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miércoles, 29 de abril de 2026

El Profe. 1º Temporada (2026)

 

         Última semana de abril de 2026, y la he pasado viendo una comedia francesa, una serie de ocho episodios, de media hora de duración (más o menos), que se estrenó el pasado 23 de abril, y que se ha titulado en España como “El Profe”, aunque creo que su título original en francés sería algo así como “Suspendido”.

        Tengo que reconocer ya de antemano, que, como profesor que soy, en algunas cosas me he visto reflejado. A pesar de que la comedia es francesa, y que se supone que las sociedades y las situaciones son distintas… Ha habido escenas entre profesores, y profesores y alumnado, que me han resultado bastante familiares, salvando las debidas distancias. Y eso me ha ganado un poco, además de la mezcla que se gasta de redención personal, episodios no demasiado complicados y giros argumentales graciosos a la par que imposibles en una historia que me ha parecido ligerita, y sin, aparentemente, demasiadas pretensiones hasta donde he podido ver. Quizás no sea demasiado original, pero es bastante fresca dentro de lo que cabe.

        Una primera temporada, la de “El Profe”, que podéis ver en tres o cuatro tardes, y se os va a pasar volando…


        ¿Qué nos vamos a encontrar en la historia de “El Profe”? En la narrativa tenemos a Eddy, interpretadopor el comediante Alexandre Kominek, un pequeño Don Nadie, un estafador de poca monta, con un pasado traumático respecto a su adolescencia y respecto al papel que jugaron su madre y el amor de su vida en su… Digamos… Desarrollo. Y, además, con una inteligencia matemática extraordinaria.

        Cuando la policía finalmente lo atrapa, le ofrece un trato: en vez de prisión, deberá infiltrarse en un instituto francés haciéndose pasar por profesor de matemáticas. Su misión secreta consiste en identificar al hijo o hija de un importante mafioso que la policía francesa quiere apañar.


        Lo que parece un simple trabajo encubierto se convierte pronto en un caos absoluto, y de esta premisa parten la mayoría de las situaciones, que, yo, personalmente, he disfrutado y me han hecho soltar alguna carcajada.

        Eddy no sabe enseñar, no entiende la dinámica adolescente, que le queda un poco lejos, aunque los actores que hacen de adolescentes tengan una media de edad de veintitantos años, algo típico también de los yanquis.


 Y, además, choca y desprecia la burocracia educativa, que entra bastante en conflicto con su pensamiento.

Tras algunos encontronazos iniciales, descubre que tiene talento para conectar con los alumnos, y su papel de profesor de matemáticas pronto comienza a sentarle bien, por su manera de ser y de explicar.

De manera paralela, descubre que la directora del Centro es su antigua novia, y junto a la policía que le tutela el caso, surgen algunos malentendidos amorosos mientras intenta avanzar en la investigación de quién puede ser el hijo o la hija del criminal que busca la policía.


Hay algunos episodios y situaciones que me han parecido completamente delirantes, como cierta excursión a Normandía, o las personalidades arquetípicas de algunos de los profesores, la manera de pensar y de actuar que tienen, y como el propio Eddy se convierte en alguien importante y relevante dentro del Instituto, llegando a confrontar contra la propia ministra de Educación francesa.

Hay mucha crítica social al sistema. Una sátira requetebuena hacia todo lo educativo, y como alguien que no es profesor, conecta con el alumnado y sus problemas.


        El final deja varias cuestiones sin resolver, con un Eddy y su supuesta hija, que es la hija del criminal que buscaban, huyendo de la policía… Presentando la antesala de lo que seguramente será el comienzo de una nueva temporada. De hecho, en algunos mentideros se habla de la nueva temporada para finales de 2026, primer trimestre de 2027, aunque Netflix no ha confirmado nada al respecto. Solo han dicho que según la aceptación que tenga la serie, obrarán en consecuencia… Por cierto, tampoco han hecho publico el presupuesto, algo también habitual en ellos.

