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sábado, 29 de marzo de 2025

La Noche Eterna (2024)

 

        “La noche eterna” es una coproducción franco-belga de 2024, que, con una hora y media de duración, nos presenta un thriller decente, una “Night Movie” (si se puede definir así este tipo de películas que suceden en una sola noche), que me ha tenido bastante entretenido durante todo su metraje con una historia interesante, que quizás no sea al 100% original, pero que es lo bastante chula como para merecer un visionado.

        Con un presupuesto de 4,8 millones de euros, es una película que viene de la mano del director Michiel Blanchart, que además se hace cargo del guion, y sospecho, como suele ser habitual en estas películas donde el director tiene poca filmografía a las espaldas, posiblemente también era el encargado de poner los cafés en el set de rodaje.


        Los actores protagonistas son unos auténticos desconocidos para mí, pero tengo que reconocer que el trabajo que hacen es bastante aceptable, bastante digno, comenzando por el propio protagonista, Jonathan Feltre, que lo borda en el papel de Mady, un joven cerrajero que trabaja por las noches en Bruselas, abriendo puertas y cerraduras a 250 euros el trabajito… Eso sí, en efectivo.

        En cuanto a los actores de reparto, destacar a Romain Duris, que es quizás la cara más conocida para mí, que ha realizado medio centenar de películas, hace películas como churros, entre ellas las dos últimas de “D´Artacan”, que son las más comerciales quizás, y este baño estrena “Rembrandt”, que tengo bastantes ganas de ver.


        Y a Jonas Bloquet, “Teo” en la película, que sale en las dos partes de las películas de terror “La Monja”, que a mi no me gustó especialmente, salía en la malograda serie alemana “1899”, que tenemos comentada tanto por el blog como por el canal de Youtube, y “Valerian y la Ciudad de los Mil Planetas” de Luc Besson, entre otras.

        En la narrativa de “La Noche Eterna” tenemos a Mady, un joven negro belga, que, trabaja por las noches de cerrajero mientras estudia en los ratos libres en los que no tiene un trabajo que hacer. Recibe avisos, y allí que va con su furgoneta, y sus herramientas, por las calles de Bruselas, a abrir la puerta de turno, siendo un trabajo duro, y parando de vez en cuando en una tienda de barrio, abierta por las noches, para comer algo.


        Realmente no sabemos mucho de Mady. No tiene padre, y a él, por influencia de su madre, le gusta la música lírica francófona. En 2015 tuvo un desliz, un robo, “Una tontería” según él, de la que se arrepintió. Y no sabemos si tiene novia, además de que publica poco en las redes sociales.

        Justamente, cuando sucede la historia, hay unas protestas protagonizadas por el “Black Lives Matter” en Bruselas por la muerte de un joven negro, pero Mady parece pasar bastante del tema en todo momento, aunque es un tema recurrente a lo largo de la narrativa hasta el final.


        El que parece ser el segundo encargo de la noche es por parte de una chica, Claire, que quiere que le abra la puerta de casa. La chica se hace la remolona y no le enseña el dni, y una vez abierta la puerta, se excusa diciendo que va a por el dinero en efectivo para pagar a Mady, entra en la casa y al salir le dice que no tiene el dinero, que la espere en el piso, que va a un cajero a por efectivo llevándose de paso una bolsa de basura que va a tirar en el proceso.

        Mady se fía y se queda en el piso a esperar, comenzando así su noche de pesadilla. La chica le vuelve a llamar y le dice apresuradamente que ella no va a volver y que le aconseja salir del piso cuanto antes, pero el consejo llega demasiado tarde, ya que aparece un tipo que es el verdadero dueño del piso, y sin mediar palabra, la emprende a golpes con Mady, que, en la trifulca, le clava un destornillador en el cuello, dejándolo frito.


