por mucho nos intente convencer de que es Harley Quinn, sigue siendo Lady Gaga, y la película comienza a articularse alrededor de las actuaciones musicales, que siendo o no, ensoñaciones de Arthur, lo que si es bien seguro es que se va creando una especie de corte y pega cinematográfico difícil de creer, difícil de digerir y que se acaba convirtiendo en una cuesta arriba en la que bufas, bostezas, ves que no ocurre nada… Ojo, pero nada de nada, y al final se cierra todo con una serie de puñaladas carcelarias que acaban con el Joker, o con Arthur, muerto en un pasillo con el vientre cosido a navajazos por un secundario cualquiera que tiene dos minutos y medio de metraje, los ojos abiertos mirando al vacío o al insulso que se ha gastado las perras en el cine, Lady Gaga más fuerte e independiente que nunca (no sé qué es lo que pretendían mostrarnos con el personaje de Harley Quinn, parece que no estaba realmente enamorada de él, que ella lo que quería es aprovecharse del personaje, vete a saber), y tú, como espectador, diciendo… ¿De verdad, se han reído de mí todo este tiempo?


          Diálogos más bien vacíos, buenas actuaciones dentro de lo que cabe (aunque Lady Gaga parece salida de un anuncio de ropa), Un “Dos Caras” soso y poco creíble, y la música tengo que reconocer que me gusta, canciones muy clásicas, pero que no era esta la película idónea para ello… Una oportunidad perdida de ver lo que podría haber sido un nuevo y esperanzador comienzo… En fin… ¿Nota? Un 4 y por no haberla visto en cine. Solo espero que la nueva de Superman no sea otro musical.

sábado, 22 de julio de 2023

The Flash (2023)

 

        Justo un mes después de su estreno en España (14 de junio), y con cierta promoción, se presenta “The Flash” (2023) en Blu-Ray y para alquilar, lo cual ya de entrada no es buena señal, ya que augura lo que ya todos sabemos y es su fracaso en taquilla.


        Dicho fracaso, en mi opinión, puede ser a que las películas de superhéroes comienzan a tocar fondo, o que, directamente, la película no han convencido a los fans del Universo DC desde el principio (yo siempre he sido más de Marvel, aunque la verdad es que también es cierto que ya no veo tanto este tipo de cine).


        En “The Flash”, tenemos a un Barry Allen, componente de “La Liga de la Justicia”, que quiere cambiar el pasado que tanto le atormenta e intentar salvar a su madre asesinada. Dicho experimento traerá consecuencias en el espacio-tiempo (lo hemos visto mil quinientas veces), y la creación de un Multiverso donde cambiarán hechos, circunstancias, personas, etc, creándose una ramificación (una de tantas), en la que Barry Allen se encontrará con una versión de si mismo que, muy inmaduro, aun no adquirió los poderes de “The Flash”, teniéndose que enfrentar a la amenaza kryptoniana del General Zod (que viene a invadir el planeta por Navidad) y la creación de un reducido grupo de héroes que salven esa línea espacio-temporal, a la par que él mismo intenta volver a su realidad…


        Lo mejor de la película: Los distintos cameos de hasta tres Batmans que vamos a ver, Gal Gadot, y mucho ordenador para meter a Nicolás Cage o Christopher Reeve y Adam West, entre otros, en el metraje. Además de algunos puntos humorísticos, pequeños, pero buenos.


        Lo peor de la película: Excesivo metraje (le sobran sus casi 30 minutos de la segunda hora y veinte minutos finales). Falta de otros personajes DC: Titanes, Arrow, algún malote clásico como el que no quiere la cosa… No haber enganchado con el público a pesar de su inversión (200 millones de dólares), y que la escena post-créditos (después de 15 minutos de créditos), no aporte realmente nada.


         En definitiva: Se puede ver, con un aprobado en mi opinión justo, pero mientras la vas viendo te da la sensación de que DC se apunta al rebufo de Marvel, y la hostia al apostar por este caballo puede ser grande, sonora y estrepitosa. Echadle un vistazo y ya me diréis…

sábado, 19 de marzo de 2022

El Pacificador. Primera Temporada (HBO, 2022)

 

         La siguiente entrada tiene revelaciones, opiniones que te pueden reventar la serie, vamos… Lo que llamamos “Spoilers” habitualmente… Ya sabes…


        Terminé de ver la Primera Temporada de “El Pacificador” (2022) hace un mes y medio, pero entre unas cosas y otras, no he podido dedicarle unas líneas hasta ahora.


        Sus ocho episodios me han parecido delirantemente desternillantes. Hacía tiempo que no me reía a carcajadas y creo que John Cena lo borda en su papel de anti-héroe por antonomasia.


        Rescatado de la película de “El Escuadrón Suicida 2” (2021), donde yo daba por muerto al personaje, nos encontramos al Pacificador (DC Comics) recuperándose de sus heridas. Tras unos meses, logra recuperarse, y en compañía de su fiel “Aguili”, es reclutado para una misión especial (“Proyecto Mariposa”) que pasa por eliminar unas “mariposas alienígenas” que, al estilo “La Invasión de los Ultracuerpos”, están conquistando el planeta a lo tonto.