        En cuanto a curiosidades… Os puedo contar que, en vez de recurrir a los escenarios parisinos habituales, que se suelen gastar los franceses, la serie fue rodada principalmente en el norte de Francia, especialmente en Roubaix y Lille. Varias escenas interiores se filmaron en una escuela real de Roubaix, mientras que exteriores urbanos aprovecharon calles y plazas de Lille, incluyendo zonas históricas como Vieux-Lille y la Place du Théâtre.


        Esta decisión de rodar en un centro real también se nota en las escenas, y aporta una visualización muy auténtica, muy propia y reconocible.

        Otra curiosidad es que su creador, François Uzan, estuvo vinculado creativamente al guion y desarrollo de la serie Lupin de Omar Sy, lo que explica ciertas similitudes entre los protagonistas en el rollo que se gastan de identidades falsas, los engaños que se montan y el tipo… Digamos, de entretenimiento que se gastan en la serie.


        En definitiva: Esto de tipos que se hacen pasar como profesores y crean todo tipo de situaciones, no es nuevo… Pero no está mal, de vez en cuando, darle una vuelta de tuerca al género, como en este caso de “El Profe”.

        Es una serie que mezcla la crítica social educativa, una investigación policiaca, un rollo amoroso por resolver y todo aderezado con una buena pizca de comedia. Tiene buen ritmo, personajes secundarios delirantes… Es ver y disfrutar en un finde o en tres o cuatro días, como te organices, y a otra cosa. De nota de voy a dar un 6.

martes, 17 de febrero de 2026

Anaconda (2025)

 

         Antes que nada, tengo que decir que no soy fan de las películas de la franquicia “Anaconda”. Estudiaba la carrera cuando vi la del 97, y me pareció bien mala, al igual que esta de 2025, que me ha parecido también bastante nefasta, aunque con la diferencia de que la del 97 pretendía ser seria, y la del 2025, no pretende nada de nada, ya desde el principio, más allá que reírse de sí misma… Sospecho.

        Estrenada durante las Navidades de 2025, concretamente el Día de Navidad, no tengo claro si esta versión se considera canon dentro del universo de Anaconda, o es vete a saber qué, ya que mezcla aventura, comedia, acción y terror blandito, siendo dirigida por Tom Gormican, director que conozco de películas como “El insoportable peso de un talento descomunal”, o por ser uno de los guionistas de “Superdetective en Hollywood. Axel F”.


        Si la película es canon, sería la sexta entrega de la franquicia, y curiosamente yo solo habría visto la primera y la sexta, y se distingue por transformar la película de supuesto terror, con serpientes asesinas en una historia con muchos puntos humorísticos, que se ríe de sí misma, y con guiños a la del 97 bastante buenos dentro de lo que cabe.

        Con un metraje de casi una hora y cuarenta minutos, y un elenco encabezado por Jack Black, Paul Rudd, Steve Zahn, Thandiwe Newton, Daniela Melchior y Selton Mello, Anaconda (2025) es una mezcla de muchas cosas…


        La narrative se centra en Doug McCallister (Jack Black) y Ronald “Griff” Griffen Jr. (Paul Rudd), dos amigos de la infancia que han dejado atrás sus sueños de juventud para enfrentar vidas rutinarias y poco realizadas. Doug es un fotógrafo-videógrafo de bodas frustrado y Griff es un actor secundario de televisión que lucha por conseguir papeles significativos. Y, ambos comparten un sueño nostálgico: filmar un remake de su película favorita de todos los tiempos, Anaconda (1997). Lo sé, empezamos bien jodidos.

Un día, en una reunión de amigos, Griff afirma haber obtenido los derechos del film original, y el grupo consigue un préstamo para financiar su proyecto independiente y desplazarse a Brasil para rodar su soñado proyecto cinematográfico. Aquí hay que subrayar la idea de lo que es Brasil, México, España o cualquier país que no sea el suyo propio para los gringos. Siempre repiten ese concepto tercermundista de lugar dejado de la mano de Dios.


El grupo, a pesar de conseguir muy poco dinero para la filmación, consigue ponerse en marcha, pronto se les une una mujer local que dice luchar contra mineros de oro ilegales, y resulta ser ella uno de ellos, y un entrenador de serpientes, Santiago, con la suya para el rodaje.