        Los amigos, compinches del finiquitado, aparecen y se llevan a Mady. La chica, al parecer, se llevó un dinero que estaba dentro de un saco de boxeo del interior del piso, que contenía un millón de leuroh, y Mady es el único que podría identificar a la chica, Claire. Así que vale más vivo que muerto. En la búsqueda de la chica, que los Malos creen que es una posible cariñosa, Mady descubre que uno de los integrantes de la banda de ladrones, Teo, fue quien robó el dinero realmente junto a su hermana, la supuesta Claire, para huir de esa vida de criminalidad, por lo que a Mady se le duplican los frentes, siendo su objetivo intentar sobrevivir y no ser asesinado antes de que termine la noche, que es el plazo dado para resolver el entuerto creado en torno al robo.

        En definitiva: Película bien interpretada, bien dirigida, con una buena música, buenas escenas de acción donde vemos como la personalidad y la moralidad requetebuena de Mady se viene, según pasa la noche, bastante abajo, transformándose en alguien que solo quiere sobrevivir, aunque logra crear un vínculo emocional con Claire, llega a empatizar con su causa a pesar de la traición de la chica.


        La ambientación me ha parecido francamente buena, con las callejuelas del centro de Bruselas y todos los manifestantes y personajes nocturnos pululando por ahí, y el único “pero” que le pongo es el final, que creo que no cierra bien del todo, a pesar de ser un guiño al “Black Lives Matter” de rebote.

        De nota le pongo un 6 y os recomiendo su visionado. Ya me diréis qué os pareció “La Noche Eterna”.

jueves, 27 de marzo de 2025

Amal (2023)

 

        “Amal”, película belga de 2023, es un ejemplo de película de la cual no esperaba absolutamente nada, y me ha quedado tan sorprendido que hay partes, hay escenas que las he visto un par de veces porque no creía que pudiera ver una película tan valiente, tan arriesgada, y a la par, tan necesaria, como esta, que versa sobre la radicalización de ciertos sectores musulmanes en la supuesta Europa laica del S.XXI, que va, en ciertos aspectos, al abismo de cabeza.

        Bajo la batuta de Jawad Rhalib, que también se encarga del guion, la historia que nos presenta este director belga-marroquí es tan actual como problemática, y la verdad es que invita a la reflexión desde prácticamente los primeros compases de la película, te presenta un debate que viven la mayoría de los países europeos, que suele resolverse mirando a otro lado, y lo que es más alucinante es que señala sin miramientos a los culpables de la situación creada en dichos países, como es el caso de Bélgica, pero también de Reino Unido, Alemania o Suecia, donde se han creado estados religiosos dentro del propio estado, y donde la sharía o tradiciones musulmanas, están por encima de lo que diga cualquier constitución estatal…


        “Amal” creo que es rabiosamente actual en su planteamiento, en la problemática que presenta, en cuya narrativa nos encontramos a una profesora belga (¿O es francesa? Eso no me quedó muy claro) de literatura, Amal, musulmana que trabaja en un instituto de Bruselas, y que da clases a una mezcolanza de alumnos de diversas procedencias y creencias, aunque la mayoría de ellos son musulmanes como ella.

        Un día, una de las alumnas comienza a recibir insultos y amenazas por parte de sus compañeros de clase, antiguos amigos por su condición sexual. Monia, que es como se llama la chica, que es musulmana también, comienza a vivir un verdadero infierno dentro y fuera del instituto, ya que es atacada hasta por las redes sociales.


        La profesora, Amal, se ve muy afectada por la situación, porque, a pesar de que es musulmana, no quiere que la religión se inmiscuya en la educación y formación de sus alumnos, y pretende que haya el respeto y la libertad que piden precisamente esos mismos alumnos para su religión, sus costumbres, su manera de pensar o de vestir…

Respeto para mí, pero no para ti. Y aquí, inevitablemente, piensas en muchas vainas tan actuales, relacionadas con casos parecidos, que vemos en la Europa actual, en el día a día.