        Al equipo, que es muy particular, se le une un amigo del Pacificador,  “Vigilante”, que es un héroe (tipo ninja) de Tercera División, sin poderes, y adicto a las armas. Pronto, al equipo le surgen problemas, como la propia desconfianza entre ellos y sus posibilidades, el inventor nazi padre del Pacificador y sus escasas habilidades para resolver ciertas situaciones que se tornan complejas, junto a la aparición de un villano como “JudoMaster”, que es pequeño, pero matón (y un tanto cabrón, todo hay que decirlo).

        Con una intro alucinante, que no pararas de ver junto a su música, creo que “El Pacificador” es de lo mejor de principios de año en cuanto a series, con un episodio final sublime, y que te deja con ganas de una Segunda Temporada, que se rumorea vendrá a lo largo de 2023.

domingo, 13 de marzo de 2022

The Batman (2022)


        Atención, esa entrada tiene referencias, destripamientos y revelaciones sobre la película que voy a comentar. Si no quieres que te la reviente, no sigas leyendo. Allá tú.

        Tras tres años largos sin ir al cine, por el tema del coronavirus fundamentalmente, hoy me he decidido volver y hacerlo por la puerta grande, con "The Batman" (2022). Ahí, en plan masoquista, tres horas largas de película.

        Nada más salir, me han preguntado que qué tal estaba, y mi primera impresión ha sido esta: "Para mí es como jugar al Cluedo durante tres horas teniendo doce trankimazin en el estómago", aunque también podría decir: "Es como escuchar a Barney de Los Simpsons, cuerdo, por Gotham".

        La historia en sí no es mala, pero la película se te hace laaarga de narices. Batman, hablando en voz muy baja, parece estar en "Seven" resolviendo un caso muy raro, que tiene como principal villano a batir a "Enigma", un tipo que se toma por su cuenta el tema de ir haciendo justicia por ahí, con una máscara cutre y unas gafas progresivas de pasta transparente.

        Gordon (el comisario Gordon), que en esta ocasión es afroamericano, utiliza la Bat-Señal continuamente, para consultarle a Batman los resultados de la Bono-Loto. Pronto, el dúo se enfrenta a una trama donde hay corruptos de todo tipo: Trescientos fiscales, doscientos cincuenta jueces, ocho mil policías, hasta los Raiders están metidos en el ajo (todos blancos y heterosexuales), el caso es ser corrupto o eres tonto, menos Gordon, que no se entera de nada, y Batman, que imita al Cuervo de Brandon Lee y le cuesta abrir la boca porque se enjuaga continuamente con Aftex para las llagas bucales. Si hubiera usado la telepatía, al espectador le da igual. 

        En medio del todo el fregado, tenemos al Pingüino, que imita a Al Capone en los Felices Años Veinte mientras lleva un  local de alterne, que también es discoteca, sala de reuniones y lavandería china de madrugada. Con la cicatriz característica de Scarface, y un traje que le daría envidia al fantasma del Presidente Hoover, el tipo va por ahí diciendo chorradas, mientras Batman pone morritos y descifra, o intenta, los acertijos de "Enigma", al más puro estilo Adam West. Y es que Batman se pasea entre policías, lo invitan a investigaciones, fiestas de cumpleaños y todo lo que se tercie. Alfred, que tiene cara de Gollum, es también aficionado a los acertijos y resuelve los crucigramas de los periódicos dominicales cuando se aburre, porque son la bomba. 

        El caso es que Catwoman también anda por allí, entre el Bien y el Mal, con unas tretas y unas historias que parece haberse escapado del "Sálvame Deluxe", mientras Batman anda más perdido que Spiderman en un descampado. No sabe cómo reaccionar con la chica, no sabe si declararse, darle un beso (menos mal que no toma la iniciativa o hubiera quedado como un opreeeesooorrrr) o tal vez ni siquiera sabe si le gusta la chica, las chicas, o el color negro.

        El tema está en que Enigma, que toma a Batman por un inteligente aliado, se da de Bruces Wayne cuando se percata de que el chaval es muy corto de entendederas, y vuela media Gotham, provocando una inundación de aguas fecales y esbirros a doquier que acaba con varios fallecidos y con algo parecido a la tragedia del Katrina, pero sin banderas americanas, que eso de mostrarlas ya no se lleva.

        Enigma, que resulta ser un friki de cuidado, se echa de amigo a un payaso en la cárcel, que le ríe las gracias y Catwoman, harta de que el chico solo sepa susurrar y poner morritos, recoge los tres mil doscientos gatos que tenía en su apartamento de 46 m2 y se larga con destino desconocido.

       En medio tenemos una persecución en coche al Pingüino, un rollo mafioso italiano, una trama sobre los padres de Wayne y su verdadera naturaleza (que si eran güenos, que si eran del Betis...), una referencia al famoso cuadro de la Cafetería de Hopper, y mil doscientas poses de Gordon y su bigote.

       Reconozco haberme dormido a ratos, con el sofá extensible del cine, el aire acondicionado y la escasa compañía (cinco o seis repartidos en una sala de doscientas butacas), pero bueno, he pasado el rato, y si bien no es para tirar "cobetes", solo por las escenas tipo Adam West, ya me doy por satisfecho... 

       P.D: Me gustaría ir más al cine, pero mi economía no da. Es una pena, porque es una delicia disfrutar de una película (y siesta) en butaca y pantalla macro.