Prácticamente todo les va saliendo mal desde el principio, y acaban troceando a la serpiente de Santiago, lo que causa desajustes en el grupo, que, por cierto, no pegan ni con cola. Y, llega un punto en el que se encuentran con un equipo de rodaje que viene con el elenco original del 97 para hacer un remake, y el caos se desata, ya que aparece una verdadera anaconda del tamaño de la provincia de Badajoz, acabando con casi todo el equipo de producción, y atacando igualmente al equipo de Griff, que pierden a Santiago y a Ana, la chica local que resulta ser una malvada minera ilegal.

El rodaje acaba por convertirse en un “Sálvese quien pueda”, donde las situaciones más surrealistas se van sucediendo entre plano y plano, y la propia película acaba riéndose de sí misma según vamos de disparate en disparate.

Como curiosidades os puedo comentar que la película se rodó prácticamente en escenarios australianos, y que se pensó originalmente en Nicolas Cage y en Pedro Pascal para los papeles protagonistas.

En definitiva: A pesar de tener un presupuesto de 43 millones de dólares y una recaudación de 133 en apenas un mes y medio de proyección en cines mundiales, todo un éxito de taquilla… “Anaconda” es una película mala, aunque tiene buenos puntos de comedia, que la salvan en algunos momentos de narrativa irregular, y con los que yo reconozco haber soltado alguna sonora carcajada. Los cameos y los guiños a la primera película están muy presentes, ya sea con algunos de los actores del 97, como Ice Cube y Jennifer López, que cierra prácticamente la película, pero es para ver y olvidar con facilidad. De nota le voy a dar un 5 raspado, muy raspado, pero la dejo a vuestra entera elección. A mí no me llegó a convencer, a pesar de la nota… Pero, en fin.

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Un robo muy navideño (2025)

 

        No soy de ver películas románticas, o como en el caso que nos atañe, comedias románticas, y menos navideñas, pero vamos a hacer una excepción con la cinta estadounidense “Un robo muy navideño”, estrenada el pasado 26 de noviembre en la plataforma Netflix, de cara a las fiestas navideñas.

        Con un metraje de poco más de una hora y media, y protagonizada por Olivia Holt y Connor Swindells, la historia mezcla, bajo un escenario navideño, la historia de dos ladrones de poca monta, con grandes aspiraciones, y cada uno de ellos, con un objetivo, un sueño por cumplir en la mente, metiendo en la ecuación un atraco por todo lo alto, un romance que surge entre ambos, el espíritu de la Navidad como escenario de fondo, y un poco de drama, en pequeñas gotas, pero presente.

        Se podría decir que es una de esas películas sobre segundas oportunidades, redención frente a turbulentos pasados, y personas solitarias, rodeadas de gente en el tumultuoso Londres navideño, que acaban encontrándose… Que bonito me ha quedado, hay que reconocerlo.


        Pero… ¿Qué te vas a encontrar en esta comedia romántica navideña?, pues nuestra narrativa comienza por Sophie, una joven dependienta que trabaja en una lujosa tienda del centro de Londres, y además, de vez en cuando echa horas en un pub.

        Sophie viene de Estados Unidos, donde vivía con su madre, que tiene una enfermedad chunga, y se han venido del país de las libertades a Inglaterra, de donde es realmente su madre, para tratarse en la Seguridad Social británica.

        Nuestra Sophie, un día es captada robando en el almacén de la tienda, por la cámara de Nick O,Connor, un tipo que se ha tragado dos años de prisión después de ser acusado, de un delito que no cometió, por el magnate y malvado ricachón, empresario y antipático a las tres, el diabólico Maxwell Sterling, que, a la par, es el jefe de Sophie.

        Nick, entonces, usa las imágenes para chantajear a Sophie. Su objetivo es que ella le ayude a planear un robo dirigido a la cámara acorazada de Sterling.

        Ambos destacan en habilidades robatorias (¿Se puede decir robatorias?, no, pero lo soltamos aquí) complementarias.