        Por supuesto, cuando la cosa se comienza a ir de madre ya con amenazas a la alumna, a la propia profesora, y al entorno, y se intenta acercar posturas, la propia Jefa de Estudios justifica, mira para otro lado y se hace la tonta. Y dentro de la Comunidad Musulmana, manda la interpretación exhaustiva del Corán, la sharía, el salafismo y por encima de todo está el profesor de religión musulmana, que pretende hacer de una escuela laica una escuela coránica, y que es un converso que hasta hace tres años comía cerdo, y es el más radical, con diferencia, de todos ellos.

        En la presentación de hechos, personajes y situaciones, la película no se anda por las ramas. Presenta cada uno de los puntos de vista, lo que piensa uno, lo que hace el otro, las medias tintas y como se va imponiendo un relato de terror bajo la premisa religiosa en una Europa cada vez más radicalizada en estos aspectos.


        Y no me vengan, por favor, con el rollo de la islamofobia, que ya es viejo y no hay por donde pillarlo. El miedo a ofender lleva a que la sociedad belga, la europea en general, se dé un tiro en el pie con el tema de ceder y ceder y justificar continuamente lo que no se puede, ni se debería justificar.

        La película de una hora y cincuenta minutos me ha parecido francamente buena, hasta necesaria, para afrontar un debate que se va dejando, se va dejando, y que ya está causando problemas, no solo a nivel académico, sino yo creo que en otros muchos frentes sociales y laborales.


        Una película, sin duda, tan valiente como necesaria, con unas muy buenas interpretaciones, destacando la de su protagonista, la actriz Lubna Azabal y un final redondo. Un final que es duro, pero completamente real, y con un silencio brutal, desolador, en los créditos finales. Para, como digo, reflexionar ancho y tendido.

        De nota le doy un 7,5 y os recomiendo fehacientemente su visionado. Es una película difícil de olvidar.



viernes, 6 de septiembre de 2024

Holly (2023)


          Con una hora y media de metraje, “Holly”, que suena en inglés como sagrado, aunque se escribe con una L menos, es una producción belga de 2023 que en España hemos traducido y titulado como: “La Chica que sanaba”, así… Tal cual, y es que en esto de poner títulos a las películas somos unos cracks, aun no me explico porque no traducimos “Titanic” como “El barco que se chocó y se hundió por culpa de un cubito de hielo”… Habríamos triunfado a nivel mundial…

        El caso es que “Holly” es una película que me ha resultado curiosa en su planteamiento, pero que no arriesga, y al no arriesgar, me ha hecho mirar el reloj en un par de ocasiones, bostezar y bufar como un gato ante un congénere a las tres de las mañana.


        Me vais a permitir que use el título original durante esta película, porque de verdad que el título en español me parece una horterada, y aparte podríamos decir que no es del todo correcto… ¿Qué nos vamos a encontrar en “Holly”?

         Pues en la narrativa nos encontramos con una chica adolescente, que va al instituto, que sufre acoso, la llaman “Bruja”, y que solo tiene un amigo que arrastra diversos problemas como ella, incluyendo a una madre que lleva años sin levantarse del sofá y ya se ha mimetizado con el mismo.


        Un día, tras recibir el pertinente acoso por parte de sus alegres compañeros de clase, presiente que al día siguiente va a suceder algo malo en el instituto, no sabe bien qué es, pero tiene muy claro que debe quedarse en casa Si o Si.

        Ella misma es testigo de una enorme humareda que presagia el desastre en el instituto, donde han fallecido por causa de un incendio algunos de los alumnos del Centro, entre los que se encontraba algún acosador también, aunque esto no es difícil, porque prácticamente la maltrataba todo el instituto.


        Nueve meses después, es invitada por Anna, una profesora que busca desesperadamente quedarse embarazada, a que les acompañe a una convivencia de amigos y familiares de aquellos chicos fallecidos en el incendio, como parte de un grupo de voluntarios, junto a otros chicos.

        En esa misma convivencia, Holly se muestra dispuesta a escuchar, repartir abrazos y dar la mano a estos familiares, que, tras estar con ella, sufren una especie de catarsis, de Paz Interior, que les hace irse de la excursión y de la jornada de convivencia a sus casas plenamente reconfortados.