        En un principio, Sophie desconfía y no quiere verse involucrada, pero en la Seguridad Social advierten a Sophie que su madre va a necesitar un tratamiento con células madre que podría alargarse demasiado en el tiempo, y que podría solucionarse, previo pago, por la privada en un periquete, por lo que Sophie acepta el trato que le ofrece Nick, pensando en la salud de su madre.

        Por otro lado, las motivaciones de Nick se mueven porque está más pelado que un tío en bañador. Tiene una ex que le recrimina su falta de pasta, su falta de madurez para hacerse cargo de su hija (si, también tiene una hija), y vive en un piso compartido con un compañero de piso que lo único que hace es jugar a la consola y decir vainas, que, supuestamente, son graciosas. Supuestamente.

        Así las cosas, ambos se organizarán para realizar el robo, y aunque en un principio, parece haber mal rollo entre ambos, poco a poco surge el afecto, y el amor.


        Precisamente, cuando ponen su plan en marcha, la propia mujer de Sterling los descubre, y se une al plan, guiada por sus ganas de hundir al marido y quedarse con la pasta que compartirían.

        Y, en el momento culmen del rodo, además, Sophie resulta ser la hija de Sterling, despreciada junto a su madre cuando era una niña, un auténtico culebrón…

        En definitiva: Típica película de sobremesa que acabaremos viendo en Antena 3 un día de estos. No destaca por sus actuaciones, ni por su música, es mero entretenimiento de ver y olvidar. De comedia poco, y no sé por qué, pero no acabo de ver la química entre estos dos… Cosas mías. En condiciones normales, le hubiera dado un 4, un thriller muy ligerito que no me ha llegado del todo, pero como la vi en Navidad, y por los árboles, la ambientación y un villano tan arquetípico, le voy a dar un 5 raspado, por los pelos. La dejo a vuestra entera elección, porque yo ya la estoy olvidando…

jueves, 25 de diciembre de 2025

El Hombre contra el Bebé (2025)

 

         Llegó, y pasó, la Navidad, y Rowan Atkinson aprovechó para recuperar su papel de Trevor Bingley para traernos una miniserie británica, donde, en vez de una abeja, como ya hizo en la miniserie de 2022 “El Hombre contra la abeja”, en esta ocasión el bueno de Trevor se va a enfrentar ni más ni menos que a un bebé. Si hay una nueva versión, será contra una retroexcavadora o una botella de vino.

        “El hombre contra el bebé” trae a un Trevor Bingley que ya conocemos por sus muecas, sus posturas corpóreas, heredero de aquel Mr.Bean de hace cuarenta años que nos hizo desternillarnos de risa, muy gestual, que ha caracterizado, por otro lado, el humor británico durante una buena etapa de su trayectoria.


        Algo tan sencillo, pero a la vez tan complicado, como hacerse cargo de un bebé perdido, se terminará convirtiendo en toda una aventura para nuestro protagonista, Trevor, un señor ya mayor, separado, aunque con buena relación con su exmujer, y con una hija a la que le gustaría ver más, y sobre todo, por Navidades, ya que es una época donde ambos compartían muchos momentos… Aunque es verdad que hay cosas que nunca cambian…

“El Hombre contra el Bebé” es una miniserie, como os decía, que podéis ver en una tarde. Una única temporada. Son solamente cuatro episodios, cuya duración varía entre 24 y 37 minutos, el último es el más largo (de hecho), y si lo sumas, te da un total de unas dos horas, por lo que en una tarde me la he ventilado, y tú también puedes hacerlo si te lo propones.


        No son episodios autoconclusivos, pero también es verdad que están relativamente conectados, ya que cada uno de ellos digamos que tiene un tema principal, y alrededor del mismo, se desarrollan las subtramas, que no suelen tener gran recorrido, aunque están regadas de humor, que, a veces se te puede hacer repetitivo, igual que una trama que se me ha llegado a hacer predecible por momentos.

        De hecho, solo en algunos momentos concretos me ha parecido una serie que tenga dinamismo, porque en otras ocasiones se me ha hecho algún episodio cuesta arriba, y hay escenas, planteamientos, que, a pesar de la crítica social palpable, están un poco metidos con calzador.


        Pero, ¿De qué va la trama de “El Hombre contra el Bebé”? Trevor, antiguo cuidador de casas, lleva siete meses trabajando como bedel en un colegio religioso, privado, que solo tiene veinte alumnos en total. El mismo día de la función de Navidad, le comunican que va a ser despedido, y su mujer e hija, además, le comentan que se van a Barbados a pasar las Navidades, por lo que no las verá.

        De manera paralela, llega a la puerta del colegio un bebé que Trevor cree que es de una madre que lo “ha prestado” para hacer de Niño Jesús. Al acabar la función, todos salen disparados a sus destinos vacacionales, y Trevor descubre que el bebé, en realidad, ha sido abandonado.


        Así que, hasta que los Servicios Sociales se hagan cargo del nene, será él el encargado de cuidarlo. Aquí, ves una crítica social brutal hacía los servicios sociales británicos y su absurda burocracia, aunque imagino que los españoles no serán muy diferentes.

        El dúo Trevor-bebé comenzará a desarrollar situaciones absurdas, espontaneas, con el ambiente navideño de fondo, y un nuevo trabajo para Trevor: Cuidar una casa.


        Pero no es una casa cualquiera, es la casa de unos multimillonarios, en pleno centro de Londres, que pueden aparecer en cualquier momento, algo con lo que juega la trama (y algo que no llega a suceder, y que hubiera estado bien para ver como la señora de turno reacciona a que Trevor haya usado sus caros pañuelos como pañales, entre otras cosas…).

        Los gags y las situaciones absurdas, y casi todas ellas imposibles, se suceden, mientras Trevor va conociendo a vecinos, okupas y nuevas personas que le aportarán algo a su vida: Una Cena de Navidad inolvidable.

        No he encontrado cifras de presupuesto, pero si os puedo contar que el rodaje se llevó a cabo entre noviembre y diciembre de 2024, y que el proyecto reunió nuevamente al equipo creativo de Rowan Atkinson y William Davies, con dirección de David Kerr, colaborador habitual en las producciones de Atkinson tras proyectos como la comedia de espionaje Johnny English Strikes Again, o la propia “El Hombre contra la Abeja”. Estos tres suelen trabajar siempre juntos.

 

        En definitiva: Estamos ante una miniserie que repite muchos esquemas de Rowan Atkinson, con su humor clásico, con la ternura navideña y del crío, que es más malo que un dolor, pero con situaciones imposibles, por un lado, y predecibles por otro. No es una serie que te vaya a marcar, (yo de hecho, había olvidado al personaje, y eso que vi la de “El hombre contra la abeja” en su día), pero puede hacerte pasar un buen rato, un buen par de horas, y a otra cosa…

        Es el típico humor que hace 40 años me encantaba, pero ahora es como volver a ver a “Martes y Trece” en el caso español, repitiendo las mismas fórmulas… Va a ser que no. De nota, un 5 y a otra cosa.

lunes, 4 de agosto de 2025

Jefes de Estado (2025)

 


       Como bien digo en la miniatura del vídeo, para ver “Jefes de Estado”, es imprescindible desconectar el cerebro, no tomártela en serio, y disfrutar de esta producción, comedia veraniega de 2025 que nos trae Amazon, de ver y olvidar, y pasar a otra cosa.

        Rodada en Inglaterra, Italia y Serbia, con cien millones de presupuesto, “Jefes de Estado” es una producción que ha ido cocinándose a fuego lento desde que en 2020 se anunciara el proyecto que iba a estar protagonizado por Idris Elba y John Cena en los papeles principales, y cuya trama gira en torno a dos Jefes de Estado (el estadounidense John Cena, acá Will Derringer, y el británico Idris Elba como el Primer Ministro Sam Clarke), que deberán superar sus diferencias para sobrevivir a un grupo terrorista que quiere acabar con ellos, y de paso disolver la OTAN, algo que para lograrse no es necesario ningún grupo terrorista (sospecho), y todo narrado en una hora y cuarenta y cinco minutos de metraje donde los anglosajones se la miden, a ver quién tiene el ego más grande, mientras en España se tiran tomates en Buñol 