          Anna pronto se da cuenta que Holly tiene un don, pero no sabe bien como reaccionar a ello, y solo la observa de cerca. Holly sigue a partir de este hecho, repartiendo abrazos, hablando con gente que tiene problemas, o que ha perdido a algún ser querido, y más pronto que tarde, la gente que se siente bien y reconfortada con ella, la premia y la recompensa con dinero y otros menesteres que Holly no rechaza.

          Con los días, cada vez más personas recurren a ella, y la situación comienza a agobiarla, aunque tampoco sabe como salir de ese bucle que se está creando. Aquí la película falla, porque nos presenta a la chica, la situación, seguimos la narrativa, el supuesto nudo es un atar de cordones de zapatillas, y el desenlace que es el final cierra con una oportunidad perdida, y con un: “¡¡Venga yaaa!!”, que es lo que he soltado porque cierra bastante mal este drama adolescente con tintes de santidad, o de sobrenaturalidad, que quizás podría haberse exprimido más o de otra manera.


          En definitiva: “Holly”, o “la Chica que sanaba”, tiene una excelente interpretación de su actriz principal, una Cathalina Geeraerts que hace muy creíble el papel, pero poco más me ha convencido de esta producción belga. Toca varios palos, como el acoso escolar, las relaciones interpersonales, la soledad, la necesidad de llenar vacíos ante la marcha de seres queridos, la creencia en la esperanza y los milagros ante determinadas situaciones, pero son solo breves toques, y como os decía al principio, no arriesga, y quien no arriesga, simplemente no gana.

         Creo que le sobra metraje, unos quince minutos largos de esa hora y media, y te va a contar exactamente lo mismo. De nota le pongo un 5 ajustado, y dando muchas gracias. Buena idea, bien planteada, pero hasta ahí. Echadle un vistazo y ya me diréis.

domingo, 4 de febrero de 2024

Voluntad (Netflix, 2024)

 

“Voluntad” (Netflix, 2024) es una coproducción belga, holandesa y polaca, que se estrenó el 31 de enero en España, casi cinco meses después de hacerlo en Bélgica y Holanda.


Ya sé que es una muletilla mía, pero… Hacía tiempo que no comentábamos una película de la Segunda Guerra Mundial. Es verdad, yo ya no recuerdo la última, y “Voluntad” ha sido la primera que me ha salido recomendada en la plataforma, aunque es verdad que, en el momento de hacer esta reseña, no es de las más vistas del país.

Basada en un libro, una novela que al parecer se ha vendido como rosquillas, del autor flamenco Jeroen Olyslaegers, que no me he leído, y que no voy a mentir, no creo que lo haga, en la narrativa nos trasladamos hasta Amberes, durante la ocupación “Nachi” de la ciudad en 1942, donde dos jóvenes e inexpertos reclutas de policía, tras una formación de dos semanas, y en su primera noche de ronda, en la que llueve copiosamente, se encuentran con cierto oficial…


Los jóvenes son Will y Lode. Y dicho oficial, que camina solitario por la acera de enfrente, les obliga a acompañarlo a casa de un judío, que vive con su mujer e hija pequeña, con intención de arrestarlo.

Este primer hecho, que sucede prácticamente durante los diez primeros minutos de película, son los que van a estructurar el resto de la trama, que es un drama, donde los personajes se van a posicionar entre buenos y malos, Resistencia y Colaboracionistas, sin haber un término medio en la película, y destapando lo peor del ser humano, ya sea dicho de paso.


De vuelta al Cuartel con los arrestados, hay un intento de fuga por parte de la familia, el Oficial comienza a maltratarlos y parece que va a acabar con ellos, pero Will y Lode acaban con él, ocultando el cadáver en una alcantarilla, protegiendo de esta forma a la familia, que se salva de una muerte segura en ese momento.

Lode y su familia resulta que son parte de la Resistencia, y los nachis pronto echan de menos al oficial desaparecido. Will, por su parte, siente la presión por ambos lados, pues tanto los colaboracionistas como los miembros de la Resistencia intentan atraerlo.


En un principio, ve como acusan y fusilan a un grupo de comunistas por la desaparición del oficial, pero los propios nachis saben que no han sido los comunistas y continúan con sus pesquisas. Y, la vaina se complica cuando el cuerpo desaparece de la alcantarilla donde lo habían tirado y cierto pintor, admirador de los invasores, se mete por medio…

La película tiene un par de subtramas, entre la que destaca una relación que surge entre Will y la hermana de Lode, gran defensora de los judíos locales, que hace que la narrativa se ralentice por momentos, al igual que las capacidades pictóricas del protagonista. Hay una fiesta por medio, donde se mezcla gente de la Resistencia y Colaboracionistas, que se me ha hecho bastante cuesta arriba.


En definitiva: No es una película de héroes con ametralladoras, tiene poca acción (por no decir que no tiene) y muchas torturas, y va más bien sobre la naturaleza humana: La bajeza moral, la desconfianza, el instinto de supervivencia, las traiciones, el miedo… Todo ello muy presente, con un protagonista que se va librando por los pelos de las peores situaciones, pero que ve que la gente que tiene alrededor caen como chinches. La sensación de agobio y de inquietud, está muy bien conseguida a través de la música, y hay que destacar la fotografía.

Su metraje es de una hora y cuarenta y cinco minutos. Quizás no le quitaría la media hora que siempre os comento, pero si haría un corte aquí y allá de quince minutos y la narrativa, creo, no se vería muy perjudicada.


Me ha parecido buena película, pero no es la clase de películas con la que yo suelo tirar cohetes. Le doy entre un 5,5 y un 6. Echadle un vistazo.

martes, 22 de agosto de 2023

H4z4rd (Movistar Plus, 2022)

 

        Con la película belga “H4z4rd” (Movistar, 2022), me vuelve a pasar que no coincido para nada con la crítica profesional, que la ve como un peliculón (tiene hasta un Premio del Festival de Sitges), y yo lo que veo es un refrito de películas anteriores, ya vistas, con la excepción de que esta no es nada creíble, y que está protagonizada por un DJ con cierta fama (Dimitri Thivaios), y con unos años encima que no le hacen apto para un papel en el que se comporta como un joven veinteañero.


        En la narrativa (la historia se desarrolla en una peligrosísima Amberes, que es la anarquía hecha ciudad), tenemos a Noah, un tipo enamorado de su coche (un Lexus), que recoge a su primo (Carlos) recién salido de la cárcel. Este lo usa como conductor para cometer un atraco con otro tipo más, que sale mal (el atraco) a pesar de que se llevan un maletín como botín con una serie de cápsulas que son drogas experimentales (te hace ver dibujos animados), y con una tipa dándoles tiros a diestro y siniestro que ríete tú del “T-1000” de “Terminator” (aquí ya hay un gran vacío narrativo en la película, ya que esta parte no queda bien explicada).


        El atraco, ni explicado ni con su lógica, pues Carlos no sabe ni lo que se ha llevado y encima empieza a regalárselo a los tres primeros kinkis que se encuentra por la calle, conllevará que la tipa de la pistola (la atracada), secuestre a la hijastra de Noah y la use como moneda de cambio para recuperar su botín mientras Noah y lo que queda de su Lexus se ven envueltos en una carrera contrarreloj para salvar a la cría, y de paso, el pellejo.


         Mala como pegarle a un padre. Protagonistas muy viejunos, música tecno de hace 30 años, con reminiscencias a las películas que hacía Guy Ritchie en el Pleistoceno, y solo a destacar un guiño muy bueno (no sé si ha sido cosa de los actores de doblaje) a cierta situación que les ocurrió hace mil años a Carlos Sainz y a su copiloto Luis Moya…


                    La dejo a vuestra elección, pero yo no le doy más de un 4.