        “Jefes de Estado” tiene bastante acción, y es el tipo de películas de dúos que reparten y recibe, a la vez que crean situaciones algo cómicas, algo que supongo comenzó hace sesenta o setenta años con Terence Hill y Bud Spencer, y cuya formula se ha repetido hasta la saciedad en el cine gringo, sobre todo en los años ochenta y noventa del siglo pasado, y en algunas producciones de este siglo también… Se me viene a la cabeza, por poneros un ejemplo, “Dos Policías Rebeldes”.

        El guion es tan simple como el mecanismo de un botijo, es predecible como ella sola y sabes desde el inicio cuál va a ser su desarrollo y cómo va a acabar porque la has visto cientos de veces, pero tiene su efectividad si lo que quieres es pasar una tarde veraniega entretenido. Tiene unos giros de guion rarunos, y unos villanos poco desarrollados y casi todopoderosos, a los que ningún policía, fuerzas especiales o ejército parecen lograr parar, y solo estos dos Presidentes del Gobierno duros de matar, más la espía del MI6, Noel Bisset, parecen poner en jaque en todas las ocasiones, para desesperación de un Final Boss, como os digo, que no me acabó de convencer del todo.


        La película comienza y termina con la canción “Volare” de los Gipsy Kings, y con una falsa retrasmisión desde Buñol en España, de la Fiesta de la Tomatina, (por cierto, bastante mal recreada), donde un grupo combinado de agentes del MI6 y la CIA van a intentar capturar a un traficante ruso que hacía años que no enseñaba la patita, Viktor Gradov. Y claro, La Tomatina es el mejor lugar para volver a aparecer.

        La operación britano-yanqui fracasa, y todos los agentes acaban finiquitados menos la única agente femenina, Noel Bisset, y Gradov obtiene acceso al sistema de vigilancia global Echelon, al cual accede gracias a que la furgoneta camuflada de los agentes tiene acceso directo, y claro, nada más sencillo.

        Con ese sistema, el traficante puede saber cuando vas al W.C, cómo va el partido Badajoz-Pueblonuevo del Guadiana o espiar a un submarino portugués en el Guadiana desde el satélite de turno.

        De manera paralela, se nos presentan nuestros dos protagonistas, Will Derringer y Sam Clarke.

 

 El estadounidense, actor de cine malo de acción metido a político. El británico, exmilitar que se lo ha trabajado para llegar a primer ministro, aunque después yo no lo he visto muy ducho en el uso de algunas armas y escenarios de acción.

Para mejorar sus relaciones, desde Londres, que creo que es donde estaban, van juntos en el Air Force One a Trieste (Italia), que es donde se va a celebrar la cumbre de la OTAN, dando un rodeo por Bielorrusia, de varios miles de kilómetros, que es donde son derribados, salvándose solo ellos dos, e iniciando una “Road Movie” increíble, bastante absurda, pero llena de acción en la que los terroristas intentarán mandarlos al otro barrio continuamente, para llegar a Italia y dar la cara antes de que la OTAN se vaya al carajo por las malas relaciones entre Italia, Francia, Alemania, la República Checa creo que también, y descubriendo por el camino a nuevos amigos y aliados, y traiciones por parte de gente que creían leales y están metidos en el ajo hasta la médula.


En definitiva: Buena química entre estos dos, o al menos a mí me lo ha parecido. Y podría considerarse como una parodia en cuanto a la situación actual de la OTAN, pero se rodó antes de que Trump llegara al cargo, aun así, el guiño político está. Entretiene, tiene algunos puntos de comedia, pero sin pasarse, cada uno pone un punto de humor y seriedad, y las escenas de acción son demasiado cargantes e increíbles, aunque bien coreografiadas. El final, bastante abierto, y protagonizado por un histriónico Jack Quaid, que plantea una posible secuela.

De nota, un 5 raspadete. Para ver, entretenerte, y pasar a otra cosa.